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Noticias de asia

03-04-2020 | Fuente: abc.es
Un joven apuñala a un hombre asiático y a sus hijos, de dos y seis años, «para que no propaguen el coronavirus»
Un joven se enfrenta a un delito de odio por intentar asesinar a tres miembros de una familia de origen asiático «para evitar que propagaran el coronavirus». Los hechos ocurrieron el pasado 14 de marzo dentro de un Sam's Club en Midland (Texas), según informa BuzzFeed News. José L. Gómez, de solo 19 años, iba a realizar algunas compras al local cuando se percató de que una familia de origen asiático se dirigía al mismo sitio que él. Tras volver al coche a por un cuchillo, el joven se acercó al padre y a sus dos hijos, de dos y seis años, y comenzó a atacar indiscriminadamente a los tres. Al percatarse de lo que estaba ocurriendo, Zack Owen, un empleado de la tienda, intervino y derribó al joven antes de que matara a cuchilladas a la familia. En medio de un forcejeo, del que el trabajador salió herido, logró arrancar el cuchillo de las manos del agresor. Bernie Ramírez, un agente de la Patrulla Fronteriza que estaba fuera de servicio y se encontraba comprando en el lugar con su hija pequeña, relató a CBS7 que se acercó a la caja con la intención de poner fin a lo que él pensaba que era «una pelea por la escasez de bienes». Fue ahí cuando se percató de que no era eso lo que estaba ocurriendo. «Me di cuenta de que Owen se había metido en una pelea a cuchillo con las manos desnudas», relató. «Tomó el control del individuo y le desarmó. Las cosas podrían haber ido realmente mal si él no hubiera estado allí». Tras pedir refuerzos a través de su radio, Ramírez inmovilizó al individuo hasta que llegaron las autoridades. Una vez en las dependencias policiales, el agresor confesó que había atacado a la familia «porque temía que contagiaran al resto de la población de Midland con el coronavirus». Los heridos, por su parte, fueron trasladados al hospital para ser atendidos por las heridas que habían sufrido. Hoy se recuperan en sus hogares. Gómez ha sido acusado de tres cargos de intento de asesinato capital y un cargo de asalto agravado con un arma mortal, según Reporter-Telegram. El caso está siendo investigado por el FBI como un delito de odio.
03-04-2020 | Fuente: as.com
Cracks del Siglo XXI: Tenas, el Ter Stegen de La Masia
Arnau Tenas, portero del Juvenil A, tiene muchas similitudes con el guardameta alemán. Es fijo en las categorías inferiores de España.
02-04-2020 | Fuente: as.com
El presidente de Filipinas ordena "disparar a matar" a los que salten la cuarentena
Rodrigo Duterte amenazó los ciudadanos que no respeten el confinamiento impuesto en el país asiático para luchar contra la pandemia del coronavirus
02-04-2020 | Fuente: abc.es
Trump dice que enviará poco material sanitario a España hasta que cubra las necesidades de EE.UU.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado este miércoles que ayudará a España en la lucha contra el coronavirus y facilitará la llegada de material sanitario a nuestro país pero ha advertido que será cuando haya un «exceso» en el país norteamericano. «No vamos a empezar a enviar demasiado [material sanitario] hasta que no tengamos un exceso de ciertas cosas», ha señalado Trump en la rueda de prensa del grupo de trabajo del coronavirus en la Casa Blanca. El presidente norteamericano ha indicado que Estados Unidos distribuirá el «material extra» a otros países del mundo como España, que, según ha dicho, «ha sido golpeada duramente» por el coronavirus, con 9.053 fallecidos y más de 102.000 contagiados. «También necesitamos mucho para nosotros, estamos centrados en eso», ha aclarado Trump sobre el esfuerzo de la industria de Estados Unidos para la fabricación de equipos clave como ventiladores. El presidente norteamericano ya anunció esta semana que donaría equipos a España, Italia y Francia, tras recibir Estados Unidos suministros de varios países, incluidos China y Rusia. «Lo que nos hemos comprometido a hacer, lo haremos», ha reafirmado el presidente norteamericano, que se ha mostrado convencido de que Estados Unidos «dentro de poco» tendrá «muchos más» ventiladores de los que pueda usar, «incluso después de que almacenemos para futuras catástrofes». «Pronto tendremos más respiradores de los que necesitaremos. Estamos fabricando miles de ellos, pero se tarda un tiempo», ha zanjado Trump, que ha recalcado que comparte la necesidad «de que todos ayudemos a todos». Trump extendió el domingo las medidas de distanciamiento social en Estados Unidos para intentar reducir el número de contagios por coronavirus hasta el 30 de abril. En este sentido, el presidente estadounidense ha insistido en que los próximos 30 días son «vitales» para aplanar la curva de contagios. Estados Unidos es el país en el que más rápidamente se está expandiendo la enfermedad Covid-19, con una nueva cifra récord de 26.400 casos diarios. La cifra de muertes supera las 4.400, mientras que los afectados sobrepasan los 200.000.
