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Noticias de corea del norte

12-10-2018 | Fuente: abc.es
El delirante encuentro de Donald Trump y Kanye West
Decía el humorista George Carlin que uno de los principales problemas de América es que cualquiera puede ser presidente. No vivió Carlin ?fallecido en 2008? para ver a Donald Trump en la Casa Blanca, y seguro que el encuentro que tuvo este jueves lugar en el Despacho Oval le hubiera reafirmado en sus temores. Por una vez, el actual presidente de EE.UU. se quedó sin palabras ante la verborrea de su huésped de honor, el rapero Kanye West, quien en una incomprensible arenga dijo que se sentía Superman, con los ojos puestos en el mismo escritorio tras el que se sentaron John Kennedy y Ronald Reagan. Hace sólo cinco años la idea de Donald Trump, el magnate de los casinos y rascacielos dorados, en la Casa Blanca era motivo de chanzas. Las mismas que ahora puede despertar el propio West, con su ego desmedido y sus incesantes provocaciones. En el despacho en el que se han tomado decisiones que han cambiado el curso de la historia, rodeado de periodistas y funcionarios deslumbrados, West proclamó las razones de su apoyo a Trump: «Mi padre y mi madre se separaron, así que no tuve mucha energía masculina en mi infancia». Desde que en 1970 Elvis Presley se presentó a las puertas de la Casa Blanca para pedirle a Richard Nixon que le diera una placa que le identificara como un agente de la lucha antidroga, no se había vivido un encuentro de estas características. A Elvis, sin embargo, no lo había invitado nadie. Trump organizó una comida por todo lo alto con West y su mujer, Kim Kardashian, para hablar de política y que los dos famosos le asesoren en materia de penas por delitos relacionados con el tráfico de drogas. Apareció en Washington el rapero con la famosa gorra roja con las palabras ?Make America Great Again? [«Hagamos que América vuelva a ser grande»], el lema de la campaña de Trump, y dijo que al ponérsela se había sentido «como Superman». «He recibido muchas presiones para no llevarla», dijo. Luego añadió: «Me encanta Corea del Norte. Desde el primer día de esta presidencia se ha solucionado uno de nuestros mayores problemas». Trump se reunió en junio con el dictador de ese país en un intento de facilitar su desnuclearización, algo que aún no ha dado resultados. No es esta la primera vez que West se adentra en el complejo mundo de la política norteamericana, pero ha cambiado radicalmente de rumbo. En 2004, tras los estragos del huracán Katrina en Nueva Orleans, proclamó en televisión que «a George Bush no le importan las personas de raza negra», provocando furibundos ataques de los republicanos, que consideraban que había injuriado al comandante en jefe. Hoy es uno de los pocos artistas afroamericanos que apoya abiertamente a Trump. Que alguien con una agenda habitualmente tan apretada como el presidente de EE.UU. encontrara este jueves tiempo para verse con un rapero para hablar de prisiones es la demostración de que la presidencia de Trump vive del espectáculo, sobre todo en unos días en que un huracán azota la costa Este del país, la investigación sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016 llega a su fin y la embajadora ante la ONU ha presentado su dimisión. En un momento de la visita los periodistas le preguntaron a West si consideraba presentarse a las elecciones presidenciales, a lo que Trump respondió con premura: «Lo haría muy bien, pero sólo a partir de 2024».
