Infortelecom

Noticias de conflictos

19-02-2018 | Fuente: abc.es
Erdogan alerta sobre una guerra total si las tropas de Assad entran en Afrín
Un nuevo frente se abre en la guerra de Siria y pone cara a cara a los gobiernos de Ankara y Damasco. El final del «califato» ha provocado el estallido de conflictos hasta ahora eclipsados por la lucha contra el grupo yihadista Daesh y el régimen sirio anunció su intención de enviar fuerzas al cantón kurdo de Afrín para la «defensa de la unidad del territorio sirio y su soberanía», según un comunicado difundido por la agencia oficial Sana. Hace un mes que Turquía lanzó la «Operación Rama de Olivo» para alejar a las Unidades de Movilización Popular (YPG) kurdas de su frontera. Tras varios días de negociaciones entre las milicias kurdas y el régimen, Sana adelantó que «las fuerzas populares llegarán en las próximas horas a Afrín para defender la determinación de su gente y afrontar el ataque desencadenado por las fuerzas del régimen turco en la zona y contra sus habitantes». Las autoridades turcas consideran a las YPG como el brazo sirio del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y lo califican de terrorista, pero esta milicia es el principal aliado de Estados Unidos en la lucha contra Daesh y ha sido fundamental en la liberación de bastiones del «califato» como Raqqa. El ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, fue el primero en reaccionar y advirtió de que «el régimen sirio puede entrar en Afrín o no. Está bien si entra para expulsar al PKK/YPG. Pero si entra para protegerlos, entonces nada podrá pararnos, nadie puede detener al Ejército turco». Cavusoglu, de visita oficial en Jordania, otro país implicado en el conflicto sirio, aclaró que, pese a la invasión militar, «siempre hemos respetado la integridad territorial de Siria». Los turcos quieren que el Gobierno sirio «limpie» la región milicias kurdas. Rojava, el Kurdistán sirio Al referirse a las «fuerzas populares», los medios oficiales sirios hacen alusión a las milicias que combaten junto al Ejército en una guerra que está totalmente paramilitarizada en todos los bandos. El Gobierno central se retiró de los puestos fronterizos en 2012 y la frontera turca se convirtió en una autopista para la llegada de yihadistas de todo el mundo que acudían a Siria para cumplir con la guerra santa que predicaban Al Qaida y Daesh. Turquía apostó fuerte por el derrocamiento de Assad, pero el presidente ha resistido en su puesto. Seis años después, además del yihadismo, Ankara asiste con preocupación a la aparición de Rojava, el Kurdistán sirio que se ha erigido en una región autónoma de facto con el apoyo de EE.UU. y sin haber tenido que combatir contra el régimen, ocupado en luchar contra enemigos directos en otros puntos del país. Nada más difundirse el comunicado sirio, el presidente Recep Tayyip Erdogan habló con sus homólogos ruso, Vladimir Putin, e iraní, Hasán Rohani, para mostrar su preocupación por la decisión de Damasco. Rusia e Irán son los grandes aliados de Assad y desde Moscú, el viceministro de Asuntos Exteriores, Mijail Bogdanov, señaló que «no imponemos nuestra mediación a nadie, pero si resulta necesaria, estamos dispuestos a prestar nuestros servicios con el objetivo de detener el derramamiento de sangre y encontrar denominadores comunes». Rusia, Turquía e Irán son los tres grandes impulsores del proceso de Astaná, un foro alternativo al que lidera Naciones Unidas en Ginebra, que busca reconducir la situación en Siria y que hasta ahora ha sido más efectivo que el proceso apadrinado por la ONU. La vuelta del régimen a esta parte de la frontera con Turquía, que podría producirse en el plazo de 48 horas según declararon fuentes kurdas a la cadena BBC, supone un cambio en las reglas del juego de los últimos años y afianza la victoria militar del Ejército y sus fuerzas aliadas en esta guerra. Los grandes perdedores volverían a ser los integrantes del Ejército Sirio Libre (ESL), grupo que nació para derrocar a Assad y que en el último mes ha sido la fuerza de choque empleada por Ankara para enfrentarse a los kurdos en Afrín. Este nuevo escenario también revela la falta de determinación de EE.UU. en Siria ya que los kurdos, sus grandes aliados sobre el terreno, las fuerzas a las que ha entrenado, armado y dado cobertura aérea, han terminado pidiendo ayuda al régimen sirio que, sobre el papel, es enemigo de Washington.
