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Noticias de caracas

30-06-2019 | Fuente: abc.es
El régimen venezolano libera y deporta a 59 colombianos detenidos hace tres años
Después de tres años detenidos en un galpón en Caracas, 59 colombianos fueron excarcelados por órdenes del régimen de Nicolás Maduro en las primeras horas del sábado y deportados a su país. Un avión de las Fuerzas Armadas trasladó a los colombianos desde el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, la terminal aérea más importante del país y ubicada a pocos minutos de Caracas, hasta el estado fronterizo Táchira, desde donde cruzarían hacia Cúcuta por uno de los puentes, según indicaron periodistas del canal colombiano «NTN24». La liberación ocurre tras la visita de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, a Venezuela, y después de que se reuniera con familiares de los colombianos, un encuentro que sirvió para que recibiera denuncias sobre casos de tortura y violaciones de los derechos humanos en el país sudamericano. La detención ocurrió cuando las Operaciones de Liberaciones del Pueblo (OLP), unas unidades del régimen chavista, llegaron al lugar donde residían en Caracas y los arrestaron de forma arbitraria y sin ninguna vinculación. Las autoridades de Venezuela acusaron a los ciudadanos de formar parte de las fuerzas paramilitares de Colombia, pero nunca hubo presentación de pruebas. El ministerio de Relaciones Exteriores colombiano solicitó a las Naciones Unidas que ejerciera como intermediario para la liberación de los encarcelados, y denunció también que todos estaban en malas condiciones y no se estaba respetando el debido proceso legal. Entre el gobierno de Maduro y Colombia hay una fractura de relaciones diplomáticas luego que el presidente Iván Duque apoyara a Juan Guaidó en su proclamación como presidente interino de Venezuela en enero y sirviera, un mes después, como sede para acopiar varias toneladas de ayuda humanitaria para venezolanos en riesgo de morir.
29-06-2019 | Fuente: abc.es
El comisario Simonovis: «Maduro ampara a miembros de ETA»
Lo primero que ha hecho el comisario Iván Simonovis (Caracas, 1960) al quedar libre tras quince años preso por el régimen chavista ha sido viajar por propia voluntad a EE.UU. para ofrecer a las autoridades pruebas sobre las actividades delictivas del régimen de Nicolás Maduro, de las que avanza algunas en esta entrevista. Varias de esas pruebas afectan a España, pues Simonovis asegura que dispone de información sobre el paradero de miembros de la banda terrorista ETA amparados por el régimen que controla Venezuela. El comisario, uno de los criminólogos más reputados de su país, fue detenido en 2004 tras un intento fallido de golpe de Estado contra Hugo Chávez y fue detenido durante una década en unas condiciones infrahumanas, hasta que en 2014 quedó en arresto domiciliario. Se ha visto con Marco Rubio y otros senadores y diputados muy importantes en el Capitolio. ¿Qué les ha dicho? Les he expresado mi intención de ayudar y ofrecerles información sobre los abusos de la dictadura de Nicolás Maduro para que tengan éxito a la hora de llevar la democracia a mi país. La semana que viene regreso al Capitolio a más reuniones. Usted estuvo 15 años en prisión y arresto domiciliario. ¿Cómo ha podido obtener información sobre esos supuestos delitos? Soy comisario. Me formé en ese área. He seguido en contacto con personas de ese área. Y eso me ha llevado a tener acceso a detalles sobre actividades criminales donde participa el gobierno con el grupo islamista Hezbolá y la guerrilla colombiana, entre otros. Hoy mismo el gobierno de EE.UU. ha sancionado al hijo de Nicolás Maduro, Nicolás Maduro Guerra, por el expolio de Venezuela. ¿Trae usted también información sobre el círculo íntimo de la familia Maduro? Al cien por cien. Traigo detalles que afectan a Maduro y a su círculo más cercano. Es información, que luego las autoridades deben decidir si amerita presentar cargos o tomar sanciones. Eso lo deben decidir ellos. Yo solo traigo hechos. Usted menciona a Hezbolá. ¿Qué se le ha perdido a una guerrilla islamista chií afincada en Líbano en Venezuela? Hezbolá se ha integrado en Venezuela para crear pantallas. En apariencia las suyas son actividades legales, empresariales, pero en realidad son pantallas para llevar a cabo acciones criminales como el lavado de dinero. Esto