Infortelecom

Noticias de donald trump

25-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump asegura que celebrará una segunda cumbre con Kim Jong Un «en un futuro no muy lejano»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este lunes que celebrará «en un futuro no muy lejano» una segunda cumbre con el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, al tiempo que ha destacado los avances obtenidos en los últimos meses. Trump ha dicho que la segunda cumbre tendrá «un formato similar al anterior» y que «lo más probable es que sea en otro lugar», lo que prácticamente descartaría que se celebre en Singapur, que acogió el histórico encuentro de junio. «Veo un entusiasmo tremendo por parte del presidente Kim para lograr un acuerdo y creo que eso es algo muy bueno», ha manifestado, al tiempo que ha desvelado que el anuncio sobre la cumbre tendrá lugar «bastante pronto». «No tenemos prisa. Empezamos hace tres meses y hemos hecho más progresos que nadie antes», ha señalado el mandatario norteamericano, quien ha resaltado que «Corea del Norte tiene un potencial económico tremendo» y que «Kim y el pueblo de Corea quiere que ese potencial llegue». «Les ayudaremos», ha zanjado. Las palabras de Trump llegan pocos días después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, afirmara que Washington está trabajando para sacar adelante una segunda cumbre entre el presidente y el líder de Corea del Norte. «Aún hay un poco de trabajo que hacer para garantizar que las condiciones son las adecuadas y que los dos líderes están en una posición en la que puede lograr progresos sustanciales», dijo el viernes. Así, expresó su deseo de poder viajar «pronto» a Pyongyang «para hacer algunos progresos más». «Si ese es el caso, espero que Kim y Trump tengan una oportunidad de reunirse también en un futuro próximo», añadió. Kim envió recientemente una carta al presidente estadounidense en la que le propuso mantener una segunda reunión como la mantenida el pasado 12 de junio por ambos dirigentes en Singapur, según reveló el 10 de septiembre la Casa Blanca.
24-09-2018 | Fuente: abc.es
Dimite el vicefiscal general de EE.UU. que planteó inhabilitar a Trump
El fiscal general adjunto, Rod Rosenstein, ha dimitido este lunes antes de ser despedido por el presidente Donald Trump, informó el sitio de noticias Axios. Rosenstein ofreció su renuncia al jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, según Axios. «Creía que iba a ser despedido», le dijo la fuente a Axios. Un artículo de «The New York Times» destapó la pasada semana que Rosenstein había intentado grabar a Trump de forma secreta para tratar de inhabilitarlo. Rosenstein nombró a Robert Mueller, fiscal especial encargado de investigar la trama rusa tras el despido del director del FBI, James Comey.
24-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump aplaza la destitución del vicefiscal que trató de inhabilitarle
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conversó hoy con el «número 2» del Departamento de Justicia, Rod Rosenstein, y se reunirá con él este jueves en Washington, en medio de las informaciones de que el vicefiscal general podría dejar su cargo, informó hoy la Casa Blanca. «A petición de Rod Rosenstein, él y el presidente Trump tuvieron una extensa conversación para discutir las recientes informaciones», señaló la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en un breve comunicado. Sanders agregó que «dado que el presidente está en la Asamblea General de Naciones Unidas y tiene la agenda completa de encuentros con líderes mundiales, se reunirán el jueves cuando el presidente regrese a Washington». Trump ofrecerá mañana su esperado discurso en la Asamblea General de la ONU. La portavoz salía así al paso de las informaciones reveladas esta mañana de que Rosenstein habría renunciado ya a su puesto verbalmente tras hablar con John Kelly, jefe de gabinete de Trump, antes de que el propio mandatario le despidiera. Rosenstein ofreció su renuncia al jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, según Axios. «Creía que iba a ser despedido», le dijo la fuente a Axios. Un artículo de «The New York Times» destapó la pasada semana que Rosenstein había intentado grabar a Trump de forma secreta para tratar de inhabilitarlo. Rosenstein nombró a Robert Mueller, fiscal especial encargado de investigar la trama rusa tras el despido del director del FBI, James Comey.
