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Noticias de asia central

10-08-2021 | Fuente: as.com
Tan grande como Messi: la historia de Abdu Rozik
El tayiko es el influencer más importante de Asia Central desde su enfrentamiento otro fenómeno viral como Habsullah, de Dagestan.
25-02-2021 | Fuente: abc.es
Irritación en el entorno de Navalni por la decisión de Amnistía Internacional
La decisión de la ONG Amnistía Internacional (AI) de retirar al principal opositor ruso, Alexéi Navalni, condenado a dos años y medio de prisión, la condición de «preso de conciencia» ha causado en el entorno del político represaliado y en la oposición rusa en general un sentimiento de sorpresa e irritación. Navalni se pronunció hace unos 15 años en contra de la llegada de inmigrantes a Rusia procedentes de Asia Central y el Cáucaso y AI ha considerado que tales mensajes están impregnados de «odio». El responsable de la red de sedes regionales de Navalni, Leonid Vólkov, exiliado en Alemania y reclamado por la Justicia rusa por llamar la menores de edad a participar en acciones de protesta, ha escrito en Twitter que «si una organización cuya razón de ser es ayudar a presos políticos (..) hace cosas que perjudican a esos presos políticos, entonces esa organización está muerta». También en Twitter, Kira Yarmish, la portavoz de Navalni, actualmente en arresto domiciliario, ha calificado de «vergonzoso» que Amnistía Internacional prive al líder opositor ruso del estatus de «preso de conciencia», «por unas declaraciones hechas a mediados de la década de los 2000, haciendo caso a las peticiones de los propagandistas del poder ruso». En términos parecidos se ha expresado Iván Zhdánov, director del Fondo de Lucha contra la Corrupción creado por Navalni (FBK), que emplea también el término «vergüenza». En señal de protesta, el abogado del FBK, Alexánder Golovach, también en prisión, ha renunciado a su condición de «preso de conciencia», que Amnistía Internacional le concedió en 2018. Oleg Stepánov, jefe de la organización en Moscú de la formación opositora, sostiene que la medida de AI en relación con Navalni después de los tuits del canal estatal ruso Russia Today (RT) «es un juego abierto del lado de la dictadura». Y es que en AI han reconocido que algunos medios de comunicación rusos estatales han lanzado una campaña de desprestigio contra Navalni. Organización de sesgo nacionalista La publicación digital rusa Mediazona señala directamente a RT como principal instigador de tal campaña. Amnistía Internacional recibió solicitudes de revisión del estatus de Navalni, una de ellas de Katia Kazbek, una colaboradora de RT en Nueva York, que llamó al disidente ruso «nacionalista y racista». Personas que conocieron a Navalni en tiempos pasados aseguran que fundó una organización de sesgo nacionalista y participó en las llamadas «marchas rusas», manifestaciones convocadas por grupos ultranacionalistas y de extrema derecha, algunas de ellos con ramificaciones en la cúpula del Kremlin en aquellos años, entre ellos Stanislav Surkov, antiguo asesor del presidente Vladímir Putin. Natalia Zviáguina, directora de la oficina de Amnistía Internacional en Rusia, considera que «un preso de conciencia no debe incitar el odio contra los inmigrantes». A su juicio, «un rechazo a aquellas declaraciones permitiría a AI reconsiderar su decisión». Zviáguina, sin embargo, no ha aclarado a qué palabras concretas de Navalni se refiere. Tras recuperarse del envenenamiento sufrido en Siberia el pasado verano, el dirigente opositor regresó de Alemania el pasado 17 de enero, día cuando AI le otorgó el estatus de «preso de conciencia». Fue detenido nada más pasar el control de pasaporte. Después fue condenado a dos años y medio de prisión por una causa que él considera «amañada y motivada políticamente» y su apelación contra tal sentencia fue rechazada el viernes de la semana pasada. Contra él hay en curso dos causas judiciales más y actualmente espera en la prisión moscovita de Matrósskaya Tishiná, de detención preventiva, que se decida en qué colonia penitenciaria deberá cumplir la pena.
