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Noticias de 11-s

13-09-2021 | Fuente: marca.com
Iker Jiménez analiza las mentiras y misterios del 11-S: "¿Es correcto hablar de "atentado"?"
"Cientos de expertos, investigadores, arquitectos e ingenieros defienden que las cosas no pudieron pasar como la versión oficial nos hace creer"  Leer
12-09-2021 | Fuente: abc.es
El líder de Al Qaida reaparece en un vídeo celebrando el 11-S
El actual líder de Al Qaida, el egipcio Ayman al Zawahiri, ha reaparecido en un vídeo difundido en las redes del grupo terrorista en conmemoración del vigésimo aniversario de los ataques del 11 de septiembre, en el que murieron 2.997 personas. No está claro cuándo grabó ese vídeo Al Zawahiri, que tomó las riendas de ese grupo terrorista tras la muerte de Osama bin Laden en 2011. El Grupo de Inteligencia SITE que es un referente en el seguimiento de los sitios web yihadistas dijo que el vídeo fue publicado en las redes de Al Qaida el sábado, el mismo día del aniversario del 11-S. En él, Al Zawahri dice que «Jerusalén nunca será judaizada», algo que parece una referencia a cuando Donald Trump reconoció a finales de 2017 a Jerusalén como capital de Israel. Después, Al Zawahiri se refiere a varios ataques de Al Qaida, incluido uno contra tropas rusas en Siria que ocurrió en enero en Raqqa.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">17) Amid rumors of his death, al-Qaeda leader Ayman al-Zawahiri shown in new 60-minute video, this time offering some evidence that he is not dead--particularly, reference to events after December, when rumors of death surfaced. (A speech from March offered no such proof) <a href="https://t.co/IXpz6wIZvh">pic.twitter.com/IXpz6wIZvh</a></p>&mdash; Rita Katz (@Rita_Katz) <a href="https://twitter.com/Rita_Katz/status/1436700395464712192?ref_src=twsrc%5Etfw">September 11, 2021</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> El grupo SITE también afirma que Al Zawahri se refiere en el vídeo a la retirada del Ejército estadounidense de Afganistán después de 20 años de guerra. Pero el acuerdo de salida con los talibanes lo firmó Trump en febrero de 2020. Lo que hace dudar de la fecha en que fue grabado el vídeo es que Al Zawahri no menciona la caída de Afganistán ni la toma de la capital, Kabul, por parte de los talibanes el mes pasado, según explica SITE. Desde finales de 2020 abundan en las redes sociales los rumores de que Al Zawahri pudo haber muerto de causas naturales. No había aparecido ningún vídeo de él desde entonces y hasta este sábado. Según dijo en la red social Twitter Rita Katz, que es directora de SITE: «Todavía es posible que esté muerto, aunque de ser así, habría sido en algún punto de enero de 2021 o después». El discurso de Al Zawahri en el vídeo dura 61 minutos y 37 segundos y fue producido por el brazo mediático de Al Qaida, As Sahab. En los últimos años, Al Qaida se ha enfrentado a la competencia de su rival, el grupo yihadista Estado Islámico, o Daesh, que mató a 13 soldados de EE.UU. y 180 civiles en un atentado en Kabul durante la evacuación de Estados Unidos. Al contrario de Al Qaida, el Daesh es enemigo de los talibanes, y le disputa también el control de partes de Afganistán.
