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Noticias de diplomacia

17-10-2019 | Fuente: abc.es
Venezuela logra un asiento en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas
Venezuela ha sido elegida este jueves por la Asamblea General de la ONU para ser uno de los 47 países que integran su Consejo de Derechos Humanos. La votación se produjo pocas semanas después del último informe de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la organización internacional, Michel Bachelet, en el que se detallaban detenciones ilegales, torturas y asesinatos. Otro informe del año pasado de la ONU reveló las ejecuciones extrajudiciales por parte de las fuerzas de seguridad del régimen de seguridad de Nicolás Maduro. Tampoco ha pesado en una mayoría de países miembros la emergencia humanitaria, política y social del país sudamericano, de donde cuatro millones de personas han huido por la persecución política y la falta de comida o servicios médicos. «Ya no quedan excusas para votar por Venezuela», defendió antes de la votación Luois Charbonneau, director para la ONU de Human Rights Watch /HRW), que se unió a otras 54 organizaciones internacionales y venezolanas para exigir a los miembros que dieran la espalda al régimen de Maduro. «Votar por Venezuela es votar a favor de la tortura, los asesinatos y la impunidad que se han convertido en las características distintivas del gobierno del Presidente Nicolás Maduro. Es una afrenta a las millones de personas que han huido del país, muchas tras sufrir gravísimas condiciones humanitarias, así como a las incontables víctimas que nunca llegaron a irse». En una señal de las disfunciones de la ONU, Venezuela no iba a tener ni que pelear por los votos. Solo el régimen de Maduro y Brasil se presentaban a ocupar los dos nuevos puestos que corresponden a la región de América Latina y el Caribe. Hace un mes, sin embargo, Costa Rica se presentó a la elección para evitar el regreso del Gobierno de Maduro al órgano, que dejó hace solo un año. HRW y el resto de organizaciones llamaron a votar por la opción costarricense, pero no fue suficiente. De entre los 193 países con derecho de voto, 153 votaron a favor de Brasil, 105 a favor de Venezuela y solo 96 dieron su confianza a Costa Rica. Los apoyos de potencias como China y Rusia facilitaron la victoria de Maduro, cuyo ministro de Exteriores, Jorge Arreaza, calificó la votación de «histórica» y de celebración de la «diplomacia bolivariana de paz». La votación ha coincidido con la noticia de la liberación de 24 presos políticos por parte del régimen de Maduro. Lo anunció el fiscal general, Tarek William Saab, como parte de las conversaciones con un sector de la oposición. Según la organización Foro Penal, hay cerca de 450 presos políticos en Venezuela. «Es un insulto a las víctimas de abusos a los derechos humanos en todo el mundo», reacción en Twitter de Philippe Bolopion, vicedirector de HRW. «Es decepcionante que se impongan los cambalaches cínicos con votos en la Asamblea General, que han permitido a Venezuela un asiento que no merece». El ex embajador de Venezuela en la ONU y opositor a Maduro, Diego Arria, calificó la jornada como «un día de vergüenza para la comunidad internacional». La elección de Venezuela servirá para cuestionar una vez más la validez del Consejo de Derechos Humanos, que exige en sus estatutos a los miembros que tengan en cuenta «la contribución de los candidatos a la promoción y protección de los derechos humanos» y que exige a los países con asiento «aplicar las normas más estrictas en la promoción y protección de los derechos humanos». Es un órgano donde ahora mismo son miembros países como Arabia Saudí o Cuba. EE.UU. abandonó el Consejo el año pasado, después de que Donald Trump asegurara que reina una animosidad contra Israel. El presidente de EE.UU. consideró el organismo «una fuente enorme de vergüenza» y su secretario de Estado, Mike Pompeo, lo calificó como «un ejercicio de hipocresía descarado».
