Infortelecom

Noticias de agrupacion nacional

14-07-2019 | Fuente: abc.es
Los «maravillosos» líos de la familia Le Pen
Las tribulaciones, deudas y enfrentamientos (jurídicos, económicos y políticos), incluso las aventuras «intimas» de Jean-Marie Le Pen, su hija Marine y su nieta Marion, se han convertido en un «culebrón» que hipoteca las ambiciones políticas del partido familiar, Agrupación Nacional (AN, ex Frente Nacional, FN, extrema derecha), que las recientes elecciones europeas consagraron como primer partido de Francia. Jean-Marie Le Pen (91 años), el patriarca que refundó la extrema derecha francesa en los años 60 y 70 del siglo pasado, llegando a eliminar al candidato socialista (Lionel Jospin), en la primera vuelta de unas elecciones presidenciales (2012), ha pedido la intervención del Estado, la justicia, para intentar conseguir, con poco éxito, que su hija Marine (51 años) le pague una deuda de varios millones de euros. Marine Le Pen, por su parte, ha pedido a los cuadros de cu partido, AN, que eviten cualquier «trato» público, privado o político con su sobrina, Marion Maréchal, que usó el apellido Le Pen entre 2010 y el 2018, hasta que decidió romper con su tía, para defender sus ideas políticas personales, con un éxito imprevisible. El resto de los miembros del clan Le Pen (hermanas, «compañeros» sentimentales y burocracia interna del partido familiar) asisten a esos enfrentamientos públicos con callada resignación. Harta de las «ocurrencias» de su padre, Marine Le Pen decidió hace años expulsarlo del partido que él había fundado. Jean-Marie Le Pen respondió con todo tipo de acusaciones y zancadillas, familiares, políticas, públicas y privadas. Sin romper nunca definitivamente con su hija. Entre el patriarca y la «refundadora» del FN, convertido en AG, para distanciarse del patriarca fundador, existían y existen importantes intereses comunes, comenzando por el dinero. Los Le Pen comparten el «balón de oxígeno» de los amigos y banqueros próximos a Vladimir Putin. La corriente Marion Cuando el partido de su hija, AN, fue consagrado como el primer partido de Francia, en las recientes elecciones europeas, Jean-Marie Le Pen desenterró los trapos sucios de las deudas financieras de su hija, reclamando el dinero de sus préstamos personales y recordando que Marine sigue teniendo por pagar importantes créditos conseguidos en Moscú. Maniobrero emérito, desde su primera juventud, Jean-Marie Le Pen lleva años atizando otra guerra sorda contra Marine, alentando las ambiciones personales de su nieta Marion Maréchal, hija (fuera del matrimonio) de Yann Le Pen, señora con una vida sentimental «muy intensa». Desde niña, Marion fue presentada en sociedad con un doble apellido, Maréchal Le Pen. Maréchal es el apellido de su padre adoptivo, Samuel Maréchal, que decidió adoptar a la hija de su madre y un periodista, Roger Auque. Cuando Marion descubrió, muy pronto, que sus ambiciones personales chocaban con las ambiciones de su tía Marine, decidió borrar el Le Pen de su nombre de guerra política. Marion Maréchal Le Pen, entre 2010 y 2018, se convirtió en Marion Maréchal cuando la nieta del patriarca decidió romper con el partido de su tía, para iniciar una nueva vida, no solo política. Separada del padre de su hija, al año y medio de celebrar un matrimonio civil, Marion comenzó por intentar «robar» a su tía algunas «amistades» políticas europeas, para terminar creando algo así como una «academia» política, en la periferia de Lyon (en el centro de Francia), donde hace campaña «subterránea» en defensa de un programa político «propio», próximo pero «diferente» al de su tía, con muchos contactos con extremas derechas y derechas ultra nacionalistas europeas. Respondiendo calladamente a las maniobras de su sobrina, Marine Le Pen ha terminado por exigir a los cuadros de su partido que eviten cualquier contacto con Marion Maréchal. Problemas jurídicos Esa tela de araña de líos familiares tiene prolongaciones jurídicas muy diversas, en Europa y Francia. Los servicios jurídicos del Parlamento Europeo (PE) siguen pensando que Marine y Jean-Marie Le Pen utilizaron el dinero que recibían, como euro parlamentarios, para financiar actividades políticas en Francia. La justicia francesa también sigue esa «pista». Las truculentas declaraciones de Le Pen (padre) y las «ocurrencias» de Marine, difundiendo imágenes que pudieran ser «incitación al odio», según la justicia francesa, contribuyen a dar «más color», si cabe, al histórico clan familiar que ha dominado con mano de hierro los sucesivos partidos de la extrema derecha francesa. Tras su reciente gran victoria en las elecciones europeas, Marine Le Pen esperaba y espera que las próximas elecciones municipales (primavera de 2020) confirmen esa «tendencia», permitiéndole ganar un nuevo impreciso de alcaldías. Está por ver como terminarán evolucionado e influyendo las «cacerolas» de los escándalos íntimos, familiares y políticos, que ninguna de las partes desea enterrar de alguna manera.
07-07-2019 | Fuente: abc.es
Le Pen pide al Estado que bloquee las cuentas su hija
Jean-Marie Le Pen (91 años) ha pedido a la Administración del Estado que sean bloqueados 4,5 millones de euros en las cuentas bancarias de su hija, Marine Le Pen (50 años), o su partido, Agrupación Nacional (AN, extrema derecha, ex Frente Nacional, FN), que sigue pagar los préstamos familiares y bancarios que financiaron su campaña presidencial de 2017. Le Pen prestó a su hija 6 millones de euros para financiar la campaña de 2017. Dos años después, Marine Le Pen solo ha pagado 1,5 millones de euros. Y continúa adeudando a su padre 4,5 millones de euros, que reclama el pago de la deuda. Temiendo ser víctima de las dificultades financieras de su hija, el patriarca de la extrema derecha ha pedido una intervención judicial y administrativa: bloquear las cuentas bancarias de su hija y su partido, para conseguir el reconocimiento de la deuda, cuando menos, a la espera de poder recobrar la totalidad del dinero prestado. Se trata de un problema económico de imprevisible calado. Entre 2016 y 2017, los bancos franceses consideraban que Marine Le Pen y su partido eran clientes «indeseables». Y se negaron a conocer préstamos para financiar la campaña presidencial finalmente perdida, contra Emmanuel Macron. Años antes, Vladimir Putin ya había ofrecido a Marine Le Pen un «paraguas» bancario excepcional. El 2014, bancos y empresas rusas, próximas al presidente ruso ofrecieron a Le Pen (hija) créditos por un montante de 9,5 millones de euros. La prensa francesa afirma que Marine Le Pen debiera «reembolsar» la totalidad o buena parte de esos préstamos el próximo mes de septiembre. Con dos meses de antelación, Jean-Marie Le Pen ha apretado el cuello económico de su hija con unas exigencias que dejan al descubierto una crisis económica excepcional de la extrema derecha, que se convirtió en el primer partido de Francia en las recientes elecciones europeas.
