Infortelecom

Noticias de administracion estado

29-05-2018 | Fuente: abc.es
La Administración Trump «pierde» a 1.500 niños que entraron solos en EE.UU.
La Administración estadounidense ha reconocido haber perdido la pista de 1.475 niños inmigrantes, procedentes de países centroamericanos, que repartió entre tutores particulares el pasado año y a los que, ahora, no ha podido localizar. Los menores, que habían entrado en el país cruzando la frontera de Estados Unidos por Texas, formaban parte de un grupo de algo más de 7.600, a quienes el Departamento de Servicios Humanos y de Salud puso en manos de adultos nombrados «sponsors» en 2017, un procedimiento habitual para dar cobijo a los miles de niños que entran en el país de manera ilegal. Las autoridades han informado de que, siguiendo el protocolo correspondiente, los pasados meses de octubre, noviembre y diciembre contactó con los tutores, para confirmar que los menores se encontraban allí y a buen recaudo. De los 7.635 que conformaban el grupo original, 6.075 se hallaban aún en su destino, mientras que de 28 les consta que se han escapado, 52 viven ahora con otras personas, cinco han sido deportados, y del resto las autoridades no tienen información. El episodio protagonizado por las autoridades norteamericanas no es un fenómeno aislado ni reciente. Las deficiencias del sistema para hacer el adecuado seguimiento a los niños inmigrantes elevan hoy a «cientos de miles» los que han terminado quedando fuera del radar de la Administración, según asegura a BBC Mundo el experto en la materia y director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la American University, Eric Hershberg. Y eso pese a que el 85% de ellos son ubicados con familiares o conocidos, y un 60%, con sus propios padres, según datos oficiales. Caos Generalizado Una lamentable situación a la que ayuda el alto número de menores que entran ilegalmente cada año en Estados Unidos. Según la agencia del Departamento de Servicios Humanos que se encarga de esa labor, más de 250.000 niños han tenido que ser ubicados sólo desde 2008. Pero las organizaciones humanitarias no se cansan de llamar la atención sobre las fallas que presenta el procedimiento oficial, lo que en muchas ocasiones deja a los menores al albur de situaciones extremas, entre ellas la inanición o los malos tratos. Además, la falta de información de los afectados, que suelen desconocer el funcionamiento del sistema, o el propio temor de sus tutores a que sean detenidos y deportados, contribuyen a multiplicar el número de niños «desaparecidos». La desventura de muchos de ellos, la gran mayoría de los cuales huyen de la violencia y el hambre en algunas zonas de México, El Salvador, Honduras y Guatemala, arranca cuando emprenden el rumbo a lo que consideran la Tierra Prometida. Después de miles de kilómetros recorridos en difíciles circunstancias, atravesando selvas, lagos y ríos, previo pago en el caso de quienes recibieron algo de dinero de unos padres esperanzados en un mejor futuro para su hijo, los niños son detenidos al entrar en Estados Unidos. La Oficina de Aduanas declara que entre octubre de 2017 y el pasado abril, aprehendieron a 26.000 menores que no iban acompañados. En el caso de la última remesa, a pesar de que desde ciertos sectores se había acusado a la Administración de haber separado a los niños de sus padres (algo que sí se está haciendo en otras circunstancias), la práctica totalidad cruzaron solos la frontera. Una vez detenidos, empieza la odisea administrativa para los menores, que son enviados a albergues bajo la supervisión de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, a la espera de contactar con familiares u otro tipo de adultos donde puedan ser reubicados. Los expertos denuncian que no existe un seguimiento adecuado de los niños, cuya lógica ignorancia les convierte a menudo en víctimas del propio sistema que desconocen. La «desaparición» de los menores llega en el momento más comprometido para la Administración Trump, cuyo endurecimiento de la política de inmigración está siendo contestada por un sector del Partido Republicano. Especialmente aquellos candidatos al Congreso que observan con temor cómo la suspensión oficial del programa (DACA), que protegía a los «dreamers» (llegados en la infancia hasta 2006 y ahora instalados en el sistema), ha generado malestar en los estados o circunscripciones por los que se presentan. El gesto de Ivanka Trump Aunque las mayores críticas se las ha llevado Ivanka Trump, que el domingo difundió una fotografía en Twitter acompañada de su hijo de dos años. Actores y otros personajes vinculados al Partido Demócrata han arremetido contra la hija del presidente por una imagen en la que presume de hijo y del amor que siente hacia él. Con el texto «Mi amor» y la etiqueta #Sunday Morning, la mayor de las hijas de Trump se muestra feliz y orgullosa junto a Theodore. Promovidas por el actor Patton Oswalt, las críticas se fundamentan en la «inoportunidad» por el momento elegido por ella para la difusión de la imagen, con casi 1.500 menores descontrolados dentro de los Estados Unidos: «¿Era exactamente éste el mejor momento, verdad Ivanka?», inquiere en tono irónico Oswalt. Para Brian Klaas, exasesor demócrata, la hija de Trump protagoniza un detalle de «mal gusto, aún peor cuando es cómplice de la política salvaje de su padre en inmigración».