13-02-2018 | Fuente: elpais.com
La inteligencia de EE UU alerta del riesgo de injerencia rusa en las legislativas de noviembre y en Europa
El director de Inteligencia Nacional, Dan Coats, también avisa de que la amenaza de conflictos entre naciones es la mayor desde el fin de la Guerra Fría
13-02-2018 | Fuente: abc.es
Siria e Israel, setenta años de guerra y enemistad
Cuando los dos pilotos israelíes de un caza F-16 tuvieron que eyectarse el pasado sábado de su aparato tras ser alcanzados por misiles sirios durante una incursión militar cerca de Palmira, la sombra de una rivalidad antigua y nunca resuelta se cernió de nuevo sobre Oriente Próximo. A lo largo de sus setenta años de vida, Israel ha logrado estabilizar sus fronteras gracias a los acuerdos de paz firmados con sus antiguos enemigos. No ha sido así con Siria. El enfrentamiento entre ambos países se remonta al 14 de mayo de 1948, cuando el periodista y futuro primer ministro David Ben-Gurión, bajo el retrato del también periodista Theodor Herlz, el fundador del sionismo moderno, proclamó, desde una sala del Museo de Arte de Tel Aviv, la creación del Estado de Israel. Las potencias árabes circundantes, Egipto, Siria, Jordania, Irak y el Líbano, saludaron su nacimiento con una declaración conjunta de guerra, primera cuenta del rosario de conflictos que iba a sufrir la región a partir de entonces. Cerrar el primer frente La lucha de Israel contra las coaliciones árabes se sucedió durante décadas. En el caso de Egipto, Gamal Abdel Nasser fue el ariete del enfrentamiento. Nasser, campeón del panarabismo, había participado en el golpe de Estado que había derrocado a la monarquía egipcia en 1952. Con un programa de corte socialista, populista y nacionalizador, el militar, convertido en presidente en 1956, había dirigido su política exterior hacia la lucha contra el «imperialismo» de los Estados Unidos, batalla con la que justificaba su odio a Israel, a la sazón amigo de Washington. Tras 1948, el segundo choque entre ambos países se había producido en 1956, durante la Guerra del Sinaí. El resquemor había seguido latente, como se podía deducir de los discursos de Nasser; en uno del 26 de mayo de 1967, por ejemplo, había llegado a afirmar: «En caso de guerra, exterminaremos a Israel». En efecto, el magnatario lo intentó durante la Guerra de los Seis Días, que estalló una semana más tarde y que le demostró que no lograría su objetivo tan fácilmente. Entre el 5 y el 8 de junio, el Ejército israelí, el Tsahal, destruyó la aviación egipcia, ocupó la península del Sinaí y empujó a sus enemigos hasta el canal de Suez, en una operación que, como explica David Elkaïm en «Histoire des guerres d'Israël» (Tallandier, 2018) «provocó un shock» por su desenlace inesperado. Así lo podemos apreciar en «La hierba crece despacio» (Edaf, 2007), los diarios del periodista Ignacio Carrión, que recogen la sopresa de ese verano: «Los países árabes, en lucha contra Israel. Nasser, ese nefasto militar, dijo: 'Queremos la destrucción total del pueblo judío'. Pienso que la victoria es difícil para los judíos. Si las Naciones Unidas no logran un alto al fuego, Israel caerá bajo la salvaje agresión de esos 'santos guerreros'» (5 de junio). «Israel vence espectacular y efectivamente a los países árabes» (7 de junio). «Israel ha sido el asombro del mundo por su espectacular victoria relámpago sobre los países árabes» (11 de junio). Enfermo de diabetes, Nasser soportó la derrota hasta 1970, cuando un infarto le mató. Su sucesor, Anwar el-Sadat, se apartó de su legado. Al poco de llegar al poder, intentó debilitar las relaciones, alimentadas por su predecesor, que Egipto mantenía con Moscú; un propósito que se materializó en la expulsión de 20.000 consejeros militares soviéticos en julio de 1972. Luego, en secreto, organizó junto a Siria un nuevo ataque contra Israel. La guerra de Yom Kippur ?llamada así por la fecha en la que estalló, el 6 de octubre de 1973, el Día del Perdón para los judíos?, tuvo un final mucho más reñido que la de 1967. Una vez terminada, Sadat, que siguió alejándose de la Unión Soviética, empezó a acercarse a los Estados Unidos, pero sobre todo a Israel. De hecho, en noviembre de 1977, en una visita histórica, llegó a pisar la tierra de su antiguo enemigo, acudiendo a Yad Vashem, el Memorial del Holocausto, o al Knesset, el parlamento hebreo. La aproximación concluyó al año siguiente con la firma de los acuerdos de paz de Camp David, rubricados por Sadat y por Mechamem Begin, por entonces primer ministro de Israel. El presidente de los Estados Unidos, el demócrata Jimmy C arter, había participado en el proceso