14-06-2019 | Fuente: abc.es
La Justicia confirma el fraude de la familia Le Pen con fondos del Parlamento Europeo
Filtraciones judiciales confirman que el Frente Nacional (FN, extrema derecha), el partido refundado por Marine Le Pen, lleva años utilizando de manera fraudulenta los fondos, sueldos y subvenciones del Parlamento Europeo (PE). Fundado por Jean-Marine Le Pen, padre de Marine, el FN fue el partido más votado en Francia en las elecciones europeas del 2014, cuando consiguió el 24,86 % de los votos, derrotando con severidad a la derecha a izquierda históricas. La familia Le Pen ya aspiraba entonces, hace cinco años, a liderar a las extremas derechas europeas, con un grupo parlamentario propio, en el PE. Sin embargo, un rosario de escándalos a repetición y un enfrentamiento brutal con su padre, obligaron a Marine Le Pen a refundar el partido de la extrema derecha francesa. La heredera del FN decidió cambiar de nombre al partido fundado por su padre, que comenzó a llamarse Agrupación Nacional (AN) tras un congreso excepcional celebrado el 2018. La instrucción judicial de los escándalos nacionales y europeos siguió su curso. Varios jueces, en Bruselas, Estrasburgo y París, comenzaron a sospechar que los Le Pen, el padre, la hija y varios miembros de su partido, utilizaron de manera fraudulenta los fondos, sueldos y subvenciones del PE. Comenzó una larga y compleja batalla judicial. Un juez ha terminado filtrando al vespertino «Le Monde» y otros medios, varios documentos comprometedores, según los cuales, la familia Le Pen y sus amigos políticos habrían montado un «chiringuito» contable y administrativo, con el fin de utilizar en beneficio de su partido, el antiguo FN, la nueva AN, los fondos financieros del Parlamento Europeo. El proceso sigue su curso. Entre otros procesos. Hace años, la justicia francesa también abrió una investigación penal contra Marine Le Pen, tras la publicación de fotos reales o montajes fotográficos de ejecuciones terroristas, consumadas por asesinos islamistas. En su día, la Justicia pidió un análisis psiquiátrico de Marine Le Pen, para intentar «comprender» la publicación de imágenes atroces. La presidenta del antiguo FN se negó a realizar tales exámenes. Ese proceso también sigue su curso, a la espera de una fecha todavía desconocida para ser juzgado. Se trata de dos procesos paralelos pero inflamables: utilización ilegal de fondos europeos; publicación de imágenes que pudieran incitar al odio. Continuará.
13-06-2019 | Fuente: abc.es
Identidad y democracia: el nuevo grupo que reúne a la derecha radical en la Eurocámara
El nuevo grupo de derecha radical en la Eurocámara: Identidad y Democracia (ID), abanderado por los líderes de Liga y Reagrupación Nacional, Matteo Salvini y Marine Le Pen, respectivamente, se ha presentado este jueves sin Vox con el objectivo de forzar «una transformación sustancial de la Unión Europea» y defender la soberanía de los Estados nación. El grupo contará con 73 eurodiputados de: La Liga (Italia), RN (Francia), FPÖ (Austria), AfD (Alemania), el flamenco Vlaams Belang (Bélgica), SPD (República Checa), PS (Finlandia), DFP (Dinamarca) y EKRE (Estonia). No se ha cerrado la puerta a nuevos miembros o a la colaboración con otros grupos como el partido del Brexit de Nigel Farage y se ha confirmado que el grupo mantiene interlocución con VOX, aunque da por hecho que se integrará en el grupo de los Conservadores y Reformistas (ERC). «Respecto a nuevas delegaciones, como norma general, estamos dispuestos a recibir a quienes comparten nuestros objetivos», ha explicado en una rueda de prensa el presidente del nuevo grupo parlamentario el eurodiputado de la Liga, Marco Zanni. También ha asegurado: «Nuestra disposición a colaborar sigue siempre abierta». En declaraciones posteriores, el dirigente de la Liga ha explicado que VOX sería «bienvenido» a Identidad y Democracia, que están en conversaciones «desde hace año y medio» y que interactúa «directamente con Santi Abascal». Transformación de la Unión Europea Identidad y Democracia se ha presentado como «un grupo nuevo» y ha negado buscar «destruir» a la Unión Europea pero sí contribuir a una transformación «sustancial» del proyecto europeo, garantizando la primacía de los Estados nación como base de la cooperación. Urge a la vez un cambio radical en política de inmigración y de económia. También rechaza prolongar las sanciones económicas de la UE a Rusia por el conflicto en Ucrania. «Somos los únicos en este parlamento en querer una transformación sustancial de la UE», ha asegurado Le Pen, presente en el acto. También ha dejado claro que «las cosas deben cambiar porque los electores lo exigen» y ha augurado que los movimientos nacionalistas en Europa solo se van a «amplificar». Le Pen ha reclamado que se respete «el peso» del nuevo grupo, «la primera fuerza soberanista del Parlamento Europeo» y que será «el cuarto grupo». Ha añadido que se buscarán «alianzas» con otros grupos soberanistas para forzar una transformación del sistema político en Europa. «Europa debe construirse en base a su diversidad y diferencias. Debe construirse sobre la base de los Estados nación como el punto focal de la democracia y como la base para la cooperación en Europa. Lo que hemos visto es que este intento de crear un super estado europeo no ha aportado ningún valor. Europa es la región del mundo que menos está creciendo», ha resumido Zanni. Contra la inmigración ilegal Zanni ha rechazado una política que consiste en «abrir» los puertos a los inmigrantes y ha insistido en la necesidad de «impedir la inmigración ilegal» y de «enviar a la gente de vuelta a sus países de origen» cuando no tienen derecho a quedarse. Además, ha reclamado más «flexibilidad» para que los Gobiernos decidan su propia política económica y fiscal, al tiempo que rechazan un presupuesto para la eurozona. «Es verdad que si queremos tener una moneda común sin nuevas catástrofes como vimos en Grecia, necesitamos un mayor control presupuestario centralizado. Pero otra manera de resolver la cuestión es desmantelar la moneda común y la eurozona. Al menos como funciona hoy», ha remachado el eurodiputado electo del Partido de los Finlandeses, Jussi Halla-Aho.