17-05-2018 | Fuente: abc.es
Concluye en Sofía la cumbre Unión Europea-Balcanes, considerada ya «histórica»
Concluyó en Sofía la Cumbre UE ? Balcanes celebrada tras una larga pausa ?la anterior había tenido lugar en Salónica hace 15 años?, que reunió a los líderes europeos con sus homólogos de lo que se ha dado en llamar Balcanes occidentales - Macedonia, Serbia, Montenegro, Kosovo, Albania y Bosnia y Herzegovina. Este evento, calificado ya de «histórico», ha finalizado con la firma de la Declaración de Sofía, que marca la perspectiva europea a los seis países de la región ya mencionados. Además de los líderes de los países de la UE, asistieron el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk; el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del Parlamento Europeo, Antonio Tajani. Vale señalar que el presidente español, Mariano Rajoy, se desplazó a Sofía y mantuvo una reunión con el primer ministro búlgaro, Boiko Borisov, un día antes de inaugurarse la Cumbre ya que declinó asistir a este foro para no coincidir con el líder de Kosovo, Hasim Thaçi, por razones obvias, dada la postura de España, junto a otros varios países europeos, de no aceptar a este país como estado independiente. Rajoy prefirió que España estuviese representada en este alto foro por su embajador en Bruselas. Poco antes de comenzar anoche la cena oficial, Donald Tusk, Presidente del Consejo Europeo, afirmaba ante los delegados asistentes, comentando el malestar que había producido la decisión del presidente norteamericano, Donald Trump, de retirar a los EE.UU. de las negociaciones con Irán: «Hoy somos testigos de un nuevo fenómeno, la actitud caprichosa de la administración estadounidense [?] vistas las últimas decisiones del presidente Trump, uno se formularía la pregunta: 'Con semejantes amigos ¿para qué necesitamos enemigos en Europa?'». Jean-Claude Juncker, a su vez, manifestó que «respecto al comercio entre la UE y los EE.UU . insistimos en una excepción ilimitada en cuanto a los aranceles y estamos dispuestos a iniciar negociaciones con nuestros socios transatlánticos», aunque dejó bien claro que «no vamos a negociar con una espada de Dámocles pendiente sobre nosotros». En la Declaración de Sofía, documento aprobado al término de la Cumbre, se señala que la UE saluda el compromiso compartido de los países de los Balcanes occidentales con los valores y principios europeos, y con la visión de una Europa unida, fuerte y estable. También se reitera lo que ya se había proclamado hace 15 años en Salónica, que la UE se reafirma en su apoyo incontestable a la perspectiva europea de los países de los Balcanes occidentales por considerarla una elección suya propia categórica y estratégica. Los líderes europeos se han declarado de forma unánime, en todos los niveles, en apoyo a la transformación política, económica y social, incluso mediante una asistencia sólida en base a los avances logrados por estos países en el dominio de los principios del estado de derecho y las reformas socio-económicas. Asimismo se hizo hincapié en la identificación de estos países con la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, el respeto a los derechos humanos y el de las minorías, recalcando que la sociedad civil y los medios de comunicación desempeñan un papel clave en el proceso de democratización. Aunque Rajoy no firmó la Declaración por desacuerdo con el estatus de Kosovo, sí afirmó que España apoya la Declaración final porque la considera «neutral» y se lo agradece a Bulgaria En sus palabras finales, Tusk afirmó que «Europa es lo suficientemente fuerte y poderosa para poder apadrinar a los seis nuevos países que se espera se incorporen a la UE». La convocatoria y celebración de la Cumbre se considera el punto culminante de la presidencia búlgara de la UE, calificada de muy exitosa, con una organización impecable según palabras de los líderes europeos, entre ellos el presidente Mariano Rajoy, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Emmanuel Macron. La Declaración finaliza con el apoyo a la intención de Croacia de ser el país anfitrión de la siguiente Cumbre entre la UE y los Balcanes durante su presidencia en 2020. Entre los méritos de esta Cumbre, vale señalar el acercamiento de las posturas entre Grecia y Macedonia ?sus líderes, Alexis Tsipras y Zoran Zaev se reunieron en varias ocasiones?, respecto al dilatado conflicto sobre el nombre de la República de Macedonia, en que se señaló que se espera que a finales de junio este contencioso se resolverá. También hay que señalar la declaración del presidente de Serbia, Alexander Vucic sobre las diferencias con Kosovo. Vucic señaló que ?nos hemos reunido aquí para resolver los problemas y espero que pronto hallaremos una solución?. Mientras se celebraba la Cumbre, el tráfico en Sofía fue colapsado por las protestas de los transportistas cuyo objetivo era presentar a los líderes europeos la cuantía de los daños y perjuicios que supondrá la aplicación de los cambios que se piensa introducir con el «paquete Movilidad» o como lo califican aquí «paquete Macron» que contiene nuevas regulaciones para los pagos a los choferes del transporte internacional. Según el representante búlgaro de la Asociación de Transportistas Internacionales, estas nuevas regulaciones «no coinciden con las necesidades de la industria» ya que en el momento «un 70% de las mercancías para cada consumidor se transportan en camiones TIR, lo que incrementará el coste con un 50% a 100%».
