Infortelecom

Noticias de enfermedades infecciosas

25-05-2020 | Fuente: abc.es
Más de la mitad de las regiones de Rusia intensifican hoy la desescalada
Junto con un gran número de países europeos y de la antigua Unión Soviética, más de la mitad de los 85 entes territoriales que constituyen la Federación de Rusia levantan hoy las medidas de confinamiento obligatorio, muchas otras restricciones dictadas para combatir el coronavirus y pasan a la llamada «segunda fase», algunas incluso a la «tercera», la última antes de acometer la normalización completa. Así lo aseguró ayer la directora del órgano de control Rospotrebnadzor, Anna Popova, en declaraciones a los medios de comunicación. La provincia de Moscú, según su gobernador, Andréi Vorobiov, es una de las regiones que hoy estrenan «segunda fase», tras permanecer tan sólo una semana en la primera. Vorobiov dijo que abrirán restaurantes pequeños y cafeterías, negocios de servicios, como peluquerías y salones de belleza, además de tintorerías y algunos locales comerciales, pero controlando estrictamente el aforo. Sin salvoconducto Desde el sábado en la región de Moscú tampoco hacen falta los salvoconductos QR para poder circular en coche o utilizar el transporte público. Se podrá salir a la calle para dar paseos o practicar deporte. Lo que sí se sigue exigiendo es guardar la distancia social y utilizar guantes y mascarilla. Al igual que en la capital, en la región moscovita funcionan desde el 18 de mayo la industria y las obras de construcción de edificios. En Siberia muchas regiones, especialmente las menos densamente pobladas, pasan a la «tercera fase» y permitirán la circulación completa de personas, abrirán los parques y hasta los grandes centros comerciales. Sin embargo, en la ciudad de Moscú, epicentro de la epidemia dentro de Rusia por tener la mayor densidad de población, las medidas de confinamiento continuarán vigentes por lo menos hasta el 31 de mayo y seguirá siendo necesario tramitar los códigos QR para utilizar cualquier tipo de transporte, incluido el particular. La única suavización de las restricciones que hoy comienza en la capital rusa es la reanudación de la actividad de la mayor parte de los Centros Multifuncionales de Servicios Estatales (MFTs en sus siglas en ruso) para la tramitación de una gran gama de gestiones oficiales y el alquiler de vehículos de uso compartido (car sharing). Inquietud por Daguestán Mientras tanto, sigue suscitando preocupación la situación en la república caucásica de Daguestán por el importante incremento de contagios registrados en los últimos días. Se ha enviado desde Moscú a la zona refuerzos de médicos y fuerzas del Ministerio de Protección Civil con equipos de desinfección. Daguestán ocupa el quinto lugar en Rusia en número de casos confirmados por contagio de COVID-19. La desescalada que hoy se intensifica en Rusia, según la especialista en enfermedades infecciosas del Ministerio de Sanidad ruso, Elena Malínnikova, «puede provocar una segunda ola de contagios, pero estamos preparados para ello». En entrevista al rotativo «Parlámentskaya Gazeta», Malínnikova sostiene que, de producirse, «un rebrote de los casos de COVID-19 no tendría la gravedad que antes, ya que se ha creado una cierta inmunidad colectiva y el virus se está debilitando». Rusia tiene ya 353.427 infectados, tras registrar en las últimas 24 horas 8.946 nuevos casos, 347 contagios más que los registrados el domingo. Anota además un total de 3.633 decesos, después de experimentar desde ayer un incremento de 92, que supone 61 menos que el día anterior. En Moscú los contagios han aumentado en 2.560, lo que supone un incremento de 44 con respecto al domingo, sumando en total 166.473 infectados. Los decesos se han incrementado en 41, siendo 18 menos que el día anterior, con lo que eleva el total a 2.034 muertos.
22-05-2020 | Fuente: as.com
"El contagio en España será casi cero en unas pocas semanas"
El jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, Benito Almirante, opina que en poco tiempo habrá 0 casos.
