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Noticias de al qaeda

12-09-2021 | Fuente: elpais.com
11-S: los ataques contra EE UU que cambiaron el mundo
El mundo cambió durante la mañana del 11 de septiembre de 2001 cuando cuatro aviones secuestrados por miembros de Al Qaeda fueron utilizados para atentar contra edificios simbólicos del poder de EE UU. Fueron 149 minutos de terror y caos que provocaron la muerte de 2.996 personas. Fue el mayor ataque en suelo estadounidense y cuyas consecuencias perduran, como lo demuestra la polémica salida de Afganistán, país invadido después de la tragedia para derrocar al régimen talibán que dio cobijo a Osama Bin Laden.
11-09-2021 | Fuente: abc.es
Nueva York recuerda en silencio a sus víctimas
El silencio ha sobrecogido el World Trade Center de Nueva York, el principal escenario del mayor ataque sufrido por EE.UU. en su historia, en el vigésimo aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Fue a los 8.46 de la mañana en Nueva York, el instante en el que el primer avión secuestrado por terroristas de Al Qaeda impactó en la hermana Norte de las Torres Gemelas. Solo el tañido de las campanas de la capilla de St. Paul, que tiene su cementerio pegado a lo que fue la Zona Cero de los ataques, rompió la quietud del momento, que se repetiría después en los otros momentos significativos del atentado: el impacto del segundo avión contra la torre Sur, el ataque con un tercer avión secuestrado al Pentágono, el accidente de una cuarta nave en una zona rural de Pensilvania -los pasajeros y la tripulación ya sabían lo que había ocurrido en Nueva York y Washington y se enfrentaron a los terroristas- y los derrumbes de las dos torres. Fallecieron casi tres mil personas. Las campanas de St. Paul -la iglesia más vieja de Manhattan, levantada en 1766 y que, de forma milagrosa, fue una de las pocas estructuras que sobrevivieron a los ataques- doblaron por todos ellos. Los nombres de las víctimas se leyeron uno a uno, en una letanía interminable. Muchos de ellos eran compañeros de Mike, que pertenecía al cuerpo de bomberos de Nueva York (FDNY, en sus siglas en inglés), el colectivo más afectado por la tragedia. «Todos los héroes que no pudieron volver a casa es lo que me duele de verdad», decía a este periódico sobre las pérdidas de sus compañeros. Iba vestido con una camiseta del FDNY y la cara quemada por el sol. Él pertenecía entonces a una estación de Brooklyn y vino hasta aquí tras los ataques. Sobrevivió a los ataques. «No soy muy consciente de lo que pasó aquel día, la adrenalina te hace trabajar en el caos», dice sobre un momento «para el que nadie está preparado. Solo sabíamos que era horrible». Mike, como muchos otros que participaron en labores de rescate, sufre cáncer por la inhalación del polvo tóxico que dejaron los derrumbes. Aquello convirtió las calles de esta zona, hoy impolutas, entre rascacielos refulgentes de nueva creación, en un mar de ceniza. Como Mike, muchos neoyorquinos se concentraron en las inmediaciones de la Zona Cero, en un ambiente de recogimiento y recuerdo. Todo el complejo del World Trade Center, surgido del amasijo de cristal, metal y escombros que dejaron los ataques, estaba cerrado al paso. Solo pudieron entrar autoridades -entre ellos, el presidente de EE.UU., Joe Biden-, supervivientes y familiares de las víctimas.
