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Noticias de cambio climatico

16-11-2021 | Fuente: abc.es
Biden busca rebajar tensiones con Xi: «Tenemos una responsabilidad con el mundo»
Joe Biden y Xi Jinping celebraron este lunes por la noche -madrugada del martes en España- su primera cumbre desde la llegada del presidente de EE.UU. a la Casa Blanca el pasado enero. El formato de la cumbre fue virtual -el presidente de China no ha salido de su país desde la pandemia- pero su fondo es muy real: articular una relación diplomática en medio de crecientes tensiones que evite un posible conflicto. «Nuestra responsabilidad como líderes de China y de EE.UU. es asegurar que la competencia entre nuestros países no deriva en conflicto, ya sea intencionado o no intencionado», aseguró Biden en los primeros minutos del encuentro, los de los saludos entre ambos presidentes, y que se permitió que fueran captados por los medios. «Necesitamos establecer barreras de protección de sentido común, ser claros y honestos en lo que no estamos de acuerdo y trabajar juntos en donde nuestros intereses confluyen, especialmente en asuntos globales vitales como el cambio climático», añadió. «Tenemos una responsabilidad con el mundo y también con nuestros pueblos«, dijo Biden, en medio de un creciente deterioro de las relaciones entre las dos principales potencias económicas y militares del planeta, que ha llevado a algunos a hablar de una nueva Guerra Fría e incluso a que suenen, aunque lejanos, tambores de guerra. Los desencuentros entre EE.UU. y China son abundantes. En el plano geoestratégico, Washington mira con recelo las ambiciones territoriales del gigante asiático en el Pacífico y su creciente agresividad respecto a Taiwán. Hace pocos días, el ejército chino realizaba maniobras marítimas en aguas cercanas a la isla, a la vez que protestaba por la visita de una delegación política de legisladores estadounidenses a Taiwán. Esas ambiciones chinas van de la mano de una ampliación de su arsenal de misiles de largo alcance y del desarrollo de nuevas armas hipersónicas. Pero hay mucho más que eso: la combatividad comercial que impuso el antecesor de Biden, Donald Trump, frente a China se mantiene ahora. En esta misma cumbre, el presidente de EE.UU. volvió a exigir que el gigante asiático, su gran socio comercial, compita de manera justa, sin subsidios a empresas estatales. Washington también echa en cara a Pekín sus abusos en materia de Derechos Humanos en Xinjiang, Tíbet o Hong Kong o su presunta participación en ciberataques. Un alto cargo de la Casa Blanca reconoció antes del encuentro que la relación entre ambas potencias «está más distanciada que en el pasado» y que reconducir tantas crisis es complicado: «Es una dinámica con muchas facetas, es compleja y no tiene un paralelismo histórico». Biden defendió al comienzo del encuentro que era clave «mantener líneas abiertas de comunicación» en todos estos asuntos y dijo que, como siempre, hablaría a Xi con «franqueza». Ambos líderes se conocen desde los tiempos en los que Biden era vicepresidente en el Gobierno de Barack Obama y Xi era un figura que ganaba peso en el partido comunista chino. Al encuentro llegaron en situaciones muy diferentes: Biden está en un momento bajo de su presidencia, hundido en las encuestas, con el partido en crisis después de unos resultados calamitosos en las elecciones de comienzos de este mes y tratando de recobrar el paso con la aprobación del plan de infraestructuras en el Congreso, firmado también este lunes; Xi, sin embargo, viene de consolidar todavía más su poder, tras una resolución de su partido que le coloca a la altura de los dos grandes líderes históricos de la china comunista, Mao Zedong y Deng Xiaoping. La cumbre duró más de tres horas y tras su término la Casa Blanca aseguró en un comunicado que se cubrieron asuntos en los que los intereses de ambos países «se alinean» y otros en los que «divergen» y que el presidente de EE.UU. elevó ante Xi todas las discrepancias que les separan. En un gesto hacia su homólogo, el comunicado incluye que Biden reiteró que EE.UU. sigue comprometido con la política de ?Una China? -el reconocimiento de que Taiwán es un territorio reclamado por China-. Al mismo tiempo, Biden mantuvo que EE.UU. «se opone con fuerza a cualquier esfuerzo unilateral por cambiar el ?statu quo? o afectar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán». Como era de esperar, la cumbre no acabó con una declaración conjunta. La televisión estatal china aseguró que Xi le dijo a Biden que estaba «listo para trabajar en construir consensos» y dar «pasos activos» en una «dirección positiva». La Casa Blanca finalizó su comunicado con la reiteración de algo tan obvio como necesario: las conversaciones entre ambas potencias «continuarán».
