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Noticias de conflictos

10-03-2022 | Fuente: abc.es
Las consecuencias de la guerra entre Ucrania y Rusia
La guerra en Ucrania continúa. Los tropas del Kremlin avanzan ocupando cada vez más territorio. Uno de sus últimos ataques, llevado a cabo en la ciudad de Mariúpol, ha destruido un hospital infantil causando la muerte de tres personas, entre ellas una niña. Ríos de refugiados ucranianos siguen fluyendo desde las ciudades en dirección a zonas seguras. Al menos 35.000 civiles fueron evacuados el miércoles 9 de marzo, dejando atrás sus hogares bombardeados. El panorama en Ucrania es desolador. El Estado Mayor ucraniano ha indicado en un informe que Rusia mantiene su «operación ofensiva» para rodear Kiev, pero también en otros frentes con ataques en Izium, Petrovo, Hrushuvakha, Sumy, Ojtirka o en las regiones de Donetsk y Zaporiyia. Las filas de tanques rusos se encontraban ayer a unos 15 km de la capital, cerca de Brovary (este de Kiev). Pero Ucrania no es el único país que está sufriendo las consecuencias de la guerra. Desde que el pasado 24 de febrero el presidente ruso, Vladimir Putin, anunciara un ataque masivo a la ex república soviética, la comunidad internacional ha tomado medidas para sancionar al país invasor. Esto, sumado a las visicitudes habituales de los conflictos bélicos, está provocando una oleada de problemas en diferentes ámbitos. Crisis energética La crisis energética no es nueva. España, Europa y prácticamente todo el globo lleva pendiende de la evolución de los precios del petróleo, del gas y de los derechos de emisión de dióxido de carbono desde hace ya más de un año. Su rápido encarecimiento puso en jaque la recuperación de la economía mundial tras la pandemia. Ahora, con el conflicto en Ucrania, la cosa no ha hecho nada más que empeorar. Estados Unidos ha anunciado que dejará de importar combustibles procedentes de Rusia. Pero Europea no puede permitirse cortar de raíz las importaciones de gas y petróleo rusas. No hay suficiente oferta para cubrir la demanda. Atendiendo a los datos de 2021, el gas ruso representó el 100 % de los suministros para Estonia, Finlandia, Moldavia, Macedonia del Norte, Bulgaria y Letonia. La gran mayoría de países del viejo continente tienen una gran dependencia de este. Así, por ejemplo, Austria depende en un 80 % de Rusia, Alemania en un 50 % e Italia en un 33,39 %. Del mismo modo que con el gas, Rusia es el tercer mayor productor de petróleo del mundo, por detrás de Estados Unidos y Arabia Saudí. Según el último informe del BP Statiscal Review of World Energy Rusia vendió a Europa 138,2 millones de toneladas de petróleo en 2020, el 53,15 % del total de sus exportaciones. Su segundo mayor cliente fue China, con 83,4 millones de toneladas (32 %). A gran distancia están Japón (5,1 millones de toneladas), EE.UU. (3,7 millones) y la India (2,6 millones). Con todo, el aislamiento de Rusia está provocando un encarecimiento del precio de los combustibles y la energía, que cada día alcanza precios históricos. Crisis de las materias primas El gas y el petróleo no son las únicas materias afectadas por la crisis en Ucrania. También los precios de productos tan básicos como el pan, la carne o la cerveza se han visto afectados y otros, como el maíz, han comenzado a escasear. En el caso de España, cabe destacar que Ucrania es el primer proveedor extranjero de maíz y de girasol y el cuarto en trigo. En consecuencia, el conflicto derivará en próximos aumentos de los costes de la energía y de las materias primas industriales, según se concluye en un informe de Analistas Financieros Internacionales (AFI). Esta situación presionará al alza una inflación que ya se encontraba por las nubes y que disminuirá aún más la capacidad adquisitiva de los hogares. Crisis humanitaria Según datos de Acnur, más de 2,3 millones de personas han huido de Ucrania y otro mullón permanecen desplazados dentro del país debido al rápido deterioro de la situación y a las acciones militares llevadas a cabo por las tropas del Kremlin en el país. Más de la mitad de las personas que huyen del país europeo atacado por Rusia lo hace a Polonia (en este momento, ya lo han hecho más de 1,4 millones de personas), pero también a Moldavia (82.000), Hungría (214.000), Rumanía (85.000), Rusia (99.300) o Eslovaquia (165.000). Otras 258.000 personas han huido a otros países europeos. Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, ha descrito la situación como «la crisis de refugiados de más rápido crecimiento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial». ¿Una nueva Guerra Fría? El sábado 26 de febrero, Putin anunciaba durante un encuentro con su ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, Valeri Guerásimov, la puesta en estado de máxima alerta de las fuerzas nucleares del país. Según el presidente, tal medida es la respuesta a las «declaraciones agresivas» de los líderes occidentales y a las «ilegítimas sanciones» impuestas a Moscú por Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido y Canadá. Desde entonces, el miedo a que Rusia emplease sus armas nucleares se ha incrementado debido, en gran parte, a que es el país que concentra el mayor número de cabezas nucleares, con un inventario total de aproximadamente 6.255 ojivas. No hay que olvidar el episodio que tuvo lugar durante la madrigada del viernes 4 de marzo, cuando un misil impactó en un edificio del complejo de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, provocando un incendio. El incidente produjo mucha preocupación entre la comunidad internacional, a pesar de que ninguno de los reactores se vio afectado.
