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Noticias de al qaeda

13-05-2020 | Fuente: abc.es
Un diputado de la Liga califica de «neoterrorista» a la cooperante italiana convertida al islam en su secuestro
La Italia unida por el coronavirus se ha dividido sobre la cooperante Silvia Romano, a la que se le han dedicado los peores insultos, incluso en el Parlamento, donde un diputado de la Liga la ha llamado «neoterrorista». Una increíble polémica se ha desatado en todos los medios sobre la joven, de 24 años, secuestrada en Kenia el 20 de noviembre 2018 por la banda terrorista de Al Shabaab, un grupo somalí afiliado a Al Qaeda. Fue liberada el pasado sábado por los servicios secretos italianos, con la colaboración de sus colegas turcos y somalíes, tras pagar un rescate que, según los medios italianos, fue de 2 a 4 millones de euros. Desde su llegada el domingo al aeropuerto romano de Ciampino, donde fue recibida por el primer ministro, Giuseppe Conte, y el titular de Exteriores, Luigio Di Maio, no han cesado la polémica y los insultos, porque Romano apareció vestida de musulmana, con larga túnica verde que le cubría la cabeza, confesando que se había convertido al islam, sin ser obligada por sus secuestradores, y que se había cambiado el nombre de Silvia por el de Aisha. «Para comprar armas» Después de un larguísimo interrogatorio por un magistrado y los servicios antiterrorismo durante la tarde del domingo y la mañana del lunes en Roma, Silvia Aisha Romano llegó a su casa de Milán entre largos aplausos de amigos y vecinos, que le dieron la bienvenida. La noticia de su conversión al Islam y el pago de su rescate generó una ola de odio, incluyendo amenazas de muerte, que obligó a la policía abrir una investigación. Los periódicos dedican páginas y páginas a la polémica, que tiene diversas vertientes. Entre los comentarios más amargos ha estado el del concejal regional de Abruzos de la Liga, Simone Angelosante: «Nunca oí hablar de un judío que regresó del campo de concentración con su uniforme de las SS». Una frase que incluso la Liga tuvo que rechazar. El diario La Repubblica ha publicado una entrevista con el portavoz del grupo terrorista Al Shabab, Ali Dehere, quien, entre otras cosas, afirma: «Con el dinero del rescate nos financiamos y compramos armas. Silvia Romano se ha convertida porque ha visto con sus ojos un mundo mejor del que conocía anteriormente». En realidad, estos extremistas que han tenido secuestrada a la joven cooperante durante 18 meses son unos asesinos sanguinarios y despiadados, un grupo histórico yihadista somalí, especializado en atentados, homicidios, violaciones, contrabando y guerrilla. El infierno de la joven Silvia Romano ha contado al magistrado cómo fueron sus 536 días de prisionera de los terroristas, desde el momento en que fue secuestrada, sin ver nunca una mujer: «El viaje por la selva fue terrible caminando durante un mes. Me cortaron el pelo porque tuvimos que pasar entre zarzas. Estaba aterrada. Hacía calor, pero luego hacía frío por la noche y dormimos al aire libre. Me dieron ropa e incluso algunas mantas. Tuvimos que cruzar un río. El fango me llegaba a la cintura. Después me enteré de que habíamos estado caminando durante un mes». Silvia fue trasladada de casa en varias ocasiones, siempre sola, vigilada siempre por tres carceleros que se presentaban con la cara tapada: «Cuando llegué a la primera casa, me encerraron en una habitación, dormí en un colchón de paja. Me dieron de comer y nunca me trataron mal, no me encadenaron ni me golpearon. No fui violada. Pero pedí un cuaderno. Quería controlar el tiempo, saber cuándo era de día y cuando caía la noche. Quería escribirlo todo. También pedí poder leer libros. Me dieron el Corán, en árabe y en italiano, entre otros libros. Al pasar el tiempo, temía que mi familia me creyera muerta». Teniendo en cuenta las terribles condiciones físicas y psicológicas del secuestro, muchos especialistas dan poco valor a su conversión al Islam y no la consideran creíble. A este respecto, la madre de Silvia Romano ha declarado: «Probad a mandar a un familiar allí y veréis si no vuelve convertido. Tratamos de olvidar, de cerrar un capítulo y abrir otro». División y odio Frente al odio y los insultos de todo tipo lanzados en las redes sociales, en defensa de Silvia Romano ha intervenido la Iglesia. El presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Gualtiero Bassetti, ha manifestado: «Sentimos a Silvia como nuestra hija. Ha corrido enormes peligros, ha tenido coraje y fuerza de ánimo que la han salvado. Es una joven impulsada por fuertes motivaciones religiosas y humanitarias que le ayudaron a sobrevivir». Otros no piensan como el cardenal y han arremetido ferozmente contra Romano. Es el caso del diputado Alessandro Pagano, de la Liga, quien esta mañana en el Parlamento la ha definido «neoterrorista»: «Ha vuelta una neoterrorista, porque esto es Al Shabab», ha dicho Pagano, suscitando fuertes protestas en la Cámara. Varios diputados han calificado de «inaceptables» sus palabras. El presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Fico, ha respondido también a Pagano: «Son palabras violentas contra quien ha