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Noticias de emigrantes

15-04-2020 | Fuente: abc.es
La caída de remesas, otro duro golpe de la pandemia en los países americanos
La caída de las remesas que los emigrantes latinoamericanos envían a sus países de origen va a ser este año otra dura consecuencia de la pandemia del coronavirus para las economías de la región. Solo el aumento del paro en Estados Unidos, desde donde se remite el grueso de las remesas, puede significar el envío de casi 9.000 millones de dólares menos respecto a 2019. Esas contribuciones de los emigrantes suponen entre el 10% y 20% del PIB de países como Honduras, El Salvador y Guatemala (en el caso de Haití supera el 30%). Otros países especialmente dependientes de las remesas, a consecuencia de las crisis políticas en las que se encuentran, son Venezuela y Nicaragua. También son importantes en México, donde el presidente López Obrador ha pedido a los mexicanos residentes en EE.UU. «no dejar de pensar en sus seres queridos», de manera que continúen mandándoles dinero en esta crisis global. Según cálculos de Diálogo Interamericano, las remesas de Estados Unidos a Latinoamérica y el Caribe, que en 2019 fueron de 77.000 millones de dólares ?del total de casi 100.000 millones recibidos en la región (son cifras de envíos registrados, pues también se remite dinero por canales informales)?, podrían descender entre un 7% y un 12%; eso supone entre 5.000 y 9.000 dólares menos respecto a 2019. Más de un millón de hogares en América Latina pueden verse afectados. Golpe para la economía En otras ocasiones, una mala situación económica de las naciones latinoamericanas ha podido compensarse parcialmente con las remesas de los emigrantes, sobre todo de los residentes en Estados Unidos, un país no sujeto a los ciclos económicos de la región. Sin embargo, esta vez el desplome de la economía y del mercado laboral en EE.UU. se produce simultáneamente, debido a la afectación generalizada de la pandemia, con una recesión que va a ser especialmente dura en las naciones americanas (pues van a empalmar sucesivamente el cierre económico de China, Europa, Estados Unidos y la propia región). Las últimas previsiones hablan de momento de una caída del PIB latinoamericano en 2020 próxima al 5%. En su informe anual presentado este martes, el Fondo Monetario Internacional la cifra en un -5,2% (-6,6% en México; -5% en Sudamérica, -3% en Centroamérica y -2,8% en el Caribe). Otras instituciones internacionales coinciden. El Banco Mundial sitúa el descenso en un -4,6% del PIB, el Banco Interamericano de Desarrollo habla de una horquilla entre el -1,8% y el -5,5% y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la ONU contempla un retroceso de un -4% e incluso llega a hablar también de un -5% en algunos escenarios. Aumento del paro Aunque la parálisis económica en Europa, y en concreto en España, también afecta a las remesas de los inmigrantes latinoamericanos, es sobre todo el incremento del paro en Estados Unidos lo que más está dañando a ese envío de dinero a los países de origen más necesitados. Los datos de Diálogo Interamericano indican que el 35% de los inmigrantes en EE.UU. cobran menos de 20.000 dólares al año y que el 20% no tiene ningún tipo de seguro médico (entre los ilegales la falta de cobertura es mayor). Si en la Gran Recesión, la tasa de paro en EE.UU. aumentó en cinco puntos (del 4,6% en 2007 al 9,6 en 2010), en estos momentos ha dado un salto de casi diez puntos (del 3,5% antes de comenzar el impacto de la pandemia al 13% registrado a comienzos de abril). De momento, 17,8 millones de personas se han inscrito en el paro en las últimas semanas en EE.UU. y el total de parados podría llegar a los 47 millones de personas (un 30% de la fuerza laboral) según las previsiones más pesimistas, afectando especialmente a los inmigrantes. No obstante, el FMI prevé una media anual del paro en EE.UU. durante 2020 entorno al 10,4%. En 2019, migrantes de todo el mundo enviaron a sus países de origen 700.000 millones de dólares de forma registrada; la cifra podría haber alcanzado los 1,7 billones teniendo en cuenta también los envíos por canales informales, lo que habría supuesto el 2% del PIB mundial, como ha precisado la consultora Stratfor.