10-03-2022 | Fuente: abc.es
La guerra también tiene leyes: cuáles son y cómo se aplican
Las imágenes que nos llegan desde Ucrania son aterradoras. Miles de ciudadanos huyen de sus casas, dejándolo todo atrás, mientras las bombas acaban con sus hogares y los tanques avanzan sin descanso. No hay humanidad, no hay compasión, ni siquiera para los civiles. En uno de los últimos ataques, el ejército ruso dejó caer en Irpin, a las afueras de Kiev, bombas sobre un corredor humanitario por el que muchas personas trataban de huir. Las imágenes de los cádáveres de las familias junto a sus maletas ensangrentadas ha conmovido al mundo. Aunque parece que no al Kremlin. ¿Es cierto entonces que en la guerra, como en el amor, todo vale? Dos cuerpos yacen en una calle de la ciudad de Irpin, a las afueras de Kiev - EFE Lo cierto es que incluso en mitad de la barbarie, existen normas, leyes que establecen qué es lo que se puede hacer y qué no. Estas se incluyen dentro del Derecho Internacional, en lo que se conoce como Derecho Internacional Humanitario, cuyo objetivo es el de atenuar y limitar los efectos causados por conflictos armados. Esta rama del derecho establece los medios y métodos de combate que pueden aplicarse durante un conflicto. Como explican desde el Comité Internacional de la Cruz Roja, el Derecho Internacional Humanitario regula cómo se libran las guerras basándose en dos premisas: debilitar al enemigo y limitar el sufrimiento. Si las normas de la guerra no se respetan, hay consecuencias. Tanto los Estados como los tribunales internacionales se encargan de documentar e investigar este tipo de crímenes. ¿Y cuáles son estas leyes? Convenios de Ginebra (1945) Los Convenios de Ginebra son tratados internacionales que contienen las principales normas destinadas a limitar la barbarie de la guerra. Protegen a las personas que no participan en las hostilidades, es decir, civiles, personal sanitario, miembros de organizaciones humanitarias y a los que ya no pueden seguir participando en los combates (heridos, enfermos, náufragos, prisioneros de guerra). Son aplicables universalmente. I Convenio de Ginebra El primer convenio de los cuatro que componen los Convenios de Ginebra se centra en la protección de los heridos y los enfermos de las fuerzas armadas durante la guerra, así como en la seguridad de las unidades médicas y su transporte. Consta de 64 artículos distribuidos en 9 bloques además de dos anexos en los que se incluye cómo deben ser las zonas y localidades sanitarias y la tarjeta de identidad de los miembros del personal sanitario y religioso agregado a los ejércitos. II Convenio de Ginebra Este segundo convenio protege durante la guerra a los heridos, los enfermos y los náufragos de las fuerzas armadas en el mar. Entre sus 63 artículos encontramos por ejemplo la protección de los buques hospitales y de su personal, así como la garantía de la seguridad de los transportes sanitarios. III Convenio de Ginebra Este tercer convenio persigue la protección de los prisioneros de guerra. Consta de 163 artículos en los que se define con precisión las condiciones y lugares de captura, así como las cuestiones relativas al trabajo de los prisioneros de guerra, sus recursos financieros, la asistencia que tienen derecho a recibir y cómo deben ser los procesos judiciales que puedan llevarse en su contra. Este convenio tiene como principio que los prisioneros de guerra sean liberados y repatriados sin demora tras el cese de las hostilidades. IV Convenio de Ginebra Este último convenio protege a las personas civiles, incluso en los territorios ocupados. Antes de que las normas de Ginebra de 1949 fueran aprobadas, existían unos convenios anteriores que no incluían la protección de civiles. No obstante, los hechos acaecidos durante la Segunda Guerra Mundial pusieron en evidencia las consecunecias desastrosas que tuvo la ausencia de un acuerdo que protegiera a los civiles en tiempos de guerra. La mayoría de las normas de este convenio, que consta de 159 artículos, se refieren al estatuto y al trato que debe darse a las personas protegidas, y distingue entre la situación de los extranjeros en el territorio de una de las partes en conflicto y la de los civiles en territorios ocupados. Especifica las obligaciones de la potencia invasora respecto de la población civil y contiene disposiciones precisas acerca de la ayuda humanitaria que tiene derecho a recibir la población civil de los territorios ocupados. Además, contiene un régimen específico sobre