16-11-2021 | Fuente: abc.es
Xi Jinping, «preparado para trabajar» con Biden en su primera cumbre
Es la tercera vez que los presidentes de Estados Unidos y China hablan este año, pero la primera con un formato más amplio y profundo de cumbre, aunque virtual por la pandemia. Desde que el coronavirus estalló en Wuhan en enero del año pasado, Xi Jinping lleva sin salir del país para evitar riesgos. A tono con el blindaje de sus fronteras y las medidas draconianas para atajar los brotes de Covid-19, este exceso de precaución le ha hecho perderse las recientes cumbres del G-20 y del cambio climático. Paliando tan notables ausencias, que no han pasado desapercibidas para muchos chinos preocupados por el creciente aislamiento de su país, Xi se resarce con esta conversación con Joe Biden tras erigirse en el último Pleno del Partido Comunista como el dirigente más poderoso desde Mao Zedong y Deng Xiaoping. En medio de las cada vez mayores tensiones con la Casa Blanca, que van desde la guerra comercial y tecnológica hasta las amenazas sobre Taiwán pasando por la represión en Xinjiang, Hong Kong y el Tíbet, Xi Jinping ha querido dejar clara su posición de fuerza o, al menos, de igualdad. El objetivo: reconducir sus deterioradas relaciones, que tocaron fondo durante el mandato de Trump. «China y EE.UU. deben respetarse mutuamente, coexistir en paz y buscar el beneficio compartido», le ha emplazado Xi a Biden en los primeros minutos de la cumbre, celebrada ya en la mañana del martes en Pekín. A pesar de sus numerosas diferencias, Xi Jinping ha recordado que «las dos economías más importantes el mundo y miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, China y EE.UU., necesitan fortalecer la comunicación y la cooperación, abordar bien sus respectivos asuntos domésticos y asumir sus responsabilidades internacionales, trabajando juntos para promover la noble causa de la paz y el desarrollo de la humanidad». A tenor de una transcripción de sus declaraciones iniciales difundida por el Ministerio de Exteriores de China, se ha mostrado «preparado para trabajar» con Biden «con el fin de construir el consenso y dar pasos decididos para que las relaciones bilaterales avancen en una dirección positiva». Una rivalidad en aumento No será fácil porque la rivalidad entre ambas superpotencias es cada vez mayor y la pandemia no ha hecho más que agrandar la división entre el autoritario régimen de Pekín y las democracias occidentales. A las sospechas sobre el coronavirus y las trabas de China para investigar su origen se suma su postura cada vez más agresiva en la escena internacional. Consciente de auge frente al declive de Occidente, dramáticamente representado por la desastrosa retirada estadounidense de Afganistán, Pekín ha redoblado sus amenazas y provocaciones sobre la isla de Taiwán, cuya soberanía reclama, y ha endurecido su represión interna. Sin importarle las críticas de la comunidad internacional, cuyo silencio compra con el anzuelo de su gigantesco mercado, así se ve en el Tíbet y en la región musulmana de Xinjiang, donde se calcula que un millón de uigures han sido encerrados en campos de reeducación. También en Hong Kong, donde ha desmontado las libertades que tenía como antigua colonia británica y ha criminalizado cualquier tipo de oposición política con la draconiana Ley de Seguridad Nacional. En medio de un inquietante refuerzo militar, el régimen mantiene disputas territoriales con Japón y la India y sigue su expansión por el mar del Sur de China. Una zona geoestratégica por la que pasa la mayor parte del comercio mundial y que se convierte en el próximo tablero de ajedrez con la reciente alianza militar entre EE.UU., Australia y el Reino Unido (Aukus). Al menos, todas estas discrepancias no impiden su colaboración en asuntos clave para el planeta como la lucha contra el calentamiento global, como se vio en la cumbre de Glasgow con su promesa conjunta de reducir sus emisiones contaminantes. Aunque no se esperan grandes resultados en esta primera cumbre entre Biden y Xi, que hablen ya es un avance en un clima cada vez cada vez más enrarecido, no solo en lo ecológico sino también en lo político.
