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26-09-2022 | Fuente: abc.es
Su concepto de familia, originado de una infancia sin padre, es la base de la educación política de Giorgia Meloni (Roma, 45 años) . Hoy, como al inicio de actividad política en las juventudes del Movimiento Social Italiano, un partido neofascista, Meloni tiene a su lado al mismo grupo de hombres y mujeres. La familia ha sido siempre uno de los caballos de batalla de Giorgia Meloni. A pesar de la separación de sus padres, confiesa que su infancia fue feliz : «Soy testigo de cómo, incluso en una familia en la que falta una de las dos figuras parentales, se puede crecer perfectamente feliz, gracias al sacrificio de quienes asumen esta responsabilidad. En la familia tuve lo que necesitaba». Para salir adelante, la madre hizo muchos trabajos, incluso escribió novelas románticas, hasta 150. La familia vivía en el Garbatella, un barrio romano popular que hoy está entre los más genuinos y codiciados de la capital, en un apartamento de 45 metros cuadrados, con dos habitaciones, totalmente espartano, donde vivió la infancia y adolescencia. Con el padre, ya fallecido, que se había marchado a las Islas Canarias, apenas tuvo relación. Noticia Relacionada estandar No Giorgia Meloni: «Escribamos juntos la historia» Ángel Gómez Fuentes Si se cumplen los pronósticos hoy se romperá un doble tabú: la candidata de Hermanos de Italia será la primera mujer y la primera posfascista que se convertirá en primera ministra «Con una cama abatible en el pasillo que abríamos para dormir, una en la cabecera, otra en los pies», una circunstancia que Meloni ha contado para mostrar que conoce las fatigas de una familia humilde. Ha narrado también algún episodio de «bullying» o burla por su obesidad cuando era niña: «Para mi era durísimo mientras lo sufría, pero debo decir que me ha dado la determinación necesaria para salir de mi condición de objetivo fácil». A pesar de las dificultades, acabó los estudios en el instituto con las máximas notas. En su biografía ha contado que podía no haber nacido, porque su madre estuvo a punto de abortar. « Debo todo solo a mi madre. Porque la verdad es que yo no debería haber nacido -explica Meloni- . Cuando ella se quedó embarazada, tenía 23 años, una hija (Arianna) de un año y medio y un compañero -mi padre- con el que no andaba ya de acuerdo y que, desde hacía tiempo, tenía listas las maletas para marcharse lejos. Una familia herida» (?). «Casi la habían convencido de que no tenía sentido dar a luz a otra niña en esa situación», escribe Meloni en su autobiografía. Al final, cuando su madre se dirigía a la clínica para abortar, en la puerta cambió de idea: «No quiero abortar. Mi hija tendrá una hermana». Esta es la confesión que hizo a Meloni su madre. No es casual que Meloni se haya convertido en un fenómeno político, ganando las elecciones tras una espectacular carrera política en la última década. De la líder de Hermanos de Italia, lectora de Tolkien, se destaca su determinación, coherencia y capacidad de trabajo. Se ha preparado muy duramente para lograr sus objetivos. Sin duda, cuentan sus méritos: muchos años de militancia, seriedad e inteligencia política. A los 15 años se inició en la política y antes de ser periodista se buscó la vida en diversos trabajos como camarera o baby-sitter No lo ha tenido fácil. A los 15 años se inició en la política, en el movimiento estudiantil. Antes de hacerse periodista, se buscó la vida en diversos trabajos, como camarera o baby sitter: «El trabajo tiene siempre una dignidad. Me han insultado durante años por ser camarera -dijo hace unos días-, pero ser camarera me ha enseñado mucho más que estar en el Parlamento ». A los 21 años fue elegida asesora de la provincia de Roma. Fue vicepresidenta de la Cámara de diputados entre el 2006 y 2008. Tiene el récord de ministro más joven en la historia republicana, cuando a los 31 años fue nombrada ministra de la Juventud en el Gobierno de Silvio Berlusconi. Es la única mujer líder de un partido político italiano y europeo. En el 2020 fue elegida presidenta del Partido de los Conservadores y Reformistas Europeos , del que también forma parte su socio español Vox. El camino hasta Hermanos de Italia A los 15 años encontró la que llamó «mi segunda Familia»: El Frente de la Juventud de Garbatella, la sección juvenil del Movimiento Social Italiano (MSI), donde «todo inició», políticamente. Cuatro años después, a los 19, se convierte en responsable nacional de «Azione Studentesca», el movimiento estudiantil de Alianza Nacional (AN), partido de derecha radical, heredero del MSI, dirigido por Gianfranco Fini. En un acto histórico , conocido como la «Svolta di Fiuggi» (el cambio de Fiuggi), Alianza Nacional renunció totalmente a las huellas y connotaciones del fascismo. Tras la caída del último Gobierno Berlusconi en 2011, del que formaba parte Meloni como ministra de la Juventud, y el consiguiente terremoto político en el centro-derecha, Giorgia Meloni abandonó el «Popolo della Libertà», liderado por Berlusconi, que había unido al centro-derecha, incluyendo Alianza Nacional. Meloni, que era vista como la