23-03-2020 | Fuente: abc.es
Maduro concede un bono especial a los poseedores del carnet chavista por el coronavirus
Nicolás Maduro ha golpeado a los empresarios privados donde más les duele. Ha ordenado suspender el cobro del alquiler de las viviendas y comercios por 6 meses. También el pago de capital e intereses de créditos bancarios y decreta la inamovilidad laboral hasta el 31 de diciembre de este año. Los pocos empresarios que quedan en Venezuela han pegado el grito al cielo, por no hablar de los mayores de edad o los emigrantes que viven de la renta de sus propiedades, a los que ahora se les corta el ingreso durante este semestre. Maduro lanzó su paquete de medidas populistas para enfrentarse a la pandemia este domingo tras informar de que habían aumentado a 77 los casos confirmados de coronavirus, una cifra que está por debajo de la que anunció el presidente interino Juan Guaidó de que habría más de 200 contagiados en todo el país. Maduro aseguró que se pagarán bonos especiales por el Carnet de la Patria a unos 6 millones de trabajadores informales y privados. El 50% de la fuerza laboral trabaja en el mercado negro. También ordenó la suspensión por seis meses del pago de capital e intereses de hipotecas y créditos bancarios. En el Plan de Emergencia aprobó los términos de acceso para adquirir créditos para los pequeños y medianos productores en especial para las pymes. Por otro lado activó el plan especial de pago de nóminas de las pequeñas empresas del país a través del sistema Patria también por un lapso de 6 meses desde marzo. El gremio de las pymes todavía no sabe cómo el régimen va a pagar las nóminas de sus trabajadores. Igualmente ratificó el plan priorizado de inversión agroalimentaria para garantizar a 7 millones de familias beneficiados por las bolsas de comida Clap. Los productores agropecuarios se quejan de que la restricción de la gasolina, que se ha reservado a los militares y autoridades, les impide trabajar en el campo y trasladar sus productos a las ciudades.
12-03-2020 | Fuente: abc.es
La UE intenta parar la tensión en Grecia pagando a los emigrantes por volver
A la nueva presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, las cosas no se le ponen fáciles. Hace apenas cien días que está en el cargo y ya sabe que ninguno de los planes que había preparado cuidadosamente para la legislatura podrá funcionar como ella esperaba. Personalmente lo experimentó ayer mismo cuando tuvo que suspender en el último minuto un viaje oficial a Atenas con el que quería intentar apagar el incendio político causado por la llegada masiva de candidatos a la emigración desde Turquía. El desplazamiento lo tuvo que suspender a causa de las recomendaciones sobre la pandemia del coronavirus, que es el ingrediente más devastador para cualquiera de sus planes. Al final, el viaje lo llevó a cabo sola la comisaria de Interior, Ylva Johansson, que anunció un plan para subvencionar con 2000 euros el viaje de regreso a todos aquellos que acudieron a la frontera griega creyendo que podrían entrar en Europa. Si funcionase, el plan podría verse como la solución más sencilla para pasar cuanto antes por alto los graves problemas jurídicos y políticos que plantea el hecho de que el Gobierno de Atenas haya decidido paralizar la admisión de cualquier demanda de asilo y que haya ejecutado prácticas demasiado violentas hacia la dignidad de los que intentan entrar en su territorio ilegalmente. La Comisión ha tenido que afrontar como ha podido las denuncias del diario «The New York Times», que asegura que ha podido confirmar la existencia en la frontera griega de centros secretos de detención de aquellos que luego serán sometidos a expulsiones sumarias. Los testimonios recogidos por este diario son terribles y difícilmente compatibles con la legislación europea. Para ello, en Bruselas la Comisión ha admitido que puede haber habido prácticas como estas, pero le concede al Gobierno griego la potestad de aclarar qué ha pasado, mientras que en Atenas, la comisaria Johansson aporta el dinero para intentar un método expeditivo que permita resolver la situación antes de que las críticas abrasen al ejecutivo comunitario. El plan que ayer anunciaron la comisaria de Interior y el ministro de Inmigración griego, Notis Mitarachi, pretende alentar a los migrantes que llegaron a los campamentos superpoblados en las islas griegas después del 1 de enero a regresar voluntariamente a su lugar de origen para lo que se les ofrece «una asignación de 2.000 euros que ayudará a la reintegración