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Noticias de combustibles

20-08-2021 | Fuente: abc.es
China se quiere quedar con el litio y los recursos subterráneos afganos
El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que el nuevo Gobierno de Afganistán no podrá tener acceso a los activos de reserva y a otros recursos a partir de la próxima semana, en un intento por evitar que los talibán se hagan con nuevos fondos mientras se aclara la situación política en el país asiático. El FMI asume que «falta claridad» en la comunidad internacional en relación al reconocimiento de la futura Administración afgana. «Como siempre, el FMI se guía por las opiniones de la comunidad internacional», aseguró un portavoz del organismo en un mensaje recogido por la agencia Bloomberg. Al igual que otros países, Afganistán iba a recibir el lunes 455 millones de dólares (unos 390 millones de euros) en derechos especiales de giro, canjeables por efectivo. Como ya le ocurriese a Venezuela o Birmania, Afganistán recibirá los activos, pero en realidad no podrá controlarlos ni cambiarlos por divisa alguna. El FMI pone en evidencia así las suspicacias internacionales en relación a los talibanes, que ya llevaron al Gobierno de Estados Unidos a ordenar el bloqueo de activos por valor de 9.500 millones de dólares (más de 8.100 millones de euros). Los talibanes no tendrán acceso a las reservas monetarias del banco central de Afganistán guardadas en cuentas en Estados Unidos, había asegurado el lunes un funcionario de la administración estadounidense. La gran mayoría de las reservas monetarias del Banco Central de Afganistán no se encuentran en Afganistán, dijo también una fuente familiarizada con el asunto, sin especificar sin embargo qué porcentaje se guarda en Estados Unidos. Como contrapartida, ayer se confirmó que el subsuelo de Afganistán abunda en minerales considerados fundamentales para la transición energética y climática, según los expertos, un maná aún no explotado y que ahora está en manos de los talibanes. «Afganistán tiene reservas de bauxita, cobre, hierro, litio y tierras raras», dice el último informe anual sobre los recursos minerales de Afganistán publicado en enero de 2021 por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). A medida que el mundo intenta dejar atrás los combustibles fósiles, como el petróleo y el gas, estos metales son cada vez más buscados para transportar y/o almacenar electricidad. El cobre, esencial para la fabricación de cables eléctricos, batió este año un récord histórico en los mercados mundiales, cotizando a más de 10.000 dólares por tonelada. El litio es un recurso esencial para la transición energética. Se utiliza para el almacenamiento de energía en baterías o parques solares y eólicos. En 2020, la Unión Europea le añadió a la lista oficial de 30 materias primas consideradas «críticas» para su independencia energética, junto con el cobalto, el grafito, el silicio y el tantalio, entre otros. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estimó en mayo que la demanda mundial de litio se multiplicaría por 40 de aquí a 2040. Afganistán dispone «de una enorme reserva de litio, no explotada hasta la fecha», explica Guillaume Pitron, autor del libro «La guerre des métaux rares» (La guerra de los metales raros). Un informe conjunto de la ONU y la UE de 2013 estimó en un billón de dólares el potencial de todos los recursos subterráneos del país. Afganistán, cuya riqueza del subsuelo es legendaria, era hasta ahora más conocido por sus piedras preciosas (lapislázuli, esmeraldas, rubíes, turmalina) o el mármol. También produce carbón y metales tradicionales como el hierro. Explotados oficialmente, los yacimientos de piedras preciosas son también objeto de un tráfico ilegal más o menos importante con Pakistán. Antes de la victoria de los talibanes en Afganistán, China, que ya produce el 40% del cobre del mundo, casi el 60% del litio y más del 80% de las tierras raras, había «apoyado a cierto número de facciones talibanes para que le facilitaran el acceso a ciertos yacimientos especialmente prometedores», afirma Pitron a France Presse.
08-08-2021 | Fuente: as.com
¿Por qué la gasolina es más cara y contamina más que el diésel?
El precio de ambos combustibles está condicionado por la carga fiscal, ya que se encuentran sujetos a diferentes impuestos, y a la aplicación del IVA.
01-08-2021 | Fuente: as.com
Cómo encontrar las gasolineras más baratas en Google Maps
La popular aplicación permite localizar las estaciones de servicio con los precios actualizados de los combustibles.