única, por su energía y experiencia a pesar de su juventud, de guiar una derecha con una nueva cara, capaz de superar las contradicciones del pasado, fundó Hermanos de Italia, junto a dos experimentados parlamentarios, el abogado Ignazio la Russa, exministro de Defensa, con origen político en el MSI, y con Guido Crosetto, con raíces política en la Democracia Cristiana, exdirigente de Forza Italia. A partir de entonces, Hermanos de Italia empezó una lenta pero creciente consolidación electoral, hasta encabezar las encuestas durante el Gobierno Draghi. «Derecha conservadora» El partido Hermanos de Italia es heredero de una cultura nacida del posfascismo, pero no puede ser considerado neofascista, según el politólogo y profesor emérito de Historia contemporánea Ernesto Galli della Loggia: «Fratelli d'Italia podría legítimamente aspirar a representar en Italia la derecha conservadora que nunca existió en la II República. Una derecha conservadora muy diferente a la del pasado». Meloni explica así la identidad de Hermanos de Italia: «No somos una repetición de cosas ya vistas, no somos ninguna de las viejas etiquetas. Estamos listos para emprender un nuevo viaje que traerá las ideas de los conservadores al gobierno del país, cuando los italianos nos llamen a esta responsabilidad». Hablando en un mitin de Vox Marbella, en la campaña de las elecciones andaluzas, Meloni criticó la inmigración masiva, el radicalismo islámico, la ideología de género y el colectivo LGBT. Su discurso se convirtió en viral y fue muy criticado por su tono. Luego se disculpó: « Demasiado emotivo . Cuando estoy cansada no logro modular un tono apasionado que no sea agresivo», reconoció a La Stampa. «Frente a audiencias con militantes, todos los políticos utilizan enfoques distintos a los que reservan para contextos institucionales o ruedas de prensa», explica el politólogo Marco Tarchi, profesor de Ciencias Políticas, al referirse al discurso de Meloni en Marbella. Pero Meloni mantiene las ideas de su discurso. Para evitar la inmigración clandestina , propone el bloqueo naval. Y en relación con la ideología de género, es radical en su rechazo: «Las mujeres de derecha interpretamos la paridad como un desafío. Sabemos que nadie nos regala nada. Nunca acepté el principio de recibir un tratamiento diverso por ser mujer. Quiero lograr mis objetivos gracias a mi capacidad y no por el género». «La derecha italiana ha relegado el fascismo desde hace décadas, condenando la supresión de la democracia y las vergonzosas leyes contra los judíos» Giorgia Meloni Líder de Hermanos de Italia Desde luego, la líder de Hermanos de Italia ha moderado su tono en la campaña electoral italiana. El objetivo de Meloni ha sido tranquilizar a los votantes, al poder económico, a los mercados y a sus socios occidentales, rechazando rotundamente las acusaciones de nostalgias neofascistas. Lanzó dos claros y fuertes mensajes: No es una extremista como la pintan sobre todo en los medios internacionales, y su eventual Gobierno salvaguardará la estabilidad de Italia y su lugar en Europa. Elsa Fornero, economista y exministra de Trabajo, muy distante políticamente de Meloni, destaca su «perspicacia política»: «Se considera cercana a su objetivo de presidir el Gobierno. Como sabe que los problemas del país son muchos, trata de ser más prudente . Ella sabe que estar en el Gobierno conlleva responsabilidad, que los mercados son importantes y pueden provocar un estado de emergencia financiera en muy poco tiempo. Meloni lo sabe bien y actúa con cautela». Condena del fascismo y cambio histórico político En un vídeo, con un mensaje en inglés, francés y español, Meloni condenó de forma expresa y contundente el fascismo y las leyes raciales del régimen fascista de Mussolini. «La derecha italiana -dijo Meloni- ha relegado el fascismo a la historia desde hace décadas, condenando sin ambigüedades la supresión de la democracia y las vergonzosas leyes contra los judíos». Giorgia Meloni se distanció de las posiciones de extrema derecha con las que se suele asociar a su partido y se presenta como una líder conservadora: «Tengo el honor de liderar el Partido Conservador Europeo, que comparte valores con los conservadores británico, los conservadores británicos, los republicanos estadounidenses y el Likud israelí». La líder de Hermanos de Italia ha hecho una dura oposición al expresidente del Banco Central Europeo, pero ha sabido también mantener una buena relación de «estima recíproca» con el primer ministro en funciones. Ha apoyado su política atlantista y el envío de armas a Ucrania, condenando la agresión rusa. Hace unos días, Mario Draghi aseguró que «Italia es un gran país que triunfará, gobierne quien gobierne». Estas palabras del primer ministro en funciones fueron interpretadas por el centro-derecha como una muestra de confianza de Draghi en la coalición encabezada por Meloni en caso de victoria. Está por ver, si se trata de una derecha liberal-atlantista o una derecha soberanista al estilo del primer ministro húngaro Orbán . «Meloni y Orbán son conservadores, pero operan en dos contextos diferentes. El 1989 [caída del Muro de Berlín] no borró todas