10-10-2018 | Fuente: abc.es
Más de 21 dimisiones y ceses han sacudido a la Administración Trump en menos de dos años
La hasta ahora embajadora de Estados Unidos en las Naciones Unidas, Nikki Haley, se convirtió este martes en la última alto cargo del gobierno de Donald Trump en dejar su puesto, tras hacer pública su carta de renuncia fecha en el 3 de octubre en la que destacó que durante su gestión en la ONU se lograron las sanciones a Corea del Norte y que obligaron al régimen a negociar una desnuclearización también el embargo de armamento a Sudán de Sur, la defensa a Israel y la denuncia hacia los líderes de Irán, Cuba y Venezuela. Su comparecencia en la Casa Blanca no dejó claro el por qué de su renuncia. «Nikki solo quiero decirte que te vamos a extrañar», dijo Trump en el encuentro. Sally Q. Yates, secretaria de Justicia El presidente Trump despidió en la noche del 30 de enero de 2017 a la secretaria de Justicia en funciones, Sally Q. Yates, después de que esta ordenara a los fiscales federales no cumplir con la orden ejecutiva que prohíbe la entrada al país de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana y suspende el programa nacional de refugiados con alcance mundial. Michael Flynn, Seguridad Nacional Michael Flynn, asesor en materia de seguridad nacional, presentó su dimisión el 13 de febrero de 2017 después de pasar las últimas horas en la cuerda floja. Flynn era el protagonista de un escándalo por haber mantenido conversaciones con Rusia sobre las sanciones que había impuesto el anterior Gobierno de EE.UU., cuando todavía Trump no había jurado su cargo y Barack Obama seguía en la Casa Blanca James Comey, director del FBI El exdirector del FBI James Comey fue despedido el 9 de mayo de 2017 por sus desavenencias con Trump. Ante el Comité de Inteligencia del Senado, el hombre del que dependió la investigación de la trama rusa sacó a la luz las entrañas del poder y mostró la peor cara de Donald Trump. Le acusó de mentir y difamar, de intentar «darle directrices» para desviar la investigación sobre el teniente general Michael Flynn. Anthony Scaramucci, director de Comunicación El director de comunicación de la Casa Blanca, Anthony Scaramucci, ha renunciado al cargo el 31 de julio de 2017, que asumió hace diez días, un periodo muy corto pero marcado por sus polémicas declaraciones y su agresiva guerra contra las filtraciones. El presidente de EE.UU. decidió prescindir de Scaramucci siguiendo el consejo de John Kelly, que considera que Scaramucci no era lo suficientemente disciplinado y había perdido credibilidad. Steve Bannon, asesor ideológico La destitución de Steve Bannon, el antiguo editor de Breitbart, como jefe de estrategia de Trump, marca el espectacular ascenso y caída de un ideólogo ultraconservador al que algunos consideraban el verdadero poder detrás del trono. Tras cargar con la mayor parte de la culpa por el fracaso del veto migratorio propuesto por el presidente, Bannon llevaba meses fuera de los focos. Se especulaba con que su creciente notoriedad había provocado la ira de Trump. Sebastian Gorka, asesor antiterrorista Sebastian Gorka, asesor antiterrorista del presidente de Estados Unidos Donald Trump presentó su dimisión el 25 de agosto de 2017 porque se encontraba insatisfecho con el estado actual de la Administración. Tenía objeciones respecto a la política exterior de Trump y las medidas antiterroristas. Tom Price, secretario de Salud El secretario de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., Tom Price, presentó el 29 de septiembre de 2017 su dimisión, la cual fue aceptada por el presidente Trump. El mandatario estaba evaluando la posibilidad de despedir a Price a raíz del escándalo suscitado por el uso de aviones privados para viajes oficiales, causando un gasto de miles de dólares a las arcas del Estado. Hope Hicks, directora de Comunicaciones Hope Hicks, la directora de Comunicaciones de la Casa Blanca y vieja asesora del presidente, renunció a su cargo el 1 de marzo de 2019 tras testificar sobre la trama rusa. La noticia llega un día después de que la consejera del presidente testificara durante alrededor de ocho horas ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes en el marco de las investigaciones sobre la posible coordinación de la campaña de Trump con el Gobierno ruso para influir en los comicios de 2016. Rex Tillerson, secretario de Estado La destitución del secretario de Estado estadounidense Rex Tillerson el 13 de marzo de 2018 mientras este se encontraba en un viaje fuera del país es una clara muestra de desprecio y rencor. Tillerson se negó a apoyar la posición que Trump asumió tras los ataques de motivación racial en Charlottesville, Virginia. ?El presidente habla por sí mismo? fue todo lo que Tillerson pudo ofrecer.