como mediador. Gracias a ese pacto, Egipto recuperó la península del Sinaí, perdida en 1967. Un paisaje lunar Pero, ¿y Siria? Damasco había participado, en 1948, en la primera ofensiva de la coalición árabe contra Israel, pero también en la de la Guerra de los Seis Días, donde había perdido buena parte de los Altos del Golán, ocupados desde entonces por el Tsahal. Con una extensión de unos mil kilómetros cuadrados, ese territorio era un auténtico caramelo que brindaba a Israel una vista fabulosa de Siria, la posibilidad de instalar sistemas defensivos y, además, de explotar sus grandes reservas de agua. Damasco, por razones obvias, intentó recuperarlos lo antes posible. Su turno llegó en 1973, con la guerra de Yom Kippur. El periodista Ryszard Kapucinski, que cubrió la contienda, contaba en su «Cristo con un fusil al hombro» (Anagrama, 2009): «Las batallas en los Altos del Golán se prolongan desde el alba hasta el ocaso (..) Los dos ejércitos permanecen ocultos bajo tierra, en búnkers y refugios, o parapetados en las torretas de sus tanques. Nadie camina ni corre por la meseta, en los caminos no hay ni un alma; arrasadas las aldeas, los Altos del Golán ofrecen un desolado paisaje lunar». Los sirios no lo consiguieron. Tras la guerra de Yom Kippur, las Naciones Unidas, sabedoras de que la zona era un foco tensión, decidieron, en mayo de 1974, crear el FNUOS, una misión de los cascos azules aún vigente y encargada de asegurar el cese al fuego entre ambos países. En 1981, Israel se anexionó los Altos del Golán a su territorio, poniéndolo bajo su administración y continuando con su política de asentamientos. Así las cosas, los intentos para un acuerdo entre Siria e Israel no llegaron a buen puerto, cayendo en saco roto en marzo de 2000, cuando las conversaciones entre Ehud Barek, el primer ministro israelí, y Hafez al Assad, el presidente sirio, fracasaron. No se pudo, por tanto, repetir un nuevo Camp David, ni tampoco un acuerdo de paz como el que Tel Aviv había rubricado con Jordania, otro de sus viejos enemigos, en 1994. Los problemas entre ambos países tienen, por ahora, difícil solución. Como se ha visto durante estos últimos años, los aliados de Siria, Irán y la milicia chiíta Hizbolá, coinciden con los peores enemigos de Israel en la zona. Por su parte, el actual primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, expresó el año pasado su completa oposición a devolver los Altos del Golán, que, dijo, permanecerán «permanentemente» bajo la soberanía de su país. Falta por saber si el incidente del pasado sábado es el primero, o no, de una escalada de tensión de imprevisible desenlace.
13-02-2018 | Fuente: elpais.com
Una cadena que reduce la desigualdad
La cadena de bloques (blockchain) es una tecnología con una utilidad muy amplia que puede para garantizar el reparto de los bienes económicos entre todos en lugar de ahondar las desigualdades y los conflictos políticos
09-02-2018 | Fuente: abc.es
La UE avisa de que el periodo de transición del Brexit «no está garantizado»
El negociador jefe de la Unión Europea (UE) para el Brexit, Michel Barnier, aseguró este viernes que el periodo de transición de unos dos años una vez que el Reino Unido abandone el club comunitario en 2019 no se puede «dar por hecho» si persisten los desacuerdos entre Londres y Bruselas sobre la cuestión. «Tomando en consideración estos desacuerdos y para ser muy franco, la transición no está hoy garantizada. Si estos desacuerdos persisten, la transición no se puede dar por hecha», afirmó el político francés durante una rueda de prensa posterior a la última ronda de negociación sobre el Brexit. Los Estados miembros que seguirán en la Unión tras el Brexit aprobaron el pasado 29 de enero las directrices que fijan su posición para negociar el periodo transitorio, ya pactadas por los jefes de Estado y de Gobierno en una cumbre el 15 de diciembre. La transición se prolongaría desde la salida efectiva de Londres de la UE, prevista para el 29 de marzo de 2019, hasta el 31 de diciembre de 2020, y en ese tiempo seguirían aplicándose en el Reino Unido todas las leyes comunitarias ya en vigor como si el país fuese aún un Estado miembro, así como aquellos cambios en este acervo que sean aprobados por la Unión durante esos dos años. El excomisario indicó que si bien el Reino Unido ha insistido en alcanzar un pacto sobre ese tema en marzo, ha transmitido «al mismo tiempo» ciertos desacuerdos que calificó de «sustanciales» en ámbitos como los derechos de los ciudadanos y la aplicación de las reglas europeas durante la transición. Así, criticó que el Gobierno británico no esté dispuesto a