22-07-2021 | Fuente: abc.es
30.000 millones para infraestructuras de conexión entre regiones de la UE
El Parlamento aprueba el programa actualizado del Mecanismo «Conectar Europa» y desbloquea nuevos fondos para proyectos de transporte, digitales y energéticos para 2021-2027. El programa actualizado del Mecanismo «Conectar Europa» (MEC), acordado entre el Parlamento y el Consejo en marzo con un presupuesto de 30 000 millones de euros para el período 2021-2027, financiará proyectos de transporte, digitales y energéticos con efectos positivos a nivel europeo. Garantizará que los proyectos transeuropeos esenciales, como el Corredor Mediterráneo, la implementación de infraestructura de carga para combustibles alternativos y el despliegue de cobertura 5G a importantes ejes de transporte concluyan en el plazo previsto para 2030. Los eurodiputados se aseguraron de que el 60 % de los fondos del MCE irán a proyectos que contribuyan a alcanzar los objetivos climáticos de la UE, mientras que el 15 % de los fondos del pilar energético se destinarán a proyectos transfronterizos de energías renovables. Proyectos para la próxima generación El MCE se estructura en torno a tres pilares: unos 23 000 millones de euros se destinan a proyectos de transporte, 5 000 millones a proyectos energéticos y 2 000 millones a proyectos digitales. Alrededor de 10 000 millones de euros asignados a proyectos de transporte transfronterizo provendrán de los Fondos de Cohesión y ayudarán a los países de la UE a solucionar la falta de conexiones de transporte ya identificadas. 1 400 millones se dedicarán a terminar lo antes posible los principales proyectos de enlaces ferroviarios transfronterizos, que la Comisión seleccionará de forma competitiva. En el sector digital, el MCE apoyará el desarrollo de proyectos de interés común, como redes digitales seguras y de muy alta capacidad y sistemas 5G, así como la digitalización de las redes de transporte y energía. Otro objetivo del programa será lograr que las redes energéticas sean más interoperables y garantizar que los proyectos financiados se ajusten a los planes climáticos y energéticos nacionales y de la UE. Acelerar los proyectos de transporte El Parlamento también adoptó nuevas normas para la red transeuropea de transporte (RTE-T), acordadas con el Consejo, que simplifican los procedimientos de concesión de autorizaciones para los proyectos de RTE-T. Su objetivo es facilitar que se concluyan dichos proyectos. Los Estados miembros deberán designar un punto de contacto para el promotor de cada proyecto y velar por que obtener permiso para ponerlos en marcha no requiera más de cuatro años. Contexto en España Entre los proyectos previstos para el periodo 2021-2027 se encuentran el refuerzo de los principales puertos españoles que aún no estaban incluidos en la red de corredores: Tenerife, Gran Canaria, Huelva, Palma de Mallorca, Gijón y A Coruña. Asimismo, también se incluye la mejora del corredor entre Galicia y Asturias, la de la extensión ferroviaria entre Zaragoza y Bilbao, así como la extensión del Corredor Atlántico hasta el río Guadalquivir. En materia de transporte, España recibió 843,7 millones de euros del periodo financiero anterior para poner en marcha 115 proyectos, según datos de la Comisión Europea.
11-06-2021 | Fuente: abc.es
Los Verdes alemanes, a favor de los vuelos baratos a Mallorca
La estrella que había elevado en los últimos meses a la candidata verde a la Cancillería de Berlín, Annalena Baerbock, se apaga por momentos. Tras hacerse público que había olvidado «por accidente» declarar determinados ingresos al Bundestag, como establece el reglamento parlamentario, y que había escrito en su currículum algunos datos no del todo ciertos, su partido cae en las encuestas seis puntos porcentuales por debajo de la CDU de Merkel, cuando hace unas semanas amenazaba con convertirse en la fuerza política más votada. Si las elecciones fueran este domingo, Los Verdes obtendrían el 22% de los votos y la CDU el 28%, con un partido Socialdemócrata disminuido hasta el 15% y con los liberales del FDP y la extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD) en torno al 10%. Pero las elecciones no son este domingo, sino el 26 de septiembre, y Los Verdes alemanes confían todavía en remontar. Y este fin de semana esperan tomar impulso en un congreso que celebran en Berlín y desde el que lanzarán varias proclamas programáticas atractivas, para recordar que son ellos los abanderados de la lucha contra el clima, en la que están volcados también, por otra parte, el resto de los partidos. Los ecologistas deben primero «retirar sus obstáculos a trazados de trenes de alta velocidad» Una de las medidas que llevarán en el programa electoral es la supresión de los trayectos aéreos cortos, tal como está haciendo ya Francia, al mismo tiempo que se fortalece una red ferroviaria sólida. «La perspectiva debe ser que los viajes en tren sean confortables y baratos, como ocurre en otros países europeos», ha dicho Baerbock, «lamentablemente no tenemos unos trenes eficientes y rápidos como los franceses». Pero en cuanto pronunció estas palabras, el candidato del bloque conservador y líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Armin Laschet, calificó esta propuesta como un ejemplo del «típico populismo verde» y consideró que los