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Noticias de angela merkel

25-07-2018 | Fuente: abc.es
La cumbre Trump- Juncker para evitar una guerra comercial total
Antes de que Donald Trump y Jean-Claude Juncker se reúnan en Washington para tratar las vitales negociaciones entre EE. UU. y la UE y evitar una guerra comercial total, el mandatario americano declarado que «los aranceles comerciales son los más importantes». Ambas partes ya aplicaron aranceles a miles de millones en dólares en importaciones, pero hay mucho en juego. ¿Por qué se reúnen? La Unión Europea y Estados Unidos están envueltos en una guerra comercial. La primera fase de esta guerra fueron los impuestos al acero del 25% y al aluminio del 10% a la Unión Europea, México y Canadá, que Estados Unidos impuso alegando que la seguridad nacional de América «está amenazada». La Unión Europea tomó represalias con gravámenes sobre las exportaciones estadounidenses por el valor de más de tres mil millones de dólares, incluidos productos como el bourbon, la marca «Levis» y a Harly-Davinson. Trump respondió, como habitualmente lo hace, desde su cuenta de Twitter: «Si estos aranceles y barreras no se descomponen y eliminan pronto, estaremos aplicando una tarifa del 20% sobre todos su automóviles que lleguen a EE. UU. ¡Constrúyalos aquí!». Aquí comenzaba la segunda fase: Los impuestos del 20% a las importaciones de vehículos que llegan desde el lado europeo a Norteamérica si del otro lado, no rebaja pronto los suyos a los vehículos procedente de Estados Unidos. Ese gravamen que se paga actualmente es del 10%, al cruzar la frontera europea. Para los coches europeos que entran en Estados Unidos es del 2.5%. Relación Trump-Juncker Ambos se ven a sí mismos como consumados negociadores y no están sujetos a los guiones que sus asesores tienen preparados para ellos. En la cumbre del G-7 celebrada en Canadá, Donald Trump describió al presidente de la Comisión Europea Jean- Claude Juncker como un «brutal asesino». Juncker respondió que era inusual que alguien de Luxemburgo fuera tratado como amenaza. ¿Cuál es el mensaje de Juncker? La UE cree que la justificación de las medidas estadounidenses sobre aluminio y acero, que se trata de seguridad nacional, es ridícula. La Comisión Europea ya ha enviado a las autoridades estadounidenses un documento que argumenta que apuntar a las compañías automovilísticas europeas sería contraproducente porque 120.000 empleos estadounidenses dependen directamente de ellos. Trump contra Europa El presidente norteamericano describió recientemente a la Unión Europea como «un enemigo» y considera que el superávit comercial del a UE con EE. UU. es un problema. «Tenemos muchos enemigos. Creo que la Unión Europea es un enemigo, por lo que nos hace en el comercio. No lo pensarías de la UE, pero es un rival» dijo Donald Trump. El distanciamiento de las relaciones entre Europa y Estados Unidos comenzaron con el abandono de Washington del acuerdo sobre el clima, continuó con la ruptura del pacto nuclear iraní y ha llegado a su punto más grave en esta «guerra comercial». Además, su relación con la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, es bastante mala. Vestager ha multado en repetidas ocasiones a las firmas tecnológicas estadounidenses millones de euros. Hasta ahora, los estados miembros se han mantenido unidos, pero todos saben que la acción de la Administración Trump dañaría especialmente a Alemania. La canciller alemana Angela Merkel, hizo un llamamiento a la unidad y dijo que «esperamos que la Unión Europea vuelva a unirse como lo ha hecho ahora». ¿Pueden resolver algo? La Comisión Europea ha dicho que el viaje es parte de un «diálogo» diseñado para «dramatizar» la situación. Esta es la línea de la Unión Europea, que «no espera demasiado», ha dicho Juncker. Al comienzo de las hostilidades, la UE colocó la perspectiva de una acuerdo de libre comercio que recortaría los aranceles a los bienes que fluyen entre EE. UU. y Europa. Esta oferta fue retirada porque la UE no estaba de acuerdo en trabajar bajo amenazas.
