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Noticias de asesinatos

23-08-2019 | Fuente: abc.es
Florida ejecuta a un asesino en serie que mató a seis homosexuales en 1994
El estado de Florida ejecutó este jueves a Gary Ray Bowles, un asesino en serie de hombres homosexuales adultos que en el transcurso de ocho meses en 1994 mató a seis personas. A Bowles, de 57 años, le declararon muerto a las 22.58 hora local (02.58 del viernes GMT) tras recibir una inyección letal en la Prisión Estatal de Florida, en el norteño condado Bradford, y después de que la Corte Suprema de EE.UU. desestimara una apelación de última hora presentada por su defensa. El Departamento de Correcciones de Florida informó de que en el que ha sido su último día con vida, Bowles no recibió ninguna visita y que su última comida consistió en tres hamburguesas con queso, patatas fritas y tocino. Bowles fue condenado a muerte por el asesinato en noviembre de 1994 en Jacksonville Beach (Florida) de Walter Hinton, el último de sus seis crímenes cometidos a lo largo de tres estados de la costa este, en las inmediaciones del corredor de la autopista interestatal 95. Apodado por las autoridades como «el asesino de la I-95», Bowles mantuvo un común denominador: ahogaba a sus víctimas -hombres con los que se iba a vivir- con diferentes objetos, entre ellos trapos, rollos de papel higiénico, tierra y hasta un juguete sexual. La serie de asesinatos comenzó con el de John Hardy Roberts en Daytona Beach (Florida), al que le siguieron otros cometidos en Rockville (Maryland), Savannah y Atlanta (Georgia), así como en el floridano condado de Nassau y el último en Jacksonville Beach. Las autoridades tenían identificado a Bowles desde el primer asesinato, cometido en marzo de 1994, en vista de que dejó un documento en la escena del crimen y fue visto por una cámara de vigilancia tratando de extraer de un cajero dinero de la cuenta de Roberts. Su captura, sin embargo, resultó más complicada, lo que dio tiempo al ejecutado de perpetrar los otros cinco asesinatos. Antes de la espiral criminal de 1994, Bowles fue condenado a ocho años de cárcel por golpear y violar a su novia en 1982. Documentos presentados por su defensa revelaron antecedentes violentos y consumo de estupefacientes desde temprana edad. Hijo de un minero que murió víctima de la llamada «enfermedad del pulmón negro» antes de que Bowles naciera, sufrió abusos por parte de los hombres que eran pareja de su madre, a uno de los cuales casi mata de una pedrada en la cabeza tras una discusión y cuando el ejecutado tenía 13 años. Eso obligó a Bowles a huir del hogar familiar y, según reconoció una vez detenido, logró sobrevivir manteniendo relaciones sexuales con hombres a cambio de dinero. La de Bowles ha sido la segunda ejecución del año en Florida y la número trece en todo el país. Desde que el Tribunal Supremo reintrodujo la pena de muerte en 1976, en EE.UU. han sido ejecutados 1.503 presos, 99 de ellos en Florida
22-08-2019 | Fuente: abc.es
Durante catorce años, Israel Keyes, viajaba por todos los Estados Unidos cometiendo numerosas violaciones y asesinatos monstruosos. Sus métodos desafiaron la inteligencia por parte del FBI: abusó sexualmente de hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, los torturaba y los mataba cruelmente, para luego moverse a la siguiente ciudad en busca de su nueva víctima. Sin embargo, a pesar de estos horribles actos, la mayoría de la gente nunca había escuchado su nombre. Todo empezó cuando la periodista Maureen Callahan se encontró con una pequeña noticia sobre Keyes, y decidió indagar más sobre las victimas y la vida personal de este psicopáta que al parecer, el Gobierno Federal de los Estados Unidos estaba decidido a ocultar de la luz publica uno de los crimenes más terrorificos de nuestro tiempo. El libro de Callahan, American Predator: La búsqueda del asesino en serie más meticuloso del siglo XXI, es el resultado de sus años de investigación diligente que han puesto en descubierto lo que paso en fevrero de 2012, donde Samantha Koenig, una estudiante 18 años desapareció del kiosko donde trabajaba por las tardes despues de salir del colegio. Fue gracias a Callahan que se dio a conocer un vídeo de la cámara de seguridad que mostró a Koeing irse con un hombre desconocido, que resultó ser Keyes. Según numerosos informes, cuando declararon a la joven como «desaparecida» y las autoridades estudiaron las grabaciones