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Noticias de elecciones europeas

22-03-2019 | Fuente: abc.es
El Parlamento Europeo llama al voto de las personas con discapacidad con los actores de «Campeones»
La Oficina del Parlamento Europeo en España y la asociación «Plena Inclusión» han lanzado un vídeo para informar a las personas con discapacidad intelectual de las elecciones europeas, y en el que varios actores de la película «Campeones» les animan a participar en los comicios para elegir a sus representantes en el Parlamento Europeo. En el ?spot? aparecen los actores Gloria Ramos, José de Luna y Alberto Nieto para anunciar que, por primera vez, todas las personas con discapacidad intelectual podrán participar en las próximas elecciones europeas del 26 de mayo, tras la reciente reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General. Esta vez es diferente porque miles de personas podremos ir a avotar ? https://t.co/wivxwNZF4B #estavezvoto #mivotocuenta #eleccioneseuropeas #26deMayo Día Mundial del Síndrome Down pic.twitter.com/fQWirBeE8K? Parlamento Europeo (@PE_Espana) 21 de marzo de 2019En España, 100.000 personas con discapacidad intelectual estaban incapacitadas judicialmente, una incapacitación que cubría todos los aspectos de su vida, incluido el voto. Con el cambio de la ley, se restituye el derecho a ejercer el voto para estas personas, aunque pueden seguir incapacitadas judicialmente para otras cuestiones. «Esta vez es diferente», recuerda Gloria Ramos. «El 26 de mayo tenemos una oportunidad para nuestra voz se escuche», explican la actriz y el actor Alberto Nieto. «¡Y ahora podemos elegir nuestro futuro!», concluye José de Luna. El vídeo se ha dado a conocer este viernes durante un evento organizado por la Oficina del Parlamento Europeo en España y Plena Inclusión, en el que han participado los eurodiputados Rosa Estarás (PPE), Juan Fernando López Aguilar (S&D), Maite Pagazaurtundúa (ALDE) y Paloma López (GUE).
22-03-2019 | Fuente: abc.es
Brexit sin conductor
La Unión Europea ha decidido ayudar a Theresa May en su tercer intento de aprobar en los Comunes el acuerdo de retirada, a muy pocos días de la fecha oficial de salida, el 29 de marzo. Solo concederá una prórroga corta de las negociaciones si el Parlamento de Westminster acepta este pacto. Si no, la propia UE agita el desastre de un Brexit sin acuerdo. El problema es que se trata de una amenaza poco creíble. En el último minuto cabe que los 27 socios rectifiquen y ofrezcan una prórroga no condicionada. Además, siempre queda la posibilidad de que la última decisión del gobierno de May antes de caer sea revocar de forma unilateral la notificación de salida, algo autorizado por el Tribunal de Luxemburgo. Detrás del lanzamiento poco meditado de este salvavidas está Emmanuel Macron. El presidente francés se muestra impaciente por dejar atrás un dossier que consume gran parte de las energías europeas. Busca escenificar para consumo doméstico una victoria ante la debilidad británica. Pero se trata de una estrategia miope, tanto si funciona como si fracasa. La primera ministra tiene que pasar de culpar del posible desastre a los miembros del Parlamento y de enfrentarse con el speaker John Bercow a convencerlos. Solo entonces el Reino Unido saldrá por fin de la UE, justo antes de las elecciones europeas. Lo hará con un mal acuerdo (no cubre servicios, por ejemplo) y tendrá que empezar a negociar una asociación económica permanente de incierto resultado. La propia Unión se dará cuenta enseguida de que tenía mucho que ganar si con paciencia y sutileza hubiese conseguido que los británicos se quedasen. Si fracasa la operación en marcha de apoyar a Theresa May para que su parlamento apruebe la retirada, el Consejo Europeo tendrá que actuar de nuevo de urgencia la semana que viene. Se contradecirá entonces ofreciendo una prórroga larga y sin muchas condiciones, un contagio penoso de la falta de estrategia de los pilotos del Brexit. Será entonces el momento de Angela Merkel, que ve mucho más largo en esta ocasión que su socio francés.