ecologistas deben primero «retirar sus obstáculos a trazados de trenes de alta velocidad». Además, la propuesta generó inquietud en el electorado alemán, para el que los viajes baratos a Mallorca suponen un ritual irrenunciable, por lo que tuvo que intervenir la líder del grupo parlamentario, Katrin Goring-Eckardt, y advertir a su propio partido que los vuelos vacacionales merecen una excepción. «No debemos abrumar a nadie», advirtió, con vistas a enmiendas al programa electoral, cuyo borrador propone aumentar el impuesto correspondiente desde los 25 euros actuales a 90 o 120 euros en 2023, «nadie debería sentirse mal por irse de vacaciones a Mallorca», finalizó. «Nadie debería sentirse mal por irse de vacaciones a Mallorca» Desde el opositor Partido Liberal se ha criticado a Los Verdes por tratar de hacer campaña con propuestas como el encarecimiento de las tarifas aéreas, sin tener en cuenta que ello implicará que viajar en avión acabará estando solo al alcance de las clases más privilegiadas. Baerbock rechaza esta interpretación, argumentando que sustituir el avión por el tren solo es posible con un abaratamiento de las tarifas del ferrocarril. Pero a Mallorca no se puede llegar en tren y, para no disgustar más al electorado, la candidata podría hacer algún guiño al respecto en este congreso. Descontento del electorado Lo cierto es que Los Verdes no están para muchas bromas. El pasado fin de semana, en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, última prueba electoral antes de las generales de septiembre, tan solo obtuvieron el 6% de los votos. Si bien es cierto que este resultado no puede extrapolarse a los Bundeslander occidentales, donde se espera un resultado bastante más vistoso, también es sabido que el partido no logra penetrar en el este de Alemania, donde el desempleo, la inmigración, la seguridad y el éxodo de los jóvenes son las principales preocupaciones de la población. Pero el descontento creciente con esta formación política es generalizado debido a varios y sonoros tropiezos, como la propuesta de elevar el precio de los combustibles 16 céntimos por litro. Ha desconcertado a los suyos, además, la declaración del copresidente del partido, Robert Habeck, en la que ha defendido la exportación y el suministro de armas a Ucrania por parte de Alemania. Y sobre todo han desencantado las primas libres de impuestos con las que el partido ha estado premiando a la candidata Baerbock, por motivos como asistir a mítines electorales u otros tan difusos como «Pandemia». Tampoco ayuda que haya tenido que corregir en su currículum vitae el dato de que había trabajado con una eurodiputada en Berlín, y no en Bruselas, como había difundido anteriormente. El hecho es que la protección del clima se perfila como un importante tema de campaña y Los Verdes deberían beneficiarse de este factor, pero la gran coalición ya aprobó el mes pasado un proyecto de ley que incluye una mayor reducción de emisiones para alcanzar la neutralidad climática en 2045, decisión tomada a raíz de una sentencia del Tribunal Constitucional, que emplazaba al ejecutivo a endurecer las medidas. La nueva ley prevé que Alemania recortará emisiones para 2030 en un 65% con respecto a 1990 y en un 88% respecto a 2040. Y esos son niveles muy difíciles de superar, incluso para un partido político verde.
07-02-2021 | Fuente: abc.es
Ecuador decide hoy si regresa o no al régimen populista de Correa
Trece millones de ecuatorianos van hoy a las urnas para elegir presidente de la República en medio de una tormenta perfecta por la mayor crisis económica, social y sanitaria de la que se tenga registro en el país, y con el temor al Covid-19, en instantes que se reportan casos de contagio en alza. En semejante escenario, Ecuador decidirá entre volver al socialismo del siglo XXI, que Rafael Correa instaló en el país durante una década (2007-2017), y que hoy es alentado por su delfín Andrés Arauz, quien va por el movimiento Unión por la Esperanza (UNES); o decantarse por una propuesta de apertura planteada por Guillermo Lasso, de la alianza CREO-Partido Social Cristiano; o quizá por Yaku Pérez, quien representa al indigenismo, con Pachakutik, su brazo político. Que 16 candidatos, entre esos una mujer, busquen la Presidencia es una alegoría de la fragmentación de la política, en la que el disenso y la confrontación partidista son la norma, y las instituciones del Estado, han perdido conexión con la sociedad, hasta que la gente les ha dado la espalda. Con apenas 2% de respaldo, y 60 de sus 137 asambleístas con acciones judiciales, la Asamblea Nacional (Congreso) es una institución repudiada. Mientras que el presidente Lenín Moreno, con niveles históricos de desaprobación (le respalda solo el 7%), apenas si «se sostiene en su propia debilidad», como dice el politólogo y docente César Ulloa. Si a estas cifras se agregan las de la economía, agravadas por la pandemia, que le han significado una contracción del 9%, un déficit fiscal de 6.000 millones de dólares, una descomunal deuda pública de alrededor de 63.000 millones de dólares (63% del PIB), y el aumento, en 30%, de la pobreza, la tormenta arrecia, lo que ha sido aprovechado por Correa para hablar del bienestar perdido que dice hubo durante su mandato. Sin una pizca de honestidad intelectual, nada menciona de los cuantiosos