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Noticias de elecciones

24-09-2022 | Fuente: abc.es
Se cierra hoy una confusa campaña electoral, en la que la fragmentación de la izquierda ha favorecido a la coalición del centroderecha, con ventaja en todas las encuestas para ganar el domingo las elecciones . De confirmarse los pronósticos, Giorgia Meloni, presidenta de Hermanos de Italia, podría encabezar un gobierno que constituiría el primer experimento de Italia con un Ejecutivo postfascista en su componente principal, aparte de Liga y Forza Italia, después de un total de 69 gobiernos ideológicamente diversos desde la Segunda Guerra Mundial. Noticia Relacionada estandar Si La Embajada rusa de Italia publica fotos de Putin con candidatos a las elecciones Ángel Gómez Fuentes «Todos han tenido relación con él», dice la legación en una clara provocación antes de los comicios Meloni promete cambiar Italia, incluyendo la reforma de la Constitución , y destaca en sus mítines que está a punto de acabarse «la hegemonía de poder de la izquierda». Está por ver si la probable victoria elimina o acentúa las disensiones que se perciben en la coalición, puestas claramente de manifiesto incluso en las últimas horas de la campaña electoral. Simbólicamente, Matteo Salvini secretario de la Liga, y Silvio Berlusconi, de Forza Italia, entregaron el liderazgo de la coalición a Giorgia Meloni, en un mitin conjunto en la Plaza del Popolo de Roma. Pero poco después apareció en televisión Salvini, y cuando le preguntaron sobre el futuro Gobierno Meloni, respondió: «Yo pienso al Gobierno Salvini». Cuando Meloni manifestó públicamente que tiene en la mente una lista de ministros, el líder de la Liga le contestó disgustado: «El gobierno lo haremos juntos, somos un equipo. No hay hombres o mujeres solos al comando, el equipo se construye entre todos ». Se podría continuar con otras muchas diferencias sobre sus respectivas posiciones políticas, incluyendo las relaciones con Rusia: Meloni defiende las sanciones a Moscú porque funcionan, mientras Salvini las discute. Meloni ha llegado a afirmar en un mitin que, si cuenta con la mayoría necesaria, el centroderecha está dispuesto a reformar la Constitución A propósito de Rusia, Berlusconi trató de justificar al presidente ruso, Vladímir Putin, sobre la guerra en Ucrania, en una intervención electoral en televisión, después del mitin conjunto del centro derecha. El líder de Forza Italia dio esta explicación sobre la guerra del presidente ruso, con el que mantuvo una estrecha amistad durante muchos años: «Putin cayó en una situación difícil y dramática, quería un gobierno con buena gente en Kiev. Digo que cayó porque una misión de las dos repúblicas prorrusas de Donbass fue a Moscú diciendo que Zelenski había aumentado los ataques de sus fuerzas contra ellos y se habían producido 16.000 muertos. Defiéndenos, pidieron a Putin, porque si no, no sabemos dónde podemos ir, y Putin fue empujado por la población rusa, su partido y sus ministros a inventarse esta operación especial», concluyó Berlusconi. La ventaja del centroderecha puede ser tener en frente un centroizquierda dividido, hasta el punto de afirmar Meloni, en el mitin conjunto con el centroderecha, que están dispuestos a reformar solos la Constitución: «Haremos una reforma en sentido presidencial [una república con elección popular del presidente] y seremos felices si la izquierda nos da una mano. Pero si los italianos nos dan los números [sirve una mayoría de dos tercios en el Parlamento o un referéndum], iremos adelante con autonomía». La respuesta de Enrico Letta, líder del Partido Democrático, no se hizo esperar: «La derecha ha mostrado su verdadero rostro, ha explicado que sola cambiará la Constitución. Los italianos lo impedirán». Expectación internacional Frente a quienes ven que la llegada de Meloni al gobierno supone un peligro , Estados Unidos no espera ningún apocalipsis en Italia, según destacan los medios italianos al recoger las declaraciones de un alto ejecutivo de la Casa Blanca, al margen de la asamblea general de la ONU en Nueva York: «Esta narrativa del fin del mundo sobre las elecciones italianas no se corresponde con nuestras expectativas de lo que sucederá. Estados Unidos no cree que, independientemente del resultado de la votación, Italia vaya a alejarse de la coalición occidental de países que apoyan a Ucrania. Y no creemos que ni siquiera nuestros socios clave en Europa lo piensen, aunque eso no signifique que vaya a ser exactamente lo mismo que con Draghi». En parecidos términos se expresó el Gobierno francés, señalando que París quiere dialogar con el nuevo Gobierno. Una fuente gubernamental explicó: «Con la guerra en Ucrania, el escenario ha cambiado: debemos trabajar con Roma , sea cual sea el Ejecutivo», porque una ruptura con Italia sería un regalo más para Putin. De todas formas, ante las dudas que surgen en algunos ambientes europeos, la presidenta de la Comisión de la UE, Ursula von der Leyen, en un encuentro en Princeton (Estados Unidos) sobre el posible resultado de las elecciones en Italia, lanzó esta advertencia: «Veremos el resultado de la votación en Italia, también hubo elecciones en Suecia . Si las cosas van por un rumbo difícil, tenemos herramientas, como en el caso de Polonia y Hungría».
