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Noticias de elecciones

20-10-2020 | Fuente: abc.es
La derrota de Morales en Bolivia
De las varias lecturas que pueden hacerse del resultado de las elecciones celebradas en Bolivia una habla de la derrota de Evo Morales. La victoria de su candidato, Luis Arce, con un resultado próximo al 50%, por encima de lo que Morales proclamó haber conseguido hace un año en las elecciones luego suspendidas por sospecha de fraude, pone en evidencia que el líder que se creía imprescindible, hasta el punto convertir en papel mojado lo que dispone la Constitución boliviana sobre la reelección para un único segundo mandato (gobernó 14 años), era plenamente sustituible. Otra cosa es el liderazgo del partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), que Morales sigue detentando ciertamente, pero como candidato, Arce ha demostrado que su imagen de moderación alcanza una base social más amplia que la de Morales. Esto último tiene que ver con otro aspecto: la animadversión que Morales levanta en una parte notable de la sociedad boliviana. Hace un año, las elecciones fueron un plebiscito sobre el largo tiempo presidente; ahora, en cambio, tras meses con Morales residiendo fuera del país, el electorado opositor ya no ha contado con la motivación de expulsarle del poder. Un tercer punto que permite hablar de derrota es que, para un dirigente con ese cierto sentido patrimonialista del cargo, el amplio aval electoral logrado por Arce supone un riesgo de contrapoder. Arce debía a Morales su nominación como candidato, pero ahora ser presidente se lo debe a los votantes: eso es algo que el ejercicio del poder aclara muy pronto. No tiene por qué ocurrir un divorcio como el visto en Ecuador, poco después de que Lenín Moreno sustituyera en la presidencia a su mentor Rafael Correa, pero tampoco tiene por qué discurrir todo de un modo públicamente suave, como la relación en Colombia entre Iván Duque y el expresidente Álvaro Uribe. Las tranquilas declaraciones de Arce en la noche del recuento electoral y su llamada a la unidad nacional contrastan con el tono más combativo y con sombra de revanchismo dejado escapar por Morales. Efectos del coronavirus La pandemia muy probablemente ha tenido su efecto en el voto. Por un lado, obligó a posponer una y otra vez unas elecciones que, de haberse celebrado de modo casi inmediato después de las anuladas, quizás hubieran reflejado más el cansancio respecto a la perpetuación de Morales. Por otro lado, los meses de zozobra vividos por el coronavirus y las dificultades económicas que especialmente afronta Latinoamérica en general y Bolivia en concreto (el FMI prevé una caída del PIB boliviano del 7,9% en 2020), han dado relevancia a Arce, que fue ministro de Economía y Finanzas durante la «década de oro» vivida recientemente por la región. Los meses en espera de las nuevas elecciones no fueron buenos estratégicamente para la aposición, pues dejó en evidencia las insalvables diferencias de esta, aireó las estridencias manifestadas en ocasiones por la presidencia interina de Jeanine Áñez y la asoció a la casi irremediable incompetencia de hacer frente a la pandemia. También ha sido, pues, una clara derrota de la oposición. Oportunidad de renovación para el MAS Todo lo dicho hasta aquí ?el carácter más abierto y el prestigio de Arce; la lejanía física de un Morales, cuya nueva reelección suscitaba especial rechazo en parte de la población, y la distorsión introducida por la pandemia? sirve para entender que haya vuelto a ganar el MAS cuando hace un año hubo sospechas fundadas de fraude electoral. El resultado de ahora no desmiente «per se», como muchos están diciendo, aquellas acusaciones, las cuales motivaron la salida del poder de Morales. Si cabe hablar de una derrota de este, como se expone en este artículo, también hay que hablar de la victoria del MAS. Bolivia tiene la gran oportunidad de gestionar los próximos difíciles años con un gobierno fuerte, con respaldo en la Cámara de Diputados y de Senadores, que también se elegían ahora. La renovación en la presidencia puede tener un efecto positivo en el movimiento político, si sirve para abrirlo y escapar del frentismo al que se había llegado con Morales.
