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Noticias de angela merkel

22-03-2019 | Fuente: abc.es
Brexit sin conductor
La Unión Europea ha decidido ayudar a Theresa May en su tercer intento de aprobar en los Comunes el acuerdo de retirada, a muy pocos días de la fecha oficial de salida, el 29 de marzo. Solo concederá una prórroga corta de las negociaciones si el Parlamento de Westminster acepta este pacto. Si no, la propia UE agita el desastre de un Brexit sin acuerdo. El problema es que se trata de una amenaza poco creíble. En el último minuto cabe que los 27 socios rectifiquen y ofrezcan una prórroga no condicionada. Además, siempre queda la posibilidad de que la última decisión del gobierno de May antes de caer sea revocar de forma unilateral la notificación de salida, algo autorizado por el Tribunal de Luxemburgo. Detrás del lanzamiento poco meditado de este salvavidas está Emmanuel Macron. El presidente francés se muestra impaciente por dejar atrás un dossier que consume gran parte de las energías europeas. Busca escenificar para consumo doméstico una victoria ante la debilidad británica. Pero se trata de una estrategia miope, tanto si funciona como si fracasa. La primera ministra tiene que pasar de culpar del posible desastre a los miembros del Parlamento y de enfrentarse con el speaker John Bercow a convencerlos. Solo entonces el Reino Unido saldrá por fin de la UE, justo antes de las elecciones europeas. Lo hará con un mal acuerdo (no cubre servicios, por ejemplo) y tendrá que empezar a negociar una asociación económica permanente de incierto resultado. La propia Unión se dará cuenta enseguida de que tenía mucho que ganar si con paciencia y sutileza hubiese conseguido que los británicos se quedasen. Si fracasa la operación en marcha de apoyar a Theresa May para que su parlamento apruebe la retirada, el Consejo Europeo tendrá que actuar de nuevo de urgencia la semana que viene. Se contradecirá entonces ofreciendo una prórroga larga y sin muchas condiciones, un contagio penoso de la falta de estrategia de los pilotos del Brexit. Será entonces el momento de Angela Merkel, que ve mucho más largo en esta ocasión que su socio francés.
20-03-2019 | Fuente: abc.es
El Partido Popular Europeo suspende a la formación de Viktor Orban
El Partido Popular Europeo (PPE) ha aprobado este miércoles la «suspensión» del Fidesz del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, de la familia política conservadora europea tras los ataques de Budapest a Bruselas y, concretamente, al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. El Fidesz no podrá participar ni tener voz ni voto en las decisiones del PPE con efectos inmediatos. Tampoco proponer a nombres propios. La decisión se ha tomado por 190 votos a favor y 3 en contra, ha informado el presidente del PPE, Josep Daul. La medida ha sido adoptada en asamblea política después de que Daul se viera obligado a poner el punto en la agenda por las quejas formales de doce miembros del PPE de nueve países distintos (entre los que no estaba el PP de Pablo Casado, que tampoco asistió a la reunión). Orbán no ha aceptado en el debate que fuera una suspensión temporal y hasta que un comité de evaluación decidiera si el Fidesz debía o no ser expulsado. «Tontos útiles» El primer ministro húngaro envió la semana pasada sendas cartas a los partidos miembros del PPE que pedían su expulsión para pedir «disculpas» tras haberlos descalificado públicamente como «tontos útiles». Pedir perdón, así como retirar la campaña y permitir que siga abierta la Universidad europea de George Soros, eran las tres condiciones que había reclamado el líder del grupo PPE en la Eurocámara y candidato a presidir la Comisión Europea, Manfred Weber. Entre los asistentes, ha destacado la sucesora de Angela Merkel en la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, con la voz más poderosa dentro del PPE al contar con el mayor número de delegados dentro de la familia política conservadora.