es algo que me ha dicho a mí personalmente la inteligencia de mi país. No es que tenga ahora resguardos de transferencias u otras pruebas circunstanciales, pero creo que es una información válida y en consonancia con lo que sucede o ha sucedido en otros países como Colombia. Alguno de estos delitos, ¿afecta a España? Claro. Venezuela se ha convertido en tierra segura para los terroristas. Esto afecta a España y a todo el mundo. Cuando un grupo terrorista decida actuar puede planificar sus actos en Venezuela. Pero hay más. Hace seis meses conversé con un funcionario de inteligencia y me habló de unos individuos de la banda terrorista ETA que están en Venezuela. Son varios. Me dio sus nombres, apellidos y los negocios que regentan. Todo está identificado. ¿Es gente con orden de busca y captura? Absolutamente. Son individuos solicitados por el Gobierno de España y que el gobierno de Maduro protege, esconde. Son hechos. Salió usted de Venezuela hace un mes, después del fracaso del pronunciamiento que debería haber forzado la salida de Maduro. ¿Hay división en el ejército? Sí, es una división muy evidente con respecto a maduro. Fíjese que este incluso canceló el desfile militar del 24 de junio, día del ejército y del 5 de julio, fecha de la independencia, por temor a que pueda pasar cualquier cosa. Eso muestra que hay un resquebrajamiento. Mi presencia acá muestra que hay resquebrajamiento porque para ello fue necesaria la complicidad de algunos funcionarios del régimen que no están de acuerdo con lo que Maduro hace. Ellos me ayudaron a salir. ¿Maduro entonces no tiene el control? No lo tiene. Un ejemplo: el 2 de mayo Maduro se hizo una foto en una marcha de militares. Esa foto lo demuestra todo. Ninguno va armado. Es la foto de alguien que quiere aparentar que tiene el control cuando no lo tiene. Es cuestión de tiempo. ¿Están haciendo lo correcto España y la Unión Europea? Esperábamos un poco más de solidaridad de Europa y en especial de España. España está vinculada a Venezuela por nexos de familia. ¿Cuántas familias venezolanas viven en España? ¿Y cuántas familias españolas viven en Venezuela? Por una simple cuestión de historia a nosotros nos gustaría ver una posición más firme del Gobierno de España y de la Unión Europea frente a la dictadura de Maduro. Han reconocido al presidente interino Juan Guaidó pero no reconocen a sus embajadores. Es incomprensible. Para ser sincero esperaría eso de otros países como Inglaterra o Francia, pero de España, hermano de sangre nuestro, no. Usted fue trasladado a arresto domiciliario por el grave deterioro de su salud. ¿Cómo se encuentra ahora? El lapso de tiempo desde 2014 que pasé en mi casa y la atención familiar mejoró algunas de las condiciones, pero otras secuelas de aquel encierro inhumano me quedan de por vida. Por acabar, ¿le ayudó usted EE.UU. a salir de Venezuela? Lo único que hicieron es permitirme entrar pero lo demás lo hice yo por propia iniciativa y como ciudadano finalmente libre.
28-06-2019 | Fuente: abc.es
«Cumbre» de expertos en Madrid para homenajear a Álvaro Uribe
América en una orilla y Europa en la otra. En el océano de las crisis con futuro incierto, Venezuela, Nicaragua y Cuba. En el mar de las preocupaciones, Colombia a un lado y España al otro. El premio Nobel, Mario Vargas Llosa, el eurodiputado Leopoldo López, el alcalde de Caracas en el exilio, Antonio Ledezma, el ministro de Vivienda de Colombia, Jonathan Malagón, el presidente del PP Pablo Casado, la diputada Cayetana Alvarez de Toledo, la mujer que aspira a la presidencia de la comunidad de Madrid, Isabel Ayuso, el alcalde José Luis Martínez-Almeida y, entre otros, Alvaro Uribe, el anfitrión de la reunión, analizaron las turbulencias y diferentes realidades del viejo y el nuevo continente. En el restaurante «El rincón de Esteban» se ordenó algo parecido a un seminario de expertos por conocimiento y experiencia propia en política. El padre de Leopoldo López analizó «el pulso entre Macron y Merkel por el poder en la Unión Europea». De su hijo, observó, «no es un refugiado, es un ciudadano libre, indultado por el presidente constitucional Juan Guaidó». Alcalde junto a Alcalde, Martínez-Almeida le pedía consejo a Ledezma antes de celebrar, «llevo doce días y aún no he roto nada». Yuri P. Korchagin, embajador de Rusia, sonreía y confesaba: «Desayuno todos los días con el ABC. Cuando algo no me