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Noticias de agrupacion nacional

07-05-2022 | Fuente: abc.es
Le Pen y Mélenchon, antieuropeistas en la Asamblea Nacional
Por vez primera en la historia política de Francia, la extrema derecha y la extrema izquierda antieuropeas, tendrán una presencia muy importante en la nueva Asamblea Nacional (AN) elegida el mes de junio que viene. Francia, motor histórico de la construcción política de Europa, con Alemania, siempre han existido fuerzas políticas «euroescépticas», nacionalistas y ultranacionalistas. La AN rechazó en 1954 el proyecto de Comunidad Europea de Defensa (CED), el primer gran proyecto de Europa de la Defensa. En 2005, Francia rechazó con un referéndum nacional el proyecto de Tratado que debía establecer una Constitución europea. Esas profundas corrientes antieuropeas cohabitaron y fueron compatibles con el europeismo intachable de los grandes partidos de izquierda y derecha y de todos los presidentes de izquierda y derecha, desde la primera Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA, 1951). La gran novedad histórica de las elecciones legislativas, del 12 y el 19 de junio próximo, es la entrada previsiblemente espectacular en la nueva AN de Agrupación Nacional (AN, extrema derecha), el partido antieuropeo de Marine Le Pen, y de La Francia Insumisa (LFI), el partido antieuropeo de Jean-Luc Mélenchon. Según las primeras estimaciones, Emmanuel Macron «debiera» tener una mayoría absoluta o considerable en la nueva AN. Pero la entrada de Le Pen y Mélenchon en la primera cámara del Parlamento será muy ruidosa, fiel reflejo de la emergencia de una Francia profunda, periférica y antieuropea, popular, seducida por las sirenas populistas de extrema izquierda y extrema derecha. Muchas coincidencias Ante Europa, el puesto de Francia en la construcción política de Europa, y la defensa militar de un continente amenazado por el imperialismo de Vladímir Putin. Le Pen y Mélenchon coinciden en todos los puntos esenciales: ?Reclaman la salida inmediata de la OTAN, sustituida por una «equidistancia» hacia Moscú y Washignton. ?Defienden la «desobediencia» hacia tratados y normas comunes de la UE en materia económica y comercial: una forma apenas velada de «Frexit», salida de Francia de la UE. ?Defienden la «supremacia» de las leyes y proyectos políticos nacionales contra el «liberalismo salvaje» y la «burocracia apátrida» de la UE. ?Contra la UE defienden una «Europa de las naciones soberanas» que «renegociaría» sus relaciones con Rusia. En términos «prácticos», parece poco o nada probable que tales proposiciones y proyectos de políticas sean realidad, mañana, a corto plazo. Queda la evidencia: se trata de una novedad radical en la historia política de Francia y Europa. Hundidos o en estado comatoso los partidos políticos tradicionales, de izquierda y derecha, sólidos defensores del puesto de Francia en la construcción política de Europa, Le Pen y Mélenchon anuncian la consolidación de una Francia antieuropea, hostil a los proyectos del presidente Macron.
26-04-2022 | Fuente: abc.es
Macron podría conseguir la mayoría absoluta en las legislativas, según los primeros sondeos
Las primeras estimaciones de BFMTV, la primera cadena de información audiovisual anuncian una espectacular subida de la extrema derecha y la consolidación del «macronismo» con mayoría parlamentaria muy sólida o absoluta. La República En Marcha y dos partidos centristas aliados de Macron, podrían conseguir de 328 a 368 diputados en una Asamblea Nacional de 577 diputados. Mayoría absoluta para el presidente reelegido, muy semejante a la actual, de 356 diputados. Además de esa mayoría parlamentaria, la Constitución permite al jefe del Estado gobernar con decretos ley, sin debate parlamentario. Agrupación Nacional (Extrema derecha), podría conseguir de 75 a 105 diputados. El partido de Marine Le Pen podría hacer una entrada espectacular en la nueva AN, donde hoy solo tiene 8 diputados. Un espectaclar subida, de 60 a 100 diputados. Si así ocurriera, se trataría de un hecho histórico en el nuevo paisaje político francés. Los Republicanos (LR, derecha tradicional) podría conseguir entre 35 y 65 diputados. El partido de Nicolas Sarkozy tiene hoy 101 diputados. Podría sufrir una derrota «relativa» o catastrófica. Partido Socialista (PS) tiene hoy 28 diputados. Podría conseguir entre 20 y 40. La familia socialista en otro tiempo dominante puede instalarse en un puesto que coquetea con la insignificancia. Esta proyección confirma, de entrada, el hundimiento del paisaje tradicional y la división de Francia en tres grandes bloques incompatibles La Francia Insumisa (LRI, extrema izquierda) podría pasar de 17 a 25 o 45 diputados. El partido de Jean-Luc Mélenchon se perfila como el primer partido de las izquierdas francesas, con un grupo parlamentario modesto o muy modesto comparado con los grupos de Macron o Le Pen. Mélenchon pide la unión de las izquierdas, que han comenzado por rechazar el PS y los ecologistas. El PCF no saldría del gueto, consiguiendo entre 5 y 10 diputados. Un resultado que confirma su insignificancia parlamentaria. Europa Ecología Los Verdes (EELV), perdería varios diputados, para conseguir entre 1 y 5 diputados, confirmando la modestia absoluta de la presencia parlamentaria ecologista. Regionalistas y otros grupúsculos «independientes» podrían conseguir entre 3 y 7 diputados: una presencia irrelevante. Esa primera proyección provisional puede cambiar durante las próximas semanas. Pero parece reflejar, de entrada, unos equilibrios de fuerzas que confirman el hundimiento del paisaje político tradicional y la división de Francia en tres grandes bloques sociales, culturales y políticos sencillamente incompatibles.