13-02-2018 | Fuente: abc.es
Tillerson vuelve contra Maduro la ineficiencia petrolera de PDVSA
La gira de la semana pasada del secretario de Estado Rex Tillerson por varias naciones americanas ha servido para recomponer de nuevo las filas del cerco diplomático de los países de la región sobre Venezuela. Volvemos a alineamiento que ya hubo hace seis meses, durante el verano pasado, cuando la asamblea general de la Organización de Estados Americanos (OEA) puso al régimen venezolano contra la pared. Nicolás Maduro consiguió luego aflojar ese cerco internacional recurriendo a la táctica habitual: un pretendido diálogo con la oposición, en el que el Gobierno nunca cede nada y siempre obtiene el oxígeno necesario para avanzar en su camino. Cuando hoy los vecinos continentales se disponen a retomar su presión sobre Venezuela, Maduro ya ha logrado realizar dos nuevas elecciones abiertamente no democráticas (de gobernadores en octubre y municipales en diciembre) y está en puertas de orquestar su reelección (las presidenciales se han convocado para el 22 de abril). ¿Habrá finalmente una reacción contundente de la comunidad internacional? En el último año se ha registrado un incremento de sanciones contra dirigentes del régimen (establecidas por EE.UU., otros países americanos y la UE), pero la única medida diplomática que podría ser efectiva es el embargo petrolero. Hace ya seis meses Washington parecía dispuesto a esa decisión, pero se quedó un paso por detrás: solo prohibió la compra de nuevas emisiones de bonos de PDVSA. De Condoleezza Rice (Chevron).. En época de Chávez, toda propuesta interna en la Administración estadounidense de cesar la compra de petróleo a Venezuela para así castigar la hostilidad del dirigente bolivariano se topaba con dos serios obstáculos: ?Uno era el elevado volumen de crudo venezolano que llegaba a las refinerías de Estados Unidos, difícil de reemplazar. En 1998, el año antes de que Chávez comenzara a gobernar, EE.UU. importaba desde el otro lado del Caribe 1,37 millones de barriles diarios de petróleo, lo que suponía el 13,5% de su importación petrolera y situaba a Venezuela como tercer suministrador del mercado estadounidense, después de Canadá y Arabia Saudí. ?El otro eran las presiones de la industria petrolera de EE.UU. sobre el Departamento de Estado y la Casa Blanca, especialmente de Chevron, la única compañía estadounidense que aceptó «casarse» con el chavismo. Condoleezza Rice, que fue consejera de Seguridad Nacional y luego secretaria de Estado durante la presidencia de George W. Bush, había formado parte previamente del consejo de administración de Chevron. ..a Rex Tillerson (Exxon) Hoy la situación ha cambiado completamente: ?Las ventas de crudo venezolano a EE.UU. se han desplomado. En enero de 2018 bajaron hasta los 390.000 barriles diarios (un descenso del 71,5% respecto a 1998), de forma que Venezuela ha perdido importancia para EE.UU. al pasar al séptimo lugar como proveedor petrolero, no solo ya por detrás de Canadá y Arabia Saudí, sino también de México, Irak, Colombia y Nigeria, con un 4% de las importaciones (un descenso del 70,3% en la cuota de mercado). ?Ese reducido volumen de importación desde Venezuela ha hecho menos problemático prescindir de él: su sustitución ya no debería ser un especial problema para las refinerías estadounidenses que siguen utilizando el pesado petróleo venezolano (además, una parte es importada a EE.UU. por la propia PDVSA a través de su filial en ese país, Citgo). Muestra de no ser eso ya un obstáculo es que la propuesta la está abanderando Tillerson, con mayores nexos con la industria petrolera que los que incluso tenía Rice, pues hasta hace poco más de un año era CEO de Exxon (compañía que se enfrentó a Chávez en los tribunales). Cambio de opinión El propio Tillerson ha reconocido su cambio de parecer. Durante la gira que acaba de realizar relató una conversación con Trump, en la que este le dijo: «Sé que no has estado a favor en el pasado», a lo que el secretario de Estado respondió: «Bueno, creo que las cosas han cambiado». En ese cambio ha influido probablemente la baja de Thomas Shannon, el principal valedor del diálogo con Caracas, como número dos de la Secretaría de Estado. Tillerson anunció que ha creado un grupo de trabajo con Canadá y México para estudiar cómo podría aplicarse el embargo. La inclusión de esos dos países se explica por la colaboración energética que ya mantienen las tres naciones; por el posible mayor suministro de petróleo pesado que Canadá podría aportar a las refinerías del sur de EE.UU. que están adaptadas a ese tipo de crudo y que eran dependientes del petróleo venezolano, y por la disposición de México a posibles envíos en condiciones