las diferencias sociales y culturales existentes en Europa del Este y Europa Occidental», afirma el politólogo Marco Tarchci, y profesor de Ciencia Políticas en la Universidad de Florencia. Meloni, por ejemplo, se distancia del modelo de familia tradicional de Orbán, que relega a las mujeres al trabajo de cuidados de los hijos a cambio de exenciones fiscales. Meloni compatibiliza familia y trabajo: «Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, tiene siete hijos, Roberta Metsola, presidenta del Parlamento europeo, está creciendo cuatro niños». «Si llego a ser primera ministra -aseguró recientemente- no renunciaré a nada de lo que se refiera a mi hija Ginebra. Las mujeres se organizan siempre». En cualquier caso, Meloni comprenderá que los verdaderos interlocutores en Europa son el canciller Scholz y el francés Macron, porque Italia se aproxima a los tres billones de euros de deuda pública y no puede hacer lo que quiera. Ningún analista serio considera hoy a Hermanos de Italia un partido fascista, aunque haya algunos nostálgicos del pasado en sus filas o entre sus simpatizantes, con gestos como el llamado saludo romano o fascista. «Eso es solo folclore», afirma Marco Tarchi, profesor de Ciencias Políticas. Sobre un eventual Gobierno Meloni, el profesor Tarchi declara a La Stampa: «No veo ningún peligro. MÁS INFORMACIÓN noticia No Meloni, tras su victoria: «Es la hora de la responsabilidad y de unir a todos los italianos» noticia No Lo que se juega el Gobierno de Meloni en Europa La polémica del fascismo es algo que hoy solo interesa a la izquierda y al centro izquierda». Contundente se muestra también el profesor Ernesto Galli della logia, editorialista del Corriere della Sera, quien considera que estas elecciones pueden representar un cambio real y profundo en Italia: «Si gana el partido de Giorgia Meloni, estamos ante un importante punto de inflexión histórico-político en Italia: el fin del paradigma antifascista de la República. Después de haber señalado que la derecha no ha roto sus lazos con el fascismo, la consecuencia de su victoria es esta: el paradigma ha sido derrotado».
26-09-2022 | Fuente: abc.es
Como ya estaba vaticinado desde los primeros sondeos a pie de urna, las elecciones de Italia tuvieron desde el principio un claro ganador. Estas elecciones han estado marcadas desde el principio por una escasa participación, que apenas alcanza el 64%, y unos altos niveles de abstencionismo que llevan siendo palpables entre la población desde hace meses. En esta pugna electoral, los partidos de centro-derecha salieron claramente vencedores frente a la izquierda italiana, con la estrepitosa caída del Movimiento 5 Estrellas (M5S), ganador de los comicios de 2018, y el resurgir de Hermanos de Italia (FdI), el partido de ultraderecha dirigido por Giorgia Meloni . Noticia Relacionada estandar No La coalición de derechas vence con claridad en las elecciones italianas Ángel Gómez Fuentes Los sondeos y los primeros recuentos oficiales dejan el Gobierno en manos de Meloni, la más votada con un 26% Ahora, la política italiana de extrema derecha ha sido coronada por los votantes como la candidata principal para convertirse en la primera mujer en asumir el Gobierno en el país. Pero ¿quién ha ganado realmente las elecciones de Italia? ¿Cuáles han sido los resultados de estos comicios? ¿Qué bloque podría gobernar? Giorgia Meloni, ganadora de las elecciones con Hermanos de Italia Quintuplicando los resultados que obtuvo su partido en 2018 (tan solo logró un 4,3% en los anteriores comicios) y convirtiéndolo en la primera fuerza política en Italia, la política de extrema derecha Giorgia Meloni consiguió el 26,34% de los votos. Este gran resultado, sumado al 8,92% de La Lega de Matteo Salvini y el 8,05% de Forza Italia, de Silvio Berlusconi , deja un resultado muy favorable para el bloque conservador, que podría volver a gobernar en el país más de una década después de la caída de Silvio Berlusconi en 2011. Los tres partidos suman el 44% en ambas Cámaras , superando con crecer el 26% del centro-izquierda en el Congreso de los Diputados y en el Senado y tan solo será necesario llegar a un acuerdo de coalición para que el centro-derecha vuelva a erigirse en el Palacio Chigi. Código Desktop Non tradiremo la vostra fiducia. Siamo #pronti a risollevare l?Italia GRAZIE! ?? pic.twitter.com/DabIIuhORK? Giorgia Meloni ?? ? (@GiorgiaMeloni) September 26, 2022 Imagen para móvil, amp y app Código móvil Non tradiremo la vostra fiducia. Siamo #pronti a risollevare l?Italia GRAZIE! ?? pic.twitter.com/DabIIuhORK? Giorgia Meloni ?? ? (@GiorgiaMeloni) September 26, 2022 Código AMP Non tradiremo la vostra fiducia. Siamo #pronti a risollevare l?Italia GRAZIE! ?? pic.twitter.com/DabIIuhORK? Giorgia Meloni ?? ? (@GiorgiaMeloni) September 26, 2022 Código APP Non tradiremo la vostra fiducia. Siamo #pronti a risollevare l?Italia GRAZIE! ?? pic.twitter.com/DabIIuhORK? Giorgia Meloni ?? ? (@GiorgiaMeloni) September 26, 2022 A pesar del gran resultado del bloque de la derecha, la segunda fuerza del Parlamento será el Partido Democrático (PD), con un 19,27% de los votos. La formación liderada por Enrico