23-07-2018 | Fuente: as.com
Angela Merkel: "Özil ha hecho mucho por la selección alemana"
La canciller alemana cree que Mesut Özil "es un futbolista fantástico" y que se debe respetar su postura de abandonar Alemania.
22-07-2018 | Fuente: abc.es
Más de 20.000 manifestantes en Múnich contra los controles fronterizos
El endurecimiento de la política sobre refugiados y el pulso que el ministro de Interior alemán, Horst Seehofer, ha mantenido con la canciller Angela Merkel en Berlín no están teniendo el efecto deseado en las encuestas para la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) y la manifestación celebrada este domingo en Múnich contra el partido demuestra el creciente rechazo popular. Unas 20.000 personas, 25.000 según el diario de Múnich «Süddeutsche Zeitung», han protestado en las calles de la capital de Baviera bajo el lema «Juntos contra la política del miedo», en una marcha convocada por 130 organizaciones y que partía de la Königsplatz con el objetivo defender la solidaridad con los refugiados y con las ONGs que ayudan en los operativos de rescate y procesos de integración. «Es increible que tanta gente haya salido a la calle», se felicitaba el alcalde de Múnich, el socialdemócrata (SPD) Dieter Reiter, «y eso es así porque entienden que la paz social está amenazada en nuestra ciudad y en Baviera por la brutalización del lenguaje político y por el establecimiento de prioridades completamente erróneas». Reiter, que culpa directamente a la CSU del malestar entre la opinión pública, ha amenazado en precampaña electoral que «nos pondremos en pie y saldremos a la calle tantas veces como sea necesario» para acusar a la política de refugiados de la CSU de «política de división irresponsable», al tiempo que llamaba a «hacer señales públicas contra la deriva hacia la extrema derecha, el estado de vigilancia y la restricción de las libertades, que es un ataque contra los derechos humanos». Mínimo histórico para la CSU en los sondeos Un sondeo publicado por la televisión bávara este fin de semana sitúa el voto a la CSU en el 38%, un mínimo histórico para el que durante décadas ha sido el partido dominante en Baviera y que anuncia la pérdida de la mayoría absoluta. encuesta coloca en segunda posición a Los Verdes, con un 16%, seguidos de los socialdemócratas, con un 13%, mientras que la AfD quedaría en cuarta posición con un 12%, tres puntos por encima de los llamados Electores Libres, una escisión de la CSU. Las posturas intransigentes que Seehofer está manteniendo en Berlín contra la aliada natural del partido, Angela Merkel, están creando además una división interna, hasta el punto que la directiva se ha visto obligada a llamar a la cohesión. «La división no aporta nada», ha sostenido el primer ministro bávaro, Markus Söder, acompañado de la líder del distrito de Alta Baviera, Ilse Aigner, en un congreso local del partido preparatorio para los comicios convocados para el 14 de octubre. Söder atribuyó los negativos pronósticos para su partido al persistente disenso en materia de política migratoria que enfrenta al presidente de la CSU y titular de Interior, Horst Seehofer, con la canciller Angela Merkel.