de las personas en su país». Para la comisaria Johansson, se trata de un medio «para reducir la presión del hacinamiento» en los campamentos donde en estos momentos hay más de 37,000 personas en condiciones lamentables. Un contagio devastador El plan pretende también reducir la presión sobre las estructuras de la Unión Europea, sometidas a una tensión desconocida en todos los aspectos, sobre todo a causa de la epidemia del coronavirus. La Comisión desmintió ayer haber tenido noticias de que haya habido contagios de esta enfermedad entre los refugiados y candidatos a la emigración que viven en esos campos, algo que podría ser catastrófico. Aunque existen servicios médicos mínimos, en las circunstancias en las que tienen que estar esas personas, la enfermedad sería devastadora. Afortunadamente, según la Comisión solo se ha constatado un contagio en la isla de Lesbos, una de las que albergan refugiados, pero se trataba de un ciudadano griego. La otra parte del problema es la actitud de Turquía. Ayer se informó que después de la visita del autócrata turco Tayyip Erdogan a Bruselas en la que se decidió «buscar una solución conjunta», el alto representante Josep Borrell está en contacto con el ministro turco de Exteriores «por lo que el trabajo ha comenzado ya y estamos seguros de que encontraremos una solución». Desde Bruselas se atribuye a las autoridades de Ankara la responsabilidad de alentar a miles de extranjeros a intentar atravesar la frontera griega, en contra de los términos del acuerdo alcanzado en 2015 por el que Turquía debía contener esta presión migratoria a cambio de que la UE se haga cargo de los costes. La posición de Turquía El problema es que por ahora, Turquía no ha aclarado su posición. No ha dicho que vaya a negarse a contener a los que quieren llegar a la frontera con Europa, pero tampoco ha actuado formalmente en este sentido, aparte de ciertas actuaciones realmente violentas contra algunos de los candidatos a la emigración. Más bien al contrario, en las últimas horas las autoridades turcas han hecho subir la tensión con Grecia tanto en la zona de la frontera terrestre como en el mar. Las fuerzas especiales turcas han disparado sobre un vehículo militar estacionado en el lado griego de la frontera en Evros y aviones de combate F-16 han violado el espacio aéreo de Grecia en la parte norte de la frontera. También en el mar, una embarcación turca embistió a un barco de la Guardia Costera griega frente a la isla de Kos, en el este del mar Egeo. Todos ellos síntomas de que Turquía mantiene la presión sobre la UE a través de los emigrantes, pidiendo el apoyo político y militar a sus posiciones en Siria, que es algo que no parece conveniente ni a la mayoría de gobiernos europeos, porque creen que prolongará aún más el conflicto y porque supone enfrentarse a Rusia que se ha convertido en la potecia dominante en la zona.
07-03-2020 | Fuente: abc.es
La UE no enviará más dinero para atender a los refugiados
Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea han criticado la «utilización política» que hace Turquía de los refugiados y emigrantes y han reiterado su respaldo a Grecia en estos momentos de gran presión sobre su frontera. «Si queremos evitar situaciones críticas hay que decir la verdad, no contar a la gente que vaya a Europa porque la frontera está abierta. Dejen de jugar ese juego», dijo el Alto Representante para la Política Exterior, Josep Borrell, que se dirigió directamente a aquellos que intentan atravesar la frontera para decirles que está cerrada. «Quisiera enviarles un mensaje muy claro: no vayan a la frontera porque no está abierta», declaró. «Si alguien les dice que vayan porque podrán entrar en Grecia o en Chipre, no es verdad». Preguntado al término de una reunión de ministros de Exteriores celebrada en Zagreb, Borrell ha insistido en que la UE no se plantea aumentar los fondos que destina a financiar las instalaciones que atienden a los refugiados y emigrantes que se encuentran en Turquía, a pesar de ser consciente de la carga que supone para este país. «Una cosa es reconocer el problema y tener voluntad de ayudar y otra cosa es actuar bajo presión», dijo en una conferencia de prensa. Sobre el terreno, las noticias que llegan a Bruselas son cada día más preocupantes, puesto que la policía griega se ve frecuentemente obligada a usar medios radicales. Un patrullero danés, que tenía orden de no dejar entrar en aguas griegas a una embarcación con emigrantes, ha desobedecido y los ha depositado en la isla de Lesbos.