20-10-2020 | Fuente: abc.es
Así van las encuestas para las elecciones en Estados Unidos
Las encuestas electorales en Estados Unidos reflejan una distancia por parte de Joe Biden de al menos seis puntos sobre Donald Trump. Lo cierto es que algunos de los sondeos han llegado a reflejar una diferencia de hasta 14 puntos, aunque han sido escasos. Esta semana, la media de sondeos de RealClearPolitics apunta a una distancia del demócrata de casi nueve puntos. Estos sondeos reflejan la intención de voto directo, es decir, el porcentaje total de votantes. No es indicativo del resultado final, porque en EE.UU. en realidad son los 50 estados los que celebran elecciones diferentes, que sirven después para elegir a los 538 integrantes del colegio electoral. Estos 538 electores se reúnen y votan, y gana la presidencia el candidato que se lleva 270 votos o más. En las elecciones de 2016 Trump obtuvo tres millones de votos menos que Hillary Clinton, pero logró ganar en una treintena de estados, con 304 votos del colegio electoral, lo que le aseguró la victoria. Hay también sondeos en los estados indecisos, y en ellos los resultados se prevén más ajustados, sobre todo en Florida, Pensilvania, Ohio, Wisconsin y Michigan. Los comicios se celebrarán el 3 de noviembre. En las elecciones de hace cuatro años la distancia de Clinton sobre Trump se fue recortando en la recta final, sobre todo en la última semana, hasta caer a un magro 3%. En realidad su distancia en voto directo estuvo en un 2%. Trump se llevó los estados importantes: Florida, Pensilvania, Ohio, Michigan y Wisconsin.
20-10-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. acusa a seis hackers rusos de numerosos ataques informáticos por todo el mundo
El Departamento de Justicia estadounidense ha acusado a seis integrantes del grupo de hackers ruso Sandworm de provocar apagones en Ucrania, atacar los Juegos Olímpicos de invierno de 2018 en Corea del Sur o pérdidas económicas por unos 1.000 millones de dólares (unos 849 millones de euros) causadas al Sistema Sanitario de Heritage Valley de Pensilvania y otras tres empresas estadounidenses, entre ellas una gran farmacéutica. Los seis serían miembros de los servicios secretos militares rusos, la Dirección General del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa (GRU, por sus siglas en ruso), que emplearon «algunos de los programas maliciosos más destructivos conocidos hasta la fecha», según documentos judiciales citados por la cadena CBS. Además los hackers filtraron materiales perjudiciales para el partido del presidente francés, Emmanuel Macron, en 2017 e intentaron interferir en la investigación del envenenamiento del exespía ruso Sergei Skripal y su hija en Reino Unido en 2018. También atacaron a medios de comunicación de la república de Georgia en 2018 y 2019. El vice fiscal general de Seguridad Nacional, John Demers, ha indicado que los cargos detallados este lunes convertirían, de confirmarse, a este grupo en la organización más activa de piratería informática. «Ningún país ha utilizado su capacidad informática como arma de forma más maliciosa e irresponsable que Rusia para causar daños sin precedentes de forma intencionada con la intención de lograr ventajas tácticas y satisfacer sus ataques de rencor», ha señalado Demers. Juegos Olímpicos de Tokio En concreto utilizaron los programas KillDisk e Idustroyer, causantes de los apagones en Ucrania entre diciembre de 2015 y durante 2016; NotPetya, responsable de las pérdidas económicas en Estados Unidos, y el Olympic Destroyer, que anuló miles de ordenadores utilizados en los Juegos Olímpicos de Invierno de Pieonchang. De forma coordinada, el Centro de Seguridad Informática de Reino Unido ha señalado este mismo lunes al grupo Sandworm por la preparación de ataques informáticos contra la organización, logística y patrocinadores de los Juegos Olímpicos de Tokio, de los que se ha excluido a todos los deportistas rusos por dopaje. Londres asegura con respecto al ataque a Corea del Sur que los rusos intentaron hacerse pasar por hackers chinos o norcoreanos cuando lograron cerrar la web de los Juegos Olímpicos para evitar que los asistentes se imprimieran las entradas y anularon la conexión wifi del estadio. El objetivo era «generar el caos y convertir los Juegos en una pesadilla logística para las empresas, los espectadores y los atletas», según los británicos. El grupo Sandworm ha sido acusado anteriormente por Washington de ataques a la infraestructura electoral de Estados Unidos y de filtrar correos del Partido Demócrata en 2016, cuando fue elegido Donald Trump como presidente de Estados Unidos. «Es al grupo que más tememos cuando se trata de elecciones, así que es bueno ver que Estados Unidos está ahora mismo presionándolos», ha afirmado el director de análisis de inteligencia de la empresa de seguridad informática Mandiant.