12-09-2021 | Fuente: abc.es
El líder de Al Qaida reaparece en un vídeo celebrando los ataques del 11-S
El actual líder de Al Qaida, el egipcio Ayman al Zawahiri, ha reaparecido en un vídeo difundido en las redes del grupo terrorista en conmemoración del vigésimo aniversario de los ataques del 11 de septiembre, en el que murieron 2.997 personas. No está claro cuándo grabó ese vídeo Al Zawahiri, que tomó las riendas de ese grupo terrorista tras la muerte de Osama bin Laden en 2011. El Grupo de Inteligencia SITE, que es un referente en el seguimiento de los sitios web yihadistas, dijo que el vídeo fue publicado en las redes de Al Qaida el sábado, el mismo día del aniversario del 11-S. En él, Al Zawahri dice que «Jerusalén nunca será judaizada», algo que parece una referencia a cuando Donald Trump reconoció a finales de 2017 a Jerusalén como capital de Israel. Después, Al Zawahiri se refiere a varios ataques de Al Qaida, incluido uno contra tropas rusas en Siria que ocurrió en enero en Raqqa.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">17) Amid rumors of his death, al-Qaeda leader Ayman al-Zawahiri shown in new 60-minute video, this time offering some evidence that he is not dead--particularly, reference to events after December, when rumors of death surfaced. (A speech from March offered no such proof) <a href="https://t.co/IXpz6wIZvh">pic.twitter.com/IXpz6wIZvh</a></p>&mdash; Rita Katz (@Rita_Katz) <a href="https://twitter.com/Rita_Katz/status/1436700395464712192?ref_src=twsrc%5Etfw">September 11, 2021</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> El grupo SITE también afirma que Al Zawahri se refiere en el vídeo a la retirada del Ejército estadounidense de Afganistán después de 20 años de guerra. Pero el acuerdo de salida con los talibanes lo firmó Trump en febrero de 2020. Lo que hace dudar de la fecha en que fue grabado el vídeo es que Al Zawahri no menciona la caída de Afganistán ni la toma de la capital, Kabul, por parte de los talibanes el mes pasado, según explica SITE. Desde finales de 2020 abundan en las redes sociales los rumores de que Al Zawahri pudo haber muerto de causas naturales. No había aparecido ningún vídeo de él desde entonces y hasta este sábado. Según dijo en la red social Twitter Rita Katz, que es directora de SITE: «Todavía es posible que esté muerto, aunque de ser así, habría sido en algún punto de enero de 2021 o después». El discurso de Al Zawahri en el vídeo dura 61 minutos y 37 segundos y fue producido por el brazo mediático de Al Qaida, As Sahab. En los últimos años, Al Qaida se ha enfrentado a la competencia de su rival, el grupo yihadista Estado Islámico, o Daesh, que mató a 13 soldados de EE.UU. y 180 civiles en un atentado en Kabul durante la evacuación de Estados Unidos. Al contrario de Al Qaida, el Daesh es enemigo de los talibanes, y le disputa también el control de partes de Afganistán.
12-09-2021 | Fuente: abc.es
Dos saudíes relacionados con el Gobierno de Riad conocían a los terroristas del 11-S
A última hora del día en el que se llegaba al veinte aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el FBI reveló el sábado por la noche el primero de los documentos hasta ahora clasificados sobre el papel de Arabia Saudí en los ataques terroristas en suelo estadounidense. El documento, aunque con mucha censura y tachones, ofrece nuevos datos sobre la relación de dos saudíes con conexiones con el Gobierno y que tuvieron relación con algunos de los terroristas que secuestraron los aviones y los estrellaron contra las Torres Gemelas, el Pentágono y, sin éxito, contra el Capitolio o la Casa Blanca (los pasajeros y la tripulación se enfrentaron a los secuestradores y el avión se estrelló en una zona rural de Pensilvania). En él se muestra que el FBI investigó al menos hasta 2016 los contactos entre Nawaf al Hazmi y Khalid al Midhar -dos terroristas que participaron en el secuestro del avión que se lanzó contra el Pentágono- e individuos relacionados con el Gobierno de Arabia Saudí, como Fahad al Thumairy, un exempleado consular saudí, y Omar al Bayoumi, que fue investigado