11-09-2021 | Fuente: abc.es
Nueva York llora a sus muertos, con unos Estados Unidos en crisis
Las campanas fueron lo único que sonó en las inmediaciones del World Trade Center de Nueva York, este sábado a las 8.46 de la mañana. Veinte años antes de ese instante, un avión secuestrado por Al Qaida se estrellaba contra la hermana Norte de las Torres Gemelas, en el inicio de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. En medio de un silencio sobrecogedor, doblaban las campanas para recordar sus muertos -casi tres mil- desde la capilla de St. Paul, uno de los símbolos de aquel episodio trágico. Es la iglesia más antigua de Manhattan y, de forma milagrosa, sobrevivió a los ataques. Mientras las torres se derrumbaban y otros edificios veían su estructura dañada de forma mortal, la pequeña capilla de 1766 se mantuvo en pie con insolencia. Durante meses después de los ataques, fue un centro de operaciones para bomberos y personal de emergencia. St. Paul representa la fortaleza de EE.UU., que se puso a prueba en aquellos atentados y que ahora, veinte años después, está cuestionada. El presidente del país, Joe Biden, viajó a Nueva York para unirse a supervivientes, familiares de víctimas y autoridades en un aniversario marcado por el momento bajo de su mandato. El 11 de septiembre estaba en el calendario como una fecha triunfal para Biden. Optó por el simbolismo de elegirlo como la fecha de la culminación de la retirada de las tropas de Afganistán, la guerra que EE.UU. eligió como respuesta a los atentados del 11-S. En lugar de poder celebrarle una salida limpia de una guerra que hace ya años era impopular, Biden es el responsable de un fiasco mayúsculo, una evacuación desorganizada y trágica, que deja a Afganistán en manos de los talibanes -a quienes se combatió por proteger a Al Qaeda-, con el cierre de la sangre derramada por trece militares estadounidenses en un atentado suicida en Kabul. Al mismo tiempo, Biden contaba con que la pandemia de Covid-19 -con abundancia de vacunas en Estados Unidos- estaría bajo control a estas alturas, pero la variante Delta y la negativa de muchos estadounidenses a vacunarse ha descarrilado esos planes: los contagios, hospitalizaciones y muertes se han disparado, una situación que también amenaza la recuperación económica. Llamada a la unidad Biden llegó a la Zona Cero acompañado de dos familias presidenciales demócratas: Barack y Michelle Obama y Bill y Hillary Clinton. No estuvo Donald Trump pero sí uno de sus grandes aliados en la lucha contra el resultado de las elecciones presidenciales del año pasado: Rudy Giuliani, que era el alcalde de Nueva York en el momento de los ataques. De forma sorprendente, Joe Biden no habló este sábado desde el memorial del 11-S, las dos fuentes excavadas sobre las huellas de las Torres Gemelas. Tampoco lo hizo en los otros dos escenarios de los atentados, a los que viajó después: la zona rural de Pensilvania en la que cayó uno de los aviones secuestrados -los pasajeros y la tripulación sabían de lo ocurrido en Nueva York y se enfrentaron a los terroristas- y el Pentágono, en Washington, donde se estrelló otro. Lo único que se pudo escuchar del presidente llegó en la víspera, con un mensaje grabado en vídeo. Fue, sobre todo, una llamada a la unidad del país, en un momento de máxima polarización, todavía bajo la sombra del asalto al Capitolio del 6 de enero. En aquella ocasión, una turba de seguidores de Trump, que sostuvo y sostiene que las elecciones por las que Biden llegó a la Casa Blanca fueron un fraude, irrumpió con violencia en la sede de la soberanía popular para evitar la certificación del candidato demócrata como ganador. Biden aseguró que la unidad no significa que todo el mundo piense lo mismo, sino que los estadounidenses compartan «un respeto y una fe fundamentales los unos hacia los otros». También que un «verdadero sentido de unidad nacional» surgió tras el 11-S, cuando EE.UU. en bloque se comprometió a combatir el terrorismo. No se escuchó la voz del presidente, pero sí la de algunos familiares de las víctimas y de supervivientes. Y, sobre todo, los nombres de todos los fallecidos, uno por uno, en una letanía que se alargó hasta entrada la tarde. Solo la interrumpían los momentos de silencio dedicados los episodios clave de los atentados: el