11-03-2019 | Fuente: abc.es
El ala más a la derecha de la CDU pide la dimisión de Merkel
A solo unos días de la próxima cumbre de los partidos que forman la gran coalición de gobierno de Berlín, que tendrá lugar el jueves, varias voces del ala más a la derecha del partido de Merkel, la Unión Cristianodemócrata (CDU) piden la dimisión de la canciller alemana. «Sería mejor para el partido si la señora Merkel organiza cuanto antes su oficina y deja sentada en el despacho a su sucesora, Annegret Kramp-Karrenbauer (AKK)», ha dicho en voz alta Alexander Mitsch, presidente de WerteUnion, una asociación liberal conservadora dentro de la CDU que urge la ejecución de un cambio de política en materia económica y de inmigración sin esperar a que se cumpla el calendario de salida de Merkel. Una vez cedida la presidencia del partido a AKK y con la amenaza de que a mitad de legislatura el Partido Socialdemócrata (SPD) rompa la gran coalición para prepararse con tiempo un perfil más sólido de cara a las próximas elecciones, posibilidad que se llevaría a cabo el próximo otoño, Merkel ha reducido su agenda y su perfil al mínimo posible y ha dejado la comunicación a AKK, encargada por ejemplo de la única respuesta institucional al proyecto de Macron para la UE. El SPD aprovecha el tiempo tratando de legislar desde sus ministerios todas las medidas sociales posibles mientras la CDU se limita a dejar pasar semanas en el calendario, pero Mitsch insiste en que «las elecciones regionales de Sajonia, Brandemburgo y Turingia son muy importantes para dejarlas a esta deriva» y recuerda que «lo más probable es que el SPD deje la coalición a más tardar después de las regionales en el este, por lo que la CDU debe prepararse para eso y buscar proactivamente el cambio en la cancillería a tiempo». Ante esa posibilidad, varios políticos del SPD han amenazado con poner fin de inmediato a la gran coalición, dejando claro que aceptan a Merkel como canciller pero que en caso que la CDU intentase reemplazar a Merkel antes del fin de su mandato por su sucesora en la presidencia de los democristianos, Annegret Kramp-Karrenbauer, se retirarían de inmediato, forzando la convocatoria de nuevas elecciones. Varios presidentes regionales de estados federados de la CDU han calificado ese discurso a su vez de «incomprensible, irresponsable y dañino para la coalición», en palabras del jefe de Gobierno del Sarre Tobias Hans. El presidente del estado de Schleswig-Holstein, Daniel Günther, también de la CDU, asegura que «no conozco en la Unión ni en el SPD a nadie que piense seriamente en un escenario así» y el presidente de Hesse, Volker Bouffier (CDU), ha rechazado posicionarse en una «discusión superflua». En el SPD, sin embargo, dan la jugada por segura. El ex vice canciller y ex vicepresidente de los socialdemócratas Sigmar Gabriel cree que Angela Merkel abandonará la jefatura de Gobierno antes del final de la legislatura a favor de AKK. «Personalmente no creo que Angela Merkel sea tan tonta como para tener a Annegret Kramp-Karrenbauer dos años y medio como un perrito faldero», ha dicho. «Merkel tiene grandes cualidades como su sentido del humor y el hecho de que no hace alarde del cargo. Pero ahora estamos en otra fase, una fase en la que la gente quiere más liderazgo», ha argumentado, criticando que «Alemania está dejando sin responder las propuestas de Emmanuel Macron» y quejándose de que «estemos dejando escapar una gran oportunidad, probablemente la última que tengamos». Si hoy se celebrasen elecciones en Alemania, según la última encuesta de Insa, la CDU obtendría un 29% de los votos. En otros sondeos más favorables el porcentaje alcanza el 3% y, en todo caso, muy por delante del 16% que obtendría el SPD. Los Verdes superan en muchos de los Bundesländer el 15% de los votos, quedando en ocasiones como el segundo partido más votado, mientras los ultranacionalistas Alternativa para Alemania (AfD) siguen anclados en el 12%. Esta ventaja de la CDU ha llevado a su directiva a jugar a la defensiva durante los últimos meses y dejar un tiempo sin embargo valioso en la reorganización de la derecha que se está llevando a cabo en diversos países europeos de cara a las elecciones de mayo. Merkel, mientras tanto, se limita a una agenda internacional intensa pero bastante más silenciosa de lo acostumbrado. Esta semana que empieza recibirá en la Cancillería de Berlín a los presidentes de Letonia, Bélgica y Laos, además de participar en unas jornadas económicas en Múnich sobre «Mercados internacionales. Un país abierto al mundo», en las que sin duda repetirá sus consabidos mensajes contra las políticas comerciales de Donald Trump. Esta cuarta y última legislatura de Angela Merkel transcurre a un ritmo agónico y paralizante para la economía alemana, lo que ha llevado a iniciativas como la protagonizada por AfD, que ha presentado ante el Bundestag una propuesta que será debatida esta semana y que pretende limitar a dos los mandatos a los que pueda presentarse un mismo canciller alemán.