de seguridad, los agentes de investigación clasificaron la transacción como normal y que quizás ella misma organizó su «propio secuestro» ultilizando al sospechoso como su «cómplice». En las grabaciones el hombre había mostrado tan poco de sí mismo que las personas que estaban en ese mismo momento en el kiosko lo recordaban como «un hombre apuesto, alto y atlético», una descripción tan amplia como se podía deducir. Los agentes no tenían para aquel entonces el mayor interes en descubrir al sospechoso debido a que Samantha se mostraba calmada y completamente dispuesta a salir del kiosko acompañada, por lo cual se dejo el caso a un lado. No fue hasta meses despues, que sin saber el paradero de la chica, alguien había utilizado su tarjeta de debito para hacer retiros de efectivos en Texas. Los agentes informaron a sus familiares de la situación y se volvió abrir el caso, cuatro días más tarde a las 2:25 de la mañana, un policía de Texas notó que había visto un coche aparcado frente al mismo cajero automatico donde se había realizado la operación de la chica. Minutos más tarde Keyes sale del coche, y es en ese instante que el patrullero le detiente pero este se enfurece y le grita «Encuentra una razón para detenerme». El policía no tenía una causa justificable para detenerle ya que era solo un sospechoso. El agente volvió a entrar a su coche e informó acerca de lo sucedido, y un superior le insistió que encontrara una razon. Minutos más tarde, lo hizo. Keyes se había subido a su coche y condujó superando el límite de velocidad, fue detenido en plena carretera pero ninguno de los agentes sabían que al volante del coche parado estaba el próximo asesino en serie que sería buscado por todo el país. Ted Bundy como modelo a seguir El secuestro, al igual que en otros países, es un delito federal y el FBI había estado dirigiendo el caso desde la ciudad de Anchorage (Alaska) donde había desaparecido por primera vez Samantha. Sin tener ninguna pista de su paradero, una vez detenido Keyes confesó haber matado a la chica y que no era su primera victima. Los agentes hicieron su trabajo y encontraron una mano de Samantha en un campo de Texas, en consecuencia fue sometido a juicio y lejos de la opinión pública. El asesino fue capaz de hacerse cargo de su propio interrogatorio y su defensa ya que veía con ineptitud la labor de un abogado, segun los informes y la investigación de Callahan, Keyes era frío y listo, siempre estaba a la vanguardia del juez y el abogado. A falta de un cuerpo, y los nombres de otras victimas, no había la suficiente evidencia para mantenerlo en prisión. Solo su confesión. No obstante, los interrogadores y los agentes reconstruyeron cómo Keyes realizó los secuestros, pero de acuerdo a las investigaciones, fue su aleatoriedad y su rápido desplazamiento por diferentes estados del país, que le permitió librarse de tantos delitos. Ninguna victima se relacionaba con otra, ni sus perfiles, ni relaciones, simplemente atacaba mujeres que se encontraban solas así como parejas de mediana edad. Esta aleaotoriedad, le permitió matar sin ser detectado durante diez años. Uno de los psicologos forenses encargados del caso describió al homicida como una especie de adicto al asesinato que cazaba sus víctimas en lugares remotos; como parques, campamentos o senderos. Israel Keyes era un veterano del Ejército de Estados Unidos y un contratista. Estudió a otros criminales pero según el informe elaboradio en diciembre por parte de la detective Monique Doll «Keyes era muy prundente, nunca dejo una pista ni mucho menos que Ted Bundy era un ejemplo a seguir. Siempre decía que ningun cirminal había modelado sus acciones» dijo la detective en un comunicado de prensa. Sin Arrepentimientos De acuerdo a la policía, Keyes se suicidó cortándose una de sus muñecas y estrangulándose con las sábanas de su cama. Dejó una extensa nota de cuatro páginas en la que expresó que no tenía ningún arrepentimiento, ni daría pistas sobre el paradero de sus otras victimas. Los investigadores dijeron que tenía «un enfoque meticuloso y organizado para sus crímenes»: esconder armas, dinero en efectivo y elementos utilizados para deshacerse de los cadáveres en varios lugares. Al día de hoy y gracias a la investigación por parte de Callaham, las autoridades han desenterrado dos de esas provisiones, una en las afueras de la ciudad de Anchorage, y otro cerca de un embalse en las montañas de Adirondack de Nueva York.