Letta consiguió superar al Movimiento 5 Estrellas , que perdió más de la mitad del apoyo en las urnas que sí había obtenido en 2018 (un 32%) y tuvo que conformarse con un 15% de los votos. Por su parte, Terzo Polo (Italia Viva y Azione), el partido de centro del ex primer ministro Matteo Renzi se quedaría con un 8% en cada una de las cámaras. Estos altos porcentajes vienen motivados por el sistema mixto electoral presente en Italia. Así, un tercio de los asientos del Parlamento (Cámara de Diputados y Senado) se elige por un sistema mayoritario ?gana el que obtiene más votos?, mientras que el resto se elige por un sistema proporcional, como en España, de manera que los escaños se reparten de manera proporcional. Por ello, a pesar de que la unión de la izquierda, el centro izquierda y el centro estaría por encima, las estimaciones de los expertos aseguran que la derecha obtendría cómodamente la mayoría absoluta. Aunque todo parece estar en la mano de la coalición de centro derecha para gobernar en el país, habrá que esperar a los resultados definitivos, que llegarán el martes o el miércoles, con el recuento de los votos del exterior. Por su parte, para saber quién acaba quedándose con el Palacio Chigi habrá que esperar al menos hasta finales de octubre o principios de noviembre.
26-09-2022 | Fuente: abc.es
La era de Mario Draghi como primer ministro, el italiano con más prestigio internacional, llegará a su fin a finales de octubre, fecha en que se hará el traspaso de ?poderes al sucesor, según las previsiones. Normalmente, pasan varias semanas antes de que una coalición concluya sus acuerdos para la formación del gobierno y el programa. Mientras tanto, Draghi, el primer ministro en funciones, ha hecho un buen «regalo» al nuevo gobierno. El viernes pasó seis horas con llamadas telefónicas e intercambio de documentos con Bruselas, para obtener la luz verde de la Comisión Europea al cheque de 20.000 millones de euros, correspondiente al segundo pago de este año de los fondos europeos. Es un buen paraguas de un par de meses, para evitar problemas en la negociación al nuevo gobierno, al que envía al mismo tiempo un claro mensaje: cuando se respetan los compromisos, los resultados y el dinero llegan. Aunque Meloni ha hecho una dura oposición a Draghi, ambos han mantenido una buena relación y esperan hacer un traspaso de poderes modélico. Noticia Relacionada estandar No La coalición de derechas vence con claridad en las elecciones italianas Ángel Gómez Fuentes Los sondeos y los primeros recuentos oficiales dejan el Gobierno en manos de Meloni, la más votada con un 26% Al acabar el escrutinio de los votos, entra en juego el presidente de la República, Sergio Mattarella, quien, en función del resultado de las elecciones y la composición del nuevo Parlamento, debe nombrar un nuevo primer ministro . Mattarella designa al líder que tenga más posibilidades de ganar el apoyo del Parlamento en un voto de confianza. En este caso no hay ninguna duda, porque es muy amplia la mayoría de Giorgia Meloni. Pero con el presidente de la República se las tiene que ver ahora el bloque de las derechas durante la formación del nuevo Gobierno. El Jefe del Estado también tiene el poder formal de nombrar los ministros, aunque generalmente los nombra por recomendación del nuevo jefe de Gobierno. Pero puede sugerir algunas personas de prestigio o vetar algún nombre, si no lo considera a la altura del Ejecutivo o de los compromisos y obligaciones de Italia. Por ejemplo, tras las elecciones del 2018, Mattarella rechazó el nombre del economista Paolo Savona , conocido por su posición contra el euro, que fue propuesto por el Movimiento 5 Estrellas y la Liga como ministro de Economía. Sergio Mattarella explicó así su veto al economista Savona: «Compartí y acepté todas las propuestas de los ministros, excepto la del ministro de Economía. Este nombramiento constituye siempre un mensaje inmediato, de confianza o de alarma , para los operadores económicos y financieros. Pedí, para ese ministerio, la indicación de un exponente político autorizado por mayoría, de conformidad con el programa acordado. Un exponente que, más allá de la estima y consideración por la persona, no sea visto como partidario de una línea [anti-euro], repetidamente expresada, que podría, probablemente, o incluso inevitablemente, provocar la salida de Italia del euro». Meloni no teme vetos Preguntada Meloni, en la última entrevista electoral en la RAI, el pasado viernes, si cree que alguno de los posibles ministros que tiene en la mente podría tener algún inconveniente al ser propuesto a Mattarella, la líder de Hermanos de Italia afirmó que con su lista de nuevos ministros no habrá problemas. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Así es la complicada ley electoral italiana noticia No Meloni, tras su victoria: «Es la hora de la responsabilidad y de unir a todos los italianos» En definitiva, Meloni ha ganado claramente las elecciones, según las previsiones. Ahora está a un paso de convertirse en primera ministra y ocupar el Palacio Chigi. Pero esto es solo el comienzo de una nueva etapa para Italia que aún está por definir.