10-03-2019 | Fuente: abc.es
La sucesora de Merkel, AKK, rechaza la propuesta de «centralismo» europeo de Macron
Mientras Merkel guarda silencio y va reduciendo su agenda política, con un Partido Socialdemócrata fuera de juego electoral en las encuestas, la presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y aspirante a canciller alemana, Annegret Kramp-Karrenbauer (AKK), ha rechazado el proyecto para Europa del presidente francés, Emmanuel Macron, argumentando que el «centralismo» es «el camino erróneo». Según un artículo firmado este domingo por AKK en el periódico Die Welt, los conservadores alemanes comparten con París el deseo de fortalecer Europa, así como de coordinar las políticas migratorias, de Defensa y de lucha contra el cambio climático, pero no darán un solo paso más en la integración europea. «Un centralismo europeo, un estatismo europeo, la comunitarización de la deuda, una europeización de los sistemas sociales y del salario mínimo sería el camino erróneo», ha sentenciado AKK a muerte un proyecto que carece ya de futuro sin un sólido apoyo de Alemania. AKK, sucesora desde el pasado diciembre de la canciller, Angela Merkel, al frente del partido, rebate las exigencias de Macron de establecer en Europa un «escudo social» que garantice a cada trabajador «la misma remuneración en el mismo lugar de trabajo, y un salario mínimo europeo adaptado a cada país». Para la líder conservadora, lo que hay que hacer es «apostar por un sistema de subsidiariedad, responsabilidad propia y obligación asociada». El objetivo, en su opinión, es lograr una "convergencia en el sentido de condiciones de vida equivalentes" dentro y entre los Estados miembros. «Por eso necesitamos una estrategia para fomentar una convergencia que entrelace los enfoques nacional y europeo de manera inteligente», explica en su artículo. Coincide con Macron en lo que respecta a la política migratoria y la necesidad de fortalecer las fronteras exteriores de la UE. Allí donde el presidente francés subrayaba la necesidad de «revisar el espacio Schengen» y aseguraba creer en «una Europa que protege a la vez sus valores y sus fronteras», AKK destaca la importancia de «fronteras exteriores seguras para garantizar el sentimiento de unidad y seguridad en Europa». Considera necesario «completar Schengen», lo que a su vez requiere en la UE de un «acuerdo sobre la protección íntegra de las fronteras». Las vieja herida alemana sale a relucir, además, en la exigencia de AKK, en materia de política exterior, de un puesto común permanente de la UE en el Consejo de Seguridad de la ONU, estatus que de momento sólo tienen como comunitarios Francia y Reino Unido. «Tenemos que seguir siendo transatlánticos y al mismo tiempo volvernos más europeos», dibuja su particular cuadratura del círculo, proponiendo la creación de un Consejo de Seguridad Europeo con la inclusión de Reino Unido para decidir sobre posturas comunes en materia de política exterior y organizar actuaciones comunes en lo que respecta a política de seguridad. El Gobierno federal alemán no había respondido hasta ahora a la propuesta de Macron. En Berlín crecen los rumores sobre la posibilidad de una especie de abdicación de Merkel en AKK y, en todo, caso, hay una gran presión en el interior del SPD para romper la gran coalición, lo que desembocaría en unas elecciones anticipadas en las que, según los sondeos, AKK es la más firme candidata a ocupar la cancillería de Berlín.