16-07-2018 | Fuente: abc.es
Putin llega tres cuartos de hora tarde y se lleva al extranjero su nueva limusina
El presidente ruso, Vladímir Putin, volvió hoy a hacer gala de su frecuente impuntualidad con sus colegas extranjeros. El comienzo de su encuentro con su homólogo estadounidense, Donald Trump, estaba programado para las 13,00 horas (una menos en España) y en ese momento su avión estaba aterrizando en el aeropuerto de Vantaa de la capital finlandesa. Después tardó unos tres cuartos de hora en llegar al Palacio Presidencial, lugar de la cumbre. Se trasladó en su nueva limusina, Aurus, utilizada por primera vez en un viaje al extranjero. Hay que tener en cuenta que en Rusia prefiere su Mercedes S600. El pasado 7 de mayo, cuando Putin tomó posesión para un nuevo mandato de seis años, se subió por primera vez a su Aurus, nombre formado a partir de Aurum -oro- y Rusia, pero para recorrer menos de 300 metros, que son los que separan el edificio administrativo, en donde se encuentra el despacho presidencial, del Gran Palacio del Kremlin, en donde tuvo lugar la ceremonia. El vehículo no debió gustarle al jefe del Kremlin o sufrió algún tipo de percance porque lo dejó allí y se trasladó después a su residencia de las afueras de Moscú en el Mercedes, que es el que utiliza a diario. Esta limusina, completamente construida en Rusia aunque con elementos de tecnología alemana, sobre todo en el motor por parte de la casa Porsche, está llamada a sustituir al Mercedes para conferir al presidente una imagen más patriótica. Pero, según reconoció recientemente el ministro ruso de Industria, Denís Mantúrov, no está todavía completamente perfeccionado. Al parecer, su enorme peso hace que la sensación en su interior sea algo diferente a la que se experimenta en el Mercedes, aunque, según Mantúrov aseguró en mayo, «también es confortable», palabras que algunos medios de comunicación rusos percibieron como un eufemismo para ocultar que el coche no está afinado en absoluto. Costumbre habitual Lo cierto es que, tras su puesta de largo en Helsinki, el Aurus, que forma parte de un proyecto que arrancó en 2012 y lleva el nombre de Kortezh (Cortejo), Putin parece dispuesto a cambiarlo definitivamente por su vieja limusina germana. La idea es que el vehículo sea utilizado también por otros altos cargos rusos e incluso que se ponga a la venta al público en general. La variante de serie no llevaría blindaje y su precio alcanzaría los 10 millones de rublos (unos 138.000 euros). El Aurus no fue la causa de que Putin volviera a llegar tarde a un encuentro oficial. Lo hace a menudo. En noviembre de 2013, le tuvo casi una hora esperando al Papa Francisco. Peor fue lo que le pasó a la Canciller alemana, Angela Merkel, al año siguiente en Milán. Punto la plantó por espacio de más de cuatro horas. Al presidente ruso tuvieron también que aguardarle el expresidente ucraniano, Víctor Yanukóvich, y hasta el predecesor de Trump, Barack Obama, que aguantó una espera de 40 minutos en una cumbre de APEC.
16-07-2018 | Fuente: abc.es
Putin y Trump no firman ningún acuerdo, pero se muestran encantados el uno con el otro
En su primera cumbre bilateral, los presidentes de Rusia y Estados Unidos, Vladímir Putin y Donald Trump, escenificaron sintonía y mostraron su intención de continuar los contactos más adelante. La cumbre de este lunes «no ha sido más que el primer paso», anunció Trump. El tema recurrente durante la rueda de prensa que ofrecieron al final de las conversaciones fue el de la injerencia de Moscú en las elecciones en las que fue elegido Trump. No hubo ninguna declaración conjunta ni se firmaron acuerdos. Refiriéndose a las informaciones recibidas de las agencias de inteligencia, el jefe de la Casa Blanca dijo: «Me han dicho que creen que fue Rusia. Pero yo no veo ninguna razón por la que podría serlo». Trump subrayó al respecto que Putin «lo ha negado de forma contundente y categórica» e insinuó que cree lo que dice. Según sus palabras, la investigación sobre la presunta injerencia rusa «es un desastre (..) nos ha mantenido separados» a Rusia y Estados Unidos. «No hubo conspiración y todo el mundo lo sabe (..) fue una campaña limpia", aseguró el presidente norteamericano en relación con la forma en que trató de conseguir la Presidencia. Reconoció que durante las cuatro horas que ayer estuvo reunido con Putin hablaron largo y tendido del asunto de las injerencias. Riesgo