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Noticias de administracion estado

16-11-2016 | Fuente: abc.es
Obama, embajador de Trump en Berlín
El hecho de que fuese precisamente en Berlín donde 200.000 personas aclamasen a Obama en 2008 como nuevo líder global hace todavía más dramático este epílogo de su presidencia, una última visita a Alemania cuyo contenido principal, según fuentes diplomáticas, es lanzar un mensaje de «conciliación» con la figura de su sucesor, Donald Trump. Allí donde en 2008 emocionó a una entregada audiencia, anunciando que «los muros entre razas y entre tribus, entre nativos e inmigrantes, entre cristianos, musulmanes y judíos no deben seguir en pie, esos son los muros que tenemos que derribar ahora», hoy viene a explicar, a modo de embajador, que el «hacer de nuevo grande a América» incluye una continuidad en la estrecha colaboración de la administración estadounidense con sus socios europeos y que no debe cundir el pánico, tratando así de apuntalar los principios atlantistas todavía vivos en la política alemana. La visita despedida de Obama a Merkel estaba en la agenda desde antes de las elecciones y los equipos diplomáticos se preparaban para un intercambio sobre Siria, Rusia y la crisis de los refugiados. El resultado electoral en EE.UU. ha llevado sin embargo a un giro radical de la agenda y lo que más preocupa, por una y otra parte, es explicar y entender a Trump. En la Cancillería de Berlín se declaran tranquilos porque «tenemos todos los instrumentos necesarios para entablar una buena relación con el nuevo presidente estadounidense, a la espera de que siente las bases de lo que será su legislatura», pero admiten estar abiertos a consejos y que cualquier indicación por parte de Obama con ese fin «será bienvenida». Merkel, el contrapunto de Trump Nadie parece especialmente cómodo con el hecho de que New York Times haya coronado a Merkel en su portada como la nueva lideresa del mundo libre y contrapunto a Trump, pero el hecho es que ha sido el único jefe de gobierno que en su mensaje de felicitación osó enmarcar las futuras relaciones bilaterales en un cuadro de exigencias. «Alemania y EE.UU. son dos grandes socios en valores, entre los que destacan el respeto al Derecho y el respeto a la dignidad humana, independientemente de la procedencia, la raza, la religión, la orientación sexual de las personas», dijo, «en base a esos valores, nuestra colaboración podrá seguir siendo estrecha como hasta ahora». Por más que el New York Times quiera aferrarse a la figura de Merkel, la canciller alemana pasa en estos momentos por sus horas más bajas, por lo que la pareja Merkel-Obama, que aprendió a quererse haciendo un ejercicio de responsabilidad, parece más un reflejo del mundo que fue que de la relación trasatlántica en vías de construcción. John C. Kornblum, exembajador de Estados Unidos en Alemania y que sigue viviendo en Berlín, advierte que el «amerexit» de EE.UU. de la responsabilidad mundial ya comenzó a producirse con la administración de Obama, «lo cual ha conducido a una beligerancia más pronunciada por parte de Rusia y China, y ha permitido a los rusos regresar al Medio Oriente como un poder diplomático y militar». Este argumento de continuidad, probablemente dulcificado, será expuesto también por Obama, que en esta ocasión no pronunciará discursos públicos ni tendrá contacto con los alemanes de a pie. «Lo que ambas partes buscan es calma, apoyo, solidaridad y coherencia», dice Ischnger, que ya ha invitado a Donald Trump a presentar su «visión» en la próxima Conferencia de Seguridad de Múnich, en febrero, y que ha aconsejado a Washington un mensaje de continuidad porque «a los alemanes no les gustan los experimentos, son amantes del status quo». Y ese es exactamente el mensaje que viene a traer Obama, que, como buen embajador, ha comenzado diciendo a cada uno de sus interlocutores lo que desea escuchar: a Tsipras en Grecia, que debería serle condonada la deuda; y a Merkel en Alemania, que ha sido su «mejor aliada» y que está «del lado correcto de la historia» en la crisis de los refugiados.