reconocer los derechos de los ciudadanos que lleguen a su territorio durante el periodo transitorio, entre marzo de 2019 y diciembre de 2020. «Es una cuestión de gran importancia para nosotros y también para el Parlamento Europeo», declaró. Además, precisó que el Reino Unido ha pedido un «derecho de oposición» cuando no esté de acuerdo con nuevas leyes o reglas que entren en vigor durante la transición Añadió que en los ámbitos de Justicia e Interior Londres desea seguir beneficiándose de su derecho a participar en las nuevas políticas europeas, pese a haber decidido abandonarlas a partir del 31 de diciembre de 2020. «Debe asumir las consecuencias de su decisión» «Francamente, estoy sorprendido por estos desacuerdos. Las posiciones de la Unión Europea, desde mi punto de vista, son lógicas», dijo Barnier, quien insistió en que el Reino Unido «debe asumir las consecuencias inevitables de su decisión de abandonar la Unión Europea». Aseguró que le cuesta comprender esos desencuentros, porque el propio Reino Unido ha solicitado la transición. Barnier también hizo referencia al documento provisional sobre los términos de la transición que publicó esta semana la Comisión Europea, donde se plantea emplear el acceso al mercado único como método para asegurar que el Reino Unido cumple con las reglas del periodo transitorio. El negociador justificó esa idea porque si se viola alguna regla, los procedimientos habituales de infracción de los Veintiocho resultan demasiado largos y podrían prolongarse más allá de diciembre de 2020. «No serían operativos para responder a una posible disputa entre el Reino Unido y la Unión Europea durante este periodo muy corto. Es la única razón», explicó. Agregó que es «absolutamente normal» incluir en un tratado internacional «mecanismos eficaces de implementación y resolución de conflictos». Aunque formaba parte de la primera etapa de las negociaciones, durante esta semana las delegaciones británica y comunitaria mantuvieron discusiones técnicas sobre la frontera entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte. Barnier recordó que esa problemática se puede abordar bien en el marco de la futura relación con Londres, bien esperar las «soluciones específicas» de Londres que aún no han sido anunciadas o bien mantener las mismas normas del mercado único y la unión aduanera en toda la isla, opción preferida del negociador comunitario. «Es nuestra responsabilidad incluir esa tercera opción en el texto del acuerdo de retirada para garantizar que no habrá una frontera dura sean cuales sean las circunstancias», comentó, para a continuación instar a comenzar a definir legalmente el funcionamiento de ese escenario «en términos operativos». Recalcó que tanto la cuestión irlandesa como el periodo de transición están relacionados porque ambos deben quedar precisados en el acuerdo final de retirada, cuya publicación se prevé para el próximo octubre. La respuesta británica El ministro británico para el Brexit, David Davis, respondió este viernes que aprecia una «contradicción fundamental» en la postura de la Unión Europea sobre el periodo de transición que espera que se inicie tras la salida del Reino Unido del bloque. «Hoy han admitido que es necesario que haya un modo de resolver disputas e infracciones. Pero, al mismo tiempo, rechazan las propuestas del Reino Unido para establecer garantías razonables que aseguren que nuestros intereses están protegidos», dijo Davis en un comunicado. Davis, que no compareció ante los medios, como en otras ocasiones, tras la última ronda de negociaciones sobre el Brexit en la capital belga, expresó en la nota divulgada por el Ministerio británico para la salida de la Unión Europea que no comparte «el enfoque de la Comisión» Europea. «Para que un periodo de ese tipo (de transición) funcione para ambos lados será necesario que exista un modo de resolver disputas en el improbable caso de que éstas se produzcan», subrayó Davis, que recalcó en que ese mecanismo debe proteger los intereses británicos. «No debemos perder de vista cuál es el objetivo final aquí: construir un nuevo acuerdo de colaboración amplio entre el Reino Unido y la Unión Europea que nos mantenga como los amigos y aliados más cercanos», indicó el ministro. «Dado el intenso trabajo que ha tenido lugar esta semana, es sorprendente escuchar que Michel Barnier dice que la posición del Reino Unido respecto a la fase de implementación no está clara», afirmó Davis. «Como ya dejé claro en un discurso hace dos semanas, queremos un periodo limitado en el tiempo que mantenga el acceso a nuestros respectivos mercados en los términos existentes», afirmó.