09-06-2019 | Fuente: abc.es
La extrema derecha, primer partido obrero de Francia
La extrema derecha se consolida como el primer partido de los obreros de Francia, confirmando una evolución de gran calado en la historia política nacional, tras el hundimiento histórico de la derecha y las izquierdas tradicionales. Todos los estudios publicados tras las elecciones europeas del 26 de mayo pasado confirman la misma tendencia avanzada por el Ifop, referencia canónica en el campo de los análisis sociológicos: el 47 % de los electores obreros y el 32 % de los empleados votaron al partido de Marine Le Pen, Agrupación Nacional (AN, ex Frente Nacional, FN), que consiguió el 23,31 % de los votos nacionales. Esa evolución de fondo coincide con el hundimiento históricos de las izquierdas socialistas (6,19%) y comunistas (2,49%), el estancamiento y retroceso de la extrema izquierda populista (6,31%), la escasa representación obrera del voto ecologista (13,47%), consagrando a Emmanuel Macron como el líder más estimado por los electores de centro y derecha actuales, cuando su partido quedó en segundo puesto con el 22,41% de los votos. Con un 8,48%, la derecha tradicional quedó muy alejada del voto popular. La implantación muy mayoritaria de la extrema derecha se manifestó por vez primera en la primera vuelta de la elección presidencial de 1995, cuando Jean-Marie Le Pen eliminó al candidato socialista, Lionel Jospin. Por vez primera en la historia política de Francia, el electorado popular se alejaba de los candidatos de izquierda para votar de manera significativa al candidato de la extrema derecha, derrotado en la segunda vuelta por Jacques Chirac, conservador. Desde entonces, todas las elecciones han confirmando siempre una lenta pero firme ascensión de la extrema derecha. Los modelos electorales franceses, mayoritarios, a dos vueltas, han frenado e impedido la entrada masiva de la extrema derecha en los municipios, gobiernos regionales y Asamblea Nacional. Pero ese funcionamiento del modelo electoral contribuyó a favorecer el nacimiento de la franquicia de los chalecos amarillos, donde se confunden los electorados de extrema izquierda y de extrema derecha. Evolución del voto En las presidenciales de 1988, el 59,2% de los obreros votaban a las izquierdas; y la extrema derecha solo contaba con un 17,6% de voto obrero. En 1995, el 48,5% de los obreros seguían votando a las izquierdas; pero la extrema derecha comenzó a contar con el 21,1% del voto obrero. El 2002, el voto obrero de izquierdas cayó al 38,7% mientras que el voto obrero de extrema derecha creció al 25,6%. El 2007 el voto obrero de izquierda fue del 40 %, cuando los obreros dudaron entre el voto de derechas tradicional (Sarkozy, que consiguió el 27,9 % del voto obrero) y el voto de extrema derecha, que consiguió el 15,6%. El 2012 (hundimiento de Sarkozy, triunfo de Hollande) se inició la ascensión final (¿?) de la extrema derecha, que consiguió aquel año el 30,9% de los votos, cuando el voto obrero de izquierdas se estancó en el 40,1% y el voto obrero de derecha retrocedió al 24,3. Derecha y extrema derecha ya eran votadas por el 65,2 % de los obreros franceses Las elecciones europeas del 2014 convirtieron a la extrema derecha de la familia Le Pen en el primer partido obrero de Francia, con el 35% del voto obrero. Tendencia confirmada en las presenciales del 2017, cuando Marine Le Pen consiguió el 40% de los votos obreros frente a Emmanuel Macron. Las elecciones europeas del mes de mayo pasado han confirmado y ampliado la tendencia y marea de mucho fondo que viene de muy lejos, de las postrimerías de los dos mandatos presidenciales de François Mitterrand (1981 - 1995), el fracaso de los mandatos de Jacques Chirac (1995 - 2002), el fin desafortunado de la presidencia Sarkozy (2002 - 2007), el hundimiento faústico de la presidencia Hollande (2007 - 2012) y la incomprensión muy profunda de la presidencia Macron, elegido el 2017. Pascal Perrineau, uno de los mejores especialistas en la historia de la extrema derecha francesa resume ese proceso histórico de este modo: «Los obreros y los empleados siguen representando el 20 y 27% de la población francesa, aproximadamente. Con los años, la desindustrialización, la mundialización, el hundimiento de los sindicatos y las izquierdas, han creado un vacío de representación? los obreros con menos formación y peor pagados, las clases medias que temen la precariedad, los funcionarios de las categorías más modestas, se sienten olvidados y mal representados por las elites políticas, muy alejadas de una Francia obrera, periférica, que también es víctima de peores servicios públicos. Quizá el voto obrero no sea siempre un voto de adhesión, pero siempre es un voto de protesta?».
07-06-2019 | Fuente: abc.es
Putin y Le Pen revisan la historia de la liberación de Europa
Vladimir Putin y Marine Le Pen coinciden en «devaluar» la importancia del desembarco aliado en Normandía, el 6 de junio de 1944, lamentando o menospreciando la ausencia del presidente ruso en las conmemoraciones del LXXV aniversario de aquella jornada, capital en la historia de Europa. Cuando el resto de las fuerzas políticas glosaban al unísono el heroísmo de los aliados trasatlánticos, recordando una página capital en la historia nacional y europea, la presidenta de Agrupación Nacional (AN, extrema derecha) prefirió salir en defensa de Vladimir Putin y la visión del dirigente ruso sobre el «D-Day» y el Desembarco. A través de su cuenta Twitter y breves declaraciones despectivas, Marine Le Pen hizo el jueves afirmaciones de este tipo: «Es muy lamentable que Vladimir Putin no haya sido invitado a las ceremonias de Normandía» [ . ] «Por otra parte, comportarse de esa manera es algo así intentar minusvaluar el puesto capital que jugó Rusia en la liberación de Europa» [ . ] «Hay algo de innoble en todo eso». Vladimir Putin hace años que recibe a todos los miembros de la familia Le Pen en Moscú. Banqueros próximos a Putin han ofrecido a Marine y Jean-Marie Le Pen generosos créditos financieros cuando la extrema derecha los ha pedido. En París, la presidenta de AN, se hacía eco y repetía, el jueves, incluso las mismas palabras, los argumentos de Putin y sus propagandistas oficiales. Marine Le Pen hace suyos los análisis de varios historiadores rusos próximos a Putin, repitiendo que, a su modo de ver, «los occidentales exageran la importancia del Desembarco? olvidan o quieren olvidar que la Segunda Guerra Mundial ya estaba ganada cuando los soldados del Ejército rojo derrotaron a las tropas de Hitler en Stalingrado y la campaña de Rusia». Putin, por su parte, comentó su ausencia en las celebraciones de Normandía, donde sí estuvo, en otras ocasiones, en términos altivamente despectivos: «No tiene ninguna importancia que no me hayan invitado. Yo no soy un general de opereta que debe estar en todas las celebraciones, para dar color a unos actos sin importancia. El pueblo ruso pagó un tributo muy fuerte en su lucha contra el nazismo, con millones de muertos». Las agencias de prensa próximas a Putin repiten desde hace algún tiempo una versión revisionista de la liberación de Europa, atribuyendo al Ejército Rojo (comunista) todas las batallas capitales, relegando el Desembarco y la liberación de Francia, el Benelux y Alemania a un puesto «secundario» en términos comparativos.