blandas al Caribe para paliar el descenso de las aportaciones de Venezuela a su programa de Petrocaribe. EE.UU. podría comenzar el embargo cesando la venta de productos refinados a Venezuela, cuyo volumen asciende a cerca de 90.000 barriles diarios, incluyendo naftas para mezclar con su crudo extrapesado, diésel y gasolina para vehículos, MTBE para lograr el octanaje de las gasolinas y aceite lubricante. El régimen de Maduro los puede comprar en otro lugar, pero lo normal es que hubiera un periodo de falta de suministro, pues la negociación con nuevos proveedores requiere sus procesos, y también un encarecimiento para PDVSA. Drogas y Rusia, otros asuntos de la gira El viaje de Tillerson a México, Argentina, Perú, Colombia y Jamaica ha sido el segundo periplo de un alto cargo de la Administración estadounidense por la región en lo que va de presidencia de Trump. El pasado mes de agosto el vicepresidente Mike Pence visitó también varios países. Además de las cuestión venezolana, central en la gira de Tillerson, el secretario de Estado también ha abordado otros asuntos. En México aseguró que EE.UU. tiene elementos para sospechar que Rusia podría estar interesada en interferir en las elecciones presidenciales que tendrán lugar en julio, como antes ya había dicho la Casa Blanca. En Colombia, reconoció los esfuerzos de ese país para reducir la extensión de cultivos de coca, a pesar de las críticas realizadas por Trump contra los países quienes «se ríen» de EE.UU. por recibir ayudas estadounidenses y en realidad no combatir suficientemente el narcotráfico. Durante su estancia en Bogotá, Tillerson también sugirió que EE.UU. puede entregar a Colombia ayuda humanitaria para que sea destinada a los miles de venezolanos que están cruzando la frontera y están provocando una crisis de refugiados.
20-01-2018 | Fuente: elpais.com
Otros antecedentes de un cierre de la Administración estadounidense
En 1995, con Clinton de presidente, duró 21 días. En 2013, con Obama, fueron 16
05-11-2017 | Fuente: abc.es
EE. UU. engañó al Reino Unido sobre el armamento de Irak según el ex primer ministro Gordon Brown
El Reino Unido «fue engañado» por Estados Unidos sobre el supuesto arsenal nuclear del régimen de Sadam Husein en Irak, lo que significa que «no estuvo justificada» la invasión del país árabe en 2003, concluye el ex primer ministro británico Gordon Brown en un nuevo libro adelantado hoy. Brown, que era ministro de Economía laborista durante la guerra liderada por Washington y Londres, publica el próximo martes «Mi vida, nuestros tiempos», donde asegura que el Gobierno estadounidense les ocultó información «crucial». El político escocés, que sucedió en 2007 a Tony Blair como primer ministro, hasta 2010, revela que la Administración estadounidense de George W. Bush manejaba un informe de Defensa «secreto» que nunca fue mostrado al Ejecutivo de Londres, y que supuestamente cuestionaba que Husein tuviera capacidad nuclear. La eventual constatación de que el Gobierno iraquí de la época no tenía armas de destrucción masiva ni tampoco capacidad para atacar a los países occidentales lleva a Brown a concluir en su libro que «la guerra no estaba justificada como último recurso y la invasión no fue una respuesta proporcionada». El exministro explica que supo del presunto informe secreto estadounidense después de salir del Gobierno y reflexiona que, si hubiera tenido acceso antes, el curso de la historia hubiera podido ser diferente. «Sabemos ahora por documentos clasificados estadounidenses que en los primeros días de septiembre de 2002 un informe preparado por el director de inteligencia de los Jefes del Estado Mayor conjunto de EEUU se puso sobre la mesa del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld», escribe Brown. Ese informe había sido encargado por Rumsfeld para «identificar las lagunas en el análisis de inteligencia», explica, y añade que «ahora resulta claro que desafió rotundamente la visión oficial». «Si estoy en lo correcto, que en algún lugar del sistema estadounidense se sabía la verdad sobre la ausencia de armas en Irak, entonces nosotros no solo fuimos desinformados, sino también engañados en el crítico asunto de las armas de destrucción masiva», asevera. La decisión de invadir Irak, apoyada por el Partido Conservador pero rechazada por muchos laboristas y millones de ciudadanos que se manifestaron en las calles, causó un grave daño político a Blair y también marcó la trayectoria de Brown. Una investigación de siete años de duración del juez británico John Chilcot concluyó en 2016 que Husein, que fue ejecutado en 2006 por sus sucesores, no representaba «una amenaza inminente» y que la guerra se declaró sobre la base de «inteligencia defectuosa».
