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Noticias de elecciones

23-09-2022 | Fuente: abc.es
Las elecciones generales más recientes, en Europa, confirman una evolución social y cultural que puede estar cambiando nuestra historia política: los obreros y las clases sociales más modestas han dejado de votar a los partidos de izquierdas, comunistas, socialistas y socialdemócratas, para votar mayoritariamente a los partidos conservadores y conservadores extremos, nacional populistas en bastantes casos. Las elecciones italianas de este domingo prometen ser un correlato de esta tendencia, según las encuestas. Esa evolución ha sido estudiada por muchos politólogos europeos y norteamericanos. Y fue presentada, por vez primera, con un voluminoso estudio realizado por una veintena de especialistas, dirigidos por Thomas Piketty, reputado economista de izquierda. Piketty presentó ese estudio, «Clivages politiques et inégalités sociales», en estos términos: «Durante el periodo de 1950 a 1980, el voto popular beneficiaba esencialmente a los partidos socialdemócratas y el voto burgués a los conservadores. Nuestro estudio demuestra que esa estructura social, en función de las clases sociales, ha desaparecido. Las izquierdas se han convertido en partidos votados por diplomados relativamente acomodados. Si las izquierdas quieren afrontar ese cambio histórico tendrán que cambiar muy profundamente». 'Le Monde' presentó el libro de este modo: «¿Por qué votan los pobres a la derecha? ¿Por qué los partidos de izquierdas, que predican la redistribución, no se benefician del incremento de las desigualdades? Del Reino Unido a la India, pasando por los EE.UU., Turquía, Francia y Brasil, son, por el contrario, los partidos nacionalistas, los líderes populares de derecha y extrema derecha, los que progresan de elección en elección». Tiempo más tarde, el semanario socialdemócrata 'Nouvel Observateur' se preguntaba a toda página: «Hungría, Polonia, Suecia, Francia, Italia ? ¿por qué la extrema derecha progresa en toda Europa?». Las últimas elecciones legislativas confirmaron en Hungría la cuarta victoria espectacular de Viktor Orbán y su partido , Unión Cívica Húngara (UCH, extrema derecha nacional populista), percibidos, en el resto de Europa occidental como una suerte de «modelo» electoral e institucional de un régimen «iliberal», que cuenta, desde hace años, con el apoyo del voto obrero, popular. Lo urbano y lo modesto Kim Lane Scheppele, profesor de sociología y relaciones internacionales en la Princeton University, ha descrito el modelo húngaro de esta forma: «Mientras los electores urbanos y más educados están dispuestas a votar contra Orbán, los electores menos educados, los votantes más pobres, modestos, no piensan lo mismo, quizá porque creen en lo que les cuentan el Gobierno y sus medios de comunicación, quizá por que esos electores, los húngaros más pobres y modestos, no han visto ninguna alternativa a Orbán, incluso porque esos mismos electores son presionados para votar por el partido del presidente autócrata». A juicio de Scheppele, el modelo húngaro tiene algo de paradigmático en toda Europa oriental, por estas razones: «El caso de Hungría muestra cómo los autócratas pueden ganar elecciones, legalmente, apoyándose en su electorado, conservador y ultra conservador, para cambiar las leyes». Días pasados, el Parlamento Europeo declaró que Hungría «ya no puede considerarse una democracia plena, convertida en una autocracia electoral. Autocracia apoyada de manera muy significativa por el voto obrero. En términos políticos, electorales e históricos, la Hungría de Orbán 'solo' es un caso entre otros en toda Europa del Este, de Austria a Polonia, pasando por la República Checa. Derecha de origen demócrata cristiano y extrema derecha son fuerzas mayoritarias en Austria desde hace años, con más votos populares/obreros, que la socialdemocracia y el liberalismo. La tradición reciente de la extrema derecha austriaca tiene 20 o 30 años de historia, con sólida implantación popular. En Polonia, la derecha más conservadora y un centro conservador, con mucho voto popular, hace tiempo que dominan la escena nacional, en detrimento de una izquierda minoritaria apoyada por sectores sociales más acomodados. En la República Checa, la Alianza de Ciudadanos descontentos (ACD) de Andrej Babi?, el segundo hombre más rico del país, es la gran revelación política de la última década, defendiendo modelos e ideales próximos, a su manera, a los de Orbán y Boris Johnson. En toda Europa del Este, el pasado comunista es una herencia pavorosa, imposible de asumir: ha dejado un recuerdo atroz entre obreros y clases populares. No es un azar, quizá, que, desde hace meses, los dirigentes polacos critiquen con severidad la vieja Europa en crisis del antiguo y difunto 'eje' franco-alemán. Desde el punto de vista del conservadurismo polaco, en el poder, con mucho apoyo popular, es urgente defender una «nueva Europa», más «inclinada» hacia el Este. Giro polaco que coincide, desde hace años, con la consolidación de un voto obrero muy conservador en Alemania. Klaus Dörre, profesor en la Universidad de Jean, publicó puso sobre la mesa este giro con un artículo titulado: «¿Asistimos a la emergencia de un movimiento obrero de extrema derecha?». En el Reino Unido, el voto popular y el voto de las víctimas de la mundialización, es una historia bien documentada, desde el Brexit a Johnson y Liz Truss. Ese mismo voto obrero de las regiones víctimas de la desindustrialización tuvo su importancia en la ascensión de Donald Trump y los enfrentamientos cainitas que hoy dividen a los EE. UU., de la manera más inquietante desde la Guerra de Secesión de 1861-1865. En las elecciones legislativas francesas del pasado junio, el conjunto de las izquierdas, PS, PCF, La Francia Insumisa (LFI) y los ecologistas tuvieron, juntos, menos votos y menos diputados que Agrupación Nacional (AN, extrema derecha). Los obreros franceses dejaron de votar comunista y socialista a finales de los años 90 del XX, para comenzar a votar a la extrema derecha por las mismas fechas. FN y AN son el primer partido obrero de Francia desde hace