el trato de los internados civiles. Con todo, este convenio establece que es ilegal atacar intencionalmente a personas o bienes civiles, como las viviendas. Las armas prohibidas en la guerra Como hemos dicho, no todo vale en la guerra e incluso el uso de algunas armas está prohibido. A partir del siglo XIX los ejércitos, cada vez más grandes y mejor equipados han provocado más destrucción y muertes de militares y civiles. Ante esto, la comunidad internacional ha intentado fijar una serie de reglas para limitar el poder armamentístico en un conflicto bélico. De este modo, a lo largo de los años, se han ido vetando diferentes armas que han ido evolucionando con los avances tecnológicos: Las imágenes que nos llegan desde Ucrania son aterradoras. Miles de ciudadanos huyen de sus casas, dejándolo todo atrás, mientras las bombas acaban con sus hogares y los tanques avanzan sin descanso. No hay humanidad, no hay compasión, ni siquiera para los civiles. En uno de los últimos ataques, el ejército ruso dejó caer en Irpin, a las afueras de Kiev, bombas sobre un corredor humanitario por el que muchas personas trataban de huir. Las imágenes de los cádáveres de las familias junto a sus maletas ensangrentadas ha conmovido al mundo. Aunque parece que no al Kremlin. ¿Es cierto entonces que en la guerra, como en el amor, todo vale? Aministía Internacional explica el peligro de algunas de estas armas ilegales, las cuales poseen un efecto inherentemente indiscriminado, que no pueden dirigirse contra un objetivo militar específico o cuyos efectos no pueden limitarse como dispone el Derecho Internacional Humanitario: Bombas de racimo Bombas de racimo empleadas por las fuerzas de seguridad sirias que según los medios de comunicación del país acabaron con la vida de 10 niñosLas bombas y municiones de racimo pueden contener cientos de submuniciones que se liberan en el aire y se esparcen en una zona de cientos de metros cuadrados. Esta submuniciones cuentan con un alto porcentaje de fallo y pueden no explotar, lo que puede suponer un peligro incluso años después para la población que pueda habitar el territorio. Minas antipersonas Un oficial de las fuerzas de Gadafi tratando de desmontar alguna de las 10.000 minas antiperson que ayudó a instalar - AP Las minas antipersonas son artefactos explosivos que se esconden en el suelo diseñados para detonar cuando alguien se acerca a ellos. Este tipo de minas pueden permanecer en su lugar durante décadas, por lo que son capaces de mutilar, herir o matar a gente años después de que hayan sido instaladas. Cabe destacar que las explosiones pueden causar la muerte o el destrozo de las extremidades de una persona, pues proyecta restos que rocían a las víctimas con fragmentos que pueden causar heridas profundas. Armas nucleares Una puebas nuclear realizada por la URSSEl 7 de julio de 2017, Naciones Unidas adoptó el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, en el que se prohibía el uso de armas nucleares, las más destructivas, inhumanas e indiscriminadas jamás creadas. Armas químicas Simulacro de atentado con armas químicas en Madrid - Jaime García El uso de armas químicas está prohibido por la Convención sobre las Armas Químicas que entró en vigor en 1977. Estas armas se definen como productos químicos que pueden ser utilizados para causar de forma intencionada daño o la muerte a consecuencia de sus propiedades tóxicas. No son armas químicas solo los productos químicos tóxicos en sí, sino también los materiales diseñados para infligir daño mediante el lanzamiento de dichos productos. Robots asesinos Boeing presentó en Australia este modelo de Loyal Wingman, aeronave no tripulada destinada a acompañar a aviones tripulados en misiones de combate. Rusia desarrolla un proyecto similar que, según se ha sabido, puede transportar hasta dos toneladas de bombas.Como explican desde Amnistía Internacional, algunos países, como Rusia o Estados Unidos, están desarrollando armas con una autonomía cada vez mayor, capaces de tomar decisiones de vida o muerte. No obstante, estos robots sin control humano carecerían del criterio necesario para aplicar la ley al utilizar la fuerza, por lo que podrían poner en peligro la vida de un gran número de civiles. ¿Son efectivas las leyes de guerra? Los expertos en la materia coinciden en que el Derecho Internacional Humanitario es la única vía legal existente para denunciar crímenes de guerra. Eso sí, de producirse un juicio, este tendría lugar una vez finalizado el conflicto.