16-10-2019 | Fuente: abc.es
Trump dice ahora que la guerrilla kurda es una «amenaza terrorista» mayor que Daesh
«Que lo solucione Rusia». Donald Trump defendió el miércoles vehementemente el giro aislacionista al que ha sometido a la política exterior y de defensa norteamericana, argumentando que la erradicación del yihadismo no tiene por qué recaer únicamente sobre los hombros de Estados Unidos y que otros países amenazados por el Estado Islámico deben implicarse más en Oriente Próximo. «Rusia, Irán y Siria odian al Estado Islámico tanto como nosotros, y están más cerca de él, que se encarguen ellos. No voy a perder decenas de miles de soldados norteamericanos por librar una guerra entre Turquía y Siria. Siria no es un aliado nuestro», dijo ayer el presidente norteamericano en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo italiano, Sergio Mattarella. Las críticas de su propio partido no han hecho recular a Trump, que ayer dijo de los kurdos, de quienes EE.UU. se valió para combatir al Estado Islámico, que «no son ningunos angelitos». «El PKK [Partido de los Trabajadores de Kurdistán] puede considerarse una amenaza igual o casi mayor que el Estado Islámico», dijo el presidente norteamericano, repitiendo los argumentos del gobierno turco. Preguntado por las quejas de varios senadores republicanos, que han calificado el repliegue de «desastre», «catástrofe» y hasta «puñalada en la espalda» a los kurdos, Trump respondió que él ganó las elecciones de 2016 «con la promesa de sacar a EE.UU. de una larga serie de guerras interminables e inútiles». «Que quede claro, este país va a dejar de ser la policía del mundo», añadió el presidente. Mientras, prosigue la ofensiva de las fuerzas armadas turcas sobre territorio kurdo en Siria. El ejército ruso, que es a la vez aliado militar del régimen de Bachar el Asad y proveedor de armamento del gobierno turco, se ha apresurado a ocupar el vacío dejado por EE.UU. con el repliegue, y ya patrulla en la frontera y media entre las partes para evitar una catástrofe humanitaria. Trump se mostró ayer impasible a las críticas de republicanos y demócratas por brindarle a Rusia una victoria estratégica tan importante en Oriente Próximo. Antes de la rueda de prensa, en el Despacho Oval, el presidente hasta bromeó con esas criticas en declaraciones a los medios: «¿Que Rusia sale a ayudar a Siria? Muy bien, en esas tierras hay mucha arena, que jueguen en la arena». Más allá de las provocaciones del presidente, la Casa Blanca cree que puede disuadir al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, de culminar la ofensiva sobre los kurdos. Este jueves se reúnen con él en Ankara el vicepresidente y el jefe de la diplomacia de EE.UU., Mike Pence y Mike Pompeo. En un principio Erdogan dijo que no les recibiría, pero finalmente cedió por las presiones de Trump. Tampoco es que Trump se mantenga escrupulosamente firme en sus posiciones y datos. En su momento, el Pentágono anunció el repliegue de los 2.000 soldados estadounidenses que se creía que estaban destinados a Siria. Ayer, el presidente redujo sensiblemente esa cifra. «En realidad eran 28. Hubo quien dijo que eran 50, pero eran 28. Ya se han ido todos», dijo el presidente. Es cierto que en una serie de puestos fronterizos en el Kurdistán sirio había menos de medio centenar de soldados estadounidenses, pero en toda Siria había dos millares, dedicados a combatir al Estado Islámico. Esos uniformados también se van a replegar, la mayoría derivados a Irak, según dijeron el lunes altos funcionarios del departamento de Estado en una conferencia telefónica.
16-10-2019 | Fuente: abc.es
¿Cómo afecta a España la aventura turca en Siria?
En diciembre del año año pasado el presidente Trump anunció que los yihadistas de Estado Islámico (Daesh por su acrónimo en árabe) habían sido derrotados territorialmente en su «califato», erigido en Irak y Siria. El mérito se atribuía en gran medida al valor de las milicias kurdo-sirias del norte, entrenadas y dirigidas por militares norteamericanos. Fiel a su peculiar planteamiento de la diplomacia norteamericana, Trump advirtió ya en diciembre de 2018 que comenzaría la retirada de los 2.000 militares que entonces operaban con los kurdos en el norte de Siria. La orden para la retirada final llegó hace pocos días, momento que aprovechó Turquía para lanzar su ofensiva militar al otro lado de su frontera con Siria. El propósito del ejército turco es aniquilar o al menos expulsar a las milicias kurdo-sirias de lo que Turquía denomina «franja de seguridad», para quebrar lo que considera «línea de aprovisionamiento de las milicias kurdo-turcas del PKK». Más allá de la retórica pacifista, España y la UE se plantean dos dilemas ante la decisión belicista del presidente Erdogan. El