06-10-2017 | Fuente: abc.es
Trump incitará al Congreso a retomar las sanciones contra Irán
Donald Trump prepara un golpe de mano en la política de EE.UU. contra Irán, aunque el alcance no está claro. A medida que se acerca el 15 de octubre, cuando el presidente se pronunciará sobre el acuerdo nuclear de la comunidad internacional con Teherán, todo apunta a que el inquilino de la Casa Blanca romperá con la política de su antecesor, Barack Obama, y se negará a «certificar» que Irán está cumpliendo sus compromisos con el pacto. Los diarios estadounidenses coincidieron en que Trump enviará un mensaje contundente de rechazo a uno de los eternos enemigos y planteará al Congreso que retome las sanciones contra Irán. De esta forma, el presidente, frente a la opinión contraria de la mayoría de sus asesores, incluidos, el secretario de Estado, Rex Tillerson, y el jefe del Pentágono, James Mattis, abre la puerta a una ruptura del pacto por parte de las cámaras legislativas. La decisión de Trump de volver a la confrontación con el régimen iraní se corresponde con sus duras críticas del acuerdo nuclear suscrito en 2015 por EE.UU. y las principales potencias, que el nuevo presidente ha calificado de «desastre» repetidas veces desde la pasada campaña electoral. Más recientemente, el inquilino de la Casa Blanca ha cuestionado que Teherán estuviera cumpliendo con sus compromisos, pese a que tanto la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en inglés) como el resto de la comunidad internacional han reconocido que así era. La decisión de Trump de desmarcarse del pacto, por el cual Irán se comprometió a renunciar a su carrera nuclear a cambio de la eliminación de sanciones valoradas en cerca de 100.000 millones de dólares, obedece además a un endurecimiento del discurso, que el presidente plasmará en una comparecencia prevista para el próximo jueves. En ella está previsto que Trump acuse abiertamente al régimen de Teherán de financiar actividades terroristas y de desestabilizar Oriente Medio, lo que implicará un alineamiento estrecho con las tesis del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, después de un sonoro distanciamiento entre Washington y Tel Aviv durante la etapa de Obama. De acuerdo con las condiciones de seguimiento para el cumplimiento del acuerdo, la Administración estadounidense debe certificar cada tres meses que el régimen de Teherán no está faltando a sus compromisos, mediante un informe que debe ratificar el presidente. Trump no sólo se va a negar a certificarlo en esta ocasión, sino que ya ha comunicado a sus asesores que no tiene intención de someterse a esa obligatoriedad, según ha reconocido el Asesor de Seguridad Nacional, el general H. R. McMaster. El presidente pretende que la mayoría republicana enmiende ese punto de la legislación vigente para liberarle de ese compromiso, que «le irrita mucho», según reconocieron fuentes de la Casa Blanca. Nuevo roce internacional Cuando Trump rechace la certificación del cumplimiento del acuerdo a cargo de Irán, se abrirá un periodo en el que el Congreso estaría llamado a la aprobación de las correspondientes sanciones, previstas en el pacto nuclear. Pero la mayoría republicana no tiene entre sus objetivos el de conducir el acuerdo nuclear a la ruptura ni abrir un nuevo frente en la serie de enfrentamientos de EE.UU. con sus aliados occidentales. Al igual que ocurriera con otros acuerdos internacionales cuestionados por el presidente, como el del Cambio Climático, la ruptura del pacto nuclear con Irán supondría un nuevo roce en las relaciones de Washington con los principales países, que la mayoría republicana prefiere preservar, en contraste con el aislacionismo de Trump.