20-10-2020 | Fuente: elpais.com
La primera vuelta de las elecciones en Bolivia 2020, en imágenes
Luis Arce, candidato del MAS, se compromete a gobernar "para todos los bolivianos" y Morales celebra que "la voluntad del pueblo se ha impuesto"
20-10-2020 | Fuente: as.com
Elecciones Bolivia 2020 en vivo: el conteo se acerca al 40%
Sigue en vivo y en directo las elecciones de Bolivia 2020. Conteo de votos, resultados y más sobre las elecciones tras el triunfo de Luis Arce, de Movimiento al Socialismo (MAS).
20-10-2020 | Fuente: abc.es
La victoria del candidato de Morales sume a Bolivia en la incertidumbre
Hay elecciones insólitas, fraudulentas, previsibles y hasta normales. Las de Bolivia no forman parte de ninguna de estas opciones pero, al menos, arrojaron un resultado sin cuestionamientos de legitimidad. Luis Arce, el delfín de ese tiburón político que es Evo Morales, se convirtió en presidente electo con una mayoría que rondaría el 52 por ciento, según sondeos a pie de urna y recuentos rápidos de diferentes misiones de observación internacional, como reconoció Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana), el gran derrotado en las urnas. Quizás Luis Arce y David Choquehuanca no lleguen finalmente a ese 52 por ciento que anticiparon los pronósticos pero los candidatos del MAS (Movimiento Al Socialismo) se impusieron al resto sobradamente. Les bastaba el 40 por ciento de los votos y una diferencia de diez puntos para gritarle al mundo y a Bolivia que «el jefe», una vez que se celebre la ceremonia de investidura, será Arce. El economista no tendrá fácil demostrar su autoridad cuando regrese Evo Morales de su refugio argentino pero en sus primeras palabras se mostró conciliador y dispuesto a unir a un país partido, como por un hachazo, en dos. «Vamos a gobernar para todos los bolivianos, vamos a construir un Gobierno de unidad nacional? Vamos a reconducir un proceso de cambio sin odio, defendiendo y superando nuestros errores», se comprometió. Felicitaciones del eje bolivariano La felicidad manifiesta del exministro que puso a Bolivia en la senda del crecimiento y equilibró las cuentas maltrechas del país más pobre de Sudamérica, era comparable con la expresada por el viejo bloque bolivariano. Nicolás Maduro, recibió la noticia como un balón de oxígeno propio. Pletórico, celebró la «derrota al golpe de Estado que le dieron a nuestro hermano Evo? Felicidades a nuestro jefe indio del sur», proclamó. La alusión a la renuncia y huida de Morales del pasado año, tras su pucherazo electoral, era inevitable. Desde Buenos Aires, Alberto Fernández, fue determinante al considerar «un acto de justicia» ante «la agresión» sufrida por los bolivianos. Su vicepresidente, Cristina Fernández de Kirchner, fue directa a su teléfono móvil al despertar. «Buen lunes para todos y todas. Felicitaciones a Lucho Arce y David Choquehuanca que, junto a Evo, construyeron en Bolivia un gran triunfo popular. La Patria Grande feliz», escribió en su cuenta de Twitter. El ecuatoriano y prófugo de la justicia, Rafael Correa, también se despachó a gusto: «!Qué castigo para la criminal derecha boliviana, su prensa cómplice, Almagro y sus secuaces!». Ironías de la historia, el secretario general de la OEA ya se había apurado a «felicitar» a la pareja ganadora y hacer un pronóstico optimista: «Estoy seguro que desde la democracia sabrán forjar un futuro brillante para su país». El triunfo de Arce y Choquehuanca, alimenta las esperanzas de construir un nuevo tablero sudamericano a modo de revival del socialismo siglo XXI. Algo inviable hoy por hoy con Jair Bolsonaro, Ivan Duque, Luis Lacalle Pou, Lenin Moreno y Mario Abdo Benítez. Con la idea de volver a ser lo que fue está también Luiz Inacio Lula. «Felicitaciones al pueblo boliviano que restauró su democracia?», escribió el brasileño apuntando dónde más duele. Mesa, cabeza de la oposición A Carlos Mesa, se le hizo cuesta arriba asumir unos sondeos sin escrutinio oficial determinante pero lo hizo. «La diferencia es amplia y nos toca, como corresponde a los que creemos en la democracia» reconocer, «que hay un triunfador. Es un resultado que aceptamos». Dicho esto, añadió, «obviamente esperaremos los resultados oficiales» para saber cómo queda la composición de la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde el MAS tendría mayoría en ambas