primero se refiere a sus contratos militares. De momento, la UE ha decidido no adoptar una posición común y dejar que cada gobierno tome sus propias decisiones sobre un posible embargo de venta de armas a Ankara. El pretexto no es baladí ya que europeos y turcos siguen siendo aliados en la OTAN. La segunda objeción se refiere a los yihadistas de Daesh detenidos en Siria y bajo custodia de norteamericanos y kurdos. Trump ha pedido reiteradamente que los países de la UE acepten la repatriación de los que tienen pasaporte europeo ­-se calcula que unos 2.000, de los más de 11.000 presos-, para que sean juzgados en sus países de origen. Muy pocas capitales europeas han aceptado repatriar a sus nacionales excombatientes en la yihad de Daesh. Y los que han vuelto, para asumir juicios por terrorismo, han sido muy pocos. La resistencia de los gobiernos europeos a investigar la situación de sus nacionales en los campos de detención del norte de Siria o en Irak guarda relación con el volumen de trabajo de sus servicios de inteligencia especializados en prevención de terrorismo yihadista. Por no hablar de la dificultad de acumular pruebas. Suele citarse el caso del británico Shabaz Suleman que testificó en la cárcel de Raqa. Suleman afirmó que empleaba su tiempo durante la yihad en «videojuegos y paseos en bicicleta», y fue imposible demostrar lo contrario. Aún no existe un registro único europeo, ni de sospechosos en la UE ni de voluntarios de la yihad. Y el número de presuntos terroristas sometidos ya a vigilancia en Europa consume hoy todas las fuerzas. Son miles los salafistas controlados en Francia -el último ataque en la prefectura de policía de París demostró las carencias de esa labor- y suman centenares los vigilados en España desde los atentados en Madrid y en Barcelona. Pensar que ahora, en medio de la tormenta, Europa va a repatriar de las cárceles de Oriente Próximo a sus presuntos yihadistas es pensar en lo excusado, pese a las promesas de Borrell (cuando se refirió a las cuatro españolas apresadas) o de sus colegas de la UE. Solo cabe rezar para que los kurdos no se venguen de la traición de Occidente, abriendo las puertas de las cárceles. O para que, en caso de caer en manos del ejército turco, no se conviertan en moneda de cambio para Erdogan.
08-09-2019 | Fuente: abc.es
Alejandro Giammattei: «Admito que Guatemala es un problema de seguridad para Estados Unidos»
Alejandro Giammattei (Guatemala, 1956) es una de las personas más solicitadas hoy en día en Washington. Ganó las elecciones presidenciales de Guatemala el 11 de agosto y aunque no jura el cargo hasta enero, ya ha sido recibido por el Gobierno de Estados Unidos tres veces. El motivo es que de este político conservador depende que entre en vigor un acuerdo migratorio con el que la Casa Blanca espera resolver la actual crisis migratoria en su frontera sur. El pacto lo firmó su predecesor en el cargo, el actual presidente Jimmy Morales, y contempla que Guatemala acepte recibir a los indocumentados centroamericanos que cruzan de México a EE.UU. para solicitar asilo. No es un compromiso menor: el año pasado fueron detenidos 467.000 «sin papeles», en su mayoría centroamericanos. Giammattei conversó con ABC el jueves en un hotel cerca de la Casa Blanca tras verse con el jefe de la diplomacia de EE.UU., Mike Pompeo. -¿Qué le ha pedido EE.UU. para solucionar la crisis migratoria? Lo que quiere Estados Unidos es lo mismo que todos los países queremos, que es que no representemos una amenaza para nadie. El problema de una Guatemala metida en corrupción, con un proceso de degradación muy fuerte, con el tema del tráfico de drogas, etcétera, es que representa un problema de seguridad nacional para EE.UU. -¿Afirma que Guatemala es un problema de seguridad para EE.UU.? ¡Es que lo somos! Mire, por la corrupción que ha habido en mi país, hay quien ha podido conseguir un pasaporte falso que ha podido usarse para cualquier cosa. Es por esa corrupción, en parte resultado del tráfico de drogas, que hay quienes en Guatemala pueden presentar un problema de seguridad para otros, incluido EE.UU. Es normal que ahora nos tengamos que ganar la confianza. -¿Qué prioridad tiene para resolver el problema migratorio? La agenda de la inmigración tiene que ir de la mano con la agenda del desarrollo humano. Mire, los muros físicos no detienen a la gente. Los únicos muros que detienen a la gente son los muros de prosperidad, es encontrar oportunidades en el lugar de origen. Eso detiene a la gente. Hay que hacer que la gente no se vaya, en eso estamos de acuerdo. Ahora bien, yo no soy Harry Potter, yo no tengo una varita mágica. No se puede resolver este problema de la noche a la mañana, lo que hay que hacer es comenzar ya a trabajar los problemas