17-05-2020 | Fuente: abc.es
Conte reabre todo este lunes porque «no podemos esperar a que llegue una vacuna»
Todos los italianos será libres desde mañana. Se reabre prácticamente todas las actividades del país, salvo gimnasios y piscinas, que se retrasa hasta el 25 de mayo, el 3 de junio se reabrirán las fronteras para los ciudadanos de la UE sin necesidad de hacer cuarentena, mientras los cines y teatros reabrirán el 15 de junio. Se aplaza hasta septiembre el regreso a la escuela. La reapertura general se hace con cierta esperanza, pero también con cautela, con dudas de los científicos y la advertencia de que se cerrará nuevamente el territorio donde aumente la curva epidémica. Cierto caos se ha mantenido hasta el último momento entre el gobierno y las regiones sobre las nuevas reglas, una discusión cuyo ejemplo emblemático era la aritmética de la distancia social, que algunos han llamado la «guerra del metro»: Un metro de seguridad al abierto, metro y medio en la iglesia, dos metros en el restaurante, cuatro y medio entre sombrillas en la playa. Al final, el primer ministro, Giuseppe Conte, dijo adiós a la línea dura y cedió a las presiones de las regiones, permitiéndoles ciertas reglas de su normativa. En un largo encuentro por videoconferencia que acabó a las tres y media de la madrugada del domingo, se llegó a un acuerdo entre Conte y los presidentes regionales que a partir de ahora gozarán de cierta autonomía sobre la normativa. El primer ministro cedió también para que en los restaurantes la distancia sea de un metro, en lugar de dos. De todas formas, se calcula que un 40 por 100 de bares y restaurantes no abrirán este lunes, sobre todo los pequeños locales, porque no les será rentable al tener que limitar la clientela. Giuseppe Conte ha reconocido que ya no era posible mantener la cuarentena. «No podemos permitirnos esperar hasta que llegue una vacuna», porque el país debe repartir, dijo en la noche del sábado al dirigirse en directo a los italianos el primer ministro, asegurando que «se reinicia la nueva fase con riesgo calculado». «Santa Mascarilla» Conte recomendó que se han de respetar dos reglas fundamentales: «Se debe mantener una distancia de un metro; recomendamos llevar siempre la mascarilla para usarla en interiores y también en exteriores si existe el riesgo o la imposibilidad de respetar las distancias». Con ironía y preocupación, el conocido profesor Massimo Galli, jefe del departamento de Enfermedades Infecciosas del hospital Sacco de Milán ha dicho: ?Podemos solo confiar en ?Santa Mascarilla?. Nunca ha habido un experimento análogo en el mundo. Yo le replico que no existe un trabajo científico que demuestre la eficacia de este camino?. La esperanza está en que desde el inicio de la fase 2, el pasado 4 de mayo, no creció la curva epidemiológica. Al contrario, desciende el número de contagios y de muertos. En la jornada del sábado hubo 153 fallecidos, el número más bajo desde que comenzó el confinamiento el 7 de marzo. Es un buen punto de partida para la nueva fase que se abre el lunes, según Franco Locatelli, presidente del Consejo Superior de Sanidad y miembro del comité científico que asesora al gobierno: ?Estamos en niveles tranquilizadores ?explicó al Corriere-. Esto significa que no hay una preocupación particular. Las tres regiones que deben mantenerse bajo control son Lombardía, Molise y Umbría, donde el riesgo se considera moderado en lugar de bajo como en el resto del país?.
15-05-2020 | Fuente: abc.es
Trump promete una vacuna para finales de año, pero asegura que EE.UU. reabrirá «con o sin ella»
Donald Trump presentó este viernes en sociedad a las dos personas que liderarán los esfuerzos de Estados Unidos para conseguir una vacuna de forma urgente para el coronavirus: Mocef Slaoui, expresidente de vacunas de la farmacéutica GlaxoSmithKline; y el general Gustave Perna, responsable de la Comandancia de Material de ejército de EE.UU. El primero será su líder científico y el segundo, su jefe de operaciones. Trump aprovechó el acto para confirmar -hasta ahora lo había hecho de forma informal- su promesa de conseguir una vacuna «para finales de este año». Aseguró que para entonces su Administración será capaz de «desarrollar, producir y distribuir» la vacuna. La pandemia de coronavirus avanza en el mundo y en EE.UU., el país más afectado, con más de 1,4 millones de contagios y más de 86.000 muertos. Al mismo tiempo, el confinamiento decretado para evitar una expansión todavía mayor ha desplomado la economía del país, que va camino de una recesión segura y