gusta, llamo a Bieito y me escucha». El gesto cambió cuando Pedro Santos, organizador del almuerzo homenaje a Uribe, pidió «ayuda a Rusia para estabilizar la región», en alusión al respaldo de Vladimir Putin al régimen de Maduro. Vargas Llosa llegó de la mano de Isabel Preysler. A Casado le agradeció, «el libro me gustó mucho», dijo. El líder del PP le regaló hace unos días «El presidente, el Papa y la primera ministra», una historia del trío que cambio el mundo (Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Karol Wojtyla) escrita por John O?Sullivan. Uribe sorprendió a Preysler al preguntarle: «¿Sabes quién es la persona que mejor conoce la obra de Mario: Uribe». Anécdotas de aperitivo, el plato fuerte o las lecciones de alta política no se hicieron esperar. El «hombre de Estado, un patriota» que sorteó 17 atentados, como presentó Pedro Santos a Álvaro Uribe, recibió definiciones variadas. «Un gigante», para Pablo Casado, que condensó los dos grandes peligros de la democracia, «populismo y nacionalismo, un veneno que emerge» sin descanso. «Militante de la democracia», para Cayetana Alvarez de Toledo, Ledezma consideró al expresidente colombiano «como nuestro presidente. Nuestros problemas son como los de Colombia. Y sus tragedias nos impactan como propias». Culpas propias y ajenas Álvaro Uribe recordó que Hugo Chávez se refería a Castro como «Fidel» e insistió en la necesidad de «rescatar el Estado de Derecho» en Venezuela. No ve otro camino que «la intervención de las Fuerzas Armadas para establecer un gobierno de transición a la democracia». «Diálogo» fue el término más devaluado de la reunión al aplicarlo a Venezuela y transformarse en prórroga eterna para «la tiranía» y «dictadura» venezolana. El embajador de Argentina, Ramón Puerta, observó: «Hablar de diálogo en Venezuela es ser funcional a la dictadura». Bertín Osborne, diría más tarde, «se lo dije a Felipe (González) esto sólo acaba con plomo» . Europa recibió lo suyo con alusiones al Brexit. «Continente que corre el riesgo de convertirse en un museo», lamentó Casado, antes de hacer un reproche implícito al Gobierno y a la UE: «No hemos alzado la voz en Venezuela, ni en Nicaragua, ni en Cuba». Uribe quitó hierro al asunto y advirtió: «Me pregunto cómo va a hacer Europa para producir riqueza y sostener el estado de bienestar. ¿Cómo resolverán las escaramuzas con Estados Unidos??. Entre Europa y América, Mario Vargas Llosa puso el dedo en la llaga de los intelectuales, como Gunter Gras, que deseaban para «Latinoamérica lo que no tolerarían en Europa», en alusión a la defensa del régimen de Castro. «Buscan en América Latina el paraíso perdido, el Dorado, como si Latinoamérica pudiera realizar los sueños imposibles». Dicho esto, advirtió: «También hay un responsabilidad propia. Los dictadores que tuvimos, ¿cuántas veces los votaron en elecciones libres? A Chávez hasta tres veces, a Fujimori y a Perón, con perdón del embajador de Argentina». Ramón Puerta recogería el guante en los postres. «Una cosa es el kirchnerismo y otra muy diferente el peronismo».
27-06-2019 | Fuente: abc.es
La inquietante señora Bachelet
Estoy entre los millones de venezolanos a quienes la visita de Michelle Bachelet a Caracas, Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, más que causar algún sosiego, ha llenado de incertidumbre. No tengo las respuestas que quisiera tener. Al contrario: del seguimiento que he hecho de su recorrido, me han surgido acuciantes inquietudes. A continuación, referiré algunas de ellas. La primera cuestión que quisiera preguntar es si los venezolanos tenemos o no derecho a recibir, de parte de la oficina de los Derechos Humanos de la ONU, alguna certidumbre. Si debíamos o no esperar que la señora Bachelet y su equipo comunicaran claramente qué razones explican la modalidad de su visita. Queremos saber si hubo negociaciones previas con Nicolás Maduro y sus agentes, si cada punto de la agenda de la señora Bachelet tuvo que ser aprobado por el régimen de Maduro y los cubanos y, cuestión fundamental, saber si el informe que arroje la visita, contará con un preámbulo que explique estos acuerdos. En una frase: queremos saber cuán condicionada, cuáles fueron las exigencias a las que Alta Comisionada cedió. Quiero comentar aquí que, antes de escribir este artículo, pude escuchar un audio que contiene una parte de la intervención de la señora Bachelet