impacto del primer avión en la torre Norte (8.46), el segundo avión en la torre Sur (9.03), el tercero en el Pentágono (9.37), el desplome de la torre Sur (9.59), el accidente del cuarto avión en Shanksville, Pensilvania (10.03) y el derrumbamiento de la torre Norte (10.28). Después de cada uno de ellos, hubo una actuación musical: desde el himno del país hasta la aparición de Bruce Springsteen, acompañado de una guitarra, que cantó ?I?ll see you in my dreams? (?Te veré en mis sueños?). Entre silencio y actuaciones, seguían sonando los nombres de los fallecidos aquel día. Muchos de ellos eran compañeros de Mike, que pertenecía al cuerpo de bomberos de Nueva York (FDNY, en sus siglas en inglés), el colectivo más afectado por la tragedia. «Todos los héroes que no pudieron volver a casa es lo que me duele de verdad», decía a este periódico sobre esas pérdidas en las inmediaciones de la Zona Cero, donde no podía entrar el público. Iba vestido con una camiseta del FDNY, que perdió a casi 350 de sus miembros. Él pertenecía a una estación de Brooklyn y vino hasta aquí tras los ataques. Sobrevivió al derrumbe de las torres, convertidas en una trampa mortal para muchos de sus compañeros. «No soy muy consciente de lo que pasó aquel día, la adrenalina te hace trabajar en el caos», aseguraba sobre un momento «para el que nadie está preparado. Solo sabíamos que era horrible». Mike, como muchos que participaron en labores de rescate, ha sufrido cáncer por la inhalación del polvo tóxico que dejaron los derrumbes. Aquello convirtió las calles de esta zona, hoy impolutas, entre rascacielos refulgentes de nueva creación, en un mar de ceniza. Como este bombero, muchos neoyorquinos se concentraron en las inmediaciones de la Zona Cero, en un ambiente de recogimiento y recuerdo. Entre ellos, Paul, con una gran bandera estadounidense apoyada sobre su cuerpo. «Es un día muy duro», reconocía. «Vengo para asegurarme de que esto no se olvida, que por desgracia es lo que está pasando en EE.UU. Cada vez se reconoce menos a la gente que cayó aquí, y yo vengo a mostrar mi respeto». Un día radiante Cerca de él, una azafata de vuelo de Suiza, en tránsito en Nueva York, se acercó hasta la confluencia de las calles Fulton y Dey, justo en frente del espectacular intercambiador que el arquitecto español diseñó para el nuevo World Trade Center. Ella trabajaba hace veinte años en el sector de la aviación y el impacto «fue demoledor». Pero la tragedia también le tocó en lo personal: un amigo de la infancia de su marido viajaba en el avión que se estrelló contra la torre sur. «Es muy triste y emocionante a la vez», aseguraba con la mirada puesta en el 1 World Trade Center, el gran rascacielos que emergió en sustitución de las Torres Gemelas, el más alto de EE.UU. en la actualidad. De fondo, un cielo azul puro, sin rastro de nubes, igual que el que los neoyorquinos recuerdan de la mañana del 11 de septiembre de 2001 antes de que llegaran los aviones secuestrados. En pocas horas, el lugar se convirtió en un infierno, oscurecido por una gran nube de ceniza. La culminación del fracaso en Afganistán, la brecha política entre estadounidenses y la pandemia pertinaz hacen que este año su recuerdo sea más duro que nunca.
11-09-2021 | Fuente: elpais.com
11-S: los ataques contra EE UU que cambiaron el mundo
El mundo cambió durante la mañana del 11 de septiembre de 2001 cuando cuatro aviones secuestrados por miembros de Al Qaeda fueron utilizados para atentar contra edificios simbólicos del poder de EE UU. Fueron 149 minutos de terror y caos que provocaron la muerte de 2.996 personas. Fue el mayor ataque en suelo estadounidense y cuyas consecuencias perduran, como lo demuestra la polémica salida de Afganistán, país invadido después de la tragedia para derrocar al régimen talibán que dio cobijo a Osama Bin Laden.
27-08-2021 | Fuente: abc.es
Las diferencias entre el ISIS, Al Qaeda y el régimen talibán