ingresos que el país tuvo en esa ápoca, por los precios altos del petróleo, que rebasaron los 100 dólares por barril. El expresidente Rafael Correa - EFE Sentenciado a ocho años de prisión por cohecho, con su vicepresidente, varios ministros y altos funcionarios en la cárcel o prófugos por corrupción, Correa ha impuesto una narrativa en la que asoma como víctima de persecución de los «poderes fácticos», y que habría tenido eco en la ciudadanía, reflejado en las altas cifras de apoya a su candidato presidencial. Semejante contradicción en un país que se ha escandalizado con los procesos judiciales en los que se han exhibido pruebas de los sobreprecios, y las imágenes de las obras, muchas de ellas mal hechas y otras, incluso, inexistentes como la refinería del Pacífico, proyecto en la que se gastó 1.500 millones de dólares para aplanar un terreno, solo podría ser explicada por lo que revela un estudio publicado en el último Barómetro de las Américas (2018-2019), que da cuenta de que 25,4% de ecuatorianos justifica el pago de algún soborno o coima, si este ha resuelto alguna necesidad que tuviera. «A la gente no le interesa si una obra se hizo con sobreprecio, sino que se haya hecho». La dolarización y la amnistía anunciada Una campaña de 35 días y con restricciones por las condiciones sanitarias, que han impedido las grandes concentraciones, no ha logrado vencer la apatía del electorado, dentro del cual el hartazgo, por ofertas anteriores fallidas, les habría vuelto escépticos. En este ambiente, la lucha contra la corrupción no ha calado. Sí han tenido repercusión las ofertas de empleo hechas por Guillermo Lasso, que habla de generar dos millones de empleos; las de Arauz, que promete 800.000 plazas, y Yaku Pérez que anuncia crear medio millón de unidades productivas. La mejor manera de eliminar la pobreza es darle a un pobre un empleo, para que se gane la vida con su trabajo, no mil, ni dos mil, ni cinco mil dólares, comenta a ABC el expresidente de Ecuador Osvaldo Hurtado, quien se muestra preocupado porque la política económica de Arauz. «va a liquidar la dolarización, porque regalará dólares como chocolatines». Se refiere a la oferta de entregar 1.000 dólares a un millón de personas, en la primera semana de gobierno, que habría seducido a los más pobres quienes, sin ingresos, han debido endeudarse. La gente ha recibido con expectativa la promesa de los candidatos de implementar planes de vacunación contra la Covid-19; pero ha causado repudio el anuncio de Arauz de amnistiar a los sentenciados. No solo es una declaración temeraria, que supondría perpetuar la impunidad de decenas de sentenciados, entre los que está su mentor, Rafael Correa, quien vive en Bélgica -aunque estos días estaría en México-, sino una mala noticia para la independencia de la justicia, amenazada por quienes, durante 10 años, la usaron para perseguir a sindicalistas, indígenas, estudiantes, ecologista, periodistas. El actual presidente de Ecuador, Lenín MorenoHa llamado la atención que, en las últimas horas, Correa haya apuntado sus dardos en contra del candidato Indígena, a quien califica de «mitómano». Algunos dicen que coincide con la supuesta subida de Pérez en las encuestas. En medio de estas declaraciones, y sin mayor revuelo, Correa ha dicho algo grave: «Si no hubiera sido por gente como Pérez (Yaku), que protegieron a Moreno, quizá ya tuviéramos otro gobierno», ha declarado, admitiendo así que las violentas manifestaciones de octubre de 2019, contra la eliminación de los subsidios a los combustibles, en las que hubo once muertos, se incendió la Contraloría y destruyó el Centro Histórico de Quito, fue un fallido golpe de Estado. Una carambola del destino enfrenta a Rafael Correa con Lenín Moreno cuatro años después de que el expresidente lo instalara en el poder. Que haya abandonado el proyecto ha sido para Correa una «traición». De la «revolución ciudadana» queda poco. Una consulta popular, que tuvo enorme apoyo, la desmontó. Las autoridades de control, Fiscalía, Procuraduría, Contraloría. Superintendencias y más, ya no están en manos del correísmo. En la Asamblea Nacional también perdió su hegemonía. La maquinaria propagandística, subsiste. Cómo habrá sido de malo el Gobierno de Moreno que, hoy, no tiene candidato, que Correa pretende hacerse pasar por honesto, teniendo él y parte de su plana mayor, sentencia ejecutoriada. Las elecciones de hoy, donde incluso salir a votar plantea un dilema sanitario, tienen dimensiones históricas. Los ecuatorianos deciden regresar al populismo, o escoger a alguien entre quienes proponen una gestión responsable de la economía y respeto a las libertades. Todos miran a Yaku Pérez Al cierre de la campaña, llamó la atención que Guillermo Lasso se haya dirigido a Yaku Pérez para anunciarle que lo apoyaría si pasaba a una segunda vuelta. La arriesgada declaración fue interpretada como un guiño anticipado en busca de respaldo del dirigente indígena, cuyos votos podrían decidir la elección, en abril. Pero algunos consideraron un error estratégico, porque podría ser apreciado como ausencia de certeza de que Lasso estaría en el balotaje. Si hay o no segunda vuelta se sabrá hoy. La casi totalidad de las encuestas apuntan a que los ecuatorianos volverán a las urnas el 11 de abril, para definir al próximo presidente. Para evitar una segunda ronda, el ganador debería tener más del 40% de los votos válidos y sacar 10 puntos porcentuales a quien va segundo. Por eso, se alienta el «voto útil» en favor de los más opcionados. El temor del ausentismo también está latente, sobre todo de los mayores de 65 años, más vulnerables al contagio, y porque para ellos el voto es voluntario. Su población suma 1,6 millones. Cifras de las últimas encuestas publicadas: Andrés Arauz: 37,6%- 21,9% Guillermo Lasso: 30.09% -21,03% Yaku Pérez: 17%- 11,9%