10-03-2022 | Fuente: elmundo.es
David Rieff: "China es la gran ganadora de la guerra en Ucrania"
El historiador y analista político, especialista en conflictos armados, analiza la reacción de Europa y EEUU al ataque de Putin y destaca los efectos de las sanciones internacionales 
09-03-2022 | Fuente: abc.es
Qué son los corredores humanitarios: claves de por qué no están funcionando
La guerra en Ucrania continúa. Hoy, miércoles 9 de marzo, las autoridades ucranianas han confirmado un acuerdo con Rusia para un alto al fuego entre las 9.00 horas y las 19.00 horas (hora local) para evacuar a los civiles a través de seis corredores humanitarios desde la capital, Kiev, y otras localidades del país. Sin embargo, todavía existe miedo. La confianza que existe entre los dos estados europeos es casi inexistente, lo que dificulta aún más garantizar la seguridad de los civiles. Como ha detallado la viceprimera ministra ucraniana, Irina Vereshchuk, uno de estos corredores irá desde las localidades de Bucha, Hostomel, Irpin y Vorzel, en el distrito de Kiev, hacia la capital a través de Belgorodka y Stoyanka. Otro conectará Energodar con Zaporiyia y el tercero conectará Sumy con Poltava. Los otros tres corredores humanitarios irán desde Mariúpol a Zaporiyia, de Volnovaja a Pokrovsk y de Raisins a Lozova, tal y como ha recogido el portal ucraniano de noticias Ukrinform. Pero, ¿qué es un corredor humanitario? Los corredores humanitarios Como explica la Fundación de Español Urgente, Fundéu, los corredores humanitarios son «vías que facilitan la circulación segura, libre de ataques, de la ayuda humanitaria y de las víctimas de los conflictos armados». Para poder gestionar estos pasos entran en juego varios factores distintos: el tiempo, el espacio geográfico, el objeto que se transporta o el alto al fuego. Así, se establece un periodo de tiempo de urgencia en el que se permite evacuar a los civiles o aportar suministros y ayudas humanitarias como medicamentos o alimentos. Además se suele establecer una ruta segura por la que acceder de forma directa al lugar de destino. Es importante destacar que durante la operación ejercida en estas vías no se debe atentar contra la paz. En el caso de Ucrania, se establece un alto al fuego temporal en las zonas por las que se ubican los corredores humanitarios. Dependiendo de la función que cumplan, como se explica en el Diccionario de acción humanitaria y cooperación al desarrollo de la Universidad del País Vasco, pueden distinguirse al menos tres tipos de corredores humanitarios: Para que circule ayuda humanitaria Para evacuar a personas que estén en peligro De retorno para favorecer la repatriación de los refugiados y desplazados Por otro lado, según los medios a los que se recurra, se distinguen entre terrestres, aéreos o marítimos. Los problemas de los corredores humanitarios Los corredores humanitarios, dada su limitación temporal y geográfica, no son la mejor solución a la evacuación de la población. Además, para que estos funcionen correctamente, requieren de una presencia militar de protección, lo que entra en conflicto con los principios de independencia y neutralidad de las organizaciones humanitarias no gubernamentales. Por otro lado, como han señalado varias ONGs internacionales, los corredores humanitarios permiten la salida de la población civil de zonas asediadas, pero también se facilita el posible asalto por parte de las fuerzas gubernamentales de las zonas evacuadas. ¿Funcionan? Los corredores humanitarios acordados por Ucrania y Rusia conducen, principalmente, al país invasor y a Bielorrusia, gran aliado de Moscú, lo que genera mucha desconfianza, no solo dentro del gobierno ucraniano, sino también entre la población. Esto, sumado a la muerte de ocho personas, cinco de ellas miembros de la misma familia, mientras trataban de huir de la guerra, ponen en duda la fiabilidad de estos corredores humanitarios.
08-03-2022 | Fuente: abc.es
Un gran liberal
Tras una vida entregada a la defensa de las libertades ha fallecido el gran liberal italiano Antonio Martino a los 79 años de edad. Aprendió economía política en Chicago en las clases de Milton Friedman, con quien le unió no sólo la doctrina del libre mercado sino también una amistad de por vida. Llegó a ser presidente de la Mont Pelerin Society como yo mismo lo fui más tarde. Esa sociedad fue fundada por Friedrich Hayek en 1947 para rescatar el liberalismo de quienes lo veían como filosofía caduca o lo reducían a una mera actitud de tolerancia personal. Su liberalismo no fue superficial ni improvisado, pues argumentó y defendió su visión del mundo en libertad en foros italianos y extranjeros y también como profesor universitario de economía monetaria en la prestigiosa Universidad romana La Sapienza. Martino acompañó a Silvio Berlusconi en la fundación del Partido Forza Italia y ayudó a redactar el Programa, sobre todo el capítulo que concernía a la defensa del libre mercado. Su objetivo era infundir el espíritu de libertad económica en lo que nacía como un movimiento conservador ?una tarea urgente en los países europeos de orillas del Mediterráneo. Fue ministro de Asuntos Exteriores y luego de Defensa en los Gobiernos de Berlusconi. Se proyectó como euroescéptico, pese a que su padre había sido uno de los firmantes del Tratado de Roma. Era mucho más atlántico que europeísta, pues no comulgaba con las actitudes intervencionistas de la burocracia de Bruselas. Como compete a un liberal clásico, consiguió abolir la recluta. Ahondó en la obligación de los Estados democráticos de mantenerse alerta frente a los ataques de sátrapas y autócratas y se comportó como claro amigo de los Estados Unidos, en especial durante los conflictos de Oriente Medio. Durante sus veinticuatro años como diputado, sus firmes principios, su elegante oratoria, su cortesía y simpatía hicieron de él un político querido y respetado. Se le tildaba de liberal extremo, pero consiguió ser la conciencia de estatistas del Parlamento italiano. Descanse en paz ese hombre de firmes convicciones a quien me unieron tantos años de sólida amistad. Pedro Schwartz