04-01-2021 | Fuente: abc.es
Helga Schmid llega a la OSCE para construir un nuevo equilibrio con Rusia
Helga Schmid, experimentada y carismática diplomática alemana de 59 años, reunió a principios de diciembre suficiente consenso en torno a su nombre para ocupar el cargo de secretaria general de la OSCE, una organización que atraviesa una profunda crisis. «Si alguien puede hacer algo, esa es Helga», sugieren fuentes diplomáticas alemanas. Dada la situación geopolítica que la presidencia de Donald Trump ha impulsado desde EE.UU. en la última legislatura, el equilibrio de la OSCE ha cobrado prioridad en los objetivos de la UE y la receta es otra mujer alemana que ha trabajado una media de 16 horas al día durante las dos últimas décadas y media, un perfil similar al de Ursula von der Leyen. A partir de hoy, dirigirá la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, que reúne a 57 países, con el objetivo de ganar relevancia. Excepto en el este de Ucrania, donde la OSCE garantiza en gran medida que se mantenga un alto el fuego entre los separatistas y el gobierno de Kiev, y en la exitosa lucha contra el contrabando de armas en los Balcanes, la organización es apenas visible. Hasta ahora, la OSCE no ha desempeñado ningún papel en la mediación de crisis actuales como las de Bielorrusia o Nagorno-Karabaj en el sur del Cáucaso. Pero se trata de una plataforma internacional a la que la UE desea sacar mucho más partido. Los miembros son todos los países europeos, Turquía, los estados sucesores de la Unión Soviética, junto a Estados Unidos y Canadá. En ninguna otra mesa se sientan juntos actualmente los representantes de Europa, América, Rusia y Bielorrusia. En ningún otro foro coinciden los principales diplomáticos de Armenia y Azerbaiyán. Pero no sirve de nada si los miembros no se unen y prefieren bloquearse entre sí. Durante los últimos 15 años, los estados autoritarios bajo el liderazgo de Moscú han tratado de hacer cumplir en el seno de la organización su propia definición de democracia, seguridad internacional y violaciones de derechos humanos. Pero ni siquiera los estados occidentales están siempre de acuerdo en temas fundamentales como la lucha contra el terrorismo internacional. El principal objetivo de Schmid es convencer a Moscú de que actuar juntos es mejor y más barato a largo plazo que perpetuarse en el papel de alborotador internacional. Forjar coaliciones y ganar credibilidad, un proceso que solamente avanzará milímetro a milímetro. Figura de consenso Schmid, actualmente secretaria general del Servicio Europeo de Acción Exterior, ha cuajado como figura de consenso para poner fin a las disputas internas. Sustituirá a Thomas Greminger y será la primera mujer en ocupar este cargo. Junto a ella, ocupará otro puesto de responsabilidad vacante desde hace más de cuatro meses la portuguesa Teresa Ribeiro, que sustituirá como representante de Libertad de Prensa en la OSCE a Harlem Désir, cuya continuidad en un segundo mandato fue bloqueada por Azerbaiyán, una república autoritaria del Cáucaso, en respuesta a las críticas recibidas por la censura y arrestos de periodistas. La Oficina de la OSCE sobre Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (ODIHR) será dirigida por el italiano Matteo Mecacci. Su antecesora, la exministra de Exteriores islandesa Ingibjörg Sólrún Gísladóttir, había sido vetada para seguir en el puesto por Tayikistán, después de que la ODIHR denunciara que en las elecciones de marzo en ese país se habían vulnerado derechos y libertades. El comisionado para las minorías nacionales será Kairat Abdrakhmanov, que en el pasado fue ministro de Exteriores de Kazajistán. Los cuatro cargos de dirección de la organización son tradicionalmente atribuidos a occidentales, a pesar de que, desde hace años, Rusia y Asia central denuncian falta de representación. Moscú había exigido que uno de los cargos directivos recayera en un representante de la Comunidad de Estados independientes (CEI), creada tras la desaparición de la Unión Soviética. Pero los occidentales se opusieron, reprochando a Rusia sus exigencias sin aceptar a cambio que se vuelvan a calcular los baremos de las contribuciones. En 2019, Estados Unidos financió la institución en un 11,5%, por encima del 9% que aportan Francia, Alemania, Italia y Reino Unido. Rusia solo aporta 6%, y algunas contribuciones, con las de Georgia o Armenia (0,5% cada uno) son simbólicas. Schmid ya jugó un papel clave, como secretaria general adjunta del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) en Bruselas, en la negociación del acuerdo nuclear con Irán para el llamado grupo de los seis (cinco poderes de veto de la ONU más Alemania), una labor por la que recibió la Cruz Federal del Mérito de primera clase y la Medalla