24-09-2022 | Fuente: abc.es
A diez días de las elecciones presidenciales en Brasil, algunas encuestas apuntan una tendencia de crecimiento en las intenciones de voto para el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, que si se mantiene, puede definir el sufragio en primera vuelta, el próximo 2 de octubre. La ventaja de Lula ha estimulado una campaña entre sus electores por el «voto útil» y a un aumento de la agresividad de los apoyadores del presidente Jair Bolsonaro , que tratan de llevar el pleito a una segunda vuelta. La encuesta Datafolha, difundida el jueves por la noche, muestra que Lula ya alcanza el 50% de los votos válidos (que descuentan los nulos y en blanco), y está a apenas un punto de una victoria definitiva en primera vuelta. Considerando un margen de error de dos puntos de la encuesta, Lula tendría entre un 48 y el 52% de los votos válidos . Bolsonaro, por su parte, se mantiene en 35% en ese sondeo clave, contratado por el diario Folha de São Paulo y la cadena de TV Globo. Sin considerar los votos válidos, Lula subió del 45% al 47%, y Bolsonaro se mantuvo en 33%. La posibilidad de victoria de Lula se sustenta por el estancamiento de otros candidatos de centro como Ciro Gomes, con un 7%, y Simone Tebet , la novedad de esta carrera electoral, con un 5%. El 8% restante se divide entre siete candidatos que no llegan al 1%, votos blancos, nulos e indecisos. Noticia Relacionada estandar No Bolsonaro pierde su dominio web, que ahora lo define como «una amenaza para Brasil» Verónica Goyzueta La página, que mostraba acciones del Gobierno, se convirtió el 11 de agosto en una galería de sátiras y críticas contra el presidente Según el análisis presentado por Datafolha, en este momento, un 80% de los votantes brasileños considera que su decisión de voto es definitiva, un 19% declara que aún puede cambiar de opinión hasta el día de las elecciones y un 1% no sabe cómo votará. Según la encuestadora, si la elección llega a una segunda vuelta, Lula vencería por un 54% contra un 38% de Bolsonaro. Intento de Frente Amplio Las oportunidades de que Lula gane en primera vuelta ha llevado a sus electores a pedirle a los indecisos que voten por un tercer Gobierno del líder del Partido de los Trabajadores (PT). Lula, que ya fue presidente dos veces, entre 2003 y 2010, ha vuelto a la política a los 76 años, tras pasar 580 días en la cárcel (entre 2018 y 2019) acusado por corrupción. Pero sus condenas fueron anuladas en la Corte Suprema , recuperando sus derechos políticos en 1921. A pocos días de la primera vuelta, Lula ha emprendido una campaña por la construcción de un frente amplio por la democracia, en oposición al estilo autoritario del ultraderechista Bolsonaro. En la última semana, Lula recibió el apoyo de la ambientalista Marina Silva, una de las más importantes desertoras del PT durante su Gobierno, y del abogado Miguel Reali Junior, exministro de Justicia, y uno de los autores de la denuncia que llevó al 'impeachment' de la sucesora de Lula, Dilma Rousseff. Una de las voces más esperadas de ese movimiento, el expresidente Fernando Henrique Cardoso , no declaró su voto por Lula, pero les pidió a sus electores una decisión por la democracia. Nombres importantes de su Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), prefirieron apoyar por primera vez al petista. Libros contra armas La clase artística, una de las que más sufrió con los recortes financieros y ataques de Bolsonaro a la cultura, también inició una campaña de apoyo a Lula, grabando vídeos para pedirles a los indecisos que voten por el petista. Famosos actores de las telenovelas de la cadena Globo, cantantes como Caetano Veloso , publicaron en sus redes sociales vídeos en que cambian el gesto de imitar un arma con las manos, usado por Bolsonaro y su militancia, por la letra «L» de Lula. En las redes sociales, los simpatizantes de Lula publicaron fotos con pilas de 13 libros, en referencia al número del PT y al símbolo que se contrapone a la campaña a favor de las armas de Bolsonaro. Lula ya declaró que quiere aumentar el número de bibliotecas en su Gobierno para enfrentar la política de armamento de Bolsonaro. Según las ONG Instituto Sou da Paz (Soy de la Paz) e Igarapé, Brasil tiene un millón de armas en circulación en manos de cazadores, tiradores y coleccionistas. La cifra es casi tres veces mayor que en 2018 , cuando Bolsonaro fue electo presidente. «No se olviden que el otro tipo, el de los nueve dedos (Lula perdió un dedo en un accidente de trabajo a los 19 años), dijo que acabará con el tema del armamento en Brasil. Él recogerá las armas, los clubes de armas se convertirán en bibliotecas, como si fuera un ejemplo para esto», criticó Bolsonaro durante una transmisión en vivo en internet en la que celebraba el aumento del número de personas armadas en el país. Esos números son una preocupación entre especialistas en seguridad pública y entre los observadores de la elección. Bolsonaro ya ha dejado claro en varias oportunidades que no aceptará el resultado y viene inflamando a sus electores, muchos armados, mientras los sondeos van confirmando que sus oportunidades de reelección son cada vez más bajas.
24-09-2022 | Fuente: abc.es
Un aire de profundo cambio se respira en Italia. Se palpa en el ambiente, en las confesiones inesperadas de muchos electores. No son una excepción estas palabras de Bruno Capello, un empresario jubilado de Bolonia, feudo de la izquierda: «He sido comunista y voté siempre a la izquierda. Esta vez voy a votar con toda mi familia por Hermanos de Italia de Giorgia Meloni. Antes, el PCI (Partido Comunista Italiano) protegía a los trabajadores, a los empleados. Pero, ahora?». Igualmente, Mirafiori, el histórico establecimiento de Fiat en Turín, ha dejado de ser el bastión de la izquierda, empujado por el viento de la derecha, y muchos trabajadores votarán por Giorgia Meloni. Impensable hubiera sido escuchar antes lo que hoy muchos dicen a las puertas del establecimiento de Mirafiori. Un ejemplo es Luigi, 57 años, quien asegura: « ¿Sabes por qué votaré a Meloni, porque me podré jubilar dentro de cuatro años, sin tener que esperar a los 67 años, como me obligaría la ley que el Partido Democrático quiere mantener». Ante la acusación que se hace a algunos trabajadores de ser neofascistas, el sociólogo e historiador Marco Ravelli, de izquierda, explica a La Stampa: «Quien vota a Meloni no es fascista, pero se siente desilusionado de la izquierda o resentido». Muy clarificadora es la opinión del sindicalista Giorgio Airaudo, secretario general, en la región de Piamonte, del principal sindicato italiano, CGIL, conocedor de la realidad de Mirafiori, exsantuario de la izquierda italiana, al que no lo ve como no un caso aislado: «Esa fábrica es un fiel espejo de la sociedad, pero más que las nuevas pulsiones o tendencias, me preocupa la desafección por votar. La izquierda está dividida, en permanente disputa, y los trabajadores han sido abandonados». El mundo del trabajo es simplemente un indicio, pero muy significativo, del nuevo clima que se vive en Italia, un país considerado un laboratorio político, porque ha sido un acelerador de fenómenos que son más lentos y graduales en otros lugares. Enrico Letta, el líder del Partido Democrático, fuerza política referente de la izquierda, explica la causa del cambio y giro a la derecha: «Porque hoy el país está asustado. La guerra ha creado una mezcla explosiva, con el problema energético y la subida del coste de la vida. Estos temores son de nuevo el terreno fértil para populistas de todo tipo. Este es, lamentablemente, el fenómeno que estamos viviendo hoy», reconoce Letta. Pésima campaña con evocación de la «guerra civil» Los italianos acudirán el próximo domingo a votar con una mezcla de disgusto, tristeza, cansancio, incertidumbre y miedo por el futuro, porque han vivido la peor campaña electoral en décadas, llena de promesas irrealizables, y muy enconada hasta el punto de haberse evocado «la guerra civil». Por supuesto, también en una parte de Italia hay algo de esperanza, depositada principalmente en Giorgia Meloni, líder de Hermanos de Italia. Su crecimiento electoral ha sido espectacular, hasta convertirse en el primer partido del país, viéndose favorecida por el hecho de haber estado en la oposición al Gobierno de unidad nacional de Mario Draghi. En las últimas encuestas antes del silencio demoscópico (en Italia no son permitidos los sondeos durante los últimos 15 días previos a la apertura de las urnas), Hermanos de Italia superaba el 25% en intención de voto. Muchos italianos ni siquiera conocen ese partido, Fratelli d'Italia, fundado en el 2012, pero lo votarán