31-07-2017 | Fuente: abc.es
Trump tiene preparadas sanciones contra el petróleo de Venezuela
La elección de la asamblea constituyente chavista ?convocada vulnerando la legalidad, sustentada sobre el corporativismo (sin pleno sufragio universal) y elegida con evidentes muestras de fraude? va a provocar un salto cualitativo en las sanciones de Estados Unidos contra el régimen venezolano. Donald Trump ha advertido que habrá «fuertes medidas económicas». Además de ampliar la lista de altos cargos cuyas posibles fortunas se vean afectadas en el extranjero, la Administración Trump tiene en el objetivo a PDVSA, la petrolera estatal que dirigentes del chavismo ha venido utilizando como medio de financiación partidista, enriquecimiento personal y lavado de dinero del narcotráfico y de otros negocios ilícitos. Hace unas semanas la Casa Blanca ordenó a varios departamentos y agencias gubernamentales la concreción de un abanico de medidas contra PDVSA, incluido un plan para la sustitución del petróleo venezolano que llega a Estados Unidos, de acuerdo con fuentes que han participado en los preparativos. La aplicación de un embargo sobre hidrocarburos, que puede ir desde la prohibición de que EE.UU. venda a PDVSA los productos derivados del petróleo que habitualmente le compra hasta cesar la importación de crudo venezolano por parte de las refinerías estadounidenses, dependerá de la contundencia con que Trump quiera responder al proceso dictatorial que vive la nación caribeña. Un embargo que es posible Hubo un tiempo en que el petróleo venezolano era esencial para Estados Unidos, pero hoy ya no lo es. Aunque prohibir su importación sería la medida más drástica, y de momento no parece que vaya a adoptarse de modo inmediato, eso es algo que hoy EE.UU. puede permitirse. ?Cada vez menos petróleo. Hace veinte años Venezuela colocaba en Estados Unidos casi 1,8 millones de barriles diarios de petróleo; hoy la cifra está en torno a los 700.000, lo que apenas supone el 7,5% de las importaciones estadounidenses de crudo. Además, desde la revolución del fracking la producción propia de EE.UU. se ha disparado y el país está al borde de la suficiencia energética. ?Trump quiere vender reservas. La crisis venezolana le viene como anillo al dedo a la nueva Administración estadounidense. En mayo se filtró que Trump desea liberar petróleo de la reserva estratégica, con el fin de enjugar el déficit presupuestario. A lo largo de los próximos años podrían venderse 270 millones de barriles , de los 688 millones que EE.UU. tiene reservados. Con ello podría sustituir el petróleo que llega de Venezuela y justificar la oportunidad de la reducción de las reservas ante posibles críticas opositoras. La venta de reservas evitaría que un embargo a Venezuela aumentara el precio de la gasolina ?Reducidos daños a empresas estadounidenses. El principal importador de petróleo venezolano es la propia PDVSA, a través de Citgo, la sociedad que tiene en EE.UU. Las compañías estadounidenses que también utilizan el pesado crudo de Venezuela para sus refinerías del Golfo de México están presionando contra el embargo, pero algunas han comenzado a procesar más crudo ligero, como es el caso de Valero Energy y Marathon Petroleum, para quedar menos expuestas si se aplica ese medida extrema. ?Venezuela necesita más a EE.UU. que al revés. A pesar de ser un país eminentemente petrolero, Venezuela tiene que comprar productos refinados, que básicamente adquiere en el mercado estadounidense. Así, importa de EE.UU. cerca de 90.000 barriles diarios de naftas para mezclar con su crudo extrapesado, diésel y gasolina para vehículos, MTBE para lograr el octanaje de las gasolinas y aceite lubricante. Venezuela requiere además de tecnología e inversión extranjeras y podría verse afectada si, entre sus medidas, Washington incluye la prohibición de inversiones de compañías estadounidenses de servicios. Sanciones a PDVSA Antes de tener que llegar a un embargo, la Administración Trump puede atacar directamente a PDVSA: ?Ya ha sancionado a algunos de sus directivos, como su jefe de finanzas, Simón Zerpa Delgado, y su antecesor en el puesto, Carlos Erick Malpica Flores, alegando haber usado sus cargos para corrupción a gran escala. ?Ahora podría argumentar lo mismo para prohibir a la compañía utilizar el sistema bancario estadounidense o incluso usar el dólar en sus operaciones. ?Si sanciones tan directas encuentran oposición interna, Washington también ha estudiado un posible boicot indirecto al petróleo venezolano: la Agencia de Protección Medioambiental podría poner reparos al atraco de buques de PDVSA, alegando que su falta de limpieza, denunciada internacionalmente, supone un riesgo de contaminación de los puertos estadounidenses. Consecuencias Cualquier medida contra el sector petrolero de Venezuela, por sí sola, perjudicará enormemente al Gobierno de Venezuela, ya en serias dificultades presupuestarias. ?Declarar a PDVSA responsable de lavado de dinero y corrupción, prohibiéndole utilizar el dólar en sus operaciones, la convertiría prácticamente en una compañía proscrita, con dificultad para acuerdos internacionales y movimiento de capital. ?Si EE.UU. prohíbe la venta de derivados de petróleo a Venezuela, obligaría a PDVSA a adquirirlos en lugares más distantes, lo que supondría su encarecimiento. ?Si lo que se prohíbe es la importación de crudo venezolano a EE.UU., PDVSA va a tener complicado vender esos 700.000 barriles/día a otros países (de su producción total de 1,9 millones de barriles/día esa porción es casi la única vendida a precio de mercado). Además, las refinerías de Citgo, adecuadas a las características del petróleo de PDVSA, tendrían que comprar petróleo pesado a otros productores, afectando a la eficiencia del proceso y encareciendo el producto final. ?Sin poder manejar dólares o sin poder obtenerlos mediante la venta de crudo a EE.UU. (operación en la que PDVSA obtiene la mayor parte de sus divisas), Venezuela estaría abocada a dejar de pagar la deuda. ¿Se verá perjudicado el pueblo venezolano? El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ha reconocido que sanciones económicas contra Venezuela afectarán al pueblo, pero también ha advertido que los venezolanos ya están sufriendo una situación a cuya solución debieran contribuir las sanciones.