10-10-2018 | Fuente: abc.es
Dimite Nikki Haley, la cara amable del «trumpismo»
Las dimisiones, despidos o una mezcla de ambos no son novedad en el Gobierno de Donald Trump. Una treintena de salidas de altos cargos -incluidos media docena de miembros del Gabinete- en menos de dos años de presidencia han sacudido periódicamente a la Administración Trump. El adiós de Nikki Haley, que ayer anunció su abandono como embajadora de EE.UU. ante Naciones Unidas, sí tuvo algo novedoso: no estuvo envuelto en drama ni en grandes polémicas. Haley, una política hábil con grandes ambiciones, abandona el «trumpismo» entre sonrisas, vítoreada por su jefe y con una imagen positiva en buena parte del país. Una salida limpia de una presidencia volcánica que le deja intacta para futuras aventuras políticas. El anuncio del adiós de Haley fue por sorpresa. Nada hacía presagiar que la embajadora dejara su cargo cuando todavía no se ha cumplido la mitad del primer mandato de Trump y sin que haya sido protagonista de grandes controversias en una presidencia atiborrada de ellas. Las explicaciones de Haley, ofrecidas en una comparecencia junto a Trump en el Despacho Oval, no fueron contundentes. «Es importante que los cargos gubernamentales entiendan cuándo hay que echarse a un lado», dijo desde la Casa Blanca. «Lo he dado todo en estos últimos ocho años y creo que a veces es bueno que entre otra gente que ponga la misma energía y poder en ello», añadió sobre el tiempo que ha sido gobernadora de Carolina del Sur y su destino diplomático ante Naciones Unidas. «La verdad es que quiero que esta administración y este presidente tenga la persona más fuerte para la lucha». Trump se deshizo en elogios hacia Haley: «Ha sido muy especial para mí», «ha hecho un trabajo increíble», «es una persona fantástica», «entiende de qué va esto», «te echaremos de menos»? La embajadora respondió asegurando que ha sido «el honor de mi vida» trabajar para Trump, «una bendición» y que, con la política exterior del presidente, «ahora a EE.UU. se le respeta». El presidente aseguró que Haley ya le había adelantado hace seis meses que quería dejar el cargo a finales de este año y anunció que se anunciará un sustituto «en las dos o tres próximas semanas». Las flores que se lanzaron el uno al otro no ocultan que Trump y Haley han tenido diferencias. La embajadora ha sido una voz crítica con Rusia, en la línea tradicional del republicanismo, diferente a la política laxa que favorece Trump, que ha pasado de puntillas ante las evidencias de las interferencias de Moscú en las elecciones presidenciales que él ganó, ha buscado moderar las sanciones contra autoridades y empresas rusas y ha favorecido el acercamiento a Vladimir Putin, rematado con la cumbre entre ambos en Helsinki el año pasado. Su principal choque en este capítulo fue cuando el pasado abril Haley anunció sanciones a compañías rusas que habían colaborado en el arsenal de armas químicas de Siria. La Casa Blanca contradijo su anuncio, desechó las sanciones y un alto cargo aseguró que la embajadora sufrió «una confusión momentánea». «Con todo respeto, yo no me confundo»; respondió con personalidad Haley. Más allá de estos roces, Haley ha desplegado con vehemencia la política exterior de Trump en la ONU: atacó a Corea del Norte cuando el presidente intercambia insultos con Kim Jong-un, ha sido el azote de lo que ella ha llamado «el prejuicio antiisraelí» en la organización internacional, ha sacado al país de la Comisión de Derechos Humanos y ha sido una defensora feroz de la salida de EE.UU. del acuerdo con Irán, una de las grandes líneas exteriores de Trump. En el último año, sin embargo, su perfil político había perdido brillo. Haley gozó de mucho protagonismo en el año escaso que Rex Tillerson, un empresario que rehuía la atención pública, estuvo como secretario de Estado. La llegada de Mike Pompeo como jefe diplomático de EE.UU. y de John Bolton, un diplomático agresivo que tuvo su cargo en la ONU bajo la presidencia de George W. Bush, como asesor de seguridad nacional, redujeron su poder de decisión y su influencia sobre