de un paro por encima del 20%, algo nunca visto en EE.UU. desde la década de 1930. Sin la existencia de un tratamiento efectivo, las posibilidades más efectivas de tratar la enfermedad es la existencia de una inmunidad con un tamaño suficiente que impida rebrotes fuertes -y la inmunidad al virus todavía no está bien estudiada- o el desarrollo de una vacuna. Los estudios de anticuerpos no son muy prometedores (en la ciudad de Nueva York, que ha sido el epicentro de la crisis en el mundo, la población con anticuerpos es del 20%). Una vacuna efectiva es la herramienta más útil, y el mundo está lanzado a la carrera de conseguirla. Trump puso de largo este viernes los planes de EE.UU. para conseguirlo en un tiempo que sería asombroso. Al presidente se le acabaron los epítetos -«grande y veloz», «majestuosa»- para describir la carrera por conseguir la vacuna, bautizada como «Operation Warp Speed», algo así como «Operación Velocidad Endiablada». Por ello la comparó con un momento histórico de EE.UU.: «Será un esfuerzo científico, industrial y logístico colosal, como nada que haya visto nuestro país desde el Proyecto Manhattan», aseguró en referencia al desarrollo de la bomba atómica durante la Segunda Guerra Mundial, que fue utilizada para cerrar el frente del Pacífico en los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki. La puesta de largo de un plan para una vacuna no evitará las críticas a la reacción de la Administración Trump a la epidemia. Esta misma semana, la revista científica «The Lancet» calificó la gestión de la crisis en EE.UU. de «inconsistente e incoherente». El anuncio de este proyecto para la vacuna llega casi cuatro meses después del primer caso en el país, dos meses después de que Trump instaurara el grupo especial de la Casa Blanca para el coronavirus y un mes después de que el presidente anunciara sus directivas para la reapertura de la economía. Un centenar de proyectos en desarrollo Trump explicó que hay un centenar de proyectos de vacuna en desarrollo y que, de ellos, catorce son prometedores. Detalló que su Administración levantará trabas regulatorias para «expeditar» los ensayos clínicos y que se simultanearán los trabajos de investigación con el desarrollo de la producción de las opciones más viables. «El Gobierno federal invertirá en fabricación de todos los candidatos finalistas antes de que sean aprobados», dijo el presidente. «Es arriesgado, es caro, pero ahorraremos una cantidad enorme de tiempo». Trump también reconoció que EE.UU. trabajará con el resto de países que buscan una vacuna y que «no habrá ego» a la hora de colaborar, incluso si se trata de China. El general Perna subió al podio para reconocer que será un esfuerzo «hercúleo» y prometer, en un lenguaje militar que agrada a Trump, que «derrotaremos al enemigo». Antes lo había hecho el brazo científico del proyecto, Slaoui, que calificó el objetivo de tener una vacuna a finales de este años como, a la vez, «creíble» y «exigente». Slaoui adelantó que había visto algunos resultados preliminares de los proyectos finalistas y que eran buenos: «Me hacen tener más confianza en que tengamos cientos de millones de dosis de la vacuna a finales de año». El optimismo del científico provocó un aplauso en el jardín de las rosas de la Casa Blanca, donde se hizo el anuncio, que tuvo un ambiente tenso y extraño. En un día caluroso, se escuchaba de fondo el claxon de una manifestación de camioneros -«es una protesta a favor de Trump», aseguró el presidente, «es un acto de amor»- y con la imagen poco habitual de cargos con mascarilla alrededor de Trump, que ha rehusado usarla, a pesar de los llamamientos a que sea ejemplar. Uno de quienes la llevaba era Anthony Fauci, la autoridad de EE.UU. en enfermedades infecciosas y la voz con más prestigio en el país sobre coronavirus. Esta semana, Fauci se ha llevado la reprimenda de Trump por advertir de los riesgos de nuevos brotes y de «muerte y sufrimiento evitables» si los estados regresan a la actividad demasiado pronto. Trump insistió este viernes en que EE.UU. se reabrirá «con y sin vacuna» y que si el resultado es el segundo, «se apagará el fuego allí donde lo haya». El anuncio de Trump se produce dos días después de la comparecencia en el Congreso de Rick Bright , el alto cargo encargado hasta abril del desarrollo de una vacuna y que fue degradado por oponerse a tratamientos como el de la hidroxicloriquina. Bright aseguró que sería «muy optimista» conseguir una vacuna en un plazo de entre 12 y 18 meses. Fauci, por su parte, ha asegurado que es algo «factible».