16-11-2016 | Fuente: abc.es
El salario de 1 dólar de Trump, tan viejo como el populismo
La llegada de una estrella de la terrealidad a la Casa Blanca podría suponer para EE.UU. una crisis de los valores constitucionales del país, el aislamiento respecto a la comunidad internacional y ahondar la división que sufre el país. Pero, al menos, no le costará dinero. Será así si Donald Trump cumple con lo que dijo el pasado domingo en el programa «60 minutes», durante su primera entrevista como presidente electo. Preguntado sobre su salario, Trump dijo que renunciaría a él. «Creo que por ley debo tener al menos 1 dólar de salario, así que me llevaré eso, 1 dólar al año», explicó antes de apuntar que no sabía cuál era la cantidad del sueldo presidencial. «400.000 dólares al año», le dijo la entrevistadora. «No, no lo aceptaré», replicó. [ ¿Cuánto ganan los líderes mundiales? ] Era algo que ya había apuntado durante la campaña, cuando aseguró que la compensación salarial por estar al frente del Gobierno de EE.UU. no le importaba. La decisión es un guiño a sus bases, para confraternizar con la clase media blanca descontenta por la situación de la economía y a la que ha prometido que recuperará el esplendor del pasado. La idea del «dólar al año» fue además muy popular entre muchos cargos de la administración estadounidense en las dos guerras mundiales El gesto puede ser efectivo, pero no es nuevo en absoluto. Ni siquiera entre los presidentes estadounidenses. El primero en hacerlo fue Herbert Hoover, que estuvo al mando del país en los peores años de la Gran Depresión, entre 1929 y 1933. Llegó a la Casa Blanca millonario, con una fortuna forjada en la industria minera y alguna declaración fanfarrona que le emparenta con Trump. Se le atribuye la frase «si un hombre no ha conseguido un millón de dólares antes de cumplir cuarenta años, no tiene mucha valía». Ante las penurias que dejó el «crash» bursátil de 1929 a millones de estadounidenses, cedió sus salarios a organizaciones benéficas. Lo mismo hizo John Fitzgerald Kennedy , otro presidente que llegó millonario a la presidencia gracias a la fortuna de su padre Joseph «Joe» Kennedy, que se movió entre la política y los negocios con gran facilidad. La idea del «dólar al año» fue además muy popular entre muchos cargos de la administración estadounidense en las dos guerras mundiales. Como la ley no permitía que hubiera esos cargos sin pago, estos empresarios, banqueros o inversores aceptan la cantidad simbólica de un billete verde. Fue un esfuerzo patriótico, pero también empresarial, porque muchos de ellos tenían intereses en las industrias que servían a los esfuerzos bélicos. Steve Jobs se puso un dólar de sueldo para motivar a sus empleados- AFP La segunda juventud de esta estrategia de imagen llegó al final del siglo XX, cuando Steve Jobs, el cofundador de Apple y visionario tecnológico, se concedió un sueldo de un dólar para motivar a sus empleados. Desde entonces, es algo habitual en los grandes nombres de Silicon Valley: lo han hecho Sergey Brin y Larry Page, co fundadores de Google; Larry Ellison cuando estaba al frente de Oracle, Meg Whitman, como consejera delegada de Hewlett Packard o Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook. Otros políticos que llegan al cargo con los bolsillos llenos también lo han hecho en época reciente: entre otros el que fuera alcalde de Nueva York, el magnate de los medios Michael Bloomberg; Arnold Schwarzenegger, que cambio los platós por la residencia del gobernador de California, o Mitt Romney, que tuvo ese mismo cargo en Massachusetts antes de intentar, sin éxito, convertirse en presidente en 2012. Trump tendrá que decidir si devuelve su salario al Tesoro de EE.UU. o si lo dona a una organización benéfica. En este segundo caso, la donación le podría servir para deducirse impuestos, y ahí la cantidad sería un misterio. El presidente electo ha sido el primer candidato presidencial que no revela su declaración de impuestos desde los años setenta. Quizá temía que la clase media atiborrada a impuestos que le ha aupado al poder supiera que su líder multimillonario ?según él, ganó 560 millones en 2015? apenas contribuye al fisco. Y eso no lo arregla una renuncia al sueldo presidencial.