07-03-2022 | Fuente: abc.es
Las verdaderas «bases y misiles» rusos en Latinoamérica
«Vamos a avanzar por el camino de una poderosa cooperación militar entre Rusia y Venezuela». Esta afirmación la realizó desde Caracas el dictador Nicolás Maduro acompañado por el viceprimer ministro de Rusia, Yuri Borisov. No es fortuito que en medio de la crisis en Ucrania, Vladímir Putin, haya enviado a su viceprimer ministro a Venezuela para respaldar a Maduro, al decir: «Hemos revisado el mapa de la geopolítica mundial, de la geopolítica hemisférica, de la cooperación bilateral Rusia-Venezuela. Puedo decir que las relaciones entre ambos adquieren mayor nivel estratégico, mayor fortaleza contra el mundo occidental y la OTAN. Vamos a implementar todos los planes de preparación, entrenamiento, cooperación, con una potencia militar del mundo como es Rusia». Previamente, el 13 de enero, el vicecanciller ruso, Sergei Ryabkov, declaró que «no podía confirmar ni negar la posibilidad de que Rusia pudiera enviar activos militares a Cuba y Venezuela». Vale la pena preguntarse: ¿realmente Rusia va a enviar contingentes militares o establecer bases en América Latina? ¿Es real esa amenaza? Aunque varios aseguran que tal amenaza no es creíble, creo que es un error subestimar el potencial negativo del Kremlin, tal como estamos viendo los lamentables hechos en Ucrania. Es posible que la amenaza de bases militares rusas en América Latina carezca hoy de sentido práctico. Sin embargo, la realidad indica que Putin no necesita una base militar para ejercer su influencia negativa en la región. Durante mucho tiempo él se ha estado aprovechando de la dinámica política regional para desestabilizar lo que Rusia considera una «zona de influencia» americana. El Kremlin ha demostrado tener un abanico de opciones que van desde actividades de espionaje, ciberataques, campañas de desinformación orquestadas a través del medio RT y redes sociales, asistencia militar, y hasta la construcción de canales irregulares para blanquear activos financieros ilícitos. Estas herramientas las aplica estratégica y recurrentemente en Venezuela para estabilizar a la dictadura de Maduro. El 11 de septiembre del 2001 se aprobó la Carta Democrática Interamericana. Desde entonces, América Latina ha cambiado mucho. Nuestras democracias se han erosionado, una tendencia global que Freedom House ha reseñado, al tiempo que se ha venido consolidando la presencia e influencia de regímenes enemigos de la libertad en nuestros países, con Rusia y China a la cabeza. Como resultado, a la dictadura cubana se le sumaron las de Venezuela y Nicaragua, teniendo a otros países en franca lucha para evitar perder sus democracias. «Hoy Venezuela se ha convertido para el Krelim en una punta de lanza para desestabilizar el continente. Venezuela hoy es para Putin lo que fue Cuba para la antigua Unión Soviética» Hoy Venezuela se ha convertido para el Kremlin en una punta de lanza para desestabilizar el continente. Venezuela hoy es para Putin lo que fue Cuba para la antigua Unión Soviética, pero sin afinidad ideológica. Es un vínculo entre cleptocracias y regímenes corruptos, con la desestabilización como objetivo. El apoyo decidido de Putin al dictador Nicolás Maduro no es para que nuestra Venezuela supere su crisis, sino para que nos hundamos en ella, pues el caos favorece a los intereses geoestratégicos de Moscú. Putin es amigo de la dictadura, no de Venezuela. Durante mucho tiempo Putin ha apoyado al dictador Nicolás Maduro, autor de la peor crisis que haya visto Latinoamérica en sus últimos 100 años con más de 6 millones de desplazados (21% de los venezolanos), más de 26 millones de pobres (94% de los venezolanos), y una contracción económica del 80%. Rusia ha apuntalado una dictadura llena de prisioneros políticos, con una política de crímenes de lesa humanidad investigados por la CPI, y aliada a grupos terroristas como el ELN y los disidentes de la FARC, relacionados con actividades de tráfico de drogas y explotación de oro ilegal. Venezuela es un exportador de conflictos para toda la región. Justo lo que el Kremlin necesita. Sumado a esto, debemos decir que la destrucción de la industria petrolera venezolana beneficia a Rusia. La ausencia de nuestro petróleo y gas en el mercado energético internacional le facilita a Moscú ser un estratégico proveedor de energía. Recordemos que en conflictos pasados, Venezuela era un proveedor energético confiable para EEUU y otros aliados. Rusia también ayuda a Maduro a evadir las sanciones internacionales, y con ello el saqueo al pueblo venezolano. La influencia negativa de Putin en América Latina no se restringe a Venezuela. Recientemente, el Gobierno colombiano denunció que el Kremlin está detrás de una serie de ciberataques, actividades de espionaje, incitación de la violencia y protestas a través de redes sociales, violar su espacio aéreo, y brindar asistencia militar a la dictadura de Maduro, exacerbado por el conflicto