por Giorgia Meloni. Los analistas creen que muchos electores con dudas hasta última hora sobre a quién votar, al final se subirán al carro del vencedor y lo harán por Meloni. Con la Liga de Matteo Salvini (12%) y Forza Italia (8%), la derecha alcanzaría la mayoría parlamentaria, porque la ley electoral favorece a la coalición con más votos. Coinciden los analistas en que a Meloni muchos la votarán en parte por sus méritos y su carisma , pero sobre todo por desesperación, porque la ven como un último recurso y representaría una novedad. Si Giorgia Meloni gana las elecciones y se convierte en la primera mujer jefa de Gobierno en Italia, sería en cierta forma una 'revolución'. Se rompería un techo de cristal, es decir, caería un tabú en Italia que penaliza a las mujeres, entre otras cosas, con salarios más bajos en igualdad de trabajo. Meloni, más preparada que Salvini, se ha dedicado en los últimos tiempos a tranquilizar y convencer al mundo empresarial sobre su programa, manteniendo conversaciones continuas con los gerentes de las empresas públicas, con los banqueros italianos y con el presidente de Confindustria, la patronal italiana. El cambio en el sindicato de izquierdas Al nuevo viento, marcado por un probable Gobierno Meloni, ha decidido adecuarse incluso un sindicato de izquierdas como la CGIL (Confederación General de Trabajadores Italianos), el más importante del país , considerado siempre como la correa de transmisión de los socialistas. La CGIL siempre dio indicaciones para que sus más de cinco millones de afiliados votaran por una fuerza política de izquierdas. Ahora, por primera vez, el líder de la CGIL, Maurizio Landini, ha dejado total libertad de voto, incluso a los dirigentes sindicales, confirmando en una asamblea de delegados en Bolonia una nueva línea: Una cosa es el sindicato y otra la política. Landini ha tomado nota del cambio de aire político en el país y lo sustenta, porque sabe que muchos afiliados, sobre todo los mayores votan por Hermanos de Italia y Liga, pensando que les facilitarán la jubilación; otros votan por el Movimiento 5 Estrellas, el partido que impuso la renta de ciudadanía (un subsidio a parados), y otros por el Partido Democrático aunque ya no lo consideran la fuerza política que protege a los trabajadores, porque aprobó en el 2014 una ley laboral que favorece el despido libre. «Nunca hemos estado tan divididos, destrozados y enfrentados como ahora» ?ha reconocido Landini?. Lo digo claro: debemos aprender que nuestro problema no es el trabajador que está a nuestro lado, no es el color de la piel de las personas, nuestro problema son los que nos explotan a todos juntos y nos ponen en competencia unos con otros». En el Sur pobre se juega el resultado electoral Un gran problema para Italia lo representa el Sur, con las regiones más pobres del país, donde tradicionalmente es profunda la desconfianza hacia el poder dominante y las instituciones. Son los que más sufren las consecuencias de la crisis energética y el alto coste de la vida. Aquí se juega gran parte del resultado final de estas elecciones, porque en el Sur ha explotado el tema que más ha polarizado la campaña electoral: la llamada renta de ciudadanía, aprobada en el 2019, bandera electoral del Movimiento 5 Estrellas. De este subsidio mensual se benefician alrededor de 1,5 millones de familias italianas; de ellas, dos tercios viven en el Sur. Perciben una media mensual de unos 600 euros. Pero es posible obtener hasta 1200 euros al mes en el caso de una familia compuesta por dos adultos y un hijo mayor de edad o dos menores. Muchos empresarios culpan a este subsidio por sus dificultades para encontrar trabajadores. «Para las pequeñas y medianas empresas es difícil contratar, porque nadie quiere perder la subvención. Por ejemplo, en la región de Molise [Italia meridional] los agricultores luchan por encontrar gente que recoja la uva. Los vendimiadores ganan unos 1.200 euros en los veinte días de la cosecha, pero piden cobrar en negro, para seguir percibiendo el subsidio, lo que es ilegal», explica Roberto D'Alimonte, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Luiss de Roma. El mismo problema se da en otros sectores, como la hostelería.   Giorgia Meloni se ha comprometido a abolir este subsidio, porque «se debe eliminar el asistencialismo y ofrecer un trabajo digno a las personas». El líder del Movimiento 5 Estrellas, Giuseppe Conte, ha advertido con la evocación de una «guerra civil» si el subsidio desaparece. Las graves palabras de Conte no han intimidado a Meloni, que en sus mítines, como hizo el domingo en Caserta, a 27 kilómetros de Nápoles, dijo que el subsidio se debe suprimir y adoptar medidas más eficaces. Aplaudía a Meloni por su «claridad y determinación» un joven de 29 años, Francesco, que fue votante del Movimiento 5 Estrellas en el 2018, creyendo que frenaría la corrupción y la pobreza, pero hoy confiesa desengañado: «Conozco a muchos jóvenes beneficiarios de la renta de ciudadanía, que tienen trabajos en negro por los que reciben dinero en efectivo, lo que les permite ganar más que yo, con un trabajo fijo y pagando impuestos». De todas formas, aunque el apoyo al Movimiento 5 Estrellas se ha desmoronado, por sus divisiones internas y pérdida de credibilidad, llegando a situarse incluso por debajo del 10% en intención de voto, tras causar la caída del Gobierno Draghi, ha crecido en la campaña electoral hasta el 14%, defendiendo posiciones radicales de izquierda, y ha quitado votos al Partido Democrático. «El Movimiento 5 Estrellas es el partido de la renta de ciudadanía y, por tanto, todavía sus raíces son fuertes en el Sur. He visto encuestas que dan al M5S más del veinte por ciento en Molise y Nápoles. Es mucho, pero allí obtuvieron hace cuatro años el cincuenta por ciento», afirma el profesor D'Alimonte, el mayor experto italiano en sistema electoral. Advierte D'Alimonte que si el M5E obtiene un buen resultado en el Sur, «podría privar al centroderecha de la mayoría absoluta en el Senado», complicando sobremanera un eventual Gobierno Meloni. El Sur, terreno fácil para los populismos Para comprender el drama que vive el Sur y por qué la renta de ciudadanía se ha convertido en el tema destacado de la campaña, hay que fijarse en estos datos muy relevantes del Instituto oficial de estadística (ISTAT): Las regiones del Sur pierden cada año 130.000 habitantes, de ellos la mitad son jóvenes entre 15 y 34 años, de los cuales una quinta parte son licenciados, es decir, se marcha lo mejor de la población, los más jóvenes y los más preparados, Se trata de un fenómeno migratorio muy relacionado con el Producto Interior Bruto y la falta de trabajo. En 2022, el PIB per cápita del Sur es casi la mitad del que goza el Norte: 20.900 euros frente a 38.600. La tasa de desempleo en el primer trimestre de 2022 fue del 5,7 por ciento en el Norte y del 15,2 por ciento en el Sur. Se explica así que en el Sur encontrara terreno fértil el populismo del Movimiento 5 Estrellas, que arrasó en las elecciones del 2018 (33%), gracias a su plan de bienestar social con el subsidio, convirtiéndose en el primer partido del país. Luego, ese apoyo se derrumbó, porque su utópica promesa de eliminar la pobreza evidentemente no se ha cumplido. A la hora de gobernar, el M5E demostró que carecía de clase dirigente. Lo mismo se le achaca hoy a Hermanos de Italia. «La gente quiere cambiar. Ha prevalecido en la campaña un deseo de novedad. El verdadero peligro de Giorgia Meloni si llega al Palacio Chigi [sede de la jefatura del Gobierno] no está representado por el fascismo [temor expresado por algunos medios internacionales], sino por la incompetencia», afirma el profesor de Ciencias Políticas Roberto D'Alimonte, quien, al igual que otros analistas, no ven en Hermanos de Italia una clase dirigente a la altura de los desafíos que debe afrontar Italia, con una astronómica deuda externa que supera los 2,7 billones de euros (150 % del PIB), mientras se promete una fuerte reducción de impuestos (tipo único IRPF al 15% propone la Liga) o rebajar la edad para la jubilación. Pero el problema de la mayor o menor competencia ni se lo plantea la gran mayoría de sus votantes. Conversando con un grupo de cuatro taxistas que esperan turno para cargar viajeros ante el Panteón de Roma, tres de ellos confiesan abiertamente que votarán por Giorgia Meloni, el cuarto por Salvini, porque « la derecha ha defendido mejor nuestras posiciones frente a las liberalizaciones de la ley de concurrencia de Draghi». Enrico concluye: «Percibo en los clientes mucha incertidumbre, dudas sobre a quién votar o incluso abstenerse. Yo votaré por Meloni. A ver qué sucede».