08-02-2018 | Fuente: abc.es
«El terrorismo yihadista es una amenaza real, pero no existencial para Occidente»
Desde la irrupción del fenómeno terrorista de Daesh se han publicado infinidad de libros que abordan su génesis, sus tácticas y sus crímenes. Cuando el grupo terrorista parece haber perdido buena parte del territorio de su «pseucalifato», en Siria e Irak, y sus atentados en Occidente son testimoniales ?no así los que ejecuta contra el pueblo musulman?, parece el momento de plantearse cuál es el futuro de este grupo terrorista y la búsqueda de soluciones definitivas para que no vuelvan a surgir grupos como este, intentado no repetir los errores cometidos en el pasado. Portada del libroCon la intención de dar respuestas a estas premisas, acaba de ser presentado en la Casa Árabe de Madrid el volumen ?«Daesh. El porvenir de la amenaza yihadista» (Ed. Catarata), escrito por el analista Jesús A. Núñez Villaverde, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), miembro del International Institute for Strategic Studies y consultor del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), además de colaborar habitualmente en el think tank Real Instituto Elcano. A diferencia del contenido de otros libros, en este texto parece que usted ha querido relativizar lo que califica como una magnificación de la significación de Daesh.. Así es. En este libro parto de la idea de que está sobredimensionada la amenaza yihadista en general, y en particular, en estos últimos tiempos, con Daesh; y, por otro lado, pongo el énfasis en la equivocación sostenida en la manera de responder a la amenaza, que es fundamentalmente militarista. Y si algo tenemos claro a estas alturas, es que no hay solución militar para el terrorismo yihadista. Esa es una solución cortoplacista que suele obtener un mayor rédito político.. Nadie quiere soluciones a largo plazo ?sociales, económicas?, porque nadie mira a ocho años vista.. Ese es parte del problema. Mientras no ataques las causas estructurales, y eso significa trabajar a largo plazo, lo mejor que podemos conseguir, y solo en algunos casos, es ganar algo de tiempo. Así el monstruo se reproduce inmediatamente porque no se atacan las causas que llevan a que haya individuos que se radicalizan hasta el punto de pensar que un grupo como este [Daesh] es la forma de resolver los problemas que ellos perciben. Nadie pasa del corto plazo. Se trata de transmitir la sensación de que algo hay que hacer. Y lo que hay más a mano es desplegar policías y militares. La experiencia ?Afganistán, Irak, Siria..? nos ha enseñado que eso no funciona. Entonces para conocer el porvenir de Daesh basta con echar la vista atrás y ver cuáles fueron las causas de su génesis.. Si nos ponemos muy exigentes en el análisis, tenemos que reconocer, en primer lugar, que somos corresponsables en la creación del monstruo. Si nos remontamos al Afganistán de los años 80 está claro que EE.UU., Pakistán y Arabia Saudí hicieron lo que no debieron, activando una actor local con idea de no implicar a sus soldados para pacificar Afganistán, y no complicarse la vida con los soviéticos ?Afganistán no era tan importante geoestratégicamente? y utilizaron carne de cañón local. Se puso en marcha una dinámica que financió, equipó y armó a los muyahidines, que fueron el embrión de Al Qaida. Occidente -y EE.UU. el primero- ha actuado muchas veces en esa misma clave: parchear problemas echando mano de lo que tenemos más próximo de tal manera que lo que hoy parece una solución, mañana se convierte en el siguiente problema. ¿Y hemos solucionado el problema en Afganistán? Jeus A. Núñez Villaverde - EFE Casi desaparecido el «pseudocalifato» en Irak y Siria, y con menos ataques terroristas en Occidente de los que inicialmente se había previsto como consecuencia de la pérdida de territorio en Oriente Próximo, se puede caer fácilmente en la falsa idea de que Daesh está en vías de desaparecer.. «Daesh es la marca que mejor vende en el mercado yihadista de hoy» Si miramos lo que ha pasado hasta ahora, es bastante previsible que vuelva a suceder exactamente lo mismo: pensar que ya se ha resuelto el problema con desmantelar el «pseudocalifato» de Daesh. Pero el monstruo ya está creado. Con Bin Laden, muerto o vivo, el monstruo, Al Qaida, ya estaba ahí. Con Al Bagdadi, también está creado y seguirá reproduciéndose en la medida en que hay gente interesada en financiar esos grupos. Hay individuos que se radicalizan en clave violenta y que se apuntan a esto. Daesh es la marca que mejor vende en el mercado yihadista de hoy. Por eso, quien se radicaliza no va irse a Al Qaida que está en horas bajas, se va a Daesh. Eso explica porque este grupo ha llevado a cabo actos violentos exagerados: eso atrae a la gente. La gente prefiere financiar a grupos que tienen gran repercusión mediática que a otros que no la tienen. Para mí lo fundamental, y con esto vuelvo al principio, es que la amenaza es real, muy real.. El mundo parece que no puede vivir sin tener un contrario: a la amenaza roja (comunista) le sustituyó la verde (yihadista).. Sí, esa es la idea. Es el nosotros y el ellos. Y eso lo aplicamos en todos los aspectos de nuestra vida. Necesitamos un ellos, haciéndoles culpables de nuestras desgracias. Después del 11-S, Bush hijo lo dijo muy claramente: «Conmigo o contra mí». Sin término medio. Queriendo dibujar un mundo en blanco y negro eso ha llevado a muchas equivocaciones: meter el islamismo, el islamismo político y el terrorismo yihadista en el mismo saco. Y lo digo desde un punto de vista operativo, no ideológico. Si yo defino mal a la amenaza que tengo delante, mal voy a responder a ella porque no estoy perfilando cómo tratar a ese islamista, que es un creyente; a ese islamista radical, que es un actor político; o a ese actor violento, que es el yihadista de turno. Si creo que todo es lo mismo, estoy sobredimensionando también el que ellos se crean más importantes de lo que son, porque el yihadismo es un fracaso absoluto. No ha habido ningún régimen político que haya sido echado abajo por Al Qaida. Si ha habido cuatro dictadores menos en el mundo árabe en estos últimos años no ha sido por Al Qaida, si no por movilizaciones ciudadanas que no han seguido el camino de Al Qaida. Esas son lecciones que deberíamos aprender. En el libro usted afirma que Daesh ha sido un juguete. Que no ha sido dueño de su propia historia. ¿Quién ha movido los hilos de ese juguete? Si generalizo, pocos actores hay con la importancia que tiene Arabia Saudí como fomentador del germen del yihadismo, en la medida de los 100.000 millones de dólares que en los últimos 30 años ha empleado en promover una lectura del islam que es la más rigorista que hay en todo el islam suní, y que vende de manera directa en sus textos escolares.. Yo no me atrevería a decir que es el Gobierno saudí el que financia a estos grupos, pero individuos muy significativos de Arabia Saudí, con mucho dinero, bien por convicción ideológica o por autodefensa financian este tipo de grupos para que no les ataquen. También Turquía al principio fue muy lasa con el tránsito de combatientes extranjeros que cruzaban su territorio para unirse a las filas de Daesh, esperando que no le atacaran a ella.. Turquía se equivocó una vez más, pensando que eso le dejaba a salvo del problema hasta que derivó hacia dentro. Y una prueba de ellos son los últimos atentados que ha sufrido. Al cuestionado presidente sirio Bashar al Assad también se le ha acusado de haber dejado crecer a Daesh en su territorio, lo que le ha permitido con el tiempo ser aceptado como un mal menor.. Y le está saliendo. Ya es aceptado por los países occidentales y por buena parte de sus vecinos. Ya se ha dejado la idea de derribar al régimen sirio y está siendo aceptado. Algo que estamos viendo en la ofensiva que está llevando a cabo Turquía en la frontera contra las milicias kurdas, que le están dejando actuar en la medida que está acabando con un enemigo. Al igual que Rusia, que lo está permitiendo. Tropas turcas desplegladas en la región siria de Afrin - REUTERS La operación «Rama de olivo» se está recrudeciendo, y EE.UU. no está dispuesta a abandonar sus posiciones en Manbij, donde es previsible un