político El jefe del Kremlin, por su parte, aseguró al respecto que «debo repetir lo que he dicho ya muchas veces, Rusia nunca ha interferido y no hay intención de interferir en los asuntos internos estadounidenses, entre ellos en los procesos electorales». Insistió en que «vimos cómo durante su campaña electoral expresó el deseo de establecer unas buenas relaciones con Rusia y eso nos hizo que en Rusia despertase simpatías (..) claro que queríamos que Trump ganara las elecciones, pero eso es algo normal». Nada más empezar la comparecencia ante la prensa, Putin afirmó que su encuentro con Trump «ha sido sincero, productivo, exitoso y útil». Al mismo tiempo, hizo mención a la existencia de discrepancias. «Claro, aun quedan muchos problemas y no hemos podido despejar todos los obstáculos. No era posible hacer esto en un primer encuentro (..) pero, pese a los desacuerdos, hay cosas que nos unen y en ellas hay que trabajar», agregó. Para Trump, «nuestra relación ha cambiado en las últimas cuatro horas, realmente lo creo. Hoy ha sido solo el comienzo de una proceso largo, pero hemos dado el primer paso para conseguir un mundo mejor». A su juicio, «no puedo tomar decisiones sobre política exterior en un intento inútil para complacer a los demócratas y a los medios de comunicación», recalcó Trump en un intento de hacer frente a las críticas que le hacen dentro de su país por el acercamiento al presidente ruso. «Prefiero asumir un riesgo político en aras de la paz que arriesgar la paz en aras de la política», aseguró. A una pregunta sobre si el Kremlin dispone de información comprometedora sobre Trump para condicionar su política bajo amenaza de difundirla, Putin respondió, en relación con el viaje que su homólogo estadounidense realizó a la capital rusa para asistir al concurso de Miss Universo, en 2013, que «ni siquiera supe que estaba en Moscú. Se imaginan ustedes las cantidad de empresarios estadounidenses que acuden, por ejemplo, al Foro Económico de San Petersburgo, ¿y voy a conocer a todos ellos y saber sus nombres?». Buen competidor Una de las cuestiones por las que en Estados Unidos hay quien no aprueba el deseo de Trump de aproximación a Rusia ha sido la imputación de 12 agentes de la inteligencia militar rusa por hackear los correos del Partido Demócrata y de su candidata a los pasados comicios, Hillary Clinton. Y el primer mandatario norteamericano desveló a los periodistas que Putin le ha ofrecido que el fiscal especial, Robert Mueller, se traslade a Rusia para interrogarlos. Según Trump, «es una sugerencia increíble». Putin dijo al respecto que Mueller podría enviar una solicitud oficial a Moscú y eso le permitiría reunirse con los 12 acusados. El presidente ruso explicó que ello posible gracias a los acuerdos existentes entre Moscú y Washington de cooperación en el ámbito de la lucha contra la delincuencia y el crimen. Pero el jefe del Estado ruso advirtió que tales iniciativas deben hacerse en un marco de «reciprocidad». Habló de que la Justicia rusa también debe tener la posibilidad de interrogar a Bill Browder, de Hermitage Capital, al que acusa de no haber pagado impuestos en Rusia y de haber ganado el dinero de forma "ilegal". Washington tiene en vigor sanciones por el caso del abogado Serguéi Magnitski, al servicio de Browder y muerto mientras estaba en prisión preventiva a causa del mal trato que sufrió. En otra pregunta sobre por qué Trump llamó su homólogo ruso «competidor», éste contestó que «sí es un buen competidor y es un halago decirlo». El contexto tenía que ver con los reproches que el presidente norteamericano le ha hecho a la canciller alemana, Angela Merkel, que, según él, por un lado pide la ayuda de la OTAN ante Rusia mientras, por otro, la refuerza financieramente adquiriendo gas ruso. Trump arremetió hace unos días contra el proyecto de Putin de poner en servicio el gaseoducto North Stream-2, pero ayer ambos obviaron el asunto durante la conferencia de prensa hablando solo de «competición». En la cumbre hablaron también de Irán, del programa nuclear, en lo que los dos países mantienen posturas contrapuestas, y de la salida de la fuerzas iraníes de Siria como exige Israel. El secretario del Estado norteamericano, Mike Pompeo, dijo con anterioridad que en la solución para Siria «la pelota está en el tejado de Rusia» y ayer, bromeando, Putin le entregó en plena rueda de prensa un balón del Mundial de Fútbol recién