26-09-2022 | Fuente: abc.es
El domingo 25 de octubre se celebraron las elecciones en Italia , donde la coalición de centro derecha, liderada por Giorgia Meloni , que contaba con ventaja en todas las encuestas, obtuvo entre el 22 y 26 por ciento de los votos. Estos comicios se celebran de forma anticipada tras la dimisión del primer ministro, Mario Draghi , el pasado mes julio. Según los datos del Ministerio del Interior, unos 51 millones de italianos estaban llamados a votar entre las 7 de la mañana y las 11 de la noche. De ellos, 2,6 millones lo hicieron por primera vez y 4,7 millones votaron desde el extranjero. La abstención fue clave en unos comicios cuyos resultados definitivos se conocieron el lunes 26 por la mañana. COMPONENTE Directo Opta/Scribblelive directo 3012772
26-09-2022 | Fuente: abc.es
Era una victoria anunciada. La derecha, liderada por Giorgia Meloni, gana las elecciones en Italia, con mayoría absoluta, obteniendo el 43% de votos, según los primeros recuentos oficiales que otorgan al bloque de izquierdas un 27,6%. El partido de Meloni se convierte en la primera fuerza política, alcanzando el 26% de los votos. En las anteriores elecciones del 2018 obtuvo el 4,3%. Muy distanciada quedó la coalición de centroizquierda. El Movimiento 5 Estrellas, que se presentó en solitario, obtuvo el 14,7%. En los partidos que forman la coalición de del bloque de derechas, destaca el mal resultado de la Liga de Matteo Salvini, con el 8,5%. Si se confirma ese porcentaje, será muy difícil que Matteo Salvini pueda aspirar, como desea, al ministerio del Interior. En cambio, Forza Italia de Silvio Berlusconi, obtiene un porcentaje mejor de las previsiones, un 7,4%, muy próximo a la Liga. En el bloque de izquierdas, el Partido Democrático, liderado por Enrico Letta, supera por poco el 20%, lo que supone un mal resultado, aunque sigue siendo el segundo partido del país. La alianza liberal de centro, denominada Tercer Polo, formada por Azione del eurodiputado Carlo Calenda e Italia Viva del exprimer ministro Matteo Renzi, obtuvo el 7,9%. Sin duda, Giorgia Meloni fue la gran vencedora de las elecciones, mientras su socio de la coalición, Matteo Salvini, fue el gran perdedor. Todo parece indicar que ahora se abrirá un ajuste de cuentas en dos partidos: en La Liga y en el Partido Democrático. Noticia Relacionada estandar No La participación en las elecciones generales de Italia cae al 51 por ciento a las 19.00 horas Ángel Gómez Fuentes Se trata de casi ocho puntos menos que en los anteriores comicios de 2018, según datos del Ministerio del Interior El bloque de derechas podrá gobernar con cierta comodidad, porque obtiene una mayoría clara en las dos cámaras del Parlamento. Incluso es cómoda la mayoría en el Senado, donde el resultado era más incierto: El bloque de derechas obtiene entre 114 y 126 senadores de un total de 200 escaños. Cabe destacar la abstención, que alcanzó un récord histórico: votó el 63,81%, frente al 72,9% en los comicios del 2018, es decir, casi 9 puntos porcentuales menos. Teniendo en cuenta esta abstención alta y el hecho de que la ley electoral favorece a la coalición ganadora, diversos líderes del bloque de izquierdas, como Debora Serracchiani, jefa del grupo parlamentario del PD en la Cámara de Diputados, ha advertido a Giorgia Meloni que le harán una dura oposición, porque «tiene la mayoría del Parlamento, pero no del país». La victoria de Giorgia Meloni marcará un cambio histórico para Italia. Rompe un doble tabú: Será la primera mujer y primera postfascista que llega al Palacio Chigi, sede de la presidencia del Ejecutivo, después de haberse sucedido 69 gobiernos en la República italiana, desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Está por ver cuáles serán los efectos. La realidad es que de estas elecciones el país sale más dividido y desencantado con la clase política, a la vista de la gran abstención. Enzo Risso, director científico del instituto de sondeos Ipsos, destaca, como una razón para el aumento de la abstención, el hecho de que ?muchos ciudadanos no han comprendido en el fondo el motivo de la caída de Mario Draghi?. La abstención confirma el hastío de muchos ciudadanos, desorientados porque la campaña electoral no les aportó propuestas realistas para solucionar sus problemas. Son muchos los temas importantes en juego y ninguno de ellos quedó despejado durante la campaña electoral, porque ni siquiera hubo un solo debate electoral en televisión entre los principales candidatos. Está pendiente la reforma del