10-11-2016 | Fuente: abc.es
Rusia admite que ya mantuvo contactos con el equipo de Trump durante la campaña
Rusia admitió hoy que mantuvo contactos con el equipo del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, durante la campaña electoral en la que el Kremlin fue blanco de las críticas de la candidata demócrata, Hillary Clinton. «Hubo contactos. Los tenemos ahora y también los tuvimos durante la campaña electoral», dijo Serguéi Riabkov, viceministro de Exteriores, a la agencia Interfax. Recordó que en Moscú son «bien conocidos» los más estrechos colaboradores de Trump, algunos de los cuales «ostentaron cargos de gran responsabilidad». «Con respecto al diálogo con la futura Administración de Trump y los canales que utilizaremos, también hemos empezado a trabajar en ello», comentó. Riabkov reconoció que para Rusia también es «importante» analizar las consecuencias de las elecciones estadounidenses y los posibles cambios en las políticas de la Casa Blanca, especialmente en materia de seguridad internacional y solución de conflictos. «Estamos dispuestos literalmente desde los primeros días al diálogo constructivo y a la cooperación», señaló. El diplomático ruso destacó que en las relaciones ruso-estadounidenses hay que liberarse «del lastre, que literalmente lleva las relaciones al fondo». Aplausos Sea como sea, negó que la victoria de Trump, que ha alabado en varias ocasiones al presidente Vladímir Putin, haya sumido al Gobierno ruso en la euforia, aunque los diputados recibieron con aplausos el resultado electoral estadounidense. «No sentimos ninguna euforia. Hay diferentes experiencias en las relaciones con las Administraciones republicanas y demócratas. Hubo períodos que arrancaron en buena onda, con nota alta, y después desembocaron en crisis», recordó. Riabkov dijo que las autoridades rusas consideran que durante la campaña electoral ambos bandos destacaron por su discurso «antirruso». «Nosotros no esperamos nada especial de la nueva Administración estadounidense, como de cualquier otra Administración. Queremos regresar a la norma en nuestras relaciones», señaló. Como principios que deben regir dichas relaciones, destacó «el respeto de la soberanía y de los intereses mutuos, y una actitud responsable hacia el derecho internacional, incluida la no injerencia en los asuntos internos». «No será un camino fácil» El presidente ruso, Vladímir Putin, admitió ayer que «no será un camino fácil» restablecer las relaciones bilaterales «dada la degradación en la que, lamentablemente, se encuentran las relaciones entre EEUU y Rusia». «Pero Rusia está dispuesta y desea la restauración de unas relaciones plenas con EEUU», señaló. En vísperas de las elecciones, el jefe del Kremlin tachó de «completa tontería» asegurar que Trump era el «candidato de Moscú» y manifestó que, en su opinión, este representa los intereses de aquellos norteamericanos que están «hartos» de las élites que gobiernan en Washington desde hace décadas. Por su parte, Trump no ha escondido su admiración hacia el mandatario ruso, al que ha considerado mejor líder que el presidente de EEUU, Barack Obama. A su vez, es conocida la animadversión entre Putin y Clinton, a la que el líder ruso acusó cuando era secretaria de Estado de instigar las protestas contra el fraude electoral de finales de 2011, las mayores protestas antigubernamentales en Moscú desde la caída de la URSS.
09-11-2016 | Fuente: abc.es
Exilio cubano cree que con Trump se acaban concesiones al régimen castrista