El pasado 15 de agosto, el presidente del gobierno de Afganistán, Ashraf Ghani, huyó del país junto a un reducido grupo de colaboradores. Así, los talibanes, que avanzaban con gran rapidez por el territorio después de que el gobierno estadounidense anunciara su retirada tras 20 años de presencia, conquistaron Kabul en un tiempo récord. La comunidad internacional teme que los fundamentalistas religiosos vuelvan a implantar su ley, la 'Sharía', en su sentido más extremo, volviendo a sembrar el 'reinado del terror', como ya hicieron a finales de los 90. Desde el lunes 17 son muchos los aviones que llegan y salen del aeropuerto de Kabul. Estados Unidos, Reino Unido, Italia, España, Canadá y Francia, entre otros, están llevando a cabo una intensa operación de evacuación. El objetivo es sacar al mayor número posible de colaboradores afganos del país. Sin embargo, ayer, 26 de agosto, ocurrió lo que ya muchos temían: dos explosiones en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Hamid Karzai acabaron con la vida de al menos 95 personas y dejaron por lo menos 140 heridos. El grupo yihadista Estado Islámico (EI) ha reivindicado la autoría de los atentados. El Estado Islámico, también conocido como Estado Islámico de Irak y Siria, ISIS, por sus siglas en inglés (Islamic State of Iraq and Syria), o Daesh, es un grupo terrorista paramilitar insurgente de naturaleza fundamentalista yihadista wahabita que sigue una doctrina heterodoxa del Islam suní. Ha sido declarado como organización terrorista por la Organización de las Naciones Unidas, así como por varios estados alrededor del mundo. Entonces, ¿no es lo mismo el Estado Islámico que los talibanes? No. Aunque es cierto que comparten ciertas características comunes, los dos grupos son diferentes e independientes. Así, tanto los talibanes como los terroristas islámicos del Daesh son musulmanes suníes. Ambos comparten una interpretación radical del Corán y de la ley islámica, la 'Sharía', pero difieren en cuestiones de estrategia y de objetivo político final. Así, el ISIS es un movimiento más peligroso por su vocación global. Aspira a conquistar pos las armas, para sus proyectos de 'califato', tanto los territorios de mayoría musulmana, 'Dar al Islam', como los de mayoría 'infliel', 'Dar al Harb'. Los talibanes, por su parte, tanto afganos como paquistaníes, pretenden establecer en Afganistán y en los territorios pashtunes un régimen islámico en que poder vivir y aplicar sus normas y costumbres ascentrales, como pretenden hacer actualmente tras la conquista de Kabul. ¿Y Al Qaeda? Al Qaeda es, al igual que el ISIS, una organización terrorista, paramilitar y yihadista cuyo objetivo es también global, pues aspiran del mismo modo al 'califato mundial'. Sin embargo, ambos grupos manifiestan diferencias en materia táctica y de estrategia a medio plazo. Así, desde que Al Qaeda cometiera los atentados del 11-S en Estados Unidos, ha impulsado franquicias mundiales, en África y en Asia, para extender su mensaje y desestabilizar régimes de todo el mundo. De hecho, durante la Primavera Árabe, el grupo terrorista tuvo la oportunidad de asaltar el poder en varios regímenes árabes, considerados infieles o ilegítimos, pues colaboraban con Occidente. Por su parte, el Daesh o ISIS, se ha enfocado en la conquista militar del territorio en Irak y en Siria, donde autoproclamaron el califato en el año 2014. Eso sí. Los tres grupos, talibanes, ISIS y Al Qaeda, para conseguir sus objetivos llevan a cabo atentados terroristas suicidas, que justifican con su interpretación integrista de la yihad, la 'guerra santa' del Islam. Además, en términos ideológicos, los tres movimientos son salafistas, es decir, proponen la vuelta a la sociedad medieval de la era de su profeta, Moahoma. El Estado Islámico Jorasán Las explosiones registradas el pasado jueves en torno al aeropuerto, han sido reivindicadas por el Daesh. Ahora, casi todas las miradas apuntan, dentro del ISIS, al Estado Islámico en Irak y el Levante-Jorasían, una filial asentada en suelo afgano y enemiga de los talibanes, a los que considera traidores por sentarse a negociar con Occidente, personado en Estados Unidos, cuando se firmaron los Acuerdos de Paz el pasado mes de febrero de 2020. De hecho, tras la victoria talibán el pasado 15 de agosto, Estado Islámico menospreció el logro del grupo fundado en su día por el mulá Omar. En un editorial en su revista ?Al Naba?, el grupo terrorista considera que se trata de una «falsa victoria». «Estados Unidos ha restaurado el Gobierno de los talibán y le concedió Kabul sin disparar un solo tiro«, incide. Asimismo, pone en tela de juicio su voluntad de aplicar verdaderamente la 'Sharía' en el país.