04-03-2020 | Fuente: abc.es
Los líderes de la UE envían dinero y militares para apoyar a Grecia frente al chantaje de Turquía
«Agradezco a Grecia por convertirse en el escudo europeo en estos momentos». Las palabras de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la frontera de este país con Turquía , ante la que se agolpan miles de refugiados, constituyen la más rotunda declaración sobre la nueva política que quiere seguir la Comisión Europea con un problema que en 2015 causó un daño colosal a las estructuras comunitarias. Esta política amenaza con causar otro tipo de problemas, porque ahora ha levantado la protesta de los que apoyan la acogida a los refugiados y los emigrantes y que consideran inaceptable que Grecia haya suspendido la tramitación de cualquier solicitud de asilo. Este martes se trataba sobre todo de enviar un mensaje a Turquía. Von der Leyen desafió a aquellos que «intentan poner a prueba la unidad de Europa» con un gesto firme en apoyo de Grecia como país más afectado por la llegada masiva de refugiados y emigrantes que han sido alentados por Turquía a intentar atravesar la frontera. En un acto en el paso fronterizo de Kastaniés junto a los presidentes del Parlamento y del Consejo, Von der Leyen dijo que «Turquía no es un enemigo», pero que «los que intentan poner a prueba la unidad de los europeos se equivocan. Mantendremos firme la línea y la unidad prevalecerá. Actuaremos con la cabeza fría y según nuestros valores. Ni Turquía es enemigo ni las personas se pueden usar como medios para un fin». El primer fin que quiere obtener Turquía no es inundar a la UE de refugiados sino presionar para conseguir que Bruselas se ponga de su lado y en contra de Rusia, que es en estos momentos la potencia dominante en la región. Rusia quiere acabar cuanto antes con la guerra de Siria y extender a todo el país el control del régimen de Damasco, pero Turquía intenta mantener una franja de territorio sirio bajo ocupación, para controlar desde allí los movimientos de los kurdos, para lo que sigue apoyando a los opositores a Bashar al Assad. Junto a la presidenta de la Comisión, el del Consejo, Charles Michel, y el del Parlamento, David Sassoli, viajaron también a Grecia para significar su apoyo al Gobierno griego que preside el conservador Kiriakos Mitsotakis, también presente en el acto. La presidenta de la Comisión anunció que ha desbloqueado un paquete de 700 millones de euros para ayudar al las autoridades helenas, mientras que la agencia europea de control de fronteras Frontex va a desplazar a la zona equipos de refuerzo que incluyen un buque costero, seis patrulleras, dos helicópteros, un avión de vigilancia y tres vehículos con sistemas de termovisión que se sumarán a los 530 guardias de Frontex que ya se encuentran sobre el terreno. La Comisión ha puesto en marcha también todo el sistema de protección civil para proporcionar tiendas de campaña y otros materiales a este país. «Nuestro principal interés es que se mantenga el orden en la frontera griega, que también es la frontera exterior europea» dijo la presidenta de la Comisión que se comprometió a «aportar todo el apoyo operativo disponible» a las autoridades de Atenas. Mitsotakis ha acusado a Turquía de utilizar a los refugiados como «instrumentos en un juego geopolítico» y ha prometido que «Europa no será chantajeada» con ellos. Es posible que a la postre Bruselas acabe poniéndose del lado de Turquía, pero no puede hacerlo bajo este tipo de presión. Mientras esto sucedía en la frontera de Kastaniés, ayer estaba en Ankara precisamente el Alto Representante, Josep Borrell. Antes de que se sustancia cualquier gestión en el sentido que quiere Turquía, la UE puede tener que afrontar otro tipo de críticas. De momento la Comisión ha decidio tomarse su tiempo para analizar si se corresponde con la legalidad europea la decisión de Grecia de suspender el trámite de cualquier solicitud de asilo. Cualquiera que hubiera seguido la actualidad europea la pasada legislatura se habría llevado las manos a la cabeza ante una medida así puesto que por menos se han abierto expedientes a países como Polonia y Hungría. Mención a los niños Por ello, el presidente del Parlamento, que representa también a los diputados de los partidos que protestan contra esta situación, quiso hacer una mención específica a los niños, para que no se deduzca que está de acuerdo con todo lo que ayer elogiaban los demás representantes europeos. «Necesitamos comprometernos con los miles de menores no acompañados que llegan a las costas de Europa. Necesitamos urgentemente una estrategia para protegerlos a ellos y su futuro. Los gobiernos europeos tienen que mostrar mucha más generosidad y solidaridad con los menores que necesitan nuestra ayuda desesperadamente» dijo Sassoli que volvió a pedir «una solución para la redistribución justa de los inmigrantes. Esta es la única forma de estar a la altura de nuestros valores y hacer de Europa un líder mundial en la defensa de los derechos humanos».