clausurado. «En lo que se refiere a que la pelota de Siria está en nuestro tejado. Señor Presidente, usted acaba de decir que hemos organizado exitosamente el Mundial de fútbol. Así que quiero entregarle esta pelota. Ahora, la pelota está de su lado». El jefe de la Casa Blanca le tiró el balón a Melania y aseguró que será un buen regalo para su hijo pequeño. Salió a colación el conflicto en Ucrania, para lo que Putin pidió a Trump que influya en Kiev para que «cumplan los acuerdos de Minsk». En cuanto a Crimea, el presidente ruso reiteró que es un asunto cerrado. Dijo que Trump se opone y mantiene su postura, pero «habla de la ilegalidad de la reintegración de Crimea a Rusia. Nosotros tenemos otro punto de vista. Consideramos que se hizo un referéndum, de acuerdo a las leyes internacionales». Poco antes de que aparecieran Trump y Putin ante la prensa, un periodista fue expulsado por los servicios de seguridad por mostrar un cartel en el que ponía : «Tratado para la Prohibición de las Armas Nucleares». El reportero fue sacado por la fuerza hasta ponerle en la calle, fuera del Palacio Presidencial. El Tratado para la Prohibición de Armas Nucleares fue adoptado el 7 de julio de 2017 por más de dos tercios de los 193 miembros de la ONU. Pero no ha entrado aún en vigor al no haber sido firmado por todos los países, hasta ahora los han hecho solamente 57. Entre los no firmantes se encuentra EEUU.
16-07-2018 | Fuente: abc.es
China y la UE buscan un frente común ante Trump
Hoy se celebra en Pekín la vigésima cumbre entre China y la Unión Europea, marcada por sus disputas comerciales pero también por su postura común frente a la agresiva «diplomacia» -por llamarla de alguna de manera- del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Aunque es más lo que las separa que lo que las une, como se vio en la falta de una declaración conjunta en las dos últimas cumbres, la edición de este año viene precedida por un acercamiento político entre Bruselas y Pekín. En plena guerra comercial con la Casa Blanca, el régimen comunista chino quiere ganarse a Bruselas como aliado, como demuestran sus numerosos gestos de los últimos meses. Pekín no solo ha abierto recientemente su vasto mercado a la carne de vacuno de Francia e Irlanda y ha reducido sus sectores restringidos a la inversión extranjera, sino que también ha liberado a la poetisa y disidente Liu Xia, viuda del Nobel de la Paz Liu Xiaobo, fallecido hace un año de cáncer mientras cumplía condena por reclamar democracia. Tras ocho años bajo arresto domiciliario sin haber estado acusada de ningún delito, su exilio en Berlín ha sido un enorme éxito de la diplomacia europea gracias a la reciente reunión en Alemania entre la canciller Angela Merkel y el primer ministro chino, Li Keqiang. Frente a dicha sintonía, el divorcio con Washington se ha hecho más evidente que nunca durante la turbulenta cumbre de la OTAN que tuvo lugar la semana pasada, en la que Trump volvió a amenazar con hacer saltar por los aires casi siete décadas de alianza militar y política. En una entrevista con la cadena de televisión CBS antes de su encuentro hoy en Helsinki con el presidente ruso, Vladimir Putin, Trump incluso llamó a la UE «enemigo» por «lo que nos hacen con el comercio». Respondiéndole por Twitter, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, contraatacó con la misma retórica que viene usando Trump para defenderse de las críticas con que le atizan los medios. «América y la UE son los mejores amigos. Quien diga que somos enemigos está difundiendo noticias falsas», escribió Tusk, que acude a la cumbre de hoy en Pekín junto al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Librecomercio Aunque la UE también se ha visto afectada por los aranceles lanzados por Trump, elude formar abiertamente con China un frente común contra Washington. Pero, eso sí, coincide con el autoritario régimen del Partido Comunista en abogar por el libre mercado y rechazar el proteccionismo que propugna el inquilino de la Casa Blanca. Mientras ambas enarbolan la bandera de la globalización, también mantienen sus propias disputas por las demandas europeas de mayor acceso al mercado chino. Tal y como viene denunciando la Cámara de Comercio Europea en Pekín, las empresas extranjeras siguen teniendo numerosos problemas para competir en el mayor mercado del mundo, ya que todavía hay bastantes sectores controlados por los monopolios públicos.