27-08-2021 | Fuente: abc.es
Las diferencias entre Daesh, Al Qaida y el régimen talibán
El pasado 15 de agosto, el presidente del gobierno de Afganistán, Ashraf Ghani, huyó del país junto a un reducido grupo de colaboradores. Así, los talibanes, que avanzaban con gran rapidez por el territorio después de que el gobierno estadounidense anunciara su retirada tras 20 años de presencia, conquistaron Kabul en un tiempo récord. La comunidad internacional teme que los fundamentalistas religiosos vuelvan a implantar su ley, la 'Sharía', en su sentido más extremo, volviendo a sembrar el 'reinado del terror', como ya hicieron a finales de los 90. Desde el lunes 17 son muchos los aviones que llegan y salen del aeropuerto de Kabul. Estados Unidos, Reino Unido, Italia, España, Canadá y Francia, entre otros, están llevando a cabo una intensa operación de evacuación. El objetivo es sacar al mayor número posible de colaboradores afganos del país. Sin embargo, ayer, 26 de agosto, ocurrió lo que ya muchos temían: dos explosiones en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Hamid Karzai acabaron con la vida de al menos 95 personas y dejaron por lo menos 140 heridos. El grupo yihadista Estado Islámico (EI) ha reivindicado la autoría de los atentados. El Estado Islámico, también conocido como Estado Islámico de Irak y Siria, ISIS, por sus siglas en inglés (Islamic State of Iraq and Syria), o Daesh, es un grupo terrorista paramilitar insurgente de naturaleza fundamentalista yihadista wahabita que sigue una doctrina heterodoxa del Islam suní. Ha sido declarado como organización terrorista por la Organización de las Naciones Unidas, así como por varios estados alrededor del mundo. Entonces, ¿no es lo mismo el Estado Islámico que los talibanes? No. Aunque es cierto que comparten ciertas características comunes, los dos grupos son diferentes e independientes. Así, tanto los talibanes como los terroristas islámicos del Daesh son musulmanes suníes. Ambos comparten una interpretación radical del Corán y de la ley islámica, la 'Sharía', pero difieren en cuestiones de estrategia y de objetivo político final. Así, el Daesh es un movimiento más peligroso por su vocación global. Aspira a conquistar pos las armas, para sus proyectos de 'califato', tanto los territorios de mayoría musulmana, 'Dar al Islam', como los de mayoría 'infliel', 'Dar al Harb'. Los talibanes, por su parte, tanto afganos como paquistaníes, pretenden establecer en Afganistán y en los territorios pashtunes un régimen islámico en que poder vivir y aplicar sus normas y costumbres ascentrales, como pretenden hacer actualmente tras la conquista de Kabul. ¿Y Al Qaida? Al Qaida es, al igual que el ISIS, una organización terrorista, paramilitar y yihadista cuyo objetivo es también global, pues aspiran del mismo modo al 'califato mundial'. Sin embargo, ambos grupos manifiestan diferencias en materia táctica y de estrategia a medio plazo. Así, desde que Al Qaeda cometiera los atentados del 11-S en Estados Unidos, ha impulsado franquicias mundiales, en África y en Asia, para extender su mensaje y desestabilizar régimes de todo el mundo. De hecho, durante la Primavera Árabe, el grupo terrorista tuvo la oportunidad de asaltar el poder en varios regímenes árabes, considerados infieles o ilegítimos, pues colaboraban con Occidente. Por su parte, el Daesh, se ha enfocado en la conquista militar del territorio en Irak y en Siria, donde autoproclamaron el califato en el año 2014. Eso sí. Los tres grupos, talibanes, Daesh y Al Qaida, para conseguir sus objetivos llevan a cabo atentados terroristas suicidas, que justifican con su interpretación integrista de la yihad, la 'guerra santa' del Islam. Además, en términos ideológicos, los tres movimientos son salafistas, es decir, proponen la vuelta a la sociedad medieval de la era de su profeta, Moahoma. El Estado Islámico Jorasán Las explosiones registradas el pasado jueves en torno al aeropuerto, han sido reivindicadas por el Daesh. Ahora, casi todas las miradas apuntan, dentro del ISIS, al Estado Islámico en Irak y el Levante-Jorasían, una filial asentada en suelo afgano y enemiga de los talibanes, a los que considera traidores por sentarse a negociar con Occidente, personado en Estados Unidos, cuando se firmaron los Acuerdos de Paz el pasado mes de febrero de 2020. De hecho, tras la victoria talibán el pasado 15 de agosto, Estado Islámico menospreció el logro del grupo fundado en su día por el mulá Omar. En un editorial en su revista ?Al Naba?, el grupo terrorista considera que se trata de una «falsa victoria». «Estados Unidos ha restaurado el Gobierno de los talibán y le concedió Kabul sin disparar un solo tiro«, incide. Asimismo, pone en tela de juicio su voluntad de aplicar verdaderamente la 'Sharía' en el país.
