Infortelecom

Noticias de asesinatos

27-01-2020 | Fuente: elpais.com
El músico Caetano Veloso alerta de que ?el fascismo asoma sus garras? en Brasil
Bolsonaro logra revertir su caída de popularidad gracias a la mejora de la economía y el descenso de los asesinatos pese a los indicios de deterioro democrático
27-01-2020 | Fuente: abc.es
Gestapo, la maquinaria nazi que abasteció de inocentes a los campos de exterminio
«Durante los primeros días de enero de 1945, comenzaban gritando los apellidos en las celdas. Eramos 40 personas. Al principio, pensé que la intención era enviarles a otra prisión o a campos de trabajo, pero desde nuestra celda podíamos escuchar como les quitaban los objetos. Una chica lloraba porque lequitaron un anillo. Entonces comprendimos que no iban a los campos, sino que los iban a matar. Un compañero de celda, que llevaba allí un tiempo, nos contó que dos veces al mes algunos prisioneros eran ejecutados. Y era verdad. Eran ejecutados por resistirse al nazismo, por haber escapado de los campos, las chicas eran ejecutadas por las mismas razones..». Este es el testimonio de Askold Kurow (Moscú, 1926), el único prisionero en la casa EL-BE que logró escapar, de los cientos que fueron detenidos, torturados o asesinados. Kurow estuvo allí el tiempo suficiente para relatar años después el terror que se vivía en ese edificio, que entre diciembre de 1935 y abril de 1945 fue la sede del cuartel general de la Gestapo, la policía secreta de la Alemania nazi, en Colonia. La Gestapo fue fundada por decreto el 26 de abril de 1933 por Hermann Göring (y disuelta el 7 de mayo de 1945 por el general Eisenhower) y tenía como objetivo aplastar, utilizando cualquier medio a su alcance, «todas las tendencias peligrosas para el Estado». En esa categoría se incluía a judíos, gitanos, comunistas, homosexuales, y todos aquellos con una conducta antisocial que supusiese un peligro para el nacionalsocialismo. Centro de documentación del nacionalsocialismo La expansión de oficinas de la Gestapo fue rápida por las principales ciudades de la Alemania nazi. Una de ellas se implantó en Colonia. Un edificio que, a pesar de los duros bombardeos que sufrió la ciudad, y que arrasaron buena parte de ella, permaneció en pie casi intacto. Hoy es testigo y testimonio de las atrocidades que se cometieron entre sus paredes. Se ha convertido en un centro de documentación del nacionalsocialismo y en un museo, que recorre su historia desde sus comienzos hasta el final de la IIGuerra Mundial. También se pueden visitar la prisión, convertido en lugar conmemorativo. La casa EL-DE, construida por el empresario Leopoldo Dahmen en 1935, fue alquilada por la Gestapo antes de que incluso fuera terminada, por lo que pudo acondicionarla a su gusto. En los pisos superiores situó las oficinas, mientras que en el sótano fueron ubicadas diez celdas para los detenidos, una sala de interrogatorio, otra para los guardias y un búnker, al que solo tenían acceso los oficiales y trabajadores. También constaba de un patio interior donde tuvieron lugar centenares de ejecuciones ?por ahorcamiento o fusilamiento?. Clausurada tras la entrada de los americanos, el 6 de marzo de 1945, durante años la casa EL-DE se convirtió en sede de la administración de la ciudad ?registro civil, oficina de pensiones?. No fue hasta finales de 1979, que un joven, Sammy Maedge, impactado por la serie «Holocausto» y el jucio de Kurt Lischka, denunció públicamente el uso que se había hecho del edificio. A esto se sumó el trabajo de recopilación realizado por el profesor Kurt Holl y el fotógrafo Gernot Huber que se encerraron durante todo un día en el sótano para fotografíar lo que había en sus paredes, testimonio de lo que había sucedido allí durante 10 años. La restauración de las inscripciones fueron realizadas entre 1980 y 1981. En total se contabilizaron 1.800 (600 de ellas en cirílico, escritas por rusos y ucranianos; y otras 230 en francés, polaco y neerlandés), realizadas con lápiz, tornillos, pintalabios o las propias uñas. Aunque debieron ser muchas más pues las celdas fueron repintadas por la Gestapo en 1943, por lo que se perdieron las anteriores. En diciembre de 1981 la prisión