25-04-2022 | Fuente: abc.es
Las legislativas medirán la auténtica fortaleza de Macron
Las elecciones legislativas del 12 y el 19 de junio próximo pueden confirmar la mayoría parlamentaria de Emmanuel Macron, sin que las familias políticas de izquierda y derecha tradicionales, ni las nuevas familias de extrema derecha de Marine Le Pen y extrema izquierda de Jean-Luc Mélenchon, que triunfaron en la primera vuelta presidencial, puedan aspirar a convertirse en alternativas creíbles. En el modelo político de la V República, fundado por el general de Gaulle, entre 1958 y 1962, la elección presidencial es la matriz institucional: el presidente es elegido a través del sufragio universal, en una elección a dos vueltas. Elegido el jefe del Estado, los franceses son invitados a elegir los 577 diputados de una nueva Asamblea Nacional (AN), la primera cámara del Parlamento francés, en unas elecciones legislativas, uninominales, a dos vueltas. En la primera vuelta de las elecciones legislativas, los representantes de las fuerzas políticas implantadas en toda Francia presentan sus candidatos en 577 circunscripciones. Los candidatos que consigan más del 50% de los votos, en la primera vuelta, son elegidos directamente: no necesitan presentarse en la segunda vuelta, una semana más tarde. Entre los candidatos que no hayan conseguido el 50% de los votos, en la primera vuelta, solo podrán presentarse a la segunda vuelta los que hayan conseguido un mínimo del 12,5 % de los votos. En la segunda vuelta es elegido, finalmente, el diputado del candidato que haya conseguido mayor número de votos. Este doble modelo presidencial y parlamentario tiene una virtud y un inconveniente: los partidos pequeños o minoritarios son ligeramente laminados, en beneficio de los partidos mayoritarios, que copan el poder parlamentario. Ese modelo electoral fue concebido como respuesta histórica a la crisis institucional de la IV República, entre 1946 y 1958. El general de Gaulle imaginó un régimen parlamentario con un poder ejecutivo, presidencial y parlamentario muy fuerte. Así ha funcionado desde entonces. Tras la reelección de Emmanuel Macron como presidente, las elecciones legislativas del mes de junio deberán elegir el nuevo poder parlamentario, previsiblemente favorable o muy favorable al presidente. En la AN actual, el partido de Macron, La república en marcha (LREM), tiene 267 de los 577 escaños parlamentarios. Otros dos grupúsculos centristas próximos a Macron controlan otros 57 y 22 escaños. Implantados en toda Francia, esos tres partidos pudieran confirmar una mayoría parlamentaria muy grande, previsiblemente absoluta. Le Pen, sin presencia parlamentaria Agrupación Nacional (AN, extrema derecha), el partido de Marine Le Pen, tiene hoy 8 de los 577 diputados de la AN, insuficientes para tener grupo parlamentario propio, sin implantación nacional importante. Históricamente, la familia Le Pen no ha tenido jamás una presencia parlamentaria considerable. Incluso si la extrema derecha consiguiese un gran triunfo, el mes de junio, sería muy difícil que llegase a tener 50 diputados: crecimiento histórico, teórico, harto insuficiente para oponerse a Macron en el Parlamento. La Francia Insumisa (LFI, extrema izquierda) de Jean-Luc Mélenchon, tiene hoy un grupo parlamentario de 17 diputados, sin implantación nacional digna de ese nombre. El tercer candidato importante de la elección presidencial tiene muchas aspiraciones, pero no es fácil que consiga una victoria excepcional más allá de varias hipotéticas decenas de diputados. El PS inició su hundimiento histórico en las elecciones legislativas del 2017, cuando solo consiguió 28 diputados. Tras la catástrofe de la primera vuelta presidencial, con el resultado más bajo de la historia del socialismo francés, el partido de Anne Hidalgo y François Hollande apenas puede aspirar a revalidar ese exigua representación parlamentaria. El PCF y tres grupúsculos de extrema izquierda ni siguieran tienen grupo parlamentario propio, condenados a una vida parlamentaria poco más que ?vegetal?. Mélenchon aspira a convertirse en aglutinador de todas las izquierdas. Pero no es seguro que el PS acepte ese liderazgo potencial. A la derecha histórica, Los republicanos (LR), el partido heredero del general de Gaulle, Jacques Chirac y Nicolas Sarkozy, tiene hoy 101 diputados: es el primer grupo parlamentario de oposición conservadora. Los catastróficos resultados de la primera vuelta presidencial, las divisiones ?republicanas? ante partidarios y adversarios de entenderse con Macron durante la próxima legislatura complican relativamente el futuro parlamentario de la derecha tradicional, que aspira a tener más parlamentarios que la extrema derecha. Se anuncia mes y medio de campaña electoral, previsiblemente muy dura. Extrema derecha y extrema izquierda, Le Pen y Mélenchon, aspiran a conquistar posiciones parlamentarias, desplazando a la derecha tradicional y el PS. Durante el primer quinquenio presidencial de Macron, el lento hundimiento de las familias políticas tradicionales se tradujo en ataques de angustia social, como el movimiento de los 'chalecos amarillos', un movimiento popular, populista y anti sistema, sin partidos ni sindicatos que canalizasen esa inflamable fuerza nihilista. La abstención, altísima, el voto de protesta, antisistema, los votos de extrema derecha y extrema izquierda, confirmaron en la primera vuelta de la elección presidencial la existencia de una Francia rural, suburbana, ?proleta?, angustiada y sin perspectivas, muy hostil a Macron. Los sindicatos aspiran a recuperar y movilizar a buena parte de esa Francia que se siente malquerida por las elites parisinas. De ahí que el segundo mandato presidencial de Macron comience por anunciarse potencialmente conflictivo.