Cámaras. La resignación de Mesa no impidió que hiciera un recordatorio y asumiera, «el mandato de ser la cabeza de la oposición? El país hereda una crisis de salud, económica y de corrupción». En ese contexto, anunció su voluntad de «fiscalizar y exigir» al futuro Gobierno. La otra misión, velar por: la «independencia de poderes» porque «el respeto a las instituciones es un imperativo al que todos estamos obligados». Sin rencor, al menos aparente, añadió: «Es el pueblo el que decide con sabiduría lo que quiere. Ojalá todos estamos a la altura». Para la escritora y analista, Verónica Ormachea, generosidad es lo que le falto al lider cívico Fernando Camacho (Creemos), «expulsó a Evo y ahora lo trajo de vuelta. Primó sus intereses personales y regionales (por la rica Santa Cruz de la Sierra) al mantener su candidatura», segura. En resumen, añade, «dividió a la oposición y volvió a polarizar al oriente y occidente de Bolivia». La victoria del MAS en primera vuelta era la única oportunidad que tenía el movimiento que lidera Evo Morales para recuperar el poder. La totalidad de los pronósticos advertían una derrota segura de haberse dado un balotaje. ¿Cómo se explica entonces un resultado tan demoledor?. «Pese a los largos años de Gobierno y el desprestigio creciente de Morales, la base del MAS seguía siendo sólida», analiza Carlos Malamud, investigador de América Latina del Real Instituto Elcano. «Tenían ?añade- un piso cercano al 40 por ciento de los votos». Pero son varios los factores, añade el historiador:«El electorado masista y sectores medios, sintieran que las conquistas sociales y económicas de los últimos años estaban amenazas si volvía la derecha». Dicho esto, observa que la gestión de Jeanine Áñez, resultó contra producente para sus intereses al sostener, un «mensaje de polarización y confrontación? Casi revanchista, con la persecución de muchos de los dirigentes del MAS». Finalmente, el efecto de esas «agresiones» se tradujo en, «una vuelta del voto pérdido del MAS». El gran perjudicado: Carlos Mesa.
20-10-2020 | Fuente: abc.es
La victoria del candidato de Morales da oxígeno a la izquierda bolivariana
Hay elecciones insólitas, fraudulentas, previsibles y hasta normales. Las de Bolivia no forman parte de ninguna de estas opciones pero, al menos, arrojaron un resultado sin cuestionamientos de legitimidad. Luis Arce, el delfín de ese tiburón político que es Evo Morales, se convirtió en presidente electo con una mayoría que rondaría el 52 por ciento, según sondeos a pie de urna y recuentos rápidos de diferentes misiones de observación internacional, como reconoció Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana), el gran derrotado en las urnas. Quizás Luis Arce y David Choquehuanca no lleguen finalmente a ese 52 por ciento que anticiparon los pronósticos pero los candidatos del MAS (Movimiento Al Socialismo) se impusieron al resto sobradamente. Les bastaba el 40 por ciento de los votos y una diferencia de diez puntos para gritarle al mundo y a Bolivia que «el jefe», una vez que se celebre la ceremonia de investidura, será Arce. El economista no tendrá fácil demostrar su autoridad cuando regrese Evo Morales de su refugio argentino pero en sus primeras palabras se mostró conciliador y dispuesto a unir a un país partido, como por un hachazo, en dos. «Vamos a gobernar para todos los bolivianos, vamos a construir un Gobierno de unidad nacional? Vamos a reconducir un proceso de cambio sin odio, defendiendo y superando nuestros errores», se comprometió. Felicitaciones del eje bolivariano La felicidad manifiesta del exministro que puso a Bolivia en la senda del crecimiento y equilibró las cuentas maltrechas del país más pobre de Sudamérica, era comparable con la expresada por el viejo bloque bolivariano. Nicolás Maduro, recibió la noticia como un balón de oxígeno propio. Pletórico, celebró la «derrota al golpe de Estado que le dieron a nuestro hermano Evo? Felicidades a nuestro jefe indio del sur», proclamó. La alusión a la renuncia y huida de Morales del pasado año, tras su pucherazo electoral, era inevitable. Desde Buenos Aires, Alberto Fernández, fue determinante al considerar «un acto de justicia» ante «la agresión» sufrida por los bolivianos. Su vicepresidente, Cristina Fernández de Kirchner, fue directa a su teléfono móvil al despertar. «Buen lunes para todos y