como posible agente de inteligencia del país árabe. Al-Bayoumi fue interrogado en 2003 por EE.UU. y aseguró que tuvo un encuentro casual con los secuestradores en un restaurante de Los Ángeles en el año 2000 y que se hicieron amigos. Que les echó una mano para manejarse en un país que les era ajeno, pero que desconocía sus planes terroristas. Apoyo logístico Ahora el documento del FBI establece que esas declaraciones de Al-Boyoumi «están en plena contradicción con declaraciones de testigos presenciales» y muestra el escepticismo de los investigadores sobre que ese encuentro fuera accidental. También apuntaban a que era muy sospechoso que otro individuo saudí investigado tuviera otro encuentro casual con secuestradores en el estado de Virginia de una forma «excepcionalmente similar» a la de Al-Bayoumi. Según el FBI, este último proporcionó «apoyo logístico» a los terroristas que incluyó «traducciones, asistencia para viaje, alojamiento y financiación». Imagen de uno de los documentos desclasificadosUn colectivo amplio de las familias de víctimas del 11-S lleva años de presión contra al Gobierno de EE.UU. para que desclasifique documentos relacionados con el papel de Arabia Saudí. En especial, después de que se supiera que el FBI lo había investigado durante diez años, hasta 2016. En 2004, las conclusiones de la Comisión del 11-S, creada por el Congreso de EE.UU. poco después de los ataques, aseguraba que no había pruebas de que «el Gobierno saudí o una institución o altos cargos de forma individual» financiaran a los terroristas. Al mismo tiempo, esa conclusión «no excluye la probabilidad de que organizaciones benéficas con patrocinio del Gobierno saudí desviaron fondos a Al Qaida». Esas conclusiones no fueron suficientes para los familiares de las víctimas del 11-S. Por su cuenta, han demandado a Arabia Saudí para que se juzgue a los supuestos apoyos de los terroristas. Y han continuado con su lucha para la desclasificación de documentos. El expresidente Donald Trump les aseguró que lo haría en una reunión de 2019. Al día siguiente, su fiscal general decidió que permanecerían en secreto. Joe Biden hizo la promesa de revelar los documentos si ganaba las elecciones. Una vez en la Casa Blanca, desoyó las exigencias de los familiares. Hasta que pocas semanas antes de la conmemoración de los atentados, las familias le amenazaron con declararle no bienvenido a los actos y organizarle protestas. Biden cedió a la presión y pocos días antes del aniversario, firmó una orden ejecutivo para la revisión y desclasificación de los documentos. «Esperamos que esto sea un paso sincero hacia delante», dijo Brett Eagleson, uno de los portavoces de las familias, en una entrevista reciente con este periódico. «Seguiremos el proceso de cerca para aseguraron que el Departamento de Justicia y el FBI cumplen, actuar de buena fe y ayudan a nuestras familias a revelar la verdad en nuestra búsqueda de la justicia frente al Gobierno saudí». Tras la revelación del primer documento, Eagleson ha asegurado que tiene «especial significado» que se haya publicado en la fecha del aniversario y ha celebrado el avance: «Hoy marca el momento en el que los saudíes ya no pueden apoyarse en el Gobierno de EE.UU. para ocultar la verdad sobre el 11-S».
12-09-2021 | Fuente: elpais.com
El vigésimo aniversario del 11-S, en imágenes
La ceremonia para conmemorar los veinte años de los ataques estuvieron marcadas por el protagonismo de las familias y el recuerdo de las víctimas
12-09-2021 | Fuente: elpais.com
11-S: los ataques contra EE UU que cambiaron el mundo
El mundo cambió durante la mañana del 11 de septiembre de 2001 cuando cuatro aviones secuestrados por miembros de Al Qaeda fueron utilizados para atentar contra edificios simbólicos del poder de EE UU. Fueron 149 minutos de terror y caos que provocaron la muerte de 2.996 personas. Fue el mayor ataque en suelo estadounidense y cuyas consecuencias perduran, como lo demuestra la polémica salida de Afganistán, país invadido después de la tragedia para derrocar al régimen talibán que dio cobijo a Osama Bin Laden.