25-08-2021 | Fuente: abc.es
Estados Unidos pide a los aliados que aceleren su salida de Afganistán antes del viernes
La ministra de Defensa belga Ludivine Dedonder, ha confirmado en una entrevista al diario 'L?echo' que Estados Unidos ha pedido a los demás países que están llevando a cabo evacuaciones desde el aeropuerto de Kabul que finalicen sus operaciones este viernes 27 de agosto, a más tardar, ante la posibilidad de que la situación se complique aún más en las últimas horas dadas por los Talibanes para que las tropas extranjeras salgan de Afganistán. «Realmente hay que darse prisa porque en algún momento las puertas se van a cerrar» ha dicho la ministra, que no excluye que llegado el día pueda ser imposible operar incluso el propio viernes. «Por el momento contamos con el 27 de agosto, pero esto puede cambiar» «Por el momento contamos con el 27 de agosto, pero esto puede cambiar. El objetivo, en todo caso, es sacar a la gente lo más rápido posible», dijo la ministra, que confirmó que el plazo es el mismo para todos los países. Bélgica opera conjuntamente con Holanda y Dinamarca desde el aeropuerto vecino de Islamabad (Pakistán) con un avión Hércules C-130. Sin condiciones seguras Hasta ayer, Bélgica había sacado sacado de Kabul a 1.147 personas, pero no realiza ninguna operación fuera del perímetro del aeropuerto, porque no tiene medios para hacerlo con condicciones de seguridad. «Será necesario estudiar las opciones de salida, antes de planear cualquier operación internacional» La ministra de Defensa belga ha afirmado también que en el futuro «será necesario estudiar las opciones de salida, antes de planear cualquier operación internacional». En el mismo periodico Didier Leroy, investigador del Real Instituto Superior de Defensa, experto en análisis del terrorismo, asegura que «los estadounidenses están muy preocupados por la presencia en Afganistán del trío Talibán-Al Qaeda-Daesh, que son actores tan heterogéneos como explosivos. La situación es muy compleja en el aeropuerto de Kabul, con miles de personas reunidas en un caos espantoso y una alta concentración de periodistas extranjeros. Todos los elementos están ahí para que Daesh aproveche la oportunidad, a través de un ataque bien realizado, para publicitarse. Habría muchas víctimas civiles y estarían presentes cámaras de todo el mundo».
23-08-2021 | Fuente: abc.es
La importancia geopolítica de Afganistán
El pasado domingo 15 de agosto, el presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, abandonaba el país junto a un reducido número de colaboradores, lo que propició la toma de Kabul por parte de los talibanes, cuyo avance en las últimas semanas había tomado un ritmo muy peligroso. Así, la bandera blanca del Emirato Islámico de Afganistán ya puede verse en lo alto del palacio presidencial. Miles de afganos tratan de escapar con las pocas pertenencias que pueden atesorar y es que, aunque no se haya derramado sangre durante la toma de la capital, se teme que los fundamentalistas islámicos vuelvan a imponer su ley, la ley islámica, la ' Sharía ', en su forma más redical, con todas las consecuencias que esta tiene para la vida de los ciudadanos y, especialmente, para la vida de las mujeres y las niñas. Los talibanes irrumpieron en el panorama informativo mundial el 11 de septiembre de 2001, cuando Al Qaeda, respaldada por este grupo de integristas religiosos, estrelló cuatro aviones Boeing de pasajeros en diferentes puntos deEstados Unidos. En ese momento, el gobierno estadounidense declaró la 'guerra al terrorismo' o la 'guerra contra el terror' y, de la mano de la OTAN, invadió Afganistán bajo el propósito 'Operación Libertad Duradera'. Los objetivos de esta operación eran capturar a Osama bin Laden, destruir al grupo terrorista Al-Qaeda y derrocar al régimen talibán. En menos de un mes Kabul había caído y los talibanes se retiraron a otras zonas de Afganistán. En veinte años, la presencia militar internacional en el país no logró expultar a los integristas, que siguieron mantieniendo el control de ciertas zonas. La retirada de Estados Unidos de Afganistán tras dos décadas ha propiciado la rápida vuelta de los talibanes. Los fundamentalistas tratan de dar al mundo una imagen más moderada e incluso se han mostrado en el afán de colaborar con la comunidad internacional para repatriar a los extranjeros que se encuentran actualmente en Afganistán. Sin embargo, la violencia ha comenzado y son ya varios los muertos en el aeropuerto de Kabul. La importancia de Afganistán en el tablero internacional Afganistán es un país pobre, pero su importancia estratégica es indudable. Está situado en el corazón de Asia, en el cruce de caminos entre Eurasia, Asia Central, China, India y Oriente Próximo. Además, está situado en la confluencia de varias potencias nucleares, como son China, Pakistán, India, Rusia e Irán. Por eso mismo, son varios los estados que parecen querer dar cierta legitimidad diplomática al régimen taliban que vuelve a liderar Kabul después de más de veinte años. Por otro lado, Afganistán cuenta con unos recursos minerales y naturales que hacen al país atractivo para ciertas potencias mundiales. De hecho, es uno de los centros mineros más importantes a nivel internacional. Se calcula que las reservas petroleras, la mayoría de ellas situadas en el norte, tienen un valor de 2,3 billones de euros. Las reservas de gas natural también son relevantes. Actualmente se trabaja en el proyecto TAPI, un gasoducto que pretende conectar Turkmensitán, Afganistán, Pakistán y la India para el transporte de gas. Afganistán cuenta además con recursos minerales como el cromo, el cobre, el oro, el hierro, el cinc, el plomo, el mármol y algunas piedas preciosas. Sin embargo, dos de sus recursos más valiosos son el cobalto y el litio, materiales muy utilizados en la industria tecnológica a día de hoy.