16-11-2021 | Fuente: abc.es
Xi Jinping advierte a Biden de que respaldar a Taiwán es «jugar con fuego»
Es la tercera vez que los presidentes de Estados Unidos y China hablan este año, pero la primera con un formato más amplio y profundo de cumbre, aunque virtual por la pandemia. Desde que el coronavirus estalló en Wuhan en enero del año pasado, Xi Jinping lleva sin salir del país para evitar riesgos. A tono con el blindaje de sus fronteras y las medidas draconianas para atajar los brotes de Covid-19, este exceso de precaución le ha hecho perderse las recientes cumbres del G-20 y del cambio climático. Paliando tan notables ausencias, que no han pasado desapercibidas para muchos chinos preocupados por el creciente aislamiento de su país, Xi se resarce con esta conversación con Joe Biden tras erigirse en el último Pleno del Partido Comunista como el dirigente más poderoso desde Mao Zedong y Deng Xiaoping. En medio de las cada vez mayores tensiones con la Casa Blanca, que van desde la guerra comercial y tecnológica hasta las amenazas sobre Taiwán pasando por la represión en Xinjiang, Hong Kong y el Tíbet, Xi Jinping ha querido dejar clara su posición de fuerza o, al menos, de igualdad. El objetivo: reconducir sus deterioradas relaciones, que tocaron fondo durante el mandato de Trump. «China y EE.UU. deben respetarse mutuamente, coexistir en paz y buscar el beneficio compartido», le ha emplazado Xi a Biden en los primeros minutos de la cumbre, celebrada ya en la mañana del martes en Pekín. A pesar de sus numerosas diferencias, Xi Jinping ha recordado que «las dos economías más importantes el mundo y miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, China y EE.UU., necesitan fortalecer la comunicación y la cooperación, abordar bien sus respectivos asuntos domésticos y asumir sus responsabilidades internacionales, trabajando juntos para promover la noble causa de la paz y el desarrollo de la humanidad». A tenor de una transcripción de sus declaraciones iniciales difundida por el Ministerio de Exteriores de China, se ha mostrado «preparado para trabajar» con Biden «con el fin de construir el consenso y dar pasos decididos para que las relaciones bilaterales avancen en una dirección positiva». Una rivalidad en aumento No será fácil porque la rivalidad entre ambas superpotencias es cada vez mayor y la pandemia no ha hecho más que agrandar la división entre el autoritario régimen de Pekín y las democracias occidentales. A las sospechas sobre el coronavirus y las trabas de China para investigar su origen se suma su postura cada vez más agresiva en la escena internacional. Consciente de auge frente al declive de Occidente, dramáticamente representado por la desastrosa retirada estadounidense de Afganistán, Pekín ha redoblado sus amenazas y provocaciones sobre la isla de Taiwán, cuya soberanía reclama, y ha endurecido su represión interna. Sin importarle las críticas de la comunidad internacional, cuyo silencio compra con el anzuelo de su gigantesco mercado, así se ve en el Tíbet y en la región musulmana de Xinjiang, donde se calcula que un millón de uigures han sido encerrados en campos de reeducación. También en Hong Kong, donde ha desmontado las libertades que tenía como antigua colonia británica y ha criminalizado cualquier tipo de oposición política con la draconiana Ley de Seguridad Nacional. Xi advertió a Biden de que respaldar a Taiwán «para lograr la independencia» o utilizar la isla para controlar a China es «jugar con fuego, y los que juegan con fuego se queman». En medio de un inquietante refuerzo militar, el régimen mantiene disputas territoriales con Japón y la India y sigue su expansión por el mar del Sur de China. Una zona geoestratégica por la que pasa la mayor parte del comercio mundial y que se convierte en el próximo tablero de ajedrez con la reciente alianza militar entre EE.UU., Australia y el Reino Unido (Aukus). Al menos, todas estas discrepancias no impiden su colaboración en asuntos clave para el planeta como la lucha contra el calentamiento global, como se vio en la cumbre de Glasgow con su promesa conjunta de reducir sus emisiones contaminantes. Aunque no se esperan grandes resultados en esta primera cumbre entre Biden y Xi, que hablen ya es un avance en un clima cada vez cada vez más enrarecido, no solo en lo ecológico sino también en lo político.