15-07-2018 | Fuente: abc.es
Terrorismo neonazi en Alemania: la amenaza que avanza
Esta semana, la única superviviente de la banda terrorista neonazi alemana Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU, por sus siglas en alemán), Beate Zschäpe, cuyo grupo asesinó a ocho inmigrantes turcos, un griego y a una agente de policía entre 2000 y 2007, ha sido condenada a cadena perpetua en un macro proceso que ha dejado un sabor agridulce entre las víctimas. Tras esta sentencia de la Audiencia Territorial de Múnich quedan atrás cinco años de proceso judicial, 540 testigos, 58 abogados representando a 91 demandantes, 440 sesiones y un informe de quinientas páginas. Dejó además al descubierto graves errores por parte de la Policía y los servicios de inteligencia alemanes, que no tuvieron la mínima sospecha de terrorismo neonazi dirigiendo sus pesquisas hacia el entorno de las víctimas, indicando en un principio que eran ajustes de cuentas entre mafias extranjeras. La propia canciller Angela Merkel pidió perdón por estos errores. La NSU cabe perfectamente en la categoría de terrorismo neonazi o en la de terrorismo de extrema derecha en general, entendiendo terrorismo como una forma de violencia que usa el terror para coaccionar sociedades en la promoción de sus objetivos. En Alemania, además de la NSU, pueden incluirse en este grupo al movimiento Pegida y al partido Ofensiva Nacional (prohibido en 1992), pero también partidos en activo: el NPD (Partido Nacionaldemócrata de Alemania) y el AfD (Alternativa para Alemania). En Alemania la ultraderecha y el terrorismo neonazi están íntimamente conectados. Según el periódico semanal «Die Zeit», al menos 27 asesores de AfD en el Bundestag -Cámara baja alemana- presentan claros vínculos con la ultraderecha más radical como el NPD o Heimattreue. Ambos grupos aseguran que el Holocausto es una fantasía que nunca sucedió. Según cercanos al partido, el AfD sería, en parte, el brazo político de estas bandas terroristas. Respondiendo a una consulta parlamentaria, el Ministerio del Interior ha señalado que en 2016 se emitieron unas 600 órdenes de arresto contra neonazis de las que 92 de ellas incurrieron en delitos de motivación política. Por su parte, la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV, por su siglas en alemán) habla de «exorbitante incremento en la violencia de extrema derecha» que han quintuplicado los ataques perpetrados contra centros de acogida de refugiados. Se calcula que los simpatizantes o afiliados a grupos de terrorismo neonazi son unas 23.000 personas en Alemania. Cada vez más activos en redes sociales, publican mensajes negacionistas, xenófobos, racistas y muchas veces explícitamente violentos. Todavía colea en la opinión pública la llamada de Frauke Petry (ex AfD) a disparar, como último recurso, contra refugiados desarmados; algo «también válido para mujeres y niños», según agregó Alice Weidel (AfD). Prohibida la propaganda La legislación alemana prohíbe toda reproducción de propaganda pro-nazi aunque actúa con tacto al prohibir las agrupaciones ya que podrían expandirse en la clandestinidad. Entre los grupos prohibidos por el Ministerio de Interior -hoy en manos de Horst Seehofer, jefe de los socialcristianos bávaros (CSU) que en su discurso replica algunas ideas del AfD para no perder la mayoría absoluta de su partido en Baviera- están, entre otros, el Movimiento Socialista Popular de Alemania/Partido del Trabajo prohibido en 1982; el Frente de Acción de los Nacionalsocialistas y Activistas Nacionales en 1983; Alternativa Alemana, Ofensiva Nacional y el Frente Nacionalista, todas ellas en 1992; el Partido de los Trabajadores Libres Alemanes en 1995, etc. Uno de los últimos grupos en ser prohibido fue Heimattreue en 2009, al que -por aquel entonces ministro de Interior- Wolfgang Schäuble acusó de «enseñar a los niños que el racismo contra los inmigrantes y el antisemitismo son aceptables». Con la cadena perpetua contra Zschäpe -a la que describen como «una persona fríamente calculadora» con un profundo desprecio por la vida de los demás- la justicia alemana cierra el juicio de uno de los hechos más mortíferos desde la II Guerra Mundial. «Soy una persona compasiva y he podido ver y sentir la angustia y la desesperación de los familiares (..) Me disculpo por el sufrimiento que causé», se excusó la terrorista -de 43 años y nacida en la RDA- en su alegato final, en el que también defendió su inocencia. Zschäpe conoció a los 17 años al ultraderechista Uwe Mundlos y se fue adentrando en el mundo neonazi; posteriormente, junto a Mundlos y al mejor amigo de éste creó la NSU. Y aunque la conocida como «novia neonazi» no asesinó directamente a las víctimas, sí las eligió y las vigiló, además de alquilar el garaje en el que la banda fabricaba sus bombas.