Trump. «No tengo nada decidido sobre qué haré a partir de ahora», aseguró Haley en la comparecencia. Lo que nadie duda es de que, antes o después, volverá a la política, después de haberse convertido en un valor en alza en el partido republicano en sus años de gobernadora y salir de la Administración Trump apenas sin mácula. «No me voy a presentar a las elecciones de 2020», insistió para desechar rumores sobre una candidatura contra Trump. «Prometo que lo que haré es hacer campaña por est»?, dijo señalando a Trump. El valor de esas promesas es discutible, pero no lo es la importancia del momento en el que dice adió. Se produce al día siguiente de la jura de Brett Kavanaugh como juez del Tribunal Supremo, después de que el elegido por Trump tuviera un proceso de confirmación sacudido por acusaciones de ataques sexuales y de que el propio presidente se mofara de una de las acusadoras y de sus alegaciones. Haley ha sido una de las pocas voces discordantes en el «trumpismo»: «Hay que escuchar a esas mujeres», llegó a decir sobre las acusaciones de agresiones sexuales que recibió el propio Trump durante la campaña. Haley es una excepción en el Gobierno de Trump por ser mujer -hay cinco-, pero, sobre todo, por tener el favor de la opinión pública. En una encuesta de abril de la Universidad Quinnipiac la colocaba como la mejor valorada del Gobierno, con una aprobación del 63%, unos números con los que Trump solo puede soñar. Quizá en el futuro Haley sea su pesadilla política.
09-10-2018 | Fuente: abc.es
Trump acepta la dimisión de Nikki Haley, la embajadora de EE.UU. en la ONU
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha aceptado este martes la dimisión de la embajadora de su país en Naciones Unidas, Nikki Haley, informa Reuters. Según ha indicado la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en su cuenta de Twitter, Haley y el presidente de EE.UU., Donald Trump, mantendrán una reunión a las 10.30 hora local (14.30 GMT). Trump había tuiteado anteriormente que iba a hacer un gran anuncio con su «amiga» Nikki Haley. La ex gobernadora de Carolina del Sur, uno de los rostros más populares de la administración republicana, se distinguió por llevar una línea dura contra Corea del Norte e Irán, las dos cuestiones políticas principales de este Gobierno. «Ha hecho un trabajo fantástico. Hemos hecho un trabajo fantástico juntos», declaró Trump a un grupo de periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca, donde recibió a la aún embajadora. A pesar de que Trump aseguró que conocía la decisión de Haley desde hace meses, ya que hacía tiempo que esta le expresó su deseo de cumplir un mandato de solo dos años, la salida de una de las figuras más fuertes del actual Administración ha sido una sorpresa.
09-10-2018 | Fuente: elpais.com
Kim Jong-un invita al papa Francisco a visitar Corea del Norte
El presidente surcoreano, Moon Jae-in, entregará la invitación al Vaticano la semana próxima, dice Seúl
05-10-2018 | Fuente: abc.es
Kim Jong-un y Trump son los grandes favoritos de las casas de apuestas para ganar el premio Nobel de la paz
El ganador del premio Nobel de la paz de este año se anunciará este viernes en Oslo, y aunque el comité no hace públicos a los nominados, ha habido muchas especulaciones sobre quién podría ganar el prestigioso premio. Todo lo que se sabe es que hay 331 nominados, 216 individuos y 115 grupos, según el comité del Nobel. El proceso de selección es muy secreto, pero aquí hay una lista de posibles ganadores basados en las casas de apuestas, que incluye figuras controvertidas como Kim Jong-un y Donald Trump. Kim y el presidente surcoreano Los líderes de las dos Coreas reanudaron las conversaciones a principios de este año, lo que llevó a que las tensiones en la región cayeran a su nivel más bajo en décadas. Este hecho fue particularmente notable debido a que solo un año antes Corea del Norte y Donald Trump habían amenazado con iniciar una guerra. Los dos hombres celebraron tres cumbres históricas este año, después de una década de política surcoreana que fue hostil al Norte. La pareja es actualmente