03-03-2020 | Fuente: abc.es
Von der Leyen asegura el apoyo total de la UE a Grecia para controlar la entrada de refugiados
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha desafiado este martes a aquellos que «intentan poner a prueba la unidad de Europa» con un gesto firme en apoyo de Grecia como país más afectado por la llegada masiva de refugiados y emigrantes que han sido alentados por Turquía a intentar atravesar la frontera. En un acto en el paso fronterizo de Kastanies junto a los presidentes del Parlamento y del Consejo, Von der Leyen dijo que «Turquía no es un enemigo», pero que «los que intentan poner a prueba la unidad de los europeos se equivocan». La presidenta de la Comisión, el del Consejo, Charles Michel, y el del Parlamento, David Sassoli, han viajado este martes a Grecia para significar su apoyo al Gobierno griego que preside el conservador Kiriakos Mitsotakis. La presidenta de la Comisión anunció que ha desbloqueado un paquete de al menos 700 millones de euros para ayudar a las autoridades helenas, mientras que la agencia europea de control de fronteras Frontex va a desplazar a la zona equipos de refuerzo que incluye un buque costero, seis patrulleras, dos helicópteros, un avión de vigilancia y tres vehículos con sistemas de termovisión que se sumarán a los 530 guardias de Frontex que ya se encuentran sobre el terreno. La Comisión ha puesto en marcha también todo el sistema de protección civil para proporcionar tiendas de campaña y otros materiales a este país. «Nuestro principal interés es que se mantenga el orden en la frontera griega, que también es la frontera exterior europea», dijo la presidenta de la Comisión, que se comprometió a «aportar todo el apoyo operativo disponible a las autoridades griegas». Atenas acusa a Ankara de utilizar a los refugiados Mitsotakis ha acusado a Turquía de utilizar a los refugiados como «instrumentos en un juego geopolítico» y ha prometido que «Europa no será chantajeada» con ellos. El recuerdo de la crisis de los refugiados de 2015 ha llevado a la UE a poner en marcha todos sus recursos disponibles para evitar que se reproduzca un fenómeno que tuvo un coste político y social enorme para Europa.
03-03-2020 | Fuente: abc.es
La UE cierra filas con Grecia para evitar una nueva crisis migratoria
La Unión Europea no va a permitir que se repita el escenario de la crisis migratoria de 2015 y ha decidido poner todos los medios para contener una nueva llegada masiva de demandantes de asilo y emigrantes económicos como la que desordenó entonces todas las previsiones políticas e institucionales en numerosos países miembros. Hoy se desplazan a la frontera entre Grecia y Turquía los presidentes de las tres instituciones, la de la Comisión, Ursula von der Leyen; el del Consejo, Charles Michel y el del Parlamento, David Sassoli, para expresar su más firme respaldo al Gobierno de Kyriakos Mitsotakis, que está conteniendo el flujo masivo propiciado por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Atenas ha suspendido todas las demandas de asilo, sin excepción y promete devolver a todos los que crucen ilegalmente la frontera. El miércoles se celebrará una reunión extraordinaria de ministros del Interior en Bruselas para ayudar a Grecia y también a Bulgaria en estos momentos de gran presión migratoria. La cuestión del apoyo irrestricto al cierre de la frontera con Turquía se destacó también en el anuncio de la creación de un comité de crisis en la Comisión Europea para hacer frente a la expansión de la epidemia del coronavirus. Mitsotakis ha invocado las cláusulas de solidaridad del Tratado que prevén la asignación de fondos extraordinarios y el envío de expertos a la zona, mientras que la agencia de fronteras Frontex confirmó en un comunicado que el Gobierno de Atenas le ha pedido ayuda «para lanzar una operación de intervención rápida en su frontera exterior» y poco después su director ejecutivo, Fabrice Leggeri, confirmó que pondrá en marcha un dispositivo urgente «teniendo en cuenta la rápida evolución de la la situación en la frontera turcogriega». El grueso de la misión de apoyo a Grecia lo