veinticinco años. Jérôme Fourquet, director de estudios del IFOP (Instituto Francés de la Opinión Pública), es autor de un estudio titulado «Cómo la izquierda ha perdido el voto obrero en beneficio de la extrema derecha, durante los últimos treinta años». Y escribe: «Desde hace años, más de cuatro de cada diez obreros franceses votan a la extrema derecha. Todo ocurre como si la extrema derecha de la familia Le Pen haya capitalizado el voto de quienes se consideran víctimas de una nueva sociedad dominada por electores con mayor nivel económico y educativo». «¿Es ese el futuro?» El triunfo de las derechas, tradicional y ultra de nuevo cuño, en Suecia, hace días, se parece razonablemente al caso francés. Los electores obreros y menos favorecidos abandonan a la izquierda tradicional, socialdemó- crata, en beneficio del 'nuevo' conservadurismo. «Es un ejemplo del giro a la derecha de los electores en Europa», refirió días pasados 'The New York Times', agregando: «La extrema derecha hace historia en Suecia. ¿Es ese el futuro?». Dominique Reiné, director de Fondapol (Fundación para la innovación política), valora las recientes elecciones suecas de este modo: «La política irresponsable de los socialdemócratas en materia de inmigración ha contribuido de manera determinante al triunfo de las derechas. La ascensión de las derechas y extremas derechas, populistas, afecta a todo el mundo democrático y, en particular, a todos los países europeos. Lo ocurrido en Suecia quizá ocurra mañana en Italia». Rechazo a las élites Davide Monaco, director del departamento de política europea en la Universidad de Manchester, ha establecido el mismo paralelismo: «La ascensión de las fuerzas de extrema derecha, anti establishment comenzó en toda Europa hace una larga década. Era y sigue siendo una fuerza electoral de rechazo contra las elites gobernantes partidarias de la mundialización. En Italia, como en el resto de Europa, esas fuerzas comenzaron a crecer hace años, denunciando el neoliberalismo y las políticas presupuestarias de la Unión Europea». Según todas las estimaciones y estudios, las elecciones italianas pudieran confirmar esa tendencia continental, confirmando un voto conservador, conservador extremo, superior al voto de las izquierdas de diversa naturaleza. De Roma a Varsovia, de Praga a París, de Budapest a Londres, cada mercado y sociedad política tiene características propias que permiten explicar el giro histórico de voto obrero hacia las derechas, que también son distintas. Globalmente, sin embargo, con los imprescindibles matices, parece confirmarse la estimación de Piketty, economista de izquierdas, cuando presentó el estudio realizado por numerosos especialistas en medio centenar de países de cinco continentes: «Las nuevas izquierdas y los ecologistas parecen contar con el apoyo creciente de profesiones bien calificadas y remuneradas, realizando tareas jerárquicas de cierto nivel en sectores como la sanidad, los servicios sociales y la comunicación. Por el contrario, en numerosos países, los obreros han abandonado a los partidos socialdemócratas y asimilados son hoy el corazón de la base electoral de las extremas derechas».
23-09-2022 | Fuente: abc.es
Sali Hafiz, una decoradora libanesa de 28 años hoy en paradero desconocido, se ha convertido en la heroína de las decenas de miles de cuentacorrentistas que desde hace años tienen congelados sus ahorros en dólares en los bancos del país. Armada con una pistola (que ahora se sabe que era de juguete) y un frasco con gasolina y agua, Sali atracó el miércoles de la semana pasada una sucursal bancaria en Beirut, y exigió a los empleados que le dieran los 13.000 dólares de la cuenta familiar. El dinero, dijo, lo necesitaba para pagar un tratamiento en el extranjero de cáncer para su hermana. El ejemplo de Sali Hafiz cundió, y para el fin de semana se habían registrado ya al menos siete intentos de atraco de bancos en el Líbano, protagonizados por sus propios clientes. Anoche, la asociación bancaria del Líbano decretó un cierre «indefinido» de todas sus oficinas para «proteger a sus empleados». El Gobierno no solo es incapaz de ponerse de acuerdo y legislar en torno a las limitaciones para la retirada de líquido de los bancos, sino que tampoco puede ofrecerles seguridad. La situación, entre dramática y cómica, pone otra vez de relieve la crítica situación que vive el Líbano, considerado a mediados del pasado siglo «la Suiza de Oriente Próximo» por la pujanza de su sector bancario y el carácter cosmopolita de su capital, Beirut. Situación extrema Antes de que los bancos declararan el cierre indefinido, el Fondo Monetario Internacional (FMI) emitió un comunicado para lamentar la «falta de reformas necesarias» en el Líbano antes de desbloquear un préstamo urgente de 3.000 millones de dólares. La situación económica y social es extrema, con un 80 por ciento de la población bajo el umbral de la pobreza según la última estadística nacional. Los libaneses, incapaces de tener acceso a sus ahorros desde 2019, achacan a la banca que está prestando su dinero al Gobierno -dada la incapacidad de este para acceder a los préstamos exteriores- y la incompetencia y corrupción ahondan la crisis. MÁS INFORMACIÓN noticia No Una mujer atraca un banco en Líbano para sacar dinero de su cuenta y pagar el tratamiento médico de su hermana galeria No Así fue la enorme explosión que arrasó Beirut En el terreno político, la situación es igualmente límite. La salida de Francia, potencia colonial, dejó condenado el país a la división sectaria por la religión -suníes, chiíes, drusos y cristianos maronistas-, y al reparto de poder que suele acabar en distribución de prebendas entre las elites políticas. Las ambiciones de los países vecinos, en particular de Siria, Israel, y finalmente Irán, alimentaron la larga guerra civil (1975-1990) y la inestabilidad posterior. Las últimas elecciones legislativas, celebradas en mayo, arrojaron un Parlamento aún más dividido, incapaz de ponerse de acuerdo para un Gobierno de consenso. La crisis política del Líbano encara un nuevo desafío en octubre, fecha en que termina el mandado presidencial de Michel Aoun.