24-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump agita la tensión con China con aranceles de 200.000 millones de dólares
Las tensiones comerciales entre EE.UU. y China se agitan aún más después de que este lunes entrara en vigor otra ronda de aranceles a las importaciones chinas, esta vez por valor de 200.000 millones de dólares, y a la que Pekín va a responder con gravámenes por 60.000 millones. El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, aseguró este domingo que la Administración del presidente, Donald Trump, no tiene intención de frenar sus agresivas políticas comerciales hacia China, y afirmó que su Gobierno «va a ganar» la guerra comercial entre ambas naciones. «La guerra comercial de China contra Estados Unidos ha durado años. He aquí lo que es diferente en esta Administración: en la medida en que uno quiera llamar a esto una guerra comercial, estamos decididos a ganarla», dijo Pompeo en una entrevista con la cadena «Fox News». El secretario de Estado indicó que Trump está dispuesto a seguir aumentando la presión sobre el gigante asiático durante el tiempo que sea necesario para garantizar el resultado deseado. El mandatario estadounidense mostró esta semana su frustración ante los escasos progresos en las conversaciones bilaterales para reducir el déficit comercial estadounidense con China, y elevó el tono al acusar a Pekín de querer influir en las elecciones legislativas de noviembre en EE.UU. «China ha afirmado de manera abierta que está tratando activamente de impactar y cambiar nuestra elección atacando a nuestros granjeros, rancheros y trabajadores industriales por su lealtad a mí», señaló Trump en un mensaje en su cuenta de Twitter. Se trata de la primera vez en la que explícitamente Trump apunta a China por diseñar sus aranceles de manera que afecten a productos procedentes de estados que votaron masivamente por el candidato republicano en los comicios presidenciales de 2016, con el supuesto objetivo de perjudicar a los legisladores republicanos. El mandatario respondió con más amenazas de no reducirse el abultado déficit comercial: «Saben también que soy el que conoce cómo pararlo. Habrá represalias grandes y rápidas contra China si nuestros granjeros, rancheros y/o nuestros trabajadores industriales son afectados». Las contundentes palabras de Trump supusieron un jarro de agua fría a los intentos de otros miembros de su Gobierno, como su secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, quien había tratado de organizar un nuevo ciclo de negociaciones con una delegación china a finales de mes, y que Pekín canceló el sábado. Al anunciar sus represalias comerciales (aranceles de entre el 5 y el 10 % a exportaciones estadounidenses por valor de 60.000 millones de dólares), el Ministerio chino de Comercio replicó que está «profundamente apesadumbrado», aunque manifestó su esperanza de que «EE.UU. reconozca las consecuencias dañinas de su acción y rectifique a tiempo con medidas convincentes». La magnitud de los nuevos aranceles impulsados por Trump, un 10% a 200.000 millones de dólares, implica un notable aumento en la cantidad de productos afectados, ya que hasta ahora habían sido de 50.000 millones de dólares, y con ello ha incrementado el nerviosismo en el sector empresarial. La mayor compañía del mundo de ventas minoristas, Walmart, advirtió de los efectos negativos sobre la economía. «Si los aranceles entran en vigor, los clientes de Walmart verán aumentos en el coste de productos esenciales como asientos de niños para coches, cunas, mochilas, sombreros o bicicletas», afirmó la compañía en una carta enviada a la Oficina del Representante del Comercio Exterior de EE.UU. «O los consumidores pagarán más, los proveedores recibirán menos, los márgenes minoristas serán menores, o los consumidores comprarán menos productos o dejarán de hacer compras de una», agregó. También el Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó de nuevo de los «significativos costes económicos» de esta creciente disputa comercial, apuntó el portavoz del organismo, Gerry Rice, en rueda de prensa. Desde Washington, sin embargo, se ha tratado de restar importancia a los efectos negativos. El secretario de Comercio de EE.UU., Wilbur Ross, reiteró que los aranceles han sido diseñados con el objetivo de «modificar el comportamiento» de China y que se busca «establecer un campo de juego comercial equilibrado». Además, Ross subrayó que Pekín se están quedando «sin balas» para responder a las sanciones dado que las exportaciones estadounidenses a China son mucho menores que las chinas a EE.UU. EE.UU. exportó a China en 2017 productos por valor de 130.000 millones de dólares, mientras que el gigante asiático exportó al mercado estadounidense 506.000 millones de dólares.