durante su reunión con los familiares de víctimas de violaciones de los derechos humanos. Recordó que ella misma había sido presa política, y que su padre, el general Alberto Bachelet -que fue miembro del gobierno de Salvador Allende- murió torturado en una cárcel durante la dictadura de Augusto Pinochet. Esto, es la conclusión inevitable, sugiere que ella debería tener alguna empatía con las víctimas y sus familiares. Esto no lo pongo en duda: lo más probable es que sea así. Quien ha sido torturado difícilmente puede olvidar y permanecer indiferente ante el sufrimiento causado a otros. Pero la cuestión es que la señora Bachelet, no es sólo alguien sensible a la cuestión de los derechos humanos. Esto es primordial: es una política profesional, una dirigente política, cuyo pensamiento político está anclado en la izquierda, en algún lugar difuso de esa materia cada vez más inasible y engañosa, que es el llamado socialismo. Hay quienes afirman que Bachelet es «socialista democrática». Pero también hay quienes la acusan de ser una aliada silenciosa y eficaz de los gobiernos izquierdistas y populistas que violan los derechos humanos. Quiero decir con esto que, entre la dirigente política y la defensora de los derechos humanos, hay pruebas suficientes que nos indican que la primera prevalece sobre la segunda. En las dos oportunidades en que fue presidenta de Chile, los períodos comprendidos entre marzo de 2006 y marzo de 2010, y luego, entre marzo de 2014 y marzo de 2018, su política exterior hacia los regímenes izquierdistas violadores de los derechos humanos y corruptos en América Latina, fue de silencio. Cabe decir, de silencio cómplice. No los condenó nunca. Ni a Cuba, ni a Nicaragua ni tampoco a Venezuela. Pocos recuerdan que, cuando murió Chávez, la señora Bachelet declaró: «Fue un gran amigo, un gran colega, y yo quisiera destacar su profundo amor por su pueblo, y por los desafíos de nuestra región, de erradicar la pobreza, generar una mejor vida para todos, y su profundo amor por América Latina». Simplemente asombroso: en una frase de 39 palabras, cuatro mentiras extremas y flagrantes: una, que Chávez amaba al pueblo; dos, que quería erradicar la pobreza (cuando la realidad es que se dedicó a planificarla y promoverla desde el primer día de su nefasto primer gobierno); tres, que quería una mejor vida para todos (falso: lo único que quería y realizó con éxito fue enriquecer de forma grotesca a sus colaboradores); y cuatro, que tenía un amor por profundo por América Latina (frase que busca distorsionar los verdaderos amores de Chávez: los hermanos Castro, el foro de Sao Paulo, la FARC, el ELN, los terroristas del islamismo radical y otros infames afines). No hay que olvidar que, como parte de su campaña para obtener el cargo que hoy detenta -Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos- la señora Bachelet visitó al dictador Raúl Castro en enero de 2018. Como ha recordado Yoani Sánchez, durante sus dos gobiernos, la señora Bachelet no condenó nunca a la dictadura castrista ni mostró solidaridad alguna con los disidentes. De modo semejante al elogio que hizo de Chávez, tras la muerte de Fidel Castro también dijo mentiras de este calibre: «líder por la dignidad y la justicia social en Cuba y América Latina». Basta con verificar por cuáles han sido sus posiciones, entre el silencio y no más que tímidos balbuceos, sobre los asesinatos y las brutales jornadas represivas ocurridas en Nicaragua, para que la acción de la señora Bachelet se vuelva cada vez más inquietante. El ex presidente de España, Felipe González lo sintetizó de forma impecable: sus posiciones han debido ser más contundentes, porque los derechos humanos no permiten medias tintas. A lo que yo añadiría: la declaración invocando el recurso del diálogo, no le corresponde. Ello escapa al campo de los derechos humanos y se interna en la política, como si, entre líneas, dijera: si no hay diálogo continuarán las violaciones de los derechos humanos. Y es que esas son las aguas turbulentas en las que navega la señora Bachelet: que su interés en los derechos humanos parece supeditado a sus apetitos políticos. ¿Será cierto que aspira el cargo de Secretaria General de la Organización de Naciones Unidas? ¿Tenemos fundamentos para sospechar que el informe sobre Venezuela y sus próximas acciones responderán al objetivo de lograr ese apetecido cargo?