04-06-2019 | Fuente: abc.es
Macron y Le Pen se movilizan ante la debacle de la derecha tradicional
Emmanuel Macron y Marine Le Pen esperan seducir a dirigentes, diputados, senadores y alcaldes de la derecha tradicional, inquietos tras la dimisión este domingo de Laurent Wauquiez como presidente de Los Republicanos (LR). Una dimisión que ha abierto una crisis sin precedentes en el partido del conservadurismo francés, huérfano de Nicolas Sarkozy, que muchos electores siguen viendo como posible «salvador». Wauquiez se vio forzado a dimitir ocho días después del catastrófico resultado de LR en las elecciones europeas, en las que apenas consiguió un 8,48% de los votos, el peor resultado de la historia de la derecha tradicional. Una dirección colectiva asumirá la gestión de la crisis, esperando proponer «alternativas» en un futuro congreso del partido, que debiera afrontar problemas de gran calado: nuevo proyecto político, nuevo liderazgo, elecciones municipales dentro de once meses. Entre los electores del centro derecha, Nicolas Sarkozy sigue siendo la única figura emblemática capaz de reconstruir y refundar el conservadurismo francés. Se trata de una aspiración de compleja realización. Sarkozy fue derrotado y eliminado en las elecciones primarias del centro derecha del invierno de 2016. Su antiguo primer ministro y candidato a la presidencia, François Fillon, se hundió en un rosario de escándalos devastadores: empleos ficticios de su esposa y sus hijos, pagados con dinero público. Antes de poder volver a la vida pública, Sarkozy tendrá que afrontar varios procesos judiciales, en los que está acusado de financiación ilegal de su campaña electoral del 2012. «Repescar» Mientras la dirección colectiva de LR busca alternativas para refundar el partido, Emmanuel Macron y Marine le Pen intentan «repescar» a los electores y personalidades de centro derecha. Le Pen propone alianzas electorales a los alcaldes conservadores inquietos por sus cargos, en la perspectiva de las elecciones municipales del año que viene. Agrupación Nacional, el partido de Le Pen, aspira estar al frente de una posible coalición de derechas más o menos unidas contra Emmanuel Macron. El presidente francés, por su parte, ya tiene un jefe de gobierno y varios ministros conservadores. Algunos de sus consejeros ya fueron consejeros de Sarkozy. Las elecciones europeas han confirmado que La República En Marcha, el partido de Macron, ha sido votado masivamente por electores de la derecha tradicional, en bastiones emblemáticos, como todo el Este de París.
30-05-2019 | Fuente: abc.es
Abecedario de las europeas: de la subida de liberales y verdes al «pinchazo» de los euroescépticos
A: Alianzas. La gran coalición es historia en la Unión Europea. Populares y socialistas, con mayoría absoluta en los últimos 40 años, deberán buscar nuevos aliados europeístas con los que formar mayorías estables en la Eurocámara. Los socialistas han sugerido estar buscando mayorías alternativas a los populares con la izquierda unitaria, liberales y verdes, pero aislar por completo a los democristianos, primera fuerza en las europeas, no parece demasiado viable de momento. B: Bipartidismo. La crisis económica de 2008 quebró los grandes consensos de posguerra en Europa. Tanto socialdemócratas como democristianos han protagonizado la construcción de Europa en los últimos 40 años, pero en esta nueva legislatura la tradicional alianza en la Eurocámara en las decisiones estratégicas necesitarán el apoyo de otras familias políticas, hasta ahora de segundo orden. En Alemania, la CDU y el SPD han pasado de aglutinar el 62% de los votos al 44%, con los socialdemócratas en una peor situación después de perder el segundo puesto en favor de los Verdes. En Reino Unido, Laboristas y Conservadores quedaron en tercer y quinto lugar, respectivamente. En Francia, ni la izquierda ni la derecha tradicional llegaron al 9% de los sufragios. En Italia, el Partido Democrático escaló hasta el segundo puesto después del mal resultado de las elecciones del pasado año, pero la fuerza dominante es la Liga de Salvini como lo llegó a ser Berlusconi en los años 2000. Solo en algunos países miembros como España, con PSOE y PP a la cabeza, el bipartidismo parece capear el temporal de cambio en el continente. C: Cargos. Los líderes de la UE ya han empezado a reunirse para deliberar los nombres de los candidatos para los principales puestos de las Instituciones europeas de cara a los próximos años. Se elegirá nuevo presidente o presidenta para la Comisión de la UE, actualmente en manos de Jean-Claude Juncker (PPE, Luxemburgo); del Parlamento Europeo, hasta ahora liderado por el italiano Antonio Tajani (PPE, Italia); del Consejo Europeo presidido por Donald Tusk (PPE, Polonia); del Banco Central Europeo donde Mario Draghi (Italia) ha jugado un papel esencial en la crisis durante estos últimos años; y el Alto Representante para Asuntos Exteriores para relevar a Federica Mogherini (PSE, Italia). Tusk encabezará negociaciones en los que cada familia política ha propuesto a dos representantes de sus intereses: los populares, Krisjanis Karins (Letonia) y Andrej Plenkovic (Croacia); los socialistas, Pedro Sánchez (España) y Antonio Costa (Portugal), y los liberales, Charles Michel (Bélgica) y Mark Rutte (Holanda). D: Derrotados/decepciones. Para hablar de perdedores de las europeas hay que tener en cuenta las expectativas con las que llegaban a la cita electoral. Los conservadores británicos ya habían sido derrotados con la convocatoria electoral pese a que Theresa May se había comprometido a entregarles el Brexit a los británicos. En Rumanía, actualmente en la presidencia rotatoria de la EU, el gobernante Partido Socialdemócrata de Rumania perdió más de un tercio de sus votos y siete de sus 16 escaños como castigo tras ser acusado por Bruselas de socavar la aplicación del Estado de derecho en el país. (Continúa en las letras M y T). E: Euroescepticismo. Según un gráfico del portal «Político», las fuerzas euroescépticas ganaron la mayoría en votos en solo cinco países: Hungría (62%), Italia (56%), Polonia (53%) y República Checa (52%). Pese a la victoria del Partido Brexit y el 4% del UKIP en Reino Unido, las fuerzas europeístas con los Liberales-Demócratas a la cabeza suman ligeramente más que las marcadamente euroescépticas. Ganadores en Reino Unido (Farage), Francia (Le Pen) e Italia (Salvini) los euroescépticos, si se incluyera en esta categoría al grupo de Conservadores y Reformistas encabezados por los polacos de Ley y Justicia, han pasado de los 170 escaños, pero muy lejos del tercio de escaños con el que poder bloquear el Parlamento. See which country voted the most Euroskeptic / nationalist in #EUelections2019 https://t.co/lrS0CqeGbA pic.twitter.com/QHkGVnvtVG? Ryan Heath (@PoliticoRyan) 27 de mayo de 2019F: Farage. Farage se ha hecho con 29 de los 73 escaños en disputa en los comicios. Los resultados oficiales dejan al Partido Liberal Demócrata en segundo lugar, con 16 escaños, y al Partido Laborista justo por detrás con 10. Pero la victoria del histriónico