24-09-2018 | Fuente: abc.es
EE.UU. aprueba una restricción inédita de visados y «green card»
El Gobierno de Estados Unidos ha ordenado una restricción sin precedentes de los supuestos en los que las embajadas de este país concederán nuevos visados o permisos de residencia permanente, conocidos como «green cards». Cuando la medida entre en vigor, a un peticionario se le podrán denegar el visado o la residencia permanente si los funcionarios norteamericanos consideran que puede llegar a ser una carga económica para el Estado en el futuro, bien a través de ayudas sociales por motivos de edad o recursos económicos. Se trata de la negación preventiva del llamado Estado del bienestar a los 41,5 millones de inmigrantes que en la actualidad residen en EE.UU., además de a aquellos siete millones de personas de todo el mundo que solicitan un visado anualmente. «Los que quieran emigrar a EE.UU. deben demostrar que pueden mantenerse económicamente por sí mismos, así lo recogen nuestras leyes desde hace mucho tiempo», dijo la secretaria de Interior Kirstjen Nielsen al anunciar la medida, que será efectiva tras un periodo de 60 días y que no deberá pasar por el Congreso. «Con esta propuesta nos limitamos a aplicar las leyes que ha aprobado el Congreso, dedicadas a incentivar a los inmigrantes a que sean autosuficientes, para proteger unos recursos que no son infinitos y para asegurarnos de que no se convierten en una carga inasumible para los contribuyentes norteamericanos». Durante su campaña electoral, Donald Trump prometió restringir al máximo la concesión de visados y permisos de residencia. La pregunta ahora es cómo decidirán las funcionarios norteamericanos si un inmigrante puede convertirse en lo que la nueva normativa denomina «carga probable sobre el erario público». El Gobierno publicó el fin de semana una directiva de 447 páginas, aún sujeta a revisión, que ofrece algunas directrices: no podrán recibir residencia permanente los inmigrantes con visado que hayan obtenido ayudas al alquiler, asistencia sanitaria o compra de alimentos y medicamentos, bien porque han alcanzado la edad de jubilación o bien porque sus ingresos están por debajo del nivel de la pobreza. De los peticionarios de visado, incluidos los de la Unión Europea, los consulados deberán analizar factores como edad, estado civil, número de hijos, recursos económicos, nivel educativo e historial laboral para predecir si en el futuro estos pueden llegar a solicitar esas ayudas. Recurrir con la cartera El Gobierno norteamericano cree que esta nueva normativa afectará, cada año, a un mínimo de 382.000 inmigrantes, cuyas solicitudes estarán sujetas a una revisión mucho más exhaustiva que hasta ahora. La directiva ofrece, sin embargo, una posible salida: quienes vean sus peticiones rechazadas podrán pagar un depósito de 10.000 dólares (8.500 euros), que podrían perder si, durante la validez de su visado, piden o reciben algún tipo de ayuda pública. La directiva añade otro factor a tener en cuenta, que ha sido duramente criticado por varios colectivos de inmigrantes: la salud del peticionario de visado. Según el Gobierno norteamericano, el haber padecido o padecer «enfermedad coronaria, cáncer, traumatismos, desequilibrios mentales o dolencias pulmonares» puede ser motivo de denegación de visado o residencia porque este tipo de enfermedades, sobre todo las crónicas, «son las más caras para el Estado». Según el informe publicado por el departamento de Interior, un 50% de los inmigrantes que padecen o han padecido problemas de salud acaba recibiendo algún tipo de ayuda pública. Cada año, EE.UU. concede medio millón de visados a ciudadanos extranjeros. Sólo en 2017 obtuvieron permiso de entrada 43.665 europeos, de los que 465 era españoles. En el mismo año, 65.141 europeos -1.469 de ellos españoles- lograron la nacionalidad. Cuando esta normativa entre en vigor, los inmigrantes deberán decidir: o solicitan ayudas públicas o pueden renovar sus visados y lograr la residencia permanente. El Gobierno calcula que de los 41,5 millones de inmigrantes legales, hasta nueve millones han recibido algún tipo de asistencia del Estado. Los 11 millones de inmigrantes sin papeles no tienen derecho a esas ayudas. Sí las pueden solicitar los que han entrado en el país como refugiados. «Estos cambios son el resultado de la agenda anti inmigración de Trump, que ahora ataca a los inmigrantes legales y a sus familiares», según Clarisa Martínez de Castro, vicepresidenta de la organización UnidosUS. «Como ya esperábamos, esta nueva directiva supone el cambio a un sistema migratorio en el que los factores determinantes son el tamaño de tu cartera y el color de tu piel, todo ello disfrazado de desinformación y la falsa noción de que los inmigrantes son una carga para los contribuyentes americanos, a pesar de los muchos estudios que demuestran precisamente lo contrario», añade. Cambiar el rumbo Ese es precisamente el asunto central en esta medida: ¿cuánto le cuesta al Estado norteamericano la inmigración? Según afirmó el propio presidente Trump hace un año, «las políticas migratorias le cuestan a los norteamericanos 300.000 millones de dólares netos al año». La cifra es correcta pero debe ser matizada: si se excluyen los costes estructurales, como el gasto en defensa per capita, esa cifra descendería hasta los 43.000 millones de dólares, según el servicio de comprobación de datos Politifact. El instituto Cato, de tendencia conservadora, estima que las ayudas sociales le cuestan a EE.UU 2,3 billones de dólares anuales. La gran mayoría, 1,5 billones, son ayudas a las personas jubiladas, y el resto son programas de asistencia a familias sin recursos. Desde que llegó al Gobierno, el actual presidente ha sentado los cimientos de una transformación integral del sistema migratorio de EE.UU., un país construido desde su nacimiento por varias oleadas de emigrantes. Trump ha reducido a la mitad las cuotas de refugiados y ha aprobado controles mucho más estrictos sobre las solicitudes de visados para trabajadores, sean estos cualificados o no. Además, ha incrementado notablemente la seguridad en la frontera con México, deteniendo y presentando cargos contra los adultos que entran en EE.UU. de forma ilegal, algo que ha provocado que 2.300 menores hayan sido separados a la fuerza de sus padres. No hay que llevarse a engaño: medidas como estas son inmensamente populares entre los votantes de Trump.