24-09-2022 | Fuente: marca.com
Nico e Iñaki Williams, los últimos hermanos que juegan en distintas selecciones
No es la primera vez que dos hermanos defienden diferentes combinados nacionales  Leer
24-09-2022 | Fuente: abc.es
Los italianos acudirán a las urnas con una endiablada ley electoral, que la mayoría de la clase política la califica como la peor que ha tenido Italia, porque sus efectos no se acabarán en la jornada del voto, sino que puede tener consecuencias en la legislatura, incluyendo sorpresas para el futuro Gobierno. La ley electoral, la tercera en los últimos 20 años, aprobada por el parlamento en el 2017, es conocida como Ley Rosato o Rosatellum , nombre que deriva del que fue su relator, el diputado Ettore Rosato. El Parlamento, con 400 escaños en la Cámara de diputados y 200 en el Senado, se elige con un sistema mixto, en el que el 37% de los parlamentarios se asignan por mayoría en circunscripciones uninominales, y el 63% con el método proporcional y listas bloqueadas, lo que causa la creciente abstención. Se establece una barrera del 3% a nivel nacional para obtener representación parlamentaria (el 1% si el partido forma parte de una coalición; por debajo, los votos se pierden). La reforma constitucional aprobada en el 2020 ha reducido el número de diputados de 630 a 400 y el de senadores electos de 315 a 200, a los que se suman cinco senadores vitalicios elegidos por el presidente de la República. En las circunscripciones electorales uninominales (37%) solo hay un ganador, el que más votos tenga , aunque solo sea por un voto de diferencia. Por ejemplo, en la circunscripción uninominal del centro de Roma, si se presentan los líderes de varios partidos, solo habrá un ganador. De ahí que, para evitar sorpresas, los líderes se aseguran un escaño encabezando varias circunscripciones uninominales o incluyendo su nombre en los colegios con método proporcional y listas bloqueadas. Objetivo: ganar elecciones Aunque teóricamente es un sistema mixto, la Ley Rosato en realidad responde a una lógica mayoritaria al imponer , para obtener mejor resultado, alianzas entre partidos incluso profundamente diferentes, con el único fin de ganar las elecciones . Por eso, luego se ven imposibilitados para transformar estas alianzas en coaliciones de gobierno cohesionadas y eficaces. Por ejemplo, el Partido Democrático ha hecho una coalición de izquierdas con Sinistra-Verdi (podría equivaler en España a Podemos), aun reconociendo el líder del PD, Enrico letta, que fundamentalmente se trata una alianza electoral muy difícil de elevar a categoría de gobierno. Para los comicios del domingo, la ley electoral favorece claramente a la derecha , al presentarse unidos Hermanos de Italia, Liga, Forza Italia y un par de partidos centristas, mientras el centroizquierda se ha dividido: Por un lado, la coalición del Partido Democrático junto a Sinistra-Verdi, y por otro el Movimiento 5 Estrellas en solitario, además del llamado tercer polo, formado por dos partidos centristas: Italia Viva, cuyo líder es Matteo Renzi, y Azione de Carlo Calenda. La ventaja del centro derecha Con una ley proporcional, como deseaban algunos partidos, sobre todos los minoritarios, se podría haber formado un Gobierno de unidad nacional, en continuidad con las políticas llevadas a cabo por el Gobierno de Mario Draghi . Pero ahora, aunque el centro derecha no tenga una gran ventaja en total de los votos, al presentarse unido , podría bastarle con superar el 40% de votos para obtener una mayoría absoluta en Parlamento, aunque en ese caso sería una mayoría escasa, sobre todo en el Senado, dificultando su acción de Gobierno. Las últimas encuestas que se han filtrado (en Italia no es posible su publicación en las dos últimas semanas previas al voto), indican que Hermanos de Italia puede superar el 25% , mientras sus aliados pueden obtener menos de las previsiones Liga, en torno al 10%, y Forza Italia alrededor del 6%. Es decir, la coalición ganadora podría situarse entre el 40% y el 45% Si está más cerca del 40%, la coalición perdería fuerza porque obtendría bastante menos de la mitad de los electores, con una consecuencia añadida: Su mayoría parlamentaria estaría por debajo de un límite de seguridad para evitar sorpresas en la legislatura, teniendo en cuenta la tradición de transformismo político o cambio de chaqueta que existe en el Parlamento italiano. Más concretamente, en el Senado, con 200 escaños, la mayoría absoluta es 101, pero para evitar los riesgos debe vencer al menos por 110 a 90, aunque ni siquiera así podría ser suficiente, dado los imprevistos de la política italiana. El sueño de Giorgia Meloni El sueño del centroderecha es obtener el 65% de los escaños para reformar la Constitución sin necesidad del centroizquierda. Pero si no alcanza ese porcentaje, una modificación constitucional se debe someter a referéndum. Giorgia Meloni ha prometido un cambio constitucional para que el presidente de la República sea elegido en votación popular y no, como hasta ahora, por el Parlamento. MÁS INFORMACIÓN noticia No Berlusconi justifica a Putin: «Quería un Gobierno con buena gente en Kiev y se inventó esta operación especial» noticia Si La Embajada rusa de Italia publica fotos de Putin con candidatos a las elecciones El sueño de Giorgia Meloni de llegar al 65% de escaños, parece muy improbable, sobre todo esfumarse si se confirman los datos que se filtran de las últimas encuestas, que muestran un inesperado crecimiento del Movimiento 5 Estrellas en el Sur. El profesor de Ciencias Políticas de la universidad Luiss de Roma, Roberto D'Alimonte, el mayor experto italiano en sistema electoral, ha explicado que si en el Sur los candidatos de del M5E consiguen sustraer a la derecha un cierto número de escaños en los colegios uninominales, donde la elección es por mayoría, se podría poner en cuestión, en particular en el Senado, la mayoría Meloni-Salvini-Berlusconi . Es una perspectiva que el profesor D'Alimonte considera improbable, pero no imposible.