22-03-2019 | Fuente: abc.es
Así es el nuevo calendario para el Brexit: ¿qué opciones tienen ahora los británicos?
La UE ha pasado a tener el control de las fechas del Brexit, con la elección del Consejo Europeo del 12 de abril -y no el 29 de marzo como hasta ahora- en caso de no aprobarse en la Cámara de los Comunes en tercera votación el acuerdo de salida. Los británicos tienen varias opciones sobre la mesa, pero con el riesgo de caerse por el precipicio aplazado por un par de semanas: ?Brexit con acuerdo el 22 de mayo, un día antes de dar comienzo las elecciones europeas, siempre que la Cámara de los Comunes vote -¿a la tercera va la vencida?- por el acuerdo de salida (si el presidente John Bercow lo permite). El presidente francés, Emmanuel Macron, le da 5% de posibilidades a este escenario; el primer ministro luxemburgués, Xavier Bettel, es más optimista y le da un 50%. ?Brexit sin acuerdo el día 12 de abril. Para no estar hasta el último minuto de la próxima semana viendo cómo esquivar el abismo, los líderes europeos han acordado que el nuevo Día D sea en tres semanas y no el próximo viernes. De esta forma, el Reino Unido tiene hasta el 12 de abril para idear un plan o verse abocado a la temida salida abrupta de la Unión Europea. ?Prórroga larga que conllevaría la participación de los británicos en las elecciones europeas (23-26 de mayo). Esta posibilidad podría frustrar la salida británica de la Unión Europea, abriendo un abanico de posibilidades, especialmente la de la revocación del artículo 50, unas nuevas elecciones generales o un segundo referéndum. RESET? Brexit Countdown (@brexitcountdow1) 22 de marzo de 2019Según ha tuiteado el analista Christian Bluth, «todas estas opciones requerirían más tiempo (excepto tal vez la revocación del artículo 50). ¿Daría la UE más tiempo a la política británica para resolver ese caos? Después de las divisiones visibles anoche, mi conjetura es que la probabilidad es 50:50». Entretanto, dos millones y medio de personas han pedido ya al Gobierno británico que revoque el Artículo 50, que activó Theresa May el 29 de marzo de 2017 y por el que «cualquier Estado miembro podrá decidir retirarse de la Unión de conformidad con sus propios requisitos constitucionales». A los dos años de la notificación, es decir el próximo viernes, los Tratados dejarán de aplicarse, a menos que el Consejo Europeo, de acuerdo con el Estado miembro interesado, decida por unanimidad ampliar este plazo, que es lo que pasó anoche.
22-03-2019 | Fuente: elpais.com
La UE ofrece una prórroga del Brexit hasta el 22 de mayo si Londres aprueba el pacto de salida de May
Si el Parlamento británico rechaza el plan de noviembre, la extensión será solo hasta el 12 de abril. Los Veintisiete están dispuestos a un retraso aún mayor si el Reino Unido participa en las elecciones europeas
21-03-2019 | Fuente: abc.es
La UE da un último plazo hasta el 12 de abril para que los británicos decidan
Los miembros del Consejo Europeo decidieron conceder a Londres una prórroga del plazo para salir definitivamente de la UE, con dos fechas a elegir, dependiendo de si la semana que viene el Parlamento británico aprueba o no el acuerdo ya pactado con los términos de la separación ordenada. Si el acuerdo fuera aprobado, la fecha de desconexión sería el 22 de mayo, con el tiempo necesario para completar los trámites antes de las elecciones europeas, que se celebrarán una semana después. Pero en caso de que los diputados lo rechacen por tercera vez -como