22-08-2019 | Fuente: abc.es
El nuevo libro de una periodista ayuda a descubrir los cadáveres de las víctimas de Israel Keyes
Durante catorce años, Israel Keyes, viajaba por todas las ciudades de Estados Unidos cometiendo numerosas violaciones y asesinatos monstruosos. Sus métodos desafiaron la inteligencia por parte del FBI: abusó sexualmente de 15 personas, entre ellas hombres y mujeres, jóvenes y ancianos. Los torturaba y los mataba cruelmente, para luego moverse a la siguiente ciudad en busca de su nueva víctima. Sin embargo, a pesar de estos horribles actos, la mayoría de la gente nunca había escuchado su nombre. Todo empezó cuando la periodista Maureen Callahan se encontró con una pequeña noticia sobre Keyes, y decidió indagar más sobre las víctimas y la vida personal de este psicópata que al parecer, el Gobierno Federal de los Estados Unidos estaba decidido a ocultar de la luz pública uno de los crímenes más terroríficos de nuestro tiempo. El libro de Callahan, American Predator: La búsqueda del asesino en serie más meticuloso del siglo XXI, es el resultado de sus años de investigación diligente que han puesto en descubierto lo que paso en febrero de 2012 en Alaska, donde Samantha Koenig, una estudiante 18 años desapareció del kiosko donde trabajaba por las tardes después de salir del colegio. Fue gracias a Callahan que se dio a conocer un vídeo de la cámara de seguridad que mostró a Koeing irse con un hombre desconocido, quien al final resultó ser Keyes. Según numerosos informes, cuando declararon a la joven como «desaparecida» y las autoridades estudiaron las grabaciones de seguridad, los agentes de investigación clasificaron la transacción como normal y que quizás ella misma organizó su «propio secuestro» utilizando al sospechoso como su «cómplice». En las grabaciones el hombre había mostrado tan poco de sí mismo que las personas que se encontraban en el kiosko en ese mismo momento, lo recordaban como «un hombre apuesto, alto y atlético», una descripción tan amplia como se podía deducir. Los agentes no tenían para aquel entonces el mayor interés en descubrir al sospechoso debido a que Samantha se mostraba calmada y completamente dispuesta a salir del kiosko acompañada, por lo cual se dejo el caso a un lado. No fue hasta meses después, que sin saber el paradero de la chica, alguien había utilizado su tarjeta de débito para hacer retiros de efectivos en Texas. Los agentes informaron a sus familiares de la situación y se volvió abrir el caso, cuatro días más tarde a las 2:25 de la mañana, un policía de Texas notó que había visto un coche aparcado frente al mismo cajero automatico donde se había realizado la operación de la chica. Minutos más tarde Keyes sale del coche, y es en ese instante que el patrullero le detiente pero este se enfurece y le grita «Encuentra una razón para detenerme». El policía no tenía una causa justificable para detenerle ya que era solo un sospechoso. El agente volvió a entrar a su coche e informó acerca de lo sucedido, y un superior le insistió que encontrara una razón. Minutos más tarde, lo hizo. Keyes se había subido a su coche y condujó superando el límite de velocidad, fue detenido en plena carretera pero ninguno de los agentes sabían que al volante del coche parado estaba el próximo asesino en serie que sería buscado por todo el país. Ted Bundy como modelo a seguir El secuestro, al igual que en otros países, es un delito federal y el FBI había estado dirigiendo el caso desde la ciudad de Anchorage (Alaska) donde había desaparecido por primera vez Samantha. Sin tener ninguna pista de su paradero, una vez detenido Keyes confesó haber matado a la chica y que no era su primera víctima. Los agentes hicieron su trabajo y encontraron una mano de Samantha en un campo de Texas, en consecuencia fue sometido a juicio y lejos de la opinión pública. El asesino fue capaz de hacerse cargo de su propio interrogatorio y defensa ya que veía con ineptitud la labor de un abogado. Según los informes y la investigación de Callahan, Keyes era frío y listo, siempre estaba a la vanguardia del juez