26-06-2019 | Fuente: abc.es
Guaidó impide el secuestro de sus colaboradores por un grupo de paramilitares en Caracas
Un grupo con armas largas intentó secuestrar la mañana de este miércoles a un equipo de seguridad del presidente encargado Juan Guaidó, cuando conducían por la autopista Francisco Fajardo, vía que atraviesa toda la ciudad de Caracas. Una contraorden de Guaidó impidió que los también llamados «colectivos» se llevaran a sus colaboradores a la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), según denuncias del centro de comunicación de la presidencia interina. VIDEO | Presidente (E) de la República, @jguaido, frustró intento de secuestro de su equipo de parte de grupo civil no identificado con armas largas. pic.twitter.com/6WA2t1fK5W? Centro de Comunicación Nacional (@Presidencia_VE) 26 de junio de 2019De momento se desconocen los motivos por los cuales querían llevarse a los hombres de Guaidó a la sede del DGCIM. Pero imágenes publicadas en la cuenta de Twitter del centro de comunicaciones de Guaidó, aparecen los colectivos con armas largas. Los sujetos pretendieron llevarse a la fuerza al equipo de apoyo de Guaidó, sin embargo, el presidente interino se bajó de uno de los vehículos que fueron interceptados, dio una contraorden al grupo armado, que hasta ahora sigue sin identificar, y logró que los colectivos se retiraran del lugar sin la detención de ninguno de los miembros que refuerzan su seguridad. Esta situación se genera después de que ayer los colectivos amenazaran y atacaran a periodistas y a los diputados cuando salían del Palacio Federal Legislativo, una vez culminada la acostumbrada sesión de los martes. Uno de los paramilitares que estuvo esperando en las afueras de la Asamblea Nacional agredió el vehículo de un parlamentario y tumbó al suelo el teléfono móvil de un periodista que grababa la violencia. Los colectivos, o paramilitares, son apoyados por el régimen de Nicolás Maduro, y desde tiempos de Hugo Chávez mantienen el respaldo del chavismo y han sido dotados con armamento que son usados para atacar y robar en las manifestaciones opositoras.
25-06-2019 | Fuente: abc.es
Lo que pasó el 30 de abril en Venezuela, explicado por el exjefe del Sebin
Ha pasado más de dos meses en la clandestinidad. Poco se ha sabido del general Cristopher Figuera, exjefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), desde que el fallido levantamiento militar de Juan Guaidó del pasado 30 de abril lo dejara en completa evidencia como «conspirador». Filtró dos vídeos: uno pidiéndole a Maduro actuar y otro solicitando al presidente de EE.UU., Donald Trump, que levantara las sanciones contra Venezuela. El responsable de la policía secreta de Maduro le dio la espalda al régimen. Acaba de llegar a Washington dispuesto a colaborar y a denunciar el enriquecimiento corrupto de los chavistas ante las autoridades, según ha informado «The Washington Post», que recoge una entrevista con Figuera durante más de 12 horas en la habitación de un hotel en Bogotá. «Los empresarios estaban trabajando en convencer al jefe del Tribunal Supremo de Justicia de voltearse contra Maduro. Su plan, de acuerdo con varias personas involucradas: Maikel Moreno sacaría una sentencia que recuperaría la autoridad de la Asamblea nacional controlada por la oposición. La Asamblea que ya reconoció a Guaidó como presidente interino. Maduro sería forzado a salir », revela el diario ante los rumores suscitados desde el 30 de abril. ¿Qué pasó los días previos al levantamiento? Figuera, según el Post, participaba del plan del levantamiento del 1 de mayo pero, según se acercaba la fecha, el exjefe de inteligencia comenzó a preocuparse. Durante una reunión celebrada el 23 de abril, Moreno sorprendió a Figuera y al empresario César Omaña (quien también negociaba con el gobierno y la oposición) sugiriendo que él debía ser presidente en lugar de Guaidó. El 27 de abril, Figuera se reunió con Moreno y Padrino en la mansión de este último. «Fue una conversación corta», dijo al diario. «Estaban nerviosos». Figuera llamó a Padrino al día siguiente para asegurarse de que el jefe de defensa seguía dispuesto, pero «no quería hablar». El 29 de abril, se supo que los colectivos de Maduro estaban preparando un ataque «sanguinario» contra la protesta del 1 de mayo. Informó a Padrino, que se mostró nervioso por la llegada de la sentencia. El exjefe del Sebin recibió la confirmación de que Moreno estaba listo para sacar la sentencia el 30 de abril, pero tras el escepticismo de Padrino, comenzó a hablar con otros líderes militares. Finalmente, el plan se adelantó: Guaidó liberó a Leopoldo López y ambos llamaron a reunirse en las inmediaciones de la base militar de La Carlota en Caracas. «Estoy orgulloso de lo que hice» Durante la entrevista con el diario estadounidense, Figuera se reafirma en lo que hizo. «Por ahora, el régimen se nos ha adelantado. Pero eso puede cambiar rápidamente», agregó. Figuera fue cesado como director del Sebin en medio del fallido alzamiento militar contra Maduro. Ha estado dos meses escondido en la capital colombiana hasta su llegada a Estados Unidos. Además de algunos detalles sobre el 30 de abril, Figuera ha revelado otros hechos de corrupción vinculados al gobierno de Maduro, como negocios ilícitos de oro con la participación de un asistente de Nicolás Maduro Guerra, «Nicolasito», hijo del mandatario, o casos de lavado de dinero vinculados al exvicepresidente Tareck El Aissami, actual ministro de industrias, y acusado en EE.UU de narcotráfico. «Me di cuenta de que Maduro es el jefe de una empresa criminal, con su propia familia involucrada», dijo, citado por el Post, el hombre llamado «topo» de la CIA por Maduro.