25-04-2022 | Fuente: abc.es
De Le Pen a Le Pen: así ha evolucionado la ultraderecha en Francia
Los resultados de las elecciones presidenciales en Francia han dejado varias lecturas. Algunas ya transmitidas por Emmanuelle Macron en su discurso a los pies de la Torre Eiffel en los Campos de Marte durante la noche electoral, consciente de que muchos de los votos conseguidos durante la jornada electoral para renovar en el cargo los consiguió no por ser la opción preferida de los votantes, sino por el cordón sanitario a la ultraderecha de Marine Le Pen, que ha conseguido su mejor resultado en unas elecciones en el país galo. Marine Le Pen se quedó cinco millones y medio de votos y a 17 puntos porcentuales de Macron, que alcanzó la victoria gracias al 58,5% de los votos frente al 41,5% de la lider ultraderechista. Sin embargo, ha superado con creces sus mejores resultados en unas elecciones presidenciales y ha movilizado a los electores ante la posibilidad de un gobierno de Agrupación Nacional. Fundador del Frente Nacional (FN) en 1972, fue su padre, Jean Marie Le Pen, quien marcó los primeros pasos de lo que es hoy la Agrupación Nacional de Le Pen hija. Tras tres elecciones presidenciales (1974, 1988 y 1995), el líder de una ultraderecha racista y homófoba sin disimulo, dio la sorpresa en 2002 colándose en la segunda vuelta con el 16,86%. La reacción ante este inesperado resultado fue la creación de un frente que parara los pies a un líder que en su historial contaba con varias condenas por negar el Holocausto nazi y explotar en sus programas el sentimiento xenófobo. Jacques Chirac, que en la primera vuelta no había llegado ni al 20% de los votos, consiguió aglutinar el voto de los electores de izquierdas, centro y derecha moderada alcanzando un 82% del apoyo. Le Pen volvió a presentarse una vez más, en 2007, pero apenas logró sumar un 10%. Su hija, heredera en el cargo, tomó las riendas del partido en 2011, solo meses antes de los comicios, para comenzar su carrera cuya meta era el Elíseo. En las primeras elecciones con ella al frente el partido consiguió un 17,90% de los sufragios, mejorando así los resultados cosechados por su padre, pero sin conseguir meterse en la segunda. Lavado de imagen Desde entonces, Le Pen se centró en lavar la imagen del partido con la idea de ampliar su base electoral. El resultado lo vio en 2017, solo dos años después de expulsar a su propio padre de la formación que él mismo fundó por afirmar públicamente que las cámaras de gas no fueron más que un «detalle de la Historia». En esas elecciones se midió con Emmanuelle Macron, con quien compitió por primera vez en una segunda vuelta que acabó con la victoria del líder centrista. En 2018, solo un año más tarde, dentro de la estrategia de lavado de imagen, el partido aprobó el cambio de nombre y pasó a llamarse Agrupación Nacional en contra de la opinión de su fundador, que en una carta abierta publicada en su página web criticó lo que consideraba «una traición» y «un vergonzoso intento de borrar su identidad» que supone «el golpe más duro sufrido por el partido desde su fundación». Con el nuevo nombre y la nueva imagen corporativa y una estrategia en la que ha conseguido que se hable más de su amor por los gatos que del extremismo de su partido, Marine Le Pen ha hecho temblar la política francesa logrando no solo meterse en la segunda vuelta de las presidenciales de este fin de semana sino superar el 40% de los sufragios y convertirse en una amenaza para las elecciones legislativas, que tendrán lugar el próximo 12 de junio y en las que peleará por una mayoría en la Asamblea.
24-04-2022 | Fuente: abc.es
Macron contiene a Le Pen con una victoria holgada y Europa respira
Según las primeras estimaciones oficiosas de todas las cadenas de radio y televisión, Emmanuel Macron fue reelegido este domingo presidente de la República, con el 58,2 % de los votos, derrotando a Marine Le Pen, que solo habría obtenido el 41,8 %. Esos datos deberán matizarse cuando se conozcan los resultados oficiales, pero no debieran cambiar radicalmente. Macron ha ganado, pero ha perdido terreno, con respecto a la elección presidencial del 2017, cuando fue elegido con el 66,10 % de los votos. El presidente reelegido ha perdido 7,9 % puntos en cinco años. No es una catástrofe. Si es una evolución considerable del voto extremista en la nueva Francia conservadora Le Pen ha vuelto a perder, pero ha ganado terreno, con respecto a la presidencial de hace cinco años, cuando solo consiguió el 33,90 % de los votos. Esa ganancia relativa de otros 7,9 % refleja con precisión el profundo giro a la derecha, la extrema derecha y la extrema izquierda, coincidiendo con el hundimiento histórico de las derechas e izquierdas tradicionales. Por segunda vez, en un largo quinquenio, los candidatos y candidatas de la derecha de Los Republicanos (LR) y el PS han sido eliminados en la primera vuelta presidencial. Hundimiento histórico de los partidos que dominaron la vida política francesa durante cincuenta años. En la segunda y decisiva vuelta, tampoco participó el candidato de extrema izquierda populista, Jean-Luc Mélenchon, pero sus electores quizá han contribuido a la victoria final de Emmanuel Macron, votando contra la candidata de la extrema derecha. Más allá de los considerables 16,4 % puntos de diferencia final, entre Macron y Le Pen, esa cifra y ese duelo confirman un cambio muy profundo del paisaje político francés, con previsibles consecuencias para toda Europa. Abstención histórica El voto más alto de la extrema derecha en la historia de las presidenciales francesas, del 41,8 %, coincide con otro dato altamente significativo: una abstención del 28,2%, la más alta desde 1965. Se trata de una Francia de rechazo o indiferencia hacia el sistema democrático, más del 60 % de los franceses no se reconocen o no desean participar en el modelo político nacional. Cambio profundo que también entroniza a Emmanuel Macron entre los grandes presidentes franceses, partidario de reformar Francia para refundar Europa. A la hora y media de anunciarse oficiosamente su reelección como presidente y jefe del Estado, Emmanuel Macron pronunció su primer discurso de su segunda presidencia a los pies de la Torre Eiffel, uno de los monumentos más emblemáticos de París, en el Campo de Marte, un espacio que forma parte de la historia mítica política de Francia. Ante varios millares de simpatizantes entusiastas, enarbolando banderas de Francia, con la Torre Eiffel al fondo, acompañado de su