14-05-2020 | Fuente: as.com
El hermano de Javier Tebas, cerca de conseguir una vacuna para la Covid-19
El hermano del presidente de la Liga es investigador jefe de virología y enfermedades infecciosas en la Universidad de Pensilvania. Analizó la situación en la SER.
14-05-2020 | Fuente: abc.es
El Tribunal Supremo de Wisconsin tumba la orden de confinamiento del estado
En medio de la creciente tensión política sobre la necesidad de reabrir o no la economía del país, el Tribunal Supremo de Wisconsin rechazó este miércoles la extensión de la orden de confinamiento del estado por el coronavirus, un importante varapalo al gobernador estatal, el demócrata Tony Evers, que había prorrogado la prohibición en la mayoría de los desplazamientos y negocios no esenciales hasta el 26 de mayo. La resolución se adoptó al imponerse la mayoría conservadora por cuatro votos a tres y se basó en que la máxima autoridad sanitaria no había seguido el proceso adecuado a la hora de establecer límites estrictos para los ciudadanos. Según el tribunal, el gobernador «no puede ampararse indefinidamente en los poderes de emergencia» y una orden con ese impacto debería ser acordada entre el Ejecutivo y el Legislativo. Pese a esta argumentación técnica, varios jueces conservadores mostraron su rechazo a las restricciones en sí mismas. «Esta pretensión de controlar prácticamnte cualquier aspecto de la vida de una persona es algo que normalmente asociamos con la prisión, no con una sociedad libre gobernadda por el estado de derecho», escribió el magistrado Daniel Kelly, según recoge la web del diario «The New York Times». La decisión del tribunal de Wisconsin se produce en medio de un enfrentamiento cada vez mayor en Estados Unidos entre quienes abogan por la reapertura del país y quienes abogan por la prudencia. El director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, Anthony Fauci, advirtió el pasado martes en una comparecencia telemática ante una comisión del Senado de que reabrir antes de tiempo puede acarrear serias consecuencias, como un rebrote incontrolable de la enfermedad. El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este miércoles que su respuesta en la cámara alta no era «aceptable» y le acusó de «jugar a dos bandas». Mientras, el pulso judicial no se limita a Wisconsin. En Texas, el fiscal general del estado, el republicano Ken Paxton, aseguró al Tribunal Supremo que los votantes que teman contagiarse de coronavirus no pueden ser considerados discapacitados y por lo tanto no pueden votar por correo. En este sentido, pidio al tribunal que ordenara a las autoridades electorales de cinco condados liderados por demócratas que se atuvieran a la ley que exige la votación en persona. La pugna en Wisconsin En cuanto a la pugna política en Wisconsin, se remonta a enero de 2019, un año antes de la pandemia, cuando los demócratas se hicieron con el cargo de gobernador rompiendo con el control republicano de las tres ramas del poder en el estado. Desde entonces, los republicanos han tratado de despojar a Evers de sus competencias, informa Efe. Una de las magistradas que disintió a la orden de este miércoles, Rebecca Dallet, argumentó que «esta decisión, sin duda alguna, pasará a ser uno de los ejemplos más evidentes de activismo judicial en la historia de este tribunal». «Y serán -añadió- los habitantes de Wisconsin quienes pagarán el precio». En Estados Unidos, han sido los estados y las entidades locales quienes han impuesto las medidas como el cierre de negocios o los confinamientos frente al coronavirus. El Gobierno de Donald Trump, pese a presionar a los estados para la reapertura económica y social, ha dejado en manos de los gobernadores la decisión final. La pinza entre el Legislativo y el Supremo de Wisconsin frente a Evers durante la pandemia ya tuvo su primer episodio a principios de abril, cuando los magistrados desacreditaron al gobernador y mantuvieron unas elecciones locales y primarias. Mientras muchos otros estados retrasaron a junio esos comicios, las imágenes de largas filas de personas en Wisconsin rompiendo la orden de confinamiento para ir a votar dieron la vuelta al mundo. Wisconsin es uno de los estados menos afectados del país por la pandemia del Covid-19 con 10.902 casos confirmados y 421 muertos hasta la fecha.