Manfred-Wörner. A lo largo de su trayectoria, ha tejido una tupida red de contactos extendida por todo el mundo y sus colaboradores destacan su capacidad de rompehielos forjada a la sombra de destacadas personalidades políticas. El exministro alemán de Exteriores Joschka Fischer, de Los Verdes, la puso al frente de su oficina. Y después del traslado de Schmid a Bruselas a principios de 2006, el entonces jefe diplomático de la UE, Javier Solana, la envió durante años a numerosas misiones secretas, desde Bielorrusia al Líbano, de Israel a Kosovo. Ahora le ha sido encargado un nuevo equilibrio en la relación con Vladimir Putin, que desearía que la OSCE se concentrara únicamente en temas de seguridad, pero al que serán planteadas cuestiones sobre el Estado de derecho. Los europeos desean también acercarse a países de Asia central a través de la OSCE, por ser la única organización internacional en la que están a un nivel de igualdad con los rusos. Helga Schmid se formó en Literatura, Historia y Política en la Universidad de Múnich. También estudió Derecho Internacional y de la Unión Europea, Economía y Relaciones Internacionales en la Academia Diplomática de Viena. Desde 1988 ha sido adjunta del ministro de Asuntos Europeos, entre 1991 a 1994 oficial de prensa y asuntos públicos de la embajada alemana en Washington D. C., hasta 1998 Schmid trabajó como asesora política del ministro de Asuntos Exteriores Klaus Kinkel y desde 1998 a 2000 ocupó el mismo cargo con el ministro de Asuntos Exteriores verde Joschka Fischer. Entre 2000 y 2005, ocupó varios puestos ejecutivos en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en Berlín, entre ellos el de jefa de personal político y jefa de la Oficina Ministerial de 2003 a 2005, hasta que en 2006 pasó a ser directora del Servicio de Planificación de Políticas y Alerta Temprana del alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Javier Solana, en la Secretaría General del Consejo de la Unión Europea en Bruselas. Tras la creación del Servicio Europeo de Acción Exterior, Schmid se convirtió en secretaria general adjunta de asuntos políticos en 2010 y participó en las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán, como autora principal del tratado de cien páginas que se concluyó con éxito en 2015. En septiembre de 2016, relevó a Alain Le Roy como secretaria general del Servicio Europeo de Acción Exterior.
25-11-2020 | Fuente: abc.es
China critica al Papa por denunciar la persecución contra los uigures
La equiparación por parte del Papa Francisco de la etnia uigur de China con los rohingya de Birmania y los yazidíes de Irak, dos de los pueblos más perseguidos del mundo, ha enfurecido al autoritario régimen de Pekín. Entre los numerosos asuntos que aborda el Sumo Pontífice en su libro «Soñemos juntos. El camino a un futuro mejor», escribe que «pienso a menudo en los pueblos perseguidos: los rohingya, los uigures y los yazidíes». Aunque el Papa ya había hablado antes a favor de los otros dos pueblos perseguidos, es la primera vez que menciona a los uigures, etnia musulmana originaria de la convulsa región de Xinjiang, fronteriza con Asia Central. Arriesgando su acercamiento de los últimos años a China, país con el que el Vaticano no tiene relaciones diplomáticas, Francisco se une a las denuncias internacionales por la reclusión en campos de reeducación de cientos de miles de uigures, hasta un millón según algunos informes. Aunque Pekín negó al principio la existencia de dichos campos, argumenta que son escuelas de formación profesional para acabar con las revueltas y atentados islamistas que se han cobrado cientos de vidas en Xinjiang durante los últimos años. «El Gobierno chino siempre ha protegido los derechos legales de las minorías étnicas por igual. Personas de todas las etnias de Xinjiang disfrutan de la protección total de sus derechos de subsistencia, derechos de desarrollo y libertad religiosa», afirmó el portavoz de Exteriores, Zhao Lijian, según informa Reuters. A su juicio, «los comentarios del Papa Francisco son infundados». Las palabras del Sumo Pontífice amenazan con abrir una crisis justo cuando la Santa Sede acaba de renovar su concordato con Pekín para el nombramiento consensuado de obispos. Aunque no se han anunciado los términos en los que se ha prorrogado dicho acuerdo, que fue suscrito en 2018, el acercamiento entre ambas partes era evidente por el interés del Papa Francisco en «normalizar» los lazos con China. De hecho, hasta se negó a recibir en septiembre al secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, por haber criticado la renovación de dicho concordato. Pero, rompiendo su silencio sobre los uigures, Francisco ha decidido denunciar su persecución aún a costa de mejorar sus relaciones con China.