10-03-2019 | Fuente: abc.es
Buteflika regresa a Argel tras 15 días hospitalizado y en medio de protestas
El presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, regresó hoy a Argelia tras pasar dos semanas ingresado en un hospital de Ginebra, sin que se sepa realmente cuál es su verdadero estado de salud, informó la prensa estatal. El regreso se produce en medio de masivas protestas en las calles de todo el país en contra de la decisión del mandatario, de 82 años, de optar a la reelección para un quinto mandato consecutivo en las elecciones del próximo 18 de abril. El avión presidencial, un Gulfstream clase 4SP medicalizado, partió a las 15.40, hora local, del aeropuerto de Ginebra y aterrizó en un aeródromo militar de Bufarik, en el norte de la capital, pasadas las 17.30 hora local (16.30 GMT). Desde allí, según la prensa local, el mandatario, de 82 años y al que en ningún momento se le ha visto, habría sido trasladado al palacio de Zeralda, información que no ha sido confirmada ni desmentida por medios oficiales. Buteflika no aparece en público desde el pasado 21 de febrero, día en el que asistió a la ceremonia de juramento del cargo del presidente de Consejo Constitucional Tayeb Belaid, órgano que debe validar las candidaturas presidenciales. Su vuelta se produce en medio de las protestas registradas en todo el país contra la opción de que se presente a la reelección para un quinto mandato en las presidenciales del próximo 18 de abril. Las protestas arrancaron hace varios meses en las gradas de los campos de fútbol y saltaron a las calles del país el pasado 22 de febrero, dos días antes de que fuera trasladado y antes también de que el régimen suspendiera la inauguración del nuevo aeropuerto de Argel, a la que asistiría el presidente. Desde entonces, han ido a más cada viernes y han pasado de ser protestas contra el quinto mandato a convertirse en un clamor popular de millones de personas contra la corrupción de un régimen dominado por el Ejército y los servicios secretos desde la independencia de Francia en 1962. Los estudiantes han mantenido la presión en la calle, lo que ha llevado al régimen a adelantar diez días las vacaciones universitarias, que han comenzado hoy en todos los rincones del país. En la presidencia desde 1999, Buteflila sufrió en 2013 un "derrame cerebral" que mermó sus facultades físicas y que ya le impidió hacer campaña en las presidenciales del año siguiente, pero no ganar los comicios. Desde entonces no habla en público, se mueve en una silla de ruedas empujada por su hermano Said y sus apariciones públicas son inusuales, reducidas a las imágenes grabadas por la cadena estatal con motivo del consejo de ministros o de visitas de altos dignatarios extranjeros. Hace un lustro que no viaja al extranjero y en los dos últimos años ha cancelado en el último momento por "recaídas de salud" reuniones ya confirmadas con altos responsables como la canciller alemana, Angela Merkel, o el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamad bin Salmán.