Cuatro organizaciones de exilio cubano en Miami (Florida) coincidieron en que la victoria del republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos «frenará» las «concesiones permanentes» al Gobierno de Cuba y traerá mayor «presión» en la defensa de las libertades. Si bien entienden que Trump «no cancelará» muchas de las políticas ya implementadas por el presidente Barack Obama en relación con la isla, se mostraron de acuerdo en que se producirá un crucial viraje con un «mayor compromiso en la defensa de los derechos humanos». Trump «no criticó» que Obama restableciera los lazos con Cuba, sino que «no logrará la menor reciprocidad ni que la causa de los derechos humanos en la isla estuviese en primer plano en la agenda de negociación», precisó el cubano Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia. Por ello, aventuró Sánchez, es muy probable que el presidente electo «no revierta todo lo que ha hecho Obama» pero sí acabe con la «concesión permanente de Estados Unidos sin ninguna reciprocidad» por parte del régimen cubano. En un reciente reunión en Miami con cubanos anticastristas muy beligerantes, el ahora presidente electo alabó a las Damas de Blanco y aseguró que él, de ser elegido presidente, no cerraría los ojos ante la violación de los derechos humanos como, dijo, había hecho su rival demócrata. Trump visitó la sede de la Brigada 2506, en el barrio de la Pequeña Habana, donde afirmó que Obama no había realizado un buen acuerdo con Cuba y que Clinton era más de lo mismo, «o incluso peor». Para Antonio Díez Sánchez, secretario general del Movimiento Cristiano de Liberación (MCL), la inesperada victoria de Trump supondrá un «freno al acercamiento» a la isla caribeña en tanto en cuanto el régimen cubano «no de pasos hacia la libertad y hacia reformas políticas». Sánchez aprovechó para elevar una petición a la nueva Administración estadounidense: que «sea solidaria con el pueblo de Cuba en sus demandas de libertad», algo con lo que «no cumplió Obama», aseveró. Plantados, otro grupo del exilio que expresó sin ambages en 2014 su rechazo a las «concesiones» hechas por Obama al Gobierno cubano, está convencido de que Trump «cumplirá con lo que ha dicho en la campaña de no aceptar una política hacia Cuba» que consista en «entregarlo todo sin recibir nada». «Trump exigirá menos violación de los derechos humanos y presionará más al régimen de los hermanos Castro para que el pueblo cubano pueda vivir con más libertad», resaltó Ángel Desfana, director de Plantados, uno de los grupos que integran la Asamblea de la Resistencia Cubana. Este nuevo enfoque del Gobierno estadounidense es, en opinión de Desfana, muy factible a tenor de que los republicanos se han apoderado también del Congreso y del Senado, lo que puede cristalizar además en un «aumento de la ayuda a los disidentes en la isla». En sintonía con el sentir de los activistas cubanos anteriores, Desfana puntualizó que la elección de Trump puede ser positiva para la causa de las libertades en Cuba por la «mayor presión» que ejercerá el republicano en la «exigencia a la dictadura de respeto a los derechos humanos y la ruta hacia la libertad». «De lo que estaba seguro es de que con Hillary Clinton no había remedio, íbamos a tener más de lo de Obama», es decir, una «apertura hacia la dictadura cubana sin recibir nada a cambio». En esa misma línea, Pedro Rodríguez, directivo de la Fundación por los Derechos Humanos en Cuba, abogó por el «fin de las concesiones sin solidaridad con el pueblo» cubano y sin que La Habana «muestre la menor reciprocidad» respecto de Estados Unidos. Al igual que los demás activistas, Rodríguez dudó que el magnate inmobiliario vaya a «anular» las políticas implementadas por Obama y afirmó que la victoria de Trump en las elecciones del martes «puede ser positiva para las libertades en Cuba», aunque, a la postre, dijo, es el Gobierno cubano el que «controla la represión». Cuba y Estados Unidos anunciaron a fines de 2014 un acuerdo para normalizar sus relaciones después de medio siglo de enemistad, que en julio de 2015 dio como resultado la reapertura de las respectivas embajadas en W ashington y La Habana. Desde entonces empresas estadounidenses de diversos sectores han ido concretando negocios y abriéndose mercado en Cuba, aunque el embargo económico se mantiene.