23-09-2022 | Fuente: abc.es
Se cierra hoy la campaña electoral, irrumpiendo en su última curva la guerra de Putin que vuelve al centro del debate en Italia, con la Embajada rusa en Roma que sopla sobre el fuego. Mientras, en la batalla política en el sur se hace fuerte el líder del Movimiento 5 Estrellas, el ex primer ministro Giuseppe Conte, que pretende ser el Mélenchon italiano, y se bate en retirada el líder de la Liga, Matteo Salvini, al que le ha dado la espalda la Italia meridional. En las últimas horas de campaña , los líderes políticos se han esforzado en lanzar mensajes en los que se mezclan tonos duros, por una parte, y tranquilizadores, por otra, en un intento por convencer para la votación del domingo a los indecisos. Pocas horas antes de que se abran las urnas llega la enésima injerencia o advertencia de Rusia contra Italia. Después de diversos ataques de Moscú contra la política italiana y polémicas con la Embajada rusa en Roma durante los últimos meses, la última provocación la vuelve a originar la legación diplomática en la capital italiana. Por medio de su página en Facebook, publica una serie de fotografías del presidente Vladímir Putin con todos los políticos italianos a los que ha encontrado a lo largo de los años, desde el presidente de la República, Sergio Mattarella , hasta el ex primer ministro, Silvio Berlusconi, pasando por otros líderes protagonistas de esta campaña electoral, como Enrico Letta, Giuseppe Conte, Matteo Salvini o Luigi Di Maio. Las fotos se acompañan con este mensaje: «De la historia reciente de las relaciones entre Rusia e Italia. Tenemos algunos para recordar». En el fondo, la idea que la Embajada pretende transmitir con esta provocación es que los políticos italianos son unos «traidores» con respecto a lo que fueron las relaciones precedentes. Algunos analistas consideran incluso que, además de la evidente intimidación que supone el mensaje acompañado de las fotografías, Moscú lanza también una advertencia en el sentido de que en el futuro podría revelarse alguna información o secreto sobre las relaciones entre Rusia y algunos de los líderes que aparecen en la galería publicada por la legación. Salvini, una historia diversa La Embajada omite un dato muy importante: los políticos citados tuvieron relaciones con el Kremlin cuando tenían responsabilidades de Gobierno, exclusivamente en el ámbito institucional. Diversa es la historia del líder de la Liga, Matteo Salvini , cuyas relaciones con Putin han sido políticas. Cabe recordar que desde marzo de 2017 está en vigor un pacto firmado entre la Liga y Rusia Unida, el partido del presidente ruso. El acuerdo fue renovado tácitamente el pasado mes de marzo, en plena ofensiva de Moscú contra Ucrania. Además, en el pasado, Salvini no hizo nada por ocultar sus sentimientos de admiración por el presidente ruso , hasta el punto de exhibirse sonriente en la Plaza Roja de Moscú con una camiseta de Putin y afirmar que cedía «dos Mattarella [presidente de la República] por medio Putin». Noticia Relacionada estandar Si Draghi ataca a Meloni, Salvini y Conte: «La democracia italiana es más fuerte que los títeres a sueldo de los enemigos» Ángel Gómez Fuentes El primer ministro pidió al futuro gobierno «coherencia internacional y elegir a los aliados europeos en la línea mantenida por Italia» La provocación llega horas después de las reacciones de los políticos italianos al discurso del inquilino del Kremlin, que amenazó con el uso de armas nucleares. Giorgia Meloni , líder de Hermanos de Italia, favorita para ganar las elecciones y formar un probable Gobierno de coalición con Liga y Forza Italia, fue contundente en su condena de Putin , elogiando «la extraordinaria resistencia de un pueblo que defiende su soberanía y libertad». Mientras Meloni se muestra en una línea pro-Alianza Atlántica, Salvini se ha visto obligado a distanciarse de Putin, pero sin abandonar del todo sus críticas a las sanciones contra Moscú. «No es una buena noticia [el discurso de Putin], pero espero que la guerra termine lo antes posible». Riesgo de abstención récord Son muchos los ciudadanos que todavía dudan sobre la decisión que adoptarán en la votación del próximo domingo. Las encuestas coinciden en señalar que el porcentaje de indecisos se sitúa entre el 30 y el 40 por 100. Hay cierto hartazgo de una campaña electoral con promesas imposibles, por lo que existe el riesgo de una notable deserción de las urnas. En 2006 la abstención fue del 16,4 por 100; en 2008 llegó al 19,5; en 2013 fue del 24,8, y en las últimas, en 2018, la abstención alcanzó el 27,1 por 100, un récord. Es posible, incluso muy probable según algunos institutos de sondeos, que el domingo se supere el 30 por 100. Sin duda, Matteo Salvini se encuentra en horas bajas . Se ha recorrido todo el país, pero ha perdido mucho consenso. Su idea de que la Liga fuera un partido nacional, que echara también raíces en el sur, se ha esfumado. En una campaña electoral centrada en la guerra, crisis energética, inflación, paro e impuestos, estuvo ausente el problema de la inmigración, que constituye la permanente obsesión de Salvini . Pero en esta campaña casi nadie se interesó, aunque se han incrementado los desembarcos. Desde el primero de enero hasta el 20 de septiembre llegaron a las costas italianas 68.300 inmigrantes, 24.934 más que en el mismo periodo del año anterior, cuando desembarcaron 43.366. Novedades en el sur Salvini pretendía disputar el liderazgo de la coalición a Giorgia Meloni, pero ha sido la líder de Hermanos de Italia la que se ha impuesto, incluso en algunos lugares tradicionalmente feudo de la Liga, como el Véneto. En el sur, la región pobre de Italia, Meloni ha llenado las plazas en sus mítines . El viento de protesta de las familias por la crisis económica ha soplado en esta ocasión hacia la derecha en beneficio de Meloni, como en las elecciones de 2018 sopló hacia la izquierda. No es casual que esta noche Meloni cierre su campaña con un mitin en Nápoles. De todas formas, se está produciendo también una sorpresa en el sur: el Movimiento 5 Estrellas, que estaba casi en descomposición, ha logrado remontar gracias su líder, el exprimer ministro, Giuseppe Conte, con una vena populista de izquierdas al estilo del francés Mélenchon.