fue abierta al público. La casa EL-DE inicialmente albergaba una prisión de investigación, en la que los presos solo debían pasar unas pocas horas, pero algunos detenidos llegaron a estar encerrados allí hasta varios meses, como demuestran algunas de las inscripciones. Centenares de ejecuciones Situada en el centro de la ciudad, a escasos metros del tribunal de Justicia, donde años después serían juzgados algunos de los oficiales de la Gestapo, desde la calle era posible escuchar los gritos de los presos que eran torturados, y hasta ella llegaba el hedor ante la falta de higiene y las malas condiciones de ventilación de las celdas hacinadas. De apenas cinco metros cuadrados, estaban destinadas a albergar a una o dos personas, pero en ocasiones llegaron a estar ocupadas por 33 personas, como señala una inscripción en francés en una de las celdas. En ellas también debían hacer sus necesidades en un cubo. En otra sala, tenían lugar lo que los oficiales de la Gestapo llamaban «interrogatorios endurecidos». Algunos prisioneros eran enviados después a otras prisiones, campos de reeducación o de trabajos forzosos habilitados cerca de Colonia. Otros eran deportados al campo de concentración de Auschwitz. Muchos ?la cifra no ha podido ser precisada? no salían con vida. A finales de 1944 se recrudeció el trato a los prisioneros, y a la Gestapo se le dio vía libre desde Berlín para ejecutar sin recibir autorización previo. Esto incrementó el número de asesinatos. A principios de marzo de 1945 realizaron las últimas ejecuciones, y ante la entrada inminente de las tropas americanas, abandonaron los cuerpos en el patio, que fueron encontrados meses después. «Desde la ventana trasera yo podía ver el patio interior de la policía secreta [la Gestapo]. A principios de diciembre [de 1944] o comienzos de enero [1945] con frecuencia escucha gritos y disparos. Yo quería ver lo que sucedía allí y una vez me asomé por la ventana. Vi como tres personas colgaban de la horca. Eran tres hombres civiles, según deduje por sus ropas. Y había un grupo de oficiales rodeándoles, con las espaldas vueltas hacia mí». Este es el testimonio que ofreció un vecino del edificio EL-DE durante un juicio contra la Gestapo.
23-01-2020 | Fuente: abc.es
Llamado a Europa: la tortura empeora en Venezuela
El informe del Instituto Casla correspondiente al 2019, recién presentado en Madrid por su directora, Tamara Suju -con la solidaria y consecuente presencia de la ex diputada al Parlamento Europeo, Beatriz Becerra-, llega a una conclusión pavorosa: la práctica de la tortura en Venezuela es cada vez más cruenta y sistemática. Hay que levantar la voz y repetir a las instituciones de Europa y a los políticos europeos, que torturar tiene la categoría de una política de Estado bajo el régimen de Maduro, y que esa política se agravó durante el año pasado, bajo la guía y participación directa de funcionarios del régimen castrista que operan en Venezuela. Asesinatos como el del concejal Fernando Albán, torturado y luego lanzado desde el décimo piso del edificio sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia -Sebin-, el 8 de octubre de 2018; o el del capitán Rafael Acosta Arévalo, el 29 de junio de 2019, luego de haber sido sometido a castigos y lesiones inenarrables por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar -DGCIM-, no son hechos excepcionales. Son el producto neto e insoslayable de programas planificados, financiados y ejecutados por el narco régimen venezolano. Intentaré resumir a continuación, algunas de las líneas esenciales del informe. A lo largo del 2019, los torturadores sumaron 83 nuevas víctimas directas. En términos demográficos, oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y miembros de la etnia pemón, son los más castigados. A muchos de estos militares se les acusa de conspirar, por las más fútiles razones: negarse a reprimir, expresar alguna palabra de protesta, tener familiares en el exilio o ejerciendo alguna actividad política en el espacio público. En el caso de la etnia pemón, la persecución se fundamenta en la voracidad económica del régimen: sus comunidades están ubicadas en la región donde están siendo arrasadas las riquezas