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La frontera de EE.UU., el siguiente problema de Biden

01-05-2022 - Fuente: abc.es
La frontera de EE.UU., el siguiente problema de Biden
La frontera de EE.UU. con México vive el mayor ajetreo de inmigrantes indocumentados en lo que va de siglo, en una situación que apunta a empeorar todavía en los próximos meses y convertirse en una bomba política para Joe Biden en año de elecciones legislativas. En los primeros seis meses de año fiscal 2022 en EE.UU. -empezó el 1 de octubre de 2021-, se han registrado más de un millón de arrestos en la frontera sur de la primera potencia mundial, lo que apunta a que se cerrará el ejercicio como el peor en dos décadas. En medio año, se ha llegado al 60% de los arrestos registrados en 2021, 1,66 millones. Solo en el pasado marzo fueron casi 210.000 arrestos, el número mensual más alto desde 2000, y a los que habría que añadir otros 11.400 a los que se permitió entrar para pedir protección humanitaria. El dato de marzo supone un aumento del 33% respecto al de febrero y anticipa entradas todavía mayores en los meses que quedan hasta el verano, en los que los registros suelen crecer todos los años por tratarse de las mejores condiciones climáticas en la región, sin el frío nocturno del invierno y sin el calor abrasador de los meses de julio y agosto. Los números de este año están influidos por un factor peculiar en la frontera entre EE.UU. y México desde 2020: la utilización del Título 42, que fue proclamado por Donald Trump al comienzo de la pandemia de Covid-19 para permitir una expulsión inmediata por motivos de salud pública a quienes tratan de entrar en EE.UU. Algo más de la mitad de los 1,01 millones de inmigrantes arrestados en la frontera en lo que va de año fiscal, el 51%, fueron expulsados de esta manera en base al Título 42. La gran mayoría de ellos eran de México o de los países del Triángulo Norte de Centroamérica -Guatemala, Honduras y Salvador-, que son los únicos para los que el Gobierno de México permite la devolución. Las estadísticas de la Policía de Aduanas y Fronteras (CBP, en sus siglas en inglés) muestran que, en marzo, el 28% de los que fueron expulsados volvieron a ser arrestados en otro intento, el doble de la media en el periodo 2014-2019, que era del 13%. Este índice de reincidencia debido a las expulsiones masivas del Título 42 ha hinchado en parte los números en los últimos tiempos. Pero eso no indica que la situación vaya a cambiar a mejor de ahora en adelante. A finales del mes pasado, la Administración Biden anunció sus planes para levantar el uso del Título 42. Es una determinación basada en el análisis de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), que entienden que la situación de emergencia por la pandemia ya ha pasado. Al igual que han desaparecido la gran mayoría de restricciones debidas al covid, lo mismo debe pasar con el Título 42. Candidato «débil» La fecha en la que decaerá el Título 42 está situada en el 23 de mayo. Sin la herramienta de la expulsión inmediata, la frontera espera una llegada masiva de inmigrantes que buscarán entrar sin documentos o quedarse en el país mientras se tramita su petición de asilo. En anteriores oleadas, la infraestructura para la detención de inmigrantes arrestados y para el procesamiento de asilo y resolución de casos sobre migración se había quedado desbordada. Desde el Gobierno de Barack Obama, todas las Administraciones de EE.UU. se han visto abrumadas y han respondido con campamentos de detención multitudinarios, en condiciones muchas veces inhumanas. Incluso con el Título 42 las autoridades de frontera están desbordadas y hay ya 1,7 millones de casos de asilo a la espera de resolución. Sin él, «habrá un aumento de arrestos?» ha reconocido el comisionado de la CBP, Chris Magnus. Quién pagará el precio del caos en la frontera y de imágenes de centros de detención es ya un gran temor en Washington. Desde la campaña electoral de 2020, Donald Trump y los republicanos pintaron a Biden como un candidato «débil» con la inmigración. A pesar de que el presidente de EE.UU. no ha cumplido sus grandes promesas de reforma migratoria y de que se ha valido de la provisión del Título 42 para expulsar a cientos de miles de inmigrantes, cualquier situación negativa en la frontera se volverá en su contra. Según una encuesta reciente de ?The Wall Street Journal?, el 57% de los estadounidenses ya desaprueban su gestión de la inmigración y seguridad en la frontera. Incluso más que a Biden, la situación preocupa a legisladores demócratas que ven cómo la inmigración puede suponer una de las grandes cargas republicanas en las legislativas de otoño, en las que se juegan las mayorías exiguas de las que gozan en el Congreso. Exigen que se retrasa el levantamiento del Título 42 hasta que la Administración Biden no tengan planes claros sobre aumento de recursos y refuerzo de infraestructuras para hacer frente a llegadas masivas. Los más vociferantes son aquellos de estados fronterizos, como el senador Mark Kelly, de Arizona: «Será una crisis encima de otra crisis», ha dicho sobre el fin de la las expulsiones inmediatas.