líder del Partido Brexit va más allá. En el momento en el que los Conservadores designen sucesor para Theresa May no obviarán la gran influencia de Farage sobre cerca de la mitad del país que sigue apoyando el Brexit. «Si el Partido Conservador no consigue el Brexit, se acaba el juego para el partido más antiguo y exitoso en la política británica», ha considerado el académico británico y coautor del alabado ensayo «Nacional-populismo» Roger Goodwin. G: Greenwave (ola verde). Segundos en Alemania y terceros en Francia, con buenos datos en Irlanda y Países Bajos, los Verdes liderados por la alemana Ska Keller y el neerlandés Bas Eickhout han obtenido grandes resultados en los dos principales motores de la UE. En la principal economía de Europa, los ecologistas no solo han ocupado el sitio de los Socialdemócratas sino que también han pescado en filas conservadoras. En Francia, Le Pen ha ganado las elecciones pero con un menor porcentaje que en 2014 pese a tratar de capitalizar el estallido del fenómeno antielitista de los chalecos amarillos. Paradójicamente sí lo han hecho de forma sorpresiva los Ecologistas franceses. De fondo está la iniciativa «Viernes para el futuro» liderada por la adolescente sueca Greta Thunberg. Europeas en Alemania (abro hilo) #EP2019 1- Verde ganador El partido ecologista se ha quedado con la victoria, aunque eso no signifique el primer lugar. Ha pasado de 3ra a 2da fuerza pic.twitter.com/W6wjvhdgs2? Franco Delle Donne (@fdelledonne) 27 de mayo de 2019H: Hanseática. La Liga Hanseática fue en la Edad Media una confederación comercial y defensiva de gremios de comerciantes y ciudades de mercado en el noroeste y Europa central. Recuperando esa Liga, en 2018 los ministros de Economía de Dinamarca, Estonia, Finlandia, Irlanda, Letonia, Lituania, Suecia y Países Bajos publicaron un documento fundacional de dos páginas para hacer de contrapeso de Francia y Alemania en la Europa del Brexit defendiendo «puntos de vista y valores compartidos en el debate sobre la arquitectura de la Unión Económica y Monetaria de la Unión Europea (UEM)». Se caracterizan por la ortodoxia fiscal con un elevado control sobre el déficit y la deuda. Los Países Bajos representan la sexta economía más grande de la UE, el séptimo lugar en gastos de Defensa y el octavo lugar en tamaño de la población. Pero los holandeses ocupan el cuarto lugar de los 28 (detrás de Alemania, Francia e Italia) en términos de relevancia, según el Explorador de Coalición del think tank ECFR. La Nueva Liga Hanseática rechaza rotundamente medidas como la encabezada por Emmanuel Macron de un presupuesto común para la zona Euro con el que poder «lidiar con shocks asimétricos», según este documento del Real Instituto Elcano, y con el que ayudar a estabilizar a los países más afectados por problemas económicos. I: Italia. En Italia, laboratorio político de Europa de las últimas décadas, el Movimiento Cinco Estrellas y la Liga de Matteo Salvini han invertido sus posiciones de poder en tan solo 12 meses. Si bien en las elecciones italianas de marzo de 2018 los «grillini» conquistaron el país con el 32 por ciento de los sufragios por los 17 de la formación nacional-populista, el 26-M se repitió resultado pero con los de Salvini duplicando en votos a los antisistema, que han confirmado su declive hasta verse superado por los socialdemócratas, que concluyeron en segundo lugar. Exultante en su oficina y con retratos de Putin de fondo, el ministro italiano de Interior gritó victoria en Twitter y, según la prensa italiana, puede estar planteándose un adelanto electoral con el que actualizar a su favor el actual equilibrio de fuerzas en el Gobierno italiano. En este gráfico se recoge «la nueva geografía electoral italiana, poco más de un año después de las elecciones del 4 de marzo de 2018». ?? Come è cambiato il voto in Italia? Ecco la nuova geografia elettorale, poco più di un anno dopo le elezioni politiche del 4 marzo 2018! #Europee2019 pic.twitter.com/zfCUsBSwdd? YouTrend (@you_trend) 28 de mayo de 2019Salvini, ministro del Interior y vicepresidente italiano, pidió el martes un nuevo papel para el Banco Central Europeo, que a su juicio debería «garantizar» la deuda del Gobierno para mantener bajos los rendimientos de los bonos. J: Jens Weidmann. El «halcón» Jens Weidmann, que cree que Mario Draghi ha sido demasiado blando al frente del Banco Central Europeo (BCE), ha entrado en las quinielas para la cabeza del BCE, uno de los «Top jobs» más apetecibles para los Estados miembros. Varios análisis han alertado de las consecuencias de la llegada del presidente del Bundesbank alemán al frente del BCE en la línea de esta célebre máxima del que fuera presidente de la Comisión Europea Jacques Delors durante la confección del Tratado de Maastricht: «No todos los alemanes creen en Dios, pero todos creen en el Bundesbank». Otros presidenciables son el gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, y del Banco de Finlandia, Olli Rehn. K: Kurz. Socio de Salvini para su alianza nacional-populista para Europa, el Partido de la Libertad de Austria (FPÖ) empañó con el escándalo del «Ibizagate» el «cónclave» del líder de la Liga en Milán previo a los comicios. En 2017, el FPÖ amenazaba la primacía en el ala conservadora al centro-derecha encabezado por Sebastian Kurz (ÖVP), que los incluyó en su Gobierno de coalición aceptando entre otras demandas de Strache no prohibir fumar en los bares. Pero en dos años el FPÖha pasado del 26% en las legislativas de 2017 que auparon su alianza con el centro-derecha al 17% del pasado domingo. El FPÖ votó esta semana a favor de la moción de censura impulsada por los socialdemócratas en represalia por la ruptura de Gobierno de Kurz, que logró una gran victoria en las europeas (34,9%). Según varios analistas, el dirigente más joven de Europa tiene vía libre para preparar con optimismo el adelanto electoral de septiembre. L: Liberales. Con 40 eurodiputados más, la familia política que ha crecido con más fuerza, por delante de Verdes y la alianza de Salvini en ENF, ha sido la de los liberales de ALDE, gracias a la entrada de la plataforma de Macron, «Renaissance», al gran resultado de los Liberales Demócratas capitalizando el voto europeísta en Reino Unido y a los liberales rumanos de USR-PLUS. Ciudadanos, aunque no ha logrado entrar en el podio de ALDE, ha contribuido con siete eurodiputados. M: MeRA25. El MeRA25 fue fundado el 27 de marzo de 2018 por el ex ministro de Finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis. Ministro en el primer gabinete de Tsipras, Yanis Varoufakis, es otro de los perdedores de esta contienda al no lograr escaño con su movimiento paneuropeo. Por contra, su compañera en el DIEM25, Sofia Safokarala, sí consiguió escaño en Grecia donde el controvertido economista rechazó presentarse por creer que tenía más posibilidades en Alemania. N: Nativismo. «La llamada ola populista ha sido contenida», ha declarado Martin Selmayr, el influyente secretario general de la Comisión Europea. Sin embargo, los partidos nativistas (que privilegian a los nacidos en el propio país rechazando a los inmigrantes) han conseguido resultados espectaculares. Fidesz (PPE), en Hungría, ha logrado un 52% de los sufragios y 13 eurodiputados de los que el PPE no quiere o no puede olvidarse. En Polonia, Ley y Justicia ha vencido con el 42% de los sufragios, liderando sin rival el grupo ECR tras el descalabro «tory». Además, el Partido del Brexit, junto al UKIP, han acumulado cerca del 38 por ciento de los votos en Reino Unido. Y, por supuesto, Matteo Salvini y su Liga ahora encabezará con su 34% de los votos en Italia el reforzado grupo de Alianza Europea de Pueblos y Naciones, antes Europa de las Naciones y Libertades (ENF) que hasta ahora estaba liderado por el renombrado Agrupación Nacional de Marine Le Pen. El ex estratega jefe de Donald Trump Steve Bannon no ha logrado unificar a toda la derecha nativista europea para bloquear el Parlamento, pero sí ha contribuido a los esfuerzos de cooperación entre estas fuerzas para influir en el debate político en la UE de cara a la próxima legislatura. 