vivido un infierno». Con anterioridad, el senador y crítico de arte, Vittorio Sgarbi, pidió el arresto de la joven: «Si Silvia Romano se ha convertido al Islam debe ser arrestada. O se arrepiente o es cómplice de los terroristas». La polémica continuará. La oposición pide explicaciones sobre el rescate pagado a los terroristas, lo que tiene también una dimensión de política exterior. Algunos países no aprueban la política que desde hace años sigue Italia: cuando es secuestrado un ciudadano italiano, se paga por el rescate. Hoy todos los medios italianos dan gran relieve a las declaraciones del vicepresidente de la Unión Europea, Josep Borrell, responsable de la política exterior de la UE, que al ser preguntado sobre el rescate ha hecho un escueto comentario, reconociendo que pagar a la yihad es un problema : «Es seguramente un problema, pero, francamente, no tenemos más información. Lo siento». En un intento por apagar la polémica sobre el dinero pagado por la liberación de Silvia Romano, el ministro de Exteriores, Luigi Di Maio, ha manifestado: «No me resulta que se haya pagado rescate».
10-05-2020 | Fuente: abc.es
Llega a Roma la cooperante italiana liberada en Somalia tras 18 meses de secuestro
Con túnica islámica, Silvia Romano, de 25 años, la cooperante italiana de la ONG «África Milele», llegó esta tarde al aeropuerto Ciampino de Roma, en un vuelo militar de los servicios secretos italianos, procedente de Mogadiscio, capital de Somalia. Es el último capítulo de un secuestro de 18 meses por un grupo terrorista islámico, al que se habría pagado un rescate de entre 2 y 4 millones de euros, según los medios italianos. Sonriente siempre, con mascarilla y guantes, Silvia vestía una túnica verde, que le cubría también su cabeza; un detalle no insignificante porque es uno de los misterios que ha rodeado al secuestro. En los medios italianos se ha hablado de la supuesta conversión de la joven al Islam, quizás presionada por sus carceleros. «Estoy muy feliz, me encuentro bien, tanto mentalmente como físicamente; ahora quiero estar con mi familia», fueron sus primeras palabras. En el aeropuerto la esperaban sus padres y una hermana, con los que se fundió en un interminable y emocionado abrazo, felices y aliviados tras una larga pesadilla que duró 536 días, en los que se llegó incluso a temer la muerte de Silvia. En el aeropuerto se encontraban también el primer ministro, Giuseppe Conte, y el titular de Exteriores, Luigi Di Maio, a los que saludó tocándose los codos, como imponen las reglas anticoronavirus. Conte y Di Maio le dieron la bienvenida en nombre de toda Italia, que se alegró de su liberación. Muchas interrogantes Silvia Romano fue interrogada de inmediato por la magistratura sobre su largo y dramático secuestro, rodeado de misterio y con mil interrogantes. Deberá revelar si realmente se convirtió al Islam, como dijo poco después de ser liberada y como parecía reflejar su vestimenta. En septiembre del 2019, el diario italiano ?Il Giornale? destacó, citando fuentes de inteligencia italianas, que la joven se encontraba en poder de islamistas radicales que la habrían obligado a casarse con uno de sus carceleros y llevar velo islámico. Un detalle fundamental será también conocer en cuántos lugares estuvo secuestrada y quiénes la vigilaban. Se supone que al menos la tuvieron en tres madrigueras. Silvia Romano fue secuestrada el 20 de noviembre del 2018, en la pequeña aldea de Chakama, en una zona rural en la costa de Kenya, a 80 kilómetros de Malindi. Allí trabajaba en un asilo de niños abandonados. La operación la realizó un grupo de delincuentes con acento somalí. No está claro si actuaron de forma autónoma para pedir un rescate o bien, hipótesis más probable, por encargo. Sus primeros secuestradores contaron que la entregaron a un grupo fundamentalista de Somalia, tras un viaje por bosques que duró semanas. Sus últimos secuestradores pertenecían al grupo yihadista Al Shabaab, un grupo terrorista somalí afiliado a Al Qaeda. Durante gran parte del secuestro no se tuvieron noticias ciertas, porque llegaban muy pocas y contradictorias. Se llegó a pensar incluso que podría haber muerto. La señal que todos esperaban con ansia llegó en noviembre pasado: Un vídeo fue la prueba de que estaba viva, confirmándose también que estaba en manos del grupo de Al Shabaab. Los servicios secretos italianos contaron con la colaboración de sus colegas de Somalia y también de Turquía, país que ejerce un notable control en la zona. En la noche del viernes se produjo el intercambio: Los secuestradores entregaron a Silvia Romano, en un territorio fangoso de acceso difícil por las inundaciones de los últimos días, a cambio del rescate. Los agentes trasladaron a la joven a un lugar seguro de la ONU y después a la embajada italiana en Mogadiscio, donde cenó y durmió. Sus primeras palabras en la residencia diplomática fueron de orgullo: «He sido fuerte, he resistido». Después, la primera petición al embajador: «Desearía una pizza». Esta tarde, tras el interrogatorio con el magistrado Sergio Colaiocco y funcionarios del antiterrorismo, Silvia Romano viaja con sus padres y hermana a Milán , donde recibirá el abrazo de su ciudad.