23-09-2018 | Fuente: abc.es
La mujer que acusa de agresión sexual al juez de Trump testificará en el Senado
Por primera vez desde 1991 una mujer testificará por un caso de agresión sexual contra un candidato a ingresar en el Tribunal Supremo de EE.UU. Los abogados de la profesora universitaria Christine Blasey Ford anunciaron ayer que esta detallará el jueves sus acusaciones ante la comisión de Asuntos Judiciales del Senado, que estudia la idoneidad para el puesto del juez Brett Kavanaugh, elegido por Donald Trump. Las acusaciones de Ford se hicieron públicas hace dos semanas, cuando los medios norteamericanos revelaron que la profesora había enviado a la senadora demócrata Dianne Feinstein una carta sobre una supuesta agresión sexual ocurrida en 1987. La senadora ocultó la existencia de la carta durante dos semanas y sólo cuando los medios la reprodujeron en su totalidad la envió a la Casa Blanca y al FBI, recomendando una investigación. Tanto Trump como los republicanos en el Congreso han mantenido su apoyo al juez Kavanugh y han criticado que la víctima no llevara sus denuncias a la policía cuando ocurrieron los hechos. Entonces ella tenía 15 años y Kavanaugh, 17. La profesora Ford, que hoy reside en California, mantiene que en 1987, cuando Kavanaugh y ella acudían al mismo instituto de secundaria en Washington, este y un amigo la encerraron en una habitación durante una fiesta. El juez se tumbó sobre ella y trató de desvestirla mientras le tapaba la boca. Ella logró zafarse y se escondió en un baño. La profesora mantuvo silencio sobre la agresión hasta que esta emergió en una sesión de terapia psicológica de parejas. Kavanaugh ha negado categóricamente los hechos y ha recibido el apoyo de unas 70 mujeres que han escrito cartas y han dado conferencias de prensa manifestando que conocen al juez en su vida personal y profesional y siempre ha tenido un comportamiento adecuado y respetuoso con ellas. Mayoría suficiente La última vez en que un caso de acoso sexual amenazó la confirmación de un candidato a juez del Supremo fue en 1991, cuando la abogada Anita Hill denunció al juez Clarence Thomas por habérsele insinuado en el trabajo. El FBI investigó aquellas alegaciones y concluyó que no había pruebas suficientes para sostenerlas. Hill llegó a someterse a la prueba de un detector de mentiras, que pasó sin problemas. A pesar de ello, los demócratas, que entonces tenían mayoría en el Senado, aprobaron la candidatura de Thomas, la única persona de raza negra en el tribunal y su miembro más conservador hasta la fecha. Hoy, los republicanos tienen una mayoría suficiente en el Senado para confirmar al juez Kavanaugh. Las vistas sobre el juez Kavanaugh en el Senado son una prueba de fuerza definitiva del colectivo feminista #MeToo, movilizado por los comentarios de Trump sobre las mujeres difundidos durante la campaña electoral. Destacadas mujeres demócratas en el Senado se han sumado a esa causa, como Marie Hirono, de Hawaii, quien en una tensa vista preguntó a Kavanaugh sobre su opinión sobre el acoso sexual, antes incluso de de que se difundieran las acusaciones de la profesora Ford. «No vamos a permitir que el movimiento #MeToo acabe siendo barrido debajo de la alfombra», ha advertido Hirono.
