La "sublimación" de Red Bull
08-02-2012 - Fuente: elpais.com
El Mundial de fórmula 1 de 2009 pasará a ha historia como el campeonato del doble difusor, aquella filigrana que Ross Brawn se sacó de la chistera para convertir la escudería que llevaba su nombre en campeona y, de paso, revitalizar la carrera de Jenson Button. Aquel invento pilló a trasmano a la mayoría de escuderías, que se vieron obligados a incorporarlo tan pronto como pudieron. En términos absolutos, sin embargo, el monoplaza más rápido de aquel curso no fue el BGP 001 sino el RB5, como reconocieron los pilotos y los responsables técnicos de Brawn, Ferrari y McLaren. Sebastian Vettel, que terminó subcampeón, y su compañero, Mark Webber, que lo hizo en cuarta posición, se impusieron en las tres últimas pruebas, en la que fue la primera muestra del potencial que el equipo energético iba a exhibir a partir de ese momento.