Estado, con una república en la que el presidente sea elegido por votación directa de los ciudadanos, como sueña Meloni, con la oposición de la izquierda; por otro lado, todos los partidos han prometido bajar los impuestos, aunque con formas absolutamente diferentes. Muy divergentes también son las ideas de la derecha e izquierda sobre cómo abordar el problema de los inmigrantes; otro tanto sucede sobre los derechos civiles y el medio ambiente. En definitiva, hay dos Italias, con ideas y visiones diferentes. Además, la crisis económica ha profundizado aún más las divisiones entre el Sur pobre y el Norte, cuya renta per cápita es casi el doble. Teniendo en cuenta los graves problemas a los que se enfrentará el nuevo Gobierno, sobre todo por la inflación, crisis energética y guerra de Ucrania, en Bruselas y en las cancillerías europeas hay enorme expectación no exenta de preocupación, porque Italia es la tercera economía de la zona euro y a todos interesa su estabilidad. Giorgia Meloni ha criticado a veces ferozmente a los «burócratas» de Bruselas, aunque en los últimos días de campaña moderó su lenguaje para transmitir tranquilidad. La líder conservadora ha mantenido una cierta ambigüedad, con diversas caras en ciertos asuntos. Por eso, hay gran interés por ver finalmente cuál es su auténtica cara, que inevitablemente la descubrirán los italianos y Bruselas cuando se enfrente a los problemas reales del país y de la política internacional. En cualquier caso, frente a quienes consideran que podría ser muy peligroso el euroescepticismo de Meloni, muchos analistas estiman que se verá obligada a actuar con su cara más moderada. Giorgia Meloni no podrá cambiar la línea, iniciada por Mario Draghi, de pleno apoyo a las sanciones, según el exembajador en la OTAN y analista de política internacional Stefano Stefanini: «No mantener esa línea le costaría a Italia tanto su relación con la Unión Europea como con los Estados Unidos, y ese es un precio que Roma no puede pagar. Italia no puede permitirse el precio de la discontinuidad en política exterior». Prueba de fuego Pasada ya la campaña electoral, los analistas consideran que la verdadera prueba para el nuevo gobierno vendrá en los próximos meses, cuando la Unión Europea intente elaborar una respuesta coordinada a los temas más candentes, como la guerra de Ucrania y otras políticas complicadas como el tope al precio del gas y del petróleo. Meloni pedirá que Bruselas ofrezca compensaciones por los negativos efectos económicos que producen las sanciones económicas a Rusia. La líder del centro derecha ha mantenido una cierta ambigüedad, con diversas caras en ciertos asuntos. Por eso, hay gran interés por ver finalmente cuál es su auténtica cara , que inevitablemente descubrirán los italianos y Bruselas cuando se enfrente a los problemas reales del país y de la política internacional. Meloni tiene un problema con sus socios, en particular con Salvini, un líder incontrolable y en caída libre, con pérdida de liderazgo en su partido y sin credibilidad a nivel internacional Sus críticos consideran que el principal problema de Meloni puede ser la inexperiencia, porque hasta ahora no ha tenido ningún cargo importante de gestión, salvo su etapa como ministra de la Juventud (2008-2011) en el último Gobierno de Berlusconi que colapsó. No se conoce una clase dirigente de Hermanos de Italia y, de hecho, Meloni ha recurrido a algunos viejos dirigentes de Forza Italia para su campaña electoral. Además, todos los analistas consideran que tiene un problema con sus socios, en particular con Salvini, un líder bastante incontrolable y en caída libre, con pérdida de liderazgo en su partido y sin credibilidad a nivel internacional. Tampoco le será de gran ayuda Il Cavaliere, en el crepúsculo de su carrera política. En cualquier caso, frente a quienes consideran que podría ser muy peligroso el euroescepticismo de Meloni, muchos analistas estiman que se verá obligada a actuar con su cara más moderada . Por ejemplo, mientras Salvini es crítico sobre las sanciones a Rusia, porque tienen un alto costo para las empresas italianas, Meloni no podrá cambiar la línea, iniciada por Draghi, de pleno apoyo a las sanciones, según el exembajador en la OTAN y analista de política internacional Stefano Stefanini: «No mantener esa línea le costaría a Italia tanto su relación con la Unión Europea como con los Estados Unidos, y ese es un precio que Roma no puede pagar. Italia no puede permitirse el precio de la discontinuidad en política exterior».