minerales del territorio venezolano -oro, diamantes, coltán-. Se trata, nada menos, que de una guerra territorial que la narco tiranía ha emprendido contra la etnia. Su propósito es inocultable: desplazarlos de la zona. Y es mucho lo que han avanzado: al menos 1200 pemones han huido y cruzado la frontera hacia Brasil. Continuaron, como en el 2018, aplicando métodos de asfixia con bolsas plásticas o introduciendo la cabeza de los detenidos en cubos de agua. Continuaron electrocutando los cuerpos. Continuaron colgándolos. Continuaron privándolos de agua y alimentos. Continuaron sometiéndolos a períodos de total incomunicación. La DGCIM se ha erigido en el organismo donde los métodos de ensañamiento cruzan todos los límites de la condición humana. Vigilan, intimidan, extorsionan, roban, reprimen y torturan. Pero esto no les resulta suficiente: secuestran a los familiares de sus perseguidos, para obligarles a entregarse. Suju ha narrado el caso del capitán Anyelo Heredia, cuyo sobrino, de 8 años, fue detenido junto con familiares y vecinos. La DGCIM ha torturados a adultos mayores y a menores. Hay casos de niños, de 14 años, que han sido sometidos a la acción salvaje de los funcionarios. Que es una política de Estado lo pone en evidencia las inversiones que se han realizado en infraestructuras para hacer más eficaz y siniestra la tortura. Se han remodelado cárceles para crear celdas más estrechas, como en la prisión militar del Fuerte Tiuna y en la sede del DGCIM en Caracas. Hay una política en curso, de multiplicar el número de ?tumbas? -celdas bajo tierra sin ventilación y sin luz-, destinadas para los presos políticos. 53% de las víctimas son civiles y 47% militares. 49% de las víctimas han sido sometidas a lo que se conoce como ?tortura blanca?. Hay testimonios que narran cómo se somete a los detenidos a períodos de hambre, sed extrema, falta de aire y temperaturas extremas. Atados los pies y las manos, tirados en el piso, hay presos que deben alimentarse como animales, enterrando el rostro en el plato de alimentos de mala calidad. A presos que no disponían de un plato, les lanzan la comida caliente en las manos o entre las piernas. Hay presos que, esposados o colgados durante días, se les ha negado el uso de aseos: llenos de su propia orina y excrementos, han sido trasladados y presentados en tribunales en esas condiciones. Uno de los objetivos del entrenamiento que los torturadores han recibido de expertos y supervisores cubanos va dirigido a minar la dignidad, a socavar la integridad sicológica del detenido, a borrar nociones básicas como el transcurso del tiempo, el derecho a comunicarse con sus familiares y abogados, a recibir tratamiento médico, a asumir la defensa de las acusaciones en su contra. Datos del horror: hasta diciembre, 4 presos tienen costillas rotas. 42 fueron sometidos a sesiones de asfixia. 40 han recibido descargas eléctricas: 15 de ellas, en los genitales y uno en el ano. 41 personas fueron víctimas de violencia sexual. A 30 intentaron violarlas. Una de ellas fue brutalmente violada. Hay presos a los que han asfixiado hasta 13 veces en un día: cuando se desmayaban, los despertaban con choques eléctricos. Entre las novedades cubanas del 2019, lo relativo a los usos de la electricidad son las más terroríficos: de descargas externas, se ha pasado a una nueva práctica: hacer incisiones en el cuerpo -bajo las uñas, en las plantas de los pies, bajo las tetillas-, introducir los cables y activar la descarga eléctrica. Esta relación es solo una muestra de lo mucho que podría escribirse y denunciarse al respecto. Hay decenas de informes y testimonios que ratifican la podredumbre moral, el desdén por lo humano, la negación del derecho a la vida, por parte del régimen de Maduro. ¿Puede Europa mantener una tibia política hacia el régimen responsable de estos hechos? ¿Acaso no ratificó el Consejo Europeo, el pasado 16 de septiembre, la política de la Unión Europea frente a terceros países, de prohibición de la tortura? ¿Puede Europa continuar sin hacer un pronunciamiento categórico sobre las responsabilidades de Maduro y el castrismo, que han creado un régimen que, además de narcoterrorista es torturador?