esposa Brigitte y un grupo de jóvenes, escuchando el Himno a la Alegría de Beethoven, Himno de Europa, igualmente, Macron comenzó por lanzar una gran mensaje a la unidad y la solidaridad nacional, una Francia soberana en una Europa soberana. «¡Gracias.! Gracias a todos los franceses. Después de cinco años de transformaciones y crisis excepcionales, una mayoría de franceses me ha confirmado su confianza. Desafío inmenso?», comenzó diciendo el presidente reelegido. «Muchos compatriotas no han votado por mí, comenzando por los electores de extrema derecha. A ellos también les debo representar. También tengo conciencia que muchos compatriotas se han abstenido. Su silencio debe ser escuchado» «Es una victoria de todos. Se cual es mi responsabilidad, ante Francia y ante Europa», continuó Macron, agregando: «Juntos debemos continuar avanzando, para asegurar nuestra soberanía, para confirmar el puesto de Francia como gran nación, en Europa. Muchos compatriotas no han votado por mí, comenzando por los electores de extrema derecha. A ellos también les debo representar. A ellos les digo que daremos respuesta a sus dudas y angustias. También tengo conciencia que muchos compatriotas se han abstenido. Su silencio debe ser escuchado». Macron no dudó en dirigirse personalmente a Marine Le Pen y sus electores: «Debo decirles que he escuchado su cólera, su rechazo, su protesta. Debemos tenerlo en cuenta. E intentar responder con eficacia». En ese momento de su discurso, muchos simpatizantes comenzaron a silbar y gritar contra la candidata de extrema derecha. Macron los cortó expeditivamente: «Os pido que dejéis de silbar. En este momento, yo no soy presidente de este o aquel bando. Soy el presidente de todos los franceses. Y, como tal, debo escuchar y hacer respetar las opiniones de quienes han sido mis adversarios políticos». «Debo decirles que he escuchado su cólera, su rechazo, su protesta. Debemos tenerlo en cuenta. E intentar responder con eficacia», ha dicho Macron esta noche Tras reafirmar su condición de «presidente de todos los franceses», el presidente reelegido avanzó los primeros peones de su nuevo mandato presidencial, en estos términos: «Debemos construir una Francia más justa, más responsable, más solidaria. Los jóvenes, la educación y la sanidad, estarán en el corazón de los primeros proyectos, para reafirmar nuestra confianza en nuestro país, solidario. Juntos debemos dar paso a las nuevas generaciones, ofreciéndoles mejores condiciones de trabajo y educación. Los próximos cinco años deberán hacer progresar a nuestra patria, a nuestra juventud». «Se trata de un trabajo colectivo -conntinuó Macron-. Un trabajo en el que todos debemos participar, orgullosos de defender los valores que fueron y son los nuestros y contribuyeron a construir Francia y Europa». Reelegido el presidente, Francia entra en campaña electoral este mismo lunes. A por la 'tercera vuelta' Marine Le Pen, la candidata de extrema derecha derrotada, y Jean-Luc Mélenchon, el candidato de extrema izquierda populista derrotado en la primera vuelta, fueron los primeros en lanzar la tercera vuelta electoral: las elecciones generales/legislativas que deben celebrarse el próximo el 12 y el 19 de junio próximos, para renovar los 577 diputados de la Asamblea Nacional (AN), la primera cámara del Parlamento francés. En el sistema político francés, primero se elige al presidente. Semanas más tarde se renueva la Asamblea Nacional (AN). En esta ocasión, el triunfo de Emmanuel Macron corre el riesgo de ahondar la fragmentación política nacional. En la AN actual, elegida hace cinco años, el partido de Macron, La República en marcha (LREM), tiene una mayoría de 267 de los 577 diputados. Otros dos partidos centristas, próximos a Macron, suman otros 79 diputados. Tras la reelección del presidente, esa mayoría puede crecer de manera considerable, acentuando los poderes absolutos del jefe del Estado francés. En la oposición, seis partidos con grupo parlamentario y varios grupúsculos, sin grupo parlamentario, son por ahora una oposición ultra dividida y fragmentada. Preservar el capital Los Republicanos (derecha tradicional) tienen hoy 101 diputados. Bien implantados en toda Francia, LR intentarán preservar ese capital parlamentario. Tras el hundimiento de su candidata, Valérie Pécresse, en la primera vuelta presidencial, la derecha tradicional corre el riesgo de seguir hundiéndose. El PS tiene hoy un grupo parlamentario de 28 diputados. El catastrófico resultado de su candidata en la primera vuelta presidencial, Anne Hidalgo, puede agravar ese hundimiento histórico. Muchos socialistas militan por una refundación del PS, incluso cambiando de nombre. La Francia Insumisa (LFI, extrema izquierda populista), el partido de Jean-Luc Mélenchon, tiene un grupo parlamentario de 17 diputados. Sin implantación nacional, pero con magníficos resultados en la primera vuelta presidencial, Mélenchon aspira a convertirse en líder de la oposición parlamentaria de izquierdas. Quizá lo consiga. Pero muy difícilmente podrá competir con los batallones de las fuerzas políticas que apoyan a Macron. Mélenchon se presentó la noche del domingo como futuro primer ministro al frente de una oposición de izquierdas que aspira a ser mayoritaria. Proyecto alejadísimo de la previsible realidad. El PCF no tiene grupo parlamentario propio, está integrado en un grupo de izquierdas varias, que suman, en total, un modestísimo grupo de 15 diputados. Fuerza parlamentario que roza lo insignificante. Liderar la oposición conservadora En las elecciones legislativas del 2017, Marine Le Pen y su partido, Agrupación Nacional (AN), consiguieron 8 de los 577 diputados de la Asamblea Nacional. En cinco años, la candidata desafortunada a la presidencia de la República, no se ha dignado participar nunca en los trabajos parlamentarios. Derrotada en la segunda vuelta presidencial, Le Pen y su partido tampoco tienen implantación nacional. Sin duda, puede mejorar mucho sus resultados en las elecciones del próximo mes de junio. Sin que sea razonable, para ella, aspirar a conseguir la más mínima mayoría parlamentaria. Marine Le Pen aspira a liderar la oposición conservadora contra Macron. Aspiración que tendrá que vencer muchos obstáculos para ser realidad. Esa fragmentación política nacional en tres grandes bloques, moderado (Macron), extrema derecha (Le Pen) y extrema izquierda (Mélenchon) no tiene precedentes en la historia de la V República, el régimen fundado por el general de Gaulle entre 1958 y 1962.