22-09-2022 | Fuente: marca.com
Real Madrid o Barça: ¿Cuál llevará más jugadores a Qatar 2022?
28 futbolistas de ambos clubes fueron llamados por sus selecciones en la penúltima lista antes de la Copa del Mundo  Leer
22-09-2022 | Fuente: abc.es
Un aire de profundo cambio se respira en Italia. Se palpa en el ambiente, en las confesiones inesperadas de muchos electores. No son una excepción estas palabras de Bruno Capello, un empresario jubilado de Bolonia, feudo de la izquierda: «He sido comunista y voté siempre a la izquierda. Esta vez voy a votar con toda mi familia por Hermanos de Italia de Giorgia Meloni. Antes, el PCI (Partido Comunista Italiano) protegía a los trabajadores, a los empleados. Pero, ahora?». Igualmente, Mirafiori, el histórico establecimiento de Fiat en Turín, ha dejado de ser el bastión de la izquierda, empujado por el viento de la derecha, y muchos trabajadores votarán por Giorgia Meloni. Impensable hubiera sido escuchar antes lo que hoy muchos dicen a las puertas del establecimiento de Mirafiori. Un ejemplo es Luigi, 57 años, quien asegura: « ¿Sabes por qué votaré a Meloni, porque me podré jubilar dentro de cuatro años, sin tener que esperar a los 67 años, como me obligaría la ley que el Partido Democrático quiere mantener». Ante la acusación que se hace a algunos trabajadores de ser neofascistas, el sociólogo e historiador Marco Ravelli, de izquierda, explica a La Stampa: «Quien vota a Meloni no es fascista, pero se siente desilusionado de la izquierda o resentido». Muy clarificadora es la opinión del sindicalista Giorgio Airaudo, secretario general, en la región de Piamonte, del principal sindicato italiano, CGIL, conocedor de la realidad de Mirafiori, exsantuario de la izquierda italiana, al que no lo ve como no un caso aislado: «Esa fábrica es un fiel espejo de la sociedad, pero más que las nuevas pulsiones o tendencias, me preocupa la desafección por votar. La izquierda está dividida, en permanente disputa, y los trabajadores han sido abandonados». El mundo del trabajo es simplemente un indicio, pero muy significativo, del nuevo clima que se vive en Italia, un país considerado un laboratorio político, porque ha sido un acelerador de fenómenos que son más lentos y graduales en otros lugares. Enrico Letta, el líder del Partido Democrático, fuerza política referente de la izquierda, explica la causa del cambio y giro a la derecha: «Porque hoy el país está asustado. La guerra ha creado una mezcla explosiva, con el problema energético y la subida del coste de la vida. Estos temores son de nuevo el terreno fértil para populistas de todo tipo. Este es, lamentablemente, el fenómeno que estamos viviendo hoy», reconoce Letta. Pésima campaña con evocación de la «guerra civil» Los italianos acudirán el próximo domingo a votar con una mezcla de disgusto, tristeza, cansancio, incertidumbre y miedo por el futuro, porque han vivido la peor campaña electoral en décadas, llena de promesas irrealizables, y muy enconada hasta el punto de haberse evocado «la guerra civil». Por supuesto, también en una parte de Italia hay algo de esperanza, depositada principalmente en Giorgia Meloni, líder de Hermanos de Italia. Su crecimiento electoral ha sido espectacular, hasta convertirse en el primer partido del país, viéndose favorecida por el hecho de haber estado en la oposición al Gobierno de unidad nacional de Mario Draghi. En las últimas encuestas antes del silencio demoscópico (en Italia no son permitidos los sondeos durante los últimos 15 días previos a la apertura de las urnas), Hermanos de Italia superaba el 25% en intención de voto. Muchos italianos ni siquiera conocen ese partido, Fratelli d'Italia, fundado en el 2012, pero lo votarán por Giorgia Meloni. Los analistas creen que muchos electores con dudas hasta última hora sobre a quién votar, al final se subirán al carro del vencedor y lo harán por Meloni. Con la Liga de Matteo Salvini (12%) y Forza Italia (8%), la derecha alcanzaría la mayoría parlamentaria, porque la ley electoral favorece a la coalición con más votos. Coinciden los analistas en que a Meloni muchos la votarán en parte por sus méritos y su carisma , pero sobre todo por desesperación, porque la ven como un último recurso y representaría una novedad. Si Giorgia Meloni gana las elecciones y se convierte en la primera mujer jefa de Gobierno en Italia, sería en cierta forma una 'revolución'. Se rompería un techo de cristal, es decir, caería un tabú en Italia que penaliza a las mujeres, entre otras cosas, con salarios más bajos en igualdad de trabajo. Meloni, más preparada que Salvini, se ha dedicado en los últimos tiempos a tranquilizar y convencer al mundo empresarial sobre su programa, manteniendo conversaciones continuas con los gerentes de las empresas públicas, con los banqueros italianos y con el presidente de Confindustria, la patronal italiana. El cambio en el sindicato de izquierdas Al nuevo viento, marcado por un probable Gobierno Meloni, ha decidido adecuarse incluso un sindicato de izquierdas como la CGIL (Confederación General de Trabajadores Italianos), el más importante del país , considerado siempre como la correa de transmisión de los socialistas. La CGIL siempre dio indicaciones para que sus más de cinco millones de afiliados votaran por una fuerza política de izquierdas. Ahora, por primera vez, el líder de la CGIL, Maurizio Landini, ha dejado total libertad de voto, incluso a los dirigentes sindicales, confirmando en una asamblea de delegados en Bolonia una nueva línea: Una cosa es el sindicato y otra la política. Landini ha tomado nota del cambio de aire político en el país y lo sustenta, porque sabe que muchos afiliados, sobre todo los mayores votan por Hermanos de Italia y Liga, pensando que les facilitarán la jubilación; otros votan por el Movimiento 