23-01-2020 | Fuente: abc.es
El ministro del Interior alemán prohíbe y disuelve el grupo neonazi Combat 18
El ministro del Interior alemán, Horst Seehofer, prohibió y disolvió hoy el grupo neonazi Combat 18, contra cuyos miembros se llevan a cabo desde esta mañana registros en seis estados federados. Durante el operativo en Brandeburgo, Hesse, Mecklemburgo-Antepomerania, Renania del Norte-Westfalia, Renania-Palatinado y Turingia, en el que participaron 210 agentes, se decomisaron teléfonos móviles, ordenadores portátiles, soportes de datos y de audio, armas, ropa, parafernalia nazi y propaganda, informó el ministerio en un comunicado. «La prohibición de hoy es un claro mensaje de que el extremismo de derechas y el antisemitismo no tienen lugar en nuestra sociedad», declaró Seehofer. Los asesinatos de nueve inmigrantes y una policía por el trío terrorista «Clandestinidad Nacionalsocialista» (NSU) entre 2000 y 2009, el «repugnante homicidio» del político local Walter Lübcke y el ataque antisemita en Halle el año pasado han mostrado «de la forma más brutal» que la ultraderecha y el antisemitismo son «una amenaza considerable» para la sociedad liberal, dijo. Combat 18 es una «asociación neonazi, racista y xenófoba», que «en su finalidad presenta una afinidad con el nacionalsocialismo», precisa el comunicado. Se enmarca en la tradición de la asociación homónima creada en Reino Unido en 1992 y tienen un gran prestigio dentro del espectro ultraderechista; con esta capacidad de atracción, ejerce entre la extrema derecha un rol de modelo y es venerado como símbolo de un extremismo derechista violento. Dieciocho prohibiciones Se ha valido sobre todo de la producción y la difusión de música ultraderechista y antisemita, de la organización de conciertos de extrema derecha y de la venta de artículos de mercadotecnia ultra para propagar su ideología, que atenta contra la dignidad del ser humano, agrega el comunicado. Con esta ya ascienden a 18 las prohibiciones contra asociaciones ultraderechistas por parte de un ministro del Interior, la última en marzo de 2016 contra los Weisse Wölfe Terrorcrew (Equipo Terrorista de los Lobos Blancos).
21-01-2020 | Fuente: elmundo.es
El trabajo de borrar el rastro de la muerte
Homicidios, asesinatos, suicidios, síndrome de Diógenes o muertes desatendidas forman el día a día de los Núñez, una familia malagueña que ha hecho de las limpiezas traumáticas un floreciente negocio 
17-01-2020 | Fuente: abc.es
Los cubanos introducen en Venezuela sus métodos de tortura para hacerlas más crueles
La injerencia cubana en Venezuela ha recrudecido en los dos últimos años los métodos de tortura que emplea el régimen de Nicolás Maduro en la represión sistemática de la disidencia, incorporando «innovaciones» que aumentan el sufrimiento de las víctimas, de acuerdo con el último informe anual del Instituto Casla, que han presentado este viernes en Madrid la directora de esta organización, Tamara Suju, y la exeurodiputada Beatriz Becerra. La perforación de uñas en manos y pies para pasar los cables de las descargas eléctricas, el uso sistemático de bolsas plásticas para asfixiar a los torturados, el colgamiento con grúas sin tocar el suelo durante los interrogatorios, las lesiones en los genitales al ejercer violencia sexual o la intoxicación con sustancias psicotrópicas desconocidas son algunos de los ejemplos del ensañamiento que ha introducido la presencia de los llamados «isleños» en la cúpula del aparato represor, de acuerdo con el documento de la citada organización, con sede en Praga, que promueve la democracia y el estado de derecho. Según Tamara Suju, «el régimen se ha vuelto más sanguinario y usa la tortura como castigo ejemplarizante». Desde 2017, asegura, se están registrando «las torturas más terribles, porque la intención ahora es llevarlas al punto de pedir a sus familias que no denuncien, que no digan nada, porque cualquier cosa que dicen significa quitarles las visitas y los abogados durante meses». Desde hace años, Suju viene trasladando los casos de torturas y la lista de sus responsables a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional, que abrió en 2018 un examen preliminar sobre la situación de Venezuela y que espera resolver a principios de este año su competencia sobre las denuncias, para entonces valorar la admisibilidad