14-11-2021 | Fuente: abc.es
Biden y Xi Jinping buscan reconducir sus diferencias este lunes en una cumbre virtual
Joe Biden y Xi Jinping se reúnen este lunes por la noche (en la madrugada del martes en España) en el encuentro bilateral de mayor trascendencia a escala global este año y en un momento de crecientes tensiones entre las dos principales potencias mundiales. Será una cumbre virtual, con cada uno de los líderes desde su país, y la primera desde que el presidente de EE.UU. llegó a la Casa Blanca el pasado enero. Biden y Xi han hablado desde entonces dos veces por teléfono, pero la cumbre de este lunes permitirá una discusión más a fondo. La relación China-EE.UU. está definida por el empuje económico y militar del gigante asiático, la necesidad de cooperación entre ambos países y la escalada de roces. El antecesor de Biden, Donald Trump, hizo de China un tema central en las relaciones exteriores, con una mezcla de agresividad y apertura para la negociación, sobre todo en lo que consideraba el gran agravio para su país: la relación comercial, muy ventajosa para Pekín. Biden, como en muchos otros asuntos en política exterior, no se ha movido mucho de las posiciones de Trump. De hecho, incluso ha endurecido el tono frente a su rival y lo ha convertido en su asunto prioritario. Ambos países han intercambiado acusaciones, sanciones, aranceles y agresividad dialéctica en los últimos años y el objetivo de esta cumbre es tranquilizar las aguas y no agitar los muchos enfrentamientos que siguen vivos. La Administración Biden ha acusado a China de forma repetida de perpetrar o apoyar ciberataques contra sus intereses, ha denunciado e impuesto sanciones por las violaciones de Derechos Humanos del régimen comunista en Xinjiang, Hong Kong y Tíbet y ha advertido a Pekín sobre su expansión militar y sus ambiciones territoriales en el Pacífico. Washington y Pekín saben que necesitan cooperar. EE.UU. es un mercado prioritario para China, y la agenda climática de Biden no va a ningún lugar sin la participación de la otra gran potencia industrial Un asunto de especial sensibilidad es Taiwán. Washington ha denunciado los recientes ejercicios militares marítimos cerca de la costa de la isla, que China considera parte de su soberanía, algo que EE.UU. admite de forma tácita. Pekín considera que EE.UU. merodea un apoyo a la independencia completa de Taiwán con declaraciones -Biden ha dicho varias veces en los últimos meses que el ejército de EE.UU. defenderá a la isla en caso de invasión china- y gestos políticos, como la reciente visita de legisladores estadounidenses a la isla. En una llamada este sábado entre el secretario de Estado, Antony Blinken, y su homólogo chino, Wang Yi, este último advirtió de que cualquier desvío de EE.UU. frente a la política de ?Una China? ?el reconocimiento de la soberanía china sobre Taiwán, establecido en 1972? tendrá el efecto de un ?bumerán?. Blinken, por su parte, recriminó la «presión militar, diplomática y económica continuada contra Taiwán» y le exigió «diálogo constructivo» para resolver la situación. Armas nucleares Pero la preocupación de EE.UU. va más allá de Taiwán. La ambición militar de China es cada vez más evidente ?acaba de hacer pruebas de una nueva arma nuclear de velocidad hipersónica y construye unos 250 almacenes para misiles de largo alcance? y conlleva más agresividad en la región Indo-Pacífico. La Administración Biden se ha involucrado más en este escenario, con, por ejemplo, la creación de la alianza Aukus ?junto con Australia y Reino Unido? con el objetivo indisimulado de contener las aspiraciones territoriales de China. Frente a todos estos roces, sin embargo, EE.UU. y China saben que necesitan cooperar. EE.UU. es un mercado prioritario para China, y la agenda climática de Biden no va a ningún lugar sin la participación de la otra gran potencia industrial. En un ejemplo de ello, ambos países llegaron a un acuerdo sobre reforzar sus compromisos en cambio climático la semana pasada. Pekín también quiere compromisos de Biden de que EE.UU. no boicoteará los Juegos Olímpicos de Invierno del año que viene en Pekín, ante las crecientes voces en Washington ?el mes pasado lo pidieron senadores de los dos partidos? para impulsarlo.
14-11-2021 | Fuente: as.com
¿Qué islas podrían desaparecer por el cambio climático y cuánto tiempo les queda?
El drástico aumento del nivel del mar provoca que algunas zonas costeras de la geografía mundial puedan desparecer completamente en las próxima décadas.
13-11-2021 | Fuente: as.com
La sentencia a muerte de los glaciares pirenaicos: "Es cuestión de años"
El deshielo de los glaciares es una de las consecuencias que trae consigo el cambio climático, provocado por el aumento de la temperatura de la Tierra.
13-11-2021 | Fuente: as.com
¿Por qué los polos de la Tierra son cada vez menos blancos?
Las consecuencias del cambio climático, debido al aumento de la temperatura de la Tierra, se pueden observar con el derretimiento de los polos.
08-11-2021 | Fuente: marca.com
Greta Thunberg en 'Salvados': "A los políticos les dará igual el clima mientras..."
La popular activista ha sido entrevista en el programa de Gonzo en La Sexta y ha valorado la lucha contra el cambio climático  Leer
05-11-2021 | Fuente: as.com
Greta Thunberg lanza un duro mensaje: "Es un fracaso"
La conferencia sobre el cambio climático recibe una oleada de jóvenes manifestantes que piden más acción y menos palabras a los gobiernos de todo el mundo.
03-11-2021 | Fuente: as.com
Maldivas avisa de su propia desaparición
El presidente de las islas del Pacífico ha alertado de que su propio archipiélago desaparecerá bajo el mar en menos de 100 años si no se frena el cambio climático.