5 Estrellas, el partido que impuso la renta de ciudadanía (un subsidio a parados), y otros por el Partido Democrático aunque ya no lo consideran la fuerza política que protege a los trabajadores, porque aprobó en el 2014 una ley laboral que favorece el despido libre. «Nunca hemos estado tan divididos, destrozados y enfrentados como ahora» ?ha reconocido Landini?. Lo digo claro: debemos aprender que nuestro problema no es el trabajador que está a nuestro lado, no es el color de la piel de las personas, nuestro problema son los que nos explotan a todos juntos y nos ponen en competencia unos con otros». En el Sur pobre se juega el resultado electoral Un gran problema para Italia lo representa el Sur, con las regiones más pobres del país, donde tradicionalmente es profunda la desconfianza hacia el poder dominante y las instituciones. Son los que más sufren las consecuencias de la crisis energética y el alto coste de la vida. Aquí se juega gran parte del resultado final de estas elecciones, porque en el Sur ha explotado el tema que más ha polarizado la campaña electoral: la llamada renta de ciudadanía, aprobada en el 2019, bandera electoral del Movimiento 5 Estrellas. De este subsidio mensual se benefician alrededor de 1,5 millones de familias italianas; de ellas, dos tercios viven en el Sur. Perciben una media mensual de unos 600 euros. Pero es posible obtener hasta 1200 euros al mes en el caso de una familia compuesta por dos adultos y un hijo mayor de edad o dos menores. Muchos empresarios culpan a este subsidio por sus dificultades para encontrar trabajadores. «Para las pequeñas y medianas empresas es difícil contratar, porque nadie quiere perder la subvención. Por ejemplo, en la región de Molise [Italia meridional] los agricultores luchan por encontrar gente que recoja la uva. Los vendimiadores ganan unos 1.200 euros en los veinte días de la cosecha, pero piden cobrar en negro, para seguir percibiendo el subsidio, lo que es ilegal», explica Roberto D'Alimonte, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Luiss de Roma. El mismo problema se da en otros sectores, como la hostelería.   Giorgia Meloni se ha comprometido a abolir este subsidio, porque «se debe eliminar el asistencialismo y ofrecer un trabajo digno a las personas». El líder del Movimiento 5 Estrellas, Giuseppe Conte, ha advertido con la evocación de una «guerra civil» si el subsidio desaparece. Las graves palabras de Conte no han intimidado a Meloni, que en sus mítines, como hizo el domingo en Caserta, a 27 kilómetros de Nápoles, dijo que el subsidio se debe suprimir y adoptar medidas más eficaces. Aplaudía a Meloni por su «claridad y determinación» un joven de 29 años, Francesco, que fue votante del Movimiento 5 Estrellas en el 2018, creyendo que frenaría la corrupción y la pobreza, pero hoy confiesa desengañado: «Conozco a muchos jóvenes beneficiarios de la renta de ciudadanía, que tienen trabajos en negro por los que reciben dinero en efectivo, lo que les permite ganar más que yo, con un trabajo fijo y pagando impuestos». De todas formas, aunque el apoyo al Movimiento 5 Estrellas se ha desmoronado, por sus divisiones internas y pérdida de credibilidad, llegando a situarse incluso por debajo del 10% en intención de voto, tras causar la caída del Gobierno Draghi, ha crecido en la campaña electoral hasta el 14%, defendiendo posiciones radicales de izquierda, y ha quitado votos al Partido Democrático. «El Movimiento 5 Estrellas es el partido de la renta de ciudadanía y, por tanto, todavía sus raíces son fuertes en el Sur. He visto encuestas que dan al M5S más del veinte por ciento en Molise y Nápoles. Es mucho, pero allí obtuvieron hace cuatro años el cincuenta por ciento», afirma el profesor D'Alimonte, el mayor experto italiano en sistema electoral. Advierte D'Alimonte que si el M5E obtiene un buen resultado en el Sur, «podría privar al centroderecha de la mayoría absoluta en el Senado», complicando sobremanera un eventual Gobierno Meloni. El Sur, terreno fácil para los populismos Para comprender el drama que vive el Sur y por qué la renta de ciudadanía se ha convertido en el tema destacado de la campaña, hay que fijarse en estos datos muy relevantes del Instituto oficial de estadística (ISTAT): Las regiones del Sur pierden cada año 130.000 habitantes, de ellos la mitad son jóvenes entre 15 y 34 años, de los cuales una quinta parte son licenciados, es decir, se marcha lo mejor de la población, los más jóvenes y los más preparados, Se trata de un fenómeno migratorio muy relacionado con el Producto Interior Bruto y la falta de trabajo. En 2022, el PIB per cápita del Sur es casi la mitad del que goza el Norte: 20.900 euros frente a 38.600. La tasa de desempleo en el primer trimestre de 2022 fue del 5,7 por ciento en el Norte y del 15,2 por ciento en el Sur. Se explica así que en el Sur encontrara terreno fértil el populismo del Movimiento 5 Estrellas, que arrasó en las elecciones del 2018 (33%), gracias a su plan de bienestar social con el subsidio, convirtiéndose en el primer partido del país. Luego, ese apoyo se derrumbó, porque su utópica promesa de eliminar la pobreza evidentemente no se ha cumplido. A la hora de gobernar, el M5E demostró que carecía de clase dirigente. Lo mismo se le achaca hoy a Hermanos de Italia. «La gente quiere cambiar. Ha prevalecido en la campaña un deseo de novedad. El verdadero peligro de Giorgia Meloni si llega al Palacio Chigi [sede de la jefatura del Gobierno] no está representado por el fascismo [temor expresado por algunos medios internacionales], sino por la incompetencia», afirma el profesor de Ciencias Políticas Roberto D'Alimonte, quien, al igual que otros analistas, no ven en Hermanos de Italia una clase dirigente a la altura de los desafíos que debe afrontar Italia, con una astronómica deuda externa que supera los 2,7 billones de euros (150 % del PIB), mientras se promete una fuerte reducción de impuestos (tipo único IRPF al 15% propone la Liga) o rebajar la edad para la jubilación. Pero el problema de la mayor o menor competencia ni se lo plantea la gran mayoría de sus votantes. Conversando con un grupo de cuatro taxistas que esperan turno para cargar viajeros ante el Panteón de Roma, tres de ellos confiesan abiertamente que votarán por Giorgia Meloni, el cuarto por Salvini, porque « la derecha ha defendido mejor nuestras posiciones frente a las liberalizaciones de la ley de concurrencia de Draghi». Enrico concluye: «Percibo en los clientes mucha incertidumbre, dudas sobre a quién votar o incluso abstenerse. Yo votaré por Meloni. A ver qué sucede».