24-10-2020 | Fuente: abc.es
Patinazo de Biden al atacar a la industria petrolera
Joe Biden ha hecho un buen trabajo esta campaña en evitar errores. El candidato demócrata se ha basado en la pandemia de Covid-19 para responsabilizar a Donald Trump de la crisis sanitaria y económica que azota al país y para limitar su exposición a la opinión pública. Uno de los últimos obstáculos que tenía que superar era el debate del jueves con el presidente de EE.UU. Y salió airoso, excepto en un pasaje: la industria del petróleo, de la que dependen millones de puestos de trabajo y que tiene peso en estados decisivos para la elección. Trump le mostró la muleta durante el bloque dedicado a cambio climático y Biden acudió con prestancia. «¿Cerrarías la industria del petróleo?», inquirió Trump. «Sí. La reconvertiría», respondió Biden. «Es una declaración fuerte», reaccionó el presidente, encantado de haber encontrado una grieta en su rival. Biden trató de decir que su objetivo es «sustituir» a la industria petrolera por energías renovables a largo plazo y, ahora, «dejar de dar subsidios» al petróleo. Pero Trump aprovechó para explicar a los estadounidenses, pegados al televisor en el debate, su versión: «Básicamente, lo que dice es que quiere destruir la industria del petróleo», dijo. «¿Te acordarás de esto, Texas? ¿Te acordarás de esto, Pensilvania, Oklahoma?». Después del debate, Biden, consciente del resbalón, trató de insistir con los periodistas en que se refería a acabar «con los subsidios, no con los combustibles fósiles». Pero Trump tendrá en su poder para lo que resta de campaña la imagen de Biden respondiendo de forma afirmativa a la pregunta de si cerraría la industria petrolera. El asunto puede tener impacto en estados dependientes de esta industria y que pueden influir en la elección. El principal es Texas, donde Biden había ascendido en las encuestas hasta el punto de poner en peligro para los republicanos un estado que les vota desde hace décadas. Pero va más allá. Para cierta parte del electorado de clase media, el ataque a esa industria va contra un elemento esencial del éxito económico del país y a una cultura ligada al coche y a los precios bajos de la gasolina. Y se suma, como parte del sector energético, a las dudas que Trump disemina sobre el apoyo de Biden al «fracking» y la industria del gas natural, que es decisiva en Pensilvania, quizá el estado que determinará la elección, u Ohio, donde Biden también había recortado la distancia con Trump. La batalla del cambio climático El error de Biden fue responder «sí» a la pregunta del cierre, más que defender la reconversión de la industria del petróleo. Porque las políticas de cambio climático son una prioridad creciente para el votante. Según Pew Research, el 68% de los estadounidenses respondieron que el cambio climático es un asunto muy importante para ellos. En las primarias demócratas, antes de que la pandemia de Covid asolara el país y se llevara toda la atención, la discusión medioambiental era el principal asunto de la discusión entre candidatos. Parte de la unidad que ha mostrado la corriente izquierdista del partido demócrata con el «establishment» al que pertenece Biden se debe a su abrazo a la cruzada medioambiental. En el debate volvió a insistir en que el cambio climático es una «amenaza existencial» para el país y utilizó la política ambiental como ejercicio de contraste con Trump, que ha calificado de «engaño» al cambio climático, ha impulsado la relajación regulatoria y ha sacado a EE.UU. del Acuerdo de París. La cita electoral se produce después de un verano de intensificación de desastres naturales como incendios e inundaciones, que se vinculan al cambio climático. Con su posición medioambiental, Biden corteja al voto joven y a amplios sectores del Partido Demócrata cada vez más cómodos con la idea de la disminución en el uso de combustibles fósiles. Pero también puede enfadar a votantes decisivos en una elección que podría definirse por un puñado de votos.
29-09-2020 | Fuente: abc.es
«Karabaj es Azerbaiyán y España arriesga negocios millonarios en la zona»