21-08-2021 | Fuente: abc.es
Llega a Kabul el cofundador y jefe negociador talibán para discutir el futuro Gobierno afgano
El cofundador de los talibán y jefe negociador del grupo, el mulá Abdul Ghani Baradar, se encuentra ya en la capital de Afganistán, Kabul, para discutir con los líderes políticos afganos la formación de un nuevo Gobierno en el país tras la reconquista que culminaron los insurgentes la semana pasada. Baradar, a quien los analistas internacionales apuntan como presidente del país en el futuro gobierno, emprenderá posiblemente un encuentro con el llamado Consejo de Coordinación formado por el expresidente del país Hamid Karzai, el exprimer ministro Abdulá Abdulá y el antiguo señor de la guerra Gulbuddin Hemaktyar. El cofundador de los talibán regresó al país desde la capital de Qatar, Doha, el pasado martes y ha permanecido hasta hoy en la provincia de Kandahar -la tierra natal de los talibán- según ha podido confirmar el jefe adjunto de la llamada «comisión cultural» de la organización, Ahmadulá Wasiq, al diario 'Hasht e Subh'. En las últimas horas, el propio Wasiq ha reiterado a la cadena BBC que la intención de los talibán es la de configurar lo antes posible un gobierno «inclusivo» y que la llegada de Baradar a Kabul obedece a la necesidad de declarar este nuevo ejecutivo lo antes posible para rellenar el vacío de poder existente. Durante su estancia en Doha, Baradar ejerció como jefe talibán en las negociaciones con Estados Unidos sobre la retirada de tropas, y posteriormente lideró las infructuosas conversaciones de paz con el Gobierno afgano. La red Haqqani se asienta como responsable de seguridad en Kabul También en las últimas horas se ha producido una reunión entre Hemaktyar y Jalil Rahman Haqqani, uno de los líderes de la red Haqqani, organización que guarda estrechos vínculos con los talibán y ahora es la encargada de mantener la seguridad en la capital, Kabul, informa la cadena afgana 1TV News. «El hecho de que tengamos a Jalil al Rahman Haqqani a cargo de la seguridad de Kabul es desalentador», ha lamentado un responsable de Inteligencia británico bajo anonimato a la cadena internacional estadounidense Voice of America. «La red Haqqani y al Qaeda tienen una larga historia juntos, se podría argumentar que están entrelazados y es muy poco probable que corten las relaciones después de esto», ha lamentado. El diplomático británico retirado Ivor Roberts ha añadido al mismo medio que la asignación de miembros de la red Haqqani para supervisar la seguridad de Kabul es similar a «poner al zorro a cargo de un gallinero». Roberts, asesor principal del Proyecto Contra el Extremismo, una red sin fines de lucro que investiga a los grupos extremistas, se declaró sorprendido por la medida. «Pensé que desde el punto de vista de las relaciones públicas, los talibán estaban siendo un poco más inteligentes», ha estimado. «En cambio, están presentando a los peores elementos de su coalición y envían una señal terrible a las mujeres, las niñas y la sociedad civil. Y creo que aumenta la posibilidad de que Afganistán se convierta nuevamente en un caldo de cultivo para el terrorismo internacional», ha añadido.
19-02-2021 | Fuente: as.com
Pablo Motos, espiado por el CNI por un terrorista de Al Qaeda
El presentador le contó anoche a Carlos Alsina el episodio que vivió en una visita al CNI donde le confesaron que había sido investigado.
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