07-05-2020 | Fuente: abc.es
El Pentágono admite haber matado a 132 civiles en operaciones en 2019
El Pentágono ha reconocido la muerte de 132 civiles durante 2019 en operaciones militares estadounidenses en Siria, Irak, Afganistán y Somalia, según un informe difundido este miércoles. El informe también indica que 91 civiles resultaron heridos en estas operaciones, la mayoría aéreas, aunque también terrestres. La mayor parte de esas muertes, 108 concretamente, ocurrieron en Afganistán en el marco de ataques contra Al Qaeda, el Estado Islámico (EI) y los talibanes. En el mismo país resultaron heridos 75 civiles en esas operaciones. El Pentágono explica en su informe que sus esfuerzos en 2019 «se centraron inicialmente en atacar de forma agresiva a los talibanes para impulsar al grupo a tomar parte en las negociaciones para poner fin a la guerra afgana». «El nivel de violencia aumentó a medida que avanzaba el año, ya que los talibanes realizaron ataques en un intento de aumentar su influencia negociadora durante las conversaciones de paz», detalla el departamento de Defensa estadounidense. El acuerdo de paz entre Estados Unidos y los talibanes se firmó finalmente en febrero de 2020. Por detrás de Afganistán, el país con más civiles muertos -21- y heridos -11- a manos de fuerzas estadounidenses fue Siria, en el marco de la guerra contra el Estado Islámico. En ese mismo marco pero en Irak murió un civil y dos resultaron heridos. Todas estas operaciones ocurrieron entre enero y marzo de 2019, cuando Estados Unidos y sus aliados dieron por controlado el territorio que había estado en manos del EI durante su proclamado califato. En Somalia dos civiles resultaron muertos y tres heridos durante operaciones estadounidenses contra el grupo yihadista somalí Al Shabab y el Estado Islámico. El Pentágono señala que a lo largo de 2019 realizó 63 ataques aéreos en Somalia en apoyo a las fuerzas locales para evitar que estos grupos tomasen el control de zonas sin control del Estado. Finalmente, el departamento de Defensa de EE.UU. dice que en sus operaciones en Libia contra el Estado Islámico y en el Yemen contra Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) y el propio EI no se dieron víctimas civiles. Trump veta resolución «insultante» que le impide ir a la guerra con Irán El presidente de EE.UU., Donald Trump, vetó este miércoles una resolución aprobada por el Congreso en febrero pasado que le impide tomar cualquier acción militar contra Irán sin antes solicitar permiso al Legislativo, y que el gobernante consideró «muy insultante». En una declaración difundida por la Casa Blanca, Trump explicó que su veto, el séptimo que anuncia desde que asumió el poder en enero de 2017, es contra una resolución que pretendía indicarle que pusiera fin al uso de las Fuerzas Armadas en las hostilidades contra Irán y la cual consideró que el Congreso no debió aprobar. «Esta fue una resolución muy insultante presentada por los demócratas como parte de una estrategia para ganar la elección el 3 de noviembre dividiendo al Partido Republicano», sentenció Trump, quien acusó a los «pocos republicanos» que apoyaron la resolución de jugar de parte del Partido Demócrata. Trump puntualizó que la resolución está basada en «malentendidos de los hechos y las leyes», al indicar que «EE.UU. no está involucrado en el uso de la fuerza contra Irán». La iniciativa fue aprobada por los senadores seis semanas después de que la Casa Blanca ordenara la muerte del general iraní Qasem Soleimaní, considerado un héroe en el país persa. De igual forma, Trump alegó que la resolución podía haber «perjudicado enormemente» su capacidad de proteger a Estados Unidos, sus aliados y sus socios. «La resolución implica que la autoridad constitucional del presidente para usar la fuerza militar se limita a la defensa de Estados Unidos y sus fuerzas contra ataques inminentes. Eso es incorrecto. Vivimos en un mundo hostil de amenazas en evolución y la Constitución reconoce que el presidente debe ser capaz de anticipar los próximos movimientos de nuestros adversarios y tomar medidas rápidas y decisivas en respuesta. ¡Eso fue lo que hice!», sentenció en la declaración de cuatro párrafos.