27-10-2020 | Fuente: abc.es
La pandemia se ceba en Latinoamérica con la mayor caída económica mundial y un tercio de las muertes
Los países latinoamericanos están sufriendo a causa la crisis sanitaria y económica del coronavirus como ninguna otra región del mundo. Con el 8,2% de la población mundial, han diagnosticado el 28% de los casos positivos globales por Covid-19 ?y eso que no se realizan tantas pruebas generalizadas a la población como en países más desarrollados? y han padecido el 34% de las muertes debidas a la pandemia registradas mundialmente, como ha destacado con alarma el FMI. La economía latinoamericana tendrá este año un retroceso de entre un 8,1% (FMI) y un 9,1% (Cepal), mayor que el de ninguna otra región del mundo y el doble del que experimentarán otras zonas emergentes y en desarrollo del planeta. Ya desde esta columna se alertó en marzo, cuando la pandemia apenas había hecho acto de presencia en el continente americano, que los países de América Latina, que eran los últimos en ver llegar el virus, serían los que más tarde saldrían de la crisis. Esos datos incipientes que entonces se estaban teniendo permitían un mes después vislumbrar una perspectiva realmente pesimista: la región se enfrenta a una segunda década perdida, como la que sufrieron en una de sus crisis históricas más graves, padecida en los años 1980. En esa perspectiva insisten ahora los últimos informes publicados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de la ONU. Destrucción de empleo El FMI destaca que el Producto Interior Bruto (PIB) latinoamericano caerá este año un 8,1%, por encima de lo estimado para otras regiones del mundo. Este organismo internacional prevé una caída del 7% para el conjunto de Europa, del 2,2% para Asia, del 3% para África subsahariana y del 4,1% para Oriente Medio y Asia Central. El descenso en Latinoamérica será el doble del que experimentarán otras zonas emergentes y en desarrollo del planeta. Cierto que los países ricos de Europa Occidental tendrán una caída media comparable (8,1%), pero en 2021 crecerán más que el 3,6% de promedio estimado para Latinoamérica. Algunas naciones de la región presentan unas cifras especialmente graves para 2020, entre ellas Perú (-13,9%), Argentina (-11,8%), Ecuador (-11%) y México (-9%), dejando aparte el caso especial de Venezuela, que empalma varios años de retroceso de su PIB (en 2019 cayó un 35% y este año lo hará en un 25%). El FMI alerta de que, a diferencia de lo ocurrido en otras recesiones, la contracción del empleo ha sido en la región mayor que la contracción del PIB: alrededor del 20% de media en los cinco mayores países (en el caso de Perú ha llegado al 40%). Las razones de esta destrucción de la ocupación están en que, además de la gran informalidad del mercado laboral, el 45% de los puestos de trabajo en Latinoamérica son de contacto físico próximo (frente al 30% en los países emergentes) y solo el 20% de los empleos pueden ser realizados remotamente (frente al 40% en las economías avanzadas). Menor comercio y colapso del turismo Junto a eso cuentan además las dinámicas económicas propias de una región fuertemente dependiente del comercio de materias primas, sobre todo Sudamérica (la menor actividad inicial de China y luego la de Europa y Estados Unidos redujo el comercio; el bajo precio del petróleo, por su parte, ha afectado a los productores de hidrocarburos). Además, las turbulencias financieras internacionales han restringido la inversión extranjera y el colapso de los largos desplazamientos ha perjudicado enormemente el turismo, que es básico para la supervivencia del Caribe. El FMI concluye que el PIB de la mayor parte de los países latinoamericanos no volverá a los niveles previos a la crisis hasta 2023 y que los ingresos reales per cápita no se recuperarán hasta 2025, diez años después de que la economía de la región comenzara a ir mal por el desplome del precio de las materias primas, lo que terminó con la «década de oro» vivida hasta entonces. Aumento de la pobreza Un panorama similarmente sombrío es el dibujado por la Cepal, que sitúa su previsión de reducción del PIB latinoamericano para 2020 en el 9,1%. Eso