25-06-2019 | Fuente: abc.es
El general venezolano que trató de echar a Maduro llega a EE.UU.
El general venezolano Cristopher Figuera, que tomó parte en el pronunciamiento del 30 de abril para forzar la huida de Nicolás Maduro a Cuba, llegó el lunes a Estados Unidos, donde prosigue su colaboración con las agencias de inteligencia. Figuera dirigió entre octubre y abril el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional y dispone de abundante información sobre la cúpula del chavismo y sus lazos con el régimen cubano. Figuera reconoció a Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela y permitió la liberación de Leopoldo López, que hoy reside en la embajada española en Caracas. En teoría, el pronunciamiento estaba preparado para el 1 de mayo pero según ha dicho el propio Figuera en declaraciones recientes él lo precipitó porque fue informado de que los temidos «colectivos» o grupos armados al servicio de Maduro se preparaban para reventar las manifestaciones convocadas por los opositores ese día. El 7 de mayo, el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, anunció el levantamiento de las sanciones dictadas contra Figuera el 15 de febrero. La Casa Blanca cumplía así la promesa de ofrecerle un salvoconducto si maniobraba a favor del cambio. El general había salido el 2 de mayo por carretera a Colombia, y luego se instaló en Bogotá donde cooperó con la inteligencia norteamericana, tal y como avanzó ABC. Figuera ha hecho circular algunas declaraciones suyas a través de mensajes de sonido difundidos por WhatsApp en los que acusa al presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, Maikel Moreno, de haber boicoteado el pronunciamiento contra Maduro con su exigencia de ser él nombrado presidente, y no Guaidó. En una entrevista publicada anoche por el diario «The Washington Post», Figuera asegura que además, Moreno pedía 100 millones de dólares (87 millones de euros al cambio actual). En esa entrevista, concedida al periodista Anthony Faiola en Bogotá, Figuera asegura que en la confabulación contra Maduro y su guardia de seguridad de unos 20 cubanos estaba también implicado el ministro de Defensa, general Vladímir Padrino, que finalmente no cumplió los compromisos adquiridos con EE.UU. a través de varios intermediarios. El 28 de abril, dos días antes del pronunciamiento, Figuera llamó a Padrino pero este le respondió que estaba en el cine viendo la película «Vengadores: Endgame» y no podía hablar. No han vuelto a contactarse.
24-06-2019 | Fuente: abc.es
Hay fenómenos difíciles de explicar y uno de ellos, desde hace tiempo, es el de Michelle Bachelet. Primera ministra de Defensa en la historia de Chile, dos veces presidenta y actual Alta Comisionada de Naciones Unidas, es una superviviente a los tropiezos de su vida (personal y política). Bachelet fue un desastre en la gestión del terremoto/maremoto del 2010. Hasta llegó a trasmitir un mensaje de tranquilidad a la población negando la posibilidad de un tsunami que ya se había producido y seguía arrasando la costa del Pacífico. Murieron 525 personas y más de dos millones de chilenos sufrieron las consecuencias. Aún así, según las encuestadoras chilenas, abandonó su primer Gobierno con índices de popularidad descomunales que algunas elevaron hasta el 80 por ciento. Detenida durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), junto a Angéla Jería, su madre y mujer de una pieza, Bachelet, ya presidenta, guardaba silencio cuando coincidía con uno de sus torturadores en el ascensor de su casa. Era su vecino. Exiliada en la Alemania oriental, la actual defensora de los derechos humanos en la ONU creyó durante años que su gran amor, Jaime López, había sido víctima de la temible DINA cuando, en realidad, fue su colaborador. De psicología compleja, durante la primera campaña de su presidencia, en la isla de Chiloé, se sentó a comer a puerta cerrada con sus colaboradores en un restaurante (el único que había) mientras el conductor del autobús y tres periodistas, aguardaban en el exterior rodeados de hierba hasta el horizonte. La idea de que alguien que no era de los suyos se le acercara o le dirigiera la palabra la descomponía. Brochazos de una mujer con una vida extraña y dolorosa, el cuadro final de su historia lo sigue pintando con trazos, por mano propia, oscuros. Apuntaló en sus gobiernos, con su conducta, a Hugo Chávez y a Nicolás Maduro y ahora, en sus tres días en Caracas en nombre de la ONU volvió a darle oxígeno, con su convocatoria al diálogo, a un régimen que, cada día que pasa, sin que pase nada, gana terreno en su afán de perpetuarse. A veces, la vida de los otros y la de Bachelet en particular, resulta muy difícil de justificar.