09-03-2019 | Fuente: abc.es
Miles de argelinas protagonizan la protesta contra Buteflika en la capital
Flores, banderas, autorretratos, pancartas con reivindicaciones feministas mezcladas con anhelos de libertad política, un ambiente festivo y familiar y una consigna recurrente: «fuera la mafia que nos gobierna y nos roba» fueron las notas más destacadas de las protestas que ayer viernes, el tercero consecutivo, se llevaron a cabo en Argelia contra el régimen del presidente Abdelaziz Buteflika. Con motivo del Día de la Mujer, las protestas las protagonizaron esta vez decenas de miles de mujeres que desbordaron la calles de Argel en una movilización con un marcado tinte feminista y nacionalista, según informa Efe. Las protestas contra la posibilidad de que Buteflika, de 82 años y gravemente enfermo, optara a un quinto mandato consecutivo arrancaron meses atrás en los estadios de fútbol de mano de los grupos ultras, y fueron reprimidas por la Policía. El pasado 22 de febrero, una vez que se confirmó que el círculo de poder que rodea al mandatario presentaría su candidatura en las elecciones presidenciales del próximo 18 de abril, saltaron a las calles de la capital en la mayor manifestación que se produjo en Argel en los últimos diez años. Apenas 24 horas después se conocía que Buteflika, en el poder desde 1999, había sido trasladado a Suiza e ingresado en un hospital para lo que el régimen define como «chequeos médicos rutinarios». Los viajes de Buteflika a Francia y Suiza por razones médicas son habituales desde que en 2005 fue intervenido oficialmente de una «úlcera de estómago sangrante» y recurrentes desde que en 2013 sufrió un «derrame cerebral agudo» que mermó sus facultades físicas. Desde entonces no habla en público, solo aparece en contadas ocasiones en la televisión estatal ?sentado en un silla de ruedas? y no viaja al extranjero, excepto para los tratamientos médicos en Europa. En los dos últimos años, su condición se ha deteriorado hasta el punto de que ha tenido que cancelar reuniones ya apalabradas con líderes mundiales como la canciller alemana, Angela Merkel, o el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman. En la actualidad, se desconoce cuál es el verdadero estado de salud del presidente argelino, aunque según medios suizos sería «muy crítico». La incertidumbre cada vez mayor ha hecho que las protestas hayan mutado en las últimas semanas, de un movimiento de jóvenes contra el quinto mandato a un clamor popular en todo el país contra el régimen desde distintas esferas.
03-03-2019 | Fuente: abc.es
Buteflika presenta su candidatura para un quinto mandato entre nuevas protestas en Argelia
El presidente de Argelia, Abdelaziz Buteflika, de 82 años, ha registrado este domingo su candidatura para la reelección, mientras los estudiantes han salido de nuevo a las calles del país para manifestarse contra lo que, en caso de ganar los comicios, sería un quinto mandato. Miles de jóvenes protestaron en Argelia contra la candidatura de Buteflika en el día en el que se cierra el plazo para presentar su candidatura. El presidente, gravemente enfermo, permanece ingresado en un hospital de Suiza. La Policía argelina ha empleado un cañón de agua para dispersar a los manifestantes ante la sede del Consejo Constitucional, en Argel, donde se deben presentar las candidaturas, informa Afp. Los estudiantes universitarios se toparon con amplios cordones policiales en la céntrica calle Charasse, una de las paralelas a la universidad de Fac Central, en pleno epicentro de la capital. Al grito de «Jumhuriya machi mamlaka» (Esto es una República y no un reino) o «Makanch el khamsa, ya Bouteflika» (Buteflika no habrá quinto mandato), los estudiantes trataron de quebrar la ringlera de antidisturbios y avanzar a la plaza de la Grand Post sin que se produjeran incidentes, recoge Efe. Concentraciones similares de estudiantes se producen desde esta mañana en otros puntos de Argel y en las principales ciudades del país, desde las montañas de la Cabilia al oasis meridional de Adrar y en particular en grandes ciudades como Orán. Esta es la segunda vez que los estudiantes desbordan las calles para protestar contra el «mandato de la vergüenza» tras las marchas del pasado martes. Dos décadas en el poder Las movilizaciones masivas contra la intención del mandatario arrancaron el pasado 22 de febrero en Argel con una manifestación de una magnitud que se no se recordaba igual en la capital argelina en décadas. El plazo para la presentación de candidaturas concluye esta medianoche y se desconoce si el presidente, que se encuentra ingresado en un hospital de Suiza, entregará su expediente a través de un representante. En la presidencia desde 1999, el mandatario sufrió en 2013 un agudo «accidente cardiovascular» que ya le impidió hacer campaña para las presidenciales del año siguiente. Desde entonces no habla en público, se mueve en una silla de ruedas empujada por su hermano Said y sus apariciones públicas son inusuales, reducidas a las imágenes grabadas por la cadena estatal con motivo del consejo de ministro o de visitas de altos dignatarios extranjeros. Hace un lustro que no viaja al extranjero y en los dos últimos años ha cancelado en el último momento por "recaídas de salud" reuniones ya confirmadas con altos responsables como la canciller alemana, Angela Merkel, o el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamad bin Salmán.