07-04-2020 | Fuente: abc.es
La ONU denuncia el ataque a seis hospitales en Siria a pesar de las leyes internacionales
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha denunciado que las partes enfrentadas en el conflicto de Siria no han acatado las leyes humanitarias internacionales y han atacado hospitales situados en el noroeste del país. Guterres ha enviado al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas un informe de 185 páginas, realizado por la Junta de Investigación de la ONU, que da cuenta del hallazgo. La junta se estableció el 1 de agosto para indagar en varios incidentes registrados en el noroeste de Siria contra instalaciones apoyadas por el organismo o que forman parte del conjunto de recintos «inviolables» de Naciones Unidas a partir del 17 de septiembre de 2018, cuando Rusia y Turquía firmaron un memorándum sobre la estabilización del área de Idlib. «El impacto de las hostilidades en las instalaciones civiles y humanitarias del noroeste sirio es un claro recordatorio de la importancia de que todas las partes cumplen y garanticen el respeto de las leyes humanitarias internacionales» ha indicado Guterres en una carta dirigida al presidente del Consejo, José Singer Weisinger, de República Dominicana. Las normativas a las que alude Guterres es estipular la obligación de hacer «siempre» una distinción entre civiles y combatientes y entre objetivos civiles y militares, además de dirigir los ataques sólo contra los combatientes y blancos militares. «De acuerdo con numerosas informaciones, las partes han contravenido esta disposición», ha insistido el secretario general de la ONU, al tiempo que ha remarcado que «cualquier» medida que se tome por los estados para combatir el terrorismo «debe ser consecuente con sus obligaciones según las leyes internacionales humanitarias, de Derechos Humanos y de refugiados». Fuerzas sirias y opositoras Al preparar el documento, la Junta no ha atribuido responsabilidades legales a ninguna de las partes pero ha aclarado que no ha podido visitar ninguno de los sitios que tenían que investigarse porque el Gobierno sirio no respondió a esa solicitud. El informe se refiere al ataque de seis instalaciones y se ha elaborado con información de las agencias de la ONU, ONG, testigos y otras fuentes, incluidas imágenes tomadas por satélite del Instituto de Investigación y Capacitación de Naciones Unidos (UNITAR). Así, la junta ha señalado que es «muy probable» que un ataque al Centro de Salud de Rakaya, en la provincia de Idlib, cometido el 3 de marzo de 2019, fuera obra de las fuerzas del Gobierno de Siria. Por otro lado, el documento considera «creíble» que el Gobierno y sus aliados llevaran a cabo un daño similar infligido contra una instalación sanitaria de Kafr Nabutha, en Hama, perpetrado el 7 de mayo del año pasado. Con respecto a un ataque registrado el 14 de mayo de 2019 en el campamento de refugiados palestinos de Nayrab, cercano al aeropuerto de Alepo en el que hubo once muertos y 29 heridos, la junta ha precisado que es «probable» que hubiera sido perpetrado por grupos armados de oposición o por Hayat Tahrir al Sham, una coalición de milicias de la que forman parte antiguos combatientes del Frente al Nusra, la extinta filial siria de Al Qaeda. El daño causado el 4 de julio del mismo año al hospital Kafr Nobol en la provincia de Idlib, fue «muy probablemente» realizado por el Gobierno y sus aliados, según el documento enviado por Guterres, aunque reconoce que no hay «evidencia suficiente» para confirmarlo. La junta de la ONU ha añadido que es «altamente probable» que el Gobierno y sus aliados hubieran llevado a cabo un ataque a un centro infantil situado en Ariha, Idlib, el 28 de julio de 2019, si bien ha aclarado de nuevo que no cuenta con evidencias suficientes para alcanzar una conclusión. Finalmente, la Junta ha explicado que no ha podido averiguar nada sobre un séptimo incidente, ocurrido en el Hospital Nacional As Suqyalabiyah, en la provincia de Hama, el 26 de mayo pasado, porque estas instalaciones no están respaldadas ni forman parte de la lista de la ONU.