28-07-2017 | Fuente: abc.es
El Kremlin ordena a Estados Unidos que reduzca su presencia diplomática en Rusia
El Gobierno de Rusia ha ordenado este viernes a Estados Unidos que reduzca su presencia diplomática hasta 455 personas, exactamente el mismo número de diplomáticos rusos en suelo norteamericano, a partir del próximo 1 de septiembre. «Queremos que el número de diplomáticos y personal norteamericano en la Embajada de Moscú y en los consulados de San Petersburgo, Yekaterinburgo y Vladivostok reflejen el número exacto de diplomáticos rusos en Estados Unidos. Por lo tanto, el número de diplomáticos estadounidenses quedará reducido a 455», de acuerdo con la nota. Se desconoce exactamente cuántos diplomáticos estadounidenses hay en Rusia pero fuentes diplomáticas norteamericanas estiman la cifra en aproximadamente unos 1.100. Fuentes de la agencia oficial de noticias RIA Novosti estiman que el número es realmente menor porque hay que descontar a los trabajadores de nacionalidad rusa, así que la reducción de personal acabará siendo de entre 200 y 300 personas, todas ellas estadounidenses. «La parte rusa suspenderá a partir del 1 de agosto, el uso que la Embajada está haciendo de todos los almacenes de la calle de Dorozhnaya, en Moscú, y de la dacha de Serebryanyy Bor, en la República de Sajá», según el texto. Rusia reacciona así a la aprobación ayer por el Senado de Estados Unidos de un nuevo texto legislativo para recrudecer las sanciones contra Rusia e imponer nuevas medidas contra Irán y Corea del Norte, a pesar de las objeciones del presidente estadounidense, Donald Trump. La ley, que debe ser firmada por el presidente, incluye nuevas restricciones a altos cargos rusos por la supuesta interferencia en las elecciones estadounidenses de 2016, acusación que Moscú desmintió en reiteradas ocasiones. También endurece las condiciones de financiación en Estados Unidos para las entidades rusas sujetas a las restricciones y deja la puerta abierta a las sanciones contra las compañías europeas por colaborar con Moscú en importantes proyectos relacionados con la exportación de hidrocarburos rusos. El Ministerio de Exteriores ha aprovechado para condenar «la extrema agresividad de Estados Unidos, un país que, bajo la excusa de su 'excepcionalismo', ignora con arrogancia las opiniones e intereses de otros países», El Gobierno ruso ha condenado que «bajo el pretexto, absolutamente inventado», de que el Kremlin intervino en las elecciones estadounidenses de diciembre -como denuncian los servicios de Inteligencia norteamericanos-, «Estados Unidos no está haciendo nada más que aprobar, una tras otra, con agresividad, una serie de zafias medidas contra Rusia, y que contravienen todos los principios del derecho internacional». Durante el anuncio de las medidas, el portavoz de Exteriores ruso, Dimitri Peskov, aseguró sin género de dudas que estas contramedidas fueron ordenadas personalmente por el presidente de Rusia, Vladimir Putin. En esta ocasión, y a diferencia de lo ocurrido a finales del año pasado, el mandatario sí que ha decidido tomar cartas en el asunto. Por aquellas fechas, Estados Unidos declaró personas non gratas a 35 diplomáticos rusos, dándoles 72 horas de plazo para abandonar el país y ordenó el cierre de dos mansiones en Centreville, Maryland y Oyster Bay, Nueva York, que supuestamente eran utilizadas para espiar. Sergei Lavrov, ministro de Exteriores, sugirió en aquellas fechas expulsar de Rusia a 35 diplomáticos estadounidenses y prohibir que Estados Unidos siguiera usando una casa de campo en el noroeste de Moscú y un almacén en el sur de la capital rusa, en respuesta simétrica a Washington. Sin embargo, el presidente Putin anunció que el país no se rebajaría al nivel de una «diplomacia de cocina» y se reservaría el derecho a tomar contramedidas en función de la política que implementara la nueva administración estadounidense.