hoy mismo parece más probable- entonces la prórroga sería solamente hasta el 12 de abril. Ese es el último día del plazo en que todos los países tienen que haber convocado las elecciones europeas. En esa fecha, es decir, en apenas veinte días, los británicos tendrán que elegir entre cuatro posibilidades, tal como las definió el presidente del Consejo, Donald Tusk: aceptar el acuerdo, salir sin acuerdo, pedir una nueva prórroga mucho más larga o, incluso, revocar el artículo 50, con lo que se abandonaría el Brexit. En caso de que el Gobierno británico decida que fuese esa larga prórroga, entonces debería estar dispuesto a participa en las eleciones europeas. La reunión de ayer fue una expresión clara del hartazgo de los dirigentes europeos ante el desbarajuste político en el Reino Unido. Casi todos los presidentes expresaron su irritación ante el hecho de que la primera ministra británica no haya sido capaz de garantizar todavía un resultado favorable en los Comunes ni pudiera prometer que lo vaya a lograr en el tercer intento en la semana que viene. La prórroga para el Brexit se extendería al 22 de mayo si los Comunes aprueban el plan de retirada El texto del acuerdo significa claramente que la desconexión ya no se producirá el 29 de marzo a medianoche, como determinaba el plazo de dos años que empezó en el momento en el que el Gobierno británico activó el artículo 50. ¿Qué significa una prórroga larga? le preguntaron al presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker. «Hasta el final». Tusk se declaró por su parte «satisfecho» y «más optimista». Teresa May dijo que había llegado «el momento de la decisión» para los parlamentarios británicos que hasta ahora no han querido apoyarle. De hecho, según fuentes diplomáticas, el grueso de la discusión entre los Veintisiete y May se refirió sobre todo a las garantías de que esta vez será capaz de lograr el respaldo de la Cámara de los Comunes. Según estas fuentes, May fue muy «evasiva» y «reticente». Varios líderes le preguntaron repetidamente qué haría si los parlamentarios vuelven a rechazar el acuerdo, pero la británica no supo contestar. Esa actitud no hizo más que irritar a los demás miembros del Consejo, que habían dicho repetidas veces que para aceptar una prórroga necesitaban auténticas garantías por parte británica. El presidente francés Emmanuel Macron, que es uno de los más escépticos, había dicho a su llegada a la reunión que «en caso de que los diputados británicos vuelvan a rechazar el acuerdo, iremos irremediablemente a un Brexit desordenado». Y eso que ayer no solo estaba May en Bruselas. También estaba el líder de la oposición Jeremy Corbyn, o el presidente del Banco de Inglaterra, Mark Carney. Corbyn se reunió con el negociador europeo Michel Barnier y con el secretario general de la Comisión, Martin Selmayr. Carney se vió con el vicepresidente económico de la Comisión Valdis Dombrovskis. De ninguna de estas reuniones salió ninguna indicación que permita ser optimista. Si se produce el milagro de que los diputados británicos aceptan el acuerdo, las cosas serán como se han planificado. Si lo vuelven a rechazar, significa que entonces también tienen que definir -quieran o no- qué camino van a seguir, sabiendo que no hacer nada significa el Brexit sin acuerdo. Al término de la reunión, el presidente Pedro Sánchez, dijo que la prórroga del Brexit «es un esfuerzo de empatía» para evitar una salida caótica y que «da garantías jurídicas a la UE y a los comicios.