«España y América Latina se juegan negocios millonarios en Nagorno Karabaj; el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán no es sólo territorial. Para España están en riesgo el comercio de metales preciosos, combustibles fósiles y energías renovables; inversiones turísticas e industriales y patrocinios culturales y deportivos, como el que tuvo el Atlético de Madrid», dice a ABC Mahir Qurbanov, politólogo azerbaiyano y delegado del Gobierno de Bakú para negocios internacionales de su país en el mundo hispano. Qurbanov es delegado del presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, para realizar «Business Prospecting», o prospecciones empresariales azeríes (azerbaiyanas) en el mundo hispano, España y Latinoamérica principalmente, pero también en Estados Unidos. Habla español, catalán, inglés y ruso, entre otros idiomas, además del suyo. Precisamente, los enfrentamientos armados con artillería pesada del último fin de semana le han sorprendido en la zona. Estaba negociando con inversores azeríes el inicio de un comercio millonario de oro y plata con España. El pasado verano, Qurbanov estuvo en Estados Unidos con empresarios hispanos interesados en operar en Azerbaiyán. Antes (diciembre de 2018) visitó Durango, al frente de una delegación de su país para poner en marcha el «Proyecto Durangaldea» de inversiones en Vizcaya, que pueden extenderse a Navarra y La Rioja en el sector de la troquelería. Mahir Qurbanov ha vivido un tiempo en nuestro país para cursar un máster en análisis político y asesoramiento internacional en la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona. De ahí que hable con soltura el español y tenga nociones del catalán. También posee una licenciatura en Lingüística de la Universidad de Lenguas en Azerbaiyán. Su dominio del castellano le ha convertido en interlocutor del Gobierno de Bakú (la capital de Azerbaiyán) ante delegaciones comerciales de México y otros países de América Latina. Ahora, Bakú tiene interés en llegar a acuerdos bilaterales con España. Pero el futuro de estos acuerdos (incluyendo algunos convenios turísticos que preparaba para después de la pandemia) depende del enfrentamiento armado con Armenia, que puede desencadenar una guerra con la intervención de Rusia y Turquía en apoyo de cada uno de los bandos, lo cual amenaza con tomar unas proporciones de consecuencias gravísimas. Los enfrentamientos armados del fin de semana son continuación de los tiroteos y bombardeos iniciados el 12 de julio pasado. Mahir Qurbanov ha venido avisando en algunos medios y foros internacionales que esta crisis iba a empeorar este otoño. Ha acertado. ¿Qué sucedió la mañana del 27 de septiembre? A las seis de la mañana Armenia inició su ataque. Con el ha violado el alto el fuego y todos los acuerdos internacionales. Ha empleado artillería pesada contra la población civil de Azerbaiyán. El ejército azerbaiyano inició una contraofensiva de defensa y liberó las aldeas de Garakhanbayli, Garvand, Kend Horadiz, Yukhari Abdurrahmanli, del distrito de Fuzuli, y Boyuk Marjanli y Nuzgar, del distrito de Jabrayil. Ha habido gran cantidad de muertos y heridos, cuyo número tardaremos en determinar, pero que se cuentan por decenas y se suman a los habidos a comienzos del verano, que también fueron varias decenas La Unión Europea, Rusia y el Grupo de Minsk (países de la OSCE liderados por Rusia, Francia y EE.UU.) han hecho un llamamiento al alto el fuego y a retomar las conversaciones. ¿Será escuchado tal llamamiento? El presidente de mi país ha declarado que la agresión de Armenia contra Azerbaiyán muestra su esencia fascista al mundo entero. Armenia tiene que retirar sus tropas porque Nagorno Karabaj es parte de Azerbaiyán. Para un alto el fuego es imprescindible una completa e incondicional retirada de las fuerzas armadas armenias de este territorio azerí. Nagorno Karajab siempre ha sido una zona estratégica de interés internacional en la región transcaucásica. Pero el plan armenio es crear una Gran Armenia. ¿Por qué Nagorno Karabaj es un enclave estratégico de interés internacional? La región está situada en una zona muy compleja, con materias primas como plata, oro y petróleo, que está rodeada por países de gran importancia como Rusia, Irán o Georgia. Su control puede afectar a Turquía, Siria, Irak, Uzbekistán y los países del litoral del Mar Caspio, Kazajistán y Turkmenistán, además de estar entre Azerbaiyán y Armenia. Quiero resaltar que países como Turquía o Pakistán siempre nos apoyan y que todas las naciones del mundo, principalmente EE.UU., Rusia, China, Turquía e Irán, así como el Consejo de Seguridad de la ONU y la Unión Europea, reconocen la integridad territorial de Azerbaiyán y quieren que este conflicto tenga solución pacífica. Es Armenia la que no permite la paz y la prosperidad en la zona. Sobre todo, ahora. Porque a poco más de mil kilómetros en línea recta (menos de 1.650 kms por carretera) la guerra en Siria mantiene ocupadas a las grandes potencias, entre ellas Rusia y Turquía. Si estalla la guerra abierta, es muy probable que Turquía intervenga en ella y, al ser miembro de la OTAN, esta Alianza Atlántica militar se vería también involucrada ¿Cuál es el papel de Rusia en el conflicto? Armenia también tiene sus aliados, principalmente Rusia. Todo el territorio de Armenia está protegido por la Base Militar rusa 102, del Grupo de Fuerzas Rusas en Transcaucasia. Está enclavada en Gyumri, la segunda ciudad más grande de Armenia, al Noroeste del país. Están en juego los intereses rusos en el Cáucaso. Por eso esta zona es muy compleja, un auténtico polvorín a punto de estallar en una zona geográficamente clave. ¿Cuál es a su juicio la salida más probable de este conflicto? La única salida es que Armenia cumpla su obligación de retirar sus tropas. Es lo que mandan todos los acuerdos internacionales y no hay otra manera. Llevamos más de 25 años negociando con el Gobierno de Ereván (la capital de Armenia) y este Gobierno ignora sistemáticamente las cuatro resoluciones tomadas por el Consejo de Seguridad de la ONU.