22-06-2019 | Fuente: abc.es
Bachelet termina su visita a Caracas entre críticas y pocos resultados
No hizo milagros pero mostró al mundo la magnitud de la tragedia de Venezuela. Michelle Bachelet, la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU, reconoció la magnitud de la crisis humanitaria, la violación a los derechos humanos, las torturas a los presos políticos y, por lo menos, logró la promesa de «rectificar» por parte del régimen de Nicolás Maduro. Durante los tres días de su breve estancia en Caracas (del 19 al 21 de junio), Bachelet no visitó las cárceles donde están detenidos más de 700 presos políticos, ni ningún hospital ni región en el interior del país para comprobar el deterioro de la infraestructura. En las 48 horas de su agenda compartió seis horas con la oposición y el resto del tiempo con el chavismo. Su comunicado breve de un solo folio fue leído en el aeropuerto Simón Bolívar en Maiquetía minutos antes de embarcar su avión de regreso a Ginebra, el viernes a las 10 de la noche (hora local), tras despedirse de Maduro con quien sostuvo la reunión de cierre de su visita. El mandatario quedó muy satisfecho con su declaración oficial, mientras que, la oposición se mostró en conflicto entre los que valoraron su lado positivo, otros la ponderación de su postura y la inutilidad de su visita. Maduro dijo que asumirá con «seriedad» las recomendaciones de Bachelet. Y a través de la emisora Unión Radio afirmó que su visita fue un éxito para el país. Bachelet también sostuvo un encuentro con Diosdado Cabello en la Cancillería. De la visita quedó el sí para crear una oficina nacional de la Alta Comisionada en Caracas. Un pedido explícito de la Asamblea Nacional opositora, que preside Juan Guaidó, también como presidente encargado de Venezuela. Con el líder opositor solo se reunió una hora. Así lo destacó Bachelet: «Hemos alcanzado un acuerdo con el gobierno para que un pequeño equipo de dos oficiales de los derechos humanos permanezca aquí, con el mandato de proveer asistencia y asesoría técnica, pero también muy importante continuar monitoreando toda la situación de los derechos humanos en Venezuela». El opositor Frente Amplio Venezuela Libre saludó la apertura de una oficina permanente de la Alta Comisionada porque «nos da la esperanza de que se tomen acciones que permitan un seguimiento exhaustivo a las violaciones de los derechos humanos en Venezuela, pero sobre todo que se conozca la verdad, se haga justicia y comience un camino hacia la recuperación de la democracia», dijo en las redes sociales. Testimonios desgarradores Bachelet sostuvo una reunión larga de cinco horas con los familiares de las víctimas de la represión y torturas de los presos políticos. Fueron 200 personas que relataron su testimonio, dijo Alfredo Romero, director del Foro Penal Venezolano. La expresidente de Chile se conmovió con los relatos desgarradores de las presos torturados al punto de llorar y abrazar a los familiares según revelaron Juan Requesens, el padre del diputado Requesens y el diputado Gilber Caro. Uno de esos relatos lo protagonizó Sandra Hernández, esposa del Sargento de la Guardia Nacional (GNB) Bandres Figueroa, quien desconoció la autoridad de Maduro junto a otros 24 efectivos en Cotiza, el 23 de enero pasado cuando fue proclamado como presidente Guaidó. Sandra detalló las graves violaciones que sufrió su pareja en la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Boleíta, Caracas. «Lo amarraron, lo golpearon, lo colgaron por ocho horas o más». «Fue electrocutado, lo colgaron de los pies hasta que se desmayaba, luego lo mojaban y lo electrocutaban para despertarlo», declaró la joven mientras Bachelet escuchaba atentamente. Pero las vejaciones no se detuvieron allí. Según su pareja, a Figueroa «le colocaron una bolsa para asfixiarlo, intentaron violarlo con un palo, le abrieron las piernas entre dos personas mientras le golpeaban los testículos. Lo golpeaban tanto que defecaba y lo obligaban a comerse sus heces, cosa que era imposible y vomitaba?». Andreina Baduel, hija del exministro de Defensa general Raúl Baduel, preso desde hace 10 años le dijo a Bachelet: «Usted sabe lo que siento al ser hija de un preso político». En su comunicado Bachelet afirmó: «Fue doloroso escuchar el anhelo de las víctimas y familiares para obtener justicia ante la violación de los derechos humanos o víctimas de la violencia política por ser partidarios del régimen. Hago un llamado para liberar a todos los detenidos y privados de