1. Hello there. Here it is a very preliminary comparison between the performance of right-wing populist parties (of different sub-types, populist radical right, neo-liberal populists and else) in 2019 and 2014, by yours truly. pic.twitter.com/HFlpSt8rVr? Mattia Zulianello (@Zulianello_M) 27 de mayo de 2019Ñ: España. Como señala la directora del Istituto Affari Internazionali, Nathalie Tocci, en Politico, «Italia ha elegido la senda de la marginación nacional». Con Reino Unido atascado en el Brexit, Pedro Sánchez, designado jefe negociador de los Socialdemócratas por el candidato principal Frans Timmermans, busca jugar sus cartas para mejorar la hasta ahora pobre representación española entre la representación en los más altos estamentos de la UE. El presidente español está siendo instrumental para esa mayoría alternativa que buscan liberales, con Macron entre bastidores, junto a los socialistas para arrinconar a Alemania y al PPE. «España puede ganar peso, por el estado miembro que es y lo que representa es un Estado que debería tener peso significativo. Lo que veo es que Pedro Sánchez debe cuidar con quién gobierna, sería una contradicción enorme que un líder europeo, que quiere encabezar la socialdemocracia y que su estado miembro esté en su mesa de la negociación, gobierne con el apoyo de populistas, independentistas-separatistas. La UE es lo contrario a la fragmentación y a la no unidad», comenta a ABC Susana del Río, académica española de la Academia Europea de Ciencias y Artes. O: «Ostpolitik» De los candidatos principales que participaron en el debate del hemiciclo del Parlamento Europeo el pasado 15 de mayo había dos alemanes, Manfred Weber (PPE) y Ska Keller (Verdes), un neerlandés, Frans Timmermans (Socialistas), una danesa, Margrethe Vestager (Liberales) un belga nacido en España, Nico Cué (Izquierda Unitaria) y un único checo, Jan Zahradil (Conservadores y Reformistas). Este último, eurodiputado desde la entrada en la UE de su país en 2004, era el primer candidato principal proveniente de la Europa del Este. Liberales y verdes, tan europeístas como socialistas y populares, ganan fuerza en la nueva Eurocámara, tan fragmentada como plural en siglas, con una clara propuesta de reforzar los mecanismos de castigo contra las vulneraciones del Estado de derecho. La Eurocámara se partió en dos con la votación sobre el proyecto legislativo de vincular el cumplimiento de los valores europeos a los presupuestos europeos. Se prevén más escenas similares en los próximos cinco años. (Continúa en la letra U) P: Participación. Tras una excelente campaña para fomentar el voto dirigida por el equipo de comunicación del Parlamento Europeo, con el español Jaume Duch al frente, la participación en estas elecciones europeas ha rozado el 51% de los votos, cerca de diez puntos más que en 2014 y rompiendo con la tendencia a la baja tras cada elección desde 1979. Q: «Queenmaker»* Liberales y Verdes se han convertido en actores claves para articular las nuevas mayorías de la UE. Con vistas a este escenario, socialistas y liberales han iniciado conversaciones por medio de Macron y Sánchez para buscar la manera de formar una alianza que reste poder al hasta ahora partido alfa de la política europea, el Partido Popular Europeo. Con posibilidades reducidas, los preparativos para formar una alianza que arrebate al PPE el control que ejerce sobre la Comisión Europea desde hace 15 años. «El próximo presidente de la Comisión tendrá que formar una mayoría en el nuevo Parlamento Europeo y, por lo general, tendrán que hablar con otros grupos políticos. Esto le da a los verdes una posición fuerte. Pondremos exigencias verdes y sociales sobre la mesa», dijo a ABC el neerlandés Bas Eickhout durante la campaña. ¿Y «queenmaker» por qué? El nombre de la comisaria de Competencia Margrethe Vestager gana cada día que pasa enteros para presidir la Comisión Europea o al menos estar muy arriba en la jerarquía. *(Alguien que tiene una fuerte influencia sobre la elección de una líder femenina). R: Retos. El cambio climático protagonizará más debates en los próximos cinco años que en la anterior legislatura con un papel más influyente de los Verdes. El ecologismo ha actuado en los últimos años más como agente de presión o cabildeo para olocar propuestas y debates en la hoja de ruta de Bruselas. A priori con la pujanza de los Verdes, el ecologismo ganará peso institucional en la próxima legislatura. Otros retos como la defensa europea, las reformas de la zona euro y del mercado del trabajo europeo con la digitalización, la unidad fiscal, así como la búsqueda de una política común para la cuestión migratoria, protagonizarán la agenda europea los próximos años. S: Spitzenkandidat. Bajo el título de «Esta vez es diferente», en 2014 la campaña del Parlamento Europeo buscaba esencialmente legitimar los poderes de la UE tras décadas de «déficit democrático» del proyecto europeo. El proceso del conocido como candidato principal (o Spitzenkandidat, en jerga comunitaria) fue en 2014 utilizado por primera vez en el nombramiento de Jean-Claude Juncker, que durante 20 años había sido primer ministro en Luxemburgo. Aunque no fue del gusto de todos los primeros ministros (Cameron y Orban no estuvieron de su lado), el Consejo no se opuso. Cinco años más tarde, y según esta lógica, el favorito a sucederle es el socialcristiano alemán Manfred Weber como candidato principal del PPE, el grupo mayoritario en la cámara. Pero si en 2014 Juncker y Schulz (PSE) se repartieron cómodamente los cargos gracias a la hegemonía de la gran coalición, estas elecciones han cambiado sustancialmente el tablero de negociación. Para Susana del Río, del comité de expertos de la UE, la implementación del candidato principal «trajo aire fresco en 2014. En una democracia normal, los ciudadanos con su voto eligen al presidente del Gobierno». Weber, Timmermans y Vestager son los favoritos de entre los que participaron en el debate de candidatos el pasado 15 de mayo, pero no se descartan nombres como el del jefe