13-07-2018 | Fuente: abc.es
Los europeos necesitamos solidaridad atlántica, el pilar de nuestra defensa colectiva. El reto es contribuir más y mejor y hacerlo gestionando e l ego desbocado de Donald Trump. El presidente americano ha pulverizado en tiempo record el «poder blando» o la capacidad de atracción de su país y ha debilitado su influencia global. Estos días en Bruselas se ha mantenido fiel a un estilo de poder dramático, exigiendo a los dirigentes europeos de forma inmediata más gasto en defensa y nuevas concesiones en comercio internacional, mezclando temas atlánticos con comunitarios. Su desprecio permanente a las formas y a lo pactado (por ejemplo, a la clausula de defensa mutua del artículo 5, nada menos) hace más difícil que consiga sus objetivos. Sufre una pulsión infantil de querer experimentar hasta dónde puede llegar con sus escaladas verbales antes de tener que desdecirse, un patrón patológico de conducta que se repite una y otra vez. El descontrol temperamental le hace ser menos eficaz en la defensa de los intereses de Estados Unidos: mezcla verdades y mentiras, exageraciones y fábulas con argumentos plausibles, a los que resta coherencia y hace menos convincentes. Los europeos invierten más en defensa que hace unos años y la Alianza Atlántica no sirve solo para protegerlos, sino que es un instrumento esencial del despliegue militar norteamericano en todo el planeta. Angela Merkel, descrita por Trump como alguien en manos de Rusia (es posible que el presidente esté proyectando sus propios problemas), ha demostrado firmeza e inteligencia en la relación con Vladimir Putin, y no se deja chantajear por la dependencia energética. Al día siguiente del ataque frontal a la canciller, el presidente norteamericano recoge velas, la felicita por sus éxitos y afirma que la relación con Berlín es magnífica. Todo gracias a que los socios europeos de la OTAN van a gastar más en defensa, algo pactado antes de la cumbre. Trump ha sido incapaz en estos dos días de hablar de la defensa atlántica en términos de valores compartidos. Pero ha conseguido unir a los europeos en la tarea franciscana de sobrellevarlo hasta su siguiente arrancada.