la libertad». Bachelet también resaltó en su declaración que «la situación sanitaria sigue siendo crítica. El costo y la falta de anticonceptivos han contribuido al incremento de embarazos adolescentes y la mortalidad materno-infantil. Subrayo la ausencia y escasez de medicamentos, y reitero llamado al gobierno para tener en cuenta el tema de la salud». Pero lo que más polemizó fue lo que dijo respecto del diálogo en Noruega entre el régimen y la oposición que ha fracaso en anteriores oportunidades. «Todas las voces deberían ser incluidas y la crisis solo puede ser resuelta con la participación de todos los actores de la sociedad, pero manteniendo la neutralidad. Mantener posiciones arraigadas en cualquiera de los dos lados solo agravará la crisis. Insto al diálogo facilitado con Noruega, a dejar a un lado las ganancias cortoplacistas, y enfocarse en logros a corto y mediano plazo». Lester Toledo, diputado exiliado de Voluntad Popular, y encargado de la ayuda humanitaria dijo por las redes: «Que vergüenza de declaración. Irresponsabilidad mayúscula pretender comparar a líderes políticos con criminales vinculados al narcotráfico, terrorismo y violación de derechos humanos. No somos dos bandos iguales, ellos construyeron un estado criminal y sin uso de la fuerza no salimos de esta». Bachelet presentará su informe a las Naciones Unidas el próximo 5 de julio, fecha de la independencia de Venezuela, cuando hará gala de su neutralidad y ponderación. Sus lágrimas por el sufrimiento de los torturados son personales.
22-06-2019 | Fuente: abc.es
Bachelet pide liberar a los detenidos por ejercer sus derechos civiles «de forma pacífica» en Venezuela
La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, pidió este viernes en Caracas la liberación de todos los que estén detenidos en Venezuela «por ejercer sus derechos civiles y políticos de forma pacífica». Además, y tras reunirse con el presidente Nicolás Maduro, anunció acuerdos con su Gobierno para vigilar la situación del país en materia de derechos humanos. «Hemos podido alcanzar varios acuerdos (..) tenemos el compromiso expreso del Gobierno para llevar a cabo una evaluación de la comisión nacional de prevención de la tortura, así como para evaluar cuáles son los principales obstáculos en el acceso a la justicia en el país», dijo minutos antes de abandonar Venezuela. La expresidenta chilena celebró la liberación del diputado Gilber Caro, y de otros dos ciudadanos, Melvin Farías y Julio Rojas, pero llamó a las autoridades venezolanas a poner en libertad a todos los presos políticos. Explicó que dos funcionarios de la oficina de derechos humanos de la ONU se quedarán en Venezuela para «proveer asistencia y asesoría técnica» en esta materia, pero también para supervisar la situación. «El Gobierno también ha aceptado que mi equipo entre a los centros de detención para poder monitorear las condiciones» en las que se encuentran y hablar «confidencialmente con los privados de libertad», así como permitir un acceso «más amplio a los distintos mecanismos de derechos humanos» incluidos los relatores de la ONU. Bachelet manifestó que espera que el Gobierno de Maduro cumpla con su palabra, y de no ser así aseguró que informará de ello. Asimismo, expresó su deseo de que la asistencia de su equipo sirva para reforzar la «prevención de la tortura», y destacó que para ella fue «profundamente doloroso» escuchar a las víctimas de violación de derechos humanos o de la «violencia política por ser partidarios del régimen». Aseguró que le duele la situación en Venezuela y que le preocupan las sanciones extranjeras impuestas a su Gobierno porque han exacerbado la «preexistente crisis económica». «Mantener posiciones arraigadas solo agravará la crisis y los venezolanos no pueden permitirse que se deteriore aún más la situación en el país», agregó. Bachelet llegó a Venezuela el pasado miércoles por la tarde y sostuvo encuentros con representantes de los poderes públicos, ministros, el líder de la oposición Juan Guaidó, oenegés y distintos sectores de la sociedad civil, entre ellos víctimas de «violación de derechos humanos». También se reunió con el presidente Nicolás Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez y el canciller Jorge Arreaza. Según la organización no gubernamental Foro Penal, que defiende a la mayoría de los considerados «presos políticos» de Venezuela y que también mantuvo anoche un encuentro con Bachelet, hay en este país casi 700 personas detenidas por causas de conciencia.