llevará a cabo el dispositivo de reacción rápida formado por agentes de fronteras de los países miembros y que cuenta con unos 1.500 funcionarios que han de estar disponibles para operar bajo el mando de Frontex en menos de cinco días. Bulgaria también ha pedido ayuda a la UE para proteger su tramo de frontera con Turquía. Apoyo francés Varios gobiernos europeos han querido también apoyar a Grecia en gestos en los que se reconocen los temores a que se repitan los efectos electorales de la llegada masiva de refugiados hace cinco años. El caso más evidente es el del presidente francés, Emmanuel Macron, que ha expresado su «solidaridad total» con Grecia y Bulgaria, tanto a través de Twitter como con un comunicado oficial de la presidencia de la República, informa J. P. Quiñonero. Macron declara que Francia está dispuesta a participar en operaciones conjuntas para afrontar «colectivamente» operaciones de carácter humanitario o de protección de las fronteras exteriores y dirigiéndose a los responsables europeos les pide «actuar rápido y juntos para evitar una crisis migratoria y humanitaria grave». Por supuesto, los gobiernos que se opusieron entonces a aceptar refugiados, como los de Hungría y Polonia, aplauden la decisión de cerrar ahora la frontera. El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, ya ha tenido que responder a las críticas que censuran esta actitud que presupone el abandono o incluso la represión de los inmigrantes que han llegado a la frontera griega, muchos de ellos huyendo de la guerra en Siria, pero él se defendió aconsejando que no se dé crédito a todas las informaciones que llegan desde la zona porque «muchas noticias no son siempre ciertas y por ello invito a hacer gala de un poco de prudencia antes de sacar conclusiones». Por su parte, el vicepresidente de la Comisión y responsable del área de inmigración, el griego Margaritis Schinas, anunció a través de las redes sociales la convocatoria de la reunión de ministros del Interior para este miércoles como «una oportunidad para adoptar medidas de apoyo para Grecia». Los ministros de Asuntos Exteriores celebran por su parte una reunión informal (ordinaria) en Zagreb este viernes y también abordarán la situación creada por el repunte de la guerra en el norte de Siria y la actitud de Turquía, que tenía un acuerdo informal con la UE para contener a los refugiados acambio de correr con los gastos, pero ha decidido dejarlos pasar masivamente. Miles de personas, entre emigrantes económicos venidos de todo el mundo y refugiados de guerra se concentran a lo largo de los 212 km. de la frontera terrestre que separa a Grecia de Turquía, esperando poder atravesarla sin control, como sucedió en 2015. Erdogan ha reconocido que ha dejado de retenerlos en su país y asegura que «ahora son miles, pronto serán millones», al tiempo que exige a la UE que «asuma su carga» en la gestión del problema.
02-03-2020 | Fuente: abc.es
Macron pide a Europa una respuesta rápida para evitar la crisis humanitaria en Grecia y Bulgaria
Emmanuel Macron ha expresado su «solidaridad total» a Grecia y Bulgaria para «proteger sus fronteras» ante la amenazante crisis provocada por la decisión de Turquía de «abrir sus fronteras» a los emigrantes que quieran entrar en la UE. A través de Twitter y un comunicado oficial de la presidencia de la República, Macron declara que Francia está dispuesta a participar en operaciones conjuntas para afrontar «colectivamente» operaciones de carácter humanitario, tras la decisión del presidente turco, Tayyip Erdogan de «romper» unilateralmente el acuerdo turco / europeo del 2016. La decisión turca ha «liberado» a 12.000 o 13.000 emigrantes que desearían huir del infierno turco y medio oriental a través de Grecia y Bulgaria. Decisión que se ha transformado en una crisis inflamable. Dirigiéndose a los dirigentes de la UE, Macron afirma: «Debemos actuar rápido y juntos para evitar una crisis migratoria y humanitaria grave. Francia está dispuesta a contribuir, por su parte, a los esfuerzos europeos destinados a prestar asistencia humanitaria rápida y protección de las fronteras comunes».