02-04-2020 | Fuente: abc.es
Entre el cielo y el infierno
Al segundo y malogrado secretario general de Naciones Unidas, el sueco Dag Hammarskjöld, se le atribuye una de las mejores definiciones de la institución estrenada en San Francisco a finales de octubre de 1945: «Fue creada no para llevar a la humanidad hasta el cielo sino para salvarla del infierno». En 1945, la tragedia de la Segunda Guerra Mundial había conseguido entreabrir las puertas del infierno: genocidio, armas de destrucción masiva y la horrorosa confirmación de que el coste humano de los conflictos bélicos tiende a ser cada vez más indiscriminado. A los 75 años de historia, y encasillada desde hace tiempo como grupo de riesgo por los renegados del orden internacional liberal, la ONU ha vuelto a recurrir al contexto de lo apocalíptico para recordar que la pandemia de coronavirus plantea la mayor amenaza para la humanidad desde la Segunda Guerra Mundial. Es decir, que las puertas del infierno se están volviendo a abrir o como decía un irreverente cómico, «Dios ha pedido la cuenta». Conforme el Covid-19 se ha propagado literalmente por todo el mundo, la primera inclinación de muchas naciones ha sido retirarse dentro de sus fronteras, aplicar restricciones de todo tipo, desentenderse de sus vecinos e intentar hacer frente a este reto a través de respuestas estrictamente nacionales. Esta respuesta tan ensimismada recuerda a todos los fracasos en cadena acumulados en los años treinta. Sin olvidar la importancia del esfuerzo de rectificación del nuevo orden construido a partir de las cenizas de 1945: desde Naciones Unidas hasta las instituciones de Bretton Woods, pasando por el proyecto de integración de Europa. En estos momentos tan difíciles, muchos gobiernos se han lavado bastante bien las manos con respecto al multilateralismo solidario. Y demasiados se han olvidado de que una lucha global como el coronavirus requiere también de soluciones globales. Sobre todo si se quiere evitar que este infierno biológico se convierta también en un infierno político, económico y social para todo el mundo.