llevará a la región a su peor contracción de la actividad económica desde que se iniciaron los registros, en 1900, aumentando de modo «significativo» la tasa de pobreza, que alcanzará un 37,3%, y situando el desempleo en el 13,5%. «Todo ello parece indicar que la dinámica de recuperación será lenta y los costos económicos y sociales de esta crisis podrían seguir aumentando a lo largo de 2020 y 2021. De hecho, se espera que en 2020 el nivel del PIB per cápita de la región sea equivalente al de 2010, y el de pobreza, al de 2006, lo que supondría un decenio perdido en términos económicos, y casi un decenio y medio en términos sociales», dice la Cepal.
18-07-2020 | Fuente: abc.es
China hará pruebas masivas para atajar el rebrote del coronavirus en la capital de Xinjiang
Al igual que ya hicieron el mes pasado con el rebrote del coronavirus en el mayor mercado de Pekín, las autoridades chinas harán pruebas masivas de ácido nucleico en Urumqi, la capital de la región musulmana de Xinjiang donde se ha descubierto un nuevo foco esta semana. Tras diagnosticar once nuevos casos el viernes, son ya 17 los contagiados a tenor de las cifras oficiales. A ellos se suman once enfermos asintomáticos y 269 contactos estrechos que están bajo observación médica. Según informa este sábado en Twitter el periódico oficial ?Diario del Pueblo?, altavoz del régimen comunista, el Gobierno regional ha prometido ?pruebas de ácido nucleico a gran escala para identificar a los pacientes de Covid-19, sus allegados y enfermos asintomáticos?. Aunque las cifras son tan bajas que hacen dudar de la información oficial y temer un brote mucho mayor, las autoridades chinas actúan con contundencia y rapidez cada vez que descubren un nuevo foco. Para impedir su propagación, cerraron la única línea de metro el jueves por la noche, cortaron los autobuses y cancelaron la mayoría de vuelos de entrada y salida a Urumqi, que está a unos 4.000 kilómetros al oeste de Pekín. Además, ordenaron a los cuatro millones de habitantes de la ciudad encerrarse en sus casas. Tal y como muestran los vídeos difundidos por la red social Weibo, las avenidas están vacías y muchos vecinos han hecho acopio de víveres para el confinamiento durante los próximos días. El mes pasado, un brote en el mercado de abastos de Xinfadi, que abastece a Pekín del 80 por ciento de verduras y fruta, también obligó a confinar a 90.000 vecinos de los alrededores. Además, once de los 20 millones de habitantes que tiene la ciudad se sometieron a la prueba del coronavirus. La Comisión de Salud de Pekín lleva ya once días sin notificar nuevos contagios de este rebrote, que dejó 335 casos confirmados y parece controlado. De ellos, unos 160 siguen hospitalizados, con al menos 14 en estado grave según las últimas informaciones oficiales pero sin ningún fallecido. En Wuhan, epicentro de la pandemia, la mayoría de sus once millones habitantes también se sometieron al test del ácido nucleico. Para agilizar el proceso, las autoridades agrupan las muestras de saliva de cinco en cinco o diez en diez. Si el resultado sale negativo, significa que todos los analizados están bien. Si es positivo, se les hace la prueba individualmente para detectar al infectado. En el extremo noroccidental de China, la desértica región de Xinjiang ocupa tres veces la superficie de España y cuenta con abundantes yacimientos de petróleo y gas natural. Para el régimen de Pekín, es de gran importancia geoestratégica no solo por sus recursos, sino también por sus fronteras con Rusia, Mongolia, Pakistán, Afganistán, India y varias repúblicas ex soviéticas de Asia Central. Pero es una de las zonas más convulsas de China junto al Tíbet, ya que buena parte de sus 13 millones de habitantes autóctonos, los uigures que profesan el islam y hablan una lengua relacionada con el turco, aspiran a la independencia. Para combatir este separatismo, que se ha cobrado cientos de vidas en atentados terroristas y revueltas durante los últimos años, Pekín ha implantado campos de reeducación donde se calcula que hay un millón de uigures, practicado esterilizaciones forzosas y endurecido la represión sobre sus costumbres religiosas y sociales.