26-09-2022 | Fuente: abc.es
«Es la hora de la unidad y de la responsabilidad», dijo Giorgia Meloni, en un discurso de tono moderado, pasadas las 2:30 de la madrugada, dirigiéndose a un país que amanece con una mayoría política muy diversa, un cambio como no se producía en décadas. Meloni ganó las elecciones en Italia , liderando el bloque de derechas. Ha obtenido una clara mayoría absoluta en el Parlamento , con Hermanos de Italia como primer partido, con el 26,5 % (en las anteriores elecciones del 2018 obtuvo el 4,3%). La victoria de Giorgia Meloni marcará un cambio histórico para Italia. Rompe un doble tabú: Será la primera mujer y primera postfascista que llega al Palacio Chigi, sede de la presidencia del Ejecutivo, después de haberse sucedido 69 gobiernos en la República italiana, desde el final de la Segunda Guerra Mundial. «Cuando haya pasado esta noche -dijo Meloni-, tendremos que recordar que no estamos en un punto de llegada, sino un punto de partida. Las condiciones en las que Italia y la Unión Europea se encuentran son particularmente complejas, necesitamos la contribución de todos y un clima sereno, así como el respeto mutuo». En un discurso breve, de menos de 10 minutos, en un hotel de Roma, Giorgia Meloni se dirigió a todo el país, destacando dos palabras clave, unidad y responsabilidad, para destacar que quiere gobernar para todos: «Esta es la hora de la responsabilidad, si queremos hacer historia. Italia nos ha elegido y no la traicionaremos, como nunca la hemos traicionado. Si hemos sido llamados a gobernar, lo haremos para todos los italianos con el objetivo de unir a este pueblo, de realzar lo que lo une y no lo que lo divide -dijo Meloni-. El gran objetivo que nos hemos propuesto en la vida es que los italianos puedan volver a estar orgullosos de ser italianos, de ondear la bandera. Es la tarea que honraremos». Giorgia Meloni insistió varias veces que le corresponde la dirección del Ejecutivo, porque «ha sido clara la indicación de los italianos: un gobierno de centro-derecha liderado por los Hermanos de Italia». Crisis de la izquierda Tanto en el Senado como en la Cámara de diputados, el bloque de derechas logró casi el 44%. La hegemonía de Hermanos de Italia es casi aplastante en relación con sus socios. En especial destaca el mal resultado de la Liga de Matteo Salvini, con el 8,5%. Con este pobre resultado, será muy difícil que Matteo Salvini pueda aspirar, como desea, al ministerio del Interior. En cambio, Forza Italia de Silvio Berlusconi, obtiene un porcentaje mejor de algunas previsiones, un 8%. Queda fuera del Parlamento el ministro en funciones de Asuntos Exteriores, Luigi Di Maio, exlíder del Movimiento 5 Estrellas, que abandonó el partido con más de 60 parlamentarios y no ha llegado ni al 1% de votos con el partido que fundó. Noticias Relacionadas estandar No La coalición de derechas vence con claridad en las elecciones italianas Ángel Gómez Fuentes estandar No Las propuestas de los cinco candidatos a gobernar Italia Ángel Gómez Fuentes El bloque de izquierdas, que se presentó dividido, recibió el 26,78. Se confirma así la crisis de la izquierda y en particular el Partido Democrático de Enrico Letta, segundo partido, que rozó el 20%. El tercer partido ha sido el Movimiento 5 Estrellas, que se presentó en solitario, y obtuvo el 16,2%. Por último, la alianza liberal de centro, denominada Tercer Polo, formada por Azione del eurodiputado Carlo Calenda e Italia Viva del exprimer ministro Matteo Renzi, obtuvo el 7,5%. Récord de abstención Cabe destacar la abstención, que alcanzó un récord histórico: votó el 63,91%, frente al 72,9% en los comicios del 2018, es decir, 9 puntos porcentuales menos. Enzo Risso, director científico del instituto de sondeos Ipsos, ha destacado, como una razón para el aumento de la abstención, el hecho de que «muchos ciudadanos no han comprendido en el fondo el motivo de la caída de Mario Draghi». La abstención confirma el hastío de muchos ciudadanos, desorientados porque la campaña electoral no les aportó propuestas realistas para solucionar sus problemas. Teniendo en cuenta esta abstención alta y el hecho de que la ley electoral favorece a la coalición ganadora, diversos líderes del bloque de izquierdas, como el presidente del Movimiento 5 Estrellas, el exprimer ministro Giuseppe Conte, han advertido a Meloni que le harán una dura oposición: «El centroderecha será mayoría en el Parlamento pero no lo es en el país -dijo Conte en la madrugada-. Este cortocircuito es el resultado de una ley electoral con la que no estamos de acuerdo. Por eso lucharemos contra esta ley en el nuevo Parlamento para dar mayor representatividad a los ciudadanos». Dos Italias No es extraño que Giorgia Meloni haya hablado de unidad y responsabilidad, porque estas elecciones dejaron un país dividido. Meloni reconoció, en su discurso en la madrugada, que «hemos vivido una campaña electoral que no fue nella, con tonos fuera de lugar y violentos». Son muchos los temas importantes en juego y ninguno de ellos quedó despejado durante la campaña electoral, porque ni siquiera hubo un solo debate electoral en televisión entre los principales candidatos. Está pendiente la reforma del Estado, con una república en la que el presidente sea elegido por votación directa de los ciudadanos, como sueña Meloni, con la oposición de la izquierda; por otro lado, todos los partidos han prometido bajar los impuestos, aunque con formas absolutamente diferentes. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Así es la complicada ley electoral italiana Muy divergentes también son las ideas de la derecha e izquierda sobre cómo abordar el problema de los inmigrantes; otro tanto sucede sobre los derechos civiles y el medio ambiente. En definitiva, hay dos Italias, con ideas y visiones diferentes. Además, la crisis económica ha profundizado aún más las divisiones entre el Sur pobre y el Norte, cuya renta per cápita es casi el doble.