del caso. «El régimen se ha vuelto más sanguinario y usa la tortura como castigo ejemplarizante», según la directora del Instituto Casla, Tamara Suju Partiendo del «caos general» en que está sumida Venezuela, «donde la crisis humanitaria se cruza con la represión sistemática», el estudio del Instituto Casla se centra en el empleo de la tortura, en especial desde la División General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) que dirige Iván Hernández Dala, y en cómo el régimen cubano y su estructura represiva han influido para que «los patrones de las torturas se incrementen, cambien o sean innovadores». A lo largo de 2019, año en el que se produjeron acontecimientos como la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela en enero o el fallido intento de sublevación de abril, el Instituto Casla recibió nuevos testimonios referidos a 83 víctimas directas de presuntas violaciones de derechos humanas y crímenes de lesa humanidad. «El 100% de las víctimas fueron torturadas en centros de detención o en zonas militares, con la particularidad de que 13 de ellas fueron trasladadas, además, a centros clandestinos de torturas donde podían realizarlas sin que sus gritos pudieran ser escuchados por otros testigos». La citada Dgcim, bajo la influencia de oficiales cubanos, se ha convertido en el órgano represor de civiles y militares más cruel, estando presente en el 95% de los casos denunciados de detención arbitraria, tortura y violencia sexual, según el Instituto Casla. «El recrudecimiento del crimen de la tortura y los terribles métodos aplicados en el 2019 fueron dirigidos en su mayoría por la Dgcim, involucrados también en hechos de represión que conllevaron a asesinatos, detenciones arbitrarias, torturas y desplazamiento forzado de personas, junto a la Guardia Nacional, el Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional), las FAES (Fuerza de Acciones Especiales), la PNB (Policía Nacional Bolivariana) y los colectivos (bandas de paramilitares armados por el régimen)». La organización alerta en su informe de «la importancia que tiene la presencia cubana en la inducción y represión que lleva el régimen venezolano contra toda la población», basándose en testimonios de exfuncionarios de inteligencia y desertores, así como de militares y civiles que han indicado cómo participa el régimen de la isla en la inducción de la represión. La cabeza que «organiza, controla y conoce todo sobre quiénes son, cuántos llegan, qué hacen y cómo participan» es el embajador de Cuba en Venezuela, explica el estudio, que recalca: «Nada sucede sin su conocimiento». «Los cubanos instruyen constantemente en técnicas de represión, intimidación y seguimiento, a miembros de la FANB e inteligencia, para que ellos realicen labores de investigación y espíen a sus propios compañeros y sus familias, a líderes políticos y sociales, y hacerle seguimiento directo al malestar social», continúa. Además, estas labores de inteligencia cubana se realizan «con pleno conocimiento» del ministro de Defensa, Vladimir Padrino; el Comando Estratégico Operacional (Ceofanb) a cargo de Remigio Ceballos, y la propia Dgcim. Más aún, detalla que el G2 (inteligencia cubana) y Gruce (Grupo Estratégico Cubano) estarían implicados directamente en la tortura en Venezuela. Los «isleños», como los llaman los propios militares y funcionarios venezolanos, tendrían su propia sala de operaciones en las intalaciones militares conocidas como Fuerte Tiuna, en Caracas. Así mismo, cubanos acreditados con credenciales de la Dgcim «dan órdenes a generales venezolanos y entrenan a funcionarios de inteligencia, que se suman a cientos de personas en todo el país, y son conocidos como ?Los Acreditados? o Dgcim paralelo», señala el informe. El Instituto Casla recoge que entre 2018 y 2019 han muerto tres personas bajo custodia del Estado: el concejal Fernando Albán , el exmilitar Modesto Díaz y el capitán Rafael Acosta . «En estos dos últimos años las golpizas y torturas por días y semanas vienen acompañados de hambre, deshidratación, humillación y vejación tanto física como psicológica», explica la organización, que añade: «Las víctimas son privadas de alimentos y agua, y en muchos casos, cuando se las suministran, los obligan a comer del piso como animales». Los nuevos métodos Entre los patrones de torturas detectados