todas. Felicitaciones a Lucho Arce y David Choquehuanca que, junto a Evo, construyeron en Bolivia un gran triunfo popular. La Patria Grande feliz», escribió en su cuenta de Twitter. El ecuatoriano y prófugo de la justicia, Rafael Correa, también se despachó a gusto: «!Qué castigo para la criminal derecha boliviana, su prensa cómplice, Almagro y sus secuaces!». Ironías de la historia, el secretario general de la OEA ya se había apurado a «felicitar» a la pareja ganadora y hacer un pronóstico optimista: «Estoy seguro que desde la democracia sabrán forjar un futuro brillante para su país». El triunfo de Arce y Choquehuanca, alimenta las esperanzas de construir un nuevo tablero sudamericano a modo de revival del socialismo siglo XXI. Algo inviable hoy por hoy con Jair Bolsonaro, Ivan Duque, Luis Lacalle Pou, Lenin Moreno y Mario Abdo Benítez. Con la idea de volver a ser lo que fue está también Luiz Inacio Lula. «Felicitaciones al pueblo boliviano que restauró su democracia?», escribió el brasileño apuntando dónde más duele. Mesa, cabeza de la oposición A Carlos Mesa, se le hizo cuesta arriba asumir unos sondeos sin escrutinio oficial determinante pero lo hizo. «La diferencia es amplia y nos toca, como corresponde a los que creemos en la democracia» reconocer, «que hay un triunfador. Es un resultado que aceptamos». Dicho esto, añadió, «obviamente esperaremos los resultados oficiales» para saber cómo queda la composición de la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde el MAS tendría mayoría en ambas Cámaras. La resignación de Mesa no impidió que hiciera un recordatorio y asumiera, «el mandato de ser la cabeza de la oposición? El país hereda una crisis de salud, económica y de corrupción». En ese contexto, anunció su voluntad de «fiscalizar y exigir» al futuro Gobierno. La otra misión, velar por: la «independencia de poderes» porque «el respeto a las instituciones es un imperativo al que todos estamos obligados». Sin rencor, al menos aparente, añadió: «Es el pueblo el que decide con sabiduría lo que quiere. Ojalá todos estamos a la altura». Para la escritora y analista, Verónica Ormachea, generosidad es lo que le falto al lider cívico Fernando Camacho (Creemos), «expulsó a Evo y ahora lo trajo de vuelta. Primó sus intereses personales y regionales (por la rica Santa Cruz de la Sierra) al mantener su candidatura», segura. En resumen, añade, «dividió a la oposición y volvió a polarizar al oriente y occidente de Bolivia». La victoria del MAS en primera vuelta era la única oportunidad que tenía el movimiento que lidera Evo Morales para recuperar el poder. La totalidad de los pronósticos advertían una derrota segura de haberse dado un balotaje. ¿Cómo se explica entonces un resultado tan demoledor?. «Pese a los largos años de Gobierno y el desprestigio creciente de Morales, la base del MAS seguía siendo sólida», analiza Carlos Malamud, investigador de América Latina del Real Instituto Elcano. «Tenían ?añade- un piso cercano al 40 por ciento de los votos». Pero son varios los factores, añade el historiador:«El electorado masista y sectores medios, sintieran que las conquistas sociales y económicas de los últimos años estaban amenazas si volvía la derecha». Dicho esto, observa que la gestión de Jeanine Áñez, resultó contra producente para sus intereses al sostener, un «mensaje de polarización y confrontación? Casi revanchista, con la persecución de muchos de los dirigentes del MAS». Finalmente, el efecto de esas «agresiones» se tradujo en, «una vuelta del voto pérdido del MAS». El gran perjudicado: Carlos Mesa.
19-10-2020 | Fuente: as.com
Elecciones Bolivia 2020 en vivo: MAS supera los 700.000 votos
Sigue en vivo y en directo las elecciones de Bolivia 2020. Conteo de votos, resultados y más sobre las elecciones tras el triunfo de Luis Arce, de Movimiento al Socialismo (MAS).
19-10-2020 | Fuente: as.com
Pánico a las selecciones
El parón internacional ha provocado tres derrotas de los cuatro equipos Champions. En Europa, los grandes resisten mejor. Las lesiones y la COVID-19, otros problemas.
19-10-2020 | Fuente: as.com
Elecciones Bolivia 2020 en vivo: el MAS supera el medio millón de votos en el recuento
Sigue en vivo y en directo las elecciones de Bolivia 2020. Conteo de votos, resultados y más sobre las elecciones tras el triunfo de Luis Arce, de Movimiento al Socialismo (MAS).