01-03-2019 | Fuente: abc.es
Macron quiere acabar con un modelo que permite a los parados cobrar diez veces más que por trabajar
En Francia, un ejecutivo que haya cobrado sueldos altos puede cobrar un seguro de paro que puede ser diez veces superior a un salario bajo, y muchos parados pueden cobrar prestaciones más altas que cuando tenían un contrato de duración indeterminada. El gobierno de Emmanuel Macron se propone lanzar esta primavera una reforma global de las pensiones y el seguro de desempleo, con dos principios básicos: subir las cotizaciones de las empresas y reformar los efectos perversos del sistema actual. Solo hay dos pequeños «problemas»: los 10.000-15.000 millones de euros de concesiones a la franquicia de los chalecos amarillos han agravado los desequilibrios de los presupuestos del Estado; los déficits y la deuda pública continúan creciendo, confirmando que Francia no podrá cumplir los compromisos nacionales con la zona euro, instalada en el «pelotón de los torpes». Intentando hacer pedagogía para lanzar la gran reforma pendiente de las pensiones y el seguro de desempleo, Édouard Philippe, primer ministro, ha utilizado la artillería pesada sobre el estado de ambas cuestiones. Según Philippe, unos 800.000 franceses cobran seguros de desempleo más altos que los salarios que cobraban cuando tenían trabajo. Se trata de un efecto perverso, bien conocido, del modelo francés: muchos ejecutivos y cuadros medios tienen por contrato unos «bonos» que se hacen efectivos si son despedidos. El paro puede ser más «rentable» que un contrato más o menos fijo. Ese y otros efectos perversos provocan distorsiones bien conocidas. Un ejecutivo en el paro puede llegar a cobrar prestaciones de 2.000 a 5.000 euros, muy superiores a la media europea y nacional, que puede caer a los 200 o 300 euros, según la categoría social. Con el fin a afrontar tales problemas de fondo, Philippe ha dado a conocer las grandes líneas de la reforma que debiera presentarse oficialmente la primavera que viene: subirán las cotizaciones empresariales, pudieran pedirse prestaciones «cívicas» a los parados más favorecidos, se intentará «igualar» los muy distintos servicios de pensiones y seguro de desempleo. En Francia, pensiones y desempleo son muy diferentes en el sector público (muy privilegiado, con jubilaciones a partir de los 55 años, con empleo fijo) y el sector privado (donde existen disparidades que pueden ir de 1 a 10, entre un parado de la Francia modesta y periférica y un parado de la alta administración del Estado). Se trata de reformas «clásicas», contra las que se han estrellado todos los presidentes de Francia, desde hace décadas. Macron prometió que serían una de las prioridades de su presidencia. Las reformas anunciadas por Philippe amenazan con ser un problema político y económico de fondo: todas las cuentas públicas se han deteriorado, tras las concesiones de 10.000 a 15.000 millones de euros a la franquicia de los chalecos amarillos. Crecimiento muy inferior al previsto Según las últimas estimaciones europeas, la economía francesa solo crecerá este año un 1,3%. Crecimiento endémico, inferior al crecimiento de España, muy inferior al previsto por Macron, cuando siguen creciendo los déficits públicos y la deuda. Se teme que los déficits estatales asciendan este año al 3,2% del PIB, cuando la deuda pública estará rozando el 99/100% del PIB. Dos catástrofes estructurales. Como sus antecesores, Macron paga el bienestar nacional con deuda pública y déficit, alejándose de los compromisos de Estado con la zona euro. Angela Merkel le recordó a Emmanuel Macron esos problemas de fondo, en su último encuentro, la tarde del miércoles. Horas más tarde, la Comisión europea hizo públicas sus «reservas» e «inquietud»: Francia vuelve a correr el riesgo de incumplir todas las normas y compromisos de la zona euro, instalándose en el pelotón de los «torpes».