en estos dos últimos, el estudio apunta las «esposas y ataduras por largos periodos de tiempo, fuertemente ajustadas para causar heridas a propósito en las muñecas e incluso parálisis en los dedos», así como las «asfixias y ahogamientos mediante el uso de bolsas plásticas». Mientras que en el periodo 2013-2017 ese método representaba el 6% de las denuncias de tortura con asfixia, en 2018-2019 fueron el 54,6%, con 106 víctimas. Han aumentado las descargas eléctricas, con 93 personas sometidas a esa tortura en los dos últimos años, con «innovaciones» para aumentar el dolor como la perforación de uñas de las manos y de los pies para pasarles los cables de la descarga. A las víctimas se les pone o incrusta agujas u objetos metálicos en tetillas y genitales o debajo de las uñas para, a través de ellos, hacer las descargas, o se les mete cables en los testítculos o en el ano, explica el Instituto Casla entre otras técnicas. También se dan dos nuevos patrones en los colgamientos de los torturados: en unos casos se les cuelga sin que toquen el suelo, atados con las manos delante o en la espalda por largos periodos de tiempo, y en otros dejando que apenas la parte delantera de los pies toque la superficie, en algunos casos llantas de ruedas de coche, permaneciendo días enteros en esa posición. También hay novedades en la violencia sexual sobre las víctimas. Según el informe, en estos dos años el 34% de las víctimas tenían lesiones en sus genitales, producto de las torturas, como descargas eléctricas intensas y prologadas, o golpes y patadas. A ello se suma el uso de sustancias psicotrópicas desconocidas. La organización ha obtenido testimonios de personas que dicen haber sido drogados o haberse sentido mareados mientras los torturaban o interrogaban. Se utilizan productos químicos que dan a tomar a las víctimas o polvos que colocan en heridas sangrantes de la piel. En la variación de estos patrones, insiste el Instituto Casla, «han estado involucrados directamente los cubanos». «Cuando me torturaban había militares cubanos con su uniforme. Los identifico a cada uno», afirma el expolicía Gilberto Rafael Martínez Daza Durante la presentación del documento en Madrid se proyectaron vídeos de algunos de los testimonios recogidos. Entre ellos el del expolicía Gilberto Rafael Martínez Daza, que describe su detención por la FAES, su traslado a un centro clandestino y las crueles torturas sufridas durante ocho días con varios de esos métodos -asfixia con bolsas plásticas, choques eléctricos en los genitales, colgamientos..-, con la participación de «militares cubanos con su uniforme». «Los identifico a cada uno», asegura. «Las torturas no distinguen edad ni condición social, y hay víctimas a partir de los 14 años de edad», señaló Tamara Suju, que mostró un vídeo con el testimonio de un joven, Frank Alonso Flores, detenido y torturado a los 16. Otras novedades de estos años son la utilización de una cámara frigorífica en los sótanos de la Dgcim, las torceduras de miembros superiores e inferiores, la utilización de un camión blindado y de un ascensor en los sótanos de la Dgcim, o de centros de torturas clandestinos. «Los que apoyan a la tiranía son cómplices» Beatriz Becerra pidió durante la presentación del informe que los países europeos se sumen a las denuncias ante la Corte Penal Internacional. «Son crímenes que no prescriben», señaló la exeurodiputada española, que pidio que esas torturas sean «investigadas y juzgadas». En esa línea, Tamara Suju dijo que «ojalá algún país europeo se sumara a la denuncia ante la CPI», al tiempo que criticó a los eurodiputados españoles que se alinearon este jueves con Maduro en una votación (los de Unidas Podemos y EH Bildu, así como Carles Puigdemont y Tony Comín). «Los que están del lado de la tiranía son cómplices de crímenes de lesa humanidad y la historia se lo va a reclamar», advirtió. Para la directora del Instituto Casla, es además «importante para los venezolanos, para la justicia internacional y las víctimas de estos crímenes» la reelección de Luis Almagro como secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), a la que se someterá en marzo, dado el apoyo que ha brindado hasta ahora a la causa por la democracia en el país caribeño. «No nos podemos permitir que la OEA pase a ser un club de amigos, como era antes», apuntó.