23-09-2018 | Fuente: abc.es
El Gobierno de Trump propone no conceder la residencia a quienes no puedan «mantenerse económicamente»
El Gobierno de Donald Trump propuso este sábado una nueva reglamentación para que a los inmigrantes que reciben legalmente beneficios públicos, como la asistencia alimentaria y los vales de vivienda, se les pueda negar la residencia permanente. La medida podría obligar a millones de inmigrantes pobres que dependen de la asistencia pública para alimentos y vivienda a hacer una elección difícil entre aceptar ayuda financiera o lograr la residencia permanente, conocida como «Green Card» (tarjeta verde) para vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos. La secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, dijo en un comunicado que la medida es acorde con la ley vigente. «De acuerdo con la ley federal de larga data, aquellos que buscan inmigrar a Estados Unidos deben demostrar que pueden mantenerse económicamente», apuntó. «El Departamento se toma en serio su responsabilidad de ser transparente en sus reglamentaciones y está dando la bienvenida al comentario público sobre la regla propuesta», añadió. Según Nielsen, esta reglamentación implementará una ley aprobada por el Congreso con «la intención de promover la autosuficiencia de los inmigrantes y proteger los recursos limitados» garantizando que «no se conviertan en una carga para los contribuyentes estadounidenses». Los inmigrantes de la tercera edad, muchos de los cuales obtienen medicamentos recetados a bajo costo a través de programas subsidiados, también podrían verse obligados a dejar esas ayudas o arriesgarse a ser considerados «carga pública», lo que no les permitiría obtener el estatus de residente legal. La regulación, que según la administración afectaría a unas 382,000 personas al año, es la más reciente de una serie de medidas enérgicas del presidente estadounidense Donald Trump y sus asesores de línea dura sobre inmigración legal e ilegal. Aunque la medida no pretende afectar a los inmigrantes a quienes ya se les han otorgado residencia permanente, los defensores de los derechos de los migrantes temen que incluso ellos dejen de usar los beneficios públicos para proteger su estatus migratorio
23-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump sopesa otra purga en su Gobierno ante los planes de inhabilitarle
Si Donald Trump buscaba una excusa para deshacerse de quien puso la investigación de la trama rusa en manos del fiscal especial Robert Mueller, este fin de semana se la han puesto en bandeja. Sin embargo, la revelación de que esa misma persona, el «número dos» del ministerio de Justicia, Rod Rosenstein, planeó grabar secretamente al presidente con la intención de inhabilitarle es demasiado tentadora y obvia como para propiciar otro despido fulminante en la Administración Trump. Los abogados y colaboradores más estrechos del presidente le han recomendando que no haga nada hasta que la investigación sobre la injerencia rusa concluya y se presenten todos los cargos. Tras las revelaciones de las intenciones de Rosenstein, recogidas por memorandos escritos por quien fue director en funciones del FBI, Andrew McGabe, Trump ha criticado duramente a su propio departamento de Justicia y al FBI, un paso más en su guerra contra lo que considera los poderes fácticos que boicotean su presidencia. «¡Fijaos en lo que sale a la luz!», dijo Trump en un mitin en Misuri. «Hay gente buena en el departamento de Justicia, pero hay otros muy malos. Mirad al FBI. Sí, los malos se han ido, pero queda un hedor, y de eso nos vamos a encargar». Estas declaraciones se suman a las que Trump hizo el miércoles, cuando dijo que siente que no tiene fiscal general (ministro de Justicia). «Estoy decepcionado con él por muchos motivos», dijo, después de describir las investigaciones sobre los contactos de su campaña con el Gobierno ruso como «un cáncer». Las desavenencias entre Trump y el responsable de Justicia, Jeff Sessions, vienen desde que en marzo de 2017 este se inhibiera de la investigación de la trama rusa por haber mantenido contactos con el embajador de ese país en Washington. Sessions puso entonces esas pesquisas en manos de Rosenstein, quien a su vez abrió una causa independiente que encargó a Mueller, director del FBI con George W. Bush y Barack Obama. Despedir a Mueller Otro despido, el del sucesor de Mueller, James Comey, en mayo de 2017, llevó a Rosenstein a plantearse la posibilidad de recusar a Trump con la enmienda 25 de la Constitución, que permite al gabinete del presidente declararle incapacitado. Se ha empleado tres veces, cuando un presidente ha sido operado y siempre de forma temporal. Esta hubiera sido la primera ocasión en que se hubiera empleado alegando incapacidad mental. El presidente preguntó a sus abogados el viernes si procedía despedir a Rosenstein, según reveló «The Washington Post». Estos le recomendaron que se abstuviera precisamente en un momento en que la investigación de la trama rusa llega al final. Incluso los más acérrimos defensores de Trump en televisión, como el presentador de Fox News Sean Hannity, con quien el presidente habla frecuentemente, le desaconsejaron medidas drásticas. «Tengo un mensaje para el presidente», dijo Hannity el viernes. «Bajo ninguna circunstancia debe despedir a nadie ahora? es una trampa». Mueller, que tiene poderes prácticamente ilimitados para investigar al presidente, incluidas sus finanzas, ha presentado cargos contra 33 personas. De ellas, 26 son ciudadanos rusos acusados de injerencias en las elecciones de 2016. El resto son miembros del equipo electoral y el Gobierno de Trump, varios de los cuales se han declarado culpables, como el jefe de campaña Paul Manafort o el ex asesor de seguridad nacional Michael Flynn. Por su parte, el vicefiscal general Rosenstein ha negado que aquellos planes de inhabilitar a Trump, revelados el viernes por el diario «The New York Times», fueran un plan real. «Es una información inexacta e incorrecta», dijo en un comunicado. Una portavoz del departamento de Justicia dijo en una conferencia telefónica con periodistas que en todo caso eran comentarios hechos por Rosenstein «de forma sarcástica». Aun así, figuran en memorandos oficiales. Al ex jefe del FBI Comey, Trump le pidió «lealtad» antes de despedirlo. Este le prometió, en su lugar, «honestidad». De Rosenstein, a quien nombró él mismo, logró después un informe para justificar el despido de Comey. Y aunque Rosenstein le recomendó deshacerse de Comey, en varias entrevistas posteriores dijo que la decisión estaba tomada de antes y que tenía que ver con las pesquisas sobre la trama rusa. Esta falta de respeto por los procedimientos habituales de Gobierno llevó al ?número dos? de Justicia a plantearse la posibilidad de grabar al presidente, una decisión insólita pero propia de una Administración tan atípica como la de Trump.