negociador para el Brexit, Michel Barnier, aunque según sostienen fuentes comunitarias, con el rompecabezas brexitero aún presente el francés ha perdido opciones en la carrera presidencial. T: «True Left». La Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica (GUE / NGL), que agrupa a los partidos de izquierda en el PE, ha obtenido solo 39 escaños en las elecciones europeas frente a las 52 anteriores. «El populismo de la izquierda sufrió grandes pérdidas en sus pocos baluartes restantes, La France Insoumise en Francia, Syriza en Grecia y Podemos en España, mientras que el idiosincrásico Cinco Estrellas perdió también en Italia», analiza el politólogo neerlandés y especialista en populismo Cas Mudde. Unidas Podemos ha conseguido seis eurodiputados, cinco menos que la suma de Podemos e Izquierda Unida en 2014. En tan solo cinco años, a Alexis Tsipras le han salido mucho más que canas después de sus hercúleos esfuerzos por cumplir con las severas condiciones del rescate de la Troika. En las europeas de 2014 Syriza era el modelo de Podemos y otras fuerzas populistas emergentes. Meses después, Tsipras ganó en las elecciones griegas junto al tan carismático como controvertido ministro Yanis Varoufakis, para llevar al límite su pulso antiausteridad con Bruselas hasta la dimisión de este último como ministro de Economía. El pasado domingo, aunque volvió a conseguir seis eurodiputados, la coalición izquierdista quedó segunda esta vez y a diez puntos de su competidor de centro derecha Nueva Democracia. Tsirpas ha convocado elecciones anticipadas. U: Unión. Hay varias Unión Europea: norte/sur en la ortodoxia fiscal y la reforma del Euro y este/oeste en temas como la inmigración o la vinculación de los presupuestos al cumplimiento del Estado de derecho. «El poder descansa sólidamente en el oeste entre los liberales y los verdes, pero mucho menos en el Partido Popular Europeo y en los socialistas y demócratas de centro-izquierda. Esto podría ser altamente problemático cuando se traten temas socioculturales», escribe Mudde en «The Guardian». V: Vestager. La comisaria de Competencia y una de las principales candidatas a presidir la Comisión Europea, Margrethe Vestager (Glostrup, 1968), ha logrado el hito de ser conocida más allá de la burbuja de Bruselas. Su carisma y firmeza antes las multinacionales estadounidenses la han impulsado para liderar al Comisión y darle color a la burocracia bruselense. La duda de si su propio país la apoyaría en la carrera por la presidencia de la Comisión ha sido borrada por la posición del primer ministro danés. Según ha recogido «Politico Europe», Lars Løkke Rasmussen ha sugerido que Copenhague presionará para que Vestager asuma el primer puesto de la UE. El partido liberal Venstre de Rasmussen y el partido social liberal Radikale Venstre de Vestager, ambos del grupo liberal ALDE (5 de 13 eurodiputados en Dinamarca) a nivel de la UE, obtuvieron buenos resultados en las elecciones del Parlamento Europeo el domingo. «Es muy importante formar una coalición centrista lo más fuerte posible. Compartimos muchas familiaridades con la plataforma de Macron (Renacimiento), pero también con los socialistas y los Verdes», dijo Vestager a ABC días antes de las elecciones. No lo tendrá fácil. «Sí, Margrethe Vestager es una candidata principal pero no la única», expresó la líder de los Verdes Ska Keller. W: Weber. En la operación de «salvar al soldado Manfred Weber» por los tejemanejes de liberales y socialdemócratas, el Partido Popular Europeo presume estos días de ser el pionero en el proceso de Spitzenkandidat como «un medio para acercar Europa a la gente». En esa línea va la académica Del Río que destaca la victoria, aunque reducida, de los dos grupos mayoritarios, PPE y PSE, especialmente la de los democristianos. «Veo una deslealtad al propio PE y al ciudadano europeo que se esté aislando por parte de los liberales y socialistas europeos al Grupo Popular Europeo y a la designación de Manfred Weber porque, pese a que han perdido escaños tanto PPE y PSE, no hay ninguna duda de que siguen siendo los partidos mayoritarios. Es más, hay que resaltar que el Grupo Popular Europeo sigue siendo el ganador, el que cuenta con mayor número de eurodiputados», defiende. X. XX. «Es absolutamente cierto que igualdad de género significa al menos dos mujeres, si es posible. Veremos si lo es, pero es mi plan y mi meta personal», dijo el presidente del Consejo, Donald Tusk, el martes (28 de mayo) tras una cumbre dedicada a la renovación de altos cargos para la UE. El gran propósito de Vestager es llevar la paridad de género a la Comisión. Ahora mismo las mujeres son minoría: nueve de 28 comisarios. Con el nombramiento de una de las «halcones» de la UE Sabine Weyand, adjunta a la negociación del Brexit, como nueva directora de comercio de la Comisión, este departamento tiene a mujeres en todas las posiciones principales, según tuiteó el redactor de discursos de la CE Tom Moylan. Congrats to @WeyandSabine on her appointment as new Director-General of @Trade_EU! ???Thanks for your hard work & commitment throughout these extraordinary #Brexit negotiations. Working together with you has been a privilege. Our team continues work on #UK?s orderly withdrawal. pic.twitter.com/nzd3VmpcKy? Michel Barnier (@MichelBarnier) 29 de mayo de 2019Y: La generación Y (Millennials) Uno de cada tres alemanes menores de 30 años que votaron el domingo apoyó a los Verdes, que a su vez contaba con la candidata principal más joven Ska Keller (37 años). «Las elecciones muestran que no sólo estamos tomando la crisis climática a las calles, sino también a los centros de votación», ha destacado la activista alemana Luisa Neubauer. «Eso debería dar a todos los que sonrieron, hombro con hombro, al 'compromiso juvenil' en los últimos meses, algo en que pensar», agregó. Los sondeos a pie de urna en Grecia apuntaron que Syriza había perdido el voto de los jóvenes, con la mayoría de los griegos de entre 17 y 24 años votando por Nueva Democracia. El apoyo de los más jóvenes ha jugado un papel clave en el 40% de apoyo en Reino Unido a partidos proeuropeos. Z: Zuckerberg Facebook está mucho mejor preparada que en 2016 para abordar la interferencia en las elecciones, pero no puede garantizar que la red no se usará para socavar las elecciones al Parlamento Europeo, dijo en abril el Director Ejecutivo de la compalía Mark Zuckerberg. La Comisión pidió a las tres grandes Facebook, Google y Twitter, en un comunicado conjunto de los comisarios Julian King, Vera Jourova, Mariya Gabriel y Andrus Ansip, suministrar «información de una forma más sistemática» para verificar el sistema de anuncios y «para comprender mejor la efectividad de las acciones tomadas contra los robots y las cuentas falsas». Este miércoles el comisario King destacó en una conferencia organizada por la ONG EU DisinfoLab que las elecciones europeas no han estado exentas de «desinformación», apuntando que se han detectado «actitudes maliciosas» en redes sociales en países como España, Francia, Italia, Alemania o Austria, ha informado Efe.