17-03-2020 | Fuente: abc.es
El Ejército de Níger mata a medio centenar de miembros de Boko Haram
El Ejército de Níger sufrió en la noche del domingo al lunes un ataque fallido atribuido al grupo yihadista nigeriano Boko Haram, que se saldó con la muerte de medio centenar de supuestos terroristas. El ministerio de Defensa informó hoy de que el ataque tuvo lugar en Toumour, región de Diffa (sureste del país), y por parte gubernamental solo hay que lamentar un soldado herido. Los terroristas, a bordo de 20 vehículos, trataron de lanzar un ataque sorpresa contra una posición avanzada de las Fuerzas de Seguridad y Defensa (FDS) en Toumour, pero los militares rechazaron el ataque en un primer momento y luego emprendieron la persecución de sus autores con ayuda de refuerzos llegados de cuarteles cercanos. Los terroristas huidos, llegados hasta el río Komadougou, se vieron obligados a abandonar dos de sus vehículos en los que los militares encontraron numerosas armas «individuales y colectivas» con las que pensaban perpetrar el ataque, indica el ministerio en su comunicado. La operación de las FDS permitió además arrestar a varios terroristas. La región de Diffa, terreno de actividad preferido por Boko Haram desde sus bases de la vecina Nigeria, llevaba un tiempo en relativa tranquilidad, mientras que otras regiones del oeste del país sufren embates del terrorismo yihadista, en su caso obra de grupos aliados de Al Qaeda.
11-03-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. comienza la retirada de militares en un Afganistán sumido en el caos político
La retirada de Estados Unidos de Afganistán ya está en marcha y los primeros soldados han salido de bases en las provincias de Helmand y Herat. El plan pactado entre Washington y los talibanes, que recoge la retirada de los primeros 5.400 hombres, del total de 14.000 que tiene desplegados, en 135 días y de todas las tropas internacionales en catorce meses, se ha iniciado de forma discreta y pese a la grave crisis política que sufre un país en el que Ashraf Ghani y Abdula Abdula se han auto investido presidentes. Ese acuerdo también recoge el inicio del diálogo entre insurgentes y el Gobierno de Kabul tras un intercambio de presos, pero este no se produjo en el plazo acordado y la negociación deberá esperar. «De acuerdo con la Declaración Conjunta de Estados Unidos-República Islámica de Afganistán, y el Acuerdo Estados Unidos-Talibán, las Fuerzas de Estados Unidos en Afganistán han comenzado su reducción de fuerzas basada en las condiciones a 8.600 efectivos», indicó en un comunicado el portavoz de las fuerzas norteamericanas, Sonny Leggett. Una retirada que, de momento, «no afecta a las operaciones antiterroristas contra Al Qaeda y el Estado Islámico» aclaró el portavoz. Desde la firma del acuerdo de Doha, el 29 de febrero, los talibanes han reanudado sus ataques contra las fuerzas afganas y ya se han registrado choques en 27 de las 34 provincias del país. La única violencia que ha descendido en Afganistán es la de los talibanes contra las fuerzas internacionales lo que ha provocado que se extienda una broma en el país que reza que «si quieres estar a salvo de cualquier ataque, estate cerca de una base de Estados Unidos». Intercambio de presos Según el texto acordado en Doha, el Gobierno de Kabul debía liberar a 5.000 presos talibanes antes de comenzar el diálogo entre afganos, pero superado el plazo fijado no salió ningún recluso a la calle. Ghani se mostró dispuesto a dar este paso el lunes, en la ceremonia de toma de posesión de la presidencia, pero su orden nunca llegó. El portavoz de la oficina política de los insurgentes en Catar, Suhail Shaheen, aseguró que ellos entregaron «una lista de 5.000 personas fue entregada a la delegación estadounidense, una lista que no puede ser modificada por nadie», e incluso enviaron una flota de autobuses a la cárcel de Bagram, pero nadie salió. Los insurgentes deberían liberar a cambio a mil presos de las fuerzas de seguridad que tienen en su poder, pero se trata de una clausula del acuerdo entre Trump y los talibanes, para el que no se tuvo en cuenta al Gobierno afgano. Sediq Sediqqi, portavoz de Ghani, señaló que «el intercambio de prisioneros solo se llevará a cabo si se produce un descenso importante de la violencia» y fuentes oficiales consultadas por Reuters dijeron que el proceso podría dilatarse «semanas o meses».