y el abogado. A falta de un cuerpo, y los nombres de otras víctimas, no habían las suficientes pruebas para mantenerlo en prisión. Solo su confesión. No obstante, los interrogadores y los agentes reconstruyeron cómo Keyes realizó los secuestros, pero de acuerdo a las investigaciones, fue su aleatoriedad y su rápido desplazamiento por diferentes estados del país, que le permitió librarse de tantos delitos. Ninguna víctima se relacionaba con otra, ni sus perfiles, ni relaciones, simplemente atacaba mujeres que se encontraban solas así como parejas de mediana edad. Esta aleatoriedad, le permitió matar sin ser detectado durante diez años. Uno de los psicólogos forenses encargados del caso describió al homicida como una especie de adicto al asesinato que cazaba sus víctimas en lugares remotos; como parques, campamentos o senderos. Israel Keyes era un veterano del Ejército de Estados Unidos y un contratista. Estudió a otros criminales pero según el informe elaboradio en diciembre por parte de la detective Monique Doll «Keyes era muy prudente, nunca dejo una pista pero si dejo muy claro que Ted Bundy era un ejemplo a seguir. Siempre decía que ningún criminal había modelado tanto sus acciones como el» dijo la detective en un comunicado de prensa. Sin Arrepentimientos De acuerdo a la policía, Keyes se suicidó cortándose una de sus muñecas y estrangulándose con las sábanas de su cama. Dejó una extensa nota de cuatro páginas en la que expresó que no tenía ningún arrepentimiento, ni daría pistas sobre el paradero de sus otras víctimas. Los investigadores dijeron que tenía «un enfoque meticuloso y organizado para sus crímenes»: esconder armas, dinero en efectivo y elementos utilizados para deshacerse de los cadáveres en varios lugares. Al día de hoy y gracias a la investigación por parte de Callaham, las autoridades han desenterrado dos de esas provisiones, una en las afueras de la ciudad de Anchorage, y otro cerca de un embalse en las montañas de Adirondack de Nueva York. Pero aún falta por conseguir el cuerpo de las otras trece víctimas.
22-08-2019 | Fuente: abc.es
Un tribunal sudafricano restringe la exhibición de la «bandera del apartheid»
Veinticinco años después del fin del apartheid, un tribunal sudafricano ha resuelto que exhibir de forma injustificada la bandera que simbolizó el régimen de segregación racial «constituye discurso de odio». La «old flag» (bandera antigua) fue desplegada en una protesta contra los asesinatos de granjeros blancos, abriendo un intenso debate en el país del sur de África. Poco después la Fundación Nelson Mandela y la Comisión de Derechos Humanos de Sudáfrica (SAHRC) llevaron el caso a los tribunales y pidieron que se detuviera la exhibición gratuita de la bandera. El juez Phineas Mojapelo, que emitió el miércoles el histórico fallo, sostuvo que m ostrar en público la vieja bandera degrada, deshumaniza y perjudica la dignidad de forma gratuita en función de la raza y que busca despertar sentimientos de la supremacía blanca sobre los negros . «Aquellos que la exhiben gratuitamente abrazan el odio y eligen recordar a los negros la inhumanidad del apartheid», dijo el presidente del Tribunal de Igualdad en Johannesburgo. «La exhibición de la bandera de apartheid durante las protestas del Lunes Negro (Black Monday) en 2017 fue una violación grave de los derechos humanos fundamentales, contribuyó a fomentar el discurso de odio, acoso y discriminación injusta en términos de la Ley de Igualdad», dictaminó el juez Mojapelo. Los hechos ocurrieron durante una manifestación contra los asesinatos de granjeros organizada por el lobby Afriforum. El grupo de presión condenó el uso de la enseña aunque defendía que no constituía un discurso de odio. Para el juez el argumento de la defensa sobre la libertad de expresión era «ilógico» y, por lo tanto, fue desestimado. Mojapelo matizó que no se trataba de una prohibición general, pudiéndose mostrar la antigua bandera con fines académicos o artísticos de interés público. La antigua bandera fue utilizada desde 1928 hasta la llegada de la democracia en 1994.