28-05-2019 | Fuente: abc.es
La extrema derecha de Le Pen se adueña del voto obrero
Agrupación Nacional (AN, extrema derecha) ha sido el partido más votado por los obreros y las clases medias menos acomodadas, permitiendo a Marine Le Pen presentarse como «alternativa única» contra Emmanuel Macron, cuyo partido, La República En Marcha (LREM), ha sido votado por las elites sociales, intelectuales y económicas, agricultores incluidos. El partido de Marine Le Pen no solo ha sido el más votado en las elecciones europeas (5.281.745 electores, el 23,31% de los votos). También es el que tiene la base social más grande y sólida. Según los primeros análisis sociológicos del instituto Ifop (referencia canónica), el 47% de los obreros y el 32% de los empleados votaron por la extrema derecha de Le Pen, que también estuvo a la cabeza entre los electores de 25 a 65 años. Durante los últimos veinte años, la extrema derecha lepenista solía contar con el 30 o el 35% del voto obrero. Esa era la proporción antes de la elección de Macron como presidente. Dos años después, obreros y clases medias modestas giran a la extrema derecha. La derecha tradicional (con un modestísimo 8,48% de votos) y las izquierdas tradicionales (socialistas, comunistas y extremas izquierdas), hundidas hasta condiciones grupusculares (del 2 al 6% de votos), son las primeras víctimas de ese viraje político: obreros y clases medias modestas quieren «otra cosa», menos «ideológica» y más «patriótica». La República En Marcha (LREM), el partido de Macron (5.076.469 votantes, 22,41% de los electores) se confirmó como más que honorable segundo partido nacional. Pero su base social es mucho más diversa, fragmentada, volátil. El núcleo central del electorado macroniano (35%) son las clases medias acomodadas, satisfechas con Europa y la mundialización. Macron también tiene buena opinión entre jóvenes y ecologistas (20%). Técnicos, ejecutivos, intelectuales, son electores macronianos «naturales». Además, en estas elecciones le han votado el 37% de los católicos. Nuevo paisaje político Con 3.052.573 votantes (13,47% del electorado), los ecologistas consiguieron un estimulante tercer puesto. Pero su base social es muy heteróclita: jóvenes, «tercera edad», clases medias acomodadas. La aspiración ecologista a «liderar» una «alianza progresista» todavía parece muy lejana. Más allá del guerracivilismo ideológico sin cuartel, la nueva realidad social y cultural de Francia confiere a la extrema derecha una posición central, que Le Pen desearía transformar en «alternancia», presentándose como matriz de una recomposición global del paisaje político. Los Republicanos (LR, derecha tradicional) no han tenido tiempo de estudiar su nueva condición minoritaria entre las derechas francesas. Macron aspira a construir una base social menos frágil; más adelante presentará «proyectos» para intentar conquistar o reconquistar nuevos electorados.
27-05-2019 | Fuente: abc.es
Hundimiento histórico de las izquierdas y la derecha tradicional tras el triunfo de Le Pen en Francia
Los resultados oficiales, definitivos confirman un aldabonazo con raíces muy profundas. La extrema derecha de Marine Le Pen fue el partido más votado en las elecciones europeas, relegando al partido de Emmanuel Macron a un humillante segundo puesto. Hundimiento histórico de las izquierdas y la derecha tradicional. Según el ministerio del Interior, Agrupación Nacional (AN, extrema derecha), el partido de Marine Le Pen, fue votado por el 23,31 % de los electores, convirtiéndose en el primer partido de Francia, con muchas aspiraciones europeas. El partido de Le Pen ya fue más votado en las europeas del 2014. Cinco años después, Le Pen habla de un cambio histórico: «Se ha hundido la derecha tradicional. Mi partido propone una gran alianza para la alternancia. Los viejos enfrentamientos izquierda derecha han cambiado. Francia está hoy dividida entre mundialistas y nacionalistas, con mi partido a la cabeza. Nosotros estamos al frente del cambio en Europa». Siempre según el ministerio del Interior, La República En Marcha (LREM, centro derecha), el partido de Macron, solo consiguió el 22,41 % de los votos. El presidente de la República sufre una humillación grave. Su análisis es semejante al que hace Le Pen. Uno de sus portavoces comenta el resultado de este modo: «El presidente asume el resultado, pero no cree que se trate de una derrota. Se confirma el gran cambio que comenzó con su elección. Los franceses deben elegir entre el repliegue nacionalista y la apertura a Europa y el mundo». Descomposición del paisaje político francés Contra todo pronóstico, Europa Ecología consiguió un estimulante 13,47 % de los votos, convirtiéndose en el tercer partido de Francia. Su líder, Yannick Jadot, sueña con estar al frente de una «alternativa progresista». La izquierda tradicional es víctima de un hundimiento sin paliativos. El Partido Socialista (PS) fue votado por un 6,19 % de electores. El peor resultado de su historia. Raphaël Glucksmann, cabeza de la lista, comentó su fracaso con esta frase: «La izquierda no ha muerto». El PCF se ha convertido en un grupúsculo insignificante, con un 2,5%. Hundimiento implicable. La Francia Insumisa (LFI, extrema izquierda populista) tampoco se salva de la catástrofe, con un 6,31%. Muy por debajo de las aspiraciones de Jean-Luc Mélenchon. Los Republicanos (LR, derecha tradicional), el partido huérfano de Nicolas Sarkozy, apenas consiguió un 8,48 % de los votos. El peor resultado histórico del centro derecha, que tuvo días de gloria con Giscard, Chirac y Sarkozy. Laurent Wauquiez, presidente de LR, saca esta «lección» de su palmaria derrota personal: «Macron es el principal responsable de la ascensión de la extrema derecha». Esos resultados confirman la descomposición del paisaje político tradicional de Francia. Derecha e izquierda tradicionales quedan relegadas a posiciones minoritarias. Marine Le Pen y Emmanuel Macron están al frente de dos movimientos antagónicos, ultranacionalista y antieuropeo, europeo y partidario de la apertura a la nueva geografía económica mundial. Resultados que confirman el cambio histórico que comenzó con las elecciones presidenciales del 2017 y la elección de Emmanuel Macron como presidente, tras su primer duelo personal con Marine Le Pen: las elecciones europeas vuelven a confirmar que los obreros franceses votan mayoritariamente a la extrema derecha, desde hace más de veinte años.