23-09-2018 | Fuente: abc.es
Manfred Weber: «En Europa está creciendo el nacionalismo y el egoísmo»
Cuando anunció su candidatura a la presidencia de la Comisión Europea a la vuelta de las vacaciones, Manfred Weber produjo un pequeño terremoto en Bruselas. El líder del principal grupo político europeo ha sido durante esos años un dirigente tan activo como discreto, siempe alejado de las gesticulaciones pero en la primera línea de las discusiones en la UE. Si lo logra, será el primer alemán que llega a dirigir el Ejecutivo comunitario y también el primero que lo hace sin haber sido primer ministro. Él niega ser una especie de heredero europeo de la canciller Angela Merkel y reivindica su propio bagaje político de más de una década trabajando en Bruselas, La entrevista tuvo lugar en Salzburgo, donde participaba en la reunión de líderes populares paralela a la cumbre informal de jefes de Estado y de Gobierno. Un escenario perfecto, al lado de su querida Baviera, que es su región de origen y a donde regresa a la menor ocasión. Tal vez en las elecciones que se celebran allí en octubre le van a dejar un sabor agridulce teniendo en cuenta que su partido (la Union Cristiano Social CSU) puede perder la mayoría absoluta a costa de los nacional populistas de Alternativa para Alemania (AfD). Como en Baviera, la emigración será una de las cuestiones de la campaña europea, lo que plantea un panorama complejo para el PPE teniendo en cuenta que es la primera vez que su hegemonía está siendo amenazada en el campo de la derecha por fuerzas radicales, populistas anti europeas y anti inmigración. Es verdad que es un momento histórico para la UE. Estamos siendo amenazados desde el exterior, ya ve lo que sucede con Putin o incluso con Donald Trump. No son iguales ideológicamente hablando, pero ambos desean debilitar a la UE. Y desde el interior, tenemos el extremismo y el populismo. Por eso creo que se necesita abrir un nuevo capítulo en Europa. Las elecciones europeas deben servir para mostrar a la gente en qué creemos, darles seguridad, defender lo que yo llamo el modo de vida europeo. Este es el marco en el que nos movemos. No podemos continuar como hasta ahora, necesitamos un debate democrático sobre el futuro de Europa. Y por eso me he presentado como posible candidato del PPE a la presidencia de la Comisión Europea, quiero presentar las ideas del PPE hablar con los líderes, recolectar ideas y democratizar a la UE, abrir la caja negra de Bruselas, llevarla más cerca de la gente y así estoy seguro de que Europa sobrevivirá. En realidad, vivimos el mayor periodo de paz en toda la historia. Seguimos siendo el espacio más próspero, socialmente inclusivo, etc..¿por qué cree que prosperan las fuerzas que quieren destruir el sistema? La gente sabe que estamos ante un periodo de incertidumbre. En el pasado las cosas se hicieron bien, pero es verdad que no hemos sabido aplacar esta incertidumbre. Imagínese un camionero que va por la autopista y escucha por la radio noticias sobre el desarrollo de los vehículos sin conductor ¿qué cree que va a pensar? La realidad es que tenemos ante nosotros una auténtica revolución del mundo globalizado y digitalizado y la gente no sabe qué va a suponer para ellos y nosotros no sabemos decirles si podremos mantener la vieja promesa del mundo occidental de que sus hijos vivirán mejor que ellos. Por eso creo que el centro de la campaña debe ser dar la seguridad a la gente de que Europa tiene un futuro y que puede proponer un nuevo contrato social. Debemos volver a dar certezas a la sociedad, especialmente a la clase media, y decirles que la UE puede estabilizar la situación y ofrecer la perspectiva de un futuro mejor y pare ello debemos saber ser creativos también. Necesitamos un debate democrático sobre el futuro de Europa Creo que ante una situación como la actual, en otra época probablemente habríamos tenido una guerra en Europa. La sociedad parece haber perdido esa referencia tan terrible y las promesas sin fin de los políticos les hacen creer que todo debe mejorar sin cesar y constantemente, cuando no siempre es posible. La cuestión esencial es definir qué significa mejorar, porque si lo definimos solo en términos económicos no siempre es así. En nuestras sociedades debemos pensar en otros conceptos como la capacidad de cooperar, de ser solidarios, de que la gente participe, porque lo que está creciendo es precisamente el egoísmo, el nacionalismo. Dentro de las sociedades pero también en algunos dirigentes. La idea de Europa es precisamente que cada cual puede tener una posición firme, pero podemos sentarnos juntos y llegar a un compromiso. Y uno de los desafíos más importantes para Europa es precisamente cómo ayudar a África, porque si no les podemos ayudar a tener un futuro a ellos, nuestros problemas también crecerán. No es la primera vez que hay esta incertidumbre sobre