21-09-2022 | Fuente: abc.es
El culebrón judicial de Donald Trump vivió ayer una fecha señalada. Con pompa y mucha atención -la víspera convocó a la prensa para un «gran anuncio»- la fiscal general de Nueva York, Letitia James, reveló ayer la interposición de una demanda contra el expresidente , tres de sus hijos, su compañía y su contable, Allen Weisselberg, que se declaró culpable el mes pasado por un delito fiscal. La demanda civil les acusa de perpetrar un fraude de gran escala: sobrevalorar algunas de sus grandes propiedades en el negocio del ladrillo para engañar a entidades financieras y aseguradoras y conseguir préstamos y pólizas más atractivos, así como para rebajar la factura fiscal de su imperio inmobiliario. Según el escrito de James, que detalla esta trama en 220 páginas, Trump y sus tres hijos mayores -Donald Jr., Eric e Ivanka, todos altos ejecutivos de su empresa, Trump Organization- mintieron durante más de una década en sus informaciones financieros sobre la valuación de 23 propiedades. Noticia Relacionada estandar Si Trump tenía más de 300 documentos clasificados en Mar-a-Lago, algunos de máximo secreto Javier Ansorena El expresidente exige un peritaje judicial para la revisión de los materiales incautados La fiscal general nombra, entre otras, a 'joyas de la corona' de Trump , como la torre que lleva su nombre en la Quinta Avenida de Nueva York; su residencia y club privado en la costa de Florida, Mar-a-Lago; o el rascacielos neogótico 40 Wall Street, a la vuelta de la esquina de donde James anunció la interposición de demandas, en la sede de la fiscalía. Tendrán que devolver 250 millones de dólares La fiscal general, elegida en las elecciones de 2018 como candidata demócrata, aseguró que Trump, sus hijos y su compañía siguieron un «patrón de fraude y engaño» de un alcance «abrumador». Algunos ejemplos que proporciona el texto de la demanda: las informaciones financieras llegaron a valorar al edificio 40 Wall Street por más del doble del valor tasado por una entidad financiera; en Trump Park, un complejo también en Nueva York, en Park Avenue, con muchos apartamentos que están regulados como de alquiler estable, la compañía obvió ese hecho para valuar el edificio en 292 millones de dólares, seis veces por encima de otras tasaciones; sobre Mar-a-Lago , ocultaron acuerdos que limitaban la capacidad para promociones residenciales, lo que disminuía el valor de la propiedad. La demanda de James busca castigar a Trump y su familia con dureza y de varias maneras: exige la devolución de 250 millones de dólares , el beneficio que Trump habría obtenido del fraude; busca nombrar a un gestor independiente que supervise las finanzas de la Trump Organization y cerrar algunas de sus operaciones; y solicita que Trump y sus hijos no puedan emprender operaciones inmobiliarias en Nueva York durante los próximos cinco años y que, de forma permanente, no puedan ser nombrados ejecutivos ni miembros del consejo de administración de una compañía radicada en Nueva York. Trump vive buena parte del año en Florida, pero si esto sale adelante, la justicia le expulsaría de los negocios de la ciudad y el estado en el que hizo fortuna con el ladrillo. La acción de James es de naturaleza civil, no penal. Aunque la fiscal general, que ha dedicado dos años a esta investigación, deslizó que podría haber violaciones a la ley federal y que derivaría su trabajo al Departamento de Justicia y a Hacienda por si ellos consideran que son de su interés. Trump denuncia una «caza de brujas» hacia su persona «El escrito presentado no está centrado ni en los hechos ni en el derecho, solo se dedica a promover la agenda política de la fiscal general», reacción Alina Habba, abogada de Trump. «Estamos seguros de que nuestro sistema judicial no permitirá este abuso de autoridad ilimitado », añadió. Como era de esperar, el expresidente defendió que la demanda forma parte de una «caza de brujas» en su contra y acusó a James de «racista» y de ir a por él en lugar de combatir el incremento del crimen violento de Nueva York. Eel presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, junto con sus hijos Eric (izquierda), Ivanka y Donald Jr. el 11 de enero de 2017 AFP En 2018, James hizo una campaña electoral en la que prometió emprender acciones legales contra Trump y aseguró que el presidente debería tener «miedo» si ella ganaba. Este noviembre, se vuelve a jugar el cargo frente al candidato republicano Michael Henry. En las últimas semanas, Trump y sus hijos han buscado llegar a un acuerdo extrajudicial con James , que se ha negado a aceptarlo. El expresidente fue interrogado el mes pasado en la oficina de James, aunque se acogió a su derecho de mantener silencio para no inculparse. La demanda judicial se une a otras investigaciones, esta vez de naturaleza penal a las que se enfrenta Trump, como su retención de documentos clasificados en Mar-a-Lago , la campaña para dar la vuelta a las elecciones en 2020 y pesquisas sobre interferencia electoral en Georgia.