desde su origen. -¿Ha preguntado por las condiciones que que muchos inmigrantes guatemaltecos viven detenidos en la frontera? Hemos visto a niños separados de sus padres, familias enteras encerradas en celdas. Sí, desde luego. Yo como político y como ser humano me he manifestado siempre contra la separación de familias porque no resuelve el problema, sino que lo complica más, lo agrava. Le puedo avanzar que vamos a tener un funcionario de muy alto nivel, un viceministro, que va a tratar esos temas migratorios desde aquí, desde Washington. -¿Conoce usted los detalles del acuerdo migratorio con EE.UU. que ha firmado su predecesor en el cargo, el actual presidente Jimmy Morales? No los conozco y así se lo he dicho al Gobierno de Estados Unidos, en concreto al secretario Pompeo. -¿Qué le ha respondido él? Me dijo que está extrañado. En la reunión que tuvimos él preguntó cuando será la próxima reunión con el Gobierno de Guatemala, le dijeron que el lunes de la semana entrante y me dijo que pedirá que nos hagan partícipes. Porque el actual Gobierno de Guatemala se ha comprometido a meternos como observadores en el proceso y no lo ha hecho. Y eso es lo más complicado, porque va a ser mi gobierno al que le corresponda implementar el acuerdo final. -¿Por qué no le informa el gobierno del señor Morales? Se lo tendría que preguntar a él. Yo no lo sé. -Entonces, para usted, como presidente electo de Guatemala, ¿el pacto sobre migración con EE.UU. será vinculante? Hay un convenio del que conocemos lo que todo el mundo conoce, nada más. Quisiéramos saber todos los detalles y los anexos que tiene ese pacto. -La Casa Blanca ha dicho que con ese acuerdo Guatemala será un «tercer país seguro», al que podrá enviar a solicitantes de asilo que lleguen sin papeles a la frontera de EE.UU. ¿Ustes está a favor de eso? No cumplimos los requisitos de tercer país seguro. No cumplimos las condiciones que establece la Convención de Ginebra para ello. Nosotros lo que decimos es que podemos atender las solicitudes de asilo de salvadoreños y hondureños con el entendimiento de que habrá organizaciones como Acnur que apoyarán financieramente a estas personas que desean buscar asilo en Guatemala. Hasta ahí, porque nosotros no podemos ser un tercer país seguro para el resto del mundo. ¿Para quién? ¿También para asiáticos o africanos? Es imposible, no tenemos los recursos suficientes. Eso se lo hemos dicho al Gobierno de EE.UU. -¿Por qué sólo se salvadoreños y hondureños? Porque la Constitución Política de la República de Guatemala manda que cualquier ciudadano hondureño y salvadoreños que ponga un pie en nuestro país tiene los mismos derechos y obligaciones que cualquier guatemalteco. No les podemos denegar el derecho a solicitar asilo desde Guatemala. -Sólo en agosto llegaron a la frontera sur 50.000 personas, en su mayoría centroamericanas. Si son enviadas a Guatemala a pedir asilo en EE.UU., ¿qué opciones tendrán? Esta persona tiene dos caminos. O se queda en Guatemala a esperar la resolución del asilo o no acepta quedarse en Guatemala. Si no quiere quedarse en Guatemala pero teme volver a su país por la violencia u otra amenaza, Acnur puede buscarle otro país al que entrar como refugiado. -¿Va a pedir fondos para poder encargarse de todos esos trámites? No he pedido nada. ¿Cómo voy a pedir algo si ni siquiera sé cómo está planteado el acuerdo? -¿Se va a ver con el presidente Trump? No, imagino que el presidente de EE.UU. se reúne solo con presidentes ya en el cargo, no con presidentes electos. -¿Va a visitar España próximamente? Nos interesa muchísimo ir a hablar con el gobierno español. No tenemos todavía fecha. Pero en cuanto el gobierno español deje de estar en funciones queremos ir a España para poder reforzar la posición de cooperación entre los dos países. Andamos buscando nuevos mercados para nuestros productos, y nos interesa muchísimo hablar con el sector empresarial de oleoductos y gasoductos, y la posibilidad de inversión en turismo. Hay mucho que hacer. -Venezuela vive también una crisis migratoria con millones de refugiados. ¿Cree que hay una diferencia de trato por parte de EE.UU. entre los venezolanos y los centroamericanos? No. Desconozco cómo están tratando a los inmigrantes venezolanos. Pero de verdad creo que estamos en igualdad de condiciones. -¿Reconoce usted a Juan Guaidó como presidente de Venezuela? Por supuesto. En Centroamérica nos preocupa la influencia del chavismo, porque la extensión de esa ideología desestabiliza la región. Y nosotros ya hemos padecido durante muchos años el conflicto armado. Nos preocupa ese tipo de socialismo que apela a la confrontación y al extremismo. No nos conviene porque todos en Centroamérica venimos de procesos de paz que relativamente han tenido éxito.