18-07-2020 | Fuente: elpais.com
Víctimas del virus en Asia Central
Kazajistán abre la frontera con Rusia para el retorno de los emigrantes uzbekos
13-07-2020 | Fuente: abc.es
China impone sanciones a Rubio y Cruz por denunciar la represión en Xinjiang
La nueva «Guerra Fría» que enfrenta a Estados Unidos y China ha entrado en tal fase de «acción-reacción» que, si Washington impone sanciones a sus dirigentes, Pekín hace lo mismo, aunque no diga en qué consisten. De forma más simbólica que efectiva, y sin poder ocultar su pataleta, el autoritario régimen del Partido Comunista impuso ayer sanciones contra sus «bestias negras» de la política estadounidense exceptuando al presidente Trump. No son otros que los senadores republicanos Marco Rubio y Ted Cruz, el congresista del mismo partido Chris Smith, el embajador para las Libertades Religiosas Internacionales, Sam Brownback, y la Comisión Ejecutiva del Congreso sobre China. Todos ellos son furibundos anticomunistas y Rubio, una de las voces más críticas contra Pekín, lideró el mes pasado una Alianza Interparlamentaria para contrarrestar el auge internacional de China exponiendo sus violaciones de los derechos humanos. En venganza por sus persistentes denuncias sobre los abusos que sufren los uigures en la región musulmana de Xinjiang, donde se calcula que hay un millón de personas encerradas en campos de reeducación, Pekín les impondrá unas sanciones que no ha especificado. La medida es una represalia por las sanciones que la Casa Blanca anunció la semana pasad a contra una serie de cuadros del régimen a los que acusaba de violar los derechos humanos en Xinjiang. Entre ellos destacaba el secretario del Partido Comunista en dicha región, Chen Quanguo, sobre quien ya pesa la prohibición de concederle un visado para EE.UU., la congelación de activos en este país si los tuviera y el veto a que haga negocios con empresas norteamericanas. «Acciones erróneas» Sin concretar qué es lo que hará China contra los políticos sancionados, la portavoz de Exteriores, Hua Chunying, reconoció en su rueda de prensa diaria que se trataba de una respuesta a «las acciones erróneas» de Washington. «Instamos a EE.UU. a retirar inmediatamente su decisión equivocada y detener cualquier palabra y acción que interfiera en los asuntos internos de China y dañe nuestros intereses», señaló Hua, según informa la agencia Reuters. Aunque no dio detalles sobre dichas sanciones, entre otras cosas porque no parece que los afectados tengan intereses en China ni intención de viajar a este país, avanzó que Pekín «adoptará una respuesta más profunda dependiendo del desarrollo de la situación». Junto a las disputas comerciales, el coronavirus y Hong Kong, Xinjiang es uno más de los muchos frentes que tienen abiertos las dos superpotencias en esta «II Guerra Fría», en la que China ha relevado a la extinta Unión Soviética. Enclavada a 4.000 kilómetros al oeste de Pekín, esta gigantesca región que ocupa tres veces las superficie de España es estratégica para el régimen chino por sus reservas de petróleo y gas natural y sus fronteras con Rusia, Mongolia, Pakistán, Afganistán, India y varias repúblicas ex soviéticas de Asia Central. Un millón de uigures confinados Para acabar con los atentados y revueltas que han sacudido durante los últimos años a Xinjiang, Pekín lanzó en 2014 una campaña que se ha endurecido desde que el jefe del Partido, Chen Quanguo, fue trasladado desde el Tíbet en 2016. Bajo su cargo, se ha construido una red de campos de reeducación donde se calcula que podría haber confinados un millón de uigures, la inmensa mayoría sin haber sido condenados por ningún delito. Por el mero hecho de acudir con frecuencia a la mezquita, leer el Corán o rezar en público, llevar una barba larga o tener familiares en «países musulmanes