01-03-2019 | Fuente: abc.es
Macron quiere acabar con un modelo que permite a los parados cobrar más que por trabajar
En Francia, un ejecutivo que haya cobrado sueldos altos puede cobrar un seguro de paro que puede ser diez veces superior a un salario bajo, y muchos parados pueden cobrar prestaciones más altas que cuando tenían un contrato de duración indeterminada. El gobierno de Emmanuel Macron se propone lanzar esta primavera una reforma global de las pensiones y el seguro de desempleo, con dos principios básicos: subir las cotizaciones de las empresas y reformar los efectos perversos del sistema actual. Solo hay dos pequeños «problemas»: los 10.000-15.000 millones de euros de concesiones a la franquicia de los chalecos amarillos han agravado los desequilibrios de los presupuestos del Estado; los déficits y la deuda pública continúan creciendo, confirmando que Francia no podrá cumplir los compromisos nacionales con la zona euro, instalada en el «pelotón de los torpes». Intentando hacer pedagogía para lanzar la gran reforma pendiente de las pensiones y el seguro de desempleo, Édouard Philippe, primer ministro, ha utilizado la artillería pesada sobre el estado de ambas cuestiones. Según Philippe, unos 800.000 franceses cobran seguros de desempleo más altos que los salarios que cobraban cuando tenían trabajo. Se trata de un efecto perverso, bien conocido, del modelo francés: muchos ejecutivos y cuadros medios tienen por contrato unos «bonos» que se hacen efectivos si son despedidos. El paro puede ser más «rentable» que un contrato más o menos fijo. Ese y otros efectos perversos provocan distorsiones bien conocidas. Un ejecutivo en el paro puede llegar a cobrar prestaciones de 2.000 a 5.000 euros, muy superiores a la media europea y nacional, que puede caer a los 200 o 300 euros, según la categoría social. Con el fin a afrontar tales problemas de fondo, Philippe ha dado a conocer las grandes líneas de la reforma que debiera presentarse oficialmente la primavera que viene: subirán las cotizaciones empresariales, pudieran pedirse prestaciones «cívicas» a los parados más favorecidos, se intentará «igualar» los muy distintos servicios de pensiones y seguro de desempleo. En Francia, pensiones y desempleo son muy diferentes en el sector público (muy privilegiado, con jubilaciones a partir de los 55 años, con empleo fijo) y el sector privado (donde existen disparidades que pueden ir de 1 a 10, entre un parado de la Francia modesta y periférica y un parado de la alta administración del Estado). Se trata de reformas «clásicas», contra las que se han estrellado todos los presidentes de Francia, desde hace décadas. Macron prometió que serían una de las prioridades de su presidencia. Las reformas anunciadas por Philippe amenazan con ser un problema político y económico de fondo: todas las cuentas públicas se han deteriorado, tras las concesiones de 10.000 a 15.000 millones de euros a la franquicia de los chalecos amarillos. Crecimiento muy inferior al previsto Según las últimas estimaciones europeas, la economía francesa solo crecerá este año un 1,3%. Crecimiento endémico, inferior al crecimiento de España, muy inferior al previsto por Macron, cuando siguen creciendo los déficits públicos y la deuda. Se teme que los déficits estatales asciendan este año al 3,2% del PIB, cuando la deuda pública estará rozando el 99/100% del PIB. Dos catástrofes estructurales. Como sus antecesores, Macron paga el bienestar nacional con deuda pública y déficit, alejándose de los compromisos de Estado con la zona euro. Angela Merkel le recordó a Emmanuel Macron esos problemas de fondo, en su último encuentro, la tarde del miércoles. Horas más tarde, la Comisión europea hizo públicas sus «reservas» e «inquietud»: Francia vuelve a correr el riesgo de incumplir todas las normas y compromisos de la zona euro, instalándose en el pelotón de los «torpes».