la favorita en Ladbrokes, la casa de apuestas británica, pero aún está por verse si el comité noruego del Nobel otorgaría el premio a Kim, quien dirige uno de los regímenes más opresivos del mundo y una red de gulags notoriamente severos. Donald Trump El presidente de EE.UU. ha tomado el crédito en repetidas ocasiones por la atmósfera positiva que generó en la Península coreana y se convirtió en el primer presidente americano en estrechar la mano al líder de Corea del Norte cuando se reunió con Kim en Singapur en junio. Un grupo de 18 legisladores republicanos escribió al comité del Nobel en mayo, nominando a Trump «en reconocimiento a su labor para poner fin a la Guerra de Corea, desnuclearizar la península de Corea y llevar la paz a la región». Angela Merkel La canciller alemana dio la bienvenida a cientos de miles de refugiados sirios en el país ante la guerra que ha durado más de siete años. Merkel, ya ha sido galardonada con el premio «Lámpara de la Paz» que otorga la Orden de San Francisco de Asís, después sobresalir en el trabajo de reconciliación y la convivencia pacífica entre los pueblos. Otros favoritos Denis Mukwege, un médico ginecólogo congoleño que ha hecho campaña contra la violencia sexual, es otro candidato al premio de la paz. Al igual que Raif Badawi, un blogger saudí encarcelado, que sigue tras las rejas por «insultar al Islam a través de las redes sociales» a pesar del intento del nuevo rey de Arabia Saudita de presentarse como una fuerza liberalizadora. La ACLU, la organización legal que ha estado a la vanguardia de desafiar las políticas de Trump, como la infame prohibición de viajar a EE.UU. o la separación de familias inmigrantes, también está en la carrera. Los corredores de apuestas también han dado buenas probabilidades al exlíder catalán Carles Puigdemont, quien huyó a Bélgica después de un fallido referéndum de independencia el año pasado. Jeremy Corbyn y Theresa May están empatados en Ladbrokes con probabilidades de 100-1.
04-10-2018 | Fuente: abc.es
Donald Trump, Kim Jong-un y Carles Puigdemont, candidatos al Nobel de la Paz según las casas de apuestas
Este viernes se desvelará el nombre del nuevo ganador del premio Nobel de la Paz, un galardón que la Academia sueca entrega cada año a una persona o grupo que haya hecho grandes avances a favor de la paz en el mundo a lo largo de su trayectoria. En 2017, la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN por sus siglas en inglés: «International Campaign to Abolish Nuclear Weapons») se alzó con el premio, convirtiéndose en la vigésimo tercera organización en lograrlo desde 1901. En esta ocasión, hay 331 candidatos ?216 personas individuales y 115 agrupaciones?. Se trata de la segunda cifra de nominados más alta de la historia, después de la de 2016, y los nombres de sus integrantes aún no se han hecho públicos: como en cada edición, sus identidades permanecen ocultas y guardadas bajo llave por la Academia. Solo las casas de apuestas desvelan pistas, algunas de ellas de lo más locas e inesperadas. La revista «Time» recoge algunas personalidades tan dispares y llamativas como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el mandatario de Corea del Norte, Kim Jong-un, o el expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont: «La cara visible del referéndum no autorizado que celebró Cataluña en octubre del año pasado vive exiliada en Bélgica desde que abandonó el país para evitar ser arrestado por las autoridades españolas. La votación precipitó una enérgica reacción por parte del Gobierno central, lo que ensardeció los ánimos de los independentistas. Puigdemont ha estado fuera de la actualidad política desde entonces, pero la casa de apuestas Ladbrokes le ve posibilidades (12/1)». La lista se completa con otras personalidades y organizaciones como ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados), el Papa Francisco, el bloguero saudí Raif Badawi ?arrestado en 2012 por «insultar al Islam através de canales electrónicos»? y la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés: «American Civil Liberties Union»).