29-02-2020 | Fuente: abc.es
Turquía lleva la guerra de Siria a las fronteras de Europa
La tensión se desbordó ayer en la ciudad siria de Idlib tras la muerte de 33 soldados turcos en un bombardeo. Turquía, que ya ha perdido 54 militares este mes, activó una respuesta militar, con duros ataques contra el Ejército sirio; otra diplomática, a través de una conversación directa entre Recep Tayyip Erdogan y Vladimir Putin, que se comprometieron a adoptar «medidas adicionales» para normalizar a situación; y una tercera en la que dio luz verde a cientos refugiados a poner rumbo a las fronteras con la Unión Europea para presionar a Bruselas e intentar que logre mediar con Moscú. De esta forma, los combates en el norte de Siria tuvieron un reflejo directo en las fronteras de Grecia y Bulgaria, donde los emigrantes llegaron para intentar dar el salto a territorio europeo, pero se encontraron con las puertas cerradas y un fuerte despliegue policial. En Turquía hay 3,5 millones de refugiados sirios y otros 900.000 desplazados por los combates en Idlib esperan junto al muro de separación para poder acceder al país. El alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrel l, se dirigió a las partes en conflicto para advertirles del «riesgo de caer en una gran confrontación militar internacional abierta» y pidió que «la escalada actual se debe detener de manera urgente». Ante la llegada de refugiados, y para que no se repitan las escenas del verano de 2015, Borrell adelantó que «la UE considerará todas las medidas necesarias para proteger sus intereses de seguridad». Pese a la llegada de refugiados en autobuses, taxis o caminando por las carreteras principales, y seguidos periodistas de los medios turcos, el portavoz del Ministerio de Exteriores turco, Hami Aksoy, declaró que «como el país que más refugiados acoge del mundo, no hay cambio en la política de Turquía hacia los refugiados y solicitantes de asilo». Unas palabras diferentes a las del portavoz del partido islamista Justicia y Desarrollo (AKP), Ömer Çelik, quien apeló a una especie de ojo por ojo y declaró que «como resultado del ataque, los refugiados que están en Turquía se dirigen hacia Europa, y los que se hallan en territorio sirio se dirigen a Turquía». La noche del jueves fue muy larga en el frente. El ministerio de Defensa ruso emitió un comunicado en el que recogió que «los soldados turcos fueron alcanzados por fuego sirio cuando combatían junto a grupos terroristas», pero desde Ankara denunciaron que Moscú «conocía la posición de nuestros hombres» El jefe de la Presidencia de Comunicaciones del Gobierno turco, Fahrettin Altun, declaró que «se ha golpeado con apoyo de artillería y fuego aéreo todos los objetivos conocidos del régimen», pero no hizo alusión alguna a las fuerzas rusas, principales aliadas de Bashar Al Assad y responsables de controlar el espacio aéreo. Medios turcos elevaron a «más de trescientos» los soldados muertos en la operación de respuesta. Turquía invocó el artículo 4 del tratado de Washington, bajo el que cualquier aliado de la OTAN puede solicitar consultas cuando cree que su integridad territorial, independencia política o seguridad se ven amenazadas. Víctimas inocentes Este incremento de tensión se produjo cuando concluía el ultimátum dado por Erdogan a comienzos de mes a Bashar Al Assad para retirar sus tropas de las proximidades de sus doce puestos de observación establecidos a lo largo de la línea pactada con Rusia en 2018 y tras una jornada marcada por el avance turco y de sus milicias islamistas sirias aliadas, que lograron recuperar la estratégica ciudad de Saraqeb. El Ejército sirio no solo no ha hecho caso al ultimátum sino que, según declaraciones del ministerio de Exteriores recogidas por la agencia oficial Sana, adelantó que «no permitiremos que países occidentales y sus aliados terroristas locales controlen el país». El Ejército sirio, con ayuda de Rusia, avanza desde el 1 de diciembre y tiene el objetivo de recuperar el control de Idlib, provincia fronteriza con Turquía controlada por el brazo sirio de Al Qaida y donde Ankara tiene una red de puestos de observación. La semana pasada los sirios recuperaron el control de la autopista que conecta Alepo con Damasco, pero el jueves esta vía clave de comunicación volvió a ser cortada. Los turcos cuentan con miles de hombres desplegados en Idlib en apoyo a diferentes grupos locales islamistas que actúan baja la bandera del autodenominado Ejército Nacional Sirio. En apenas dos meses, 900.000 civiles han escapado de los combates, según las cifras de Naciones Unidas. Huyen hacia el norte, pero Turquía, que ya cuenta con 3,5 millones de refugiados, mantiene cerrada la frontera por lo que viven ahora en campos improvisados a lo largo de la línea fronteriza. En estos campos varios niños ya han muerto congelados debido a las condiciones extremas.