24-04-2022 | Fuente: abc.es
Le Pen pierde las presidenciales, pero se queda más cerca que nunca del Elíseo
La candidata de extrema derecha y líder de Agrupación Nacional (AN), Marine Le Pen, volvió a quedarse este domingo a las puertas del Elíseo, después de perder con un 42 por ciento de los votos frente a su rival y presidente de Francia, Emmanuel Macron. Tras obtener el 58 por ciento, Macron fue reelegido por otros cinco años, convirtiéndose, tras Jacques Chirac, en el siguiente líder de la República que repite en el cargo, después de que Nicolas Sarkozy y François Hollande solo permanecieran en la Presidencia durante un quinquenato. «Con más del 43 por ciento de los votos, los resultados de esta noche suponen una gran victoria», dijo este domingo Le Pen en su comparecencia tras conocerse su derrota en las elecciones presidenciales. «Millones de nuestros compatriotas han elegido el cambio. Dirijo mi mayor gratitud a todos los que confiaron en nosotros en la primera vuelta y luego se unieron en el segundo», añadió. «Gracias a nuestros compatriotas de provincia y del campo, y también de ultramar. Estamos más determinados que nunca y nuestra voluntad de proteger a los franceses es más fuerte que nunca. Con esta derrota, no puedo evitar sentir un fondo de esperanza. Los franceses manifiestan esta noche el deseo de un contrapoder fuerte a Macron. No hará nada para reparar las heridas que dividen al país. Yo continuaré con mi compromiso por Francia y los franceses con energía y perseverancia», afirmó, jaleada por sus seguidores. Le líder de Agrupación Nacional también anunció su deseo de ganar en las elecciones legislativas. «Este resultado extraordinario nos da esperanza para conseguir un gran resultado el próximo junio. Jamás abandonaré a los franceses. ¡Viva la República! ¡Viva Francia!», concluyó, antes de entonar la Marsellesa con sus seguidores. Le Pen recibió los resultados en su sede del pabellón de Armenonville, en el sur de París, en el que se congregaron sus militantes y numerosos medios franceses e internacionales. En las primeras imágenes después de la derrota, se pudo ver a la candidata hablando por teléfono. Sus partidarios, que se habían congregado en la plaza de la Concordia de París, se retiraron de las inmediaciones tras conocerse el resultado desfavorable. Durante estas últimas semanas, la campaña a las presidenciales se ha electrificado. Macron y Le Pen se vieron las caras el pasado miércoles en el debate entre candidatos, en el que el presidente echó en cara a su rival su dependencia económica de la Rusia de Vladímir Putin. Sin duda, la invasión rusa de Ucrania ha sido uno de los temas internacionales que más ha marcado la carrera electoral. Gran crecimiento Aunque Le Pen se quedó con las ganas de festejar su victoria, lo cierto es que estuvomás cerca que nunca de conseguirla. Durante las elecciones presidenciales de 2017, en las que ya se enfrentó a Macron, la líder de AN obtuvo el 33,9 por ciento de los votos, frente al 66,1 por ciento del presidente. La diferencia entre ambos se ha reducido en estos comicios, pues ha pasado de 33 a 16 puntos. Se trata del mejor resultado obtenido por la extrema derecha durante la Quinta República. «Es la octava vez que la derrota golpea el nombre de Le Pen», criticó sin embargo Éric Zemmour, el otro líder radical caído en la primera vuelta de las presidenciales, que pidió crear un «bloque nacional» de cara a las legislativas del próximo junio. Con un discurso duro en temas migratorios y social en los económicos, lo que le ha granjeado el apoyo de los obreros franceses, la derrota de Le Pen no disimula que ha mejorado los resultados de AN y completado el llamado proceso de ?desdiabolización? de su partido. Se trata de una estrategia destinada a moderar y dulcificar su imagen, alejándose del radicalismo del antiguo Frente Nacional, la formación matriz que creó su padre, Jean-Marie Le Pen. Conocido por sus comentarios de trazo grueso y con fondo racista, homófobo e incluso antisemita, el fundador fue expulsado en 2015.