armado en la frontera por grupos irregulares. De cara a las elecciones presidenciales este año en Colombia, no dudamos que Rusia y la dictadura de Maduro harán grandes esfuerzos para sumar un nuevo aliado a su plan de desestabilización en marcha. Similares denuncias contra Rusia se hicieron al ocurrir las protestas de calles en Chile y Ecuador en su momento. La importancia que Putin le da a América Latina en este contexto quedó en evidencia cuando, en simultáneo a la crisis por su violenta amenaza contra Ucrania, dedicó parte de su agenda en llamar telefónicamente a los dictadores de Cuba, Nicaragua y Venezuela, además, de organizar una visita del Presidente de Argentina. Rusia no necesita más que su estrategia de desestabilizar política y socialmente el continente americano, erosionando sus instituciones, aumentando los conflictos sociales, y promoviendo dictaduras Los hechos evidencian que el Kremlin no necesita poner bases militares en nuestros países para socavar nuestras democracias y amenazar la seguridad de nuestros pueblos. No necesita más misiles que la estrategia en marcha de desestabilizar política y socialmente el continente americano, erosionando sus instituciones, aumentando los conflictos sociales, y promoviendo dictaduras o aliados antiestadounidenses. Hoy en día, estas son las verdaderas bases y misiles rusos en Latinoamérica. Ante esta realidad, todo el continente americano debe estar no solo en estado de alerta, sino también en acción y movimiento en favor de la defensa de los intereses, seguridad y democracias de nuestros pueblos. Los latinoamericanos debemos rechazar las pretensiones de Putin de querer usarnos como fichas de cambio para satisfacer sus ambiciones ya que jamás representan beneficio para la región. Estados Unidos no debe subestimar las acciones de Rusia en nuestro continente. La Ley de Estrategia de Seguridad del Hemisferio Occidental de 2022, presentada por los senadores estadounidenses Bob Menéndez (D-NJ) y Marco Rubio (R-FL) «para contrarrestar esta influencia maligna», puede ser un buen punto de partida. Estados Unidos y las principales potencias del mundo democrático deben liderar una iniciativa multilateral contra las verdaderas bases y misiles rusos en América Latina y en protección de las democracias en todo el continente. No hacerlo seguirá afectando peligrosamente a la paz, la estabilidad y la seguridad de los estadounidenses, latinoamericanos y ciudadanos del hemisferio occidental. ------------------------------------------------------------------------------ Carlos Vecchio es Embajador de Venezuela en EE.UU.
07-03-2022 | Fuente: abc.es
Las matemáticas señalan una coincidencia entre la I y la II Guerra Mundial y la invasión de Ucrania
Un 68. Las fechas del inicio de la Primera y la Segunda Guerra Mundial y de la invasión de Rusia en Ucrania esconden una macabra coincidencia matemática que no ha pasado inadvertida en las redes sociales. La Primera Guerra Mundial comenzó el 28 de julio de 1914. Mientras, la Segunda Guerra Mundial empezó el 1 de septiembre de 1939. Rusia, por su parte, invadió Ucrania el 24 de febrero de 2022. En los tres casos, la suma de los números de las fechas con el día, mes y año del inicio de los conflictos bélicos arroja un idéntico resultado: 68. Primera Guerra Mundial: 28+7+19+14= 68 Segunda Guerra Mundial: 1+9+19+39= 68 Invasión de Rusia en Ucrania: 24+2+20+22= 68 Las matemáticas dan pie a una coindidencia que no va más allá salvo para los supersticiosos. De hecho, según la definición del diccionario la RAE la numerología no es más que una «práctica supuestamente adivinatoria a través de los números» o, en su segunda acepción, «el estudio de su significado oculto». En el caso del 68 la interpretación de la numerología no encaja, ni de lejos con guerras y contriendas bélicas, toda vez que atribuye a esta cifra conceptos como los de «sensualidad, idealismo, aventura, familia, libertad personal y negocios».
03-03-2022 | Fuente: abc.es
El mapa del aumento de la peligrosidad en Europa
La invasión rusa en Ucrania ha sacudido la seguridad en toda Europa, aumentando el nivel de riesgo más allá de esta guerra. El mapa de la peligrosidad en Europa, realizado a partir de las recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, ha cambiado notablemente tras el ataque. Exteriores establece una relación, país por país, de recomendaciones de viaje para los españoles antes de salir al extranjero. Estos consejos son actualizados de forma continua en función de los acontecimientos. A partir de la literalidad de estos avisos, indirectamente se desprende un índice oficioso de peligrosidad mundial, representado en este mapa interactivo a partir de colores. Pincha sobre cada país en el mapa para conocer las recomendaciones, al margen de las restricciones de viaje impuestas para el control de la pandemia de coronavirus. Rango de máximo peligro -Negro: «Se desaconseja el viaje bajo cualquier circunstancia». Un país. El Ministerio de Asuntos Exteriores recomienda no viajar a Ucrania bajo ninguna circunstancia, y a los españoles en el país, que permanezcan en un lugar seguro y ponerse en contacto con las autoridades de España. Es el único país europeo con la máxima calificación de riesgo. Se une a la trágica lista internacional donde están instalados países como Afganistán, Siria, Eritrea o República Centroafricana. -Rojo: «Se desaconseja a no ser por extrema necesidad». Tres países Rusia está en el segundo nivel de riesgo, como país en conflicto bélico, a pesar de que la contienda