01-04-2020 | Fuente: abc.es
Agonía en un portaviones nuclear de EE.UU. en el que se expande el coronavirus
«Este es el momento de evitar que mueran soldados. Si no tomamos medidas pronto, renunciamos a proteger nuestro activo más valioso: nuestros soldados». Son las palabras, desesperadas, del capitán de uno de los 10 portaviones con reactor nuclear de la Armada estadounidense, que ha escrito a sus superiores suplicándoles que permitan el desembarco y aislamiento de la gran mayoría de los 4.000 tripulantes del barco, uniformados que van siendo infectados uno a uno por el coronavirus y que, hacinados, no pueden guardar la distancia de seguridad que recomiendan los médicos. El portaviones USS Roosevelt está atracado desde la semana pasada en Guam, una isla del Pacífico que forma parte de los territorios no incorporados de EE.UU. Antes el buque de guerra hizo varias escalas en Asia, incluida una parada en un puerto de Vietnam. En Guam, sólo a una parte de los soldados, los que presentan los síntomas más obvios de contagio, han podido desembarcar para recibir atención médica. Informado de los contagios, el Pentágono ha prometido hacerles la prueba diagnóstica a los 4.000 marinos. Para el capitán no es suficiente. «La enfermedad se expande de forma continuada y rápida», dice en su misiva, de cuatro páginas y fechada el 30 de marzo, el capitán Brett Crozier. «Desembarcar a la mayoría del personal de un portaaviones nuclear estadounidense desplegado, y aislarlos durante dos semanas, puede parecer una medida exagerada. Pero es un riesgo necesario. Mantener a más de 4.000 hombres y mujeres jóvenes a bordo del buque es un riesgo innecesario», añade. Guam, sin suficientes camas hospitalarias En la misiva, el capitán narra una situación agónica e insalubre, dado lo contagioso que es el coronavirus: 4.000 personas durmiendo en literas, compartiendo baños y en general con labores que requieren proximidad física. De hecho pone de ejemplo la alta tasa de contagio en el crucero Diamond Princess, del cual murieron 12 personas, de más de 700 contagiados. Según Crozier, él puede quedar al mando de un 10% de la tripulación para mantener los dos reactores nucleares del USS Rosevelt. Después de que el diario «The San Francisco Chronicle» hiciera pública la carta, el secretario de la Armada estadounidense, Thomas Modly, reveló que ha contactado con las autoridades de Guam para que admitan a los soldados, pero la isla, con una población de 164.000 personas, no cuenta con suficientes camas hospitalarias. «Estamos intentando montar un hospital de campaña», dijo Modly en CNN.
01-04-2020 | Fuente: abc.es
Evacúan un portaviones nuclear de EE.UU. después de que 100 personas dieran positivo
«Este es el momento de evitar que mueran soldados. Si no tomamos medidas pronto, renunciamos a proteger nuestro activo más valioso: nuestros soldados». Eran las palabras, desesperadas, del capitán de uno de los 10 portaviones con reactor nuclear de la Armada estadounidense, que ha escrito a sus superiores suplicándoles que permitan el desembarco y aislamiento de la gran mayoría de los 4.000 tripulantes del barco, uniformados que van siendo infectados uno a uno por el coronavirus y que, hacinados, no pueden guardar la distancia de seguridad que recomiendan los médicos. Durante la madrugada, 1.000 militares han sido evacuados, ha informado EFE. El objetivo es sacar al resto de la tripulación progresivamente, según la misma fuente. El portaviones USS Roosevelt está atracado desde la semana pasada en Guam, una isla del Pacífico que forma parte de los territorios no incorporados de EE.UU. Antes el buque de guerra hizo varias escalas en Asia, incluida una parada en un puerto de Vietnam. En Guam, sólo a una parte de los soldados, los que presentan los síntomas más obvios de contagio, han podido desembarcar para recibir atención médica. Informado de los contagios, el Pentágono ha prometido hacerles la prueba diagnóstica a los 4.000 marinos. Para el capitán no es suficiente. «La enfermedad se expande de forma continuada y rápida», decía en su misiva, de cuatro páginas y fechada el 30 de marzo, el capitán Brett Crozier. «Desembarcar a la mayoría del personal de un portaaviones nuclear estadounidense desplegado, y aislarlos durante dos semanas, puede parecer una medida exagerada. Pero es un riesgo necesario. Mantener a más de 4.000 hombres y mujeres jóvenes a bordo del buque es un riesgo innecesario», añadía. Guam, sin suficientes camas hospitalarias En la carta, el capitán narraba una situación agónica e insalubre, dado lo contagioso que es el coronavirus: 4.000 personas durmiendo en literas, compartiendo baños y en general con labores que requieren proximidad física. De hecho ponía de ejemplo la alta tasa de contagio en el crucero Diamond Princess, del cual murieron 12 personas, de más de 700 contagiados. Según Crozier, él puede quedar al mando de un 10% de la tripulación para mantener los dos reactores nucleares del USS Rosevelt. Después de que el diario «The San Francisco Chronicle» hiciera pública la carta, el secretario de la Armada estadounidense, Thomas Modly, reveló que ha contactado con las autoridades de Guam para que admitan a los soldados, pero la isla, con una población de 164.000 personas, no cuenta con suficientes camas hospitalarias. «Estamos intentando montar un hospital de campaña», dijo Modly en CNN.