24-04-2022 | Fuente: abc.es
Francia elige sin ilusión a su presidente: «He votado para decir no a los extremos»
Aunque las previsiones anunciaban lluvia para el fin de semana, París ha amanecido este domingo con el cielo despejado, listo para que sus vecinos se desplazaran a los colegios electorales y votaran en la segunda vuelta de los comicios que enfrentan al presidente de Francia, Emmanuel Macron, con la líder de la extrema derecha, Marine Le Pen. Cerca de la estación de Montparnasse, a eso de las diez, no había demasiada gente en el colegio de la rue Pierre Castagnou, en el distrito 14. Antoine, de 40 años, muy alto y con gafas de sol, explicaba que lo más importante era que la gente acudiera hoy a las urnas, mientras sus hijos jugaban en un parque cercano. «En estas elecciones, es cierto que hay dos candidatos muy diferentes el uno del otro. Nosotros somos lo que se llama 'boomers', estamos a punto de jubilarnos, y preferimos un presidente que sea tranquilo y profesional», señalaba por su parte Christian, de 61 años, que no ocultaba que había votado por Macron. Poco despues, Françoise, de 70 años y un poco reticente a hablar con la prensa, se limitaba a calificar de «catástrofe» la situación políica en Francia, negándose a comentar sus preferencias, pues juzgaba la pregunta «muy personal». Continuando el camino, en el colegio electoral de la rue Boulard, situado en una escuela próxima al cementerio de Montparnasse, tampoco se veía demiado ajetreo. En su puerta, junto a los carteles de campaña de Macron y Le Pen, una madre y su hija discutían sobre su voto en las presidenciales, mientras un periodista francés, que asistía a la escena tomando notas, explicaba que su oficio no le permitía hacer comentarios sobre la situación. Para esa ahora, cerca de las once de la mañana, varias figuras políticas francesas de estatura nacional ya habían acudido a las urnas. Se trataba del ex primer ministro Édouard Philippe, ahora alcalde de Le Havre; de la presidenta del consejo regional de Isla de Francia y candidata de Los Republicanos, Valérie Pécresse; de la alcaldesa de París y candidata del Partido Socialista, Anne Hidalgo; y del líder de la Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon. Los protagonistas de la jornada, Macron y Le Pen, todavía se harían esperar un poco. Terrazas y mercadillos A la altura del bulevar Edgar Quinet, un mercadillo a rebosar recordaba que, además de las elecciones, hoy es domingo, y que la gente quizá disfruta más de su vida cotidiana que de unas presidenciales, por decisivas que sean. Beneficiándose del sol y la buena temperatura, las terrazas estaban hasta arriba. En la rue de Huyghens, cerca del liceo Paul Bert, se hallaba otro colegio electoral. Como los dos centros anteriores, no parecía que hubiera demasiada afluencia. Allí conocíamos a Jessica, de 39 años, y su amiga, con la que curiosamente compartía edad y nombre. Ambas cuidaban de unos niños, a los que advertían que tuvieran cuidado con los escasos coches que cruzaban la calle. «Estoy muy deprimida y basante triste. Voté por convicción en la primera vuelta, porque sabía que en la segunda sería privada de hacerlo. Ahora he votado, en mi opinión, para decir no a los extremos», respondía la primera. «Comparto completamente su punto de vista. No he elegido por convicción, he hecho una elección cívica, para conservar las libertades de la República y la apertura a los demás. No podemos volver al pasado. No votamos por alguien, votamos contra alguien», añadía la segunda. «Yo voté a Yannick Jadot, porque era al que realmente tenía ganas de defender, y porque votar es expresar nuestra voz», explicaba de nuevo la primera, partidaria de los ecologistas. Con el 4,63 por ciento de los votos, Jadot pidió el voto para Macron tras ser derrotado hace dos semanas. Terraza con un mercadillo al fondo en la intersección del bulevar Raspail con el bulevar Edgar Quinet - S.N. Despidiéndonos de esta pareja de amigas, seguimos bajando por el bulevar Raspail, en el que descubrimos la estatua de Balzac junto a un cartel de Le Pen. Poco después, la candidata de extrema derecha votaba en la localidad de Héninc-Beaumont, en el norte de Francia, antes de regresar a París para los actos previsos esta noche. En un quiosco de la rue de Rennes, la portada de la revista 'Franc Tireur' recordaba uno de los aspectos más controvertidos de esta campaña, la polémica sobre la financiación rusa de Agrupación Nacional. «No jugar a la ruleta rusa», rogaba el titular, junto a un dibujo en el que una Marianne, el símbolo de la República francesa, apretaba un revolver del que salía la llama que sirve como distintivo al partido lepenista. Un poco más adelante, una pegatina reclamaba «Todo salvo Macron». El presidente, por su parte, depositaba su papeleta en Touquet, también al norte del país. Baja participación Por primera vez desde el inicio del paseo, la cola para votar en el colegio electoral situado en la biblioteca André Malraux, en la intersección entre la rue de Rennes y el bulevar Raspail, sí era notable. «Todo me parece jugado desde el antes», señalaba Albin, de 30 años, que sostenía el libro que leía en la cola. «Dicen que va a haber una gran abstención. No lo sé. Ya veremos», añadía luego, y afirmaba, antes de despedirse, que creía que la victoria iba a ser para Macron. Aunque todavía se desconocen los datos definitivos de participación, a mediodía eran del 26,4 por ciento, al menos dos puntos menos que en 2017. Cola en el colegio electoral de la biblioteca André Malraux - S.N. Ya en el barrio de Saint-Germain-des-Prés, una concentración de fieles ucranianos, que celebraban la Pascua ortodoxa en la iglesia de San Volodímir el Grande, alegraban la mañana parisina. Sosteniendo cestas de mimbre y vestidos con las blusas tradicionales de su país, blancas y bordadas con formas geométricas, la multitud se alejaba del templo después de recibir la bendición del pope. «Para mí, es mejor que gane Macron», comentaba Pavel, de 37 años, que prefería no hablar sobre la invasión rusa de su país y se limitaba a señalar a su hija, ya nacida en Francia y que, como explicaba risueño y con un punto de orgullo, hablaba francés mejor que él. A apenas unos metros, con las terrazas llenas en las míticas braserías Café de Flore y Les Deux Magots, un quiosco exponía la portada de la revista 'Marianne', que, con fotos de Macron y Le Pen, pedía: «A pesar de la cólera.. evitar el caos». Descendiendo por callecita cercana, junto al colegio electoral de la rue Saint-Benoît, una mujer, vestida con gafas de sol y una camiseta rosa, señalaba a la periodista y le pedía: «¡Vote bien!» Informada de que veníamos del extranjero y eso no iba a ser posible, la señora, llamada Victoire «por Chales de Gaulle, porque nací en la guerra», y de 81 años, aceptaba explicar su punto de vista. «He votado contra, voté contra en la primera vuelta y voto contra en la segunda. Voto contra Macron, porque, para mí, es un mondialista, y, aunque Marine Le Pen no es necesariamente lo que habría querido, ella defiende Francia», sostenía, antes de despedirse a la japonesa con una inclinación y un inesperado «arigato». El resultado, todavía, está en el aire.