enfrentamiento con su aliado en la OTAN. ¿Hasta dónde cree que está dispuesta a llegar Turquía? El fuego se está alimentando con fuego. No imagino una Siria estable y sin violencia a corto plazo. Lo que es claro es que el tiempo corre a favor del régimen sirio. Esta ofensiva por parte de Turquía se desencadenó tras el anunció por parte de EE.UU. de crear una fuerza de defensa en la frontera sirio-turca, liderada por las milicias kurdas. ¿Fue un error o una provocación por parte de EE.UU.? ¿Qué busca el presidente Trump con decisiones como esta? «Trump tiene dos objetivos en la región: que Irán vuelva a ser el malo de la película y desmantelar Daesh» Trump tiene dos objetivos en la región: que Irán vuelva a ser el malo de la película y desmantelar Daesh como entidad que tenga capacidad para amenazar la estabilidad de la zona. El resto le da igual. Está utilizando lo que tiene a mano, esto es, no va a meter soldados en masa en la región, y tiene que utilizar carne de cañón de la zona. Todas las milicias que ha creado y ha alimentado le han salido mal, y las que mejor le han funcionado en el campo de batalla han sido las milicias kurdas. Que han sido abandonadas por todos.. A EE.UU. no le interesa que Turquía se plantee la salida de la OTAN. Turquía tiene que encontrar un apoyo implícito de EE.UU. para dejarle hacer.. ¿Este nuevo conflicto puede entorpecer el objetivo de acabar con Daesh en la región? Hay quien plantea que Daesh vuelva a casa, esto es, que vuelva a Al Qaida. Como eliminen al líder de uno de ellos o a los dos, los que les sustituyan no tendrán la hipoteca de la confrontación ideológica. Pero no lo veo probable a corto plazo. Aunque en el terreno, creo, en el caso de Afganistán, los talibanes y Daesh están trabajando juntos en algunas acciones. En el libro usted relativiza mucho la amenaza terrorist en nuestros días.. No trato de quitarle importancia, si no ajustarlo en términos realistas. El terrorismo no represensta hoy ninguna amenaza existencial para ninguno de los países occidentales. Amenazas existenciales son la proliferación de armas nucleares y el cambio climático, porque ponen en peligro la existencia de la vida humana. Lo otro, el terrorismo es una amenaza real, y nos va a ser doliendo y castigando mucho tiempo, porque hay capacidad y voluntad por muchso de esos grupos. Pero no la sobredimensionemos. Y señala que el interés de los gobierno occidentles en sobredimensionar esta amenaza con el fin de poder recortar libertades.. Que me den si no otra explicación. No hay nada mejor para un gobernante que tener una sociedad atemorizada. Eso te da un margen de maniobra casi infinito para hacer muchas cosas. Y si en ese delicado equilibrio, entre seguridad y libertad, tu haces promesas de seguridad plena a costa de meterte un poco en su móvil, poner una cámara en un rincón o entrar en un domicilio sin autorización judicial, habrá mucha gente dispuesta a ceder en sus libertades y derechos porque le están prometiendo seguridad. Creo que eso es perverso, además de que significa una derrota ante los yihadistas, y deteriora el marco de los estados de derecho que tanto nos ha costado crear. Eso me preocupa. Para finalizar, ¿cuál es el porvenir de Daesh? «El terrorismo nos va a seguir acompañando mucho tiempo. El único objetivo realista es reducirlo a un nivel soportable» Sabemos la solución que no es: la solución militar. Aplicar eso requiere de un esfuerzo a largo plazo, y ningún gobernante se mete en eso. Por eso estamos condenados a repetir una vez y otra la misma situación. La solución necesita largo plazo, multilateralismo, porque ningún país lo puede hacer en solitario ni siquiera EE.UU., pues es una amenaza global; y necesita multidimensionalidad, no basta con un único instrumento: por muchos carros de combate y aviones que tengas, necesitas elementos sociales, económicos, políticos.. El terrorismo nos va a seguir acompañando mucho tiempo. El único objetivo realista es reducirlo a un nivel soportable.
06-02-2018 | Fuente: elpais.com
?Mi hija no puede visitar a nuestra familia, podrían mutilarla mientras duerme?