20-08-2019 | Fuente: elpais.com
El director de ?The Hunt? defiende la suspensión del estreno tras la matanza de El Paso
La productora aplazó el estreno de la película, que incluye asesinatos de inocentes, tras la masacre en la ciudad tejana que sacudió EE UU
16-08-2019 | Fuente: abc.es
El tirador de Dayton tenía cocaína y alcohol en su cuerpo durante el ataque
El autor del tiroteo que acabó con la vida de nueve personas a las afueras de un bar en la ciudad de Dayton, en el estado de Ohio, tenía cocaína, Xanax y alcohol en sus sistema en el momento del ataque, según ha informado este jueves el forense del condado. La Policía de Dayton ha anunciado estos detalles en una rueda de prensa y han subrayado que dos víctimas del ataque recibieron disparos de los agentes que respondían al tiroteo. «Si bien nos pesa mucho que nuestra respuesta haya causado daños a estas víctimas, nos consuela que ninguno de nuestros disparos haya causado la muerte de estas personas inocentes», ha señalado el jefe de Policía de Dayton, Richard Biehl, a través de su cuenta en la red social Twitter. El forense del condado de Montgomery, Kent Harshbarger, ha recalcado que una autopsia realizada al cuerpo de Connor Betts, de 24 años, reveló que el joven tenía drogas y medicamentos en sus sistema. Betts mató a nueve personas en el centro de Dayton antes de morir tiroteado por las fuerzas de seguridad. El ataque de Ohio se produjo unas 13 horas antes de otro tiroteo en El Paso, que acabó con la vida de 22 personas. El FBI dijo la semana pasada que Betts tenía un historial de obsesiones violentas y había sopesado cometer asesinatos en masa antes del ataque en Dayton.
16-08-2019 | Fuente: abc.es
Ejecutan en la silla eléctrica a un reo por doble asesinato en EE.UU.
El estado de Tennessee (sur de EE.UU.) ejecutó hoy en la silla eléctrica al reo Michael West por los asesinatos en 1986 de una mujer y su hija menor de edad, a la que también violó. A West, un hombre blanco de 56 años, le declararon muerto a las 19.27 hora local (00.27 del viernes GMT) tras recibir dos descargas eléctricas en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, en Nashville, según notificó el Departamento Correccional de Tennessee. West eligió la silla eléctrica como método de ejecución frente a una inyección letal, siendo el tercer reo en pocos meses en Tennessee que prefiere morir electrocutado. Primero, recibió una descarga de 1.750 voltios durante 20 segundos, seguida por una pausa de 15 segundos y una segunda descarga de otros 1.750 voltios en 15 segundos antes de ser declarado muerto. West fue ejecutado hoy por asesinar en marzo de 1986 a Wanda Romines, de 51 años, y a su hija Sheila Romines, de 15. En ese entonces, el hoy ejecutado trabajaba en un restaurante de comida rápida McDonald's en Lake City (al norte de Knoxville) junto a Ronnie Martin, quien fue su cómplice en los crímenes y conocía a Sheila Romines del instituto. West, que tenía 23 años, y Martin, de 17, salieron de trabajar la noche antes de los asesinatos y pasaron la madrugada bebiendo. Por la mañana, los dos condujeron hasta la vivienda de los Romines y esperaron a que el esposo y padre de las que serían sus víctimas saliera a trabajar. Martin llamó entonces a la puerta y Sheila Romines les dejó entrar. Ambas fueron asesinadas con las manos atadas a la espalda. La autopsia reveló que Sheila Romines fue apuñalada 17 veces, y que varias de las heridas eran consistentes con signos de tortura. Además, antes de ser asesinada, la menor fue violada. West reconoció haber violado a Sheila Romines, pero acusó a su cómplice de los dos asesinatos. Martin, a su vez, aseguró que fue West quien mató a las mujeres. Un jurado condenó a muerte a West en 1987, mientras que Martin, al ser menor de edad en el momento de los asesinatos, recibió una pena de cadena perpetua que todavía cumple, aunque podría salir en libertad condicional a partir del año 2030. La Justicia determinó después que con independencia de la autoría de los asesinatos, West tuvo una «participación importante» en los crímenes. En su petición de clemencia antes de la ejecución -rechazada este martes por el gobernador de Tennessee, Bill Lee-, West dijo estar arrepentido de haber violado a la menor y de no haber hecho nada para detener los asesinatos de Wanda y Sheila Romines. La de West fue la segunda ejecución del año en Tennessee y la undécima en todo el país. Desde que la Justicia de EE.UU. restituyó la pena de muerte en 1976, 1.501 personas han sido ejecutadas, once de ellas en Tennessee.