05-09-2019 | Fuente: abc.es
Pinochet lideró Venezuela, y otras meteduras de pata de Di Maio, el nuevo ministro de Exteriores de Italia
Estrechó la mano de los chalecos amarillos y elogio su lucha contra Macron, colocó a Pinochet en Venezuela, trasladó a Rusia a las costas del Mediterráneo, llamó Ping al presidente chino Xi Jinping, habló de la democracia milenaria en Francia, y a los americanos les pidió que lanzaran dinero y no misiles a Siria? En las cancillerías de medio mundo se están haciendo cruces al conocer el nombre del ministro de Asuntos Exteriores del recién nacido gobierno italiano. Luigi Di Maio (33), entre los primeros inscritos al fundarse, hace diez años, el Movimiento 5 Estrellas, ha hecho una fulgurante carrera hasta convertirse, con solo estudios de bachiller y sin un trabajo serio antes de entrar en política, en jefe de la diplomacia italiana. En el anterior gobierno tenía cuatro cargos importantes: ministro de Desarrollo Económico, de Trabajo, vicepresidente y jefe político del Movimiento 5 Estrellas. Su gestión ha sido desastrosa, pero ha logrado en el nuevo gobierno un puesto de gran visibilidad. Para él, una ocasión de oro. Para Italia, un grave riesgo. Ahora tendrá que acompañarle por los pasillos de su ministerio un profesor de inglés y francés. Pero eso no es lo peor. Lo grave es que ha tenido patinazos increíbles y meteduras de pata épicas, demostrando que no conoce la geografía, ni la historia ni sabe lo que es la diplomacia. Hoy es el hazmerreír en las redes sociales, donde hay todo tipo de ironías sobre el ministro. Pero un diario riguroso como «La Stampa» no se lo toma a broma y en su primera página titula: «Temores de los aliados por Di Maio en Exteriores», recordando algunos de sus predecesores de «alto nivel político e intelectual», entre ellos Giulio Andreotti o Emma Bonino. No maneja el atlas Luigi Di Maio estará al mando de una red de casi 200 embajadas y consulados repartidos en los cinco continentes. Será la imagen de Italia en el mundo mientras dure este ejecutivo que aspira a gobernar hasta el 2023, una eternidad. Intentará que se olviden sus numerosos patinazos, pero algunos se recordarán para siempre. Imposible borrar un inolvidable post en Facebook contra el odiado exprimer ministro Matteo Renzi: «Ha ocupado con arrogancia la cosa pública como en los tiempos de Pinochet en Venezuela». Claramente no maneja bien el atlas. «Somos un país aliado de Estados unidos, un interlocutor del Occidente con tantos países del Mediterráneo como Rusia». El presidente Putin se siente poderoso entre otras cosas porque su país está bañado por el mar Báltico, el océano Ártico, el Pacífico, el mar Negro, el Caspio?pero el Mediterráneo, justamente no. Memorable fue su metedura de pata en la China. En Shangai, en el 2018, al presidente chino Xi Jinping lo llamó en el curso de dos convenios simplemente «Ping». El patinazo histórico sobre Francia lo enmarcará «Le Monde» como una perla. En una carta al diario parisino la definió como «una democracia milenaria». En realidad, desde la Revolución (1789-1799) han pasado 230 años. Patinazos diplomáticos Mucho peor fue la metedura diplomática con Francia. En enero 2019 lanzó un mensaje de apoyo a la «revolución» de los chalecos amarillos: «¡Chalecos amarillos, no os rindáis! Desde Italia estamos siguiendo vuestra batalla desde el día en que habéis aparecido por primera vez coloreando de amarillo las calles?». «El viento del cambio ha cruzado los Alpes», escribió en Twitter. No conforme con los mensajes de apoyo, se presentó en París en febrero 2019 para estrechar la mano de algunos dirigentes de los chalecos amarillos. Para Macron fue una provocación y una injerencia inadmisible, por lo que retiró temporalmente a su embajador en Roma. Fue un incidente diplomático sin precedentes en las relaciones de Francia e Italia. Gracias a una mediación diplomática del jefe del Estado, Sergio Mattarella, y a la rectificación de Di Maio, el presidente francés mandó de nuevo a su embajador a Roma. Ahora Di Maio tendrá que reconstruir sus relaciones con Francia. Seguramente, Emmanuel Macron estará deseando recibir a Di Maio en el Elíseo para tomar el té? Su estilo arrogante y prepotente ha estado siempre lejos de lo que cabe exigirle a un diplomático. En un viaje oficial a Israel como vicepresidente de la Cámara de diputados, acusó al gobierno israelí de impedir a su delegación entrar en Gaza y amenazó: ?Lo que decimos, lo cumplimos: Si el M5E llega al gobierno, reconoceremos al Estado de Palestina?. Promesa olvidada. Simpatías chavistas Son antiguas simpatías por el régimen chavista de Venezuela, al igual que las de algunos