24-04-2022 | Fuente: abc.es
Elecciones Francia, en directo: Macron promete dar respuesta al voto del 'cabreo' que «ha empujado a la extrema derecha»
Emmanuel Macron ha revalidado su mandato de cinco años en el Elíseo con una victoria más amplia de los esperado, según las primeras estimaciones, convirtiéndose así en el primer presidente francés en ganar una reelección desde hace 20 años. En frente, el líder centrista ha tenido a la candidata de Agrupación Nacional, Marine Le Pen , que pese a pulverizar los resultados anteriores de la extrema derecha francesa se ha quedado en el 42% de los votos, según los sondeos difundidos por la televisión francesa a las 20 horas de este domingo.
24-04-2022 | Fuente: abc.es
Un pueblo azul Le Pen a las afueras de París
El taxi que conduce al pequeño pueblo de Guitrancourt, situado en el departamento de Yvelines, dentro de la región de Isla de Francia, recorre el bulevar Periférico de París, el equivalente francés a la madrileña M-30, sin toparse con un tráfico excesivo. Son cerca de las once y media de la mañana y en la radio suena Chérie FM. Atrás quedan los estudios de la cadena TF1 y el palacio de Versalles. Aunque el viaje dura algo más de una hora, la capital y las afueras son bastante diferentes. Se asemejan igual que un planeta a sus satélites, más por la proximidad que por su composición. Con 622 vecinos censados según datos de 2019, Guitrancourt fue uno de los pueblos en los que Marine Le Pen obtuvo un mejor resultado en la primera vuelta de las elecciones presidenciales que se celebró hace dos semanas. En total, la candidata de extrema derecha ganó con un 39,7 por ciento de los votos, muy por delante de Emmanuel Macron, que se conformó con el 18,3 por ciento, y todavía más de Jean-Luc Mélenchon, que sacó un 14,5 por ciento. Individualismo Tras cruzar unos prados a través de una carretera comarcal de doble sentido, el taxi se detiene detrás de la iglesia de Guitrancourt, que se tuvo que reconstruir después de ser arrasada en la Segunda Guerra Mundial. De un vistazo, parece que no hay un alma en el pueblo, pero solo es necesario caminar unos metros para encontrarse con el primer vecino, un chico que escudriña los papeles colgados en un panel de anuncios. «Estas elecciones son bastante especiales, porque es la primera vez que vemos que el voto se divide rápidamente en tres partidos, mientras que en los años precedentes las formaciones tradicionales obtenían resultados bastante más importantes», explica Nicola, de 25 años, sosteniéndose en el sillín de su bicicleta y protegido detrás de unas gafas de sol. «En los pequeños pueblos como este, los apoyos se han concentrado solo en tres candidatos, lo que limita la pluralidad política», lamenta. «La sociología de los habitantes hace que el voto esté muy anclado a la derecha y la extrema derecha», continúa, haciendo una pausa al ser preguntado por las causas de esa tendencia. «Creo que se debe a que los temas relacionados con la seguridad y la propiedad privada tienen prioridad sobre los vinculados al acceso a la cultura», responde por fin. «También me parece que en estos pueblos el individualismo es más fuerte, así que las personas, cuando se sienten seguras y tranquilas en sus casas y saben que no les van a subir los impuestos, se muestran indiferentes hacia todo lo demás. No piensan en las políticas públicas que beneficiarían a la comunidad». Su argumento, vinculando urbanismo e ideología, resulta muy interesante. Según el diario ?Le Parisien?, Guitrancourt forma parte del ?cinturón azul? que rodea a la ciudad de Mantes-la-Jolie, un núcleo industrial de unos 43.000 habitantes, y que integran pequeñas localidades como Chaufour-lès-Bonnières, Montalet-le-Bois o Méricourt, en las que Le Pen ganó con un buen resultado. No se trata del único archipiélago a las afueras de París anexionado por Agrupación Nacional, pues los pueblos del departamento del Oise, en la región de los Altos de Francia, también han expresado sin titubeos su preferencia por la candidata de extrema derecha. A poca distancia en coche de la capital, Le Pen obtuvo más de la mitad de los votos en Beaulieu-les-Fontaines (50 por ciento), Solente (60,7 por ciento) o Flavy-le-Meldeux (59,7 por ciento). Dos mundos El mapa político de los pueblos de Yvelines o el Oise no tiene nada que ver con el de París, pero es que la capital tampoco se parece a esa Francia profunda, provinciana y anímicamente muy alejada de sus preocupaciones. En la plaza principal de Guitrancourt, la escuela, el ayuntamiento y el parque, en el que un monolito conmemora a los niños muertos durante la Primera Guerra Mundial, están cerrados y desiertos. Conversando con Luca, le pedimos ayuda para seguir con este reportaje, y el joven, que se presentó a las municipales e hizo campaña casa por casa, anima a que llamemos a las puertas de los vecinos y les pidamos su opinión. Nos acerca a la rue de la Main y luego se despide desde su bicicleta. Allá vamos. Los primeros intentos se saldan con un fracaso. Un hombre comenta que están a punto de celebrar el cumpleaños de su hija y no puede atendernos. Otro sí abre la puerta, pero afirma que no quiere votar porque hacerlo supondría elegir «entre la peste y el cólera». No será la única vez que escuchemos una expresión tan cruda a lo largo de la mañana. «Macron, no, y Le Pen, debido a mis