15-08-2019 | Fuente: abc.es
Un oftalmólogo español fue liberado el miércoles por un operativo policial en México tras haber sido secuestrado el lunes 12 de agosto. La víctima había sido raptada por cuatro individuos armados cuando salía de su domicilio en la colonia Lindavista de la Ciudad de México, un barrio de clase media-alta ubicado al norte de la enorme capital mexicana. Elementos de la policía pertenecientes a la Fiscalía Especial de Investigación para la Atención del Delito de Secuestro hallaron al médico español en una casa ubicada en el municipio de Temamatla en el Estado de México, una entidad federativa que rodea gran parte de la Ciudad de México. Los agentes capturaron a dos de los secuestradores, un hombre de 38 años y una mujer de 40 años, e inmediatamente brindaron atención jurídica, médica y psicológica a la víctima. El rescate se logró sin que la familia tuviera que pagar los 5 millones de pesos (unos 229.000 euros) que exigían los criminales por liberarle. Según informan medios locales citando informes policiales, los dos detenidos forman parte de una banda llamada «Las Guerreras», que se dedica a secuestrar personas en Ciudad de México y las trasladan al Estado de México. Este organismo podría estar relacionado con al menos otros cinco secuestros más. El número de secuestros en México ha aumentado progresivamente en los últimos años, al pasar de 1.061 casos en 2015 a 1.329 en 2019. Específicamente, en Ciudad de México este crimen ha aumentado más de un 400% en dicho periodo, tras registrarse 55 casos en 2015 y 280 en 2018. Entre enero y junio de este año, se han producido 40 secuestros en Ciudad de México y 97 en el Estado de México, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. El semestre inicial de 2019 es la primera mitad de año más violenta de la historia de México. Entre enero y junio de este año, el país registró un total de 17.138 asesinatos, un 5,21% más que los 16.288 ocurridos durante el mismo periodo de 2018,
13-08-2019 | Fuente: abc.es
La autopsia confirma el suicidio de los fugitivos sospechosos de tres asesinatos en Canadá
Los dos sospechosos de la muerte de tres personas en el oeste de Canadá se suicidaron cuando la Policía lanzó una operación para su búsqueda y captura, de acuerdo a los resultados de las autopsias dados a conocer hoy. La Policía Montada de Canadá también señaló en un comunicado que las autopsias confirmaron oficialmente que los cadáveres localizados la semana pasada en una remota zona del centro del país son los de los dos sospechosos, Bryer Schmegelsky, de 19 años de edad, y Kam McLeod, de 18. Las autoridades canadienses indicaron que junto a los cuerpos se localizaron dos armas de fuego y que en estos momentos se están realizando pruebas para determinar si fueron utilizadas en el asesinato de tres personas en la provincia de Columbia Británica, en el oeste del país. Los dos jóvenes eran los únicos sospechosos del asesinato a mediados de julio de una pareja de turistas, la estadounidense Chynna Deese, de 24 años, y el australiano Lucas Fowler, de 23, así como del experto botánico Leonard Dyck, de 64 años. Tras los asesinatos, los dos jóvenes, que habían abandonado el área de Vancouver para buscar trabajo en el territorio canadiense de Yukon, se dirigieron hacia la remota localidad de Gillam, en el centro del país. Los dos fugitivos fueron avistados el 22 de julio en las cercanías de Gillam, una población de 1.200 habitantes situada a unos 3.000 kilómetros al este del lugar donde se produjeron los asesinatos en Columbia Británica. Durante más de una semana, centenares de efectivos de la Policía Montada, con la ayuda de efectivos militares, intentaron localizar a los sospechosos en los alrededores de Gillam, una zona de bosques y ciénagas en la que merodean lobos y osos polares. Pero tras nueve días de intensa búsqueda, la policía reconoció que los dos fugitivos podían haber escapado y decidió reducir el número de efectivos en Gillam. El 7 de agosto, la Policía Montada anunció el hallazgo en las cercanías de Gillam de dos cadáveres que con casi toda seguridad eran los de Schmegelsky y McLeod. La confirmación oficial de que son los restos de los dos fugitivos se produce un día después de que el padre de Schmegelsky declarase a la televisión australiana que siente la muerte de Deese, Fowler y Dyck, pero que no cree que su hijo fuese responsable de los tres fallecimientos. Alan Schmegelsky también aseguró que entiende a las familias de las víctimas porque él también ha perdido a su hijo. Aun así, Kennedy Deese, hermana de Chynna Deese, criticó en un mensaje en Facebook a Alan Schmegelsky por su negativa a aceptar la responsabilidad de su hijo. «No somos lo mismo, mientras pretende ser una víctima y no reconoce su parte en la educación de su hijo y su muerte. No puede comparase con nosotros porque no tuvimos parte en la causa de su dolor cuando en su caso sí ha sido parte en la causa de nuestro dolor», dijo Kennedy Deese. Alan Schmegelsky ha reconocido que no formó parte de la vida de su hijo durante largo tiempo, pero rechazó que el interés de Bryer hacia el nazismo y las armas sea su culpa.