el futuro. Antes del cambio de siglo también se vivió un tiempo en el que se pensaba que podía pasar cualquier cosa. Pero los europeos no eran tan pesimistas. La diferencia es la tecnología y sobre todo la velocidad. Antes era solo un fenómeno, la industrialización, ahora son varios a la vez, la globalización, el cambio climático, los desarrollos demográficos etc y evolucionan a toda velocidad. Los políticos probablemente deberíamos ser más rápidos a la hora de tomar decisiones y en Europa sobre todo. Pero lo que no deben varían son los principios, en eso, en el modo de respetar la igualdad y la solidaridad. Hay fuerzas políticas extremistas como Orban que tienen más éxito que los partidos tradicionales a la hora de dar esa certeza a los ciudadanos. ¿Cómo vive ese debate como lñider del PPE? En el PPE no hay ningún trato especial para nadie cuando se trata de los principios esenciales. Creemos que la sociedad moderna necesita a la sociedad civil. En el caso de Hungría, ya que lo menciona, el primer ministro Viktor Orban no mostró ninguna disposición al compromiso en el debate que hubo en Estrasburgo hace diez días y por eso la mayoría de diputados del PEE votaron en su contra, después de una discusión muy seria en el seno del grupo parlamentario. Rajoy hizo un gran trabajo por España y la Zona Euro Me refería también fuera del PPE. A casos como el de AfD en Alemania y tantos otros que están ocupando el escenario electoral en muchos paises. No necesitamos clarificar nada en este sentido. Como partidos de una base democrstiana, como los grandes fundadores de Europa, nosotros creemos en Europa. Hay un debate sobre la inmigración, por supuesto, pero no seremos nosotros los que hagamos campaña con los miedos de la sociedad. Lo que queremos es, al revés, ofrecer soluciones. Nosotros tenemos claro que hay que reforzar el control de las fronteras europeas, no me gusta que haya una valla en la frontera entre Bulgaria y Turquía, pero lo apoyo porque necesitamos controlar las fronteras. Igual que en Ceuta y Melilla. Pero cuando hemos tenido que afrontar la crisis en Siria también teníamos una responsabilidad como europeos. Decir que lo que estaba pasando con esa gente no nos importaba no es propio de los principios europeos. En este sentido me siento muy próximo al Papa Francisco. Y poner juntas estas dos cosas es lo que representa el PPE. Y es lo que espero que nos permitirá tener éxito en las elecciones, porque tratamos buscar una solución sin abandonar nuestros principios. Pasó igual en las pasadas elecciones en las que el tema era la política de austeridad y la crisis. El PPE se comprometió a salvar la economía y con gentes como Mariano Rajoy o Enda Kenny (el ex primer minsitro de Irlanda) y otros lo hicimos. Tenemos la economía creciendo al 2%, prácticamente todos los países con déficit por debajo del 3%, se han creado 13 millones de empleos y el BCE está pensando en cambiar ya la política de tipos de interés. Eso demuestra que la gente puede confiar en nosotros. Da la impresión de que su candidatura podría ser como una especie de prolongación europea de la herencia de Angela Merkel, ahora que teniendo en cuenta la situación en Alemania, su época puede estar en la recta final. Para nada. Yo soy Manfred Weber, el líder del grupo popular europeo y lo que ofrezco es mi propia experiencia europea para dirigir la Comisión. Y además, para mí es clave empezar una nueva era, insisto en que no podemos seguir igual, debemos abrir un nuevo capítulo en Europa. La canciller Merkel es también una mujer de consenso, siempre escucha las posiciones de los otros y apoya mi candidatura, por supuesto. ¿Qué le parece Pablo Casado, el sustituto de Mariano Rajoy en el PP español? Son generaciones diferentes. Admiro a Rajoy porque hizo un gran trabajo por España y por la Zona Euro. En la historia de España quedará como un capítulo muy positivo. Pablo Casado es otra generación, tiene otra manera de hacer política. Hay también algo en común entre los jóvenes dirigentes del PPE, como Casado, como el canciller Kurtz en Austria, Kiriakos en Grecia, que son activos y están abiertos a escuchar a la gente y darles respuestas claras. No se trata de cambiar nuestros fundamentos, pero sí de imprimirles un nuevo estilo más moderno para un mundo más moderno. ¿Le preocupa España ahora? Nos preocupa el presupuesto, la estabilidad política y la inmigración. Rajoy hizo un buen trabajo y pensamos que debería mantenerse el mismo rumbo en los próximos presupuestos. En la cuestión catalana, creo que en el conjunto de las fuerzas políticas en Madrid no hay ninguna duda de que España debe permanecer unida, como así lo pensamos nosotros. Yo estoy muy orgulloso de ser bávaro, lo que no es contradictorio con ser alemán y ser europeo. Es un error dejar ese debate a los nacionalistas como Le Pen o a los extremistas, populistas y egoístas.