25-09-2022 | Fuente: abc.es
Hoy se celebran las elecciones en Italia, donde la coalición de centro derecha, liderada por Giorgia Meloni , cuenta con ventaja en todas las encuestas. Estos comicios se celebran de forma anticipada tras la dimisión del primer ministro, Mario Draghi , el pasado mes julio. Según los datos del Ministerio del Interior, unos 51 millones de italianos están llamados a votar entre las 7 de la mañana y las 11 de la noche. De ellos, 2,6 millones lo harán por primera vez y 4,7 millones votarán desde el extranjero. La abstención puede ser clave en unos comicios cuyos resultados se conocerán, previsiblemente, este lunes. COMPONENTE Directo Opta/Scribblelive directo 3012772
25-09-2022 | Fuente: abc.es
Los líderes de la derecha han aprovechado incluso la jornada electoral para intentar conquistar el voto de los indecisos. Giorgia Meloni, presidenta de Hermanos de Italia , líder de la coalición, dijo en un tuit: «Hoy puedes contribuir a escribir la historia ». También publicó una foto de ella con la bandera italiana y esta frase: «Escribamos juntos la historia». Meloni rompió así el obligado silencio electoral, porque en la víspera del voto y mientras están abiertas las urnas , no se permiten declaraciones que puedan tener influencia en la votación. Noticia Relacionada estandar No Giorgia Meloni: «Escribamos juntos la historia» Ángel Gómez Fuentes Si se cumplen los pronósticos hoy se romperá un doble tabú: la candidata de Hermanos de Italia será la primera mujer y la primera posfascista que se convertirá en primera ministra Por su parte, Matteo Salvini rompió el silencio electoral el sábado y domingo. Después de haber votado en su colegio electoral en Milán, lanzó este mensaje: «Serán meses complicados, hay una emergencia en las facturas, la vida cara y la calefacción. Ya llevamos semanas trabajando con los técnicos de la Liga para estar preparados y reactivos en Italia y en la UE. Para la Liga, esta es la primera gran batalla que afrontar y ganar. Desde mañana, no veo la hora de volver a gobernar este extraordinario país con un equipo cohesionado, compacto, coherente y de centroderecha». Está por ver que se cumplan los deseos de Salvini, a juzgar por las declaraciones que hizo su socio de coalición, Silvio Berlusconi, presidente de Forza Italia, mostrando que el clima en la coalición de derechas no es todo lo compacto que desearían Meloni y Salvini. Berlusconi dejó claro que pretende ser el garante de la coalición de centro derecha: «Estoy en el campo político para hacer una contribución decisiva , junto con Forza Italia, y ser el director del próximo gobierno». Hablando con miembros de su partido en un bar, después de haber votado, Il Cavaliere añadió: «Los líderes deben surgir por sí mismos. En general, hay escasez de líderes en el mundo». Pero fue más lejos, y, mientras comía sentado en el bar con afiliados de su partido, afirmó: «Quiero más votos de la Liga. Matteo es una buena persona, pero nunca ha trabajado . Necesita ser un poco encuadrado». Quedan por conocer los resultados, aunque ya se saben datos de participación. A las 19.00 horas había votado el 51 por ciento de los italianos , ocho puntos por debajo de los anteriores comicios a la misma hora. Expectación sobre Meloni Meloni (Roma, 45 años) acaparó para sí toda la expectación de la jornada, pues es vista como la gran novedad de esta campaña electoral. En realidad, Meloni lleva ya tres décadas en política , pues a los 15 años comenzó su actividad en la organización juvenil del Movimiento Social Italiano, partido de inspiración neofascista. Prueba de la expectación que despierta su figura es que la líder de Hermanos de Italia tuvo que votar después de las diez de la noche, en lugar de a las once, como tenía previsto. A causa de la multitud de fotógrafos y periodistas frente a su colegio electoral, Meloni decidió posponer su voto para evitar molestias a los votantes de su propia circunscripción. La líder del centro derecha ha llenado las plazas en sus mítines y ha hecho seguramente la campaña más eficaz de todos los líderes políticos. De hecho, muchos la votan por su carisma , como demuestra un estudio muy reciente de la Universidad Bocconi de Milán, que analizó las motivaciones de los electores: el 81 por ciento vota a Hermanos de Italia exclusivamente por Meloni; otro 16,4 por ciento lo hace para subirse al carro del vencedor, un efecto que suele encontrarse en toda campaña electoral; solo el 2,6 por ciento del consenso de Meloni proviene del llamado «voto estructural», es decir, el de los militantes, basado en ideología o arraigo territorial.
25-09-2022 | Fuente: marca.com
Pánico en Europa
Las grandes selecciones de Europa se tambalean en la previa del Mundial.. todas ofrecen dudas antes de viajar a Qatar  Leer
25-09-2022 | Fuente: elmundo.es
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