04-10-2018 | Fuente: abc.es
La revista «Time» incluye a Trump y Puigdemont en la lista de posibles Nobel de la Paz 2018
Este viernes se desvelará el nombre del nuevo ganador del premio Nobel de la Paz, un galardón que la Academia sueca entrega cada año a una persona o grupo que haya hecho grandes avances a favor de la paz en el mundo a lo largo de su trayectoria. La revista «Time» recoge algunas personalidades tan dispares y llamativas como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el mandatario de Corea del Norte, Kim Jong-un, o el expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont: «La cara visible del referéndum no autorizado que celebró Cataluña en octubre del año pasado vive exiliada en Bélgica desde que abandonó el país para evitar ser arrestado por las autoridades españolas. La votación precipitó una enérgica reacción por parte del Gobierno central, lo que ensardeció los ánimos de los independentistas. Puigdemont ha estado fuera de la actualidad política desde entonces, pero la casa de apuestas Ladbrokes le ve posibilidades (12/1)». La lista se completa con otras personalidades y organizaciones como ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados), el Papa Francisco, el bloguero saudí Raif Badawi ?arrestado en 2012 por «insultar al Islam através de canales electrónicos»? y la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés: «American Civil Liberties Union»). En 2017, la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN por sus siglas en inglés: «International Campaign to Abolish Nuclear Weapons») se alzó con el premio, convirtiéndose en la vigésimo tercera organización en lograrlo desde 1901. En esta ocasión, hay 331 candidatos ?216 personas individuales y 115 agrupaciones?. Se trata de la segunda cifra de nominados más alta de la historia, después de la de 2016, y los nombres de sus integrantes aún no se han hecho públicos: como en cada edición, sus identidades permanecen ocultas y guardadas bajo llave por la Academia. Solo las casas de apuestas desvelan pistas, algunas de ellas de lo más locas e inesperadas.
03-10-2018 | Fuente: abc.es
Pompeo viajará a Corea del Norte para reunirse el domingo con Kim Jong Un
El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, viajará a Corea del Norte para reunirse el domingo con su líder, Kim Jong Un, recuperando así una cita que se canceló el pasado mes de agosto por la falta de progresos en el proceso de desnuclearización. La portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, ha anunciado este martes en la rueda de prensa diaria que el jefe de la diplomacia estadounidense visitará Pyongyang en el marco de una gira por Asia que también le llevará entre el 6 y el 8 de octubre a Corea del Sur, Japón y China. El 'tour' arrancará el sábado en Tokio, donde se reunirá con el primer ministro, Shinzo Abe. Al día siguiente se verá con Kim en Pyongyang, y entre el domingo y el lunes estará en Corea del Sur y se entrevistará con el presidente, Moon Jae In. El mismo lunes estará también en Pekín para discutir asuntos de interés bilateral y regional con sus homólogos. El enviado especial de Estados Unidos para Corea del Norte, Stephen Biegun, ha asegurado a la agencia de noticias surcoreana Yonhap que viajará con el secretario de Estado. «Viajaré con el secretario», ha afirmado Biegun. Pompeo ha viajado varias veces a Corea del Norte en el último año como parte de los contactos entre ambos países para persuadir a Kim de que se implique en un verdadero proceso de desnuclearización y pacificación de la península coreana. Tenía previsto hacer una nueva visita en la última semana de agosto pero el presidente estadounidense, Donald Trump, le ordenó cancelar el viaje por considerar que Corea del Norte no había dado los pasos suficientes en dicho proceso. Trump y Kim se reunieron en una histórica cumbre celebrada el 12 de junio en Singapur en la que, pese a las fricciones de los meses anteriores, que incluso reavivaron el temor a una guerra, se comprometieron a continuar los contactos para iniciar el proceso. A pesar de cancelar la reunión de agosto, el inquilino de la Casa Blanca confió entonces en que Pompeo volvería a Pyongyang «en un futuro cercano». «Entretanto, me gustaría enviarle mis más sentidos saludos y respetos a Kim. ¡Espero verle pronto!», apostilló.
03-10-2018 | Fuente: elpais.com
Pompeo se reunirá el domingo con Kim Jong-un en Corea del Norte
El secretario de Estado revisará los avances en materia de desnuclearización y afinará los detalles para una segunda cumbre entre Trump y Kim
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