03-03-2020 | Fuente: abc.es
Los turcos derriban el tercer caza sirio en Idlib en menos de una semana
El Ejército turco derribó un caza sirio en una nueva jornada de enfrentamientos en Idlib, provincia del norte de Siria fronteriza con Turquía, poco después de que Damasco decretara el cierre del espacio aéreo en la zona. «En el marco de la operación 'Escudo de la Primavera' que continúa con éxito, fue derribado un avión L-39 perteneciente al régimen», informó el ministerio de Defensa y poco después la agencia oficial siria, Sana, y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) lo confirmaron. Es el tercer caza derribado en una última semana, después de que dos Su-24 fueran alcanzados el domingo, en la que las fuerzas de Bashar al Assad han acabado a su vez con tres drones turcos. La escalada de tensión ha llevado a Recep Tayyip Erdogan, aliado de los grupos islamistas locales, y Vladimir Putin, socio de Damasco, a organizar un encuentro mañana en Moscú. En los choques de las últimas horas otro soldado turco perdió la vida y ya son 53 los caídos en Idlib, según cifras del Gobierno de Ankara. La nueva operación turca ha causado graves pérdidas en el enemigo, pero las tropas de Al Assad -lideradas por el general Suheil al-Hassan, conocido como 'El Tigre', responsable de la unidad de élite que se encargó de las batallas de Palmira, Deir Ezzor o Deraa-, volvieron a avanzar e izaron la bandera nacional en Kafr Batikh, Tarnabé, Dadikh, Shabur, Jubas y en Saraqeb, esta última es una localidad clave porque su control permite la apertura de la autopista que unce Damasco con Alepo. Rusia es consciente de la importancia del lugar para su aliado y por ello desplegó allí a su Policía Militar. El nuevo avance sirio se produjo «después de dos días en los que Rusia no dio apoyo aéreo al régimen. Mientras este apoyo se mantenga, las fuerzas de Assad podrán avanzar o, al menos, mantener el control de las zonas recuperadas», apuntó el investigador del centro de estudios estratégicos Chatham House, Haid Haid, a la cadena Al Jazeera. Esas 48 horas fueron, según los medios rusos, las que Putin otorgó a Erdogan para permitirle una represalia por la muerte de 34 soldados en el bombardeo del jueves. El Ejército sirio lanzó el 1 de diciembre una ofensiva a gran escalada para recuperar esta provincia controlada por el brazo local de Al Qaeda. El avance fue imparable hasta que llegaron al límite de los doce puestos de control con los que cuenta Turquía tras un acuerdo alcanzado con Rusia. El bombardeo del jueves y el alto número de bajas turcas hicieron que Ankara pusiera en marcha la operación 'Escudo de Primavera' para hacer retroceder a Assad y «frenar la ola migratoria», según el ministerio de Defensa, en alusión a los 900.000 sirios desplazados por los combates que esperan junto al muro de separación para cruzar a territorio turco. Informe de la ONU La violencia en Idlib ha provocado una nueva catástrofe humanitaria en el país y la ONU responsabilizó a Rusia de dos ataques perpetrados en 2019 en los que murieron en total más de 60 civiles y unos 150 resultaron heridos. La Comisión Internacional de Investigación elaboró un informe en el que acusó a las fuerzas rusas de llevar a cabo «ataques indiscriminados en áreas civiles». Moscú rechazó «enérgicamente» las acusaciones y el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, aseguró que las operaciones citadas en el informe del organismo internacional «se hicieron literalmente uno o dos días después de que los terroristas en Idlib comenzaran su ofensiva contra las fuerzas sirias. Obviamente, ninguna comisión podría haber recibido información objetiva sobre lo que sucedía en el terreno».
02-03-2020 | Fuente: abc.es
Erdogan lanza una operación en Idlib para que Al Assad retroceda
Recep Tayyip Erdogan cumplió su amenaza y Turquía puso en marcha la operación «Escudo de Primavera», la cuarta gran operación militar que lanza en el norte de Siria desde el inicio de la guerra. Esta vez el enemigo no son los kurdos sino el Ejército de Bashar al Assad y el objetivo es «poner fin a las masacres del régimen e impedir una ola migratoria», según el ministro de Defensa, Hulusi Akar, quien confirmó el derribo de dos aviones sirios Sukhoi Su-24, la destrucción de 103 tanques y aseguró que sus tropas lograron «neutralizar» a 2.212 miembros de las fuerzas enemigas. La ofensiva militar se produjo de forma paralela a la decisión de Ankara de no frenar la llegada de refugiados a las fronteras de la Unión Europea, una forma de presionar a Bruselas para que no se entrometa en sus planes en Siria que se tradujo en la llegada de más de 13.000 personas a la frontera con Grecia, según datos de Naciones Unidas. En realidad, «Escudo de Primavera» se puso en marcha el jueves por la noche, poco después de conocer que 36 soldados turcos perdieron la vida en un bombardeo en Idlib, pero los responsables de Defensa esperaron al fin de semana para dar detalles sobre el nombre y objetivos y sobre todo esperaron a que Rusia, principal aliado de Al Assad, no moviera ficha. Erdogan pidió el sábado a Vladimir Putin que se «apartase del camino» de Turquía en Siria, y aseguró que Damasco «pagará el precio» por sus ataques. «No tenemos intención de enfrentarnos a Rusia», repitió en varias ocasiones Akar durante su encuentro con la prensa. Durante el fin de semana, al menos, la impresión es que Putin accedió a la petición turca y las fuerzas de Ankara, apoyadas por grupos islamistas sirios, recuperaron terreno perdido y golpearon a bases del Ejército, donde había también presencia de iraníes, aeropuertos militares y sistemas de defensa antiaérea. Encuentro en Moscú En el intercambio de golpes, la agencia oficial Sana informó del derribo de un avión no tripulado turco en Saraqeb, ciudad clave para el control de la autopista que une Alepo