28-02-2019 | Fuente: abc.es
Macron y Merkel aceptan retrasar el Brexit si Londres aclara su plan
El Brexit ha permitido a Angela Merkel y Emmanuel Macron poner en escena su «unión» ante una crisis crucial para el futuro de Europa, cubriendo con un tupido velo el rosario de cuestiones de fondo que Alemania y Francia no logran «armonizar», de la refundación de la UE a la crisis de la inmigración, pasando por los enfrentamientos soterrados entre el partido del presidente francés y el partido nacional y europeo de la canciller alemana. Tras la firma del nuevo Tratado de Aquisgrán, el 22 de enero pasado, Merkel y Macron celebraron ayer una comida de trabajo en el palacio del Elíseo con el fin de buscar puntos de convergencia ante las cuestiones más inflamables de la agenda diplomática bilateral y multilateral: Brexit, crisis de las relaciones UE-EE.UU., crisis Francia-Italia, tensiones entre Macron y casi todos los líderes del este europeo, y preparación de la cumbre europea del 21 y 22 de marzo. Ante la marea negra del escepticismo con que fue saludado el Tratado de Aquisgrán, Macron volvió a dar prueba de su irrefrenable optimismo, antes de la comida: «La pareja francoalemana está siempre más unida (..) Nuestra relación es más fuerte y eficaz». Suprimida la tradicional rueda de prensa posterior, la pareja encontró en el Brexit un terreno ideal de entendimiento, que el presidente francés resumió con franqueza abrupta: «Si los británicos quieren más tiempo, podemos examinar una petición de retraso, pero solo si está justificada por nuevas propuestas. Pero no lo haremos si no hay una perspectiva clara sobre cuál es el objetivo que se persigue». «Comparto plenamente ese punto de vista», se limitó a comentar Angela Merkel. Siempre expeditivo y «enérgico», a su manera, el presidente francés invitó al Gobierno y el Parlamento británicos a dar pruebas de una «determinación» de compleja ejecución: «Tienen que tomar decisiones y ofrecernos lo que se debe a los socios, amigos y aliados: una visión clara y un proyecto común para el futuro». Menos grandilocuente, pero igualmente diáfana, Merkel añadió: «Solo podemos aceptar una prórroga si el objetivo último es encontrar una salida ordenada». La canciller alemana y el presidente francés decidieron «despachar» su reunión de trabajo con esas declaraciones, previas al «chalaneo» más íntimo y complejo que siguió durante su estudiosa comida, relativamente breve. La respuesta común a la crisis del Brexit no consigue ocultar los terrenos de compleja discusión bilateral, sin resultados prácticos llamativos. Macron está inconfesablemente «decepcionado» con una Merkel que no ha querido o no ha podido hacer campaña común en defensa de la «refundación» de la UE propuesta por el presidente francés en su discurso no menos «fundacional» de la Sorbonne, en septiembre de 2017. Esa decepción tiene muchos flecos, que la Deutsche Welle resumió hace días de manera elocuente: los «proyectos» europeos del presidente francés «avanzan», pero a un ritmo «muy modesto». El modelo macroniano de «refundación» de Europa no convence en Alemania. La crisis de la inmigración Merkel, por su parte, ha dejado filtrar en varias ocasiones su propia «decepción» ante el modestísimo apoyo recibido de la Francia de Macron cuando estalló en Alemania la crisis de la inmigración, tan crucial en el eclipse de la canciller, cuya sucesora, Annegret Kramp-Karrenbauer, ha confesado al vespertino «Le Monde» su «inquietud» por la inconclusa crisis de los chalecos amarillos. Unidos ante la crisis del Brexit, Merkel y Macron seguirán presentando un «frente común» y una «amistad privilegiada», pero tampoco pueden olvidar que el partido de Emmanuel Macron, La República En Marcha (LREM), aspira a liderar en el Parlamento Europeo (PE) una fuerza política ¿emergente?, que los conservadores del Partido Popular Europeo (PPE, el partido de Merkel) contemplan con reserva y hostilidad apenas contenida.
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