dirigentes del Movimiento 5 Estrellas. En el 2017, siendo vicepresidente de la Cámara de diputados, con Venezuela en llamas por su crisis, llegó a proponer que la crisis de Libia, en guerra civil, fuera resuelta con la mediación de la Venezuela de Nicolás Maduro y la Cuba de Castro. Luego, ya en el gobierno, se ha negado a reconocer como presidente de Venezuela a Juan Guaidó. Son viejas también sus antipatías con Angela Merkel, que ahora, según algunos medios italianos, ha mostrado su contrariedad por el nombramiento de Di Maio. Aparte cuestiones personales, seguramente la canciller alemana podrá recordar la posición nada entusiasta del nuevo ministro en relación con el euro. En diciembre 2017, cuatro meses antes de las elecciones generales que luego ganó el M5E, declaró: «Si hubiera un referéndum, está claro que votaría por la salida del euro, porque significaría que Europa no nos ha escuchado». Dada la situación estratégica de Italia en el Mediterráneo, su política exterior ha sido siempre fundamental para Occidente y sus relaciones con Oriente Medio y Washington. En un mundo lleno de desafíos, como la inmigración, cambios climáticos, terrorismo, Brexit, tensiones comerciales entre las superpotencias, Luigi Di Maio tendrá que olvidarse de nostalgias tercermundistas y demostrar si es capaz de afrontar las crisis y emergencias. Es una empresa de alto riesgo, en la que, afortunadamente, podrá contar con la ayuda de excelente cuerpo diplomático como es el italiano, que a buen seguro le dará un sabio consejo: Piensa antes de hablar.
02-09-2019 | Fuente: elmundo.es
Borrell revela que han suplantado su identidad en LinkedIn: "Voy a denunciar esta estafa ante la Guardia Civil"
El próximo jefe de la diplomacia europea advierte de que a los contactos que se han conectado con esa cuenta "les han pedido dinero a cambio de asistir a una supuesta conferencia" 
02-09-2019 | Fuente: abc.es
La UE busca reforzar su papel en el mundo en pleno pulso EE.UU.-China
Por segunda vez en veinte años, la Política Exterior europea tendrá a un español a los mandos. De la misma generación política y del Partido Socialista, Javier Solana diseñó los cimientos de una incipiente pero precaria acción diplomática europea. Dos décadas después el nominado como Alto Representante, Josep Borrell, en un contexto político más inestable para la UE, se enfrenta al reto de dotar al aparato comunitario de más audacia y efectividad. A falta de su ratificación por el Parlamento Europeo, el todavía ministro de Exteriores en funciones de España -no tomará el relevo hasta el 1 de noviembre? tiene por delante reparar la credibilidad dañada de la Unión en crisis como la de Venezuela de principios del año 2019, que demostró la disparidad de posturas entre países miembros e incluso vetos a una posición común a favor del reconocimiento de Juan Guaidó como líder legítimo del país. Lograr una posición conjunta entre 28 países nunca ha sido fácil, pero se considera la columna vertebral de los éxitos diplomáticos de la UE. «En la crisis venezolana nos encontramos con el gran problema de la regla de la unanimidad que bloqueaba la acción e imposibilitaba estar a la altura en tiempo y espacio», apunta a este diario Beatriz Becerra, exvicepresidenta del Comité de Derechos Humanos del Parlamento Europeo y que siguió muy de cerca los acontecimientos. Como también lo hace Dita Charanzova, de los liberales de República Checa y vicepresidenta del Parlamento Europeo en esta nueva legislatura europarlamentaria, que en declaraciones a Vocento señala a Italia como principal Estado miembro que bloqueó el pasado invierno la posición común de la UE, motivado por cuestiones de política interna. Esta semana, la UE ha celebrado el cambio de Gobierno en Italia. La entrada del Partido Demócrata en la alianza anti-Salvini junto con el populista Movimiento 5 Estrellas aventura un cambio de rumbo en su relación con la UE. Si bien ha sido tildado de marioneta, el primer ministro en funciones Giuseppe Conte se resarció con un formidable discurso de influencia europeísta a la fallida apuesta del líder de la Liga, Matteo Salvini, que después de ganar las elecciones europeas con el 34% de los sufragios trató de derribar el Ejecutivo con una moción de censura y adelantar elecciones para acaparar más poder. Además de su posición sobre Venezuela, el Gobierno italiano lideró el pasado otoño la resistencia en el seno de la Unión a imponer más sanciones a Rusia. Salvini -a quien la Fiscalía italiana ha abierto una investigación por las informaciones que relacionan a su partido financieramente con el Kremlin- las tildó de «locura económica, social y cultural» y «un absurdo» que costaría miles de millones de euros a las empresas italianas. La UE no tiene una «política exterior europea real» porque cada país trabaja por su cuenta y los Estados miembros no quieren otorgarle la responsabilidad total al Alto Representante, consideran las fuentes consultadas. En entrevista telefónica con este diario, Pierre Vimont, ex diplomático francés de la UE y ahora analista para el think tank Carnegie, señala que pese a las críticas el caso de Venezuela es un buen ejemplo de cómo avanzar y tratar una política exterior europea más diversificada. «A pesar de la falta de unidad de los Estados, fue interesante ver cómo Mogherini decidió ir hacia adelante con la formación del grupo internacional de contacto para Venezuela pese a que no haya tenido muchos resultados hasta ahora. Es importante avanzar hacia este escenario por el que la UE no se sienta impedida para actuar atrapada en el bloqueo de los Estados». Veinte años desde la llegada de Solana y diez desde la creación del cargo como respuesta a la impertinente pregunta de «¿a quién llamo si quiero hablar con la UE?», la Unión ha contado con dos mujeres a los mandos: las socialdemócratas Catherine Ashton y Federica Mogherini. Dos perfiles y estrategias distintas: mientras que la británica buscó centrarse en un reducido número de crisis y objetivos, la italiana, que venía de liderar durante ocho meses la diplomacia de su país ha intentado meter baza en todos los frentes posibles. Con dudoso éxito por su falta de profundidad en los temas, según analistas como Nicolas Gros-Verheyde del portal especializado «Bruxelles 2». El Acuerdo con Irán, uno de los pocos grandes éxitos de la diplomacia europea, especialmente de Mogherini, se encuentra en riesgo terminal después de la salida de Estados Unidos. No siempre diplomático Lejos del bajo perfil político e internacional de sus predecesoras, el Consejo -señalan las fuentes consultadas- ha elegido a un veterano que atesora experiencia comunitaria como presidente del Parlamento Europeo. Aunque el político catalán ha mostrado en algunas ocasiones poco talante diplomático. Durante el mes de febrero, Borrell dijo que la administración Trump estaba actuando como un «cowboy» por amenazar con invadir Venezuela para derrocar al régimen de Maduro. La UE sigue siendo el mercado más grande del mundo, representa conjuntamente el segundo actor político con mayor gasto en Defensa tras EE.UU. y puede desplegar el mayor cuerpo diplomático. "La UE necesita aprender a pensar como un poder geopolítico y para ello Borrell debería impulsar un debate sobre ir hacia la soberanía estratégica?, subraya a este diario Susi Dennison, investigadora principal del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR). Esto significaría el avance de la UE hacia la clarificación de sus propios intereses y valores, cómo defenderlos y reducir la dependencia de las demás potencias. Para la analista del ECFR, los nuevos líderes de las instituciones europeos no deberían reclamar «más Europa», que «sería hasta perjudicial en estos momentos», sino «más resultados con las actuales armas con las que cuenta la UE» en un mundo cada vez más inestable. En el tradicional discurso ante 200 diplomáticos franceses, el presidente Emmanuel Macron pidió más audacia ante el inmovilismo para hacer de Europa un «poder de equilibrio» y no un «poder alineado con Estados Unidos y China». «Sabemos que las civilizaciones están desapareciendo [..] Europa desaparecerá. Y el mundo se estructurará en torno a dos grandes polos: los EEUU y China, y tendremos la opción de elegir entre los dos», expresó. A juicio de Vimont, que fue entre diciembre de 2010 y marzo de 2015 el primer secretario general ejecutivo del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), cuerpo diplomático creado en 2010, «Javier Solana trabajó en un marco muy diferente previo al Tratado. No era vicepresidente de la Comisión. Ashton y Mogherini, sí. Fue alguien muy diferente, un arquitecto. Con las condiciones actuales, el entorno institucional ha cambiado totalmente para tener una administración sustancial con más de 3.000 oficiales trabajando para el Alto Representante». Ahora Borrell, agrega, tiene que trabajar con una estructura mucho más sólida, pero a la vez más complicada de movilizar. «En los últimos años ha habido muchas ideas pero no se ha actuado debidamente en el terreno. Se necesita más acción de la diplomacia europea», concluye. Y para ello recomienda al SEAE (con un presupuesto anual de 980 millones de euros) que busque mayor eficiencia y concreción en sus propuestas al futuro Alto Representante para la acción diplomática .