14-05-2020 | Fuente: abc.es
El Supremo de Wisconsin tumba la orden de confinamiento del estado
«Abrid inmediatamente», fue el mensaje del gremio de bares de Wisconsin a sus asociados el miércoles por la noche. Poco antes, el Tribunal Supremo del estado había tumbado la extensión de la orden de confinamiento decretada por el gobernador, el demócrata Tony Evers. Poco después, varios medios locales relataban las escenas de bares llenos de parroquianos, sin mascarillas, sin distancia entre ellos. Como si fuera febrero de 2019. Wisconsin es una de las trincheras de la batalla entre quienes creen que la epidemia de coronavirus todavía no está controlada y no se puede volver a la normalidad de forma prematura, y quienes defienden que es el momento de reactivar la economía (el miércoles se sumaron otros tres millones de peticiones semanales de desempleo, para un total de 36 millones desde mediados de marzo, con un paro del 15%, desconocido en EE.UU. desde la Gran Depresión). El tribunal se puso del lado de los segundos por una mayoría mínima de 4-3, entre fuertes presiones de los líderes republicanos del estado, que controlan las dos cámaras legislativas estatales y que demandaron a Evers por extender el confinamiento el pasado 24 de abril hasta el 26 de mayo. La decisión de los jueces fue limitar la capacidad de imponer restricciones a nivel estatal de forma continuada. No discute su potestad para declarar emergencias, pero «en el caso de una pandemia, que se extiende meses y meses, el gobernador no puede gozar de poderes de emergencia de forma indefinida». «Somos el salvaje Oeste», protestó Evers en una entrevista en la cadena MSNBC, ante imágenes de sus ciudadanos de juerga en los bares. «No hay restricciones a lo largo del estado de Wisconsin. No hay nada que obligue a la gente a hacer nada más que tener caos», reconoció, mientras los municipios y condados del país se afanaban en establecer un mosaico de regulaciones locales. «Vamos a tener más casos, vamos a tener más muertos. Es un momento triste para este estado», dijo de Wisconsin, que ha registrado cerca de 11.000 contagios y 421 muertes. La decisión llega en la misma semana en la que Anthony Fauci, la autoridad médica de EE.UU. en enfermedades infecciosas, advirtió en una comparecencia ante el Senado de que las consecuencias de reabrir prematuramente los estados pueden ser «muy serias». «Hay un riesgo real de que se provoque un brote que no se pueda controlar», advirtió el experto. «Lo que, de forma paradójica, te retrasará todavía más, no solo con la consecuencia de sufrimiento y muerte que podrían haber sido evitados, pero también retrasarte en el camino de la recuperación económica». Estas declaraciones fueron combatidas este miércoles por Donald Trump, que busca alentar la reactivación de los estados, en un año en el que se juega su reelección, en la que la economía era, hasta la epidemia, su carta ganadora. Trump dijo que la respuesta de Fauci en la cámara alta no era «aceptable» y le acusó de «jugar a dos bandas». Un estado clave en las presidenciales Wisconsin será en las presidenciales un estado decisivo, de esos que dan y quitan la Casa Blanca. En 2016, Trump se impuso por la mínima a Hillary Clinton y este año necesitará otra victoria para conservar el cargo. Con el paso de las semanas, el apoyo popular a las medidas restrictivas en este estado ha caído, sobre todo entre los votantes republicanos. Según una encuesta de la facultad de Derecho de la Universidad de Marquette, el 69% de los votantes de Wisconsin apoyan las restricciones, pero el porcentaje se ha desplomado entre los republicanos. En marzo, lo hacía el 83%, y ahora es solo el 49%. No es la primera vez que el Supremo y los republicanos se imponen al gobernador durante la epidemia. Evers quiso retrasar la celebración de las primarias en el estado el pasado 7 de abril para evitar que las colas y las aglomeraciones en los colegios electorales facilitaran la propagación del coronavirus. Los republicanos se opusieron, el tribunal les dio la razón y los ciudadanos de Wisconsin fueron los únicos de EE.UU. en tener que acudir a las urnas en abril. El pulso de los republicanos contra las restricciones no se limita a Wisconsin. En el vecino Míchigan, donde ha habido fuertes protestas en el Capitolio, demandaron a la gobernadora demócrata Gretchen Whitmer por ampliar la orden de confinamiento. En Pensilvania, también se ha demandado -esta vez ante el Tribunal Supremo de EE.UU.- las restricciones impuestas por el también demócrata Tom Wolf. Michigan y Pensilvania son, como Wisconsin, estados claves en las elecciones presidenciales. También lo podría ser Texas, donde su fiscal general, el republicano Ken Paxton, ha defendido que los votantes que teman contagiarse de coronavirus no pueden ser considerados discapacitados y, por lo tanto, no pueden votar por correo. En este sentido, pidió al Tribunal Supremo que ordene a las autoridades electorales de cinco condados liderados por demócratas que se atuvieran a la ley que exige la votación en persona.