peligrosos», los uigures son encerrados durante meses y sometidos a un alienante lavado de cerebro. En clases colectivas, deben cantar alabanzas al Partido Comunista, aprender mandarín y renegar no solo de la violencia yihadista, sino también de algunos principios y costumbres del islam. Frente a las numerosas críticas internacionales que recibe, el régimen se defiende argumentado que dichos campos de reeducación son «escuelas de formación profesional» para erradicar el integrismo islamista. Pero la represión no se queda ahí, ya que el «Gran Hermano» chino ha implantado en Xinjiang un Estado aún más policial que en el resto del país para vigilar y controlar a los uigures. Según denunciaba recientemente una investigación de la agencia AP, las autoridades han esterilizado forzosamente a miles de mujeres uigures en lo que se considera un «genocidio demográfico» para diluir a la población autóctona de Xinjiang, buena parte de la cual aspira a la independencia. Cuando anunció las sanciones contra China la semana pasada, el secretario de Estado, Mike Pompeo, catalogó de «horribles y sistemáticos» los abusos en Xinjiang, donde sus 13 millones de uigures y otros etnias sufren la mayor campaña de represión y adoctrinamiento desde la «Revolución Cultural».
19-11-2019 | Fuente: abc.es
Al descubierto documentos secretos sobre los campos de reeducación para musulmanes en Xinjiang
Poco a poco se van conociendo más detalles sobre los campos de reeducación para los musulmanes de etnia uigur en la remota región china de Xinjiang, una de las mayores barbaridades desde la «Revolución Cultural» (1966-76). En una impresionante exclusiva, el diario «The New York Times» ha conseguido numerosos documentos del hermético régimen chino que arrojan luz sobre la creación de dichos campos y las explicaciones de las autoridades a las familias de los internos. Sin haber cometido más delito que profesar el islam, allí han sido confinadas cientos de miles de personas ? hasta un millón según algunos cálculos ? para evitar la propagación del terrorismo yihadista. A través de las 403 páginas de los 24 documentos filtrados por una fuente interna que oculta su identidad por seguridad, se descubre la orden fundacional del presidente Xi Jinping. Tras una visita a Xinjiang en abril de 2014, después de que terroristas uigures apuñalaran a 150 personas en una estación de tren dejando 31 muertos, Xi lanzó una «guerra total contra el separatismo» usando los «órganos de la dictadura» y sin mostrar «absolutamente ninguna piedad», recoge el NYT. Además de aumentar la vigilancia al más puro estilo «Gran Hermano», había que reeducar a los uigures que mostraran su religiosidad, tuvieran familia en ?países musulmanes religiosos? o que se hubieran dejado barba. Con la llegada en 2016 de Chen Quanguo, secretario del Partido Comunista trasladado desde el Tíbet, se endureció este internamiento masivo en campos que, al principio, el régimen negaba, pero fueron descubiertos con imágenes por satélite. Cambiando después su discurso, Pekín aseguró que eran escuelas de formación profesional para atajar las tendencias terroristas que pudieran tener los internos. En los documentos filtrados, los funcionarios son aleccionados para informar a sus familiares, advirtiéndoles de que es «por su bien» y recomendándoles que no se quejaran. Tal y como han contado quienes han estado en dichos campos, que más bien son cárceles de las que no pueden salir en meses o años, son sometidos a un lavado de cerebro y a duros castigos si oponen resistencia. Sin negar su autenticidad, el portavoz chino de Exteriores, Geng Shuang, criticó ayer la información y destacó el éxito en la prevención del terrorismo en Xinjiang, una vasta región con petróleo y gas y de suma importancia geoestratégica por sus fronteras con Asia Central.