01-09-2019 | Fuente: abc.es
El Gobierno de Johnson no descarta saltarse una futura ley anti-Brexit duro
El Gobierno de Boris Johnson y quienes se oponen a que haya a toda costa un Brexit sin acuerdo abren hoy un pulso inédito en la vida política del Reino Unido, con mucho más en juego que la salida del país de la Unión Europea, ya de por sí trascendental. Un grupo de diputados prepara ya una una proposición de ley que presentarán en los próximos días para impedir una salida no pactada con Bruselas, según anunció ayer el portavoz laborista para el Brexit, Keir Starmer. Pero el ministro Michael Gove, número dos del gabinete de Johnson, se ha negado a comprometerse con que el Ejecutivo acataría esa nueva legislación, en caso de aprobarse. «Me está preguntando sobre algo que no se conoce aún y esperaré a ver qué legislación trata de aprobar la oposición», señaló Gove a la BBC. «Para mí -explicó-, lo más importante es tener en cuenta, realmente que ya tenemos legislación en vigor que aprobó una amplia mayoría de diputados». Por otra parte, el responsable de la Comisión Europea para negociar con Reino Unido la marcha de la UE, Michel Barnier, afirma que Londres debe ratificar el Acuerdo de Retirada pactado en 2018, y que el Parlamento británico ha rechazado tres veces, antes de negociar «arreglos alternativos que logren los mismo objetivos que la salvaguarda irlandesa», algo incompatible con la propuesta de Boris Johnson a la UE. Esta afirmación de Barnier, que confiesa que no es optimista sobre que se pueda evitar la marcha sin acuerdo el 31 de octubre, se incluye en un artículo publicado este domingo en «The Sunday Telegraph». Mientras Johnson, en una entrevista con «The Sunday Times», insiste en que su diplomacia europea ha producido «algunos signos interesantes de progreso» con los líderes de la UE y en que «lo que puede debilitar nuestra capacidad para negociar es que Bruselas piense que hay alguna posibilidad de que el referéndum sea cancelado y el Brexit bloqueado». «Esa es la manera de hacer imposible el acuerdo», añade. Salvaguarda irlandesa Sea porque Barnier ve esa posibilidad como resultado de la división del Parlamento o por su entendimiento de los intereses de la UE, su defensa del Acuerdo de Retirada como «la máxima flexibilidad que la Unión puede ofrecer a un estado que no es miembro» y su exigencia de que Londres lo ratifique antes de negociar otros arreglos que puedan tener los mismos efectos choca con la posición de Johnson. La expresión sumaria de los objetivos del primer ministro en la negociación se contiene en su carta al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, del 19 de agosto. En ella, reitera su argumento sobre la incompatibilidad de la salvaguarda irlandesa con la soberanía de Reino Unido, por dejarlo en la unión aduanera por tiempo indefinido y sin mecanismo unilateral de salida.
30-08-2019 | Fuente: abc.es
El ministro británico de Exteriores defiende la suspensión del Parlamento: «Es legal y perfectamente adecuada»
El ministro británico de Asuntos Exteriores, Dominic Raab, ha defendido este viernes la suspensión del Parlamento británico aduciendo que se trata de un movimiento «legal» y «perfectamente adecuado», al tiempo que ha señalado que de esta forma «se perderán» solo «cuatro días» de actividad parlamentaria. A su llegada a la reunión de ministros de Exteriores de la Unión Europea en Helsinki (Finlandia), Raab ha subrayado que la sesión parlamentaria que finaliza ha sido «una de las más largas de la historia» y en ella «sólo se ha hablado del Brexit». «La idea de que esto es un ataque constitucional no tiene sentido, es legal y perfectamente adecuado», ha expresado el ministro de Asuntos Exteriores británico tras ser preguntado si la suspensión de Westminster busca sortear el escrutinio de los diputados británicos. «Creo que son más o menos cuatro días menos de los que hubiéramos tenido de la otra forma (..) Será más o menos el número de días que se pierdan», ha justificado. Raab ha remarcado además que Reino Unido abandonará la UE el 31 de octubre y «habrá tiempo» antes de la cumbre del 17 y 18 de octubre en Bruselas y después de dicha reunión para abordar el Brexit. «Vamos a salir de la UE, pero también vamos a presentar las otras cosas que queremos hacer en política de sanidad o educación», ha explicado el jefe de la diplomacia británica.
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