09-11-2016 | Fuente: abc.es
Urkullu advierte de las «incógnitas» generadas por la victoria de Donald Trump
El lendakari en funciones, Íñigo Urkullu, ha manifestado su respeto por la decisión adoptada por el pueblo estadounidense en la elección de Donald Trump como nuevo presidente y ha mostrado su confianza en que la nueva administración estadounidense mantenga la estrategia de colaboración internacional, particularmente en relación a Europa. En una entrada en su perfil de Facebook, Urkullu ha destacado que la Comunidad vasca asiste «a un momento de gran expectación en el que se abren incógnitas en cuestiones relevantes». No obstante, ha aseverado que el Gobierno vasco va a continuar trabajando para promover los intereses vascos en Estados Unidos y ha resaltado que en el plano económico es un mercado «prioritario» para las empresas vascas. Estados Unidos es el tercer destino de las exportaciones del País Vasco y la inversión vasca suma allí casi 18.800 millones de euros en los últimos 15 años. Con más de 435 empresas vascas vendiendo en el mercado americano, Urkullu ha reiterado la confianza en que las relaciones económicas se mantengan en los parámetros de «estabilidad y confianza conocidos hasta la fecha». «Estamos convencidos, además, de que los ideales de democracia, libertad y respeto a la diversidad van a continuar siendo seña de identidad de la sociedad estadounidense», ha concluido.
09-07-2016 | Fuente: abc.es
Estados Unidos reabre las heridas de la violencia racial
Dos relatos mostraban ayer dos tremendas realidades que son una sola. Un canal de televisión ofrecía primero el sollozo en vivo y en directo de un ex agente de policía retirado, incapaz de contener las lágrimas por sus compañeros brutalmente asesinados en Dallas. Segundos después, la conexión en directo daba voz a los familiares de Alton Sterling , muerto de dos disparos de agentes cuando ya había sido reducido y yacía en el suelo. Sus allegados combinaban la exigencia de justicia con una firme condena del ataque de Texas. La tensión racial, mezclada cual cóctel explosivo con el fácil acceso a las armas de fuego, ha vuelto a alimentar esta semana una espiral de violencia que los estadounidenses temen no poder frenar. Las reacciones de impotencia se sucedían ayer. Primero, la condena del presidente Obama. Después, la red social Twitter se convertía en un clamor al que sumaban deportistas como el afroamericano LeBron James, icono del baloncesto nacional, y Lady Gaga, Justin Timberlake, Demi Lobato y John Legend, entre otros famosos. Llamadas a la unidad, a la paz y a que «la violencia nunca es el camino», en un desesperado intento por evitar más muertes inútiles. Como si se hubieran abierto en canal heridas nunca cerradas, los últimos años han supuesto un indiscutible rebrote de la violencia racial. Aunque en el fondo late la realidad de un país que en buena parte sigue segregado, la muerte de Michael Brown en Ferguson, en agosto de 2014, marca para muchos el origen de una nueva ola de unos enfrentamientos, por su impacto nacional e internacional. Entre los excesos policiales, nunca resueltos, y el rechazo creciente de la comunidad afroamericana a reconocer a la Justicia y la Policía. Chicago, afectada por numerosas muertes violentas de negros, se erige como símbolo de un problema está enquistado. Hace unos meses, la Fiscal General, Loretta Lynch, abrió una investigación de su Policía por abuso continuado. La oleada de protestas que se desató en todo el país cuando el agente Darren Wilson mató de seis disparos al joven Brown, de 18 años, fue la semilla de una tensión que se mantiene viva. A ello contribuyó que el policía no fuera imputado por el gran jurado, pese a su renuncia a seguir vistiendo el uniforme. Diferentes puntos de vista El cuestionamiento del respeto a los derechos humanos de la comunidad negra por parte de un sector de la Policía, que había llevado en 2013 al nacimiento de «Lives Black Matter», consolidó un año más tarde un movimiento nacional que realiza campañas contra la violencia hacia las personas negras. Además de organizar protestas, como la que fue interrumpida el jueves por el pistolero de Dallas, promueve reivindicaciones para hacer frente a «la brutalidad policial y la desigualdad racial en el sistema de justicia penal de los Estados Unidos». Así reza en sus principios fundacionales. Para algunos ha supuesto una revitalización de la lucha por los derechos civiles de los años 60 y 70. Las encuestas avalan su consolidación. Ocho de cada diez negros creen que la cuestión racial es problema que «no resuelto y requiere un debate». Aproximadamente cuatro de cada diez de los blancos respaldan esta tesis. La realidad es que la protesta racial ya es noticia frecuente y no sólo en manifestaciones populares. Este año, estuvo presente también en dos de los acontecimientos más importantes del año en el país del espectáculo. En febrero, por primera vez, un grupo de manifestantes en favor de los derechos de los negros se concentró a las puertas del Dolby Theater, junto a la alfombra roja. La reivindicación fue reforzada con la ausencia en la gala de algunos directores y actores afroamericanos, como Spike Lee, Will Smith y su mujer, Jada Pinkett, que cuestionaban la ausencia casi total de premiados de la comunidad negra. Tan sólo unas semanas antes, Beyoncé había alimentado la polémica en la Super Bowl, la final de fútbol americano, que siguen cada año más de cien millones de personas por televisión. Durante su actuación, en la que presentaba su último tema, «Formation», la cantante cantó y bailó con una coreografía revolucionaria que recordaba al activismo radical negro de los años 60. No ha sido la única vez que la autocalificada de luchadora por los derechos de los afroamericanos se presenta con una imagen muy similar a la de los «Panteras Negras», que llegó a ser considerado grupo terrorista por la Administración estadounidense en los años 60. La política entra en juego Su reflejo en la política no hace sino evidenciar los problemas de una sociedad tremendamente polarizada. Tras el ataque de Dallas, el presidente Obama recibió ayer críticas por cuestionar el día anterior la abusiva actuación de un sector de la Policía. El presidente parece encerrado entre dos fuegos. Para unos, sectores minoritarios de la sociedad estadounidense aún no han digerido que un afroamericano presida Estados Unidos; para otros, el presidente llamado a normalizar un país aquejado por la desigualdad racial ha fracasado en su intento de proteger a las minorías. El gobernador de Minesota, el demócrata Mark Dayton, aún fue más explícito, cuando al referirse a la muerte de Philando Castile a manos de un agente en Mineápolis, afirmó con rotundidad que «este tipo de racismo existe», y se preguntó: «Si hubiera sido blanco, ¿hubiera pasado lo mismo?». Y se respondió: «No creo que hubiera pasado». Entre los dos presuntos candidatos a la presidencia, la demócrata Hillary Clinton se ha movido estos días en la denuncia y la petición de justicia ante los tres sucesos, tanto la muerte de los dos afroamericanos como la de los policías, sobre los que ayer fue más sensible: «Estoy afligida por los agentes fallecidos, cuando cumplían con el sagrado deber de proteger a los manifestantes, por sus familias y por todos quienes sirven a la sociedad». La reacción de Clinton contrasta con la de Donald Trump, que se ha centrado exclusivamente en la muerte de los policías en Dallas. El magnate aprovechó para reclamar que «vuelva el imperio de la ley y el orden», además de calificarlo de «ataque contra nuestro país».