09-08-2019 | Fuente: abc.es
Un cartel mexicano mata y descuartiza a 19 personas y cuelga algunos de los cadáveres de un puente
El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), encabezado por Nemesio Oseguera Cervantes «El Mencho», se atribuyó ayer el asesinato de 19 personas cuyos cadáveres fueron abandonados en tres zonas del municipio de Uruapan, en el occidental estado mexicano de Michoacán. Hasta el momento, el Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Michoacán mantiene bajo su resguardo los 19 cadáveres, de los cuales varios se hallaron desmembrados y otros tantos colgados de un puente. Las autoridades especificaron, además, que tres de las víctimas eran mujeres. De acuerdo con la fiscalía estatal, en uno de los puntos fue localizada una manta donde el CJNG se atribuyó el múltiple crimen y plasmó amenazas contra el grupo delictivo autodenominado como Los Viagras, brazo armado del cártel de La Nueva Familia Michoacana. El organismo precisó que estos dos cárteles buscan el control de las operaciones ilícitas en Michoacán y las zonas limítrofes con los estados de Guanajuato, Jalisco, Estado de México, Colima y Querétaro. «Hay una pugna entre células que se atribuyen la pertenencia, o determinadas bandas delincuenciales, y se disputan el territorio para controlar las actividades relacionadas con la producción, distribución y el consumo de drogas», dijo ayer el fiscal de Michoacán, Adrián López. El CJNG y La Nueva Familia Michoacana buscan tomar el lugar que dejó el cártel de Los Caballeros Templarios que fue desarticulado, aunque no hasta su extinción, por la Comisión para la Seguridad y el Desarrollo de Michoacán que instaló en 2014 el gobierno del entonces presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018). El gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, anunció que su gobierno trabajará coordinadamente con la administración del actual presidente, Andrés Manuel López Obrador, para atacar a las bandas de narcotraficantes que operan en el estado. «Ante los hechos ocurridos en Uruapan, he instruido al gabinete de seguridad para que no bajemos la guardia y sigamos actuando con firmeza contra quienes se empeñan en quebrantar la ley y la tranquilidad de las y los michoacanos. Ni un paso atrás», informó Aureoles en Twitter. Uruapan se encuentra en una zona boscosa propicia para la construcción de laboratorios clandestinos de drogas sintéticas, cuyos kilogramos puede tener un costo de entre los 5.000 y 8.000 dólares en Estados Unidos. El estado tiene además 470 kilómetros de litoral del Pacífico, donde autoridades federales han detectado importantes cargamentos de cocaína provenientes de Sudamérica. «Sucesor» de El Chapo Recientemente, la agencia antidroga de Estados Unidos (DEA) reveló que «El Mencho», considerado el narcotraficante más poderoso tras la caída de Joaquín «El Chapo» Guzmán, se esconde en montañas de los estados de Michoacán, Jalisco y Colima. Según la Fiscalía General de la República (FGR), el líder del CJNG, nació en el municipio de Aguililla, en la región de Tierra Caliente de Michoacán, ubicado a tan sólo 50 kilómetros de Uruapan. En junio pasado, López Obrador ordenó el despliegue en Michoacán de cientos de agentes de la recién conformada Guardia Nacional, en un intento por contener la ola de violencia, que en esta región se remonta a más de una década. El 6 de septiembre del 2006, narcotraficantes del cártel de La Familia Michoacana arrojó las cabezas de cinco hombres en la pista de baile de un bar en Uruapan, donde además dejaron una cartulina con advertencias a un grupo rival. Se considera que este suceso fue el detonante de la inseguridad en la zona, que no ha remitido. México padece una ola de violencia en la mayoría de delitos tanto de alto como de bajo impacto. En el primer semestre del año se registraron 17.138 homicidios dolosos, lo que supone una media de 95,2 asesinatos diarios y un 7,2 % superior respecto a las estadísticas del primer semestre del 2018, cuando se reportaron 15.973 casos.
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