con Damasco. El ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, declaró que las negociaciones para poner fin a la escalada de violencia están abiertas, pero que «el problema de Idlib solo puede ser resuelto entre los presidentes Erdogan y Putin». El encuentro entre ambos líderes podría producirse este mismo jueves en Moscú, según la prensa de Turquía. La tensión entre Ankara y Moscú se trasladó también al mundo de la prensa y el redactor jefe y tres colaboradores de la agencia rusa Sputnik fueron arrestados por las autoridades turcas. El Ejército sirio, con ayuda de Rusia, avanza desde el 1 de diciembre y tiene el objetivo de recuperar el control de Idlib, provincia fronteriza con Turquía controlada por el brazo sirio de Al Qaeda y donde Ankara tiene una red de doce puestos de observación y miles de militares desplegados. A comienzos de mes, Erdogan amenazó con una ofensiva a gran escala tras la pérdida de varios de sus hombres en combates con las unidades sirias y esa operación ya es una realidad. En estos dos meses de hostilidades 900.000 civiles sirios han escapado hacia el norte, pero Turquía, que ya cuenta con 3,5 millones de refugiados, mantiene cerrada la frontera por lo que viven ahora en campos improvisados a lo largo de la línea fronteriza. En estos campos varios niños ya han muerto congelados debido a las condiciones extremas. Presión a Europa La presión de estos 900.000 sirios en el muro de separación fue uno de los argumentos esgrimidos por Ankara para justificar la decisión de permitir a los refugiados que tiene en su país dirigirse a la frontera de la UE. La Agencia Europea de Fronteras y Costas (Frontex) anunció el reforzamiento de su personal y equipamiento en Grecia, donde la Policía empleó material antidisturbios para hacer retroceder a los migrantes que trataron de cruzar a su territorio por el paso de Pazarkule. Según la ONU, unas 13.000 personas se encontrarían a lo largo de la frontera, una cifra muy alejada de los 76.358 migrantes de los que habló el ministro de Interior turco, Suleiman Soylu. Ante el bloqueo del paso terrestre, otros migrantes optaron por llegar a las islas griegas por mar, en lanchas neumáticas, con destino Lesbos, una isla que ya está desbordada por la llegada de migrantes en los últimos años. Las escenas que se viven desde el jueves por la noche recuerdan a la crisis del verano de 2015, cuando un millón de sirios entró en suelo europeo escapando de la guerra. Cinco años después, sin embargo, no parece que la UE vaya a abrir los pasos.
28-02-2020 | Fuente: abc.es
Erdogan amenaza a Europa con abrir las fronteras a los refugiados sirios tras la muerte de 33 soldados en Idlib
La tensión crece minuto a minuto en Idlib tras una noche en la que Turquía ha perdido a 33 soldados y otros 32 han resultado heridos en un bombardeo, la jornada más sangrienta para sus fuerzas desde que intervienen directamente en la guerra. Ankara acusó al Ejército sirio del ataque y lanzó una respuesta militar que sigue abierta. El jefe de la Presidencia de Comunicaciones del Gobierno turco, Fahrettin Altun, aseguró que «se ha golpeado con apoyo de artillería y fuego aéreo todos los objetivos conocidos del régimen», pero no hizo alusión alguna a las fuerzas rusas, principales aliadas de Bashar Al Assad y responsables de controlar el espacio aéreo. Además de la respuesta militar, los turcos decidieron presionar a Europa «con la apertura de puertas» para permitir la salida de refugiados vía Grecia, según fuentes oficiales citadas por la cadena Al Jazeera. En Turquía hay 3,5 millones de refugiados y otros 900.000 desplazados por los combates en Idlib esperan junto al muro de separación para poder acceder al país. El ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, conversó con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y pidió una reunión de urgencia para analizar la situación. El Consejo se reunirá hoy ya que los turcos invocaron el artículo 4 del tratado de Washington, bajo el cual cualquier aliado «puede solicitar consultas cuando cree que su integridad territorial, independencia política o seguridad se ven amenazadas». Una delegación rusa se encuentra en suelo turco intentando lograr un alto el fuego. Este incremento de tensión se produjo cuando concluía el ultimátum dado por Recep Tayyip Erdogan a comienzos de mes a Siria para retirar sus tropas de las proximidades de sus puestos de observación establecidos a lo largo de la línea pactada con Rusia en 2018 y tras una jornada marcada por el avance turco y de sus milicias aliadas, que lograron recuperar la estratégica ciudad de Saraqeb y cortar la autopista entre Alepo y Damasco. El ministerio de Defensa ruso emitió un comunicado en el que recogió que «los soldados turcos fueron alcanzados por fuego sirio cuando combatían junto a grupos terroristas». Brazo sirio de Al Qaeda El Ejército sirio, con ayuda de Rusia, avanza desde el 1 de diciembre y tiene el objetivo de recuperar el control de Idlib, provincia fronteriza con Turquía domidada por el brazo sirio de Al Qaeda y donde Ankara tiene una red de doce puestos de observación. La semana pasada los sirios recuperaron el control de la autopista que conecta Alepo con Damasco, pero ayer esta vía clave de comunicación volvió a ser cortada. Los turcos cuentan con miles de hombres desplegados en Idlib en apoyo a diferentes grupos locales islamistas que actúan baja la bandera del autodenominado Ejército Nacional Sirio. En apenas dos meses, unos 900.000 civiles han escapado de los combates, según las cifras de Naciones Unidas. Huyen hacia el norte, pero Turquía, que ya cuenta con 3,5 millones de refugiados, mantiene cerrada la frontera por lo que viven ahora en campos improvisados a lo largo de la línea fronteriza. En estos campos varios niños ya han muerto congelados debido a las condiciones extremas.