09-01-2020 | Fuente: abc.es
Comienza en Japón el juicio al joven que asesinó a 19 discapacitados mentales
El proceso judicial a un japonés juzgado por el asesinato de 19 discapacitados mentales en 2016 empezó de manera agitada el miércoles por la mañana en Yokohama, en el oeste de Tokio. La sesión tuvo que interrumpirse rápidamente, debido al nerviosismo del acusado. Desde el principio, Satoshi Uematsu, hoy de 29 años, reconoció ser el autor de los hechos. Sus abogados le disculparon de inmediato, argumentando que no podía ser declarado responsable penal debido a los problemas psiquiátricos que sufría en el momento de los hechos. El acusado, con un traje azul marino y el cabello largo reunido en una coleta, empezó a gesticular con violencia, según puedo constatar una periodista de Afp que presenció la escena. Uematsu habría intentado meterse algo en la boca, haciendo que los guardas intervinieran para controlarle. La sesión fue interrumpida. Matanza El 26 de julio de 2016, Uematsu entró, de madrugada, en un centro para discapacitados mentales en Sagamihara, en las afueras de Tokio, donde había trabajado. Fue de habitación en habitación apuñalando a los residentes, dejando 19 muertos y 26 heridos, la mitad gravemente. En seguida, se dirigió a una comisaría, con los cuchillos ensangrentados, para declarar y reconocer su crimen. La matanza de Sagamihara, una de las peores de la historia reciente de Japón, horrorizó al país, donde el nivel de criminalidad es bajo. La opinión pública también se quedó impactada por la motivación de los asesinatos, vinculados al odio de Uematsu por los enfermos mentales, y por su ausencia de remordimientos. Los enfermos mentales «no tienen alma» y su vida «no tiene ningún sentido», afirmó el asesino en una entrevista a un medio japonés. «Debía hacerlo por el bien de la sociedad», declaró sobre la masacre.
08-01-2020 | Fuente: abc.es
«Hay alrededor de 40 implicados en la matanza»: la familia LeBarón revela datos de la investigación
Julián y Adrián LeBarón, miembros de una de las familias mormonas víctimas de la masacre del 4 de noviembre en el estado de Sonora (al norte de México), aseguraron que hay «alrededor de cuarenta» implicados en la matanza, la mayoría identificados por su apodo. «Hasta ahora siete están presos y nos han dicho que todos son de Chihuahua», explicó Julián LeBarón al salir de la Fiscalía General de la República (FGR) en Ciudad de México, donde se reunieron con el Fiscal General, Alejandro Gertz Manero. El abogado de la familia, Abel Murrieta Gutiérrez, precisó que hay, según lo establecido en la reunión, «tres personas detenidas y cuatro arraigadas (bajo vigilancia)». Asimismo, Murrieta reveló que la FGR se comprometió a dar a la familia acceso «total» al expediente de la investigación y a que «todas las acciones que se lleven a cabo» sean con su participación. El abogado no pudo precisar a cuántos sospechosos o posibles implicados se les ha tomado declaración, dado lo reciente de la autorización para consultar el estado de las pesquisas. Además, los hermanos LeBarón confirmaron haber denunciado a las autoridades, a las que acusaron de «ineptitud e incompetencia», por su actuación el día de la masacre, cuando murieron seis niños y tres mujeres. «Hicimos aquí la denuncia. Les pedimos ayuda el 4 de noviembre por la mañana. Que se investigue por qué nunca llegaron. Los agentes en el estado de Sonora no llegaron y del de Chihuaha tampoco. Y estaban heridos y con frío por diez horas estos pobres niños en medio de la sierra», insistió Julián LeBarón. Al respecto, su representante legal aclaró que buscarán depurar las responsabilidades de todos aquellos implicados en los asesinatos, ya sea de «manera directa, indirecta, intelectual, por acción o incluso por omisión». Ante lo que consideraron una actuación negligente de los poderes judicial y legislativo, los familiares apelaron, como ya han hecho otras veces, a la unión de la sociedad civil «para proteger la vida» y convocaron a una marcha el próximo jueves, junto al activista Javier Sicilia. El día 12, los LeBarón recibirán la visita del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en su casa en Sonora, en el segundo encuentro que mantendrán con él. «Estoy contento de que el presidente se esté atreviendo a ir a esas tierras abandonadas, que camine esos caminos difíciles y que vea las realidades que vivimos en nuestros pueblos. Espero que él salga de ahí con una convicción más grande de servir a las entidades allá abandonadas», dijo Adrián LeBarón. Advirtió a López Obrador de que el problema no es solo de su familia, sino también de los Langford y los Miller, cuyos miembros también fueron asesinados, y de toda la región.