31-07-2020 | Fuente: abc.es
Covid-19: la derrota de los generales venezolanos
Dice un memorándum del 23 de julio, emitido por la Dirección de los Servicios Para el Mantenimiento del Orden Interno de la Guardia Nacional Bolivariana ?publicado por Tamara Suju en su cuenta de Twitter?, que a los funcionarios que se contagien de Covid-19 se les abrirá un expediente y sancionará «severamente», puesto que el incremento de los casos «podría estar sucediendo por la falta de aplicación de las medidas preventivas». En otras palabras: la promesa militar consiste en que a los enfermos se les castigará por enfermarse. A comienzos de la semana pasada, solo en la Gran Caracas, el régimen de los generales anunció la instalación de 430 «barreras de contención», que impiden la circulación peatonal y de vehículos. Esta medida no es otra cosa que el agravamiento, que la intensificación extrema de la repetida e ineficaz solución que el militarismo en el poder está tomando para perder «la guerra» contra la pandemia. Porque de eso se trata: de una flagrante derrota: mientras todo esto ocurre, la propagación del Covid-19 continúa imparable y en ascenso, el número de contagiados y fallecidos crece a diario, los centros hospitalarios marchan, «a paso de vencedores», hacia un peligroso colapso. La fallida política de paralizar el funcionamiento de la sociedad con puntos de control, alcabalas y las mencionadas barreras, no ha sido la única. Los generales han creado caóticos regímenes de horarios de circulación, que vulneran las más elementales necesidades de las familias pobres del país ?hablo de más de 90% de la población? que deben salir a diario de sus casas a buscar alimentos y algo de dinero para paliar sus necesidades básicas, porque no tienen los recursos mínimos suficientes para disponer de un almacén ni siquiera para un período de dos o tres días. Han cerrado las operaciones de las oficinas públicas, suspendiendo así la obligación que tiene todo Estado de responder a las consultas de los ciudadanos y de tramitar las diligencias administrativas o de otra índole exigidas por la ley. Simultáneamente, han montado un lucrativo negocio en dólares, basado en una múltiple operación de robo, venta fuera de registro y reventa de gasolina y diésel, en las que están implicados centenares de militares, funcionarios operadores de la distribución de combustibles, autoridades locales y nacionales. El resultado es obvio: cientos de miles de familias que no tienen cómo movilizar sus vehículos, porque no están enchufados a la dolarización de la economía. La otra política que el régimen ha puesto en marcha ha sido la de vulnerar el imprescindible derecho de las personas a conocer las realidades de la pandemia. Por una parte, han puesto en práctica un plan que falsea los hechos y minimiza las cifras de lo que realmente está ocurriendo. Quien haya seguido, día a día, los partes de los voceros, las declaraciones de otros funcionarios, los informes de las autoridades de los hospitales y los responsables de las áreas de salud, y confronte esa quincalla de datos con los testimonios de médicos, paramédicos, enfermos y trabajadores de los centros de salud, puede concluir por sí mismo: han montado un gigantesco programa de mentiras, monstruo de mil cabezas en el que nadie cree, ni siquiera los propios miembros del PSUV. Han logrado que los datos sean risibles o simplemente carentes de cualquier utilidad. La otra política ha sido y es la de perseguir a quienes informan: se detiene a periodistas, médicos, paramédicos o a simples ciudadanos solo por informar de la pandemia o por compartir testimonio de experiencias propias o de familiares. El expediente de casos es cada día más abultado. Aunque la enfermedad afecta o amenaza las vidas de todas las personas sin excepción, el militarismo pretende que no se hable de ella en público, que la pandemia del Covid-19 sea envuelta en una pandemia de silencio. Pero, insisto, todo esto es vano: no solo se sigue hablando e informando sobre el virus, sino que los casos y sus víctimas continúan aumentando de forma irremediable. Las declaraciones de médicos y expertos virólogos, el documento de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales ?entidad que recibió amenazas por parte del teniente Cabello?, las proyecciones que han hecho investigadores de las universidades nacionales, los reportes del equipo de salud de Juan Guaidó, no se han equivocado. De hecho, en la mayoría de los casos, las peores estimaciones han sido sobrepasadas: el virus campea a sus anchas y ya alcanza a los propios autores de las prohibiciones. Las políticas de los generales para afrontar el Covid-19 ?prohibir, paralizar, ocultar, inmovilizar, desinformar, detener, reprimir? no han producido resultado alguno, porque violan derechos humanos fundamentales y porque carecen de sustento en la realidad: llevan consigo la pretensión de imponer un orden ajeno a los hechos y ajenos a las necesidades de las personas. No funcionarán las medidas porque no hay un sistema sanitario que lo respalde. No hay hospitales con agua y con los mínimos recursos necesarios. No hay garantías de que habrá suministro eléctrico mientras los pacientes reciben atención en las escasas unidades de cuidados intensivos. No hay mascarillas, ni guantes, ni batas y gorros desechables, como tampoco desinfectantes, limpiadores y geles, ni mucho menos medicamentos que suministrar a los contagiados que logran ingresar. Tampoco hay ese bien esencial, el que debería ser el más primordial de todos, que es el propósito en la alta jerarquía del régimen militarista, de salvar vidas al costo que sea: no hay solidaridad, ni empatía con el sufrimiento de las familias, ni les importa la situación de hambre creciente, ni mucho menos entienden por qué padres y madres están obligados a salir de sus casas todos los días en búsqueda de algo de comida. Todo eso está fuera de su campo de intereses. Por eso instruyen a los cuerpos armados a que paralicen y silencien el país, para así obtener la tranquilidad necesaria que les permita seguir robando, sin que nada perturbe el objetivo de engordar el botín.