está fuera de su territorio. Exteriores recomienda evitar cualquier viaje no esencial y, sobre todo, no viajar a las regiones limítrofes con Ucrania. La recomendación se extiende desde hace años también a cualquier desplazamiento al Cáucaso Norte, una región inestable y potencialmente peligrosa. Bielorrusia, con presencia de tropas rusas para la invasión de Ucrania, está actualmente en este segundo máximo nivel de riesgo. Exteriores desaconseja los viajes no imprescindibles al país aliado de Rusia. Debido al despliegue de efectivos militares a gran escala, se recomienda a los viajeros que se abstengan de visitar las regiones limítrofes con Ucrania. Armenia forma parte de ese mismo nivel de peligrosidad. El viaje al país caucásico está desaconsejado, salvo por razones de extrema necesidad, debido a la inestabilidad política y, sobre todo, al reciente conflicto armado en la zona de Nagorno-Karabaj, un territorio en disputa con Azerbaiyán. En todo caso, se debe evitar viajar a esa zona en conflicto. Con zonas a evitar -Naranja: «Se recomienda viajar con precaución y abstenerse de hacerlo por determinadas zonas». Ocho países. En Azerbaiyán, vencedor de la contienda con Armenia, la recomendación es menos severa. Exteriores recomienda evitar esa zona fronteriza en disputa por las frecuentes violaciones del alto el fuego y la presencia de minas. Además, también está desaconsejada la frontera con Irán. Al margen de esos dos territorios, no pesan recomendaciones en el resto del país ni en su capital, Bakú, más allá de las debidas precauciones de seguridad, especialmente por la noche. Este nivel de peligrosidad es más heterogéneo, ya que el riesgo se restringe a zonas concretas y no a todo el país. Georgia es otro país desestabilizado en su frontera con Rusia. Se desaconseja viajar a las regiones de Abjasia y Osetia del Sur, independientes de facto del Gobierno de Tiflis tras la guerra de 2008, con los secesionistas apoyados por Moscú. También debe evitarse las zonas fronterizas que limitan con el Cáucaso Norte, con las regiones rusas de Chechenia, Daguestán y Osetia del Norte. Moldavia tiene un conflicto estancado de la era post soviética. El territorio de Transnistria, en la frontera con Ucrania, es independiente de facto. Una zona tensionada a evitar, según las recomendaciones de Exteriores. Rusia mantiene allí fuerzas militares, a pesar de que el Kremlin no lo reconoce como país. Polonia, principal receptor de refugiados de Ucrania ?más de la mitad del casi millón que ya ha escapado?, también cuenta con una zona desaconsejada, a pesar de la seguridad general del país. Las autoridades polacas establecieron medidas restrictivas de acceso a la zona contigua a la frontera con Bielorrusia. La masiva llegada de inmigración ilegal el año pasado desde Oriente Próximo, facilitada por Rusia, obligó a Varsovia a cerrar. Chipre está en este grupo de peligrosidad por la tensión en la militarizada frontera de la República Turca del Norte de Chipre, la denominada ?Línea Verde?. En Serbia se recomienda evitar la provincia de Kosovo, debido al riesgo de incidentes, y las zonas colindantes. A Kosovo está desaconsejado el viaje. Precaución -Amarillo: «Se recomienda viajar con precaución». Dos países. En Macedonia del Norte se recomienda viajar con precaución especialmente en la frontera con Kosovo. También en los Balcanes, Exteriores pide precaución en Montenegro. En Croacia, evitar las zonas fuera de las carreteras y caminos por la presencia de minas aún no desactivadas de la Guerra de los Balcanes. -Azul oscuro: «Sin restricciones aunque con precaución en algunos barrios o ciudades». Diez países Ya al margen de conflictos bélicos presentes o recientes, o tensiones fronterizas, el resto de Europa se mantiene segura, aunque en algunos países Exteriores pide precaución en algunos barrios o ciudades. En Francia, algunos suburbios periféricos de las grandes ciudades como París, Marsella o Toulouse, están consideradas zonas de riesgo medio. En Italia, segura en su conjunto, también pesa una advertencia sobre la ciudad de Nápoles y sus alrededores, con un elevado nivel de inseguridad. Exteriores pide extremar la precaución allí. En Irlanda, la advertencia pesa sobre las zonas de fiesta nocturna de Dublín. En Dinamarca, Exteriores pide extremar la precaución en algunos barrios de Copenhague. En Suecia, califica de riesgo medio la periferia y zonas industriales de las grandes ciudades como Estocolmo, Gotemburgo y Malmö. Letonia, con frontera compartida con Rusia, pero peligrosidad por inseguridad algunos barrios. En Eslovaquia conviene evitar las áreas marginales situadas en el extrarradio de las ciudades y en determinadas zonas en el interior del país. Sin restricciones -Azul: «No hay restricciones específicas relativas a viajes a este país». 22 países. En nivel de menor peligrosidad, sin restricciones específicas, están Alemania, Reino Unido, Portugal, Países Bajos y Bélgica, entre otros. No obstante, Exteriores siempre recomienda tomar precauciones en las grandes ciudades, especialmente en las zonas turísticas. En este grupo también hay países fronterizos con Rusia, como Estonia y Finlandia. Sobre Finlandia ya pesan amenazas rusas. También hay estados colindantes con Ucrania, como Rumanía y Hungría, ahora receptores de refugiados. A pesar de la seguridad general de estos países, el Ministerio de Exteriores remarca en cada información de país: «Se recuerda que en estos momentos ninguna región del mundo y ningún país están a salvo de posibles actos terroristas».