23-09-2018 | Fuente: abc.es
La mujer que acusa al candidato de Trump al Supremo testificará en su contra
Por primera vez desde 1991, una mujer testificará ante el Senado de Estados Unidos contra un candidato a ingresar en el Tribunal Supremo al que acusa de agresión sexual. A través de sus abogados, la profesora universitaria Christine Blasey Ford ha aceptado este sábado la invitación a una vista oral ante la comisión de Asuntos Judiciales del Senado, que aún está pendiente de fecha. El juez Brett Kavanaugh, elegido por Donald Trump para ocupar el puesto vacante en el Supremo, ha negado las acusaciones que Ford hizo llegar a la senadora demócrata Dianne Feinstein y que esta ha mantenido ocultas durante dos meses. En principio, el juez Kavanaugh debía comparecer el lunes en la quinta vista oral sobre su candidatura, pero esta ha quedado pospuesta hasta que Ford testifique. Los abogados de la profesora han trasladado una serie de peticiones a la Comisión, como que el nominado no esté presente en la sala cuando ella testifique ?ha sido aceptada? y que se le impida tener a él la última palabra en las vistas orales ?rechazada?. Los abogados de la profesora Ford se han quejado en un correo a la Comisión de que esta no les ha dado garantías de «una investigación justa e imparcial sobre sus alegaciones», pero aun así aceptan que su clienta testifique. Previamente habían pedido que el FBI investigue el caso. La última ocasión en que un caso de acoso sexual amenazó la confirmación de un candidato a las más alta instancia judicial de EE UU fue durante las vistas orales de Clarence Thomas, hace 17 años. Entonces, Anital Hill, amiga y colaboradora del juez, acusó a este de habérsele insinuado en numerosas ocasiones en el trabajo. A pesar de que Hill dio detalles de los casos de acoso, y pasó la prueba de un detector de mentiras, el FBI no encontró pruebas fehacientes tras una investigación que duró tres días. El Senado, que entonces contaba con mayoría demócrata, confirmó a Thomas, que a día de hoy es la única persona de raza negra en el Tribunal y el miembro más sólidamente conservador de los nueve que ocupan su bancada. Hoy, los republicanos, que apoyan a Kavanaugh, han dado por hecha su confirmación, para la que sólo necesitan mayoría simple en el Senado, de la que disponen. El vicepresidente, Mike Pence, dijo este sábado en una conferencia ante un grupo de activistas conservadores en Washington que el juez Kavanaugh «es un hombre íntegro, con un historial impecable y un sólido bagaje judicial». El presidente Trump también le ha apoyado, y se ha preguntado en Twitter por qué Ford no presentó una denuncia cuando ocurrieron los hechos. «Le pido que presente esas denuncias, para que podamos estar seguros de la fecha, la hora y el lugar», dijo. La profesora Ford detalló en su carta a la senadora Feinstein que en 1987, cuando ella tenía 15 años, Kavanaugh, que contaba con 17, la encerró junto a un amigo en una habitación durante una fiesta en una casa en Maryland. Según su versión, el ahora juez la forzó, se tumbó encima de ella e intentó quitarle la ropa. Finalmente, Ford se zafó y huyó al baño, donde se encerró. No presentó denuncia y no mencionó el caso hasta hace sólo unos años, cuando el tema surgió en una conversación en una sesión de terapia de pareja. El viernes, 75 mujeres que han conocido a Kavanaugh en su vida profesional y personal se reunieron en un hotel de Washington para apoyar públicamente al juez frente a las acusaciones de Ford.
1
...