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Trump abre la puerta a un posible pacto político con los talibanes en Afganistán

01-01-1970 - Fuente: abc.es
Trump abre la puerta a un posible pacto político con los talibanes en Afganistán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha dirigido este lunes a la nación para detallar su nueva estrategia militar en Afganistán, que responde a la presión de altos rangos de Ejército así como de su propio partido. En su mensaje, el presidente republicano ha confirmado que Estados Unidos enviará tropas adicionales al país, pero ha abogado por no matizar el número exacto de tropas adicionales a desplegar para «no dar información relevante al enemigo» sobre los movimientos de las fuerzas estadounidenses en Afganistán. Aunque el dirigente no ha hecho referencia al número de efectivos a desplegar, ha dejado la puerta abierta al aumento de tropas en el país, una cuestión que constituía la principal demanda por parte de los comandantes estadounidenses en el país. Un número que, según ha recogido la cadena Fox News, fuentes cercanas a la Administración cifran en 4.000 efectivos adicionales. El dirigente estadounidense, que ha asegurado compartir la frustración del pueblo estadounidense tras 16 años de guerra en Afganistán, ha manifestado que el «tiempo para construir países a imagen y semejanza de Estados Unidos ha terminado». En este sentido, Trump ha asegurado que la reformulación del Estado depende, en exclusiva, al pueblo afgano. «En último término, depende del pueblo de Afganistán tomar las riendas de su futuro, gobernar su sociedad y lograr una paz duradera. Somos un socio y un amigo, pero no dictaremos al pueblo afgano cómo vivir o cómo gobernar su compleja sociedad», ha aseverado. «No vamos a volver a construir naciones. Vamos a matar terroristas». «En Afganistán y Pakistán los intereses de Estados Unidos están claros. Debemos parar a los terroristas y evitar que las armas nucleares acaben en manos de estos y sean utilizadas en cualquier parte del mundo», ha aseverado. Asimismo, Trump ha informado de que dará al Ejército nueva autoridad para poder acabar con las organizaciones terroristas que crean «caos y violencia» en Afganistán y lograr que los milicianos «no tengan lugar alguno en el que esconderse», según ha recogido la cadena de televisión CNN. «Mi primer impulso fue el de retirar las tropas del país. Sin embargo, una retirada crearía un vacío que sería rápidamente ocupado por los milicianos», ha explicado. «No es un cheque en blanco» «Necesitamos que se resuelvan los problemas y al final ganaremos. Son criminales, depredadores, perdedores. Lograremos que no crucen nuestras fronteras y los venceremos», ha aseverado Trump, que ha señalado que no indicará «cuándo se producirá el ataque». Además, ha advertido al Gobierno afgano que su apoyo «no es un cheque en blanco», y que espera ver «reformas» y resultados «reales». «Estados Unidos trabajará con el Gobierno afgano siempre que veamos determinación y avances. Pero nuestro compromiso no es ilimitado, y nuestro apoyo no es un cheque en blanco. El pueblo estadounidense espera ver reformas reales y resultados reales», ha dicho Trump en un discurso desde la base militar de Fort Myer (Virginia). Un posible acuerdo con los talibanes Además, Donald Trump se ha mostrado abierto a la posibilidad de un acuerdo político con los talibanes que resuelva la larga guerra en Afganistán. Incluso su secretario de Estado, Rex Tillerson, ha afirmado apoyar las conversaciones entre ese grupo y el Gobierno afgano «sin condiciones previas». «Algún día, después de un esfuerzo militar eficaz, q uizá será posible tener un acuerdo político que incluya elementos de los talibanes en Afganistán», ha dicho Trump. «Pero nadie sabe si eso ocurrirá, o cuándo», ha matizado. En un comunicado después del discurso, Tillerson ha señalado que Estados Unidos está «preparado para apoyar conversaciones de paz entre el Gobierno afgano y los talibanes sin condiciones previas». Pese a que la OTAN dio por cerrada en 2015 su misión de combate en Afganistán, los insurgentes talibanes han ganado terreno en Afganistán desde 2015 y ahora controlan el 40 % del país, según un informe de este mes del Inspector Especial para Afganistán (SIGAR) de EEUU.