21-09-2022 | Fuente: elmundo.es
Podemos e IU abren el debate para enterrar la marca Unidas Podemos para las elecciones de mayo
Pese a ese posible cambio, las dos direcciones refrendan su voluntad de presentarse juntas a las autonómicas y municipales 
21-09-2022 | Fuente: marca.com
"España, capital de los Balcanes"
Con una dinámica que sólo se le atribuía a las selecciones croatas, serbias.. un nuevo modelo de equipo ha alcanzado la mayor proeza del deporte nacional 
21-09-2022 | Fuente: abc.es
Adrien Quatennens (Lille, Norte, 1990), coordinador de La Francia Insumisa (LFI, extrema izquierda populista), ha presentado su dimisión, tras las revelaciones de su esposa, denunciando, en una comisaria, los golpes, «bofetadas» y violencias físicas «reiteradas». Quatennens es una de las figuras más célebres de la extrema izquierda francesa, portavoz oficial de su partido en la Asamblea Nacional (AN). Son legendarias sus acusaciones apocalípticas sobre el capitalismo, Emmanuel Macron y todos sus adversarios políticos. Diputado, desde 2017, fue uno de los artífices de la victoria relativa de su partido en las elecciones legislativas del mes de junio pasado. Amigo íntimo y cómplice de Jean-Luc Mélenchon , el patriarca de LFI, Quatennens parecía llamado a un gran futuro político, hasta que su esposa denunció, en una comisaria, un rosario de violencias físicas «reiteradas». Tras varios meses de sufrir, en soledad, sin solidaridad de ninguno de sus compañeros y compañeras de partido, Mathilde Panot decidió presentarse en una comisaria y contar su historia personal. La noticia cayó como una bomba que parecía «increíble». Tensión y agresividad Quatennens se apresuró a reconocer los hechos, contándolos a su manera: «En un contexto de extrema tensión y agresividad, le di algunas bofetadas. Decidí sacar una primera consecuencia política. Dimitir provisionalmente de mi función de coordinador de La Francia Insumisa». Es una manera amable de contar la historia íntima. Las filtraciones policiales de la denuncia presentada por Mathilde Panot son menos elípticas. Las violencias físicas de Quatennens se repetían desde hace semanas y meses. Violencias acompañadas de peleas físicas: marido y esposa enfrentándose, a palos, en el domicilio conyugal, con clara desventaja para una mujer físicamente más débil que un joven y fornido esposo. Más allá de la trivialidad relativa de los apaleamientos de un esposo, el caso de Quatennens se ha convertido en una bomba política para su partido y sus aliados, ecologistas, socialistas y comunistas. Mélenchon y otras personalidades de la izquierda radical han saludado la «ejemplaridad» de la dimisión política, sin una sola palabra de piedad, comprensión y solidaridad con la esposa apaleada. Tras la denuncia policial, la justicia debiera instruir un caso que promete mucho espectáculo truculento.