23-09-2022 | Fuente: abc.es
A diez días de las elecciones presidenciales en Brasil, algunas encuestas apuntan una tendencia de crecimiento en las intenciones de voto para el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, que si se mantiene, puede definir el sufragio en primera vuelta, el próximo 2 de octubre. La ventaja de Lula ha estimulado una campaña entre sus electores por el «voto útil» y a un aumento de la agresividad de los apoyadores del presidente Jair Bolsonaro , que tratan de llevar el pleito a una segunda vuelta. La encuesta Datafolha, difundida el jueves por la noche, muestra que Lula ya alcanza el 50% de los votos válidos (que descuentan los nulos y en blanco), y está a apenas un punto de una victoria definitiva en primera vuelta. Considerando un margen de error de dos puntos de la encuesta, Lula tendría entre un 48 y el 52% de los votos válidos . Bolsonaro, por su parte, se mantiene en 35% en ese sondeo clave, contratado por el diario Folha de São Paulo y la cadena de TV Globo. Sin considerar los votos válidos, Lula subió del 45% al 47%, y Bolsonaro se mantuvo en 33%. La posibilidad de victoria de Lula se sustenta por el estancamiento de otros candidatos de centro como Ciro Gomes, con un 7%, y Simone Tebet , la novedad de esta carrera electoral, con un 5%. El 8% restante se divide entre siete candidatos que no llegan al 1%, votos blancos, nulos e indecisos. Noticia Relacionada estandar No Bolsonaro pierde su dominio web, que ahora lo define como «una amenaza para Brasil» Verónica Goyzueta La página, que mostraba acciones del Gobierno, se convirtió el 11 de agosto en una galería de sátiras y críticas contra el presidente Según el análisis presentado por Datafolha, en este momento, un 80% de los votantes brasileños considera que su decisión de voto es definitiva, un 19% declara que aún puede cambiar de opinión hasta el día de las elecciones y un 1% no sabe cómo votará. Según la encuestadora, si la elección llega a una segunda vuelta, Lula vencería por un 54% contra un 38% de Bolsonaro. Intento de Frente Amplio Las oportunidades de que Lula gane en primera vuelta ha llevado a sus electores a pedirle a los indecisos que voten por un tercer Gobierno del líder del Partido de los Trabajadores (PT). Lula, que ya fue presidente dos veces, entre 2003 y 2010, ha vuelto a la política a los 76 años, tras pasar 580 días en la cárcel (entre 2018 y 2019) acusado por corrupción. Pero sus condenas fueron anuladas en la Corte Suprema , recuperando sus derechos políticos en 1921. A pocos días de la primera vuelta, Lula ha emprendido una campaña por la construcción de un frente amplio por la democracia, en oposición al estilo autoritario del ultraderechista Bolsonaro. En la última semana, Lula recibió el apoyo de la ambientalista Marina Silva, una de las más importantes desertoras del PT durante su Gobierno, y del abogado Miguel Reali Junior, exministro de Justicia, y uno de los autores de la denuncia que llevó al 'impeachment' de la sucesora de Lula, Dilma Rousseff. Una de las voces más esperadas de ese movimiento, el expresidente Fernando Henrique Cardoso , no declaró su voto por Lula, pero les pidió a sus electores una decisión por la democracia. Nombres importantes de su Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), prefirieron apoyar por primera vez al petista. Libros contra armas La clase artística, una de las que más sufrió con los recortes financieros y ataques de Bolsonaro a la cultura, también inició una campaña de apoyo a Lula, grabando vídeos para pedirles a los indecisos que voten por el petista. Famosos actores de las telenovelas de la cadena Globo, cantantes como Caetano Veloso , publicaron en sus redes sociales vídeos en que cambian el gesto de imitar un arma con las manos, usado por Bolsonaro y su militancia, por la letra «L» de Lula. En las redes sociales, los simpatizantes de Lula publicaron fotos con pilas de 13 libros, en referencia al número del PT y al símbolo que se contrapone a la campaña a favor de las armas de Bolsonaro. Lula ya declaró que quiere aumentar el número de bibliotecas en su Gobierno para enfrentar la política de armamento de Bolsonaro. Según las ONG Instituto Sou da Paz (Soy de la Paz) e Igarapé, Brasil tiene un millón de armas en circulación en manos de cazadores, tiradores y coleccionistas. La cifra es casi tres veces mayor que en 2018 , cuando Bolsonaro fue electo presidente. «No se olviden que el otro tipo, el de los nueve dedos (Lula perdió un dedo en un accidente de trabajo a los 19 años), dijo que acabará con el tema del armamento en Brasil. Él recogerá las armas, los clubes de armas se convertirán en bibliotecas, como si fuera un ejemplo para esto», criticó Bolsonaro durante una transmisión en vivo en internet en la que celebraba el aumento del número de personas armadas en el país. Esos números son una preocupación entre especialistas en seguridad pública y entre los observadores de la elección. Bolsonaro ya ha dejado claro en varias oportunidades que no aceptará el resultado y viene inflamando a sus electores, muchos armados, mientras los sondeos van confirmando que sus oportunidades de reelección son cada vez más bajas.