13-02-2020 | Fuente: abc.es
Turquía contra Siria, el nuevo frente de una guerra sin final
Después de nueve años de guerra, un nuevo frente se abre en la guerra de Siria. Por primera vez desde el estallido del conflicto, se han producido choques directos entre los ejércitos de Siria y Turquía, que este mes ya ha perdido catorce soldados en ataques de las fuerzas de Bashar Al Assad contra sus posiciones. Los turcos cuentan con una red de doce puestos de observación en la provincia de Idlib y en las últimas semanas ha reforzado su presencia militar con 30.000 hombres en la frontera y 5.000 desplegados dentro de territorio sirio. Uno de los problemas para Ankara es que el espacio aéreo lo controlan los rusos, que son aliados de Assad, y sin aviación no será sencillo hacer retroceder a las tropas de Damasco. Idlib pone a prueba la relación entre Rusia y Turquía, que apoyan a bandos enfrentados, y ambas potencias se acusan de no cumplir los acuerdos alcanzados en Sochi en octubre para crear una zona desmilitarizada. Objetivo de Siria Control de las autopistas. Idlib es la última provincia que queda en manos de la oposición armada y el grupo que está al frente de la misma es el brazo sirio de Al Qaeda (Hayat Tahrir Al Sham). A lo largo de la guerra, este lugar se convirtió en punto al que llegaban los distintos grupos armados que alcanzaban acuerdos con el régimen para detener los combates a cambio de una salida segura. Ocurrió en Ghouta, cinturón rural de Damasco, o en Deraa. El Gobierno lanzó una primera gran ofensiva en 2018, pero un acuerdo in extremis entre Moscú y Ankara les obligó a echar el freno. Desde hace dos meses ha reiniciado las operaciones y ya tiene bajo su control la autopista que conecta Alepo con Damasco, uno de los grandes objetivos de este avance, y pronto esperan hacer lo propio con la carretera entre Alepo y Latakia. Estas rutas comerciales pueden ayudar a mejorar la grave crisis que sufre el país. Rusia e Irán ven que la victoria en Idlib les ayudaría a cerrar la guerra con su aliado, Assad, como vencedor. Objetivo de Turquía Regreso de los refugiados. Al igual que han hecho en Rojava, el Kurdistán de Siria, los turcos pretenden crear una ?zona de seguridad? dentro de Idlib y han enviado refuerzos para que sus hombres apoyen a las milicias islamistas locales aliadas de Ankara logren frenar el avance del Ejército sirio. Los medios próximos a Erdogan hablan de una transición de «puestos de observación» a «ocupación de territorio». Ankara ha tejido una red de fidelidades con grupos islamistas locales a los que ha apoyado desde el inicio de la guerra y que combaten bajo el nombre de Ejército Nacional Sirio (ENS). El objetivo último sería devolver a estas zonas bajo control suyo a los millones de refugiados sirios a los que da cobijo. En 2017, el enviado de Estados Unidos a la coalición para combatir al grupo yihadista Estado Islámico (EI), Brett McGurk, definió Idlib como «el mayor paraíso de Al Qaeda desde el 11-S». Desastre humanitario Desplazamiento de civiles. En apenas dos meses 700.000 civiles han escapado de los combates en Idlib, según las cifras de Naciones Unidas. Huyen hacia el norte, pero Turquía, que ya cuenta con 3,5 millones de refugiados, mantiene cerrada la frontera por lo que viven ahora en campos improvisados a lo largo de la línea fronteriza. En estos campos varios niños ya han muerto congelados debido a las condiciones extremas.