25-06-2020 | Fuente: abc.es
La liquidación de las industrias en Venezuela
Desde hace veinte años, a menudo sin haber recibido la atención que estos hechos merecían y merecen, se ha venido produciendo la destrucción sistemática y despiadada de la estructura industrial venezolana. Los esfuerzos que empresarios, inversionistas, trabajadores, profesionales de distintas especialidades, entidades crediticias y numerosas instituciones del Estado venían haciendo desde finales de la década de los 30?s del siglo XX ?recordemos que el finalmente fallido Banco Industrial de Venezuela fue creado en 1937? y que hizo posible en las décadas siguientes y con muchas dificultades, crear un tejido industrial básico para el beneficio de Venezuela, comenzó a ser arrasado desde el momento en que Chávez se hizo con el poder. Basta una somera revisión de lo ocurrido, para que no haya duda alguna de que la destrucción ha sido deliberada. Lo primero: desde el primer día de su mandato, Chávez puso a circular un discurso que alentó las tensiones entre empresarios y trabajadores. Malversando las leyes, creó las condiciones para convertir los centros de trabajo en zonas de permanente conflictividad laboral y social; azuzó a los trabajadores a desconocer sus propias responsabilidades; convirtió a las inspectorías del trabajo en enemigos de los empresarios; más adelante acabó con el recurso imprescindible del contrato laboral, al establecer la inamovilidad laboral. El resultado, como sabemos, ha sido predecible: las tasas de productividad no han cesado de caer, los costos de producción se han hecho cada vez más elevados, la competitividad del sector industrial venezolano ha desaparecido. No solo se dislocó, en algunos casos de forma irremediable, la convivencia: también se puso en marcha un paulatino y cada vez más feroz cerco a las industrias. Les crearon, como a todas las empresas, obligaciones parafiscales. Se decretaron leyes que obligaron a nuevos desembolsos y que aumentaron los costos de producción. Se establecieron controles de precios, en su gran mayoría, simplemente absurdos, que hacían inviable la producción. Una de las consecuencias del control de cambio, solo una, es que comenzaron a escasear las materias primas y, de inmediato, comenzó la caída de productos terminados. A los industriales se les ha sometido a un perverso ahogamiento: impedidos de producir, porque no les aprobaban las divisas para importar materias primas, tampoco se les permitía reducir de sus nóminas aquellos trabajadores que no cumplían ninguna función. Pero el asedio a las empresas todavía no ha terminado: se han creado organismos ?comisarías? para hacerles la vida imposible. Se ha autorizado a grupos de ignorantes, cuadrillas de milicianos y otras formas del llamado Poder Popular, dirigidas por fanáticos ajenos a la comprensión del hecho productivo, para que fiscalicen y amedrenten a trabajadores, profesionales y propietarios de las empresas. ¿Es posible que se hayan cometido todavía más desmanes en su contra? Sí. Se les ha decomisado mercancías de forma ilegal, se les han abierto expedientes por delitos que no han cometido, se les ha convertido en objeto permanente de extorsión y chantajes de diverso orden. A todo lo anterior, hay que sumar el largo y nefasto expediente de las expropiaciones. Un estudio de CEDICE muestra que el régimen de Chávez y Maduro ha expropiado más de cinco mil empresas. Una parte de ellas han sido industrias, cuyo destino es conocido en el mundo entero: o han sido arruinadas o han dejado de producir o fueron saqueadas y desmanteladas o simplemente fueron cerradas. No hay una, entre miles, que haya producido algún resultado positivo. Ni una. ¿Qué explica semejante devastación? Que fueron instauradas una serie de prácticas, cuyo destino no podía ser otro que el desastre y la quiebra. Se designaron autoridades y directivos a los que se pagaban sueltos y dietas estrambóticas, sin ninguna experticia en la materia industrial. Se destruyeron maquinarias y equipos por impericia y desconocimiento de sus requisitos técnicos. Se perdieron licencias fundamentales para operar, por falta de pago. Se dejó de producir por incumplimiento de las exigencias de planificación y de mantenimiento de equipos y maquinarias. Se engordaron las nóminas, de forma simultánea a la caída de la producción. En una frase: empujaron a las industrias a su total desaparición. Un balance de esta política del régimen de Chávez y Maduro arroja una conclusión indiscutible: han logrado la destrucción que se proponían. De las casi 17.000 industrias que existían en 1999, donde más de 70% eran pequeñas y medianas empresas, solo han logrado sobrevivir alrededor de 2.600: menos del 16%. De ellas, menos de 1% son pymes. A ese pequeño grupo de industrias que ha sobrevivido, perseguidas por la hostilidad del gobierno, la adversidad del entorno ?operan castigadas por las fallas en el servicio eléctrico, sin agua, sin combustibles, con suministros de materias primas inciertos y en condiciones de inseguridad extremas? le corresponde afrontar el empeoramiento de las realidades, producto de la conjunción de las políticas gubernamentales y las amenazas de la pandemia. Quien lea las cuarenta láminas que sintetiza la Encuesta de Coyuntura de Conindustria correspondiente al primer trimestre de 2020 ?está disponible en su web? está obligado a pulsar el botón de alarma: la baja en stocks de materia prima, la caída de la demanda, las dificultades para producir, el derrumbe de las exportaciones, la creciente paralización (la utilización de la capacidad instalada en Venezuela es de apenas el 18%), así como otros factores de análisis, alcanzan esta proyección: el 60% de las industrias que quedan podrían cerrar en el lapso de un año, es decir, antes de abril de 2021. Esto significaría que alrededor de otras 1.560 cerrarían, y que solo unas mil lograrían sobrevivir. A esto nos encaminamos: a un país sin empresas, sin empleo privado, sin producción y sin ningún potencial económico.
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