03-03-2022 | Fuente: elpais.com
Cómo reclamar por una compra 'online' dentro y fuera de España
Según una encuesta de OCU, en un 14 % de las compras en línea surgen problemas: los retrasos, los plazos de entrega y las devoluciones son los conflictos más frecuentes
01-03-2022 | Fuente: abc.es
Estos son los países que están recibiendo un tsunami de refugiados ucranianos
Desde que el pasado jueves, 24 de febrero, el presidente ruso, Vladímir Putin, anunciara un ataque masivo a su vecino, la exrepública soviética de Ucrania, la guerra en el Este de Europa se encuentra en el punto de mira de toda la comunidad internacional. La capital ucraniana de Kiev se encuentra sitiada por tanques y carros de combate, al igual que otras ciudades importantes, como Járkov, Jerson y Mariúpol y se cree que el ejército del Kremlin estaría preparándose para tomar estas ciudades muy pronto. Paralelamente continúan los bombardeos con misiles y artillería pesada, especialmente contra la segunda ciudad más poblada de Ucrania, Járkov. Por el momento, Naciones Unidas ha confirmado la muerte de al menos 136 civiles en Ucrania, entre ellos 13 niños, pero la propia ONU ha reconocido que el balance de víctimas podría ser «mucho mayor». La situación es crítica. Alrededor de 660.000 refugiados han huido de Ucrania a países vecinos en los últimos seis días, según los últimos datos gubernamentales recopilados por ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados. A este ritmo, parece que la guerra entre Ucrania y Rusia se convertirá en la mayor crisis de refugiados de Europa de este siglo. Hasta este martes, 1 de marzo, todos los países vecinos han mantenido sus fronteras abiertas para los refugiados que huyen de la invasión rusa en Ucrania. La mayoría de ellos ha huido a Polonia, Hungría, Moldavia, Rumanía y Eslovaquia, mientras que otros se han trasladado a otros países europeos y un número importante ha viajado a Rusia. Polonia Según relatan desde ACNUR, más de 350.000 ucranianos han atravesado ya la frontera polaca, la mayoría de ellos mujeres y niños. El elevado número de personas que quiere cruzar (solo en la jornada del domingo cruzaron los puestos fronterizos más de 73.000 personas) dificulta las labores humanitarias y muchas personas tienen que esperar más de 60 horas para ser registradas por las autoridades, las cuales esperaban la llegada de 30.000 personas procedentes de Ucrania de forma diaria. Varsovia ha habilitado ocho centros de acogida a refugiados a lo largo de su frontera, donde se facilita a aquellos que lo necesitan orientación y alojamiento temporal. Estos puntos de atención están ubicados en Medyka, Dorohusk, Krocienko, Budomierz, Dorohusk, Dolhobyczow, Zosin, Hrebenne y Korczowa.Bloque de infografías Rumanía Rumanía ha acogido ya a unos 34.000 refugiados ucranianos desde que el ejército ruso entró en Ucrania, según los datos de ACNUR. Sin embargo, las autoridades rumanas elevan esta cifra a los 74.000 civiles, aunque la mitad de ellos ya ha cruzado a otros países, según ha informado la agencia de noticias Reuters. Se han levantado dos campos fronterizosa entre Siret y Sighetul-Marmatiei, al norte de Rumanía. Según informa la Policía de Frontera rumana, también están entrando refugiados vía Moldavia. Hungría Hungría ha acogido ya a unos 94.000 refugiados ucranianos, parte de ellos de origen húngaro que viven en el extremo occidental de Ucrania. El gobierno húngaro ha cambiado su legislación actual para permitir la entrada en el país a las personas que huyen de la guerra y otorgarles el estatus de asilo temporal a todos los que «huyen de su patria por conflictos armados, por guerra civil o por conflictos étnicos», pues anteriormente solo podía solicitarse asilo en las embajadas de Belgrado y Kiev. Eslovaquia Desde el pasado jueves 24 de febrero, ACNUR calcula que han llegado a Eslovaquia unos 30.000 ucranianos. Las llegadas a Eslovaquia son menores, pero el gobierno mantiene una política abierta hacia los refugiados y ha cambiado rápidamente las leyes de asilo para ayudar a acelerar el proceso para su solicitud. Las comunidades locales también brindan apoyo económico y material, dando apoyo a los refugiados con alimentos y artículos de higiene, ofertas de transporte gratuito y alojamiento. Los municipios y pueblos también están creando refugios temporales para refugiados. Moldavia Se calcula que a Moldavia, cuya frontera se encuentra a tan solo 60 kilómetros de Odessa, han llegado unos 40.000 ucranianos buscando refugio. Los recién llegados están siendo alojados en centros de recepción temporales. Las autoridades moldavas han establecido dos centos humanitarios en las poblaciones de Palanca y Ocnita, al norte del país. Letonia Aunque no es un país que esté recibiendo una oleada descontrolada de ciudadanos ucranianos, ACNUR constata que ha recibido a 163 refugiados. Bielorrusia El país aliado de Rusia también está recibiendo refugiados ucranianos. En concreto ACNUR asegura que son 263 los que han cruzado la frontera hacia este país.