14-05-2020 | Fuente: abc.es
Trump dice estar en «total desacuerdo» con Fauci y critica que el experto «juega a dos bandas»
Anthony Fauci, la autoridad médica en EE.UU. sobre enfermedades infecciosas, se ha convertido en una piedra en el zapato de Donald Trump. La epidemia de coronavirus acumula casi 1,4 millones de contagios y más de 84.000 muertes en EE.UU., el país más afectado del mundo, pero el presidente quiere y necesita pasar página. Es decir, reactivar la economía del país antes de que el agujero sea tan grande -el dato de paro de abril fue el peor desde la Gran Depresión de la década de 1930- que impida su reelección en las presidenciales de noviembre. El mensaje que ha adoptado Trump es que la 'reapertura' se puede hacer de forma rápida y segura, y se ha convertido en el principal animador para que los estados levanten las restricciones impuestas durante semanas para evitar la propagación del virus. Fauci, que dirige el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) y que se ha convertido en el rostro científico más popular de EE.UU., incide en una visión diferente. «Hay un riesgo real de que se provoque un brote que no se pueda controlar», advirtió el experto en una comparecencia ante el Senado esta semana, si el país se reactiva de forma apresurada. «Lo que, de forma paradójica, te retrasará todavía más, no solo con la consecuencia de sufrimiento y muerte que podrían haber sido evitados, pero también retrasarte en el camino de la recuperación económica». La mayoría de los estados han empezado a levantar las restricciones impuestas para evitar la propagación del virus y la mayoría lo ha hecho sin respetar los parámetros establecidos por los expertos de la Casa Blanca para evitar un rebote de la epidemia. «Las consecuencias pueden ser muy serias», afirmó sobre los riesgos de reabrir demasiado pronto. El mensaje no ha complacido a Trump, que este miércoles, ante preguntas de los reporteros, acusó a Fauci de «jugar a dos bandas», aunque no explicó por qué. Solo dijo que le había «sorprendido» la respuesta que dio en el Senado y que no era «una respuesta aceptable en lo que tiene que ver con los colegios». No está claro a qué se refería Trump. En la comparecencia, Fauci solo dijo que, en lo que se refiere a la vuelta a las clases del próximo septiembre, «es una opción muy lejana» que haya una terapia o una vacuna efectiva que permita el regreso con total seguridad y que habrá que depender de la realización de test. También se refirió al impacto del coronavirus en menores, después de que un senador republicano, Rand Paul, asegurara que es mínimo y que hay que permitir que vuelvan al colegio en septiembre. «No sabemos todo sobre el virus», respondió Fauci. «Y mejor que seamos muy cautelosos, sobre todo en lo que tiene que ver con niños», añadió en referencia a los casos de menores con complicaciones inflamatorias relacionadas con el coronavirus. Trump volvió a referirse a Fauci en una entrevista celebrada con la cadena Fox Business, que será emitida este jueves, pero de la que se desvelaron algunos extractos. «Es una muy buena persona», dijo del experto, que forma parte del grupo especial de trabajo de la Casa Blanca, pero añadió que ha estado «en desacuerdo con él». Insistió en reabrir los colegios «con seguridad, pero lo más rápido posible» y reiteró que está «en completo desacuerdo en lo que tiene que ver con colegios» con Fauci. La apertura de los colegios está ligada íntimamente a la reactivación de la economía. «Si tienes un incidente, uno entre un millón, uno entre 500.000, ¿ocurrirá? Es posible», dijo Trump con los periodistas ante la posibilidad de brotes en colegios o universidades, pero añadió que también puede haber un accidente «cuando vas conduciendo» a clase. Las palabras de Trump se producen en la misma semana que California State University, el sistema universitario más grande de EE.UU, anunció que sus aulas no se reabrirán en septiembre en sus 23 campus. La formación de sus 480.000 estudiantes será 'online', con excepciones para algunos cursos de laboratorio y técnicos. La facultad de Medicina de Harvard hizo este miércoles un anuncio similar. No es la primera vez que Trump tiene fricciones con Fauci. El experto médico ha sido una nota discordante cuando el presidente ha augurado plazos irrealizables para la epidemia (a finales de marzo dijo que el país estaría «en marcha» el 12 de abril) o ha defendido tratamientos no comprobados como el uso de la hidroxicloriquina. Hace unos días, Trump compartió un mensaje de Twitter en el que una comentarista pedía la dimisión de Fauci, que ha trabajado para seis presidentes como director del NIAID.