23-09-2022 | Fuente: abc.es
Se cierra hoy una confusa campaña electoral, en la que la fragmentación de la izquierda ha favorecido a la coalición del centroderecha, con ventaja en todas las encuestas para ganar el domingo las elecciones . De confirmarse los pronósticos, Giorgia Meloni, presidenta de Hermanos de Italia, podría encabezar un gobierno que constituiría el primer experimento de Italia con un Ejecutivo postfascista en su componente principal, aparte de Liga y Forza Italia, después de un total de 69 gobiernos ideológicamente diversos desde la Segunda Guerra Mundial. Noticia Relacionada estandar Si La Embajada rusa de Italia publica fotos de Putin con candidatos a las elecciones Ángel Gómez Fuentes «Todos han tenido relación con él», dice la legación en una clara provocación antes de los comicios Meloni promete cambiar Italia, incluyendo la reforma de la Constitución , y destaca en sus mítines que está a punto de acabarse «la hegemonía de poder de la izquierda». Está por ver si la probable victoria elimina o acentúa las disensiones que se perciben en la coalición, puestas claramente de manifiesto incluso en las últimas horas de la campaña electoral. Simbólicamente, Matteo Salvini secretario de la Liga, y Silvio Berlusconi, de Forza Italia, entregaron el liderazgo de la coalición a Giorgia Meloni, en un mitin conjunto en la Plaza del Popolo de Roma. Pero poco después apareció en televisión Salvini, y cuando le preguntaron sobre el futuro Gobierno Meloni, respondió: «Yo pienso al Gobierno Salvini». Cuando Meloni manifestó públicamente que tiene en la mente una lista de ministros, el líder de la Liga le contestó disgustado: «El gobierno lo haremos juntos, somos un equipo. No hay hombres o mujeres solos al comando, el equipo se construye entre todos ». Se podría continuar con otras muchas diferencias sobre sus respectivas posiciones políticas, incluyendo las relaciones con Rusia: Meloni defiende las sanciones a Moscú porque funcionan, mientras Salvini las discute. Meloni ha llegado a afirmar en un mitin que, si cuenta con la mayoría necesaria, el centroderecha está dispuesto a reformar la Constitución A propósito de Rusia, Berlusconi trató de justificar al presidente ruso, Vladímir Putin, sobre la guerra en Ucrania, en una intervención electoral en televisión, después del mitin conjunto del centro derecha. El líder de Forza Italia dio esta explicación sobre la guerra del presidente ruso, con el que mantuvo una estrecha amistad durante muchos años: «Putin cayó en una situación difícil y dramática, quería un gobierno con buena gente en Kiev. Digo que cayó porque una misión de las dos repúblicas prorrusas de Donbass fue a Moscú diciendo que Zelenski había aumentado los ataques de sus fuerzas contra ellos y se habían producido 16.000 muertos. Defiéndenos, pidieron a Putin, porque si no, no sabemos dónde podemos ir, y Putin fue empujado por la población rusa, su partido y sus ministros a inventarse esta operación especial», concluyó Berlusconi. La ventaja del centroderecha puede ser tener en frente un centroizquierda dividido, hasta el punto de afirmar Meloni, en el mitin conjunto con el centroderecha, que están dispuestos a reformar solos la Constitución: «Haremos una reforma en sentido presidencial [una república con elección popular del presidente] y seremos felices si la izquierda nos da una mano. Pero si los italianos nos dan los números [sirve una mayoría de dos tercios en el Parlamento o un referéndum], iremos adelante con autonomía». La respuesta de Enrico Letta, líder del Partido Democrático, no se hizo esperar: «La derecha ha mostrado su verdadero rostro, ha explicado que sola cambiará la Constitución. Los italianos lo impedirán». Expectación internacional Frente a quienes ven que la llegada de Meloni al gobierno supone un peligro , Estados Unidos no espera ningún apocalipsis en Italia, según destacan los medios italianos al recoger las declaraciones de un alto ejecutivo de la Casa Blanca, al margen de la asamblea general de la ONU en Nueva York: «Esta narrativa del fin del mundo sobre las elecciones italianas no se corresponde con nuestras expectativas de lo que sucederá. Estados Unidos no cree que, independientemente del resultado de la votación, Italia vaya a alejarse de la coalición occidental de países que apoyan a Ucrania. Y no creemos que ni siquiera nuestros socios clave en Europa lo piensen, aunque eso no signifique que vaya a ser exactamente lo mismo que con Draghi». En parecidos términos se expresó el Gobierno francés, señalando que París quiere dialogar con el nuevo Gobierno. Una fuente gubernamental explicó: «Con la guerra en Ucrania, el escenario ha cambiado: debemos trabajar con Roma , sea cual sea el Ejecutivo», porque una ruptura con Italia sería un regalo más para Putin. De todas formas, ante las dudas que surgen en algunos ambientes europeos, la presidenta de la Comisión de la UE, Ursula von der Leyen, en un encuentro en Princeton (Estados Unidos) sobre el posible resultado de las elecciones en Italia, lanzó esta advertencia: «Veremos el resultado de la votación en Italia, también hubo elecciones en Suecia . Si las cosas van por un rumbo difícil, tenemos herramientas, como en el caso de Polonia y Hungría».
23-09-2022 | Fuente: abc.es
El proceso de votación en los referéndums convocados para determinar la posible adhesión a Rusia en las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk y en las regiones ucranianas de Jersón y Zaporiyia, ocupadas por las fuerzas rusas en el marco de la invasión desatada el 24 de febrero, ha arrancado a primera hora de este viernes, a pesar de la negativa de Ucrania y la comunidad internacional a reconocer la validez del proceso. Noticia Relacionada estandar Si La Embajada rusa de Italia publica fotos de Putin con candidatos a las elecciones Ángel Gómez Fuentes «Todos han tenido relación con él», dice la legación en una clara provocación antes de los comicios La votación ha arrancado a las 8.00 horas (las 7.00 horas en la España peninsular e Islas Baleares) y se extenderá hasta las 16.00 horas, algo que sucederá igualmente en los días posteriores y hasta el 27 de septiembre , cuando finalizará el proceso. Rusia ha abierto también colegios electorales en varias ciudades para que los refugiados puedan acudir a votar. Las autoridades prorrusas de Jersón han señalado que esperan que 750.000 personas acudan a votar, mientras que en el censo en Zaporiyia hay 500.000 personas, según ha recogido la agencia rusa de noticias TASS. En ambos casos, los participantes deberán responder a una pregunta : «¿Está a favor de que la región abandone Ucrania, crear un Estado independiente y ser parte de Rusia?». En el caso de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk -cuya independencia fue reconocida por el presidente ruso, Vladímir Putin, días antes de ordenar la invasión de Ucrania-, los votantes deberán pronunciarse sobre si apoyan «la entrada de la república en Rusia como entidad constituyente de la Federación Rusa». Movilización parcial El propio Putin afirmó el miércoles en un discurso a la nación en el que anunció una movilización parcial de la población por la guerra en Ucrania que Moscú reconocería el resultado de estos referendos. «Haremos lo posible para dar condiciones de seguridad para que se celebren referéndums y la población exprese su voluntad», indicó. «Apoyaremos la decisión sobre su futuro, que será adoptada por la mayoría de los residentes de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y las regiones de Zaporiyia y Jersón», reseñó el presidente ruso, que advirtió además de que Rusia podría usar « todos los medios » en caso de «amenaza a la integridad territorial» rusa, incluidas las armas nucleares. En esta línea se ha expresado este mismo viernes el presidente de la Duma de Estado rusa, Viacheslav Volodin, quien ha pedido a la población de estas regiones que «vote libremente» y que « no tema nada ». «Tomen una decisión para ser parte de Rusia. Les apoyaremos», ha apuntado en un mensaje en su cuenta en Telegram en el que ha incidido en que los residentes de estas zonas de Ucrania «tienen derecho a la autodeterminación, contemplada en la Carta de Naciones Unidas». «La Unión Europea ha hecho otra amenaza a nuestro país en relación con los referendos. Somos conscientes de nuestras decisiones y nada nos da miedo. La UE no se dio cuenta del genocidio de los habitantes del Donbass durante ocho años y no pensó en su seguridad. Apoyó al régimen de Kiev, que disparaba a diario contra civiles. Murieron ancianos, mujeres y niños», ha denunciado. Rechazo de Kiev Por su parte, el Parlamento de Ucrania aprobó el miércoles la declaración de inadmisibilidad de los referendos de adhesión a Rusia propuestos por las autoridades prorrusas en estas regiones. Las autoridades prorrusas de Crimea ya celebraron en 2014 un referéndum sobre la adhesión a Rusia cuyo resultado legitimó a Putin para anexionarse la península, un movimiento no reconocido por la comunidad internacional. Durante la jornada del jueves, la OTAN reafirmó que no reconocerá el resultado de las votaciones, pues « carecen de legitimidad » y constituyen una violación de la Carta de Naciones Unidas. En este sentido, el bloque lanzó un comunicado en el que hizo un llamamiento a «todos los estados» para que rechacen estos intentos de «conquista territorial» por parte de Rusia, insistiendo en que las regiones de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia «son Ucrania».