11-09-2021 | Fuente: abc.es
Kabul vive el 20 aniversario del 11-S sin celebraciones
Las estanterías de la librería Faizi recogen la historia de Afganistán en los últimos 40 años. Ese es el tiempo que lleva abierta la librería más antigua del mercado de libros de la capital. Después de ser soldado en la época del presidente Mohamed Najibulá y hacer sus pinitos como actor, Daud recogió el testigo de su padre y rodeado de 100.000 títulos ha sido testigo en este pequeño templo de los libros de la retirada del Ejército Rojo, la guerra civil entre muyahidines, el primer ?emirato? talibán, la invasión estadounidense de 2001 y, ahora, la vuelta de los islamistas. El 11-S le sorprendió en la librería y «lo primero que pensé fue que Estados Unidos había perdido el control interno del país, nunca se me pasó por la cabeza que aquello fuera el inicio de una guerra en mi país?» Esa sensación de sorpresa al ver que los misiles estadounidenses llegaban a Kabul pocas semanas después solo es comparable con el shock que ha causado la vuelta de los talibanes tras dos décadas de guerras. Afganistán vivió un aniversario del 11-S con la sensación de volver al pasado, con la sensación de que se cerraba un círculo. Veinte años después de que Al Qaida declarara la guerra a Estados Unidos con el ataque a las Torres gemelas, los mismos talibanes que dieron cobijo a Osama Bin Laden, cerebro de los atentados, están en el poder y controlan más territorio que el nunca lograron controlar entre 1996 y 2001. Tras anunciar a lo largo de la semana que el 11-S sería el día para la investidura del nuevo gobierno interino, finalmente no hubo ceremonia oficial de ningún tipo y la jornada discurrió con esa mezcla de aparente normalidad y desconcierto que invade al país desde que el 15 de agosto, tras una ofensiva relámpago en la que no hubo apenas oposición, los talibanes declararon el ?emirato?. «No hacen falta ceremonias, hemos ganado la guerra y los estadounidenses lo saben. Ahora tenemos que trabajar para acabar cuanto antes con la crisis económica y convencer a la gente de que se quede», confesó a este enviado especial el nuevo alcalde de la capital, mulá Hanan Haqqani tras la oración del viernes. En esta fecha simbólica más de cien medios extranjeros figuran en el registro de un Ministerio de Cultura y Información de Kabul, que informó a todos los reporteros de la prohibición de acercarse al aeropuerto internacional, grabar o fotografiar posiciones militares, viajar al Panshir, debido a que «los combates no han terminado y es inseguro», y cubrir «manifestaciones ilegales». El permiso escrito de este ministerio es imprescindible para trabajar y si se sale de Kabul hay que pedir nuevos permisos en cada provincia. Los pocos funcionarios del antiguo gobierno que acuden a sus puestos de trabajo viven ahora en una especie de administración paralela establecida por unos islamistas que cuentan con sus propios equipos en cada departamento. En el ?emirato? no hay permiso para cubrir movilizaciones de protesta contra los talibanes, pero el nuevo régimen sí organizó una reunión de unas trescientas mujeres en un salón de actos de la Universidad de Kabul que acabó con una mini marcha de apoyo a los talibanes en una calle vecina. En lugar del burka que se asocia a Afganistán, las jóvenes iban cubiertas con niqabs negros de la cabeza a los pies, con las caras tapadas y guantes en las manos. Fue una especia de marcha de espectros por la mañana de Kabul que anuncia el camino que las nuevas autoridades quieren que sigan las mujeres universitarias. Unas mujeres a las que ya se ha prohibido hacer deporte y que no tienen representación en el nuevo gabinete. Vuelo internacional Las nuevas autoridades quieren dar imagen de normalidad y Pakistán volvió a echarles un cable anunciando el inicio de las operaciones de su aerolínea nacional (PIA) a partir de mañana, lunes. Esta será la primera conexión internacional de un vuelo comercial desde que los talibanes están en el poder y abre la vía de Islamabad como posible puente de salida para nuevas evacuaciones de los miles y miles de colaboradores que permanecen en tierra a la espera de una llamada salvadora. Daud Faizi - M. A. Daud Faizi nunca ha pensado abandonar Afganistán. Repasa algunos de los libros sobre el conflicto que tiene apartados en el segundo piso de la librería y piensa que pronto tendrá