08-07-2016 | Fuente: abc.es
Los países de la Unión Europea ratifican el nuevo acuerdo de protección de datos con Estados Unidos
Los países miembros de la Unión Europea aprobaron hoy la versión final del nuevo acuerdo de protección de la transferencia de datos personales con Estados Unidos, el denominado «Escudo de la privacidad» («Privacy Shield», en inglés). El vicepresidente de la Comisión Europea para el Mercado Digital Único, Andrus Ansip, y la comisaria europea de Justicia, Vera Jourová, afirmaron en un comunicado que los países miembros han dado su «fuerte apoyo» al acuerdo, el «renovado marco de seguridad para la transferencia transatlántica de datos». La adopción hoy del acuerdo por parte de los Estados miembros allana el camino para la adopción formal de los textos jurídicos y para implementar el «Escudo de la privacidad», explicaron. Este acuerdo sustituirá al anterior, conocido como «Puerto Seguro», que quedó anulado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en 2015 y obligó a Bruselas a negociar con Washington un nuevo marco para garantizar un mejor nivel de protección. Ansip y Jourová aseguraron hoy que el nuevo acuerdo es «fundamentalmente diferente» al anterior y garantizará un «elevado nivel de protección para individuos y certidumbre jurídica para las empresas», dado que «impone obligaciones claras y fuertes a las compañías que manejan los datos y asegura que estas reglas se apliquen y cumplan en la práctica». Por primera vez, destacaron, los dos miembros de la Comisión, Estados Unidos ha dado a la Unión Europea garantías por escrito de que el acceso de autoridades públicas por motivos de seguridad nacional y el cumplimiento de la ley a los datos quedará sujeto a «claras limitaciones, salvaguardas y mecanismos de supervisión», y «ha descartado una vigilancia masiva de información de ciudadanos comunitarios». También indicaron que el Escudo protege los derechos fundamentales y establece «varios mecanismos accesibles» para recurrir y resolver contenciosos «Tanto consumidores como empresas pueden confiar plenamente en este nuevo acuerdo, que refleja los requisitos del Tribunal de Justicia de la UE», señalaron Ansip y Jourová. El pasado 26 de mayo, el pleno de Parlamento Europeo aprobó una resolución no vinculante en la que señalaba «deficiencias» en el acuerdo, y pidió además a la Comisión que lleve a cabo «revisiones sólidas» periódicas para asegurarse de que el acuerdo siga ofreciendo una protección adecuada. El acuerdo establece un mecanismo de revisión conjunta anual. Entre las deficiencias, el Parlamento Europeo mencionó el acceso de las autoridades estadounidenses a las informaciones transferidas y la posibilidad de recoger datos de forma masiva en algunos casos, lo que no respeta los criterios de «necesidad» y «proporcionalidad» que recoge la Carta de Derechos Fundamentales de la UE. Respecto al mecanismo de recurso, el pleno destacó su complejidad, por lo que indicó que la Comisión y la administración estadounidense deberían hacerlo más «efectivo y fácil de usar».
28-06-2016 | Fuente: abc.es
Rusia acosa e intimida a diplómaticos estadounidenses en Europa
Rusia está haciendo la vida imposible a los diplomáticos estadounidenses en Europa. Los servicios de inteligencia acosan a los diplomáticos y sus familias, persiguiendo a los niños al colegio, entrando en sus casas y reorganizando todo el mobiliario e incluso defecando en las alfombra, según una revelación del prestigioso diario estadounidense The Washington Post. En una reciente reunión de diplomáticos estadounidenses en Washington los enviados a países europeos se quejaron formalmente del acoso de los servicios de inteligencia rusos, que realizan todo tipo de acciones, «desde (acciones) raras hasta simplemente aterradoras». Algunos métodos de intimidación venían siendo rutinarios tales como «perseguir a los diplomáticos y sus familiares por la calle, presentarse sin invitación en algun evento y pagar a periodistas para escribir noticias negativas sobre ellos». Además, según informa The Washington Post varios diplomáticos confirmaron que en el primer periodo de gobierno de Obama los servicios rusos entraron en la casa del responsable de Defensa estadounidense en Moscú y mataron a su perro. Sin embargo el acoso ha llegado a nuevos extremos desde la intervención rusa en Ucrania en 2014 y las posteriores sanciones estadounidenses a Rusia, como así confirma el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby. El ex embajador de Estados Unidos en Rusia Michael McFaul dice haber sido acosado por manifestantes pagados por el gobierno y sufrir la persecución de sus hijos al colegio por parte de los servicios de inteligencia rusos. «Después de la invasión de Ucrania las cosas se pusieron mucho, mucho peor. Nos sentíamos asediados en la emabajada», dijo McFaul. Otros diplomáticos denunciaron en Washington que entran en sus casas por las noches simplemente para reorganizar los muebles o encender y apagar luces y televisiones e incluso uno dijo que un intruso defecó en la alfombra de su salón. Los diplomáticos en Moscú además informaron de que les rajan las llantas y sufren acoso por parte de la policía de tráfico. «Están golpeando a los diplomáticos americanos literalmente donde viven», dijo el ex embajador en la República Checa, Norm Eisen, a The Washington Post. Rusia, lejos de esconderse, admite el acoso como contestación al que sufren sus diplomáticos en Estados Unidos, y se defiende diciendo que jamás ha tomado la iniciativa con el objetivo de afectar negativamente a los diplomáticos estadounidenses en Moscú. «El deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia no fue causado por nosotros, sino más bien por la política de sanciones de la administración estadounidense y el intento de aislar a Rusia», dijo el portavoz de la Embajada rusa enWashington. «Esto ha causado un efecto negativo en el funcionamiento de las misiones diplomáticas tanto en Estados Unidos como en Rusia». Todos los diplomáticos estadounidenses enviados a Europa reciben ya un entrenamiento para saber como protegerse del acoso ruso y el Departamento de Estado ha elevado ya sus protestas «a los máximos estamentos». La administración Obama decidió no contestar con medidas similar contra los diplomáticos rusos trasu un intenso debate, dijo McFaul. Kerry ya se quejó formalmente del acoso y la intimidación a Putin en su visita a Moscú el pasado marzo pero a pesar de ello la situacion no ha cambiado y son muchos los diplomáticos que han pedido que se haga algo más. Además, algunos miembros del Congreso ven esta manera de abordar la situación por parte de Obama como un intento de transmitir unas buenas relaciones con Rusia que en realidad no existen, según informa The Washington Post. ?La administración sigue aplicando la falsa narrativa de que Rusia puede ser un aliado», dijo el diputado republicano por Ohio Mike Turner. «Claramente no quieren ser nuestro aliado, nos han identificado como un adversario y debemos prepararnos para ese tipo de relación».