27-02-2020 | Fuente: abc.es
Un informe de la ONU acusa a Venezuela de apoyar el narcotráfico
Naciones Unidas ha publicado en Viena un informe en el que alerta sobre el incremento del narcotráfico en Venezuela, apoyado por el régimen de Nicolás Maduro para obtener financiación a través del conocido «Cártel de los Soles» de generales de las Fuerzas Armadas Bolivarianas (FANB). Además de la producción petrolera venezolana, cuyos socios rusos han sido sancionados, el régimen de Maduro se financia con el «oro y los diamantes de sangre» del Arco Minero en Guayana, del narcotráfico y las remesas de los emigrantes a sus familiares, lo que en su conjunto sumarían más de 15.000 millones de dólares. «Hay indicios de que, en la República Bolivariana de Venezuela, los grupos delictivos han logrado infiltrarse en las fuerzas de seguridad gubernamentales y han creado una red informal conocida como el Cártel de los Soles para facilitar la entrada y salida de drogas ilegales», señala la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) en su informe anual de 2019 difundido hoy en Viena. La antinarcóticos JIFE de la ONU señalan que las organizaciones criminales «han transportado grandes cantidades de drogas ilícitas a Europa y los Estados Unidos desde Colombia, pasando por la República Bolivariana de Venezuela«, donde tienen luz verde bajo el amparo de los militares. La JIFE se describe como «un órgano independiente y cuasi judicial« constituido por 13 expertos con un mandato de cinco años y que tienen como función verificar el cumplimiento de las Convenciones internacionales sobre drogas, según informa la agencia Efe. Por otro lado, el centro de investigación del crimen organizado Insight Crime sostiene que la primera vez que se usó el término «Cártel de los Soles» fue en 1993 cuando dos generales de la Guardia Nacional fueron investigados por tráfico de drogas. Con la asunción de Hugo Chávez en 1999 y su decisión de eliminar a la DEA norteamericana de Venezuela, el «Cártel de los Soles», integrado por los generales venezolanos se posiciona y adquiere mayor poder un año después. El «sol» es una insignia de ascenso a general que reciben los oficiales de la FANB. Pueden escalar a 4 soles para los que ascienden a generales en jefe. Según Insight Crime, si bien «hay células en las principales ramas de las fuerzas armadas» y en todos sus niveles que esencialmente «funcionan como organizaciones narcotraficantes», no se les puede describir como un cártel pues «no está claro cómo funcionan las relaciones entre esas células», dicen los expertos. En Venezuela el cartel de los generales no funciona como los conocidos cárteles clásicos como el de Cali, Medellín, el de Sinaloa o Juarez en México. Insight Crime afirma que «no existe un árbol genealógico para una estructura tan nebulosa» como la del referido cártel, y que solo se cuenta con «una lista de nombres publicada» por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro estadounidense. Sin embargo, todo el control de puertos, aeropuertos, carreteras y puntos fronterizos están en manos de la Guardia Nacional y los militares y a los largo de los 2.200 kilómetros que comparten Colombia con Venezuela. Efe recuerda que entre los militares venezolanos supuestamente implicados en ese cártel se cuenta Hugo Carvajal, que fue jefe de la contrainteligencia con el fallecido presidente Hugo Chávez y con su sucesor, Nicolás Maduro, y que se encuentra en paradero desconocido desde el pasado noviembre. Carvajal desapareció cuando la Policía española intentó detenerlo tras aprobar un tribunal su extradición a Estados Unidos. Carvajal fue imputado en EEUU por ser miembro, supuestamente, desde 1999 hasta 2019 del Cártel de los Soles, según documentos de una corte de Nueva York. Estados Unidos también ha relacionado con el tráfico de drogas al actual vicepresidente económico Tareck El Aissami («prominente traficante de drogas», señaló la OFAC) y al dirigente oficialista Freddy Bernal, vinculado con la Fuerza de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).