21-03-2019 | Fuente: elpais.com
Bustinduy se retira como cabeza de lista de Podemos a las elecciones europeas
El dirigente mantendrá su cargo en la Secretaría Internacional del partido. Le sustituye la catedrática María Eugenia Rodríguez Palop
21-03-2019 | Fuente: elpais.com
Pablo Bustinduy se retira como cabeza de lista de Podemos a las elecciones europeas
El dirigente mantendrá su cargo en la Secretaría Internacional del partido. Le sustituye la catedrática María Eugenia Rodríguez Palop
21-03-2019 | Fuente: elmundo.es
María San Gil rechaza ser la 'número dos' de Pablo Casado en la lista por Madrid
La ex presidenta del PP vasco también ha declinado liderar la lista para las elecciones europeas 
21-03-2019 | Fuente: abc.es
Tortículis iliberal
Desde el prisma diplomático escorado hacia los intereses en detrimento de los valores, es difícil encontrar un autócrata en el mundo que no le caiga simpático a Donald Trump. Puestos a reír las peligrosas gracias de tiranos, déspotas y opresores más o menos sangrientos, el gobierno de Estados Unidos viene demostrando un alarde de inquietantes complicidades, desde los siniestros sátrapas del mundo árabe hasta el sangriento estalinismo de Pyongyang. El régimen «iliberal» de Viktor Orban en Hungría no es una excepción a estas simpatías antidemocráticas que emanan del nacional-populismo imperante en Washington y del oportunismo político en Europa. A estas alturas, queda claro que en las relaciones internacionales bajo el prisma del Trumpismo, cuestiones como los derechos humanos, el imperio de ley, la libertad o el pluralismo forman parte de la letra pequeña que no debe interferir con la interesada jugada del momento. Desde su regreso al poder en 2010, Orban ha venido gobernando sin reparos en detrimento del sistema democrático de Hungría. El primer ministro y sus aliados han invertido su capital político en abusar para beneficio propio de las básicas reglas del juego que se esperan de cualquier democracia europea. Desde el sistema electoral al poder judicial, pasando por los medios, la educación y la cultura. Todo con un sospechoso tufo pro-ruso y repugnantes connotaciones antisemitas. Ante el dilema moral que plantean regímenes como el de Orban, la respuesta internacional hasta ahora ha sido una metafórica tortícolis de tanto mirar hacia otra parte. El último al que ha tocado pronunciarse sobre lo que está ocurriendo en Hungría es al Partido Popular Europeo (PPE). La asamblea política del mayor grupo en el Parlamento de la Unión Europea, por 190 votos a favor y tres en contra, ha optado por lo más parecido a una comprensiva reprimenda: suspender a Fidesz, el partido de Orban. Una forma muy cómoda de aparentar que se está haciendo algo aunque sin llegar a una expulsión en vísperas de unas reñidas elecciones europeas.
21-03-2019 | Fuente: abc.es
Tortícolis iliberal
Desde el prisma diplomático escorado hacia los intereses en detrimento de los valores, es difícil encontrar un autócrata en el mundo que no le caiga simpático a Donald Trump. Puestos a reír las peligrosas gracias de tiranos, déspotas y opresores más o menos sangrientos, el gobierno de Estados Unidos viene demostrando un alarde de inquietantes complicidades, desde los siniestros sátrapas del mundo árabe hasta el sangriento estalinismo de Pyongyang. El régimen «iliberal» de Viktor Orban en Hungría no es una excepción a estas simpatías antidemocráticas que emanan del nacional-populismo imperante en Washington y del oportunismo político en Europa. A estas alturas, queda claro que en las relaciones internacionales bajo el prisma del Trumpismo, cuestiones como los derechos humanos, el imperio de ley, la libertad o el pluralismo forman parte de la letra pequeña que no debe interferir con la interesada jugada del momento. Desde su regreso al poder en 2010, Orban ha venido gobernando sin reparos en detrimento del sistema democrático de Hungría. El primer ministro y sus aliados han invertido su capital político en abusar para beneficio propio de las básicas reglas del juego que se esperan de cualquier democracia europea. Desde el sistema electoral al poder judicial, pasando por los medios, la educación y la cultura. Todo con un sospechoso tufo pro-ruso y repugnantes connotaciones antisemitas. Ante el dilema moral que plantean regímenes como el de Orban, la respuesta internacional hasta ahora ha sido una metafórica tortícolis de tanto mirar hacia otra parte. El último al que ha tocado pronunciarse sobre lo que está ocurriendo en Hungría es al Partido Popular Europeo (PPE). La asamblea política del mayor grupo en el Parlamento de la Unión Europea, por 190 votos a favor y tres en contra, ha optado por lo más parecido a una comprensiva reprimenda: suspender a Fidesz, el partido de Orban. Una forma muy cómoda de aparentar que se está haciendo algo aunque sin llegar a una expulsión en vísperas de unas reñidas elecciones europeas.
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