17-05-2016 | Fuente: abc.es
EE.UU. cree que Maduro será relevado antes de que acabe su mandato
Durante los últimos días Estados Unidos ha elevado el tono contra el Gobierno de Nicolás Maduro, lo que podría indicar que la Administración Obama estaría recalibrando su estrategia hacia Venezuela. El pasado miércoles, el vicepresidente Joe Biden, pronunció las acusaciones más duras que el Gobierno estadounidense ha realizado hasta la fecha contra el régimen venezolano. Dos días después, analistas de inteligencia suministraron información a la agencia Associated Press ?todo apunta a que por indicación superior?, para poner más presión sobre Maduro. Washington teme que en el país caribeño estalle una crisis humanitaria, lo que obligaría a Estados Unidos a poner en marcha un amplio dispositivo para el envío de alimentos y medicinas, algo que únicamente ese país puede aportar de forma inmediata. Personas que han auxiliado a la Administración estadounidense a diseñar un hipotético suministro de ayuda aseguran que Washington preferiría una marcha prematura, pero ordenada, de Maduro antes de que la situación pueda derivar en caos social o incluso guerra civil. Los analistas de inteligencia estadounidenses, según la información difundida por AP, están cada vez más convencidos de que Maduro probablemente será apartado por miembros del propio chavismo antes de que termine su periodo en el cargo . Maduro fue designado presidente en abril de 2013 y su mandato es por seis años. De acuerdo con esas fuentes, basadas en informaciones que no aportaron, a medida que la economía de Venezuela se descontrola, la posición de Maduro se va debilitando en el seno del chavismo. Eso puede llevar a un periodo de agitación política potencialmente violenta que aún perjudicará más la ya complicada situación económica, pues tendrá consecuencias en los mercados petroleros y de deuda. «Los funcionarios dijeron que la mayor preocupación para el Gobierno del presidente Obama es que las profundas divisiones políticas y crecientes penurias económicas pudieran detonar violencia del tipo de la registrada en Caracas en 1989, cuando al menos 300 personas murieron durante disturbios, saqueos y enfrentamientos con la Policía», informa AP. Un golpe de estado poco probable Las agencias de inteligencia de Estados Unidos, en cualquier caso, no han visto elementos que indiquen que un golpe de Estado militar pueda estar en marcha. El escenario más probable, según manifestaron, sería un golpe palaciego. Para los sectores del chavismo críticos con Maduro la manera de darlo sería votar contra el presidente en el referéndum revocatorio que está impulsando la oposición. Esta está exigiendo que la consulta popular se celebre este mismo año, lo que llevaría a elecciones presidenciales anticipadas, pero los analistas consultados estimaron que el Gobierno venezolano hará lo posible para retrasarlo hasta comienzos de 2017, cuando ya solo queden dos años para el final del mandato y este lo deba cubrir un vicepresidente designado por Maduro, sin elecciones. A pesar de los esfuerzos del oficialismo por dificultar la convocatoria del referéndum, las fuentes afirmaron que el Gobierno podrá aplazar, pero no bloquear, la consulta. De todos modos, las perspectivas para Maduro podrían mejor si aumentan los precios del petróleo o si Venezuela consigue otro crédito importante de China, país que hasta hace poco venía sosteniendo al país caribeño. Preocupación más allá de Venezuela Por otra parte, en un discurso pronunciado en Florida, Joe Biden acusó al Gobierno venezolano de estar cometiendo «graves violaciones» de los derechos humanos, «intimidando y silenciando» a los opositores. Biden se mostró «profundamente preocupado» por la situación en Venezuela y recordó las noticias diarias sobre la falta de alimentos, agua y medicinas, o sobre largos cortes de suministro de energía eléctrica. Sin miedo a que el chavismo le acusara de partidista, Biden afirmó que «ahora sí» la Asamblea Nacional venezolana representa a la «diversidad de la visión política del país», ya que uno de los poderes públicos, con sus decisiones, expresa una voz contraria al Gobierno, pues hasta ahora la normal discrepancia no tenía cabida en la actuación de instituciones del Estado. Censuró que opositores políticos, como Leopoldo López y Antonio Ledezma, estén encarcelados en «condiciones inhumanas», e indicó que sus excarcelaciones son «absolutamente necesarias».