11-07-2018 | Fuente: abc.es
Las presiones de Trump enrarecen el ambiente en la cumbre de la OTAN
El presidente norteamericano Donald Trump llegó a la cumbre de la OTAN de Bruselas como se esperaba, como un elefante en una cacharrería, acusando a Alemania de ser un país «vendido» a los intereses de Rusia y a todos los demás de ser unos «delincuentes» por beneficiarse del paraguas de seguridad norteamericano sin pagar por ello. La falta de sutileza del inquilino de la Casa Blanca no sorprende a nadie, pero sigue siendo el elemento central de las relaciones transatlánticas, que paulatinamente se van haciendo cautivas de sus volubles estados de ánimo. Durante la reunión formal, para la que se había pactado una declaración conjunta en la que se reiteran los compromisos acordados de aumentar los presupuestos de defensa hasta el 2% del PIB de los países miembros, Trump se descolgó sin previo aviso con la exigencia de que esa cifra debería duplicarse, hasta el 4%, según fuentes norteamericanas como «medio de presión» en una estrategia de regateo más propia de los vendedores de alfombras que de dirigentes de escala mundial. En la historia de la OTAN, como es natural, el factor norteamericano ha sido siempre un elemento central. Pero nunca antes se había producido una situación tan marcada como la actual, en la que se trata prácticamente de una reunión de Trump con todos los demás. O más exactamente, Trump contra todos los demás dirigentes. No tiene ni siquiera un aliado preferente como han sido los británicos para todos sus predecesores, y todos los que se acercaban a darle la mano en los prolegómenos de la reunión se alejaban después aliviados porque no había pasado nada irreversible. Tal vez el único que ha tenido una reunión apacible con el norteamericano ha sido el presidente francés Emmanuel Macron, del que Trump dijo que «está haciendo un trabajo formidable en Francia». Las tensiones esta vez empezaron contra Alemania, según fuentes norteamericanas «porque es el país más importante de Europa y para animar a todos los demás», pero también porque Trump parece haber sido sensible a los temores de muchos países europeos de que después de esta cumbre con los aliados de la OTAN pueda tal vez sellar una relación privilegiada con el autócrata ruso Vladimir Putin, que es la mayor fuente de temores para gran parte de los europeos y con el que se va a reunir después en Helsinki. «Son delincuentes» «Se supone que debemos estar recelosos ante Rusia y Alemania va y se gasta miles de millones al año para pagar a Rusia» dijo Trump ayer al inicio de un desayuno en la embajada norteamericana en Bruselas, cuando era consciente de que las cámaras captarían sus palabras . Ante el estupor del secretario general de la OTAN, Jens Stoltemberg que lo estaba recibiendo, en lugar de los habituales comentarios sobre el tiempo o la incomodidad del viaje, Trump se dedicó a denigrar a los aliados europeos. «Protegemos a Alemania, protegemos a Francia, protegemos a todos esos países y luego muchos de ellos van y hacen un acuerdo con Rusia para construir un gasoducto y le pagan miles de millones a las arcas rusas». Cuando llegó a la Reunión a media mañana, la canciller alemana Angela Merkel ya estaba informada de las palabras de Trump y le respondió con una analogía en la que recordaba que hubo tiempos en los que una parte de Alemania estaba sometida a Rusia, la antigua Unión Soviética, pero que ahora ya es un país unido y soberano y que no recibe órdenes de nadie, ni siquiera de Washington. «Yo he vivido personalmente que una parte de Alemania fuera controlada por la Unión Soviética. Y estoy muy agradecida de que ahora estemos unidos en libertad en la República Federal. Por eso podemos decir que hacemos nuestra propia política independiente y tomamos independientemente nuestras decisiones. Y eso está bien». En cuanto a los demás aliados, Trump había dicho a su manera que «son delincuentes en lo que a mí respecta porque Estados Unidos ha tenido que pagar por ellos» y que «muchos países no están pagando lo que deberían y, francamente, nos deben una tremenda cantidad de dinero de muchos años atrás». La intransigencia del máximo dirigente norteamericano fue incluso en aumento y en la reunión plenaria dijo que no bastaba con el 2% de gastos militares acordado en previas cumbres de la OTAN, sino que consideraba necesario duplicarlo hasta el 4%, que es un porcentaje que ni siquiera alcanza Estados Unidos. En estas circunstancias, el secretario general de la OTAN tuvo que reconocer al término de la reunión de los 29 jefes de Estado o de Gobierno que no todo habían sido proposiciones amistosas sino todo lo contrario. «Hemos tenido discusiones, tenemos desacuerdos pero, lo más importante, hemos tomado decisiones que impulsan a esta alianza hacia adelante y nos hacen más fuertes», indicó Stoltenberg en la rueda de prensa que clausuraba la jornada. «En la historia de la OTAN -continuó- hemos tenido muchos desacuerdos pero siempre hemos sido capaces de superarlos una y otra vez, porque, a fin de cuentas, estamos de acuerdo en que Europa y Norteamérica están más seguras juntas. La OTAN es buena para Europa y es buena para América del Norte». No está claro que haya convencido aún a Trump de este principio. Y en todo caso, su reunión con Putin este lunes, en un «territorio neutral» como Finlandia aclarará todas las dudas que han quedado en el aire en la cumbre de la Alianza.
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