Mujeres africanas en España cuentan los conflictos con sus comunidades de origen por no aceptar la ablación del clítoris
06-02-2018 | Fuente: abc.es
El Brexit paraliza a las Fuerzas Armadas británicas
La incertidumbre del Brexit sigue afectando a todos los sectores de la economía británica. Dada la indecisión constante de la primera ministra Theresa May sobre cómo llevar a cabo el proceso de salida de Reino Unido de la Unión Europea son varios los estamentos y colectivos damnificados por este hecho. El último en conocerse es el de las fuerzas armadas ya que, según un informe de una institución experta en defensa, la preocupación por el Brexit ha llevado a una ?parálisis? en lo que al ejercito y al Ministerio de Defensa británico se refiere. El Royal United Services Institute for Defense, advierte de que se están demorando decisiones vitales en este ámbito justo en el momento en que este Ministerio se enfrenta a posibles recortes en su presupuesto al acumular un déficit de casi 20.000 millones de libras (23.000 millones de euros). El ministro de Defensa Gavin Williamson, con apenas dos meses en el cargo, consiguió hace unos días más tiempo ante el Gobierno mientras intenta persuadir a su homólogo de economía con un nuevo aporte extra con el que afrontar esa posible pérdida de dinero. Este grupo de expertos critica al Gobierno de May por ser ?incapaz de tomar decisiones difíciles, distraído por el Brexit e incapaz de desempeñar un papel internacional acorde con los recursos que dedica a este propósito?. En el documento señalan que mientras la indecisión de May se prolongue en el tiempo ?mayor es el riesgo para la reputación del Reino Unido como aliado, y más fuerte es la percepción de que ya no es capaz de ser un jugador serio de seguridad?. El gasto actual en términos de PIB en materia de defensa en Reino Unido se sitúa en estos momentos en el 2,2%, por encima del 2% que registra la OTAN. Desde esta institución llaman a afrontar problemas actuales en las fuerzas armadas que van a marcar el futuro de esta institución. Asuntos tanto de estrategia militar como de presupuesto en áreas que consideran importantes tales como la ?reprogramación de los principales programas de adquisición seleccionados, por ejemplo, los de F-35B aviones y helicópteros Apache?. Este grupo de expertos alerta al Ejecutivo, además, de que hay que enfocar la estrategia militar hacia las nuevas tecnologías, pero sin perder ?la capacidad de responder ante posibles conflictos armados".
01-02-2018 | Fuente: abc.es
Alemania se alarma por los nuevos brotes de antisemitismo
«Los padres piden a sus hijos que no se identifiquen como judíos en público y las fiestas judías ya no pueden celebrarse en el espacio público sin protección policial», se queja Charlotte Knobloch, ex presidenta del Consejo Central de los Judíos de Alemania, que explica que son dos los factores que están devolviendo las abiertas muestras de antisemitismo a las calles alemanas. Por una parte, el ascenso de la extrema derecha, que «ha hecho ver como permisibles actitudes ya erradicadas como insultos o discriminaciones». Y además está la masiva llegada de refugiados, muchos de los cuales son de procedencia árabe y «arrastran a suelo alemán odios y conflictos de Oriente Próximo». En este contexto, los partidos políticos alemanes han llegado a un acuerdo para crear la figura de un «ombudsman», un comisionado para la lucha contra el antisemitismo que, si bien no será la solución al problema, sí servirá de señal política. La canciller Merkel mencionó la gravedad del problema en su discurso de año nuevo y se espera que sea una de las primeras medidas que tome el nuevo gobierno, apenas sea formado. El único partido que no participa en el acuerdo es Alternativa para Alemania, la formación nacionalista y anti europea que ayer negó también el aplauso en varias ocasiones a los supervivientes del Holocausto que intervenían ante el pleno del Bundestag, en una sesión en memoria de las víctimas del Holocausto. «Recientemente, durante una visita a Baviera, un hombre me reconoció y me sugirió que me levantase y abandonase la terraza en la que tomaba un café. Dijo que esas historias de Auschwitz estropean el ambiente», relató ayer ante los diputados alemanes Renate Lasker-Wallfisch, superviviente de Auschwitz y Bergen Belsen. Hija de un abogado y una violinista, pasó de no poder ir a la piscina, como el resto de la clase, a la obligación de llevar la estrella de David y al oprobio de la Noche de los cristales rotos, en 1938. Su padre quiso entonces abandonar Alemania pero «ya era demasiado tarde». El presidente del Bundestag, Wolfgang Schäuble, se preguntó qué habría pasado si tras los pogromos contra los judíos en 1938 miles de alemanes hubieran salido a la calle a protestar y subrayó la necesidad de mantener «una posición consecuente contra toda exclusión, antes de que sea demasiado tarde». «La creación de un comisionado estatal está bien, pero es necesario un trabajo que parte del sistema educativo», protesta Mascha Schmerling, promotora de una provocadora campaña que lleva por nombre «Alquila un judío» y que invita por esta vía a conocer a algún judío a todos aquellos alemanes que afirman no conocer a ninguno. «No lo digo yo, son datos de Human Rights Watch. El insulto ?judío? se ha vuelto habitual en los patios de colegio, en parte debido a la abundante comunidad turca y a la radicalización de las familias musulmanas. Los niños repiten en la escuela lo que escuchan en casa y para muchos alemano-turcos, lo que dice Erdogan es sagrado». En el senado de Berlín, la socialdemócrata de origen palestino Sawsan Chebli, responsable para las Relaciones con la Ciudadanía, ha propuesto como vacuna la obligación para todos los recién llegados al país una visita a alguno de los campos de concentración nazis.
1
...