16-05-2016 | Fuente: abc.es
EE.UU. cree que Maduro será relevado antes de que acabe su mandato
Durante los últimos días Estados Unidos ha elevado el tono contra el Gobierno de Nicolás Maduro, lo que podría indicar que la Administración Obama estaría recalibrando su estrategia hacia Venezuela. El pasado miércoles, el vicepresidente Joe Biden, pronunció las acusaciones más duras que el Gobierno estadounidense ha realizado hasta la fecha contra el régimen venezolano. Dos días después, analistas de inteligencia suministraron información a la agencia Associated Press ?todo apunta a que por indicación superior?, para poner más presión sobre Maduro. Washington teme que en el país caribeño estalle una crisis humanitaria, lo que obligaría a Estados Unidos a poner en marcha un amplio dispositivo para el envío de alimentos y medicinas, algo que únicamente ese país puede aportar de forma inmediata. Personas que han auxiliado a la Administración estadounidense a diseñar un hipotético suministro de ayuda aseguran que Washington preferiría una marcha prematura, pero ordenada, de Maduro antes de que la situación pueda derivar en caos social o incluso guerra civil. Los analistas de inteligencia estadounidenses, según la información difundida por AP, están cada vez más convencidos de que Maduro probablemente será apartado por miembros del propio chavismo antes de que termine su periodo en el cargo . Maduro fue designado presidente en abril de 2013 y su mandato es por seis años. De acuerdo con esas fuentes, basadas en informaciones que no aportaron, a medida que la economía de Venezuela se descontrola, la posición de Maduro se va debilitando en el seno del chavismo. Eso puede llevar a un periodo de agitación política potencialmente violenta que aún perjudicará más la ya complicada situación económica, pues tendrá consecuencias en los mercados petroleros y de deuda. «Los funcionarios dijeron que la mayor preocupación para el Gobierno del presidente Obama es que las profundas divisiones políticas y crecientes penurias económicas pudieran detonar violencia del tipo de la registrada en Caracas en 1989, cuando al menos 300 personas murieron durante disturbios, saqueos y enfrentamientos con la Policía», informa AP. Un golpe de estado poco probable Las agencias de inteligencia de Estados Unidos, en cualquier caso, no han visto elementos que indiquen que un golpe de Estado militar pueda estar en marcha. El escenario más probable, según manifestaron, sería un golpe palaciego. Para los sectores del chavismo críticos con Maduro la manera de darlo sería votar contra el presidente en el referéndum revocatorio que está impulsando la oposición. Esta está exigiendo que la consulta popular se celebre este mismo año, lo que llevaría a elecciones presidenciales anticipadas, pero los analistas consultados estimaron que el Gobierno venezolano hará lo posible para retrasarlo hasta comienzos de 2017, cuando ya solo queden dos años para el final del mandato y este lo deba cubrir un vicepresidente designado por Maduro, sin elecciones. A pesar de los esfuerzos del oficialismo por dificultar la convocatoria del referéndum, las fuentes afirmaron que el Gobierno podrá aplazar, pero no bloquear, la consulta. De todos modos, las perspectivas para Maduro podrían mejor si aumentan los precios del petróleo o si Venezuela consigue otro crédito importante de China, país que hasta hace poco venía sosteniendo al país caribeño. Preocupación más allá de Venezuela Por otra parte, en un discurso pronunciado en Florida, Joe Biden acusó al Gobierno venezolano de estar cometiendo «graves violaciones» de los derechos humanos, «intimidando y silenciando» a los opositores. Biden se mostró «profundamente preocupado» por la situación en Venezuela y recordó las noticias diarias sobre la falta de alimentos, agua y medicinas, o sobre largos cortes de suministro de energía eléctrica. Sin miedo a que el chavismo le acusara de partidista, Biden afirmó que «ahora sí» la Asamblea Nacional venezolana representa a la «diversidad de la visión política del país», ya que uno de los poderes públicos, con sus decisiones, expresa una voz contraria al Gobierno, pues hasta ahora la normal discrepancia no tenía cabida en la actuación de instituciones del Estado. Censuró que opositores políticos, como Leopoldo López y Antonio Ledezma, estén encarcelados en «condiciones inhumanas», e indicó que sus excarcelaciones son «absolutamente necesarias».
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