13-05-2020 | Fuente: abc.es
Los expertos temen que reabrir EE.UU. antes de tiempo desate «un brote incontrolable» de coronavirus
Anthony Fauci, el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, es la voz más reconocida en Estados Unidos sobre la respuesta al coronavirus. También es un rostro familiar en el país por sus apariciones frecuentes en las ruedas de prensa de Donald Trump. En muchas ocasiones, ha sido un contrapunto al ímpetu del presidente por celebrar la batalla contra el coronavirus como una victoria o por impulsar tratamientos no probados por la ciencia. En una ocasión, Trump llegó a compartir un mensaje en Twitter de una periodista que exigía la destitución del experto. Fauci fue este martes la estrella de la comparecencia de expertos médicos ante el Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado. En medio del.. Ver Más
12-05-2020 | Fuente: abc.es
Fauci agua el discurso de Trump sobre la reapertura temprana: «Las consecuencias pueden ser muy serias»
Anthony Fauci, el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, es la voz más reconocida en EE.UU. sobre la respuesta al coronavirus. También es un rostro familiar en el país por sus apariciones frecuentes en las ruedas de prensa de Donald Trump. En muchas ocasiones, ha sido un contrapunto al ímpetu del presidente por celebrar la batalla contra el coronavirus como una victoria o por impulsar tratamientos no probados por la ciencia. En una ocasión, Trump llegó a compartir un mensaje en Twitter de una periodista de su cuerda que exigía la destitución del experto. Este lunes, Fauci era la estrella de la comparecencia de expertos médicos ante el Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado. En medio del levantamiento generalizado de restricciones en EE.UU., con más de la mitad de los estados en proceso de reapertura y la mayoría en ciernes, la autoridad médica del país en enfermedades infecciosas puso una nota de contraste con los mensajes que difunde Trump y buena parte de sus aliados republicanos. «Las consecuencias pueden ser muy serias», advirtió Fauci sobre la reactivación de los estados sin que sea clara su capacidad de hacer frente a nuevos rebrotes. El grupo de trabajo de coronavirus de la Casa Blanca, del que forma parte Fauci, ha establecido una serie de parámetros para la reapertura paulatina de los estados, que tienen que ver con la disminución sostenida de casos y hospitalizaciones, la existencia de una infraestructura hospitalaria robusta y la capacidad para hacer test generalizados y seguimiento de contagios. En muchos de los casos, esos parámetros no se cumplen. Sin embargo, Trump ha puesto hincapié en la necesidad de avanzar en lo que ha bautizado como la «transición a la grandeza». En una retahíla de mensajes en Twitter antes de la comparecencia, Trump defendió que la epidemia decrece «en la mayor parte de nuestro país, que quiere abrir y volver a funcionar. Está ocurriendo, ¡y de forma segura!». Fauci reconoció ante preguntas de los legisladores que la epidemia «no está completamente bajo control», que hay descensos de casos en algunas partes -como Nueva York, el epicentro-, pero que despunta en otras y que, como ha dicho en otras ocasiones, una segunda oleada será «inevitable», aunque tiene la esperanza de que, para entonces, haya un sistema de test y de rastreo de casos que eviten una situación como la actual. EE.UU. es el país más afectado del mundo, con más de 1,3 millones de contagios y más de 80.000 fallecidos. Su mensaje principal difirió del optimismo que granjea Trump: «Hay un riesgo real de que se provoque un brote que no se pueda controlar», advirtió el experto. «Lo que, de forma paradójica, te retrasará todavía más, no solo con la consecuencia de sufrimiento y muerte que podrían haber sido evitados, pero también retrasarte en el camino de la recuperación económica». Fauci también reconoció que es probable que la cifra de muertes reales sea mayor a los 80.000 fallecidos en estos momentos y citó el caso de Nueva York, donde mucha gente murió en sus casas sin que se le hiciera la prueba de coronavirus. También comparecieron el vicesecretario de salud, el almirante Brett Giroir; el comisario de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en sus siglas en inglés), Stephen Hahn; y el director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Robert Redfield. Este último reconoció que, sobre la epidemia en EE.UU., «aún no estamos a salvo».