01-04-2020 | Fuente: abc.es
Informes de la inteligencia de EE.UU. concluyen que China falsificó sus cifras de muertos por el Covid-19
Un informe clasificado de la inteligencia de EE.UU. ha concluido que China ha ocultado el alcance de la epidemia de coronavirus en su territorio, con cifras menores de las reales sobre contagios y fallecidos. El documento fue entregado la semana pasada a la Casa Blanca. La existencia del informe fue revelada por «Bloomberg», que cita a tres fuentes gubernamentales anónimas que aseguraron que la información pública de las autoridades chinas sobre la epidemia es «intencionalmente incompleta». Dos de esas fuentes aseguran que el informe determina que los números de China son falsos. Según los datos compilados por la Universidad Johns Hopkins, que reúne cifras gubernamentales para comparar los focos de coronavirus en cada país, China cuenta con algo más de 82.000 casos y ha sufrido cerca de 3.300 muertes. Un número muy bajo si se tiene en cuenta que la epidemia arrancó en el gigante asiático a finales de 2019 y que en países occidentales como Italia, España o EE.UU., han sobrepasado los 100.000 casos en apenas un mes con contagios. En el caso de EE.UU., se acerca a los 200.000 casos y las proyecciones oficiales apuntan a que, en el mejor de los escenarios, el saldo de fallecidos estará entre 100.000 y 240.000 al final de la crisis. La exactitud de los datos de contagios y fallecidos ofrecidos por China se ha cuestionado desde un principio, a pesar de las estrictas medidas de confinamiento decretadas por las autoridades en el comienzo de la crisis. Imágenes con miles de urnas funerarias a las afueras de Wuhan, la ciudad donde empezó la epidemia, han reavivado las dudas, unido a los cambios metodológicos de las autoridades chinas para el recuento. La posible inexactitud de los datos chinos está siendo también utilizada por el Gobierno de EE.UU. para justificar su reacción tibia y tardía a la crisis. Deborah Birx, la experta médica que participa en el grupo de trabajo del coronavirus de la Casa Blanca, aseguró esta semana que la interpretación de los datos chinos llevó a pensar que la epidemia era «seria, pero menor de lo esperado» y que «probablemente no teníamos buena parte de los datos, a la luz de lo que ha pasado después en Italia y en España». El secretario de Estado de EE.UU. ha reclamado a la comunidad internacional que recopile los datos de forma realista y ha acusado a China de lentitud en compartir la información sobre la epidemia en las primeras semanas tras el comienzo del brote. También se ha criticado a países como Irán, Rusia, Arabia Saudí o Egipto por ocultar sus cifras reales. En Corea del Norte, que tiene frontera con China, no se ha detectado ningún contagio. «Hay vidas que dependen de la capacidad de tener confianza e información sobre lo que está pasando», dijo Pompeo este martes, el mismo día en que el presidente de EE.UU, Donald Trump, cambiaba finalmente de discurso y reconocía la extrema gravedad de la epidemia para su país. Entrega de urnas funerarias Si EE.UU. no cree en las cifras oficiales ofrecidas por el Gobierno chino, tampoco lo hace la población china. La incredulidad se basa en el número de urnas funerarias repartidas después del levantamiento del confinamiento. Según recoge el Daily Mail, los residentes de Wuhan, foco de la pandemia, afirman que se han entregado 500 urnas a familias afligidas todos los días desde siete funerarias diferentes de la ciudad. Esto significa que las cenizas de 3.500 personas se distribuyen cada 24 horas. Las casas, en Hankou, Wuchang y Hanyang, han dicho a las familias en duelo que recibirán las cenizas antes del 5 de abril, la fecha del festival Qing Ming, donde la gente cuida las tumbas de sus antepasados. Esto significa que 42.000 urnas podrían distribuirse en ese período de 12 días.
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