23-09-2022 | Fuente: elmundo.es
Oramas dejará el Congreso de los Diputados para concurrir a las próximas elecciones autonómicas en Canarias
La diputada de Coalición canaria al Parlamento probablemente irá como cabeza de lista por la circunscripción de Tenerife 
23-09-2022 | Fuente: abc.es
Un aire de profundo cambio se respira en Italia. Se palpa en el ambiente, en las confesiones inesperadas de muchos electores. No son una excepción estas palabras de Bruno Capello, un empresario jubilado de Bolonia, feudo de la izquierda: «He sido comunista y voté siempre a la izquierda. Esta vez voy a votar con toda mi familia por Hermanos de Italia de Giorgia Meloni. Antes, el PCI (Partido Comunista Italiano) protegía a los trabajadores, a los empleados. Pero, ahora?». Igualmente, Mirafiori, el histórico establecimiento de Fiat en Turín, ha dejado de ser el bastión de la izquierda, empujado por el viento de la derecha, y muchos trabajadores votarán por Giorgia Meloni. Impensable hubiera sido escuchar antes lo que hoy muchos dicen a las puertas del establecimiento de Mirafiori. Un ejemplo es Luigi, 57 años, quien asegura: « ¿Sabes por qué votaré a Meloni, porque me podré jubilar dentro de cuatro años, sin tener que esperar a los 67 años, como me obligaría la ley que el Partido Democrático quiere mantener». Ante la acusación que se hace a algunos trabajadores de ser neofascistas, el sociólogo e historiador Marco Ravelli, de izquierda, explica a La Stampa: «Quien vota a Meloni no es fascista, pero se siente desilusionado de la izquierda o resentido». Muy clarificadora es la opinión del sindicalista Giorgio Airaudo, secretario general, en la región de Piamonte, del principal sindicato italiano, CGIL, conocedor de la realidad de Mirafiori, exsantuario de la izquierda italiana, al que no lo ve como no un caso aislado: «Esa fábrica es un fiel espejo de la sociedad, pero más que las nuevas pulsiones o tendencias, me preocupa la desafección por votar. La izquierda está dividida, en permanente disputa, y los trabajadores han sido abandonados». El mundo del trabajo es simplemente un indicio, pero muy significativo, del nuevo clima que se vive en Italia, un país considerado un laboratorio político, porque ha sido un acelerador de fenómenos que son más lentos y graduales en otros lugares. Enrico Letta, el líder del Partido Democrático, fuerza política referente de la izquierda, explica la causa del cambio y giro a la derecha: «Porque hoy el país está asustado. La guerra ha creado una mezcla explosiva, con el problema energético y la subida del coste de la vida. Estos temores son de nuevo el terreno fértil para populistas de todo tipo. Este es, lamentablemente, el fenómeno que estamos viviendo hoy», reconoce Letta. Pésima campaña con evocación de la «guerra civil» Los italianos acudirán el próximo domingo a votar con una mezcla de disgusto, tristeza, cansancio, incertidumbre y miedo por el futuro, porque han vivido la peor campaña electoral en décadas, llena de promesas irrealizables, y muy enconada hasta el punto de haberse evocado «la guerra civil». Por supuesto, también en una parte de Italia hay algo de esperanza, depositada principalmente en Giorgia Meloni, líder de Hermanos de Italia. Su crecimiento electoral ha sido espectacular, hasta convertirse en el primer partido del país, viéndose favorecida por el hecho de haber estado en la oposición al Gobierno de unidad nacional de Mario Draghi. En las últimas encuestas antes del silencio demoscópico (en Italia no son permitidos los sondeos durante los últimos 15 días previos a la apertura de las urnas), Hermanos de Italia superaba el 25% en intención de voto. Muchos italianos ni siquiera conocen ese partido, Fratelli d'Italia, fundado en el 2012, pero lo votarán por Giorgia Meloni. Los analistas creen que muchos electores con dudas hasta última hora sobre a quién votar, al final se subirán al carro del vencedor y lo harán por Meloni. Con la Liga de Matteo Salvini (12%) y Forza Italia (8%), la derecha alcanzaría la mayoría parlamentaria, porque la ley electoral favorece a la coalición con más votos. Coinciden los analistas en que a Meloni muchos la votarán en parte por sus méritos y su carisma , pero sobre todo por desesperación, porque la ven como un último recurso y representaría una novedad. Si Giorgia Meloni gana las elecciones y se convierte en la primera mujer jefa de Gobierno en Italia, sería en cierta forma una 'revolución'. Se rompería un techo de cristal, es decir, caería un tabú en Italia que penaliza a las mujeres, entre otras cosas, con salarios más bajos en igualdad de trabajo. Meloni, más preparada que Salvini, se ha dedicado en los últimos tiempos a tranquilizar y convencer al mundo empresarial sobre su programa, manteniendo conversaciones continuas con los gerentes de las empresas públicas, con los banqueros italianos y con el presidente de Confindustria, la patronal italiana. El cambio en el sindicato de izquierdas Al nuevo viento, marcado por un probable Gobierno Meloni, ha decidido adecuarse incluso un sindicato de izquierdas como la CGIL (Confederación General de Trabajadores Italianos), el más importante del país , considerado siempre como la correa de transmisión de los socialistas. La CGIL siempre dio indicaciones para que sus más de cinco millones de afiliados votaran por una fuerza política de izquierdas. Ahora, por primera vez, el líder de la CGIL, Maurizio Landini, ha dejado total libertad de voto, incluso a los dirigentes sindicales, confirmando en una asamblea de delegados en Bolonia una nueva línea: Una cosa es el sindicato y otra la política. Landini ha tomado nota del cambio de aire político en el país y lo sustenta, porque sabe que muchos afiliados, sobre todo los mayores votan por Hermanos de Italia y Liga, pensando que les facilitarán la jubilación; otros votan por el Movimiento 5 Estrellas, el partido que impuso la renta de ciudadanía (un subsidio a parados), y otros por el Partido Democrático aunque ya no lo consideran la fuerza política que protege a los trabajadores, porque aprobó en el 2014 una ley laboral que favorece el despido libre. «Nunca hemos estado tan divididos, destrozados y enfrentados como ahora» ?ha reconocido Landini?. Lo