que sumar algunos sobre el fracaso de Estados Unidos y el regreso de los talibanes. «Trato de ser lo más positivo posible. Estados Unidos trajeron dinero, progreso y apertura, pero ya no están. El presente es el ?emirato? y confío en que el tener una sola fuerza en el país, sin apenas oposición armada, sirva para que dejemos atrás las guerras de una vez por todas. Necesitamos la ayuda de la ONU y el reconocimiento internacional, necesitamos estabilidad». La gran duda para todos, incluido este veterano librero, es el futuro que le depara al país con unos talibanes que «hasta ahora son menos radicales que en los noventa, cuando nos prohibieron hasta vender libros con fotografías en las portadas. De momento no se han acercado por aquí». Cerca del mercado de libros, un gran cartel anuncia una oferta de un paquete de internet de una compañía local. Otro cartel del mismo tamaño está presidido por las imágenes de Jalaludin Haqqani, fundador de la temida Red Haqqani, y el mulá Omar, primer líder de los talibanes. Estos dos nombres han llenado páginas de libros y periódicos en los últimos veinte años, pero sus fotografías eran casi inexistentes y para los talibanes suponía todo un tabú exhibirlas en público. La euforia de la victoria se ha llevado por delante tabúes y ahora honran a sus líderes en plazas y carreteras. Las librerías del mercado de Kabul se llenaron durante dos décadas de títulos sobre los grandes señores de la guerra de la Alianza del Norte, los mismos que fueron derrotados por los talibanes en los noventa, pero que regresaron al poder gracias a su apoyo a Washington tras el 11-S. Los libros sobre Ahmed Sha Massoud, Abdul Rashid Dostum o Mohamed Fahim son historia. Los mulás de los talibanes pronto tendrán los suyos para narrar el presente, pero en este país no hay autor que se atreva a hablar del futuro.
11-09-2021 | Fuente: as.com
El pueblo de Canadá que duplicó su población el 11-S
Gander, de 9.000 habitantes, acogió a cerca de 7.000 pasajeros de aviones que fueron desviados el día del atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono.
11-09-2021 | Fuente: abc.es
Bush denuncia que hoy en día la mayor amenaza es la radicalización política
Tras 20 años de guerra contra el terrorismo, la mayor amenaza para Estados Unidos viene de dentro, según proclamó ayer el hombre que lideró a la nación golpeada por los atentados terroristas más cruentos de la historia. Las medidas palabras de George W. Bush -«la política se ha convertido en una descarnada llamada a la ira, al miedo, al resentimiento»- resultaron atronadoras ante la ausencia del anterior presidente, Donald J. Trump, de unos actos de conmemoración sombríos y, todavía, 20 años después, dolorosos. Bush acompañó a la vicepresidenta Kamala Harris a la mina de Pensilvania en que el 11 de septiembre de 2001 a las 10:03 hora de la costa este de EE.UU. se estrelló el vuelo United 93 con 40 personas y cuatro terroristas a bordo. Es un lugar de homenaje al heroísmo de un pasaje y una tripulación que, informados por teléfono móvil de que otros dos aviones se habían estrellado en Nueva York, se amotinaron y provocaron la caída para evitar otro atentado en la capital. Allí, Bush, que goza hoy en día de una popularidad mucho mayor a la que dejó el cargo en 2009, proclamó: «En las semanas y meses posteriores a los ataques del 11 de septiembre, me sentí orgulloso de liderar a un pueblo unido, increíble y resistente. Pero, si analizamos la unidad en América, aquellos días parecen ya muy distantes». «Las fuerzas malignas que parecen actuar en nuestra vida común convierten cada desacuerdo en un pelea y cada pelea en un choque de culturas. Gran parte de la política se ha convertido en una descarnada llamada a la ira, al miedo, al resentimiento. Eso me deja preocupado por nuestra nación y nuestro futuro conjunto. Vengo sin explicaciones ni soluciones. Solo puedo contarles lo que he visto. En una jornada de sufrimiento y dolor para EE.UU., vi a millones de personas darse la mano y salir a ayudar al prójimo. Esa es la América que conozco», dijo Bush. Al visitar Pensilvania después, el presidente Biden halagó a Bush por su discurso. «Creo que el presidente Bush dio hoy un discurso realmente bueno, un discurso genuinamente bueno, sobre quiénes somos, y lo que no somos; no somos, o no debemos ser, un pueblo dividido», dijo Biden. Las palabras