02-01-2020 | Fuente: elpais.com
55 asesinatos machistas en 2019, la cifra más alta en un lustro
Los especialistas señalan entre las causas del repunte que falta implantar medidas ya aprobadas para proteger a las mujeres y el efecto del discurso negacionista de Vox
01-01-2020 | Fuente: abc.es
Putin llegó al Kremlin hace 20 años y nadie descarta que siga mandando después de 2024
Sin incluir la época zarista, solamente el dictador comunista Iósif Stalin estuvo más tiempo en el poder de lo que lleva Vládimir Putin. Stalin dirigió los designios de la URSS durante 29 años y Leonid Brézhnev 19. Putin, que se convirtió en primer ministro el 9 de agosto de 1999, lleva ya 20 años como presidente. Se hizo cargo interinamente de la jefatura del Estado el 31 de diciembre de 1999, cuando dimitió su predecesor, Borís Yeltsin. Luego sería elegido por primera vez al frente del país en los comicios celebrados el 26 de marzo de 2000. La designación de Putin, que acaba de cumplir 67 años en octubre, como candidato a suceder a Yeltsin fue fruto de una decisión colegiada, en la que participaron desde la cúpula de los servicios secretos hasta los grandes empresarios del país. La misión que se le encomendó fue resolver el problema del separatismo checheno y poner algo de orden en el país, pero sin tocar la propiedad privada, injustamente repartida durante la década de los 90. Se decía entonces que el nuevo hombre fuerte de Rusia sería una simple marioneta de los intereses de los grupos de presión más poderosos. Pero no fue así. El antiguo agente del KGB adquirió vida propia e hizo las cosas a su manera. Primero reforzó sus ya abultados poderes hasta lograr una centralización comparable sólo a la existente en la época de Stalin, aunque con apariencia de democracia. Después propició que la propiedad cambiara de manos, especialmente en el sector energético, a favor de sus acólitos y se puso manos a la obra para poner bajo su control los medios de comunicación, la Justicia y la Comisión Electoral Central. El Gobierno y el Parlamento también terminaron supeditándose a su albedrío. Para desmontar la precaria democracia que construyó su predecesor, Putin se valió de los servicios secretos. La necesidad de un «estado fuerte» se convirtió en algo obsesivo para el máximo dirigente ruso. En ese camino fueron muchos los que acabaron en prisión, entre ellos el antiguo patrón de la petrolera Yukos, Mijaíl Jodorkovski. Otros caían tiroteados o eran envenenados sin que, en la mayoría de los casos, se pudiera esclarecer quién encargó los crímenes. El ex agente de los servicios de inteligencia, Alexánder Litvinenko, la periodista Anna Politkóvskaya, el diputado Serguéi Yushenkov, la activista pro derechos humanos, Natalia Estemírova, y el ex ministro y líder opositor, Borís Nemtsov, son algunos de los nombres que integraron la lista de asesinados cuya actividad contrariaba al régimen. Hoy día, ya no son tan frecuentes los asesinatos por motivos políticos, pero la oposición sigue perseguida y con muchos activistas en la cárcel. Sin embargo, y gracias a la abundancia de materias primas, sobre todo gas y petróleo, el país ha podido mantener una economía pujante que ahora se está viendo lastrada por las sanciones internacionales vinculadas a la anexión de Crimea y a la guerra en el este de Ucrania. Este declive paulatino también se está reflejando en la popularidad de Putin, aunque, según los sondeos que se publican periódicamente, conserva un apoyo significativo, por encima del 60 por ciento, aunque en otras épocas llegó a superar el 80 por ciento. La presencia militar de Rusia en distintos frentes mundiales, en Siria fundamentalmente, Ucrania y ahora en Libia, contribuye a crear una imagen triunfadora de Putin entre sus conciudadanos, aunque muchos rusos preferirían que el dinero que el Kremlin se gasta en guerras «ajenas» se emplease en mejorar las pensiones, los servicios sociales y las infraestructuras del país. Ahora todos se preguntan en Rusia qué hará Putin en 2024, cuando expira su actual mandato presidencial y, según establece la Constitución rusa, no podrá presentarse de nuevo a la reelección al no poder mantener el poder más de dos mandatos consecutivos. Sí podría volver en 2030, pero tendría que hacer un cambalache como el que protagonizó en 2008, cuando confió el sillón presidencial al actual primer ministro, Dmitri Medvédev, durante un único mandato, y él se puso al frente del Gobierno. El pasado día 19, durante su rueda de prensa anual, el jefe del Kremlin sugirió una enmienda en la Carta Magna para eliminar la palabra «consecutivos» en el artículo 81, lo que limitará a dos únicos mandatos la permanencia en el poder, como en Estados Unidos. Pero él podría seguir como primer ministro o aprovechar un eventual cambio en la Constitución para introducir alguna enmienda que le posibilite seguir al timón.
1
...