digo claro: debemos aprender que nuestro problema no es el trabajador que está a nuestro lado, no es el color de la piel de las personas, nuestro problema son los que nos explotan a todos juntos y nos ponen en competencia unos con otros». En el Sur pobre se juega el resultado electoral Un gran problema para Italia lo representa el Sur, con las regiones más pobres del país, donde tradicionalmente es profunda la desconfianza hacia el poder dominante y las instituciones. Son los que más sufren las consecuencias de la crisis energética y el alto coste de la vida. Aquí se juega gran parte del resultado final de estas elecciones, porque en el Sur ha explotado el tema que más ha polarizado la campaña electoral: la llamada renta de ciudadanía, aprobada en el 2019, bandera electoral del Movimiento 5 Estrellas. De este subsidio mensual se benefician alrededor de 1,5 millones de familias italianas; de ellas, dos tercios viven en el Sur. Perciben una media mensual de unos 600 euros. Pero es posible obtener hasta 1200 euros al mes en el caso de una familia compuesta por dos adultos y un hijo mayor de edad o dos menores. Muchos empresarios culpan a este subsidio por sus dificultades para encontrar trabajadores. «Para las pequeñas y medianas empresas es difícil contratar, porque nadie quiere perder la subvención. Por ejemplo, en la región de Molise [Italia meridional] los agricultores luchan por encontrar gente que recoja la uva. Los vendimiadores ganan unos 1.200 euros en los veinte días de la cosecha, pero piden cobrar en negro, para seguir percibiendo el subsidio, lo que es ilegal», explica Roberto D'Alimonte, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Luiss de Roma. El mismo problema se da en otros sectores, como la hostelería.   Giorgia Meloni se ha comprometido a abolir este subsidio, porque «se debe eliminar el asistencialismo y ofrecer un trabajo digno a las personas». El líder del Movimiento 5 Estrellas, Giuseppe Conte, ha advertido con la evocación de una «guerra civil» si el subsidio desaparece. Las graves palabras de Conte no han intimidado a Meloni, que en sus mítines, como hizo el domingo en Caserta, a 27 kilómetros de Nápoles, dijo que el subsidio se debe suprimir y adoptar medidas más eficaces. Aplaudía a Meloni por su «claridad y determinación» un joven de 29 años, Francesco, que fue votante del Movimiento 5 Estrellas en el 2018, creyendo que frenaría la corrupción y la pobreza, pero hoy confiesa desengañado: «Conozco a muchos jóvenes beneficiarios de la renta de ciudadanía, que tienen trabajos en negro por los que reciben dinero en efectivo, lo que les permite ganar más que yo, con un trabajo fijo y pagando impuestos». De todas formas, aunque el apoyo al Movimiento 5 Estrellas se ha desmoronado, por sus divisiones internas y pérdida de credibilidad, llegando a situarse incluso por debajo del 10% en intención de voto, tras causar la caída del Gobierno Draghi, ha crecido en la campaña electoral hasta el 14%, defendiendo posiciones radicales de izquierda, y ha quitado votos al Partido Democrático. «El Movimiento 5 Estrellas es el partido de la renta de ciudadanía y, por tanto, todavía sus raíces son fuertes en el Sur. He visto encuestas que dan al M5S más del veinte por ciento en Molise y Nápoles. Es mucho, pero allí obtuvieron hace cuatro años el cincuenta por ciento», afirma el profesor D'Alimonte, el mayor experto italiano en sistema electoral. Advierte D'Alimonte que si el M5E obtiene un buen resultado en el Sur, «podría privar al centroderecha de la mayoría absoluta en el Senado», complicando sobremanera un eventual Gobierno Meloni. El Sur, terreno fácil para los populismos Para comprender el drama que vive el Sur y por qué la renta de ciudadanía se ha convertido en el tema destacado de la campaña, hay que fijarse en estos datos muy relevantes del Instituto oficial de estadística (ISTAT): Las regiones del Sur pierden cada año 130.000 habitantes, de ellos la mitad son jóvenes entre 15 y 34 años, de los cuales una quinta parte son licenciados, es decir, se marcha lo mejor de la población, los más jóvenes y los más preparados, Se trata de un fenómeno migratorio muy relacionado con el Producto Interior Bruto y la falta de trabajo. En 2022, el PIB per cápita del Sur es casi la mitad del que goza el Norte: 20.900 euros frente a 38.600. La tasa de desempleo en el primer trimestre de 2022 fue del 5,7 por ciento en el Norte y del 15,2 por ciento en el Sur. Se explica así que en el Sur encontrara terreno fértil el populismo del Movimiento 5 Estrellas, que arrasó en las elecciones del 2018 (33%), gracias a su plan de bienestar social con el subsidio, convirtiéndose en el primer partido del país. Luego, ese apoyo se derrumbó, porque su utópica promesa de eliminar la pobreza evidentemente no se ha cumplido. A la hora de gobernar, el M5E demostró que carecía de clase dirigente. Lo mismo se le achaca hoy a Hermanos de Italia. «La gente quiere cambiar. Ha prevalecido en la campaña un deseo de novedad. El verdadero peligro de Giorgia Meloni si llega al Palacio Chigi [sede de la jefatura del Gobierno] no está representado por el fascismo [temor expresado por algunos medios internacionales], sino por la incompetencia», afirma el profesor de Ciencias Políticas Roberto D'Alimonte, quien, al igual que otros analistas, no ven en Hermanos de Italia una clase dirigente a la altura de los desafíos que debe afrontar Italia, con una astronómica deuda externa que supera los 2,7 billones de euros (150 % del PIB), mientras se promete una fuerte reducción de impuestos (tipo único IRPF al 15% propone la Liga) o rebajar la edad para la jubilación. Pero el problema de la mayor o menor competencia ni se lo plantea la gran mayoría de sus votantes. Conversando con un grupo de cuatro taxistas que esperan turno para cargar viajeros ante el Panteón de Roma, tres de ellos confiesan abiertamente que votarán por Giorgia Meloni, el cuarto por Salvini, porque « la derecha ha defendido mejor nuestras posiciones frente a las liberalizaciones de la ley de concurrencia de Draghi». Enrico concluye: «Percibo en los clientes mucha incertidumbre, dudas sobre a quién votar o incluso abstenerse. Yo votaré por Meloni. A ver qué sucede».