orígenes, va a ser duro», responde tras un timbrazo Joseph, de 55 años. «Dudo a quién votar, pero creo que Macron ha hecho mucho mal», añade, y critica al presidente por decisiones como la venta de la empresa Alstom a la estadounidense General Electric, una medida que tomó cuando todavía era el ministro de Economía del expresidente François Hollande. «Le Pen nunca ha estado en el poder y tiene ideas particulares, hay que evitar jugar con fuego», dice sobre la candidata. «Llevo aquí desde 1998 y la extrema derecha siempre ha ganado, salvo en los años de Sarkozy». Tras un amplio jardín vigilado por unos perros ladradores, la siguiente vecina apela a su «derecho a la reserva» para no hablar. Otros recuerdan que es la hora de comer. La disculpa más alegre es la de un joven con una camiseta de ?Stranger Things?, que anuncia que se va casar y está un poco nervioso. Le damos la enhorabuena y seguimos a la nuestro. «Me decepcionaron Mitterrand, Hollande, no cumplieron con sus promesas», lamenta René, de 65 años. «Macron es un ser inteligente que se bifurca un poco», concluye con una sonrisa astuta. Otra mujer que vacía su bolsa en un contenedor de vidrio responde a la gallega y pregunta si de verdad pensamos que las elecciones van a cambiar algo. De vuelta a París, Ahmed, un taxista somalí que llegó hace treinta y tres años como refugiado político, conversa animadamente. Tierra de acogida pero también de los Le Pen, Francia es, sin duda, un país con muchas capas.
21-04-2022 | Fuente: abc.es
Macron o Le Pen: quién ganará las elecciones en Francia según las encuestas
El próximo domingo 24 de abril Francia decide el futuro de la política nacional en la esperada segunda vuelta de las elecciones, que enfrenta a Marine Le Pen, candidata de la extrema derecha, y Emmanuel Macron, el actual presidente de la República. Tras hacerse con el triunfo en la primera vuelta de los comicios franceses, Macron parece continuar como favorito para revalidar la victoria. Sin embargo, las nuevas encuestas señalan un posible cambio en la tendencia que podría perjudicarle a tan solo tres días de las elecciones. El ganador de elecciones de Francia según las encuestas Por el momento, todo apunta a que el aspirante a la reelección, Emmanuel Macron, volverá a convertirse en presidente de la República Francesa. Lo haría gracias a su victoria en la segunda vuelta de las elecciones francesas, donde por el momento parte con una ventaja de casi 12 puntos sobre su rival. El candidato de République En Marche se mantiene en primera posición desde que se conocieron los resultados de la primera votación de las elecciones de Francia. A pesar de ello, todo parece indicar que el constante ascenso de Macron podría haber llegado a su fin según las últimas encuestas ?publicadas entre ayer y hoy?. Así lo reflejan los nuevos datos de Ipsos, casa encuestadora que genera un 'traqueo' diario de sondeos. Según estas cifras, ambos candidatos mantienen cifras idénticas para Macron y Le Pen en los últimos dos días: 56,5% y 43,5%, respectivamente. Por su parte, la compañía Opinion Way, encargada también de sondear la opinión de los ciudadanos franceses, también recoge resultados similares. Su encuesta vuelve a otorgar la victoria a Macron, que obtendría el 56% de los votos, mientras que la candidata de Agrupación Nacional solo conseguiría un 44%. Sin embargo, a pesar de esta tendencia en crecimiento que le dan las encuestas a Macron, su ventaja sobre Le Pen parece haberse estancado. Incluso podría reducirse ante el aumento de apoyos que ha recibido la líder de la extrema derecha francesa. El futuro de la candidata dependerá directamente de la elección final de los votantes de La Francia Insumisa en la primera vuelta, que aún continúan indecisos. De los antiguos 'insumisos', el 17% asegura que apoyará Le Pen frente al 39% opta por votar a Macron ?para el que Melénchon aún no ha pedido el voto, como si hizo en los anteriores comicios?, según la encuesta de Ipsos. Por el momento, un 44% prefiere no pronunciarse o valora no votar en las próximas elecciones, una cifra que, de cambiar, podría incluso darle la vuelta al resultado. Las consecuencias de la victoria de Macron en el debate con Le Pen Parece que el debate que enfrentó este pasado miércoles a Emmanuel Macron y Marine Le Pen apenas unos días antes de la segunda vuelta de las elecciones en Francia podría ser un punto de inflexión para conocerse al próximo presidente de la República. Tras un tenso debate en el que se habló de economía, de Europa, de Rusia y de inmigración, el presidente francés se ha desmarcado como claro favorito para ganar las elecciones. Lo hizo gracias a un discurso muy elaborado con el que consiguió incidir en las contradicciones de Le Pen. Además, también pudo presumir de la difícil gestión que realizó durante la pandemia. Según una encuesta realizada por BFMTV, el 59% de los encuestados cree que los argumentos de Emmanuel Macron han sido mejores, frente al 39% que vota por Le Pen. A pesar de ello, habrá que esperar un poco para conocer los efectos reales de la victoria de Macron en el debate con la candidata de extrema derecha. Serán las próximas encuestas, que llegarán en las próximas horas, las que revelen realmente quién será el nuevo presidente de la República de Francia.
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