21-09-2022 | Fuente: abc.es
Prácticamente de la noche a la mañana, las autoridades de las regiones ucranianas bajo ocupación del Ejército ruso, Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, decidieron esta mañana convocar sendas consultas populares para una adhesión exprés a Rusia . Las votaciones en estas cuatro zonas ucranianas, controladas por administraciones prorrusas autoproclamadas y promovidas gracias al total apoyo de Moscú, tendrán lugar durante cinco días, entre el 23 y el 27 del presente mes de septiembre. Paralelamente, la Duma Estatal (Cámara Baja del parlamento ruso) aprobó ayer por unanimidad en tramitación urgente, en segunda y tercera lectura definitiva, una ley que introduce los conceptos de «movilización», ley marcial« y »tiempo de guerra« . Añaden nuevos artículos al Código Penal ruso para endurecer los castigos a los que se nieguen a ser movilizados (entre 3 y 10 años de cárcel), a los desertores (hasta 10 años de reclusión) y a quienes se entreguen al enemigo como prisioneros (también hasta 10 años). Sorpresivamente, los llamados «consejos populares» de las autoproclamadas republicas de Donetsk y Lugansk, así como la administración de ocupación de la región de Jersón , decidieron ya el lunes de forma simultánea celebrar «referendos» para incorporar sus territorios a Rusia. Hoy se unió también al proceso la región de Zaporiyia y los cabecillas de los cuatro entes, Denís Pushilin (Donetsk), Leonid Pásechnik (Lugansk), Vladímir Saldo (Jersón) y Evgueni Balitski (Zaporiyia) convocaron oficialmente mediante ordenanzas las votaciones en sus respectivos enclaves para los días comprendidos entre los próximos 23 y 27 de septiembre . Noticia Relacionada estandar Si Polonia y los Países Bálticos cierran sus fronteras a los ciudadanos rusos: «No son bienvenidos aquí» Rosalía Sánchez Mantienen excepciones para residentes, motivos de seguridad o razones humanitarias De estas consultas se venía hablando desde hacía tiempo y se avanzaron distintas fechas, una de las propuestas fue el pasado día 11, coincidiendo con las elecciones municipales y regionales en Rusia, pero después, debido a la dureza de los combates, se decidió posponerlas a más adelante. Sin embargo, ahora, cuando la situación en el frente tras la gran contraofensiva ucraniana en la región de Járkov es todavía más complicada, es cuando se ha tomado de forma apresurada la decisión de convocar los referendos. Y se está haciendo según el mismo modelo realizado en Crimea en marzo de 2014, que sirvió al Kremlin de justificación para anexionarse la península. Medvédev, instigador de las consultas populares Se da la circunstancia de que, hoy por la mañana, el expresidente ruso, Dmitri Medvédev, animó a los rebeldes prorrusos ucranianos a celebrar las consultas sin pérdida de tiempo , ya que, a su juicio, «permitirán -a Rusia- utilizar todas sus fuerzas de autodefensa». A través de su canal de Telegram, Medvédev asegura que, una vez hayan tenido lugar las consultas y esas regiones ya anexionadas formen parte del país vecino, «invadir el territorio de Rusia sería un crimen y si se comete, permite utilizar todas las fuerzas en legítima defensa», tal vez incluso las armas nucleares, amenaza que él mismo ha agitado en varias ocasiones. «Ni las farsas de referendos ni las movilizaciones híbridas cambiarán nada» Dimitró Kuleba Ministro de Exteriores de Ucrania El antiguo presidente ruso y ex primer ministro cree que celebrar un referéndum para la adhesión a Rusia tiene «una gran importancia no solo para la protección de los habitantes, sino también para el restablecimiento de la justicia histórica ». «La transformación geopolítica del mundo será irreversible (..) una vez se integren en Rusia nuevos territorios», estima Medvédev, el primer alto funcionario ruso en reaccionar ayer a los llamamientos de los prorrusos para que más regiones ucranianas sean anexionadas por Rusia. Fue presidente entre 2008 y 2012, al término de cuyo mandato fue llamado por el presidente Vladímir Putin a ocupar la jefatura del Gobierno hasta que le destituyó el 15 de enero de 2020. Ahora Medvédev es vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, un órgano de carácter consultivo que en realidad se ha convertido en el centro de decisión principal. Pero las reacciones desde Kiev han sido contundentes. El jefe de la Administración presidencial ucraniana, Andrii Yermak, denuncia que «la amenaza de celebrar consultas y movilizar a la población rusa es un chantaje ingenuo». A su juicio, las tropas rusas «solamente saben combatir con niños y civiles». El responsable ucraniano afirmó en Telegram que «el enemigo tiene miedo y manipula primitivamente. Ucrania resolverá el problema ruso. La amenaza solo puede eliminarse por la fuerza». Para Ucrania, es un «nuevo 'show'» Por su parte, el asesor presidencial ucraniano, Mijailo Podoliak, declaró en Twitter que «los rusos han decidido responder asimétricamente a la contraofensiva ucraniana. Piensan que un 'referéndum' ilegal evitará que las lanzaderas HIMARS y las Fuerzas Armadas ucranianas destruyan a quienes han ocupado nuestra tierra». « ¿De verdad quieren perder el tiempo en un nuevo 'show'? Que lo intenten, será interesante», concluye Podoliak. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Las autoridades prorrusas suspenden en Jersón un referéndum de anexión a Rusia por la contraofensiva ucraniana noticia No La escasez de soldados en Rusia es tan grave que estaría reclutando personas sin hogar e indultando a criminales para luchar en Ucrania Para el ministro de Exteriores ucraniano, Dmitró Kuleba, «Ucrania tiene todo el derecho de liberar sus territorios y lo hará». Según sus palabras, «ni las farsas de referendos ni las 'movilizaciones' híbridas cambiarán nada. Rusia, tal y como era, sigue siendo un país agresor que ocupa ilegalmente parte de la tierra ucraniana. Ucrania tiene todo el derecho a liberar sus territorios y los liberará, pase lo que pase». La Comisión Electoral Central de Rusia, a la que la oposición rusa responsabiliza del fraude que permanentemente empaña los comicios en el país, ha anunciado que ayudará a Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia a organizar las consultas para que se integren en Rusia lo antes posible. Así lo aseguró ayer el vicepresidente de la Comisión Electoral, Nikolái Buláyev. Lo harán creando colegios electorales, inexistentes ahora mismo. La cuestión es el poco tiempo que queda para ello. Además, va a ser casi imposible votar en condiciones de guerra . Los hombres están en el frente y la mayor parte de los civiles de Donetsk y Lugansk fueron evacuados a Rusia. Las fuerzas rusas tampoco controlan todo Donetsk ni Zaporiyia y han perdido en los últimos días localidades en Jersón y Lugansk.