26-07-2017 | Fuente: abc.es
La UE responderá si las sanciones de EE.UU. a Rusia dañan a Europa
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha lanzado un contundente mensaje a la Administración estadounidense, advirtiendo de que la UE está lista para responder «apropiadamente en cuestión de días» si las sanciones contra Moscú que aplica Washington no tienen en cuenta «los intereses de seguridad energética de la UE» y castigan a empresas europeas del sector que operan en contacto con Rusia, sobre todo en la importación de gas. Tal como se temían en Bruselas, las sanciones aprobadas en Washington no se han parado a pensar en los intereses europeos por lo que «la Comisión ha concluido que si nuestras preocupaciones no son tenidas en cuenta suficientemente, estamos listos para actuar apropiadamente en cuestión de días». El presidente de la Comisión se ha permitido incluso utilizar elementos emblemáticos de la política de Trump al decir que «?América Primero? no puede significar que los intereses de Europa se sitúan en último lugar» y ha insistido en que el criterio de la Administración norteamericana contradice «la unidad del G7 sobre las sanciones» a Rusia y perjudica la aplicación de los acuerdos de Minsk sobre la paz en Ucrania.
26-07-2017 | Fuente: abc.es
Estados Unidos sanciona a 13 altos mandos del Gobierno de Venezuela
Estados Unidos ha anunciado sanciones contra 13 altos cargos de Venezuela, entre ellos miembros del Gobierno y de los principales cuerpos de seguridad, para aumentar la presión sobre el Ejecutivo de Nicolás Maduro y conseguir que renuncie a la Asamblea Constituyente, amenazando incluso con aprobar castigos contra quienes formen parte de esta polémica iniciativa parlamentaria. Entre los sancionados están el ministro del Interior, Néstor Luis Reverol Torres; el jefe del Ejército, Jesús Suárez; el responsable de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Sergio José Rivero Marcano; el director de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), Carlos Pérez; y un antiguo director de este último cuerpo, Franklin Horacio García Duque, todos ellos acusados de contribuir a «violaciones de los Derechos Humanos» en el marco de la represión de la última ola de protestas. La lista difundida por el Departamento del Tesoro norteamericano incluye además a la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena; al responsable de la comisión presidencial para la Asamblea Constituyente, el exministro Elías Jaua; la integrante de esta comisión Iris Varela, exministra de Servicios Penitenciarios; y el Defensor del Pueblo, Tarek William Saab. Washington reprocha a este último bloque su defensa de la reforma constitucional impulsada por Maduro y la adopción de medidas que perjudican la democracia en Venezuela, según la nota oficial. El Tesoro considera que la Asamblea Constituyente sólo servirá para «representar los intereses del Gobierno del presidente Maduro». El secretario del Tesoro estadounidense, Steven T. Mnuchin, ha advertido de que las personas que salgan elegidas para la Constituyente en la votación del próximo domingo también «podrían exponerse a sanciones», ya que estaría contribuyendo a la erosión del proceso democrático y de las instituciones. «Como el presidente (Donald) Trump ha dejado claro, Estados Unidos no ignorará los actuales esfuerzos del régimen de Maduro para perjudicar la democracia, la libertad y el Estado de Derecho», ha avisado Mnuchin. Corrupción El Gobierno de Estados Unidos t ambién ha incluido en su lista de sanciones a cuatro directivos de dos empresas estatales asociadas con actividades de «corrupción». En este sentido, ha confirmado castigos contra el vicepresidente de la petrolera estatal (PDVSA) Simón Zerpa y su antecesor, Carlos Malpica Flores, así como contra el actual y el anterior responsable del Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), Rocco Albisinni Serrano y Alejandro Fleming Cabrera, respectivamente. Hasta la medida conocida este miércoles, el funcionario venezolano de mayor rango contra el que se había dirigido la Administración estadounidense era el vicepresidente del país, Tareck El Aissami, acusado de narcotráfico. Asamblea Constituyente Maduro ha convocado una Asamblea Constituyente esgrimiendo que es la única forma de devolver la paz social a Venezuela, que desde abril sufre una nueva ola de violencia por la represión de las protestas contra el Gobierno, que ya han dejado más de cien muertos. El 30 de julio los venezolanos elegirán a los 545 miembros de la Asamblea Constituyente, de los cuales 173 saldrán de sectores afines al «chavismo» y 364 tendrán carácter territorial, a lo que se suman ocho representantes indígenas que serán elegidos el 1 de agosto. La Mesa de Unidad Democrática (MUD) ha alertado de que la Asamblea Constituyente es un intento de Maduro para perpetuarse en el poder. Por su parte, la Organización de Estados Americanos (OEA) y numerosos gobiernos de la región han denunciado una «ruptura del orden constitucional» en Venezuela por la deriva autoritaria del Gobierno.