de Bush pusieron de relieve la gran ausencia de la jornada de ayer. En Nueva York estuvieron los Clinton y los Obama. Los Biden viajaron a los tres lugares de los atentados, Nueva York, Pensilvania y el Pentágono en Virginia. Y Donald Trump optó por acercarse a una comisaría de policía en solitario, horas después. «Es un día triste, un día muy triste por muchas razones, y añadimos más razones la semana pasada», dijo Trump en referencia a la apresurada salida de Afganistán. «He escuchado los discursos y nadie ha dicho que hemos huido de Afganistán, dejando a ciudadanos americanos atrás, y equipamiento militar por valor de 85.000 millones de dólares, mucho material que yo compré. Podríamos habernos quedado un mes o tres años», añadió el presidente, quien de hecho negoció con los talibanes la salida de Afganistán en mayo, que Biden solo aplazó a septiembre. Tenía también Trump en agenda hacer de maestro de ceremonias de una velada de boxeo que iba a tener lugar en la localidad de Hollywood, en Florida. El saqueo del Capitolio Las derrota en las elecciones de hace casi un año, las falsas denuncias de fraude y el saqueo del Capitolio han abierto una brecha gigantesca entre Trump y sus seguidores y el resto del país. A eso es a lo que Bush se refería en su discurso. Trump ni siquiera quiso dejar de lado sus diferencias con Biden para honrar el 11-S a los 2.997 muertos de aquellos atentados de Al Qaida. No estaba claro si no fue invitado o si rechazó una invitación, pero él anunció a través de su tabloide de cabecera, el 'New York Post', que visitaría por su cuenta la Zona Cero para honrar a las víctimas. Tras el saqueo del Capitolio el 6 de enero de este año, con cinco muertes, no fueron pocos los legisladores demócratas que exigieron, y lograron, que se creara una comisión de investigación al estilo de la del 11-S. El argumento era que, desde 2001, esa insurrección había sido el día más aciago para la república americana, un acto de terrorismo nacional. Las condenas a los insurrectos y a Trump, que los jaleó al principio -les dijo «os queremos» en redes sociales- fueron en un principio generalizadas. Pero el expresidente ha mantenido una entregada base de fieles, tanto diputados como senadores y votantes de a pie, que le ha permitido mantener el control del partido. Tras conmemorar a las víctimas en Manhattan, los Biden visitaron Pensilvania, donde un portavoz de los familiares de las víctimas, Gordon Felt, pidió que la Casa Blanca desclasifique todos los informes sobre los atentados. «Aún quedan muchas preguntas por responder sobre el día, hechos por desclasificar y divulgar, y justicia por hacer», dijo Felt, cuyo hermano murió en Pensilvania, antes de conversar con el presidente y la primera dama. Hay muchas lagunas todavía sobre la planificación y ejecución, sobre el papel de ciudadanos saudíes y sobre la respuesta inmediata del gobierno. Esas lagunas han dado fuelle a todo tipo de teorías de la conspiración, como la que defiende, aun vigente en foros de internet, que el vuelo de United 93 no cayó por un motín del pasaje sino por un misil lanzado por las Fuerzas Armadas norteamericanas. Es cierto que el vicepresidente Dick Cheney autorizó a la Fuerza Aérea que derribara el avión si se acercaba peligrosamente a Washington o a cualquier otra zona habitada, pero no fue necesario dar orden alguna, porque el vuelo cayó antes. Biden acabó la jornada en el Pentágono, donde a las 09:37 del 11 de septiembre de 2001 se estrelló el vuelo American 77 con 59 personas a bordo y cinco terroristas. Murieron en esta sede del Departamento de Defensa 125 personas más. Fue un sacrificio que, para el hoy ministro de Defensa, Lloyd Austin, no fue en vano. La guerra contra el terrorismo, que sigue abierta, permitió a EE.UU. evitar otro atentado de esta naturaleza en suelo nacional. «Hicimos que quienes nos atacaron pagaran. Hicimos que Bin Laden pagara. Destrozamos a Al Qaida. Nadie ha atacado EE.UU., menos procedente de aquella zona en 20 años», dijo Austin. Sí ha habido ataques en Londres, Madrid, Bruselas, París y muchos otros lugares.
11-09-2021 | Fuente: elpais.com
El vigésimo aniversario del 11-S, en imágenes
La ceremonia para conmemorar los veinte años de los ataques estuvieron marcadas por el protagonismo de las familias y el recuerdo de las víctimas
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