18-11-2019 | Fuente: abc.es
«The New York Times» filtra un documento que expone cómo China organizó detenciones masivas de musulmanes
La directiva figuraba entre 403 páginas de documentos internos que han sido compartidos con «The New York Times» en una de las filtraciones más importantes de documentos gubernamentales desde dentro del gobernante Partido Comunista de China en décadas. Proporcionan una visión interna sin precedentes de la continua represión en Xinjiang, en la que las autoridades han acorralado a un millón de uigures, kazajos y otros étnicos en campos de detención y cárceles en los últimos tres años. El partido rechazó las críticas internacionales a los campamentos y los describió como centros de capacitación laboral que utilizan métodos leves para combatir el extremismo islámico. Pero los documentos confirman la naturaleza coercitiva de la represión en las palabras y órdenes de los mismos funcionarios que la concibieron y organizaron. Incluso cuando el gobierno presentó sus esfuerzos en Xinjiang al público como benevolentes y excepcionales, discutió y organizó una campaña despiadada y extraordinaria en estas comunicaciones internas. Se registra a los principales líderes del partido que ordenan acciones drásticas y urgentes contra la violencia extremista, incluidas las detenciones masivas, y discuten las consecuencias con desprendimiento frío. Los niños vieron cómo se llevaban a sus padres, los estudiantes se preguntaron quién pagaría su matrícula y los cultivos no podían ser plantados o cosechados por falta de mano de obra, señalaron los informes. Sin embargo, los funcionarios se dirigieron a decirle a las personas que se quejaron que estuvieran agradecidas por la ayuda del Partido Comunista y que se mantuvieran calladas. Los documentos filtrados ofrecen una imagen sorprendente de cómo la maquinaria oculta del estado chino llevó a cabo la campaña de internamiento de mayor alcance desde la era de Mao. Las revelaciones clave en los documentos incluyen: El presidente Xi Jinping, el jefe del partido, sentó las bases para la represión en una serie de discursos pronunciados en privado a los funcionarios durante y después de una visita a Xinjiang en abril de 2014, pocas semanas después de que militantes uigures apuñalaran a más de 150 personas en una estación de tren matando a 31. Xi pidió una «lucha total contra el terrorismo, la infiltración y el separatismo« utilizando los órganos de la dictadura, y mostrando «absolutamente ninguna piedad». Los ataques terroristas en el extranjero y la retirada de las tropas estadounidenses en Afganistán aumentaron los temores de los líderes y ayudaron a dar forma a la represión. Las autoridades argumentaron que los ataques en Gran Bretaña fueron el resultado de políticas que pusieron «los derechos humanos por encima de la seguridad», y Xi instó al partido a emular aspectos de la «guerra contra el terror» de Estados Unidos después de los ataques del 11 de septiembre. Los campos de internamiento en Xinjiang se expandieron rápidamente después del nombramiento en agosto de 2016 de Chen Quanguo, un nuevo y entusiasta jefe del partido para la región. Distribuyó los discursos de Xi para justificar la campaña y exhortó a los funcionarios a «reunir a todos los que deberían ser detenidos». ?La represión encontró dudas y resistencia de los funcionarios locales que temían que exacerbaría las tensiones étnicas y reprimiría el crecimiento económico. Chen respondió purgando a los funcionarios sospechosos de interponerse en su camino, incluido un líder del condado que fue encarcelado después de liberar silenciosamente a miles de presos de los campos. Los documentos filtrados consisten en 24 documentos, algunos de los cuales contienen material duplicado. Incluyen casi 200 páginas de discursos internos de Xi y otros líderes, y más de 150 páginas de directivas e informes sobre la vigilancia y el control de la población uigur en Xinjiang. También hay referencias a planes para extender las restricciones al Islam a otras partes de China. El liderazgo chino envuelve la formulación de políticas en secreto, especialmente cuando se trata de Xinjiang, un territorio rico en recursos ubicado en la frontera sensible con Pakistán, Afganistán y Asia Central. Los grupos étnicamente minoritarios predominantemente musulmanes representan más de la mitad de la población de la región de 25 millones. El más grande de estos grupos son los uigures, que hablan un idioma turco y han enfrentado discriminación y restricciones a las actividades culturales y religiosas.